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jueves, abril 12, 2012

Mariela Asensio: "Hay que conquistar una visión del mundo más igualitaria"

Con "Mujeres en el aire", la directora arremete contra el uso sexista del cuerpo femenino en los medios de comunicación. "Hay una industria que trabaja sobre la frustración femenina para vendernos cosas que no necesitamos", asegura. Se estrena este viernes en Ciudad Cultural Konex.
POR: Ivanna Soto / revistaenie
“Sueño de plástico, y pasión,/soy tu sueño de placer,/soy tu afiche full color”, cantan cinco chicas en un hard rock. Sin eufemismos ni rodeos, Mujeres en el aire, de Mariela Asensio, es una obra violentamente literal sobre el tratamiento que hacen de las mujeres y su cuerpo los medios masivos de comunicación. "Trabajo sobre la idea de que el sistema capitalista está basado en la frustración de las personas. Y, en el caso de las mujeres, hay una industria que a partir de la frustración femenina y la construcción de un ideal inalcanzable, nos vende un montón de cosas que no necesitamos, pero creemos que necesitamos”, explica a Ñ digital esta actriz, directora y dramaturga de extensa carrera.

La obra es la segunda parte de Mujeres en 3D, una trilogía con perspectiva de género integrada por Mujeres en el baño (2008) –sobre la mujer en un plano íntimo–, y próximamente por Mujeres en ningún lugar –sobre la prostitución y la trata de personas. Tres miradas críticas sobre determinados lugares que ocupa la mujer en la sociedad.


A partir del humor y mediante una estructura de show con canciones originales en vivo, videos y coreografías, el espectáculo intenta deconstruir ciertos estereotipos machistas y abrir un espacio de reflexión. De forma fragmentada y sin una historia lineal, retrata el mundo de las cirugías, las dietas y el imperio Light que acosa al sexo femenino.

-Lo que ves en la televisión está tan naturalizado que no reflexionás sobre eso. Poder sacar de contexto lo cotidiano permite ejercer una mirada crítica. Tenemos el poder de decir no: de no ser flacas escuálidas, de no seguir una dieta, de no usar cremas antiedad y de no hacer cosas que no nos interesan.

-¿Cómo hacés para no caer en la construcción de un nuevo estereotipo de la mujer en el afán de desestereotipar?
-Me parece que lo interesante para no construir un estereotipo es conectar con lo auténtico de cada persona. Si a una mujer le gusta maquillarse o comprarse una crema antiedad, está bien, pero si lo hace porque tiene ganas. Llevado a otros niveles, es la vida misma de una mujer en su cotidianeidad. El tema es si realmente hace lo que hace porque tiene ganas o porque tiene que hacerlo. Y esto se ve en la obra cuando una de las chicas decide no seguir en el show business.

-¿Cuál creés que es el rol de la mujer en este tiempo marcado por la violencia de género pero atravesado también por grandes conquistas sociales?
-El feminismo nace como una necesidad frente a la desigualdad, pero no es sólo cosa de mujeres. Ser feminista es tener una visión de igualdad, y el machismo, en cambio, es la prepotencia del hombre por sobre la mujer. Hoy hay muchos avances en torno a la igualdad. De todos modos, hay muchos intereses basados en esta desigualdad. Y, si bien hay muchas cosas que están avanzando y muchos temas sobre los que se están hablando, la realidad es que cada 36 horas una mujer se muere porque un hombre la mata, porque aborta, porque la fajan. Y esto es terrible. Entonces, lo que tiene que cambiar es la estructura cultural en la que estamos inmersos. Hay que erradicar la visión patriarcal y conquistar una visión del mundo más igualitaria.

-¿Cómo resolviste el nivel de sexismo expuesto en la obra para que no se confunda con el abordaje que hacen los medios que la obra denuncia?
-Yo pienso que esta obra no denuncia, sino que juega con ciertos mundos: el de la tele, la publicidad, las Miss Universo, las Barbies. Me meto en cada cosa y trato de aportar la mayor organicidad y verdad a eso. De hecho, a las actrices les decía: “No opinen sobre Barbies, muéranse por ser Barbies”. Porque en la medida en que ellas quieran ser Barbies, más es lo que cuentan. El trabajo entonces no denuncia, sino que se mete de lleno y es eso. Exploro ciertos mundos sin tener una opinión más que lo que la obra misma es.

-A diferencia de "Mujeres en el baño", esta vez incluís a un personaje masculino. ¿Qué implica ese rol en este contexto?
-En esta obra es muy importante el rol del hombre en escena porque es el que conduce todo el tiempo a este grupo de mujeres. Es muchos roles en un rol: es el que las guía, las lleva, les dice lo que tienen que hacer, les hace la cirugía, les vende las cremas, les explica las dietas, les hace la previa en el show. Es como el gurú de la belleza y la perfección: apuntala a las mujeres hacia el supuesto éxito que persiguen para permanecer en el show business.

-¿Qué le añade a la obra el hecho de que Muscari efectivamente conviva con el sistema que muestra "Mujeres en el aire"?
-Me parece muy interesante que una persona que convive también con ese mundo en lo real -que bailó por un sueño, que fue a Animales sueltos-, pueda aportar desde su actuación la mirada crítica que yo tengo desde la dirección. Me resulta doblemente interesante y más peligroso para la obra a que lo haga alguien como yo. Le aporta un plus, la hace mucho más paradójica, más ambigua.

-La mayoría de tus obras exhiben en escena cuerpos violentados en algún sentido. ¿De dónde surge esto?
-Me resulta muy natural. Los temas que toco en mis obras son los que me duelen, me afectan, me interesan, me atraviesan o me joden. Trato de transmutar lo que en la vida real me genera angustia. Por eso, hago las obras que me salen. Más allá de que sea una obra como Mujeres en el aire, que es todo para afuera, o Lisboa, que es todo para adentro, siempre me interesa probar cosas que no haya hecho antes. No siempre son feministas –como en la trilogía– pero sí, siempre aparecen cuerpos violentados, maltratados, el desamor y el desencuentro.


Mujeres en el aire, de Mariela Asensio

Actúan: José María Muscari, Raquel Ameri, Valentina Bassi, Pamela Rodríguez, Débora Zanolli, Valeria Alonso. Video: Mariela Asensio.

miércoles, diciembre 21, 2011

Hacia el empoderamiento de las políticas en los medios

Alejandra Waigandt
Artemisa Noticias Los medios pueden dejar de descalificar a la mujer valorando sus acciones más que sus actitudes, integrándolas como fuentes de consultas en temas de política y economía, evitando el lenguaje sexista. Las políticas pueden profesionalizar su relación con los medios. Estas son algunas de las conclusiones que cerraron el debate abierto tras la presentación del corto documental Políticas en los medios.

El corto documental 'Políticas en los medios', realizado por el equipo de Artemisa Comunicación para reflexionar sobre el tratamiento que los medios de comunicación hacen de las mujeres políticas, fue presentado el miércoles 14 en el Centro Cultural Ricardo Rojas, obteniendo una muy buena recepción del público que siguió con interés el panel y el debate que cerró la actividad.

Alrededor de las 18 horas comenzaron a llegar las personas que habitualmente participan de convocatorias como las que impulsaron por segunda vez las realizadoras de Políticas en los medios, la periodista Sonia Santoro y la documentalista Matilde Michanié. El primero de los proyectos audiovisuales en que se embarcaron se conoció con el nombre de 'La mujer mediatizada' y fue presentado en 2009.

En ambos casos la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC en sus siglas en ingles) asumió el desafío de materializar estas producciones que requieren de un importante esfuerzo en recursos y capital humano. La WACC estuvo representada el miércoles 14 por la secretaria del Comité Ejecutivo Regional Marcela Gabioud.

Lo cual anticipaba el interesante debate que tuvo como protagonistas a las panelistas Mercedes López San Miguel (Pagina 12), Natasha Niebieskikwiat (Clarín), María Elena Naddeo (FPP), Monique Altschul (Fundación Mujeres en Igualdad) y al público.

Algunos de los conceptos vertidos sobre la cobertura que realizan los medios de comunicación de las mujeres políticas fueron:

'El poder político requiere ser comunicado. Estas producciones nos sirven para repensar las estrategias de comunicación. El desafío es darle contenidos genuinos desde la perspectiva de género. También hay que seguir trabajando en lograr una representación política más significativa, y en ese sentido hay que construir más solidariamente con las propias mujeres y con los varones que comparten la perspectiva de género'.

'Hay un desvalorización de las funciones de las y los políticos. En los medios son constantemente criticados porque no trabajan. Conocemos a legisladores y legisladoras que han trabajado arduamente en comisiones todo el año. Es importante que los medios revaloricen la labor de políticos y políticas'.

'La estigmatización que realizan los medios de las políticas, hablando del botox, las carteras, el maquillaje, significa que valorizan actitudes, pero no juzgan las acciones de estas políticas. Esto también ocurre en el caso de políticos varones'.

'Argentina cuenta con una presidenta (Cristina Fernández), pero las políticas de género faltan. Nos importa que una mujer presidenta impulse políticas de género como lo hizo Michelle Bachelet en Chile. Entre las ministras sólo Nilda Garre incluye la perspectiva de género en su trabajo. Este caso es un ejemplo que tiene que ser imitado por otras políticas. Tener ministras mujeres no significa que defiendan los temas de género. Hubo un ministro, Ginés Gonzalez García, que los defendió plenamente'.

'Es muy importante que las mujeres políticas se formen en su relacionamiento con los medios de comunicación y en el uso de las TIC'.

'Mujeres y varones tienen las mismas responsabilidades familiares, sin embargo este es un tema que recae sobre las mujeres. Difícilmente las mujeres se desarrollen en políticas si los varones no se involucran activamente en la organización del hogar'.

'Cuando se abordan casos de femicidios, los y las periodistas no deben describir únicamente cómo ocurren las muertes de las mujeres, tienen que indagar sobre los motivos de la violencia de género, tales como los celos en los noviazgos. Los varones no son propietarios de las mujeres. Ellas son independientes, tienen los mismos derechos de expresarse y llevar una vida libre de violencia'.

'En períodos electorales las coberturas periodísticas deben ser equilibradas entre mujeres y varones, tal como recomienda la Fundación Friedrich Ebert'.

'Los medios de comunicación deben poner atención el lenguaje y evitar usos sexistas. La disminución en el uso de frases como ‘trata de blanca’ o ‘crímenes pasionales’ significa un avance'.

'La Real Academia Española incorpora el término presidenta como variante de presidente en 1803, el mismo año en que se incorpora la palabra sirvienta, pero este último término comenzó a utilizarse inmediatamente. Cuando los lugares de poder están asociados a los varones es más difícil que se incorpore al habla la variante femenina'.

'La banalización de las coberturas mediáticas, es decir cuando los medios ponen el acento en las actitudes de las personas y no en sus acciones, es mayor cuando se trata de mujeres. También es cierto que sólo cuando entrevistan a mujeres políticas se hacen preguntas sobre el cuidado de los hijos'.

'Las estructura de la mayoría de los medios es machista. Los lugares de poder más importantes los ocupan varones. En las secciones más duras como política y economía los varones siguen teniendo la hegemonía. Cuando a estas áreas ingresan mujeres periodistas, los varones sacan a relucir prejuicios con preguntas como si van a matarse o agarrarse de los pelos'.

'Los medios tienen dificultades para tratar a las mujeres, estas mismas dificultades ocurren en el ámbito político. Los varones hace siglos que hablan de política y negocian el poder. Las mujeres todavía tienen difícil el acceso a esas prácticas'.

El debate fue extenso, diferentes voces reflexionaron también sobre la ausencia de voces masculinas en las entrevistas producidas para el video. Se concluyó que las producciones y actividades como la realización de un panel para discutir 'Políticas en los medios' son instancias que sirven para definir estrategias orientadas al empoderamiento de las mujeres, siendo ésta la cuestión a valorar.

miércoles, agosto 03, 2011

Parlamento cubano critica videoclips que denigran a la mujer

Cuba Debate.- El Parlamento cubano criticó la difusión de videoclips musicales con un uso casi pornográfico de figuras femeninas y otros en cuyas canciones menoscaban la posición de la mujer en la sociedad, dijo este viernes un informe oficial.

Los diputados “manifestaron que en múltiples video clips es difícil ver los límites entre lo erótico, lo sensual y lo pornográfico”, señaló el diario Granma, al reseñar una reunión de la comisión parlamentaria de Atención a la Juventud, la Niñez y la Igualdad de Derechos de la Mujer.

Audiovisuales de orquestas de salsa o grupos de reggaetón, transmitidos frecuentemente por la televisión, incluyen bailarinas en diminutos trajes de baño, cuyos movimientos van más allá de la sensualidad del baile.

“Los parlamentarios reconocieron que el objetivo no es estigmatizar ningún género musical, ni algún intérprete o grupo musical en particular, sino reflexionar sobre este asunto que trasciende la industria cultural”, añadió el texto.

Los diputados llamaron a “tomar conciencia de que los medios de comunicación son espacios que socializan valores y reproducen ideología”.

Los parlamentarios también cuestionaron “las fotos de quinceañeras semidesnudas hasta la venta ilegal de reproducciones discográficas, las cuales responden a las exigencias del mercado, sin respetar regulaciones y códigos de ética”.

Las fiestas para celebrar los 15 años de las jóvenes son clásicas en la isla, y llevan incluidas una sesión de fotos, realizadas por fotógrafos privados, pero generalmente impresas en estudios estatales.

Los diputados “abogaron por la necesidad de aprovechar más y mejor los medios de difusión masiva y todos los espacios para jerarquizar los valores esenciales de la igualdad de género”, concluyó el informe.

viernes, abril 08, 2011

Telebasura, misoginia y homofobia...

Fuente: Vanguardia
En estas emisiones “la mujer es un objeto de consumo, se le dibuja como la histérica, la gritona, la que va a defender lo indefendible, es una de las formas de telebasura”, afirma la investigadora Marta Rizo García -¡Qué pase el marido!... con razón la engaña, ésta no sabe ni hablar... le dice la conductora a su panelista. -Yo no sabía esto señorita, yo creí que él me era fiel... le responde la mujer. -Paren, quiero decir algo, dice la conductora, ¡¡¡somos todas idiotas!!!

El diálogo anterior es parte del programa “Laura” conducido en México por Laura Bozzo, en dicha emisión el tema giraba en torno a dos mujeres embarazadas por el mismo hombre que supuestamente las había engañado al prometerles que se casaría con ambas después de que se le “entregaran”. La infidelidad hacia las mujeres es uno de los temas más manejados en los talk show.

Este formato televisivo regresó a la televisión mexicana después de 10 años con la conducción de Laura Bozzo y Rocío Sánchez Azuara. En estas emisiones “la mujer es un objeto de consumo, se le dibuja como la histérica, la gritona, la que va a defender lo indefendible, es una de las formas de telebasura”, afirma Marta Rizo García, investigadora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

En la televisión nacional e internacional existen programas que usan el sufrimiento de las personas, exhiben los sentimientos y la vida privada de los sujetos, muestran de la manera más sórdida la condición humana, hacen uso del sexo, la violencia, la sensiblería y el humor negro para generar la atracción de las audiencias.



La telebasura, de acuerdo con el Manifiesto contra la telebasura, esta es la programación caracterizada por explotar el morbo, el sensacionalismo y el escándalo como palancas de atracción de la audiencia, y que de acuerdo con el documento impulsado por la Asociación de Usuarios de la Comunicación y la Unión de Consumidores de España, “se encuentra hoy en un momento de ascendente de su ciclo vital”.

Expertos señalan que la palabra telebasura se emplea para designar programas cuyo contenido se basa en el escrutinio de la vida privada de las personas y que es transmitida mayormente en formatos de talk show y reality show, términos que comenzaron a usarse hace 30 años ante la disminución de programas de calidad en la televisión.

“Es un concepto nacido en Europa ante el aumento de programación que atenta contra la dignidad humana y con una calidad que se puede poner en tela de juicio, los talk y reality show fueron los primeros tipos de formatos que se encasillaron bajo el término de telebasura”, afirma en charla con esta agencia, Rizo García.


Telenovelas, estereotipos e historias ¿privadas?

“Si yo fuera su madre le hubiera dado dos galletas (bofetadas) en el hocico, dos patadas en las nalgas y la hubiera tomado de los pelos para arrastrarla a la casa, y no hubiera pasado eso”, reflexiona la conductora Niurka Marcos en el programa “Ella es Niurka”, al tratar el tema de la presunta violación cometida por el cantante Kalimba en contra de una menor de edad, tópico que en México tomó inusitada relevancia en los medios durante los primeros meses de 2011, especialmente en los talk show.

Gabriela Delgado, directora de comunicación de la asociación A favor de lo Mejor, que busca elevar la calidad de los contenidos en los medios de comunicación, dice a NotieSe que “los talk show son una pena para la televisión mexicana, pues sus contenidos son indignantes al utilizar temas que exageran y dramatizan asuntos privados, además de usarlos como recurso de entretenimiento bajo y altamente cuestionable”.

El Observatorio Ciudadano por la Equidad de Género en los Medios de Comunicación considera a estos programas “denigrantes” y que no aportan, a la vez que siguen la lógica de denigrar a las mujeres tal como se hace en las telenovelas en las que se muestra una concepción idealizada del amor y la violencia como algo natural.

Francisco Muñoz, Coordinador de Monitoreo del Observatorio, apunta que tras analizar la telenovela “Destilando Amor”, protagonizada por Eduardo Yáñez y Angélica Rivera y transmitida por Televisa, encontraron escenas que ridiculizan a las mujeres campesinas, adultas mayores y a las de escasos recursos económicos.

El experto asevera que la televisión a través de las telenovelas promueve estereotipos como el de la mujer que sufre durante toda la historia y sólo hasta el final será feliz con un hombre bien parecido, exitoso, millonario y de “buena posición social”.

La telebasura en México también se establece mediante la creación de personajes basados en estereotipos como en el caso del comediante Omar Chaparro, quien define a su personaje gay “Yajairo” como un amigable estilista, decorador, coreógrafo y bailarín que tiene dotes de actuación, “es un superfan de los cantantes Juan Gabriel y Lucha Villa y no es cizañoso”. La vestimenta de este personaje consiste en unos mallones, una playera ajustada, una banda de colores en la cabeza, y una peluca rubia.

“Mediante el uso del lenguaje ofensivo se atenta contra la dignidad de las personas tanto de mujeres como de hombres, la telebasura es una forma de crear estereotipos y discriminación. Por ejemplo, el estereotipo del hombre macho, grande con barba, grosero que critica a los que tiene una preferencia sexual diferente por lo que se refuerza la idea del macho homofóbico”, explica Rizo García.


Acciones contra la telebasura

En el caso de la televisión mexicana, específicamente televisión de paga, existen programas que también recurren al uso de lenguaje despectivo o que usan a personas como objeto de humillación, tal es el caso del programa “Guerra de Chistes”, monitoreado por el Observatorio Ciudadano. Ahí se observó el ejercicio y reproducción de la violencia emocional, verbal, física y sexual en contra de la mujer, por lo que realizaron una denuncia ante la Secretaría de Gobernación.

A pesar de la clara violación a la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, y a la Ley General para el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, el programa sigue al aire.

El Observatorio denunció y mostró en su cuenta “EquidadMedios” de YouTube, -un canal para subir y compartir videos en Internet-, los contenidos de “Guerra de chistes” en los que se ejerce violencia de género. Sin embargo YouTube desactivó los videos por considerar infringían la instrucción de no exhibir violencia física contra las mujeres.

“Pendeja!!! ya vi el puto video... chingas a tu puta madre puto homosexual de mierda tu y tu pinche novi@ vayanse al carajo....a ella le gusta estar alli.. no son golpes de verdad pendeja... y si de verdad la maltrataran ella ya se hubiera salido de ese programa!! pinche joto...joto...joto joto joto joto....putos!!!!!”, fueron los comentarios violentos y amenazantes recibidos en la cuenta del Observatorio.

Las acciones en contra de programas que promueven la misoginia o la homofobia han sido denunciados ante las autoridades correspondientes como lo fue el caso del conductor Esteban Arce en 2009 cuando mencionó que la homosexualidad “no es normal”. A pesar de las denuncias de diferentes organizaciones civiles y la recomendación del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, nunca ofreció una disculpa pública.

Mónica Trasandes, directora de medios de la Alianza Gay y Lésbica contra la Difamación (GLAAD por sus siglas en inglés) en Estados Unidos, señala a esta agencia que es importante no aceptar el uso de palabras despectivas hacia las mujeres o personas que tengan una preferencia sexual diferente a la heterosexual, pues “como decía el ex presidente de GLAAD Neil Guiliano, la última palabra que muchas personas escuchan antes de ser atacados o asesinados es maricón”.

La caja, ¿fabrica sueños o produce monstruos?

Raúl Trejo Delarbre investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, menciona que el argumento más usual de quien defiende los malos contenidos en televisión es que a la gente le gusta, y que en caso de que existan personas a quienes desagrade esa programación, pueden cambiar de canal o apagar el televisor.

Señala que la oferta de programas televisivos es limitada y que el rezago cultural que vive la sociedad mexicana se debe a que la televisión se concentra en pocas manos y es el instrumento de información más usado por la población mexicana. “La idea de lo que sucede en este país y muchos rasgos de la cultura en general que tienen los mexicanos les llega solamente matizada por los intereses, prejuicios y la manera de ver la realidad que tienen tanto Televisión Azteca como Televisa”.

Los datos más recientes del Censo Nacional de Población y Vivienda 2010, muestran que 94.7 por ciento de los hogares en México tienen televisión, mientras que hasta 2004 por cada 100 habitantes en el país existían 27.8 televisores.

A vez, la Encuesta Nacional de Prácticas y Consumos Culturales 2010, realizada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes 2010, señala que 90 por ciento de la población mexicana afirmó que sí ve televisión, 40 por ciento dijo que ve televisión más de dos horas diarias, 35 por ciento entre una y dos horas, 19 por ciento una hora. Mientras que en primer lugar se ven noticieros con un 23 por ciento, en un segundo lugar, 21 por ciento, afirmó ver telenovelas.

“La oferta televisiva es nula en nuestro país, no se puede hablar de contenidos diversos debido a que no existen otras televisoras y mientras no se recupere la diversidad y las circunstancias que hoy definen a la sociedad mexicana, las telenovelas por ejemplo, no podrán representar las circunstancias de la sociedad tan plural y heterogénea en la que hoy vivimos”, considera Trejo Delarbre.


Cambiar de canal, apagar la televisión o exigir nuevos contenidos

Hoy en día hay una exigencia de mejorar los contenidos televisivos, así lo mostró el Encuentro Nacional por la Diversidad y la Calidad en los medios de Comunicación organizado por la Asociación Mexicana del Derecho a la Información donde se concluyó la importancia de erradicar la homofobia y la violencia de género de los mass media.

Rizo García, doctora en Comunicación considera que la promoción de la misoginia y la homofobia está en todos los programas televisivos, incluidos los noticieros. Apunta que la homofobia aún presente en las calles, se produce mediante la combinación de la existente en el espacio público y la contenida en los mensaje televisivos.

“La sociedad está reconociendo que tiene derecho a medios de calidad, y en algunos casos los está exigiendo. No basta el reclamo coyuntural, se tiene que cuestionar frecuentemente. Se ha avanzado en el reconocimiento de la diversidad sexual y en el fomento de la tolerancia, el respeto y la condena a la agresión”, señala Trejo Delarbre.

Sin embargo, también es necesario reconocer, señala el crítico de televisión Álvaro Cueva, que la telebasura es un fenómeno continuo ya que los medios son en parte responsables, pero la sociedad también “juega en el proceso televisivo y si esto pasa es porque la sociedad lo permite, lo alimenta y lo consume”.

“Hay que tener cuidado con todos los estigmas, incluso con los de la televisión basura porque tan discriminatorio es atacar a alguien por su edad, sexo, raza u orientación sexual como discriminatorio es suponer que la televisión basura es la responsable de todos los problemas de una sociedad”.

Actualmente hay grupos sociales preocupados por los que sucede en los medios como lo mostró la serie de protestas por la salida del aire del noticiario radiofónico conducido por Carmen Aristegui, y por el intento de censura experimentado por el documental “Presunto Culpable” en las salas cinematográficas.

“Eso indica que la gente ya se inquieta por los medios, que reclaman ante los contenidos que no les gustan. Los mexicanos no merecemos la televisión que tenemos, pero tampoco el gobierno, ni la economía, ni la cultura. Tenemos que preocuparnos más y mejor por lo que creemos que merecemos para conseguirlo”.

miércoles, abril 06, 2011

TV fomenta violencia de género...

Reproduce discriminación y homofobia: expertas
Por Anayeli García Martínez (CIMAC).- (Tomado de: Tiempo de Mujeres)
En México, los medios electrónicos —en especial la televisión— reproducen y fomentan la violencia de género, la homofobia, la discriminación contra las mujeres y la trata de personas, acusaron especialistas.

Durante la mesa de trabajo “Medios de comunicación y desarrollo”, las y los expertos denunciaron que los medios electrónicos difunden contenidos con imágenes y textos sexistas y discriminatorios que invisibilizan a las mujeres, por lo que es necesario democratizarlos.

Olga Bustos, de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que la publicidad comercial ve a las mujeres como objetos sexuales, mientras que la oficial las invisibiliza o las ubica en papeles que históricamente se han considerado propios de las mujeres.

Para romper con estos estereotipos, propuso, que se creen campañas desde el gobierno federal que erradiquen la discriminación y el sexismo.


Karla Langle Monsalvo, de la organización internacional Mujeres Abrazando México, explicó que los medios, en especial la TV, son negocios.

Mencionó que es necesario que la sociedad civil le haga ver a los empresarios televisivos que si su programación fortalece la dignidad de las mujeres, ellas serán mejores consumidoras de sus producciones. Sólo así se podrá integrar la perspectiva de género, añadió.

Dijo que un medio contemporáneo del feminismo, como lo es la TV, debe sensibilizar y promover los temas de género, pero destacó que esa exigencia debe venir desde la ciudadanía.

Langle Monsalvo señaló que para ello es necesario hacer cumplir la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la Ley de Igualdad entre Hombres y Mujeres y demás instrumentos afines.

En la mesa de trabajo que se realizó como parte del Encuentro Nacional por la Diversidad y la Calidad de los Medios de Comunicación, académicas y comunicadoras advirtieron que la sociedad civil debe exigir que los medios dejen de reproducir roles tradicionales de género, la violencia hacia las mujeres y estereotipos que atentan contra su dignidad.

Respecto al papel de las audiencias, Noé Santos Jiménez, catedrático de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), sostuvo que para transformar el papel de los medios, la ciudadanía debe apoyar el monitoreo de sus contenidos a través de organizaciones no gubernamentales, mientras que las universidades deben fomentar la democratización de la información y elaborar materiales sobre género y diversidad sexual.

Durante el encuentro organizado por la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI), el investigador de la UAM Nestor García Canclini habló sobre las propuestas de los medios y la calidad de sus contenidos. Explicó que la diversidad étnica y de género da paso a distintas opiniones y a mayor calidad.

lunes, febrero 28, 2011

La UNESCO celebra la iniciativa “Las mujeres hacen la noticia” 2011

Luis Curbelo / Fuente: apu.org
Cada año se celebra, con motivo del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), la iniciativa mundial “Las mujeres hacen la noticia”, encaminada a promover la igualdad entre hombres y mujeres en los medios de comunicación.
El tema de este año – “Alfabetización mediática e informacional e igualdad entre hombres y mujeres” – tiene por objeto poner de relieve las prácticas ejemplares en este ámbito y hacer hincapié en la importancia de fomentar sociedades que sepan utilizar los medios de comunicación e información, a fin de mejorar la comprensión que las mujeres y los hombres tienen de las cuestiones de género en los medios de comunicación y sistemas de información.

Durante muchos años en todo el mundo, para abordar las cuestiones relacionadas con la igualdad entre hombres y mujeres y la autonomía de la mujer, las partes interesadas se han centrado en el punto de vista de la oferta, vale decir los medios de comunicación. Aunque convendría seguir alentando a los medios de comunicación y sistemas de información a asumir su responsabilidad democrática y representar a las mujeres y los hombres de manera justa y equilibrada, también tenemos la oportunidad excepcional de que la otra vertiente de los medios de comunicación, esto es, la demanda, o sea, los ciudadanos, participan en este proceso.

La alfabetización mediática e informacional es necesaria para que las personas, como usuarios de los medios de comunicación y sistemas de información, ejerzan influencia y promuevan un comportamiento de esos medios que tenga en cuenta la situación de hombres y mujeres. Gracias a esa alfabetización, los usuarios (lectores, telespectadores y oyentes) estarán dotados de competencias (conocimientos, aptitudes y actitudes) que les permitirán, entre otras cosas, evaluar la capacidad de los medios de comunicación y sistemas de información para tener en cuenta las disparidades entre hombres y mujeres y la de participar en ellos.



Con este fin, la UNESCO promueve la inclusión de la alfabetización mediática e informacional en los sistemas de educación formal y no formal mediante su programa modelo de alfabetización mediática e informacional destinado a los docentes.
Por otra parte, en 2009 la UNESCO colaboró con la Asociación de Radiodifusión del Commonwealth en la elaboración de directrices para la radiotelevisión tituladas “Promoting User-generated Content and Media and Information Literacy”, que comprenden propuestas sencillas y prácticas destinadas a las organizaciones de medios de comunicación y sus usuarios, así como a otras partes interesadas en el debate público sobre los contenidos de los medios de información y cuestiones relacionadas con la alfabetización mediática e informacional.

Por lo tanto, el tema de “Las mujeres hacen la noticia” 2011, “Alfabetización mediática e informacional e igualdad entre hombres y mujeres”, es igualmente importante para las organizaciones nacionales e internacionales de medios de comunicación y las organizaciones de la sociedad civil que se ocupan de cuestiones de género.

La UNESCO y sus asociados invitan a las organizaciones de medios de comunicación, las asociaciones de profesionales, los sindicatos de periodistas, las mujeres y los hombres que trabajan en los medios de comunicación y la sociedad civil a utilizar esta tribuna para intercambiar ideas sobre la manera en que la alfabetización mediática e informacional puede ayudar a las mujeres y los hombres a comprender la noción de igualdad entre los sexos y alentar a los medios de información a tratar este tema. ¿Está usted promoviendo la alfabetización mediática e informacional en su organización o tiene previsto hacerlo? ¿De qué manera? ¿Piensa usted que dicha alfabetización puede ayudar a abordar el tema de la igualdad entre hombres y mujeres? ¿Qué programas o actividades ha llevado adelante en su país o en su comunidad? ¿Cuáles fueron los retos particulares a que debió hacer frente? ¿Cómo logró que participaran los medios de comunicación, las mujeres y los hombres? ¿Puede dar ejemplos de maneras creativas de utilizar la alfabetización mediática e informacional para la integración de los temas de género? Válgase de estas preguntas, entre otras cosas, para compartir su experiencia, sus mejores prácticas y recomendaciones relativas a la igualdad entre hombres y mujeres y la alfabetización mediática e informacional. Tenga a bien hacernos llegar su contribución antes del 30 de marzo de 2011 por medio de este sitio Web (www.unesco.org/webworld/en/wmn2011) utilizando el recuadro “Participe en la iniciativa” (arriba a la derecha). Esta, que ayudará a informar la decisión de la UNESCO de apoyar las iniciativas de alfabetización mediática e informacional, se publicará en la página Web de la iniciativa “Las mujeres hacen la noticia 2011”.

Invitamos asimismo a los jefes de redacción de periódicos, programas de radio y televisión, en línea y convencionales a participar en la iniciativa de la UNESCO y a producir suplementos y programas especiales sobre este tema y a encomendar a mujeres periodistas y reporteras responsabilidades editoriales en la sala de redacción mientras dure la campaña de “Las mujeres hacen la noticia”.
Se le harán llegar insignias (“pins”) con el logotipo de “Las mujeres hacen la noticia” que podrá distribuir en su organización. En el sitio Web podrá descargar carteles y un logotipo que pueden utilizarse para promover la iniciativa “Las mujeres hacen la noticia” en su organización.

Los asociados que se han unido a esta iniciativa son la Federación Internacional de Periodistas (IFJ), la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas, la Unión de Radiodifusión para Asia y el Pacífico (ABU), la Unión de Radiodifusión del Caribe (CBU), el Instituto de Asia y el Pacífico para el Fomento de la Radiodifusión (AIBD), el Centro Asiático sobre Medios de Información y Comunicación (AMIC), la Asociación Internacional de Estudios de Comunicación Social (IAMCR), el Instituto Asiático de Periodismo y Comunicación (AIJC), la Universidad Internacional de Radio y Televisión (URTI), la Asociación de Radiodifusión del Commonwealth (CBA), la Red Mundial de Asociados y Cátedras UNESCO en Comunicación (ORBICOM), la COPEAM (conferencia permanente de los medios audiovisuales mediterráneos), y la Organización de la Televisión Iberoamericana (OTI), la FEPALC (Federación de periodistas de América Latina y el Caribe), el CMCA (Centro Mediterráneo de la Comunicación Audiovisual), CIRTEF (Consejo Internacional de Radio y Televisión Francófona), GEMSA (la Red de Género y Medios de África del Sur) y UAPP (Asociación de los Editores de Ucrania). La UNESCO confía en que un número aún mayor de asociados participarán en la iniciativa este año.

La Unión de Radiodifusión de los Estados Árabes (ASBU) es una organización profesional creada en febrero de 1969 en Jartum con el objetivo de “estrechar los vínculos y promover la cooperación entre los radiodifusores de los Estados Árabes en pro de una mejor producción y elaboración de contenidos.” La ASBU presta a los radiodifusores, sean miembros o no de la Unión, importantes servicios como los de ingeniería y asesoramiento, intercambios de información entre organismos de radio y televisión, programación y deportes, así como cursos de formación sobre radio y televisión.

La Alianza de Civilizaciones es una iniciativa del Secretario General de las Naciones Unidas que tiene por finalidad mejorar el entendimiento y las relaciones de cooperación entre naciones y pueblos de distintas culturas y religiones, y ayudar a contrarrestar las fuerzas que exacerban la polarización y el extremismo. En colaboración con gobiernos, organizaciones internacionales y regionales, grupos de la sociedad civil, fundaciones y el sector privado, la Alianza presta apoyo a una serie de proyectos e iniciativas que tienen por objetivo tender puentes entre diversas culturas y comunidades.

http://www.unesco.org/new/es/communication-and-information/crosscutting-priorities/gender/women-make-the-news/

domingo, octubre 03, 2010

Excluyen medios problemáticas sociales de las mujeres

Guadalupe Cruz Jaimes
(CIMAC).- Para eliminar la discriminación y la violencia contra las mujeres, es preciso que los medios de comunicación dejen de reproducir estereotipos de género, en los que las mujeres son consideradas como objetos sexuales o de servicio, consideran expertas en el tema.

Durante el Primer Foro Internacional Género, Justicia y Medios de Comunicación: violencia, discriminación y estereotipos de género Joana Gallego, de la Universidad Autónoma de Barcelona, dijo que los medios de comunicación juegan un papel determinante en el cambio social hacia el avance o retroceso de la no discriminación y a una vida libre de violencia para las mujeres.

En el edificio alterno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), la académica mencionó que en los medios existe una desviación del lenguaje cuando se habla de mujeres o de hombres.

Las mujeres son vistas como objetos, y ellos como sujetos de acción, además de que en la formulación de la agenda informativa donde se decide que sí y que no es noticia, se excluyen las problemáticas sociales de las mujeres.

En la mayoría de las redacciones además, las mujeres periodistas anteponen su función como profesionales de la comunicación, y no como mujeres, apegándose a la agenda mediática y hacen a un lado los contenidos con un enfoque de derechos humanos de las mujeres.

El ejemplo claro son las cabezas de noticias en las que se destaca el papel de las mujeres como si fuera una excepción, “una mujer a la presidencia de Alemania”. Con ello se les muestra como un colectivo extraño en esos ámbitos.

Con la excepción no se contribuye a la igualdad, dijo, de igual modo este hecho propicia que las mujeres sigan siendo anónimas, sin historia, ni genealogía, debido a que si no se nombran con nombre y apellido, se invisibilizan, abundó.

Otro ejemplo es que en las cabezas de las notas se utilizan títulos honoríficos, en lugar de hablar del trabajo de las mujeres con lo que se oculta su capacidad, esfuerzo y trabajo. Ejemplo: una medallista olímpica, quien al ganar una competencia fue nombrada Sirena de Europa, en lugar de señalar su mérito.

DEJAR DE SER PIONERAS

La experta planteó que las mujeres en los medios deben dejar de ser representadas como pioneras y normalizar a las que acceden a cualquier ámbito, hay que describirlas en la información por su actividad y no por el parentesco que guardan con hombres públicos.

Es indispensable que en los contenidos de los medios se eliminen los estereotipos de género que colocan a las mujeres como objetos sexuales, porque esto genera la violencia contra ellas, y a su vez legitima industrias como la pornográfica.

Karen Boyle de la Universidad de Glasgow, del Reino Unido, mencionó que en México la pornografía gratuita por Internet es consultada con mucha frecuencia, en más de seis sitios Web.

Uno de ellos ha recibido más de 123.5 millones de visitas, los videos más consultados son los que utilizan términos como “escolares, chicas e incluso niñas”. En la red, de los 50 sitios de pornografía gratuita más visitados 22 de ellos tienen que ver con incesto.

En estos sitios de pornografía extrema, las mujeres aparecen aparentemente drogadas y son definidas por su edad, color de cabello entre otras. Para lograr un rechazo a la pornografía es importante informar que detrás de esa industria está la violencia en contra de las mujeres.

Existe la evidencia de que la pornografía agrede a las mujeres, y a pesar de ello en la televisión, se transmiten programas en donde las mujeres son tratadas como objetos sexuales, aún siendo menores de edad.

La experta refirió que la educación institucional para rechazar esta industria, es un factor importante que debe reforzarse con el mensaje de que la pornografía representa violencia contra las mujeres y niñas.

viernes, abril 09, 2010

Receta para Construir una Mujer Global...

Isabel Moya Richard / Letra con Género
Tome unas gotas de Amarige de Givenchy.
Un poco de crema antiarrugas de Clinique.
Una porción de extracto revitalizante para el cabello de L Oreal.
Mézclelo cuidadosamente para que no haga grumos.
Distribúyalo sobre un cuerpo femenino de l 80 metros con 90, 60, 90 cms de pecho, cintura y caderas respectivamente, preferiblemente blanco y rubio.
Si no encuentra fácilmente este producto en el mercado puede recurrir sin remordimientos a silicona y colágeno, extraer algunas costillas o realizar lipoescultura.
Salpimente con algo exótico a gusto.
Cueza a fuego lento en un caldo con algo de consumismo, fin de las ideologías y la historia u otras hierbas...
Sirva enfundada en Dona Karan, Agata Ruiz de la Prada, Dior, Armani de acuerdo a su presupuesto.

Aunque éste pueda parecer solo un ejercicio irónico, no esta muy alejado del paradigma que los centros hegemónicos de poder económico, político y mediático presentan como modelo de lo femenino en tiempos de globalización neoliberal y postmodernidad. Un paradigma que se intenta mundializar como parte de la estrategia de un pensamiento único.

No me voy a detener en el modelo, ni en las imágenes con el que se presenta porque muchos son los estudios sobre el tema y la intención de mis reflexiones es provocar el debate sobre la investigación comunicológica con enfoque de género en los contextos mediáticos globalizados.

La globalización de la información y la comunicación no sólo pone en juego el proceso de reproducción de contenidos, ni la mera circulación de información, sino como señala Jesús Martín Barbero, nuevos modos de producción del pensamiento. ¿Está el enfoque de género presente en la formulación de estas nuevas formas¿ No, nacen con el pecado original del sexismo y la visión androcéntrica de la realidad y los procesos sociales.


La crisis del estado nación en América Latina a partir de los noventa ha conducido no solo a la profunda crisis del sistema político de representación y liderazgo, sino al funcionamiento de una política cada vez más dependiente de la relación mediática. Pero las mujeres apenas acceden al poder político y los medios las invisibilizan en la llamada prensa de interés general o la presentan como símbolo fetiche del consumo incluso en países donde el consumismo propagado por los medios remite a un espejismo.

Se habla con entusiasmo de los kilómetros de fibras óptica que recorren el mundo, de los satélites que permiten chatear en tiempo real con desconocidos en el otro extremo del planeta o estrenar la guerra en los Balcanes, Afganistán o Irak como la taquillera guerra virtual de Steven Spielberg y George Lucas. Pero sólo el 11 por ciento de la población de América Latina tiene acceso al teléfono un invento del siglo XIX.

En este contexto se presentan a las y los investigadores de la comunicación en el continente varios retos, en primer lugar desmarcarnos del discurso teórico globalizador general, muchas veces generado desde esos mismos centros de poder, y situar de qué modo la globalización comunicacional tiene lugar en el continente y sobre todo cómo se involucran las audiencias, los públicos, los receptores, los perceptores o usuarios según los definen las diferentes escuelas. Entre estos desafíos me interesa particularmente la incorporación del enfoque de género como una categoría comunicológica y no simplemente como un concepto tomado de la sociología para hacer investigaciones sobre los medios políticamente correctas o a la moda.

Si coincidimos en que los medios son reproductores del pensamiento dominante en cada realidad específica, constructores del universo simbólico, y en que la comunicación va más allá de la utilización de determinados recursos expresivos o técnicos para resultar esencialmente un proceso de producción compartida de significados a través de los cuales los individuos dotan de sentido sus experiencias, coincidiremos también en la incidencia de los medios en la conformación de lo femenino y lo masculino, y a su vez, en el condicionamiento que estas visiones ejercen en la construcción, emisión, resignificación, apropiación y rechazo de los mensajes.

Toda relación social se estructura simbólicamente y todo orden simbólico se estructura a su vez discursivamente. La construcción de los discursos mediáticos está profundamente marcada por los estereotipos sexistas.

Se impone entonces profundizar en la formulación de las rutinas productivas, en los valores noticias que invisibilizan a las mujeres y presentan a los hombres como portavoces de todos los saberes, en el proceso mismo de construcción de la realidad mediática y en los procesos de recepción.

La propuesta del género en la comunicación es cambiar la mirada, ver y asumir las otredades por ello resulta tan transgresor y provoca la burla del desconocimiento o el rechazo del desconcierto en muchos círculos de comunicadores y comunicadoras.

Pero no es posible acercarse realmente a cómo se articula la construcción de las identidades en la vivencia de un presente narrado por la preeminencia de la globalización neoliberal sin el enfoque de género como categoría analítica.

Con esa fuerza desmitificadora se impone analizar entre otros aspectos la visión apocalíptica que muchas veces se presenta de la globalización mediática que pretende homogenizar a las audiencias.

Es cierto que las identidades de género se construyen posesionándose, identificándose y diferenciándose en relación con las construcciones culturalmente asignadas de ser hombre y mujer y que en ello desempeñan un papel socializador importante las imágenes y representaciones que diseñan los medios articulados en una dinámica global y dentro de un proceso de integración vertical y horizontal, pero no son el único elemento y en dependencia de los contextos muchas veces ni siquiera tienen un peso relevante.

Como bien señalan Canales y Peinado “Entre las prácticas sociales y su discurso hay siempre una interacción; y el segundo no es una mera emanación de los primeros, sino que retorna sobre aquellos.”

Las audiencias no son una masa homogénea, como se presenta en el paradigma de la globalización mediática neoliberal, las mujeres en particular son diversas y plurales, marcadas por su ser como mujer, pero también por la clase, la raza, la etnia, la opción sexual, el credo, la discapacidad y otros elementos que la particularizan dentro del todo.

Se produce entonces el desfase entre la realidad y la virtualidad del modelo global. En el complejo proceso de mediaciones que caracteriza el proceso de recepción se provocan brechas entre vivencias y modelos mediáticos, entre la uniformidad universal propuesta y la diversidad de la realidad, entre el consumismo proclamado y el espejismo de consumo que caracteriza estos tiempos de crisis económica.

Quien recibe un mensaje mediático determinado –afirma Elizabeth Lozano—no es alguien aislado. Estamos hablando de un sujeto histórico y situado, condicionado por un amplio contexto que sobrepasa siempre a un mero sistema comunicativo, que lo incluye y lo trasciende. Pautas culturales, costumbres arraigadas, el medio próximo en el cual transcurre su vida, su rutina y manera de vivir, ingredientes que entre otros enriquecen y trastocan toda visión simplista. Es un proceso individual y social.

Ignorar el poder de la imagen y la representación sexista sería ingenuo y sumamente peligroso, pero debemos tener en cuenta también la importancia de la mujer y el hombre en la construcción de su propio universo simbólico.

Estudiar los complejos procesos de frustraciones a nivel individual y de grupo que produce no responder al paradigma(por ejemplo las enfermedades de la belleza), reivindicar la necesidad de escuchar en los medios la voz de los excluidos, presentar los nuevos roles que las mujeres han asumido, educar para la comunicación son también aspectos a abordar por las investigaciones con enfoque de género en la comunicación.

La brecha entre la realidad y la ficción mediática, es el espacio para una comunicación con enfoque de género que reivindique la pluralidad y heterogeneidad de lo femenino. Un ámbito que escapa a las recetas, en el que se ofrecen ya alternativas interesantes. Un mundo mejor es posible, una comunicación con equidad y no excluyente también lo es, será esa la única forma en que los satélites, los chips, la fibra óptica, las pantallas líquidas nos ayuden realmente a que el mundo resulte menos ancho y ajeno.

miércoles, marzo 17, 2010

Violencia, Mujeres y Medios: Otras Miradas para otro Periodismo...

Por Sara Más / Mujeres - Semlac
Una alerta noticiosa en algún buscador de Internet, con la palabra “mujer”, devuelve en segundos un amplio listado de informaciones de todo tipo, y una buena parte de ellas aluden a rostros, fotos y titulares de mujeres asesinadas.

El silencio se ha roto: los medios hablan de violencia contra la mujer, cada vez aparecen más casos. La búsqueda, a golpe de vista, deja una realidad que existe, indudablemente, pero también una que se construye a diario desde los medios, las imágenes, los textos, cierta intención y los titulares reiterativos; que se ayuda a fabricar y naturalizar en noticias armadas bajo las premuras de las entregas y urgencias de las redacciones, bajo las pautas en uso y las concesiones que se deslizan en las rutinas productivas.

Esas mujeres que mueren en portadas de revistas y espacios --breves o amplios--, de diversos medios, casi siempre lo hacen a manos de sus esposos o ex compañeros y no pocas veces son mostradas como culpables, en cierto modo, de sus propias muertes. Los celos, los motivos y dramas pasionales, los bajos instintos, el crimen por amor, las armas que se utilizan, la presentación misma de los hechos parecieran que nos muestran lo que está pasando, en todo su dramatismo, cuando en verdad se olvida, o no se nos dice directamente algo aparentemente claro: esa mujer no debió morir.

La periodista mexicana Sara Lovera, fundadora de varios medios de comunicación y activa profesora, acaba de dictar un módulo titulado “¿Cómo estar en los medios sin perdernos?”, que hizo parte de un curso on line de la alinaza entre SEMlac, Isis Internacional y Radio Internacional Feminista para enfrentar los temas de violencia en los medios.



Lovera advierte que en notas y reportajes se sigue observando escasa reflexión, no se contrastan fuentes, versiones, ni se exponen testimonios, como tampoco se investigan causas y circunstancias. En ese camino se pierden matices y claridad “acerca de que no todos los casos son iguales y que lo que se conoce como violencia de género es la consecuencia final y no el punto de partida”.

La comunicadora agrega que tampoco se evaden los lugares comunes, algo muy visible en los titulares informativos que, con frecuencia, caen en frivolidades y justifican la violencia, unas veces debido a las prácticas y rutinas productivas; otras, en el afán de conquistar las audiencias, para “llamar la atención sobre los aspectos más dramáticos”, lo que “puede aumentar la falta de respeto hacia las víctimas”.

La periodista, de larga experiencia en el periodismo y el feminismo, hace varias sugerencias, como insistir en el aspecto estructural de la violencia. “Los violadores no son ‘locos’ ni actúan movidos por celos o pasiones amorosas. Quien maltrata, e incluso llega a matar a una mujer, es un presunto asesino u homicida”, asegura. “Su accionar no es una patología aislada, sino expresión del ejercicio del poder”, dice Lovera y recomienda no calificar a maltratadores o violadores, a quienes, al no poder responder por sus actos, se les tiende a restar culpabilidad.

Alerta, además, sobre la importancia de no considerar los hechos aisladamente y sí enmarcarlos en un dilema más amplio: “la violencia hacia las mujeres o violencia de género viola los derechos humanos de estas; es fruto de relaciones asimétricas, atraviesa concepción y estructuras, inhibe el desarrollo de un país, es un problema público aunque se manifiesta en el ámbito privado, tiene grados de invisibilidad y tolerancia, es un problema de legislación, de salud y debe erradicarse”.

Finalmente, aconseja, en cada caso, profundizar en las circunstancias que rodean los hechos, los antecedentes policiales o judiciales, el cumplimiento o no de las medidas adoptadas y alertar sobre los posibles riesgos a que están expuestas las mujeres.

Este tema de cómo los medios perpetúan y naturalizan, desde la práctica cotidiana, todas las manifestaciones de la violencia, particularmente contra la mujer, sigue estando en las agendas de los encuentros de periodistas y comunicadoras que, con una perspectiva de género, trabajan por cambiar la mirada y la imagen que los medios nos devuelven.

Esta vez ha vuelto a ser de interés especial durante el III Encuentro Internacional de la Red de Periodistas con Visión de Género, que tuvo lugar en Bogotá, del 27 al 29 de noviembre último.

Aunque se han sistematizado instrumentos diversos y de gran utilidad, todavía el tratamiento de estos temas en los medios deja mucho que desear, coincidieron ponentes y participantes. De ahí que la socialización de estas herramientas y la capacitación de periodistas y profesionales de la comunicación se reitere como necesidad imperiosa. En la lista podrían mencionarse varios cursos o manuales útiles, recursos disponibles entre los cuales pueden consultarse el Decálogo para el tratamiento periodístico de la violencia contra la mujer, de la red PAR de Argentina, o uno tan amplio y actual como “Noticias que salvan vidas”, el manual periodístico para el tratamiento de la violencia de género de Amnistía Internacional, disponibles junto a otros en la sección Herramientas de cobertura, en la página web de la red (http://periodistasdegenero.org/).



Participantes en el panel sobre estrategias de comunicación para la prevención e información sobre feminicidio, en la cita de Bogotá, partimos de reconocer que, desde nuestros espacios en los medios, jugamos un papel fundamental como aliadas/os de las mujeres y las organizaciones, frente al feminicidio, que es la muerte de las mujeres por el solo hecho de serlo, y también el conjunto de acciones violentas contra las mujeres, aunque no terminen en la muerte.

Una de las ponentes de la mesa, la jurista colombiana Elizabeth Castillo, autora de la investigación Feminicidio: mujeres que mueren por violencia intrafamiliar en Colombia, reconoce en su investigación que, fuera de los ámbitos donde el tema es más conocido y discutido, “hablar de una categoría de identificación especial para las muertes de mujeres puede causar el mismo escozor que genera la solicitud del lenguaje incluyente”. Y explica algo que es importante tener en cuenta: “El concepto de homicidio no basta para definir las muertes de mujeres en circunstancias específicas o, mejor, las circunstancias específicas que enfrentan muchas mujeres antes de morir o al momento de sus muertes”.

Y ese es un primer desafío: ver el tema de la violencia no solo en función de los fallecimientos, sino denunciar esos hechos y lo que hay detrás: la relación de dominio que los sustentan, las verdaderas causas que los provocan. Al posicionar el tema en las agendas de comunicación y de los medios, como espacio clave de denuncia, hay que volverlo a explicar: no se trata de asesinatos pasionales ni debido a los celos o la lujuria. Es la expresión extrema de la fuerza patriarcal, por el abuso de poder. El último peldaño de una agresión continuada.



Asistentes al encuentro de Bogotá, la gran mayoría mujeres, partieron de un rápido diagnóstico según el cual en los medios non están las voces de esas mujeres que día a día son víctimas de la violencia y el abuso sexual, pero tampoco aparece los responsables de esos actos, por lo que el tema termina siendo tratado como una sumatoria de casos aislados y no como un problema social, cuya magnitud se acrecienta. También faltan las fuentes expertas, como académicas, investigadoras e instituciones que trabajan el tema, que podrían aportarle profundidad y claridad al análisis.

Los medios son una vía para ayudar a determinar quiénes son los aliados y quiénes los responsables, insistieron las participantes en el encuentro recién concluido en Bogotá, como también para recomendar y orientar dónde encontrar ayuda. Son un espacio para narrar y denunciar los hechos y, a la vez, visibilizar quién y cómo debe garantizar los derechos de las mujeres. Son clave para exigir y lograr justicia de los procuradores y administradores de justicia, ante la presencia de un sistema fallido.

Así, tienen el deber de documentar los asesinatos de mujeres más allá del número acumulativo y la reiteración de los hechos, para indagar en los motivos, profundizar en las circunstancias en que estos hechos ocurren, desnaturalizar la violencia. En una frase: cambiar la nota coyuntural por el reportaje a profundidad y reflexivo.

En ese camino, se impone involucrar a los actores que están al margen o rezagados y que pueden contribuir al cambio; sacar a la luz las condiciones de inequidad que subyacen detrás de la violencia; denunciar la permisibilidad del Estado, por acción u omisión, así como su incapacidad para garantizar la seguridad de las mujeres. Todos temas que quedan silenciados en las notas informativas y las crónicas que más abundan.

Las recomendaciones fueron muchas: desde sacar a luz la información documentada para hacer frente al discurso político, hasta mantener el tema como permanente y también impulsar campañas en días clave y momentos coyunturales.

También volver la mirada hacia los agresores, que muchas veces quedan fuera del foco de las cámaras y los análisis de los reportes, y también del alcance de la justicia y las penas que merecen. Informar sobre su estatus legal, darle seguimiento a los hechos, se convierte entonces una nueva forma de abordar estos hechos.



Los medios pueden contribuir positivamente a cambiar imaginarios, a entender la violencia como un asunto de derechos humanos y también como un obstáculo para el desarrollo; hacer visible la línea continua de violencias que anteceden y acompañan al feminicidio como epílogo de una larga y dolorosa historia de maltratos, subestimación y subordinación; sacar a la luz los casos en proceso judicial, en prisión, así como las historias de vida que revelen qué es lo que pasa con las mujeres.

Ir más allá. Investigar otros factores invisibles relacionados con la violencia, como el suicidio o los nexos con el crimen organizado y la narco actividad. Seguir rompiendo el silencio a favor de las mujeres. Ofrecer, frente a la banalización, la versión real y verdadera.


Fuente: SEMlac

martes, enero 26, 2010

Por una comunicación no sexista: piden evitar nuevas extorsiones a la prensa

Nestor Dipaola – Luis Otero
Esto es Tucuman
La Red de Periodistas de Argentina por una comunicación no sexista (PAR), que reúne a más de 130 trabajadores y trabajadoras de prensa de todo el país, condenó enérgicamente una presunta tentativa de extorsión, hostigamiento, maltrato laboral y personal, de los que habría sido víctima la periodista Roxana Bazán, corresponsal de la radioemisora y repetidora de Cadena 3 en Tucumán, tarea que lleva a cabo desde noviembre de 2009.

En la denuncia interpuesta ante la Justicia de esa provincia -junto con la presentación de las evidencias correspondientes- , la trabajadora de prensa manifiesta haber sido acosada y amedrentada reiteradamente por el responsable local de la empresa, Esteban Migliazzo, quien la habría presionado para que le entregara todos los meses la mitad de su sueldo -de sólo $ 2.000-, imposición a la que Bazán se negó.

Migliazzo, quien al mismo tiempo se desempeñaba como secretario de Prensa y Difusión de la Municipalidad de Yerba Buena, habría manifestado explícitamente que ésas eran las “condiciones” que debían cumplir todos los periodistas que trabajan para esa repetidora, y en forma reiterada habría instado a nuestra colega a renunciar en caso de no aceptarlas. El funcionario- empresario finalmente cumplió la amenaza, ya que Bazán recibió un telegrama de despido el 8 de enero pasado, sin previo aviso ni explicación de los motivos.

La Red PAR, consecuente con su objetivo de defender a las mujeres periodistas víctimas de cualquier tipo de violencia, denuncia públicamente y repudia las denigrantes estrategias de las empresas que buscan expandirse de manera hegemónica con el menor costo posible, a expensas de la explotación y la precarización de sus trabajadores/ as.

Por esa razón, PAR se solidariza plenamente con la colega Roxana Bazán, se siente orgullosa de su ejercicio activo de la dignidad, y aplaude su coraje para denunciar presuntas prácticas corruptas que no sólo dañan a las y los periodistas, sino también a toda la sociedad, que necesita más que nunca de la transparencia, la honestidad y la justicia social.

No podemos soslayar el hecho de que por segunda vez en las últimas semanas, una mujer periodista de Argentina denuncia ser el blanco de maniobras extorsivas que atentan directamente contra su trabajo y su subsistencia, quebrantando el derecho de igual remuneración por igual tarea o función (en este caso a través de la retención indebida de la mitad de su salario), lo que a nuestro juicio incurre en la figura de violencia laboral, tipificada en el inciso c) del artículo 6 de la Ley de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus re¬laciones interpersonales.

PAR adhiere a las acciones emprendidas en apoyo de la colega por la Asociación de Prensa de Tucumán y por la Federación de Trabajadores de la Cultura y la Comunicación, y expresa su anhelo de que a la brevedad posible, la Justicia desentrañe la veracidad de las supuestas prácticas puestas de manifiesto por Esteban Migliazzo y eventualmente por la empresa Cadena 3 y -en caso de comprobarse la configuración de un delito- establezca la pena correspondiente, así como el resarcimiento que por daño moral y psicológico pudiera corresponderle a la víctima.

Por último, la Red PAR reclamará a los dirigentes políticos y a las autoridades de Tucumán que, por la responsabilidad ética y social que les cabe, extremen los recaudos para evitar la reiteración de actos de corrupción entre sus funcionarios, máxime cuando éstos se apoyan en la vulnerabilidad de las trabajadoras, lesionando en paralelo el ejercicio de la libertad de expresión, lo que lesiona el derecho de la ciudadanía a estar informada. POR COMISIÓN REDACTORA RED PAR firman esta declaración NESTOR DIPAOLA – LUIS OTERO (Periodistas miembros)

domingo, noviembre 22, 2009

Género y Comunicación: una mirada distinta...

Por: Amelia Roque* / PL
El incremento de los estudios de la Comunicación con una perspectiva de género durante el último lustro en Cuba, desde el ámbito académico hasta los medios de prensa, contribuye a fortalecer importantes líneas de investigación en este campo.

Isabel Moya Richard, directora de la Editorial de la Mujer de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), con títulos y artículos publicados sobre el tema, en exclusiva con Prensa Latina alega que el aumento de las investigaciones de la Comunicación con perspectiva de género, un área poco estudiada, se debe a varios factores.

La profesora titular adjunta de la Universidad de La Habana menciona tesis de la facultad de Comunicación de este centro de altos estudios, como la referida a la imagen de la mujer en el video clip cubano y la que analiza la problemática femenina a través del prisma de narradoras del país, de diversas generaciones.

Un trabajo de diploma describe la perspectiva de género en la agenda de noticieros de televisión o de agencias de noticias, mientras otros del departamento de Sociología, de la facultad de Filosofía e Historia, abordan el vínculo de géneros y medios de comunicación de una forma también muy interesante, de acuerdo con la especialista.


Cita los estudios de masculinidad, como una tesis de maestría que examina las imágenes de los hombres en revistas dedicadas a ellos, las cuales tienen un gran auge en América Latina durante los últimos 10 años.

Igualmente destaca las investigaciones de los medios de prensa en el último quinquenio, impulsados por los encuentros iberoamericanos de Género y Comunicación, que son convocados cada dos años por la FMC y la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

"Previos a la cita internacional, se realizan en el país eventos regionales, en los cuales se profundiza desde los propios medios de prensa, por sus directivos y periodistas, sobre la representación de la imagen de lo femenino y lo masculino, a veces con una visión muy crítica".

Pero, argumenta, si bien estos estudios de la academia y de las publicaciones tienen un fuerte peso en la construcción del mensaje, también deben encaminarse esfuerzos a ahondar en los procesos de las rutinas productivas y la cultura profesional, que marcan las agendas de los medios.

INTERCAMBIOS ENRIQUECEDORES

Moya preside la cátedra de Género y Medios de Comunicación "Mirta Aguirre" del Instituto Internacional de Periodismo "José Martí", creada como resultado de la V edición del Encuentro Iberoamericano, en 2002.

Para la periodista e investigadora, esta Cátedra constituye asimismo una continuación de la labor de la FMC y de la UPEC en el tratamiento del tema. Y recuerda que la organización femenina, fundada en 1960, creó en 1961 la revista Mujeres e inició las investigaciones de género y comunicación nacionalmente.

Desde su creación, la presidenta de la FMC, Vilma Espín, estuvo muy clara de la importancia del papel de los medios para las transformaciones, significa.

Muy gratificante ha sido, en opinión de esta experta -quien ha participado en encuentros nacionales e internacionales-, la realización de ocho diplomados internacionales de Género y Comunicación, además de auspiciar conferencias, presentaciones de libros y otras actividades.

Esta Cátedra mantiene vínculos con la Red Iberoamericana de Masculinidades, que coordina el profesor Julio César González Pagés, y con la cual han celebrado cursos y presentaciones de títulos.

Es decir, que no solo propicia la capacitación y las investigaciones, sino que se ha convertido en un espacio de debate, dice. Por esta trayectoria, la Cátedra convoca ahora con la UNESCO al Taller Regional para elevar la conciencia de género a través de los medios de comunicación "Cambiar la mirada".

El Taller tendrá lugar del 30 de noviembre al 4 de diciembre próximo con la participación de especialistas en comunicación de 13 países latinoamericanos, con vistas a socializar experiencias y finalmente elaborar un manual de buenas prácticas para un periodismo no sexista, adelanta Moya.

A su vez, se piensa realizar un foro on line sobre la violencia de género y los medios de comunicación, para que personas de todo el mundo expresen sus ideas al respecto.

RESPETO A LO DIFERENTE

La estudiosa participó a finales de octubre en jornadas de género y comunicación, convocadas por la organización Euskadi Cuba con el tema de las imágenes de las mujeres del sur en los medios del norte, en Bilbao, donde afirmó que el desafío hoy, en la era de la globalización, era precisamente el respeto a lo diferente.

En América Latina nos exponemos a las grandes transnacionales de la información y de la comunicación, que no solo son los dueños de las principales publicaciones en el mundo, sino tienen inversiones en muchos de los medios de nuestros países, señala.

Entre los retos está el reconocimiento de las imágenes de mujeres y hombres del área y no continuar escogiendo para las telenovelas, los anuncios de publicidad, los espacios más disímiles, modelos y paradigmas que tienen que ver con el norte, e incluso ni siquiera en el norte, más bien son un artificio, comenta.

"Lo diferente no es inferior, no debe ser motivo para discriminar, sino al contrario, reivindicar la diferencia como la riqueza de la diversidad y trabajar entonces todas estas imágenes plurales de la región".

Más allá de la imagen, ella considera tema ineludible en la agenda de los medios latinoamericanos el de la violencia de género, los feminicidios, y la manera en que se refleja con titulares como Por adúltera fue asesinada, como buscando justificación para el agresor.

Cree que en nuestro continente, el más desigual en la distribución de la riqueza, esa desigual repartición las marca a ellas, y por eso se dice que en América Latina la pobreza tiene rostro de mujer.

Otros elementos significativos son la situación y condición de las niñas en América Latina, la necesidad del acceso a la educación, la brecha digitalâ�� "Un tremendo desafío, en particular lo que se refiere a analizar la realidad, de jerarquizarla desde la perspectiva de género".

Por otra parte, piensa que hay fortaleza en la región, en los procesos emancipadores, y "debería hacerse un frente común en la guerra mediática contra Cuba, Venezuela, Ecuador y Bolivia".

Yo diría, acentúa, que igual tenemos que hacer alianza para establecer una guerra desde los medios de comunicación contra el patriarcado, la violencia de género y, por supuesto, la pobreza naturalizada desde la agenda mediática".

*Editora de la Redacción de Servicios Especiales de Prensa Latina.

viernes, octubre 23, 2009

Abuso de la imagen de la mujer...

Por: Raúl Arévalo Alemán / La Jornada
Recientemente el Colegio de Periodistas de Nicaragua, CPN, la Real Embajada de Noruega, el PNUD, la Universidad Centroamericana, UCA, brindaron un seminario a los periodistas de Nicaragua en Centroamérica, en la cual se demuestra la preocupación sobre el uso que se le esta dando a la mujer como instrumento sexual en todos los medios de comunicación hablados, televisivos, escritos y por internet. El tema abordado entre los periodistas fue el relacionado con “Medios de Comunicación. Género y Violencia”. Diversos delegados periodísticos de todo el país se hicieron presentes al evento de Género que contó con la presencia de expertas de Argentina y otras latitudes.

El Coordinador residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, Doctor Alfredo Missair, dijo que es constante en los medios de comunicación, una saturación de “violencia contra las mujeres porque la violencia vende”, razón por la cual instó a los medios de comunicación y a los periodistas a tener un papel beligerante en el tratamiento de ese tipo de informaciones que dañan la imagen de las mujeres. “Los periodistas son formadores de opinión pero también los lectores tenemos nuestra propia opinión”, dijo.


Missair hizo referencia a una frase interesante que es la siguiente: “Enséñame a pensar pero no me digas como pensar”. Expresó que según datos de la Organización Mundial de la Salud, OMS, la violencia intrafamiliar produce más pobreza.

Por otro lado, la Doctora Ligia Arana de Vargas, especialista en Género de la Universidad Centroamericana, UCA, dijo que serán impartidos varios cursos de postgrado y Maestrías sobre Comunicación y Género. Brindó un dato muy interesante y es que la violencia intrafamiliar alcanzó el 42.7 por ciento lo cual significa que creció con relación al año pasado.

Las expertas definieron el término y concepto de Género como “la relación entre Hombres y mujeres”. Además que analizaron las noticias sobre las mujeres en los medios de comunicación, en la cual se resaltan valores en los noticieros televisivos, más de noticiabilidad antes que el rol de las mujeres en su desempeño profesional. Se usó un término de invisibilización de las mujeres, que significa que son destacadas en los medios de comunicación casi en cero en sus capacidades y virtudes, señalaron las expertas.

jueves, mayo 07, 2009

Las Mujeres en la TV. El zapping de la violencia

Por: Andrea D’Atri/ Fuente: Insurrectas y Punto
Primer click
Volvió Marcelo. Y arrasó con más de 40 puntos de rating, que es algo así como 4 millones de televidentes. No vamos a hacer una crítica sobre su propuesta de entretenimiento, sólo llamar la atención sobre algo que pretende hacer reír (supongo que, exclusivamente, a la platea masculina) y, sin embargo, en algunas mujeres –como quien suscribe- provoca angustia e indignación.
La “jodita para Tinelli” vuelve a ser un falso programa con invitados, en el que todos son cómplices, menos una joven modelo boliviana. Los demás, al principio, resultan pesados, tontos... pero la broma termina cuando uno de los falsos invitados se desnuda íntegramente delante de la chica, obligándola a ver sus genitales que, luego, son discretamente pixelados en la versión editada para la teleaudiencia.

Según la Ley 25.087 debe pagar una multa “el que ejecutare o hiciese ejecutar por otros actos de exhibiciones obscenas expuestas a ser vistas involuntariamente por terceros.” Esta ley incluso, prevé penas mayores si el tercero o la tercera involuntaria es menor de edad. Pero probablemente, Tinelli pague la multa correspondiente... El punto es que si causa angustia e indignación es, quizás, porque casi no hay mujer que, en su infancia o adolescencia, no haya padecido esta situación involuntariamente, sin comprender muy bien de qué se trataba, pero sintiendo que se la vulneraba en algún lugar profundo de su intimidad.

La mayoría de las víctimas de los exhibicionistas son menores de edad y, por supuesto, del género femenino. Por eso no nos causa gracia ver que la escena se repita por TV, en clave de broma, aunque la víctima tenga un par de años más que los necesarios para que la ley la considere mayor de edad. Porque aun siendo mayor, de eso trata la “integridad sexual”, es decir, de la libertad de cada uno respecto de la esfera sexual en la que nadie puede introducirse sin su voluntad.

Segundo click

Cambio de canal, para respirar otro aire. La publicidad de autos señala que una mujer se convierte “verdaderamente” en tal, en el momento de parir. Pienso ¿qué soy yo, entonces, que he decidido no ser madre? ¿qué es mi amiga que decidió adoptar amorosamente porque no podía quedar embarazada? ¿Falsas mujeres?
Pero la publicidad continúa señalando de qué manera un hombre se convierte en “verdaderamente” hombre. Y entonces, nuevamente el delito aparece fortaleciendo la imagen de masculinidad. El tipo se hace
hombre cuando su padre lo lleva al prostíbulo a debutar sexualmente.

Es sólo algunos segundos de una imagen oscura. Basta una luz rojiza, una mujer con minifalda apoyada contra una puerta, la palmada del hombre mayor en la espalda del joven.
Los segundos cuestan millones en televisión y, entonces, no hay tiempo para decir que más de 600 jóvenes se encuentran desaparecidas en nuestro país, en los últimos años, secuestradas por redes de trata y prostitución. Que en esos prostíbulos de luz rojiza, son muchas las que se encuentran esclavizadas, luego de quitarles sus documentos, su dinero, luego de haber sido introducidas involuntariamente en el consumo de drogas y de haber sido violadas grupalmente para “ablandarlas” –como dicen los proxenetas en su jerga-. Los segundos cuestan millones, por eso, más vale usarlos para poner en primer plano la marca del auto que te convertirá en un “verdadero” hombre.

Tercer click

Cambio de canal, nuevamente. El noticiero presenta un informe sobre la violencia contra las mujeres. Una mujer es asesinada cada tres días en Argentina. En 2008, 105 mujeres fueron asesinadas por sus parejas y,
en lo que va de este año, los crímenes ascienden a 38. La mayoría son jóvenes: un tercio de estas mujeres que fueron asesinadas el año pasado tenían entre 15 y 24 años. El dato es periodístico, porque no hay cifras oficiales sobre la violencia contra las mujeres en nuestro país.

¿No te hace un click?

La violencia contra las mujeres se origina allí: en un sistema que se sostiene en el uso monopólico de la violencia institucional por parte de una clase dominante contra millones de explotadas y explotados. Más allá de las declamaciones de los gobiernos y las instituciones del Estado, es este mismo sistema –con su estado, sus fuerzas armadas, la Iglesia, la policía, etc.- el que no puede erradicar tanta violencia, porque al mismo tiempo la legitima, la reproduce, la sostiene, la justifica. Y la televisión, indudablemente, también hace su parte.