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miércoles, abril 21, 2010

Las mujeres criticaron androcentrismo en la historia

Biblioteca Ayacucho
“La historia del proceso independentista siempre fue contada desde una perspectiva androcéntrica”, así lo manifestó Marianela Tovar, Coordinadora de Investigación del Centro Nacional de Historia en la charla La mujer en el proceso de independencia nuestroamericano, realizada este sábado en la 3ra Feria del libro PDVSA La Estancia.

La charla organizada por la Biblioteca Ayacucho, editorial adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, se desarrolló con la finalidad de reconocer la participación y la gallardía de las mujeres en las luchas por la emancipación.

Alba Carosio, presidenta del Centro de Estudios de la Mujer de la Universidad Central de Venezuela, quien también participó del foro, explicó que las mujeres eran guerreras, además de espías y mediadoras, incluso, existen testimonios de que se infiltraban en el ejercito enemigo y atraían gente para el Ejercito patriota.



“Las mujeres también fueron protagonistas de las luchas emancipadoras durante el siglo XVIII y XIX, no sólo en Venezuela sino en todo el continente americano y los países caribeños. Tal es el caso de Manuela Sáenz, la Libertadora del Libertador, Juana Azurduy, guerrillera boliviana que resistió a las tropas realistas, y otras tantas que aunque no participaran directamente en la guerra realizaban labores tan importantes como cocinar, llevar el agua a las tropas, y cargar con los hijos”, dijo Carosio.

Así mismo Carosio se refirió a la participación de 21 mujeres de la antigua provincia de Barinas, quienes pidieron al gobernador las dejaran participar en las batallas, alegando que “el sexo femenino no teme a los horrores de la guerra”. Igualmente destacó el apoyo que algunos patriotas como Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Francisco de Miranda, en su momento le dieron a las mujeres al reconocer que se habían convertido en guerreras y que debían ser consultadas antes de ejecutar cualquier plan, posición que para esa época fue juzgada gravemente por los patriotas más conservadores.

Entre otros aspectos durante el foro las mujeres también manifestaron su descontento, porque a pesar de la entrega y la gallardía de las heroínas en los combates, y del hecho de que algunas tuvieron que dar a luz en los campos de batalla, fue post-mortem que se les ascendió a Generalas, tal es el caso de Manuela Sáenz en Ecuador y Juana Azurduy en Argentina.

Criticaron también la visión aditiva de la historia, que “invisibiliza la participación de la mujer en la gesta independentista, que sólo se nombra heroína cuando está al lado del héroe”, agregó Marianela Tovar.

domingo, abril 18, 2010

Mujeres lucharon por la Independencia y siguen dispuestas a defender la Revolución

ABN.- Las mujeres lucharon junto a los hombres para lograr la independencia del imperio español y, 200 años después, están dispuestas a defender la Revolución Bolivariana desde diversos ámbitos y trincheras para consolidar la libertad y la soberanía del país.

Así lo afirman luchadoras sociales y lideresas venezolanas, quienes desde sus espacios de trabajo y lucha, recuerdan la participación de las mujeres en la gesta independentista y los retos que enfrentan en la defensa de sus derechos y la construcción de una sociedad más justa y soberana.

La titular del Ministerio del Poder Popular para la Mujer e Igualdad de Género (Minmujer), María León, indicó que como parte de la participación y avances de la mujer en la consolidación de sus derechos y el desarrollo de sus comunidades y pueblos, el 8 de marzo de este año, el presidente de la República, Hugo Chávez, juramentó el Frente Bicentenario de Mujeres.

“Este movimiento de mujeres tiene como tarea desarrollar toda la organización de base, hasta el lugar más apartado de nuestro país. Los comités de mujeres del Frente trabajan en los consejos comunales para contribuir en la conformación de las comunas con el pensamiento socialista y feminista, porque si se crean con el pensamiento capitalista y patriarcal se repite la historia de exclusión y subordinación”, señaló.

Dijo que el Frente Bicentenario de Mujeres debe, como tarea fundamental, “defender no sólo la Revolución venezolana, sino de toda nuestra América, así como defender los derechos de las mujeres, porque lo que ha pasado en otras revoluciones es que la mujer se entrega a la revolución y olvida sus demandas y derechos específicos”.


Las heroínas

Por su parte, la directora del Cultura del Instituto Nacional de la Mujer (Inamujer), Eunice Martínez, se refirió al trabajo de investigación que realizó acerca de las heroínas de Venezuela, desde la resistencia indígena.

“Descubrí que el paralelismo que existe entre el proceso de independencia del imperio español y el proceso actual es realmente mágico”, dijo.

Igualmente, sostuvo: “El florecer de tantas mujeres en un mismo momento y alrededor de todo nuestro territorio, eso sin tocar lo que estaba ocurriendo en todos los países hermanos, pero específicamente en Venezuela, tenía una característica especial'.

'Las mujeres no solamente fueron protagonistas y aliadas a los patriotas, sino que fueron protagonistas de momentos importantes y decisivos de nuestra historia independentista, pero además, no fue una ni dos, cada una de ellas fue trabajando desde su trinchera, es decir, poniendo sus bienes, su creatividad, sus hijos o su vida, en beneficio de la causa patriota como lo hemos visto a lo largo de nuestra historia”, relató.

Martínez recordó que en su libro registra a 38 heroínas de la Independencia y, de ellas, más de 36 son desconocidas o poco conocidas.

“Lo más bonito y educativo, y lo que más nos motiva en este momento importante, es que ellas en un radio de acción tan pequeño, como lo tenían las mujeres de la época, una vida tan cerrada, aprovecharon cualquier vestigio de una seudolibertad para aportar a la causa independentista”, aseveró.

Señaló que en estos momentos “no tenemos una guerra tangible de fuego y siempre lo digo si llega el momento, ninguna de nosotras se va a negar a agarrar un fusil, porque estamos conscientes de lo que estamos viviendo, sabemos lo que se está jugando y el valor que tiene lo que hemos adquirido hasta ahora”.

En el libro Encuentro con las Heroínas de la Patria, publicado por Inamujer, se rescata la memoria histórica de las mujeres que sirvieron a la causa independentista de Venezuela y de América, desde la resistencia indígena y de las afrodescendientes, hasta las luchadoras recientes.

En la resistencia indígena se destacó Urquía, esposa del cacique Guaicaipuro, quien combatió junto a su pueblo contra los invasores españoles; María Rha, quien condujo a los primeros pobladores a las antiguas cuencas del Lago de Valencia; y Ana Soto, indómita cacica convertida en heroína.

También resaltaron por su contribución y participación en la emancipación de los pueblos del continente, mujeres como Ana Francisca Pérez de león, Josefa Joaquina Sánchez, María del Carmen Ramírez, María Rosario Nava, Concepción Mariño, Josefa Camejo, Eulalia Buroz, Luisa Arrambide de Pacanins y Leonor Guerra.

Asimismo, lucharon junto a los hombres en la gesta independentista Domitila Flores, Teresa Heredia, Barbarita de la Torre, Juana Ramírez, La Avanzadora; Luisa Cáceres de Arismendi, Ana María Campos, Consuelo Fernández, Guiomar, Cecilia Mujica y Paula Correa, entre otras.

En las luchas recientes destacan luchadoras sociales y activistas como Eumelia Hernández, Belén Sanjuán, Argelia Laya, Elisa Jiménez, Lisbeth Guerra e Irene Ugueto, entre otras venezolanas que continúan escribiendo desde sus espacios un pedacito de la historia.

jueves, enero 07, 2010

Mujeres que caminan...

Por: Maité Campillo /Kaos en la Red
Piensa en mí como en vos (desde donde tu conciencia permita), cuando el camino sea el mismo de Bolívar, Martí, Hatuey, Che, Villa, Zapata, M. Hernández, Lorca, Machado, Roque Dalton, Sandino, la mismísima Inés/ Inesita, Maravillas, o de la mutilada dinamitera Rosario.

Piensa en mí. No sientas soledad alguna para compartir sentimiento por los caminos abiertos. Sensibilidad hacia las Trece Rosas, y por las cientos más niñas y adultas que murieron bajo las mismas ordas.

Por esos hombres y mujeres que desde lo más hondo de su ser, desde los más variados campos de la cultura, ciencia (desde lo político e ideológico), abrieron caminos nuevos en la senda de la dignidad histórica.

Cuando te diga: (¡no te detengas!) que hay primaveras para soñar en amor y otoños que renuevan la sangre espesa. Camina, ríe, salta, haz un canto a tu vida ¡A la vida, haz el amor con ella!

Cuando te duermas, piensa en mí (y en mil, un millón y más por el mundo) recuerda, cuando afirmo que no es fácil secar la sabia inagotable que ennoblece al pintor, cuando impregna nobles trazos sobre lienzo, al método del educador, escritor, actor, obrero, campesino... Cuando más allá de sí, izan bandera de causas perdidas para todos juntos avanzar sembrando nuevas cosechas de flores frescas.


Cuando afirmo que les será estéril a quienes intenten limar el tronco húmedo de raíces fundidas en brazos de madre patria. Somos sus ramas compañera, ramas de vida, para la vida, nunca para la muerte. No lo olvides, no te sientas indefensa. Unidas como árbol de profundas raíces que se alimenta de jornadas de historia, entroncado en sudor, revolcando en sudor; haciendo brotar de nuestras frentes esa amistad que germina la dignidad y hace a los humildes libres. Ramas abrazadas a la tierra, mar, aire, sol. Ese fuego eterno, esa llamarada que alumbra el dolor colectivo y también su alegría; hace de nuestros labios un jardín cada primavera. Semillas de esperanza, siempre vivas.

Créeme, habla una mujer. Cuando te diga que la memoria sigue truncada, que la historia escrita no es pura como el tañir de campanas cuando alarmada por brazos suplicantes temerosos de la propagación del fuego en los bosques, aldeas, casas, las hacían danzar a la desesperada. La lucha por la dignidad, el deseo irreductible de libertad y la necesidad de mantener despierta la conciencia de valores como gente, son materia por la que merece la pena pelear.

Cree, cuando te digan que no hay un mes del año que no esté lleno de días memorables de mártires, hechos y fechas gloriosas. Que las ramas del árbol de la ciencia, como la vida, hemos de saber transmitir al aire, a las llamas del fuego y a las generaciones de fueguítos nuevos.

Cuando recuerdo y leo a Federico (Lorca)... Su literatura dramática, sus sentimientos sobre el retrato que hizo a Silverio Francinetti. (No puedo dejar de recordar todos los hermanos que se nos fueron de las manos. Sus gritos fueron terribles...)“Los viejos dicen que se erizaban los cabellos, y se abría el azogue de los espejos. Pasaba por los tonos sin romperlos. Y fue un creador y un jardinero. Un creador de glorietas para el silencio. Ahora su melodía duerme con los ecos. Definitiva y pura. ¡con los últimos ecos!”

Quiero recordar en el sentimiento de la dignidad frente a la opresión (“hoy día de Reyes”), a todas las mujeres violadas en las mazmorras franquistas, a los cientos y cientos... de niños desaparecidos durante y después de la guerra civil. A tod@s los que fueron arrancados de los brazos de sus madres encarceladas, represaliadas, a todos los que robaban cuando estaban pariendo y nunca más volvieron a ver, a conocer el color de sus ojos... ¿Dónde están?, preguntan nuestros padres, abuelos, hermanos, preguntamos dónde están; en qué casa, palacio, chalet, escondidos bajo qué apellidos, quién les bautizó, formalizó su “adopción”, bendijo, entregó bajo qué permiso, en que ley se fundamenta la “constitución democrática” que sigue sin levantar acta, juzgar a los culpables, otorgando, perpetuando el derecho sobre niños robados “desaparecidos”, fusilando a los padres en unos casos, dejando morir en las cárceles a las madres de muchos de esos niños.

Así mismo a todos los muertos a consecuencia de torturas y asesinatos, abandonados en celdas de castigo pudriéndose entre sus propias heces. A todos ellos, herman@s que cumplen año tras año la madurez de la muerte (la llegada de un nuevo año) y que en común tenía la sonrisa en los labios, el amor, la amistad, la solidaridad. También quiero recordar a todas las mujeres asesinadas por maridos o novios, denunciar sus aberrantes crímenes... Ambas muertes (mujeres asesinadas por sus cónyuges y mártires del fascismo) tienen mismas connotaciones, mismo brazo de gatillo, mismo concepto ideológico, mismos maestros, mismo ambiente enrarecido, créeme.

Créeme cuando te digo, que a los fusilados del 27 de Septiembre de 1975, los condenaron a muerte Aniquilándolos de derechos, dejándolos sin defensa ¡¡Qué impotencia, amargura y rebeldía pudieron sentir al ser tratados como animales en cotos privados de veda!! Ni tan siquiera permitieron la posibilidad “cristiana del arrepentimiento”, ni les ofrecieron el perdón de sus pecados, ni ofrecieron la vida eterna al lado de sus padres, hermanos, abuelos, compañer@s.

Como ejemplo a no olvidar te diré, que a los abogados les expulsaron como sarnosos de la sala privándoles de su condición de defensa, humillándolos, despersonalizándolos.

Siente, desde esa mujer que soy, y lees entre líneas el eco, esa necesidad imperiosa del rescate de la dignidad. Ese créeme, como si tres veces llamaran a tu puerta en señal de socorro. Cuando te diga que los pulmones de una parte de la selva humana, se encharcaron de sangre, impotencia, rechazo, llanto.

Aquella madrugada trajo presagios de sombras, truncaron la tarde y los fusilados durmieron con todos nosotros (nacidos y por nacer) su muerte. Aún no despertaron, siguen deambulando por alguna parte, esperan como sus familiares ser rehabilitados.

Créeme, hubo un suspense en el vientre de las mujeres que se mecían en la selva de los árboles y pinos jóvenes, en la brisa de aquella mañana en la línea de fuego del verdugo. Y que cuando llegó la primera descarga, aquella experpéntica madrugada del 27 de Septiembre “no cayeron osos rusos” sino jóvenes atrapados con redes metálicas en forma de cañones. El silencio roto. Sobre él, la segunda descarga, el crujir de sus cuerpos, el grito de sus familias y amigos buscándoles. Y de nuevo el silencio como puñal de acero. La palabra, la persona, el derecho ya todo muerto, ya todo río. Ya todo huesos...

Veinte minutos, solo veinte minutos, mientras vacían el baso de sangre.

La nueva descarga surge más enérgica, más contundente; los verdugos empiezan a saciar su sed, la saborean entre risas de desprecio.
Nueva descarga y otras dos más. Los piquetes: de la armada y guardia civil dispararon a la orden de ¡fuego! De frente, unos muchachos entorno a los veinte años, esposados, con los ojos abiertos, mirándolos.

No dejaron presenciarlo a nadie, los familiares buscaron los cadáveres (entre bromas y risas por parte de los verdugos). Los encontraron en una caseta de piedra acribillados a balazos en Hoyo de Manzanares donde se efectuaron las ejecuciones. Dos hermanos más fueron fusilados, dispersados. Hasta en la muerte. Fuera de ahí, todo lucha. Un puño de lucha, un mundo en lucha contra un régimen misericordiosamente descompuesto. Después de las ejecuciones, siguieron más asesinatos de ambos sexos.

El 1 de Octubre de 1975: Franco y ( el posterior Rey) Juan Carlos presiden la concentración de adhesión al régimen en la Plaza de Oriente, cuatro días después de los fusilamientos del 27 de Septiembre.
Otoño de 1968:

Conversaciones en Madrid entre el gobierno franquista y los financieros de la “Business Association” con vistas a la sucesión de Franco. Donde sale preparada la maniobra de restauración monárquica de Juan Carlos “como Rey de España”.

Noviembre de 1973:
Huelga de hambre de “Los Sacerdotes Presos” en la cárcel de Zaragoza.
Por todo y más, desde donde tu conciencia lo permita. Pero, créeme, cuando te digo que los policías en un tiempo, circulaban en bata por los hospitales a la captura de personal sanitario “peligroso”. Que los trabajadores sanitarios caminaban como con clavos bajo sus plantas por los pasillos. Ellos, con libertad absoluta de movimiento.

Piensa que existo (que soy una de esas mujeres que caminan en el desierto como en las montañas), cuando te digo que salían de las comisarías hechos jirones... ¡Hubo sumarios que “acusaron de manifestación”! Un delito alto terrorista por el que te podías pudrir entre celdas, torturas, violación física. Otros fueron acusados de revolucionarios, y los formaron consejo de guerra. Y es que dignidad y fascismo nunca se llevaron bien.

Así fueron llenando las mazmorras, deteniendo a diestro y siniestro. Entreteniéndose al pasatiempo del perfeccionamiento de la tortura y tiro en la nuca. Jugando con hombres y mujeres como tú, como yo, como si de peonzas se trataran. El disfrute a descubrirse como el más sanguinario (era para ellos una aventura estimulante de gran valor humano, que hoy en la democracia poco o nada a cambiado), ejemplo de patriotismo que les permitiría saborear el gusto por el rostro de los demás. Tener mejor puntería y maña represiva abría puertas en palacio. Ellos nunca fueron, han sido, terroristas.

Actores, profesores, médicos de ambos sexos, enfermer@s, además de jóvenes estudiantes y obreros, jornaleros, técnicos y otras capas sociales, cientos de ellos. Fueron sometidos a brutales torturas en la DGS, en las que, junto a la Brigada Política, participaban elementos nocivos llamados guerrilleros de Cristo Rey con libertad absoluta de movimiento.

Apenas unos meses después, de los fusilamientos, se encharcaron de nuevo las calles de sangre obrera. Marzo goteó lágrimas rojas salpicando de nuevo la esperanza que enarbolaban cientos de miles de gente.

Créeme cuando te digo en este justo momento (“entre la inocencia de la llegada de los Reyes Magos de Oriente siglo XXI” ?) que quieren despuntar nuevos amaneceres; que Franco resucita cada noche. Que su imagen sangrienta sigue triunfando en las calles de la democracia, casas. A través de emblemas, bustos, y otros alardes. Que su espíritu decrépito, sigue paseando por los pasillos de las instituciones, en ocasiones exhibiéndolo como abanico de descarga temporal, como guía puntual, brújula, camino, signo de alternativas globalizadas de poder con compromisos afines, postrados todos a la diestra del padre y del hijo heredero del trono sangriento de paisan@s. Cientos de zanjas, aún silenciadas, cubriendo La Sal de la Tierra sus cuerpos ¿Por Quién Doblan Las Campanas...?

Créeme cuando te diga que tuve un hermano, al que no conocí. Que reventaron haciéndolo tomar como si de agua se tratara, un cóctel de nombre “molotov”.
Que tan solo tenía 28 años, y que desde los 11 años trabajaba de sol a sol como bracero.

Me enteré que había nacido en Tajar, de una bellísima provincia de Andalucía, Granada. Y que era hijo de braceros del campo como él, paisanos. Su nombre era Cipriano.

Ni sus padres, hermanos, abuelos, abogados. Absolutamente nadie tuvo permiso para ver su cadáver.

Enterrado en secreto, en el cementerio de Reus/Barcelona (a cientos de kilómetros de Tajar) donde trabajaba como emigrante en la construcción. Su muerte no se publicó en ningún periódico español.

Días después, Le Monde da la noticia, más tarde, sería otro periódico francés, Liberatión.

El escritor Miguel Buñuel, escribió en 1.978 un relato sobre Cipriano, titulado “El Desaparecido” .
A lo que reste de familia, a todas las familias, mi admiración y enamorado recuerdo. Mis condolencias, porque nunca es tarde reconocer, memorar, testimoniar. Sentir con las familiares, compartir con ellos tantas decenas de años aún vigentes.

A Cipriano Martos, lo mataron un 17, también de Septiembre.
Pero aquél Septiembre estaba llamado a prolongarse por tiempo y espacio y abastecer de por vida el negro oscuro del dolor por nuestros hermanos del pueblo. Pasando a ser un mes emblemático por trágico. Detuvieron a S. Puig Antich... A partir de su detención acerca de un atentado , los militares prepararon un consejo de guerra que le conduciría a Salvador al estrangulamiento por Garrote Vil, apenas tres meses de su detención.

Un nuevo joven, uno entre tantos que no voy a poder nombrar en lo que apenas llega a ser un suspiro (un suspiríto) de respeto y dignidad hacia ellos, victimas, mártires del fascismo (la guerra que un día oímos hablar a nuestros padres o abuelos, continuaba). Una raíz más arrancada a la familia, al pueblo, con el que se identificaba como tantos muchachos. Lo ejecutaron con 26 años.

Cree en la mujer que soy, cuando te digo, que todos estos muertos nunca me dejaron indiferente. Que aún me acompañan en cada paso, golpe de voz, acto de amor. Que me duele esa sangre vertida tanto como me duele la apatía.
Es arto difícil olvidar la imagen de las miles de charcas de sangre y cunetas atestadas de cadáveres sin calor de nadie...

Ver, sentir, a sus familiares buscarles sin consuelo...

¡Exijamos su rehabilitación! La rehabilitación de miles y miles de muertos, desaparecidos. Abramos sentencia pública, seamos portavoces de sus venas abiertas sobre la tierra.

El golpísmo que encarnó un estilo propio militar-franquista, sigue siendo el eje del mal. Su origen tiene nombre, fascismo.

4 de Noviembre, 1950:
Por iniciativa y bajo las presiones de los Estados Unidos, la O.N.U. Anula sus resoluciones contra la dictadura franquista.

Créeme, cuando aseguro sentir más delincuencia expansiva desde los imperios de los poderes fácticos, que compañer@s por los senderos luminosos de la razón y la conciencia. No olvidemos que ésta nunca sobra en ninguna coyuntura. Que en otro tiempo no lejano, hervía sin desmayo noche y día por las calles y plazas, luchando como forma de vida, siempre en alguna parte, golpeando es eje del mal, patrón de tantas calamidades.

Un combate abierto por la existencia del ser, por la vida que laurea las frentes. Con sus cantos, danza, literatura, alegría;formando una coreografía de dignidad urgente para con la lucha de los pueblos de nuestra gente que querían crecer, hacerse gigantes. Era la razón del ser por el derecho a ello, impulsando su hueco en la historia. El derecho de la dignidad castrada que afloraba como termómetro ecológico. Bajo los rayos ardientes del sol nacían mujeres y hombres. La dignidad en luz, muralla su resistencia ¡Abramos la muralla, expandamos la muralla!

¿Dónde está esa fuente inagotable ese impulso entre lucha y alegría que dignificaba la frente como gente?

Si la razón es un bien preciado, si la verdad es conciencia.

¿Cómo puede haber vida sin dignidad?

Y si en la vida no puede haber nada sin dignidad:

¿Por qué tanta célula muerta, tanto ciego que ve, tanto mudo que puede hablar?

Lo fácil que es aprender a mugir en cuanto se renuncia a pensar...


*Maité Campillo es actriz

Cuba: Camila Henríquez Ureña, en las Raíces del Feminismo…

Por: Mercedes Santos Moray / Revista Mujeres
Dentro de la historia de las ideas sociales en Cuba, sobresale la conferencia dictada por Camila Henríquez Ureña, el 25 de julio de 1939, en la Institución Hispano-Cubana de Cultura de La Habana.

Esa intervención suya, avalada por sus estudios y profundos conocimientos históricos y culturales, ha sido considerada como uno de los primeros y mayores aportes al pensamiento feminista contemporáneo, realizado en América latina en el siglo XX.

Allí afirmaba Camila: “La historia del feminismo no es sino el lado femenino de esa cuestión eterna (la pugna entre las dos mitades de la humanidad), y por tanto es la historia de una lucha entre partes muy desiguales, porque, como quiera que consideremos el problema, tenemos que partir del hecho incontrovertible de que la mitad femenina del mundo se ha encontrado siempre en condiciones de inferioridad respecto de la mitad masculina...”.

Desde los principios de la equidad, reclamaba Camila la defensa de los derechos de la mujer, y también puntualizaba en el sentido reduccionista que, para los hombres, había tenido y mantenía, aún en esa fecha, una educación sexista.


En aquellos años, en la primera mitad del siglo XX, las ideas de Camila resultaron “agresivas”, pero el crédito obtenido por su trabajo como educadora e intelectual, y sus estudios académicos en varias universidades estadounidenses, donde ejerció desde 1916, fueron los elementos que ella misma utilizó para enfrentar las manquedades de una sociedad pacata y obsoleta, al tiempo que injusta.

En aquel ensayo, Camila realizaba un estudio histórico sobre los orígenes del patriarcado, y se dedicaba, también a instituciones claves en la sociedad como el matrimonio y la familia, y en especial abordaba el tema de la maternidad, y con su reflexión contribuía al análisis y a la toma de conciencia de la opresión e invisibilidad de de las mujeres, dentro de las sociedades modernas.

viernes, diciembre 18, 2009

Una "subversiva" que no se muere: Mother Jones...

Por:Valerio Evangelisti / Nosotras en Red
El más difundido periódico de la izquierda estadounidense, ganador de premios prestigiosos por su calidad periodística, se intitula Mother Jones. Un homenaje, que se perpetúa, a uno de los más formidables personajes que la historia del movimiento obrero estadounidense haya jamás conocido.

Mother Jones, apodo de la irlandesa Mary Harris Jones, tuvo una vida larguísima, que consagró, a partir de la edad madura, a las luchas del proletariado y al apoyo de la ideología socialista. No sorprende la presencia de una mujer, en Estados Unidos, a la cabeza de las clases subalternas y de sus revueltas reivindicadoras. Sendos ejemplos fueron numerosos, de Elizabeth Gurley Flynn a Emma Goldman, a Emma Florence Langdon, amén de muchas otras más, menos conocidas, hasta llegar a nuestros días. Más bien, llama la atención la edad madura en la que Mother Jones se dedicó al activismo y la coherencia con la que defendió sus propias convicciones hasta los últimos días de su existencia, con más de noventa años. En un contexto político-social que definir “hostil” es un eufemismo.

La historia del movimiento obrero estadounidense, olvidada por muchos incluso en patria, ha sido dura y despiadada, alcanzando con facilidad y frecuencia picos vertiginosos de ferocidad. Un proletariado joven de formación y heterogéneo desde el punto de vista racial, continuamente remodelado por los siguientes flujos migratorios, tenía que enfrentarse con una clase patronal anglosajona igualmente de recién formación y totalmente sin escrúpulos, capaz de recurrir –en su caso, y en total impunidad- al homicidio, al linchamiento, a la matanza.

Existía, además, un enemigo más insidioso: una mentalidad difundida, de origen puritano, que veía en el éxito económico personal el equivalente de una virtud bendecida por Dios, y en quien lo contrastaba una matriz diabólica. Además del racismo, y una idea de patria inspirada a la concepción de pueblo elegido, con una misión civilizadora por cumplir no sólo en América, sino en el mundo entero.

Mother Jones se opuso a todo esto desde el momento en que su familia se quebrantó. Se inscribió a una familia más grande y universal que incluía a trabajadores de cualquier raza, y expresó repulsión hacia las guerras patrióticas de todos modos justificadas. Fue “mamá” para los mineros en huelga, para los niños obligados a oficios que los mataban, para los rebeldes antimilitaristas. Pero una mamá singular, que no predicaba la conciliación, sino el conflicto de clase. Desafió todos los estereotipos de su tiempo, del papel de la mujer al de mujer anciana, paralelo pero aún más constrictivo. Un juez la llamó “abuela” para burlarse y compadecerse de ella. Ella acogió el apelativo con orgullo: sí era “abuela”, pero para nada pacificada.
Tuvo que ver con alguaciles, vigilantes de cualquier especie, guardias nacionales, escuadrones antihuelgas, esquiroles, policía, cámaras de comercio, agencias de espionaje: la armada inmensa, con licencia para matar, que un Estado claramente faccioso podía echar a andar en contra de los explotados en revuelta. Mother Jones, en arrestada diversas ocasiones, vio en acción toda la potencia de una burguesía sin frenos en las fases, que compartió totalmente, del nacimiento de un movimiento obrero americano. Un movimiento capaz de resistir a la opresión y de intentar contraofensivas, a veces triunfadoras y a veces no: los Knights of Labor, la Western Federation of Miners, los Industrial Workers of the World...

Justo los IWW, o wobblies, marcaron la identidad de una mujer anticonformista, que la moral de aquel entonces hubiera querido ver, cuando no estaba detenida, condenada a tejer o al cuidado de los nietos. Los wobblies fueron los únicos, en su época, que se encargaron de un proletariado precario, móvil, multirracial, perennemente mutante. Expresión americana del sindicalismo revolucionario de origen europeo, luego transitados hacia el anarcosindicalismo, supieron hasta la primera guerra mundial adherirse a la composición de una clase que mutaba de forma y que a veces se confundía con los hoboes, la masa de los “vagabundos” sin raíces. Los interceptaba, gracias a una movilidad territorial típicamente americana, en sus desplazamientos geográficos y de identidad laboral repentinos y obligados. Braceros agrícolas, obreros de fábrica, desempleados, trabajadores ocasionales. Siempre del mismo proletariado de las mil lenguas se trataba, listo para desaparecer en un lugar y para reaparecer en otro. Pero tenían con ello, gracias a los IWW, un sindicato dúctil, capaz de adecuarse a cada contingencia, y, entre otros agitadores, a una “mamá” legendaria: precisamente a Mother Jones.

El declino, para los wobblies, surgió con la primera guerra mundial. Hostiles a una participación estadounidense al conflicto, y fieles a la idea de que un trabajador jamás deba disparar a otro trabajador, se volvieron blancos de campañas de odio cada vez más vehementes. Sus dirigentes, señalados por la prensa como objetivos aliados del enemigo, fueron encerrados, linchados en las formas más horribles, condenados a muerte o a largas detenciones. La caza al wobbly se volvió el deporte favorito del American Legion, del Ku Klux Klan, de grupos de acomodados, por no mencionar a las fuerzas del orden “regulares”. Adherirse al sindicato se volvió sinónimo de traición.
Mother Jones vio quebrarse todo aquello en lo que creía, y la reaparición de formas esclavistas de trabajo, bajo el pretexto del “esfuerzo bélico” y de la consiguiente, indispensable “unidad nacional”. Cuando fue demasiado anciana para participar en persona a la actividad de quienes todavía resistían, se puso a escribir, para entregar a los que vendrían después el recuerdo de su propia experiencia. Jamás había sido una ideóloga. Sus memorias, publicadas en 1925, son más que nada una recopilación de episodios, de bocetos dramáticos, trágicos o conmovedores, de narraciones de actos de coraje. Testimonio de una pasión que la “mamá” de los explotados cultivó hasta la muerte.

Otro movimiento obrero surgió sucesivamente en Estados Unidos, y los mineros de Mother Jones se tomaron, en los años treinta, sus revanchas, con luchas de alcance heroico. Se desencadenaron diversas problemáticas, el sistema a veces pareció abrirse y otras veces se encerró como erizo. La clase obrera permaneció excluida de todo poder de decisión, y sin embargo ciertas temáticas suyas, como la igualdad racial o la liberación femenina, se afirmaron en el dificilísimo contexto americano.
El nombre de Mother Jones siguió circulando, aunque sumisamente, hasta Seattle 1999 y más adelante. En 2007 un musical dedicado a ella fue puesto en escena por un grupo de estudiantes de bachilleres de Connecticut. La “abuela” de los movimientos antagonistas de Estados Unidos no se decide a morir del todo, entra incluso en la épica. Buena señal. Significa que hasta en Estados Unidos no todo está perdido.