martes, mayo 17, 2016

Vicepresidencia de la Mujer del PSUV respalda a las Rectoras del CNE

Fuente: Correo del Orinoco
Mujeres defienden sus derechos
María León, vicepresidenta para las mujeres del Partido Socialista Unido de Venezuela, manifestó que este conglomerado se siente orgulloso de las autoridades del CNE y sus cuatro rectoras, encabezadas por Tibisay Lucena. “Por la labor de patria que han desarrollado y por la actitud que tienen en este momento crucial para nosotros, en defensa de la democracia del país”.

León enfatizó que repudian las acciones de la derecha, “que no puede llamarse oposición, sino grupos que reflejan los intereses internacionales, para desestabilizar las democracias latinoamericanas, para seguir, como siempre, atacando a nuestros pueblos y apoderarse de sus riquezas”.

Aseguró que Lucena y demás rectoras cuentan con las mujeres del PSUV, “que son más de 3 millones y con el pueblo de Venezuela”.

La dirigente apuntó que el PSUV está relacionado con otros partidos de América Latina y se dirigió “a todas esas mujeres, a los partidos progresistas, democráticos y revolucionarios de nuestra América para denunciar la acción machista de la derecha venezolana. La acción desestabilizadora. Solicitando la unidad de las mujeres y los hombres para preservar la democracia que nos ha costado construir y velar por la herencia de patria que nos dejaron Simón Bolívar y Hugo Chávez”.

Ataques contra el CNE

En días recientes, la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, denunció una nueva agresión contra el Poder Electoral y sus trabajadores, por parte de sectores que intentan activar un referendo revocatorio. Indicó que está estudiando las medidas cautelares, ya sea “penales o civiles” que serán ejercidas para tomar medidas al respecto.

“Nosotros hemos condenado siempre la violencia, venga de donde venga, eso es lo que justamente estamos pidiendo ahora; nos encantaría también que incluso los periodistas, la ciudadanía y aquellos que tengan vocerías comunicacionales se pronuncien también en contra de las agresiones al Poder Electoral”.

Recordó que en Venezuela ya se han realizado 12 referendos revocatorios a nivel local y nacional. “Este no es un evento novedoso, ya el país ha vivido la activación de un mecanismo constitucional. Estamos hablando de derechos políticos y de garantías, tanto de aquellas personas que solicitan activar un mecanismo constitucional, así como de los derechos del personaje público”.

Lucena enfatizó que recibieron “una nueva agresión en contra de la institución” y en especial contra los trabajadores de este Poder Electoral. Lo que es un mecanismo democrático, pretendieron convertirlo en una gesta contra el Consejo Nacional Electoral. “No actuamos por chantaje de nadie, no recibimos presión de nadie, la obediencia del Poder Electoral se debe a la Constitución y a la ley”.

Expresó que el organismo electoral, de acuerdo con el artículo 72 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, debe resguardar los derechos de los electores y las electoras que desean convocar un revocatorio, del funcionario o de la funcionaria que se pretenda revocar y de los electores y electoras que votaron por ese funcionario.

El pasado 14 de abril, después de otros intentos fallidos por no dar cumplimiento a la normativa, sectores de la oposición entregaron ante el Consejo Nacional Electoral la solicitud de activación del referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.

Por su parte, la Plataforma de Periodistas y Comunicadores de Venezuela, junto al movimiento de mujeres del PSUV, manifestaron su apoyo al Consejo Nacional Electoral (CNE) “en este momento cuando la derecha internacional avanza en un ofensiva de desprestigio hacia esta institución”, indicó Aurelio Gil Beroes, secretario de la organización de comunicadores.

De igual manera, manifestaron el apoyo al Ministerio del Poder Popular para la Defensa, a su ministro, general en jefe Vladimir Padrino López, y al Tribunal Supremo de Justicia. “Esos son los objetivos de ataque de la derecha para minar la estabilidad democrática del país”, aseveró Gil.

Aurelio Gil repudió la forma irrespetuosa en la que el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, se ha referido a Tibisay Lucena, presidenta del CNE. “Ha sido tildada de ‘malandra’ por un presidente de la Asamblea Nacional misógino”, increpó.

Informó que la Plataforma de Periodistas es un movimiento que viene ganando adeptos a favor de la lucha. Aseguró que “el Colegio Nacional de Periodistas tiene 23 seccionales desvalidas o muertas y aquí (en la plataforma de periodistas) encuentran participación”.

Correo del Orinoco

“TODAS SOMOS JUANA RAMÍREZ “LA AVANZADORA”

MANIFIESTO COMPROMISO DE LAS MILITANTES DEL PSUV CON LA PATRIA, LA REVOLUCIÓN, EL PUEBLO Y EL PRESIDENTE OBRERO NICOLÁS MADURO MOROS

Las militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela, asumiendo nuestro rol de vanguardia en la defensa de la Patria Grande, nos reunimos en el 1er Encuentro Nacional de la Vicepresidencia de la Mujer, en San Antonio de los Altos Estado Miranda, los días 29 y 30 de Abril de 2016

CONSIDERANDO
·         Que el Imperialismo Norteamericano ha desatado una arremetida contra los Pueblos del Mundo, especialmente contra Venezuela como referencia de los procesos revolucionarios en América Latina y el Caribe.
·         Que la Guerra Económica contra el Pueblo Venezolano tiene como objetivo principal a las mujeres, y pretende socavar las bases de la Revolución Bolivariana.
·         Que la Asamblea Nacional ha sido tomada coyunturalmente por la derecha más reaccionaria y misógina que pretende socavar el orden institucional usurpando el resto de los Poderes Públicos y atentando contra las conquistas del Pueblo.
·         Que las fuerzas revolucionarias vienen reagrupándose en un esfuerzo común por lograr el RENACIMIENTO VICTORIOSO de la Revolución Bolivariana.
·         Que la principal fortaleza de la Revolución Bolivariana es la organización del Pueblo, y la consolidación de los instrumentos políticos para la construcción del Socialismo Feminista.

Acordamos las siguientes RESOLUCIONES:

1.       Manifestamos nuestro júbilo por los tres años de Gobierno del Presidente Obrero y Feminista Nicolás Maduro Moros en la conducción de la Patria – Matria y nos comprometemos a seguir respaldándolo activamente desde la acción revolucionaria.
2.       Nos declaramos en fiesta Patria por asumir la Presidencia pro témpore de UNASUR, para seguir construyendo el sueño Bolivariano de consolidar la Unidad de los Pueblos Nuestroamericanos.
3.       Rechazamos categóricamente la renovación del Decreto Ejecutivo del Gobierno Imperialista de los Estados Unidos contra Venezuela, que forma parte de la estrategia desestabilizadora y del golpe de Estado que adelanta la derecha contra la democracia venezolana.
4.       Manifestamos nuestro más enérgico rechazo al golpe de Estado de la burguesía brasilera en contra de la combatiente histórica Dilma Rouseff y el Pueblo Carioca.
5.       Nos solidarizamos con nuestra hermana Cristina Kirchner, quien es víctima de un proceso de criminalización por parte de la reacción argentina que teme a su liderazgo.
6.       Exigimos la liberación de la camarada Milagro Sala, militante Tupamaro, hecha prisionera por la cobarde dictadura de Mauricio Macri, y exigimos justicia frente al asesinato de la lideresa revolucionaria hondureña Bertha Cáceres.
7.       Nos solidarizamos con el Comité de Víctimas de las Guarimbas, especialmente con Yendry Velásquez, quien cuenta con la fuerza amorosa de las mujeres patriotas para seguir resistiendo y afrontando el fascismo, hasta hacer justicia con nuestros héroes y heroínas caídas.
8.       Celebramos el éxito de los CLAP (Comité Local de Abastecimiento y Producción) en el proceso de distribución de alimentos para contener la Guerra Económica criminal contra el Pueblo Venezolano, y nos ponemos a disposición para ejercer un papel protagónico en el despliegue nacional de las medidas de protección al Pueblo. Igualmente solicitamos la incorporación transversal del enfoque feminista en la política económica nacional, en los 15 motores económicos, incorporando paritariamente a las mujeres en el acceso a los créditos, y en la gerencia de las distintas empresas de la nación. Nos ponemos a la vanguardia para superar el rentismo petrolero y activar las potencialidades económicas de nuestro país.
9.       Nos comprometemos a combatir la Asamblea Burguesa y Machista, y a sumar esfuerzos por una nueva Asamblea Feminista y Popular que incorpore mayoritariamente a las mujeres. En este sentido, asumimos el parlamentarismo de calle como una herramienta para incorporar la agenda legislativa de las mujeres en el debate político nacional, y defender las conquistas que hemos alcanzado en Revolución. Nuestra consigna:
¡DERROCAR LA ASAMBLEA MACHISTA, Y FUNDAR LA ASAMBLEA FEMINISTA!
10.   Nos declaramos en avanzada por el RENACIMIENTO VICTORIOSO de la Revolución Bolivariana, y nos comprometemos a sumar a todas las mujeres del Pueblo al Congreso de la Patria, para la construcción del Nuevo Bloque Histórico que derrocará definitivamente las pretensiones de la derecha y el Imperialismo Criminal sobre nuestro Pueblo.
11.   Asumimos el compromiso de crear estrategias para la organización de las Patrullas de Mujeres, generando mecanismos de comunicación eficaz, formación ideológica permanente, y radicalización de la lucha diaria para ir al reencuentro con nuestras iguales por la defensa de la Patria, a garantizar desde las bases del Partido, la Revolución dentro de la Revolución, y conducir al Pueblo Mujer en la lucha por la Igualdad y la Justicia junto a nuestro Presidente Nicolás Maduro, bajo la consigna Chavista de la MÁXIMA UNIDAD EN LA DIVERSIDAD. Nos ponemos al frente de garantizar en nuestro Partido que la estructura: dirigencia y militancia, estén conformadas por las mejores mujeres de la Patria, como reserva ética, política y moral de nuestro proceso revolucionario. Nosotras y nosotros somos el Partido, y por tanto nos comprometemos a asumir desde el ejemplo la transformación profunda del PSUV, como instrumento para construir el Socialismo Feminista.
12.   Finalmente, ratificamos como mujeres, como patriotas, como revolucionarias, como chavistas, y como feministas, nuestro compromiso con la defensa de la soberanía nacional, la concreción del Plan de la Patria, la defensa de los más sagrados intereses de nuestro pueblo y el acompañamiento y respaldo al Gobierno de nuestro Presidente Obrero y Feminista Nicolás Maduro Moros.

“TODAS SOMOS JUANA RAMÍREZ, TODAS SOMOS AVANZADORAS”
¡VIVA LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA!
¡VIVA EL PARTIDO SOCIALISTA UNIDO DE VENEZUELA!
¡VIVA EL SOCIALISMO FEMINISTA!
¡VIVA NUESTRO PRESIDENTE VALIENTE, NICOLÁS MADURO MOROS!
¡CHÁVEZ VIVE, LA PATRIA SIGUE!

¡SOLIDARIDAD CON DILMA, CON EL PUEBLO Y CON LA DEMOCRACIA BRASILEÑA!

Pronunciamiento de la Vicepresidencia de Mujeres del PSUV “Juana Ramírez La Avanzadora”
Desde la Vicepresidencia de Mujeres “Juana Ramírez La Avanzadora” del Partido Socialista Unido de Venezuela, comprometidas con la democracia, el respeto a la voluntad de los pueblos del mundo, especialmente los de nuestra América, que defienden un continente de Paz.

·         Rechazamos de manera contundente el golpe de estado legislativo contra la Presidenta Dilma Roussef, que no tiene fundamento legal, y además está impulsado por una mayoría de Diputados investigados por hechos de corrupción que pretenden alcanzar el poder por una maniobra institucional.

·         Manifestamos nuestra solidaridad con el movimiento popular que ha salido masivamente a la calles, a la defensa de la joven democracia brasileña, reclamando respeto a la voluntad popular  que eligió a la Presidenta Dilma Roussef con más de 54 millones de votos.

·         Denunciamos la ofensiva de la derecha internacional en la región, que viene asediando al Pueblo brasileño, y su legítimo Gobierno, emprendiendo una campaña mediática internacional para desestabilizar la paz del país. 

·         Saludamos al Partido de los Trabajadores (PT) y demás partidos democráticos y de izquierda, muy especialmente a las combativas mujeres militantes que hacen vida en sus filas, y les abrazamos desde el espíritu Bolivariano, para seguir juntas en la batalla por construir un mundo con paz, igualdad y justicia social. 

·         Repudiamos que una vez más la misoginia de la derecha brasileña ha quedado expresada y personificada en un Parlamento, que ha esgrimido como argumentos razones sexistas y discriminatorias contra la Presidenta Constitucional Dilma Roussef, primera mujer presidenta de Brasil, quien con valentía ha asumido la conducción de este hermano país desde 2010.

Vemos con preocupación que estas maniobras de desestabilización han sido comunes en estos tiempos y apuntan en el sentido de eliminar los proyectos políticos populares, democráticos, con visión social y compromiso con la unidad latinoamericana y caribeña, en la búsqueda de restaurar políticas neoliberales de ajuste, privatizaciones, destrucción de los sectores productivos nacionales, del empleo, y la entrega de los recursos naturales, beneficiando así las grandes corporaciones trasnacionales y capitales foráneos.

Hoy nuevamente los pueblos nuestroamericanos somos víctimas de un intento de recolonización, como parte de la ofensiva que viene impulsando el imperio norteamericano en la región, que se expresa principalmente contra los procesos y gobiernos progresistas en nuestros países, es por ello que saludamos al Pueblo Brasileño por seguir en pie de lucha por preservar el estado de derecho, la paz y la democracia como una conquista irrenunciable de nuestros pueblos, que no están dispuestos a volver a la sumisión neocolonial.

¡NO AL GOLPE DE ESTADO PARLAMENTARIO!
¡VIVA LA PRESIDENTA DILMA ROUSSEF!
¡VIVA EL PUEBLO BRASILEÑO!
¡VIVA LA UNIDAD DE NUESTRA AMERICA!

Golpe de Estado en Brasil: una alianza criminal entre patriarcado y capital


La propuesta de destitución contra el Gobierno de Dilma Rousseff personifica la histórica persecución hacia las mujeres del campo y de la ciudad, hacia las personas LGBTQI y, además, hacia la construcción de un poder popular latinoamericano.
Amanda Verrone* / Pikara Maganize
La simbólica fecha del 17 de abril representa, una vez más, un escenario de arduas condiciones para la lucha de la clase trabajadora de todo el mundo. La fecha que simboliza la resistencia del campesinado por el derecho a la tierra, que rememora la masacre que ocurrió en Eldorado dos Carajás en 1997, otra vez queda trágicamente grabada para la historia a través de la aprobación por la Cámara de los Diputados de Brasil del inicio de un proceso de golpe de Estado y ruptura institucional.

Disfrazado de una propuesta de destitución al Gobierno de la presidenta Dilma, el golpe de Estado en marcha implica serios riesgos a la constitucionalidad democrática frágilmente conquistada en los últimos 30 años en Brasil. El golpe representa una violación del principio del Estado de Derecho y de la democracia representativa. Evidencia la criminalización brutal de la construcción de un proyecto popular en Brasil y de la profundización de la lucha de clases. Un golpe esencialmente machista, capitalista, fundamentalista religioso, prejuicioso, autoritario, latifundista, plutócrata y oligárquico. Un golpe fascista en cada detalle de sus técnicas judiciales, legislativas y mediáticas.

Como sabemos, el proceso de avance latinoamericano en el mundo no pasó indemne ante el imperialismo norteamericano, incompatible con la realización de una América Latina independiente, progresista e integrada. No son recientes los ataques implementados por parte de los medios hegemónicos, aliados con las elites conservadoras y el capital financiero internacional, para impedir la elección de líderes progresistas en América Latina. Ante la imposibilidad de alcanzar su meta, el imperialismo en seguida actuó y sigue actuando cotidianamente para descalificar y derrumbar esa nueva configuración geopolítica de poder.
En Brasil el proyecto de origen trabajador y neodesarrollista, iniciado en 2003, se encuentra seriamente amenazado por la unión jurídica-mediática-parlamentaria. Utilizando una narrativa moral, hipócrita y conservadora, las fuerzas reaccionarias ampliaron su ofensiva con la misma finalidad de siempre: golpear la voluntad popular, destituyendo gobernantes elegidos y sustituyéndolos por vasallos al servicio del gran capital internacional y heteropatriarcal. Y, evidentemente, el patriarcado no se quedó inerte ante la obtención del segundo mandato consecutivo de una mujer, exguerrillera, de origen humilde, gorda, fuera de los patrones impuestos por él mismo, “mameluca” y con restricciones de movilidad.

Sin fundamento jurídico

Entendiendo que el Derecho hegemónico debe ser cuestionado y (re)pensado dentro del marco de la Justicia Social y confluyendo con Kafka cuando cita en su obra ‘Sobre la cuestión de las leyes’ que “nuestras leyes no son conocidas por todos, ellas son un secreto del pequeño grupo de aristócratas que nos dominan”, me baso en los propios mecanismos del Derecho positivo moderno, burgués y heteropatriarcal para demostrar, también jurídicamente, la evidente naturaleza de golpe de Estado en marcha actualmente en Brasil.
Primeramente, la insatisfacción popular reflejada en encuestas o demostradas por manifestaciones en las calles, no representa fundamento jurídico para un proceso de destitución. En Brasil, a diferencia de otros países, no existe un órgano que pueda revocar mandatos en razón de pérdida de credibilidad popular en el gobernante.
En segundo lugar, en un país víctima de la corrupción histórica y estructural, la presidenta Dilma Rousseff no posee ninguna denuncia efectiva de corrupción por la cual esté siendo sometida a cualquier investigación. Además, supuestos hechos ocurridos en su primer mandato o cuando era ministra miembro del Consejo de Administración no pueden fundamentar la destitución en su segundo mandato, conforme el art. 86, § 4º de la Constitución de la República Brasileña.

El argumento central presentado por la oposición del Gobierno y por todos los representantes de la derecha fascista y del capital internacional es que supuestamente Dilma había atrasado, sin autorización del legislativo, la transferencia del dinero de los bancos estatales y federales para el pago de subsidios y beneficios de programas sociales como el seguro de desempleo, el programa ‘Minha Casa, Minha Vida’, ‘Bolsa Família’ y crédito agrícola a la población brasileña.
Importante destacar que los procedimientos procesales y administrativos fueron cumplidos y los bancos estatales fueron remunerados con interés y correcciones por el retraso en los pagos, o sea, no hubo perjuicios para el Estado brasileño, para los bancos estatales y ni para la población brasileña, lo que justificaría una posibilidad de convalidación de la acusación.

De esa manera, aunque podamos discrepar de la conducta asumida por el Gobierno a nivel de las finanzas públicas, eso no significa que su actuación se pueda perseguir como un crimen de responsabilidad vinculado a un proceso de restitución. Para eso, es indispensable la comprobación de que la conducta de Dilma hubiese sido dolosa grave, con intención de practicar un hecho que configura un delito. Es decir, en ese supuesto caso la presidenta podría ser responsabilizada solamente si se comprueba el dolo gravoso y no solamente la culpa.

En tercer lugar, los crímenes de responsabilidad dispuestos en el art. 85 de la Constitución brasileña deben ser interpretados de forma restrictiva, en conformidad con la tipificación penal, cuando claramente haya violación a la Constitución y no de acuerdo con lo dispuesto en ley de rango menor que el constitucional. Violar una ley presupuestaria no siempre implicará sancionar a una/un presidenta/e a través de su destitución. Además, la responsabilidad fiscal no está por encima de dispositivos constitucionales que defienden la dignidad de la persona humana, la Justicia Social, la reducción de las desigualdades, etc.
La figura de la destitución está prevista en la Constitución para ser utilizada en situaciones muy excepcionales, pero, sin amparo jurídico y sin base legal que lo sustente, además de inconstitucional representa un golpe de Estado.

Dios como coartada

Retomando lo ocurrido el último día 17 de abril, la Constitución brasileña asegura la existencia de un Estado laico. Entre tanto y de manera reiterada, durante la votación en la Cámara, Dios y Cristo fueron mencionados como coartadas para la justificación de la apertura del proceso de destitución y para el combate de un “espectro comunista” que se supone que hay en Brasil.
El desarrollo de una “ideología de género” también fue mencionado por representantes de la derecha fascista como razón para que se retirase el Partido de los Trabajadores del poder, en referencia a la tentativa de llevar a las escuelas discusiones más amplias sobre cuestiones relacionadas a las múltiples orientaciones sexuales e identidades de género. Algunos parlamentarios también recordaron con nostalgia la dictadura militar brasileña y hubo quienes hicieron referencia, entre sonrisas de escarnio, a uno de los militares responsables de la tortura aplicada a muchas mujeres, incluso a la actual presidenta Dilma.

Lo que no puede ser ignorado, por lo tanto, es todo el aparato machista, misógino y heteronormativo que ampara y justifica la actual tentativa de golpe de Estado en marcha en Brasil. Las elites tradicionales no se conforman con la política de valoración de los derechos sociales. Y el patriarcado, como de costumbre, es la fuerza violenta y torturadora que garantiza la hegemonía masculina como status quo político, económico y social.
El golpe de Estado en contra del Gobierno de Dilma y en contra del Estado Democrático de Derecho en Brasil, personifica la histórica persecución hacia las mujeres del campo y de la ciudad, las personas LGBTQI y, además, hacia la construcción de un poder popular latinoamericano. Impedir que la primera mujer elegida democráticamente presidenta en Brasil pueda cumplir su mandato, a través de una hermenéutica jurídica interesadamente alargada y que traspasa, incluso, los límites del derecho positivo constitucional brasileño, es un ataque que todas debemos repudiar.

Necesitamos luchar por un Estado que garantice atender a las condiciones básicas de (re)producción de la clase trabajadora y no un Estado aristocrático que beneficia hombres, cisgénero, blancos, “padres de familia” y magistrados. Tampoco podemos aceptar un Estado policial y punitivo que extermina la juventud pobre y negra todos los días.

Nosotras, mujeres de todo el mundo, asumimos el desafío histórico de defender la democracia brasileña por entender que es solamente en la democracia donde las mujeres podemos avanzar en la conquista de nuestros derechos, combatiendo el conservadurismo, el machismo y la misoginia heteropatriarcales.

Aunque podamos presentar numerosas críticas en relación a las estrategias asumidas por el Gobierno de Dilma, acreditamos que no será apoyando la tentativa golpista y fascista como avanzaremos en nuestra lucha por la emancipación. Expulsar a Dilma del poder no conlleva acabar con la corrupción histórica y con la supremacía neoliberal de desarrollo político y económico. Solamente una reforma política es capaz de eso, pero ni los grandes medios de comunicación y tampoco la derecha están interesados en ella.

Por lo tanto, nosotras, mujeres trabajadoras de todo el mundo, seguiremos movilizadas y enfrentando el machismo y el fascismo estructurales que imperan en el modelo de (re)producción hegemónico contemporáneo. Y en la coyuntura actual no hay nada más feminista que defender la democracia brasileña.
Juntas somos más fuertes. ¡Misóginos no pasarán, fascistas no volverán! Não vai ter golpe, vai ter luta! Gora borroka feminista! ¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!

*Amanda Verrone es investigadora de Derecho Agroambiental y Derechos Humanos. Feminista, internacionalista, sin tierra y militante de movimientos sociales y populares en São Paulo/Brasil.

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