viernes, junio 24, 2016

Movimientos sociales solicitan ante OEA respeto a la soberanía de Venezuela

Fuente: AVN/teleSUR
 Movimientos y organizaciones sociales venezolanos que participan en actividades previas al 46° período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) exigieron este domingo respeto a la soberanía, independencia y autodeterminación de Venezuela.

Así lo expresó en contacto informativo con el canal del Estado, desde República Dominicana Rebeca Madriz, vocera del movimiento de Mujeres de Venezuela, quien además condenó que de parte de este organismo internacional "se pretenda desconocer la institucionalidad del Estado venezolano".

Asimismo, expresó su anhelo de denunciar ante la Asamblea General y ante los cancilleres de los distintos Estados miembros "nuestra preocupación como Movimiento de Mujeres de Venezuela y como movimiento de mujeres en la región, por la misoginia del Poder Legislativo de nuestro país, a través de la persona de su presidente, Henry Ramos Allup, quien ha venido realizando sistemáticamente un ataque discriminatorio y denigrante contra las mujeres venezolanas".

Denunció además que las actuaciones de Almagro "en contra del país vulneran no solamente la soberanía venezolana, sino "la propia institucionalidad de la OEA".

Piden a la OEA que investigue a Almagro

Asimismo los movimientos sociales de Venezuela, entre los que destaca el Comité de víctimas de las Guarimbas, han enviado un comunicado oficial al embajador Juan José Arcuri, presidente del Consejo Permanente de la OEA, para solicitar la apertura de un procedimiento de averiguación disciplinaria hacia el secretario general de este organismo, Luis Almagro.
“Planteamiento que le pedimos considere con extrema urgencia por la inadecuada actuación de dicho funcionario de alto rango en contra de la República Bolivariana de Venezuela”, suscribe el comunicado.
En el texto, las organizaciones sociales invocan el artículo 1 de la Carta de la OEA para recalcar que la postura injerencista e intrometida de Almagro no se corresponde con el espíritu propio del organismo, puesto que en dicha epístola se establece que la OEA no tiene ni la facultad ni la autoridad para “intervenir en asuntos de la jurisdicción interna de los Estados miembros”.

ESPAÑA: Unidas Podemos (I): Abolir la prostitución


Por: LIDIA FALCÓN / Público.es
Parece evidente que Unidos Podemos ganará las elecciones. En esa formación el Partido Feminista ha contribuido a visibilizar los problemas de las mujeres, a llevar la voz de nuestras activistas a mítines, encuentros, asambleas y debates en varias ciudades de España. Y por supuesto el programa de Izquierda Unida recoge las aportaciones feministas tanto del Partido Feminista como del Área de la Mujer de esa formación.

Ese programa explica la necesidad de modificar la Ley de Violencia de Género para proteger a las víctimas, hoy desprotegidas. De hacer realidad la igualdad de salario y de calificación profesional entre hombres y mujeres, de impedir la custodia compartida sin consentimiento entre los progenitores, de elevar las pensiones para las mujeres mayores y de las viudas, de lograr la conciliación de la vida familiar y laboral, de difundir el feminismo en todas las instancias educativas. Es el programa más radical feminista de todas las formaciones políticas. Y estamos seguras de que Alberto Garzón lo va a defender. Pero tendremos en el Congreso a otras formaciones políticas que están asegurando que la prostitución es un buen trabajo para las mujeres, o que todavía debemos discutir si tenemos que legalizarlo, regularizarlo, debatirlo o permitirlo.

El riesgo al que nos enfrentamos es que sin tener mayoría absoluta, la formación Unidos Podemos se encuentre presionada, chantajeada o colapsada para impedir que podamos hacer cumplir nuestro programa. Todas sabemos, y observo que muchos compañeros también, que no bastan las declaraciones, las resoluciones, los programas y las buenas intenciones para que se hagan realidad. Las mujeres llevamos demasiados siglos demandando la igualdad de salarios, y tenemos demasiadas asesinadas en nuestro duro camino para saber ya que sin que las feministas nos organicemos, nos unamos y defendamos nuestras demandas y nuestros principios, sin rendirnos, sin chaquetear, sin consensuar, sin asustarnos, no avanzaríamos en esta interminable lucha.

La prostitución se ha convertido en la trinchera donde se está dirimiendo el verdadero programa feminista de estas elecciones. Es inaceptable que quienes se postulan de progreso defiendan que las mujeres pueden ser objeto de satisfacción sexual de los hombres, mediante precio. Proponer que hay que legalizarla —o regularizarla, ya conocemos de eufemismos— es pervertir a la sociedad. Hace ya tiempo que el Comité de DDHH y la Comisión de Derechos de la Mujer de la ONU declararon que no es un trabajo porque no tiene la dignidad que requiere. Utilizar a las prostitutas para que cualquier hombre crea que puede obtener placer, es reducir el cuerpo de las mujeres a la consideración de objeto. Es la mayor cosificación que se pueda concebir, y la mayor violencia que se comete contra ellas.

Un Estado prostituidor como sería el que legalizase esta explotación y cobrase impuestos por ello, estaría considerando a todas las mujeres susceptibles de ser prostituidas y en consecuencia llevaría a que se rebajara aún más la apreciación social de las mujeres. Es enormemente hipócrita que los defensores de que se regule nunca se vayan a plantear ser ellos mismos víctimas de semejante explotación, ni acariciarán jamás la expectativa de que su madre o sus hijas o sus hermanas se prostituyan. Para eso están otras mujeres. Es la suprema discriminación clasista.

La regularización o legalización dará carta de naturaleza legal a las mafias de la prostitución. Ya no se podrá esperar que el Estado actúe contra ellas, porque nunca se conseguirá que las víctimas declaren que están siendo obligadas. Ya lo vivimos actualmente, cuando la perversidad de obligar a la víctima a ser la denunciante y la testiga del delito, y mantener la acusación durante tiempo interminable, consigue que apenas se persiga a los traficantes, proxenetas, chulos y macarras. Pero con una legislación que los ampare tendremos la mayor explotación de mujeres, impunemente.

Y lo que no se debate, a pesar de esta epidemia de debatitis que padecemos, es qué significa la dignidad de la persona. La sexualidad constituye la pulsión más íntima, más privada, más placentera de todas las actividades humanas. Ninguna otra relación permite conocer tan íntimamente a otra persona, y esa entrega debe ser siempre libre, voluntaria y gratuita. Considerarla una mercancía, que una mujer tenga que aceptar el concurso sexual con veinte hombres cada día, significa degradar absolutamente a las personas. A la mujer y a los hombres que consumen ese sexo venal, absolutamente degradante.

Muchos estudios no sé si hacía falta tantos- explican que las prostitutas tienen una esperanza de vida menor que las demás mujeres, que padecen depresiones y por supuesto adicciones –en eso las envician los explotadores-, y tienen el peor aprecio de sí mismas. Se las induce o se las engaña para que acepten la prostitución y después se las envilece y desprecia.

Aceptar que se considere un empleo significa que tendremos cursos de prostitución para iniciar a las neófitas en el oficio, que irán a engrosar la listas de empleo, que habrá que establecer categorías según las "especialidades" que practiquen, supongo que el sado será el más caro, y que a cualquier mujer le podrán ofrecer una plaza en un burdel cuando se quede en paro. ¿Y ese es el país que queremos? ¿Qué nuestras hijas sean prostitutas y nuestros hijos prostituidores, consumidores de sexo pagado?

Pienso en mis abuelos, en mis padres, en mis tíos, en mis camaradas, hombres y mujeres, luchadores, víctimas de todas las opresiones y persecuciones, masones, comunistas, socialistas, en los creadores de la Institución Libre de Enseñaza, en los anarquistas, en Mujeres Libres, en mi mentora y maestra Federica Montseny, que creó los "liberatorios de prostitución" en el año 1937, y me duelo de pensar en el asombro y la indignación que sentirían de ver esta época de "modernos", donde la prostitución puede ser un trabajo legal, como si acabaran de inventarlo.

Santo Tomás de Aquino, en el siglo XIII, establece las condiciones de los prostíbulos, con todo detalle, y lo argumenta como una necesidad para satisfacer los irremediables impulsos masculinos, que necesitan refocilarse en el sexo prostituido, de la misma forma que una ciudad necesita alcantarillas. En un momento en que el amor libre está absolutamente socializado, en que se han normalizado todas las relaciones sexuales entre adultos. ¿Será posible que haya todavía varones que necesiten pagan 30 euros por una felación o un coito de 20 minutos? ¿Qué clase de moral social, que clase ética radical –como pedía Carlos París- difundimos en nuestro país? ¿Cómo pueden creerse modernos, progresistas y hasta socialistas los que defienden semejante degradación colectiva, semejante perversión individual?

Por eso, porque sigue existiendo el peligro de que aunque Unidos Podemos gane las elecciones, influyan en ella las diferentes corrientes y tendencias y confluencias y mareas, que son muchas, que existen allí dentro, e intenten llevar a término sus propósitos de legalizar la prostitución, nosotras, las feministas Unidas Podremos conducir el gobierno hacia la verdadera liberación de la mujer que es Abolir la Prostitución. Compañeras, en eso estamos. El 28 de junio nos reuniremos en el CAUM, Club de Amigos de la Unesco de Madrid, calle Atoche, 20, metro Sol, para valorar el resultado de las elecciones y constituir el loby feminista dentro de Unidas Podemos, para que no vuelvan a ser los hombres los que nos manden y decidan nuestros destinos. Unidas Podremos.

Fuente: http://blogs.publico.es/lidia-falcon/2016/06/22/unidos-podemos-i-abolir-la-prostitucion/

GAN presentará documental Argelia Laya, un ejemplo, 1987

Fuente; VTV
Esta proyección forma parte de varias actividades culturales promovidas por la Fundación de Museos Nacionales/ Se rendirá un merecido homenaje al Grupo Miércoles
 
El próximo viernes 1ro de julio la Galería de Arte Nacional (GAN), presentará el documental Argelia Laya, un ejemplo, 1987; esta producción realizada por el “Grupo Miércoles” y que tendrá lugar en el ala sur del jardín de esta institución museística.

Esta proyección forma parte de varias actividades culturales promovidas por la Fundación de Museos Nacionales, la exposición “Mujer y Creación en el arte venezolano” y de la celebración del 40 aniversario de la Galería de Arte Nacional.

Por ello la ONG Soy Mujer realizará un reconocimiento por la labor  desarrollada por la Galería de Arte Nacional al conservar y visibilizar la creación artística de las mujeres nacidas en Venezuela, y de las extranjeras residentes que han hecho de nuestro país el espacio donde han desarrollado su legado artístico.
Asimismo se rendirá un merecido homenaje al Grupo Miércoles, primer grupo de mujeres feministas dedicadas al cine, destacando especialmente la participación de Franca Donda.

Cabe recordar, que Franca Donda, es una de esas luchadoras incansables, de corte feminista por convicción, una fotógrafa venezolana y militante de izquierda, que ha sido también retratada en clave biográfica y en tres tiempos./ MQ
Prensa FMN/VTV

Género Con Clase participó en la 46° Asamblea General de la Organización de Estados Americanos – OEA, realizada en Santo Domingo, República Dominicana

 
Del 12 al 15 de Junio se llevó a cabo en Santo Domingo, República Dominicana la 46° Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, en la cual la Fundación Género con Clase participó como parte de la Sociedad Civil, como invitada. En la actividad dejamos sentada nuestra postura de denuncia a las pretensiones injerencias de intervenir nuestro país, en los siguientes términos:


Sr. Secretario General Adjunto Embajador Néstor Méndez, Organizaciones de la Sociedad Civil y Movimientos Sociales de nuestra América.

Presente.-

Un saludo especial al Pueblo y al Gobierno de República Dominicana, cuna de las Mariposas: Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, símbolo de la lucha de las mujeres, a quienes dedicamos nuestra intervención en este debate histórico y determinante para el futuro de la democracia en nuestro Continente.

En nombre de las mujeres venezolanas, levantamos la voz en esta asamblea para expresar la enorme preocupación que tenemos por la amenaza contra la institucionalidad democrática que representa la moción que se pretende imponer contra la soberana República Bolivariana de Venezuela.

Consideramos una alarma para los movimientos de mujeres de Venezuela y de nuestra región, que la Carta de la OEA, esté siendo vulnerada por el Secretario General al extralimitar sus funciones dadas por la Carta Fundacional frente a la soberanía de un Estado miembro, afectando incluso la propia institucionalidad de esta organización hemisférica.

Las mujeres venezolanas hemos sido reconocidas en los últimos 17 años como nunca antes, y hoy somos sujetas plenas de derecho, con una Constitución pionera en materia de Derechos Humanos, que abrió un abanico de avances jurídicos e institucionales para garantizarnos una vida libre de violencia.

En nuestro país en estos 17 años y particularmente en los últimos 3, hemos sufrido una fuerte desestabilización económica, política, y mediática por parte de la oposición antidemocrática, sin embargo reconocemos como movimiento femenino, la política de Estado orientada a fortalecer los mecanismos de participación y protagonismo del Pueblo, que en el caso de las mujeres incorpora a más de 600 organizaciones sociales.

Lamentablemente, las mujeres somos las principales víctimas de la violencia que la oposición misógina ha venido generando para derrocar al Presidente Constitucional Nicolás Maduro: mujeres asesinadas en las guarimbas, esposas y madres de las víctimas fatales sufren el dolor de esas pérdidas, acaparamiento de productos de primera necesidad así como insumos que afectan fundamentalmente a las madres. Es una guerra multi-agencial donde las mujeres estamos siendo utilizadas como arma política para desestabilizar la democracia venezolana, que es desestabilizar la paz en la región.

Estamos alarmadas porque violar la soberanía de nuestro país es retroceder nuestras conquistas como pueblo-mujer.

Alertamos al mundo sobre el proceso de institucionalización de la discriminación hacia las mujeres que tiene su máxima expresión en la Asamblea Nacional, específicamente en su presidente, Henry Ramos Allup, quien ha venido denigrando a las mujeres de manera sistemática. La OEA debe continuar instando a los Estados miembros a promover la igualdad sustantiva y el principio de no discriminación. De manera especial exhortar a la Asamblea Nacional a no continuar criminalizando a las mujeres; promoviendo antivalores como la misogonia y la violencia machista, con expresiones denigrantes contra las máximas representes del poder electoral y judicial.

Para el movimiento de mujeres es fundamental que la OEA retome el espíritu con el cual fue creada, respetando el derecho a la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, para contribuir a que cese la guerra y las pretensiones de vulnerar nuestra democracia.

Para nosotras, el Sr. Luis Almagro, está inhabilitado para invocar la violación a la soberanía de nuestra Patria- Matria. Por lo tanto, solicitamos que estas recomendaciones sean incorporadas al documento que será llevado ante los Cancilleres de los Estados miembros.

La República Bolivariana de Venezuela es un territorio de Paz, y clamamos porque los Cancilleres en esta Asamblea General contribuyan a preservar la Paz en nuestro país, respetando la democracia que como pueblo decidimos darnos al aprobar nuestra Constitución, pues estamos conscientes que en las guerras las principales víctimas somos las mujeres.

martes, junio 07, 2016

La realidad del deporte femenino, otra vez al descubierto

AmecoPress El deporte femenino vuelve a ser noticia, precisamente, por no suscitar interés entre los medios de comunicación. Ninguna plataforma –papel, radio, televisión o digital- se acercó a la rueda de prensa convocada por el Athletic Club Femenino. El equipo vasco tuvo que tomar la determinación de suspender su rueda de prensa del pasado 27 de mayo.

Este viernes, la realidad del deporte femenino ha vuelto a ver la luz. El Athletic Club, primer equipo femenino, se ha visto obligado a cancelar una rueda de prensa previa al antepenúltimo partido de la temporada. El choque enfrentaba al líder, el Athletic, con el tercero de la clasificación, el Atlético de Madrid Féminas, por lo que podría ser calificado como un duelo por todo lo alto de la tabla. Sin embargo, ningún medio de comunicación español lo ha considerado lo suficientemente relevante como para asistir a la convocatoria. El club transmitió la decisión a través de la cuenta de Twitter oficial del club y los comentarios no se hicieron esperar.

Desde la asociación de Mujeres Deportistas Canarias comentan a AmecoPress que es una “falta de respeto hacia el deporte y las deportistas; su trabajo no es reconocido por unos medios de comunicación que deberían ser igualitarios en cuanto a contenidos”. Según su criterio, este tipo de acciones “deben estar sancionadas por algún tipo de comité superior de periodismo”. Además, respecto a la profesión, reclaman que se implante, dentro del código deontológico, “una normativa para cumplir con el requisito de la igualdad de información”.

Joseba Agirre, entrenador del equipo, ha tenido que enfrentarse a la realidad de encontrarse frente a una sala vacía. Y eso que es un título liguero lo que está en juego. A falta de dos jornadas, la liga femenina aún no ha entregado su trofeo. Con un punto de ventaja sobre el FC Barcelona, las rojiblancas encabezan la clasificación. El futuro de la Liga está en las manos –y en las botas- de ambos equipos. El desenlace tendrá lugar, probablemente, en la última jornada.

La asociación cuenta que hay equipos que lo hacen bien, pero que "deben plantarse y pronunciarse ante lo ocurrido, porque es necesario que haya más apoyos". Su opinión respecto al tema concluye con la reflexión de que “las cadenas, periódicos, periodistas y medios, así como la propia Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), deberían estar obligados a firmar un acuerdo sobre la igualdad de la mujer en el deporte”.

Nada nuevo

La invisibilidad del deporte femenino ya fue reflejada en un informe de 2013 que elaboró y difundió, precisamente, el Gobierno Vasco. En Presencia y tratamiento del deporte femenino en la prensa generalista vasca y en periódicos de información deportiva se ratifican unas conclusiones que podrían ser perfectamente aplicables a este mismo año, indicando que el avance en este sector ha sido más bien escaso. El análisis afirmaba que “la cobertura mediática del deporte femenino es generalmente inadecuada y selectiva”. Respecto al papel de las mujeres, se dice que “muchas veces son representadas o bien reforzando los estereotipos de género o bien subestimando sus logros”.

Durante la presentación de dicho informe, el director de Juventud y Deportes, Jon Redondo, mostró su preocupación con la “mercantilización del cuerpo de las mujeres, las connotaciones sexuales, para aumentar su presencia en los medios, desviando la atención del rendimiento y de los resultados deportivos”. Cuando se trata de mujeres deportistas, el foco no se pone en sus logros.

Los datos del estudio no son nada positivos para las deportistas. Solo en el 8,56 por ciento de las informaciones se menciona a equipos, deportistas o categorías femeninas. Además del ínfimo número, cuando aparecen suele ser en un párrafo o frase final de la noticia. Las noticias exclusivamente femeninas no llegan ni al 5 por ciento del total.

Venezuela se respeta

Lidia Falcón

Público Alba, una camarada de Siero, ¡será posible, en la cuenca minera!, me escribe un mensaje: “El viernes 13 el Ayuntamiento de Siero con su alcalde del PSOE a la cabeza invitó con dinero municipal y agasajó a Leopoldo López padre, y que en desacuerdo un nutrido grupo de gente nos concentramos ante el Ayuntamiento, al que no se podía acceder por impedirlo una barrera policial. “El individuo homenajeado, con la sola excepción de IU y Somos, que estaban fuera, salió al balcón a provocar a los manifestantes, y de resultas de ello se fraguó una intensa campaña, que se continúa este jueves, en un pleno donde pretenden: Reprobar al concejal portavoz de SOMOS por manifestarse, cambiar las normas de todos los Consejos para intentar expulsarnos a los colectivos que no aplaudimos el desaguisado o “por portar un megáfono” en la concentración.

Anular un homenaje que ya estaba dos veces aprobado a Berta Cáceres, que resulta así doblemente víctima. “Y … cambiar las bases del premio de DDHH, para que “una persona” en vez de un colectivo, pueda recibirlo…siendo su candidato antes de tiempo, anunciado en los medios… Leopoldo López.” Recuerdo que el año pasado encontré en Caracas al escritor argentino Atilio Borón, reputado comentarista en la prensa latinoamericana, que había escrito que “Venezuela era el Stalingrado de la izquierda, porque allí se está dirimiendo ahora el triunfo o la derrota del socialismo”. Y así es.

El triunfo electoral de Hugo Chávez en 1999 correspondía al hartazgo del pueblo venezolano de haber sido maltratado, esquilmado y engañado durante más de un siglo, y especialmente bajo los mandatos de los partidos del Pacto del Punto Fijo. Chávez y el gobierno que le siguió procedieron a iniciar el cambio del reparto de la riqueza. Las medidas sociales y económicas que se implantaron se han hecho en beneficio de las clases trabajadoras.


Nadie, ni siquiera esa clase media egoísta que únicamente quiere tener divisas para comprar en Estados Unidos, niega que en los diecisiete años de gobierno bolivariano se han construido cientos de miles de viviendas sociales, cientos de miles de escuelas, de hospitales, de ambulatorios, de supermercados de precio controlado. Se ha construido la Universidad Simón Bolívar para dar acceso a las carreras superiores a los trabajadores que nunca ingresaban en ellas. Se consiguió mantener en el país una parte de los ingresos del petróleo, esquilmados hasta aquel momento por las grandes compañías. A la vez, y eso es lo que más emocionaba cuando lo decían, había devuelto la dignidad a su pueblo, con la participación directa en las Comunas y los Consejos Comunales. Es una consigna popular el dicho “Venezuela se respeta”.


Al mismo tiempo, llevó adelante importantísimas iniciativas de unión y cooperación de los países latinoamericanos para liberarse del yugo del imperio estadounidense. Apoyó la cooperación en América del Sur y el Caribe y jugó un papel decisivo en la creación de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, el Banco del Sur y la red de televisión regional TeleSUR.

Ni el imperio de USA ni la oligarquía venezolana, se lo podían perdonar. A pesar de mantener su dominio económico y mediático, (ver mi artículo del 14 de julio 2014). Así, en los primeros meses de 2014, lanzaron una ofensiva violenta contra el gobierno, liderada por el hoy “mártir” Leopoldo López que llevó a sicarios y mercenarios a incendiar escuelas, guarderías infantiles, hospitales, universidades, incluso instalaban alambres en los árboles para que peatones y motoristas fueran degollados. 47 muertos e innumerables heridos se cuentan en estos meses y 15.000 millones de dólares de pérdidas.

En esas “guarimbas” participaron cientos de personajes violentos, fanáticos o comprados, pagados y liderados por Leopoldo López y otros secuaces, y sin embargo en prisión únicamente hay 70. A partir de ese momento, la campaña desenfrenada que se ha organizado internacionalmente por los esbirros y sicarios del capital internacional, con los medios de comunicación vendidos a él, no tiene medida. En marzo de 2015, el propio Barak Obama hizo público un comunicado en el que afirmaba que Venezuela era un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos. Felipe González y Alberto Rivera, con otros de su pelaje, están defendiendo a la corrupta y criminal oligarquía venezolana.

Pero, además… ¿Quién es ese hoy gran defensor de derechos humanos, Leopoldo López? Un personaje de la ultraderecha desde la juventud, que incitaba a acciones callejeras contra la presidencia de Chávez. López alcanzó el cénit en su vehemente actividad política cuando se produjo el golpe de Estado que pretendió derrocar al presidente Hugo Chávez en 2002. Leopoldo encabezó la marcha de la oposición hacia el Palacio de Miraflores, residencia oficial del presidente, que terminaría ocasionando la muerte de decenas de personas.

Cuando él y los conspiradores antichavistas creyeron que con el secuestro de Chávez la asonada había triunfado definitivamente, López participó en el intento de linchamiento del entonces ministro de Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacín. La causa judicial que se abrió contra él por su violenta participación en la tentativa de acabar con la vida del ministro sería sobreseída posteriormente, gracias a una amnistía general promulgada en 2007 por el presidente Chávez.

Pero las andanzas de López no se limitaron a las actividades conspirativas o violentas en contra de un gobierno legítimamente constituido por la decisión democrática del pueblo venezolano. En el 2008, Leopoldo López fue inhabilitado por la Contraloría General, por corrupción como asesor de la estatal de “Petróleos de Venezuela”. En 2011, la Contraloría lo inhabilitó nuevamente por tres años, hasta 2014, por el desvío de recursos públicos, siendo alcalde de Chacao (2000-2008).

Leopoldo López, sin embargo, no ha sido juzgado y condenado por crear, financiar y dirigir las guarimbas en general, sino por su instigación pública al asalto e incendio de la sede del Ministerio Público y de quienes allí se encontraban, en el momento que instó a sus correligionarios a su allanamiento y destrucción.

La campaña organizada por el capital internacional ha tenido sobre todo un objetivo: hundir la economía venezolana, como en Chile. En Venezuela, los cinco grandes sectores de la producción, imprescindibles para mantener la sociedad: la alimentación, el vestido y el calzado, material higiénico y cosméticos, productos farmacéuticos y sanitarios, y la transformación y el transporte del petróleo, siguen en manos privadas. Las grandes corporaciones, que tienen el monopolio de la producción, esconden los productos para producir el desabastecimiento de la población de los elementos más necesarios, La operación para bajar los precios del petróleo, que ha llevado a graves problemas financieros a Venezuela y a Rusia, principales enemigos del Departamento de Estado de EEUU, ha ocasionado la situación de emergencia económica que están sufriendo esos países.

Lo que no confiesa ninguno de los políticos españoles que se escandalizan cada día por la “dictadura” bolivariana, y amparan y defienden, incluso con lágrimas como Alberto Rivera, a un criminal como Leopoldo López. Al que ahora el Ayuntamiento de Siero, socialista, va a dar el premio de Derechos Humanos.

Venezuela herida y humillada

Lidia Falcón


Público Entre las desgracias que dejó el imperio español en los países latinoamericanos la peor fue entregarlos a las fauces del estadounidense.

Cuando fui por primera vez a Venezuela en 1977, ese hermoso país era el patio trasero de Estados Unidos. Tenía la fortuna de poseer un tesoro en petróleo, la quinta reserva mundial, y ese es el único objetivo del Departamento de Estado de EEUU.

Venezuela, que disfrutaba de la renta petrolera más alta de Latinoamérica y que aquel año solo tenía 12 millones de habitantes, mantenía al 70% de sus habitantes en la pobreza. Unas escuálida clase media y pequeña burguesía, reaccionarias, ignorantes y bobaliconamente admiradoras del imperio del norte, que se beneficiaban de las migajas que dejaban en el país las grandes petroleras, estaban egoístamente contentas con poder comprarse enormes carros norteamericanos que consumían petróleo como si fuese aire, enormes frigoríficos y enormes chalets en las urbanizaciones que rodeaban Caracas. Enviaban a sus hijos a estudiar a Estados Unidos, se operaban allí de cualquier enfermedad y se cambiaban la cara periódicamente, deslumbradas por la técnica, el avance y la riqueza de su imperio. Y votaban alternativamente a uno de los dos grandes partidos que se repartían el exiguo poder que les dejaba el Departamento de Estado de EEUU: Copei y Adeco.


Mientras, los trabajadores vivían en la pobreza, en la miseria y en la extrema miseria. Alrededor de Caracas, trepando en los cerros del Monte Ávila, se hacinaban inmundas chabolas que llamaban ranchitos, sin agua ni letrinas, que enchufaban la corriente directamente de los postes de alta tensión de la carretera. En los “ranchitos de cartón” que cantaba Soledad Bravo, con techos de palmas, anidaban insectos que transmitían el mal de Chagas, no tenían más equipamiento que unos chinchorros para dormir y un hornillo de queroseno. Los niños estaban descalzos y desnudos, con los vientres abultados, y tenía uno de los índices más altos de mortalidad infantil de Latinoamérica.

La primera causa de mortalidad femenina era el parto en el campo y el aborto provocado en las ciudades. Enormes extensiones en poblaciones rurales y pequeñas ciudades no tenían médicos ni ambulatorios, la mitad de la población era analfabeta, mientras las antenas de televisión eran un bosque en los tejados de los ranchitos. El alcoholismo y el juego sustituían en los hombres a la escuela, la cultura y el deporte.

Una izquierda esforzada y valiente, sistemáticamente perseguida por los gobiernos de turno que detenía a sus militantes, los torturaba, los encarcelaba en infames prisiones y los hacía desaparecer cuando convenía, denunciaba continuamente este horrible reparto de la riqueza e intentaba revertirlo con programas de mínima justicia social. Una parte de ella, el Partido Comunista entre otros, mantenía una actividad legal y se presentaba a elecciones que era imposible que ganara según la ley electoral y los recursos de que disponía. Otro sector, desesperado e impotente ante aquella situación, decidió embarcarse en la guerrilla. Durante veinte años penó en las peores condiciones, sin gente, sin recursos, sin armas, en la selva, intentando enrolar en la revolución a campesinos que no sabían más que sobrevivir.

Cuando yo llegué, Venezuela sufría uno de los peores gobiernos que ha padecido, el de Carlos Andrés Pérez. Ministro del Interior con el dictador Pérez Jiménez, había perseguido a los guerrilleros como a alimañas, los había hecho detener, torturar y desaparecer, sistemáticamente. Concluida la dictadura se había adscrito a los adecos, que fingían ser socialdemócratas, y habían firmado el Pacto de Punto fijo con los de Copei, democristianos, para evitar que en ningún caso el Partido Comunista llegase al poder, y así se distribuían los gobiernos, alternativamente. Carlos Andrés Pérez persiguió a comunistas y guerrilleros con ferocidad. Se les asesinó en las calles y en las comisarías, y nunca se encontraron los cadáveres ni se celebraron juicios contra los responsables. En miles se calculan las víctimas, más que bajo la dictadura de Pérez Jiménez.

Eran los tiempos en que los presidentes de Estados Unidos, y los de España, estaban tan contentos con los mandatarios venezolanos. Las relaciones políticas y económicas no podían ser mejores. Las visitas de unos y otros se menudeaban para felicitarse mutuamente. Felipe González tenía como mentor a Carlos Andrés Pérez, de quien aprendió a organizar los GAL. Y Nixon consideraba su amigo al presidente venezolano.

No era para menos. Las grandes compañías petroleras estadounidenses disponían del oro negro venezolano a su antojo. La ficción de que se nacionalizó –se hizo cuando yo estaba allí-, de la que tanto presumía Pérez, no significó beneficio alguno para la población trabajadora. El petróleo bajo la tierra no tiene utilidad alguna, como lo demuestran los millones de años que tardamos en saber cómo utilizarlo. El petróleo ha de extraerse, refinarse y transportarse, y todos esos procesos de producción los llevaban a cabo Caribbean Petroleum, British Controlled Oilfields, Colon Development Co., Venezuelan Oil Concesions, Standard Oil (Creole) y Gulf Oil Comporation (Mene Grande) Era cuando el bolívar se cambiaba a 6 dólares por unidad.

Mientras tanto, los trabajadores que entregaban su plus valía a los consorcios internacionales, vivían y morían en los ranchitos. Las mujeres también, presas de una política natalicia prehistórica, con diez y quince y veinte, y hasta treinta hijos por mujer adulta.

El pueblo estaba hambriento y desorientado, pero no muerto. Se producían huelgas y rebeliones periódicas, que eran reprimidas salvajemente por las fuerzas del orden, pero que seguían incubando la rabia y el deseo de justicia.

Carlos Andrés Pérez, que en 1988 había ganado las elecciones por el 52’9 % de los votos, prometiendo justicia social y reparto de la riqueza, se entregó sin condiciones a los propósitos del Fondo Monetario Internacional, al que se le llamó “Paquete Económico”, concebido para mantener la economía del país dentro del modelo neoliberal. La liberación de precios y la eliminación del control de cambio generó inmediatamente más hambre y desempleo.

Entre otras medidas liberales, el gobierno decretó la liberación de los precios de todos los productos a excepción de 18 renglones de la cesta básica. Incrementó las tarifas de servicios públicos como teléfono, agua potable, electricidad y gas doméstico y de los precios de productos derivados del petróleo, con un primer aumento promedio del 100% en el precio de la gasolina y las tarifas del transporte público en un 30%.

Y el pueblo salió a la calle a protestar. El Caracazo o Sacudón comenzó el 27 de febrero y terminó el 8 de marzo de 1989 en la ciudad de Caracas. La masacre ocurrió el día 28 de febrero cuando fuerzas de seguridad de la Policía Metropolitana, Fuerzas Armadas del Ejército y de la Guardia Nacional salieron a las calles a controlar la situación. Aunque las cifras oficiales reportan 276 muertos y numerosos heridos, algunos reportes extraoficiales hablan de más de 300 personas fallecidas y 2.000 desaparecidas. Otros informadores me han dicho que serían más de 2.000 los muertos e incontables los desaparecidos.

Entre el 27 de febrero y el 6 de marzo de 1989, el ejecutivo envió 4.000 tanquetas para acabar con la rebelión. El Ejército y la policía usaron unos 4 millones de balas para reprimir al pueblo. En el Cementerio General del Sur, al oeste de Caracas, hay un sector conocido como “La Peste”, porque durante “El Caracazo” allí eran llevados y amontonados por días los cuerpos de los civiles asesinados en los barrios. Luego eran enterrados en fosas comunes. En “La Peste” recientemente las autoridades encontraron una fosa común con 70 cuerpos no identificados. No estaban incluidos en la lista oficial del Gobierno de Carlos Andrés Pérez.

Mientras tanto, los dirigentes políticos, Pérez, Herrera Campins, Caldera, Lusinchi, estaba inmersos en la más descarada corrupción. Los capitales salían del país sin control alguno, ninguna obra se realizaba sin pagar la coima correspondiente a los gobiernos, a las alcaldías, a los diputados, a los senadores. Tal era la evidencia de comisiones y prevaricaciones que al final Carlos Andrés Pérez fue procesado y encarcelado.

Mientras tanto, al contrario que en otros países latinoamericanos, el ejército venezolano al que se utilizaba por el poder civil para reprimir al pueblo, no era elitista. Estaba compuesto mayoritariamente por clases trabajadoras y se sentía cada vez más incómodo por su papel genocida. De ahí surge el comandante Hugo Chávez Frías y sus camaradas de promoción, que provenían de clases trabajadoras pobres. Y por ello su intento de golpe de Estado en 1992.

Nada de todo esto se lo cuentan a los lectores los caritativos defensores de derechos humanos, Felipe González, Alberto Rivera, y sus medios de comunicación, que trabajan para que el régimen político y económico de Pérez y sus secuaces se implante otra vez en Venezuela.

En un mínimo resumen, de estos acontecimientos arranca el gobierno bolivariano Pero esa es otra historia que merece otro artículo.

lunes, mayo 30, 2016

María León y Olga Luzardo, cuando la Revolución es una mujer


 FUENTE: CORREO DEL ORINOCO / Chevige González Marcó
Recientemente, María León y Olga Luzardo fueron condecoradas por el Presidente Maduro con la Órden de los Libertadores y las Libertadoras. Conozcamos parte de la trayectoria de estas dos militantes comunistas y soñadoras del socialismo en Venezuela

“Nací en Caracas, en 1937, en la parroquia San Juan, donde nacieron los Nazoa, zona que ha dado grandes boxeadores al país y que desde hace muchos años ha sido la sede principal del Partido Comunista de Venezuela”, así se identifica María León, María “la Leona” como la llamaba el Comandante Chávez, para contarle al Correo del Orinoco parte de su historia. Una historia que también es parte de la historia de las luchas de la mujer venezolana en la época contemporánea.

¿De dónde surge la militancia de María León?
-Durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, llegaba a donde vivía, en casa de mi madrina, ejemplares de Tribuna Popular, los llevaba un sobrino de ella, José Ruíz Guevara. Recuerdo que él estuvo 8 años entre preso y confinado, era Secretario General del Partido Comunista en Barinas.
Cuándo cae la dictadura y sale en libertad en el año ’58, él venía emocionado hasta la casa porque había estrechado la mano de Gustavo Machado y yo me contagié con esa emoción. Me inscribí en el Partido, ese mismo año. Vivía entonces entre Caracas y La Vela de Coro (Falcón) y en esa población creían que yo era militante clandestina del PCV porque les llevaba la Tribuna Popular. Incluso en La Vela me propusieron ser parte del Comité Local y yo les dije ¿si no estoy inscrito como voy a ser dirigenta?. Entonces el responsable político del Comité Local me respondió: eso es fácil, sino estás inscrita, te inscribimos y te elegimos.

MARÍA DE SUCRE

Rememoramos con María León cuáles fueron sus primeras tareas en la militancia comunista y revolucionaria. Ella nos cuenta que su primera responsabilidad fue como Secretaria Femenina del Partido en la parroquia Sucre, de la capital. Señala que ella viví justo en uno de los sectores dónde más resistencia popular se había dado contra la dictadura, el bloque 10 de Lomas de Urdaneta. “Así el partido me nombra secretaria femenina y como integrante de la dirección regional, me llamaban María de Sucre, eso fue breve”. Ya conocerán por qué.

Y EN ESO LLEGÓ LA LUCHA ARMADA

“Luego de la caída de la dictadura vinieron las elecciones y tan pronto Betancourt y los adecos se hicieron con el gobierno comenzó de nuevo la represión. Y en eso vino la visita del Comandante Fidel Castro a Caracas, y nos dijo que la cordillera de los Andes sería la Sierra Maestra de la América Latina, entonces una muchedumbre de jovenes decidimos irnos a las montañas a cumplir con ese sueño”, expresa María.
Indica que estuvo destacad por dos años, en el Frente Guerrillero de El Charal, que dirigía el comandante Pablo (Juan Vicente Cabezas, del PCV), allí estuvo durante dos años, luego fue trasladada al Frente Guerrillero de Yaracuy, que lideraba el Comandante Rolando (Lino Martínes, del MIR).
¿Había machismo en la guerrilla?
-“En aquel momento no teníamos ninguna noción de lo que era el feminismo. Hablábamos de los derechos de las mujeres, pero como trabajadoras, en sus derechos laborales, pero la igualdad de género no era comprendida en aquel momento”.
Acota María León, que eran tres las muejres que iban a ser destacadas en El Charal, pero sólo viajaron dos, porque la tercera, Lídice Álvarez no tuvo permiso en su casa para viajar, ella falleció luego en una acción de la guerrilla urbana. Recuerda: “habíamos sido entrenadas como enfermeras, para atender a herido, enseñar a leer a los campesinos, y sentíamos un privilegio por ello. Pero en una de las ofensivas del Ejército, desertaron cuatro compañeros, entonces el Comandante del frente ordenó que nos entregasen sus armas a las mujeres que allí estábamos. Empezamos a conquistar nuestra posición de igualdad en la guerrilla”.
Añade que es a partir de la década de los ’70, cuando empiezan a asumir las teorías del feminismo y a entender el origen de la discriminación de la mujer. “Con el andar de la lucha identificamos que el enemigo era el patriarcado, cuándo identificas la teoría y al enemigo, es mucho más claro.
¿Qué sintieron con la derrota de la lucha armada, hubo desánimo?
-La confianza en el triunfo futuro nunca decayó, derrotados en Venezuela, pero avanzaba Cuba y el campo socialista se anotaba grandes éxitos, Yuri Gagarin y Valentina Tereshkova como el primer hombre y la primera mujer en el espacio, por ejemplo. No nos creaba desilusión, lo veíamos como algo temporal. Luego vinieron momentos más duros con el derrocamiento de Allende, la caída de Nicaragua Sandinista y más tarde del campo socialista.
Mi sueño era ver el socialismo en mi país, eso que antes era persecución y represión, se nos convirtió en recompensa, con la presencia de Hugo chávez y su llamado a construir el socialismo.
¿Cómo fue esa relación con el Comandante Chávez?
-Chávez es lo mejor que le ha pasado a mi vida, a las muejeres venezolanas, al pueblo venezolano, a nuestra América y al mundo. Recuerdo el poema de Choquehuanca a Bolívar, que dice algo así como que Bolívar subirá como las sombras cuando el sol declina, para que haya otro ser humano que se le parezca tendrá que tener un mundo por liberar y yo creo que ese fue Hugo Chávez. El Comandante apareció no solamente para liberar a Venezuela del capitalismo, él se planteaba la liberación del continente, incluso de la gente oprimida de Estados Unidos. Su visión era la liberación del planeta Tierra de ese cáncer que es el imperialismo norteamericano.

CONDECORADA CON LA ORDEN DE LOS LIBERTADORES Y LAS LIBERTADORAS

El pasado 24 de mayo, María León fue condecorada con la Orden de los Libertadores y Libertadoras de Venezuela. Ella nos explica que sintió: “ayer cuándo el Presidente maduro me condecoró y me dijo: usted es una libertadora del siglo XXI, lo asumí como un mandato para todos y todas quienes tenemos su legado, tenemos que sentirnos así como libertadores y libertadoras. Nuestra misión es la liberar al mundo del imperialismo. Me sentí honrada y me siento un soldado”.

OLGA LUZARDO, PORQUE SOY REBELDE Y TENGO LA ENTRAÑA PREÑADA DE ANHELOS
Nacida en Paraguaipoa un 26 de febrero, Olga Luzardo representa cien años de luchas de la mujer revolucionaria en nuestra Patria. Militante comunista desde muy joven, fue también una de las féminas más brillantes de su generación.
Conversamos con su hija, Iguaraya Pérez Luzardo de Hernández sobre la vida de la camarada Olga. Nos recuerda, que era una muchacha muy despierta, que a los quince años ya había publicado su primer texto: la Mujer Nueva en el diario panorama y en la revista Élite. Apunta que ella tenía interés desde muy joven en estudiar la causa de las diferencias sociales y su padre, de pensamiento liberal y masón, la apoyaba en todo ese proceso de conocimiento.

LAS PRIMERAS MUJERES EN UN LICEO QUE ERA PARA HOMBRES
Iguaraya nos señala que Olga, una de sus hermanas y una de sus amigas, fueron las primeras mujeres en ingresar al liceo de Maracaibo, dónde para entonces sólo cursaban hombres. Explica que se trataba de una pelea fuerte para el contexto de la época, pero que Olga estaba avanzada ante todos ello. “Tu lees algunos de los poemas de su libro “Flor de Cactus” y puedes conseguir hasta una definición de lo que es la sensualidad de la mujer. 

NUNCA ABATIDA
Olga Luzardo vivió exilio, entre cárceles, torturas y tiempos de verse obligada a vivir a escondidas, para evadir la represión. Dice, Iguaraya Pérez, “cuándo yo tenía como 10 u 11 años, me llevaban a la cárcel de San Carlos de Cojedes a visitarla. Quedé muy marcada con eso, ella estaba allí incomunicada, desnuda y todo, encarcelada en una edificación colonial muy húmeda. En esa misma prisión había una especie de galpón anexo, donde estaban recluídas otras mujeres, algunas por delitos comunes y otras que comenzaban su vida política. Ella hicieron una terrible lucha hasta que lograron que le pasaran ropa y comida, ese gesto de solidaridad me hizo convencer que eso era la base del trabajo de masas”.
A mi me lograba pasar a la visita en la prisión una enfermera, y nunca vi a Olga con amargura, sino siempre furiosa, siempre firme”, subraya Iguaraya. También nos expresa que como madre, Olga “ha sido muy bella, muy rígida, muy fuerte, muy pedagógica, siempre enseñándonos, por algo fue fundadora de la Escuela de Cuadros del PCV, en su afán de enseñar.

CHÁVEZ EN LA VIDA DE OLGA
Iguaraya rememora que a Olga le daba mucha rabia cuando llegó Chávez al gobierno porque sus limitaciones no le permitían estar en las comunidades peleando, sigue muy lúcida y ella quería tener todas las condiciones para estar en esa lucha. Para ella Chávez fue una apertura al movimiento revolucionario latinoamericano.

F/ Ángel de Jesús / Jhonatán Manzano

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