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jueves, marzo 09, 2017

Mujeres constructoras de paz

Tica Font

Público Las acciones que llevan a cabo las mujeres en periodos de violencia o guerra, pueden ayudarnos a ensanchar la manera de entender la construcción la paz. Poner fin a un conflicto armado y construir la paz es un objetivo que suele movilizar a la comunidad internacional de diversas maneras, con misiones de paz, delegaciones diplomáticas o impulso a comisiones de negociación entre otros. Por lo general las mujeres quedan excluidas de todos estos instrumentos de paz, no suelen formar parte de ellos y a menudo ni siquiera son escuchadas con sus afectaciones especiales en estos espacios.

Hoy quisiera llevar a cabo un reconocimiento a las aportaciones de las mujeres en la construcción de la paz. Las mujeres durante y después de un conflicto son el soporte de las familias, de las relaciones familiares y de las relaciones interpersonales de la comunidad más cercana. Las mujeres son las que han desarrollado el papel esencial de la construcción de la paz en la esfera informal, en la esfera no oficial, y son las que han quedado excluidas de los procesos de paz formales, de las mesas de negociación, se las ha excluido incluso de voz, en tanto que no pueden ser escuchadas sus reivindicaciones y su trabajo de constructoras de paz pasa desapercibido en las esferas académicas, en las esferas políticas y públicas.

El papel de las mujeres constructoras de paz surge de su experiencia de opresión, de su experiencia de lo que significa estar excluida y de la búsqueda de una sociedad más inclusiva. Muchas mujeres han acabado siendo y son activistas constructoras de paz en tanto que han defendido formas no violentas de relacionarse las personas; otras muchas mujeres se han convertido en mediadoras entre la guerrilla y su familia o la comunidad, grupos de mujeres han negociado con los bandos armados espacios para poder cultivar o comerciar los productos que mantienen la vida de la comunidad; muchas mujeres se han convertido en consejeras de traumas, en cuidadoras de sufrimientos, muchas de ellas han detectado situaciones que podrían transformarse en violentas y han actuado. Son las mujeres las que acaban actuando de cooperantes en el reparto de la ayuda humanitaria, se convierten en cooperantes de desarrollo.

En muchas ocasiones han sido las mujeres las que han facilitado el dialogo entre facciones armadas, clanes o grupos enfrentados, son las que intentan convencer al marido, hijo, sobrino, padre o tío de que abandonen la violencia. Son ellas las que a menudo tienden puentes entre las líneas divisorias, las que buscan los puntos comunes y de encuentro que sobrepasan los elementos de división. Las mujeres han puesto las cuestiones vitales como la continuidad de la vida, la supervivencia de la familia, la alimentación, el tener techo, la salud o la educación como elementos esenciales a salvar.

La contribución de las mujeres a la construcción de la paz se da mayoritariamente en la esfera informal, se produce en lo que llamaríamos la trastienda, con trabajos no remunerados, con trabajos considerados auxiliares y sin reconocimiento social. Es por todo eso que las mujeres suelen quedar excluidas de los procesos formales de construcción de paz, suelen quedar excluidas de las comisiones de negociación de paz, sus peticiones suelen quedar excluidas de los puntos de negociación. Las mujeres pueden ser vanguardia en iniciativas de paz, pero los negociadores suelen ser casi en exclusiva hombres.

Cuando un conflicto violento o una guerra acaba suelen ser las mujeres las que empiezan a recomponer el tejido social, son ellas las que se quedan a cargo de hijos, viejos y enfermos, son ellas las que en medio de la devastación tienen que encontrar la manera de sobrevivir todos los miembros que están a su cargo. En cambio la sociedad y los académicos no reconocen la actividad que llevan a cabo las mujeres como actividad constructora de paz.

La experiencia nos muestra que las mujeres articulan el conflicto y la paz de manera diferente a los hombres, pero las investigaciones académicas ofrecen muy pocos estudios y muy pocas explicaciones a los conceptos que subyacen en la construcción de la paz. Hay pocos estudios que aborden como funciona la construcción de la paz y que papel llevan a cabo las mujeres en el mismo.

Es necesario romper el dualismo de que los hombres solamente son idóneos para el mundo público, para el mundo político, para la justicia transicional, para las negociaciones políticas y las mujeres solamente, son idóneas para actuar en el mundo privado, para actuar el mundo del cuidado de las personas, para recoger los pedazos emocionales de la violencia y la guerra. La construcción de la paz se construye en los dos mundos, requiere de las dos esferas y las mujeres quieren estar en las dos esferas.

Finalmente cabe tener presente que también hay mujeres que cogen las armas, se unen a los grupos guerrilleros o insurgentes o llevan a cabo tareas de apoyo a los guerrilleros. Hay mujeres que asumen el rol de los hombres en la construcción de la división y la guerra.

jueves, abril 12, 2012

Activa participación de mujeres en Cumbre de los Pueblos

Prensa Latina
Con el objetivo de contribuir con su voz y sus propuestas, las mujeres de América tendrán una activa participación en la V Cumbre de los Pueblos, que se inaugura hoy en esta ciudad del Caribe.

Por espacio de tres días, las féminas colombianas y del continente tratarán de construir alternativas al modelo neoliberal dominante, para lo cual trabajarán sobre varias temáticas de interés para la región.

En declaraciones a Prensa Latina Gabriela Parra, del comité organizador, sostuvo que el papel de la mujer es determinante para la construcción de alternativas frente a los problemas que aquejan al continente.|



Parra confirmó que las temáticas que estarán en discusión son trabajo y pobreza, tierra, territorio y soberanía alimentaria desde la perspectiva de las mujeres.

También figuran los costos de la guerra y la militarización en los cuerpos y vidas de las féminas, así como el impacto de los tratados de libre comercio y derechos humanos. Al finalizar los debates, de acuerdo con los organizadores, se articularán las diversas agendas para presentar una posición sólida de la mujer latinoamericana frente a las injusticias originadas por el modelo neoliberal.

Las Cumbres de los Pueblos son convocadas por los movimientos sociales del continente y plantean sus temas de interés y demandas políticas a los gobiernos.

Se desarrollan de forma paralela a las CumbreS de las Américas, cuya sexta edición también acoge esta ciudad.

No obstante, el foro alternativo siempre mantiene su autonomía y aborda las temáticas que quedan por fuera de la cumbre oficial.

La cita culminará en una asamblea el próximo sábado, en la cual se definirá un pronunciamiento de la Cumbre de los Pueblos que será llevado a la cumbre presidencial a través de una movilización social por las calles de Cartagena.

miércoles, abril 11, 2012

Carta de Las Mujeres del Mundo Gestoras de Paz a las FARC-EP

Agencia Prensa Rural El grupo de mujeres luchadoras por la paz que hicieron posible la liberación unilateral de 10 militares y policias por parte de las FARC, le escribieron una carta a esta guerriilla donde manifiestan que cumplirán con el compromiso de visitar a los prisioneros políticos y de guerra en las cárceles colombianas. El grupo de mujeres igualmente reitera su ofrecimiento de seguir trabajando por la paz de Colombia: “La paz de Colombia, es la paz de nuestra región. Sabemos que el único camino es el dialogo y reconocemos que en el pasado Colombia y sus gobiernos acompañaron procesos de paz en la Región", manifestaron en la epístola.

La carta

De: “Las Mujeres del Mundo Gestoras de Paz”, que acompañaron el proceso de liberación unilateral de las FARC-EP en Colombia,

Al Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP.

Nosotras:

“Las Mujeres del Mundo Gestoras de Paz” de: Guatemala, Honduras, México, El Salvador, Argentina, Uruguay, Brasil, España y el País Vasco, que acompañamos y atestiguamos la liberación de los 10 prisioneros de guerra: Sargento mayor César Augusto Lasso, Sargento Viceprimero Luis Alfonso Beltrán, Intendente Jorge Romero Romero, Intendente Carlos Duarte Rojas, Intendente Jorge Trujillo Solarte, Sargento José Libardo Forero Carrero, Sargento Viceprimero Luis Arturo Arcia, Sargento Viceprimero Robinson Salcedo Guarín, Intendente de la Policía Wilson Rojas Medina, Luis Alfredo Moreno Chagüez de forma unilateral por las FARC-EP, recibidos por Piedad Córdoba y Colombianas y Colombianos por la Paz,

MANIFESTAMOS:

Nuestra gratitud y reconocimiento al cumplimiento de la palabra dada y asumida en el dialogo epistolar con ustedes, como la reiteración de anunciar que proscriben la práctica de “retención de personas con fines financieros.”

Nosotras abrimos nuestro corazón con esperanza ante sus palabras, sabemos del dolor que produce la guerra, también conocemos los difíciles senderos de la paz con justicia, pero sabemos recorrerla, los estamos recorriendo.

Ustedes confirman la decisión política de soluciones pacíficas. Reiteran la necesidad de conversar y tratar los graves problemas sociales y políticos que atraviesa Colombia. Queremos que sepan que las mujeres del mundo trabajamos para sensibilizar a América Latina y al mundo de la necesidad de la salida política y de rodear a Colombianas y Colombianos por la Paz, a Piedad Córdoba, en este propósito.

“La paz de Colombia, es la paz de nuestra región”. Sabemos que el único camino es el dialogo y reconocemos que en el pasado Colombia y sus gobiernos acompañaron procesos de paz en la Región.

También, queremos que sepan que sigue firme nuestro compromiso de visitar en las cárceles a las y los privados de la libertad a causa del conflicto social y armado.

Recibimos con sorpresa y preocupación el que no hayamos podido cumplir con nuestra misión, que además de acompañar la liberación de estos 10 militares y policías no se haya podido efectuar como era nuestra intención y nuestro compromiso, de visitar las cárceles y entrevistarnos con presos políticos y prisioneros de guerra, a fin de verificar las condiciones en que estos se encuentran, máxime cuando se le informó al Representante a la Cámara Iván Cepeda Castro, que los permisos se autorizaban después de las liberaciones bajo un protocolo de confidencialidad; de igual forma el Alto Consejero para las Comunicaciones Dr. Juan Meza, informó a la representante de Colombianos y Colombinas por la Paz, Dra. Piedad Córdoba, “que sí estaban autorizadas las visitas a las cárceles y que solo podrían ser anunciadas después de las liberaciones”.

Nosotras “Las Mujeres del Mundo Gestoras de Paz”, les confirmamos que agotaremos todos los mecanismos en Colombia como en nuestros países de origen y organismos internacionales defensores de los Derechos Humanos para cumplir el compromiso asumido por este grupo de mujeres y hombres que se han sumado a esta iniciativa.

Esperando que en un futuro cercano nos encontremos en el camino de la construcción de la paz dialogada.


Firmas:


Rigoberta Menchu Tun – Premio Nobel de la Paz

En representación de la Senadora Lucia Topolansky – Uruguay: Diputada Sandra Lazo

Xiomara Castro de Zelaya – Honduras

Margarita Zapatas – México

Nidia Díaz – Salvador

Mirta Acuña de Baravalle – Argentina

Socorro Gómez – Brasil

Piedad Córdoba – Colombia

Marcela Bodenave – Argentina

Aitziber Blanco Goikoetxea – España

Blanca Gómez Manzanegue – España

Maite Aristegi Larrañaga – País Vasco – España

Guillermo Piuma – Argentina

Rubén Martínez Huelmo – Diputado

Ernesto Moreno – Argentina

miércoles, febrero 22, 2012

Mujeres de Ciudad Juárez, Palestina, Sáhara y Colombia se unen para reivindicar su condición de "agentes de paz"

EUROPA PRESS
Mujeres de lugares tan conflictivos como Ciudad Juárez (México), Palestina, Sáhara y Colombia han constatado en Mérida que la primera vía de solución a los graves problemas que ellas y sus familias soportan pasa por su reconocimiento como "agentes de paz" por parte de las autoridades locales, nacionales e internacionales.

En concreto, la exigencia principal de estas mujeres es que los gobiernos e instituciones tengan en cuenta su experiencia y opinión a la hora de tomar decisiones en materia de prevención, manejo y resolución de conflictos.

Representantes de colectivos de mujeres de cada uno de estos países o escenarios se han dado cita en la capital extremeña para participar en un convocatoria a la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en Extremadura.


Lograr que no haya impunidad en los crímenes sexuales de guerra, atender las necesidades de protección en situaciones de crisis humanitaria, adoptar una perspectiva de género en operaciones de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas así como en las Misiones de su Consejo de Seguridad son los objetivos comunes que persiguen.

Mediante sus testimonios, CEAR pretende promover el debate entre organizaciones de desarrollo, de género y feministas así como entre personas de la sociedad civil, tanto española como internacional, sobre la participación femenina en procesos de construcción de paz.

El caso de méxico

Una de las participantes en estas jornadas, Imelda Marrufo, pertenece a la 'Mesa de Mujeres' de Ciudad Juárez y trabaja como defensora de los derechos humanos.

Marrufo ha denunciado, en declaraciones a Europa Press, la "poca" visibilidad a nivel internacional de los casos sistemáticos de "desaparición" y asesinato de mujeres en Ciudad Juárez, unos delitos que azotan el estado de Chihuahua y cuyas características de fenómeno masivo conllevan que se haya incorporado el término "feminicidio" para describirlos.

"El comité de madres de desaparecidas nos ha pedido que no nos olvidemos de sus hijas en todos los lugares en los que podamos estar; tenemos que hacer visible esa petición, ese es nuestro trabajo", ha señalado Imelda Marrufo.

Además, ha lamentado que las actuaciones y propuestas del gobierno mejicano contra estas circunstancias y contra el "crimen organizado" hayan sido "totalmente fallidas", y subraya que las mujeres siguen "pagando los platos rotos" por esas políticas "erróneas".

"Las mujeres nos hemos convertido en un botín de guerra", ha remarcado al tiempo que señalaba que también se han visto "amenazadas y amedrentadas por tener que pagar algún tipo de cuota económica para seguir trabajando".

"Nos resulta muy difícil realizar el trabajo que queremos llevar a cabo, nuestro compromiso y nuestro deber de defender los derechos humanos", ha aseverado a la vez que hacía referencia al contexto de "peligrosidad" en el que se enmarca su labor.

Marrufo ha concluido que, como mujer de Ciudad Juárez, tiene como deber "generar un conjunto de acciones de solidaridad, un diálogo con la comunidad internacional para poder decir con testimonios qué es lo que está ocurriendo".

sábado, diciembre 10, 2011

La paz necesita de las mujeres afganas

AmecoPress. Durante los últimos diez años y tras el del derrocamiento de los talibanes en Afganistán, ha habido algunos avances: el acceso de las niñas a la educación ha aumentado, al igual que la representación de las mujeres en el Parlamento. Con la nueva Constitución, las mujeres y los hombres tienen la misma condición jurídica. No obstante, estos avances podrían verse gravemente comprometidos si el gobierno afgano y sus socios internacionales acceden a entablar un proceso de reconciliación y negociaciones de paz con los líderes de los talibanes y otros grupos insurgentes sin velar por que se establezcan mecanismos para garantizar los derechos humanos y en especial, los derechos de las mujeres. Amnistía Internacional ha desarrollado una campaña y he elaborado un informe para concienciar sobre esta situación y exigir que se garantice la participación de las mujeres en los procesos de negociación de la paz.

Muchas mujeres afganas temen que en la consecución de un acuerdo con los líderes talibanes se sacrifiquen sus derechos. En las zonas actualmente bajo su control, los talibanes continúan restringiendo gravemente los derechos humanos de las mujeres. Han lanzado un ataque concertado contra la educación de las niñas y asesinado a mujeres que habían destacado en la vida pública.

Representación de las mujeres

Las defensoras de los derechos humanos y las líderes afganas ven con preocupación la falta de representación de las mujeres en los órganos decisorios de alto nivel, como el Consejo Superior para la Paz, establecido para negociar con elementos de los talibanes. Hasta la fecha, sólo se ha designado a 9 mujeres para este órgano de 70 miembros.

Es esencial que las mujeres tengan representación significativa en los órganos decisorios, incluido el Consejo Superior para la Paz, y que sus motivos de preocupación queden plenamente reflejados. Se debe garantizar una representación adecuada con respecto al género en todos los equipos de negociación, incluidas la jirgas (consejos tribales) de paz, y fijar un cupo mínimo del 25 por ciento para las mujeres, conforme a la garantías constitucionales de representación de las mujeres.

Entre las personas asistentes a la conferencia sobre Afganistán celebrada en Londres, Reino Unido, en enero de 2010 no hubo casi ninguna mujer. La Red de Mujeres Afganas observó: “No se designó oficialmente a mujeres afganas para contribuir a las decisiones ni para negociar las conclusiones. En un acto que se extendió a lo largo de todo un día y en el que participaron más de 70 países había sólo una mujer afgana incluida en el orden del día oficial para que hablara”.

El 5 de febrero de 2010, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) expresó honda preocupación por la exclusión de las mujeres afganas de la conferencia de Londres y la ausencia de estrategias claras para proteger los derechos de las mujeres en el proceso de debate conducente a las negociaciones con representantes de los talibanes.

Las activistas y defensoras de los derechos humanos tuvieron más éxito, en cambio, a la hora de asegurarse su participación en la Jirga de Paz de junio de 2010, en la que el 20 por ciento de los participantes fueron mujeres.

Es esencial garantizar que las líderes comunitarias y las activistas de los derechos humanos pueden participar de manera significativa en el proceso de reconciliación. De lo contrario, las mujeres y las niñas afganas tendrán razones para temer las posibles consecuencias de la firma de un acuerdo político con los talibanes. No sólo tienen derecho a estar ahí, sino que además su participación en los procesos formales de paz ayudará a salvaguardar los derechos de las mujeres y las niñas y a consolidar una paz sostenible.

Garantías de los derechos

El gobierno afgano ha manifestado que los combatientes talibanes que participen en la reconciliación deben renunciar a la violencia, cortar los lazos con Al Qaeda y aceptar los principios de la Constitución afgana, que prohíbe la discriminación y dispone que los hombres y las mujeres son iguales ante la ley. La Constitución garantiza también el derecho a la educación de todos los afganos y afganas y la representación política de las mujeres en el Parlamento.

Sin embargo, muchas mujeres temen que las garantías constitucionales de sus derechos no sean suficientes, porque no han protegido los derechos de las mujeres anteriormente y porque, además, las constituciones pueden reformarse. La Constitución afgana brilla más por su incumplimiento que por su observancia.

El compromiso de respetar la Constitución debe ir acompañado de claros parámetros de referencia con que verificarlo y de una vigilancia constante de la conducta de todas las partes en el acuerdo alcanzado. Este requisito debe aplicarse a todos los grupos contrarios al gobierno afgano, así como a las milicias aparentemente aliadas con él.

Por qué la Paz necesita de las mujeres

Michelle Bachelet, directora ejecutiva de ONU Mujeres, apunta cuatro razones por las que la participación de las mujeres hace posible una paz mejor:

– La participación de las mujeres amplía el proceso de paz alcanzando a un sector más amplio de la población, más allá de las partes querellantes. Hace participar a las personas que pueden garantizar una amplia aceptación social y compromiso con el acuerdo de paz.

– Si se da respuesta a las inquietudes específicas de las mujeres, se puede conseguir una vuelta más rápida al Estado de derecho. Si se deja saber que hay una tolerancia cero a la violencia contra las mujeres, se puede comenzar a abordar la impunidad de las violaciones de los derechos humanos de las mujeres.

– La participación de las mujeres en todos los aspectos de la consolidación de la paz, incluyendo los procesos de desarme, la justicia de transición y las comisiones de reforma constitucional, garantizará que una mayor diversidad de opiniones se vea reflejada en la toma de decisiones.

– La atención que se preste a las necesidades de las mujeres en las situaciones posconflicto puede contribuir a la recuperación económica. Un conflicto produce un incremento de familias con una mujer a su cabeza. Si estas mujeres no tienen un medio de vida, su pobreza puede empeorar. Si tienen algún grado de seguridad económica, harán rápidamente inversiones en el bienestar y en la educación de los niños, en crear una seguridad alimentaria y en reconstruir las economías rurales.

Reclamaciones de Amnistía Internacional

Amnistía Internacional insta al gobierno afgano y a sus socios de la fuerza internacional de asistencia para la seguridad y Estados Unidos a que garanticen el respeto a los derechos humanos de las mujeres y el compromiso con la inclusión y la participación de las afganas en el proceso de paz.

Para ello, el gobierno afgano y los grupos insurgentes deben comprometerse a cumplir las obligaciones contraídas por Afganistán en materia de derechos humanos en virtud del derecho internacional de los derechos humanos y su legislación interna.

También debe garantizarse que todo acuerdo político que se alcance incluye parámetros de referencia verificables con que determinar que las partes cumplen sus obligaciones en materia de derechos humanos; por ejemplo, documentando: las tendencias en la asistencia a la escuela –especialmente de las niñas–, en el acceso de las mujeres a la atención de la salud y en la mortalidad materna y la salud infantil, y la capacidad de los trabajadores humanitarios y los activistas de la sociedad civil –en particular las defensoras de los derechos humanos de las mujeres – de desarrollar sus actividades en zonas bajo el control respectivo de las partes.

Es necesario que las conversaciones de reconciliación den cabida y reflejen a toda la sociedad civil afgana, incluidas las minorías, las mujeres y la comunidad empresarial. Las mujeres afganas deben estar representadas de manera significativa en las etapas de planificación y durante las conversaciones de reconciliación, conforme a la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU.

AI exige que las conversaciones de reconciliación hagan imposible la impunidad de las violaciones graves de derechos humanos y los crímenes de guerra y que se incorpore a la estrategia de reconciliación un sólido mecanismo de vigilancia para garantizar que no se violan derechos humanos durante el proceso de reconciliación ni después de él.

domingo, octubre 09, 2011

El Nobel de la Paz 2011 para tres destacadas lideres que luchan a favor de los derechos de las mujeres




Gloria López
AmecoPress. Johnson-Sirleaf es la presidenta de Liberia y la primera jefa de Estado del continente africano, Gbowee es abogada y activista liberiana, mientras que Karman es periodista y activista por los derechos humanos en Yemen. Las tres han recibido este viernes el Premio Nobel de la Paz 2011 por su labor de lucha no violenta a favor de los derechos de las mujeres. Organizaciones feministas e instituciones de igualdad aplauden la decisión del comité noruego.

"Hemos decidido otorgarles el galardón por su lucha no violenta para garantizar la seguridad de las mujeres y la participación de las mujeres en los procesos de paz de sus países", dijo el comité noruego. "No podemos conseguir la democracia y la paz en el mundo hasta que las mujeres no tengan las mismas oportunidades que los hombres para influir en el desarrollo a todos los niveles de la sociedad", prosiguió.

El comité también ha manifestado su deseo de que “el premio a Ellen Johnson-Sirleaf, Leymah Gbowee y Tawakkul Karman ayude a poner fin a la represión de las mujeres, que todavía persiste en muchos países, y a hacer realidad el gran potencial que las mujeres representan para la democracia y la paz”.

Además recordó que “el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó la resolución 1325 en la que, por primera vez, se definía la violencia contra las mujeres en los conflictos armados como “un tema de seguridad internacional”.

Sobre la presidenta liberiana, el jurado resaltó que "Ellen Johnson Sirleaf desde que tomó el cargo en 2006 ha contribuido en asegurar la paz en Liberia, promoviendo el desarrollo económico y social y fortaleciendo la posición de las mujeres".

De Leymah Gbowee, destacó el haber conseguido movilizar y organizar "a las mujeres pese a las diferencias étnicas y religiosas para conseguir el final de una larga guerra en Liberia y asegurar la participación de las mujeres en las elecciones. Desde entonces ha trabajado para asentar la influencia de las mujeres en África occidental".

Por su parte, de Tawakul Karman, el jurado resaltó que "en las circunstancias más complicadas, antes y durante la Primavera Árabe, ha jugado un papel de liderazgo en la lucha por los derechos de las mujeres y la democracia en Yemen". Karman lidera el grupo de Mujeres Periodistas Sin Cadenas, creado en 2005. Fue detenida en las últimas revueltas contra el gobierno producidas en su país.

Mujeres Nobel

Cuarenta y tres mujeres en total, han sido galardonadas con el Premio Nobel entre 1901 y 2011. Sólo una mujer, Marie Curie, ha recibido la distinción en dos ocasiones, con el Premio Nobel de Física 1903 y en 1911 con el Premio Nobel de Química. Anteriormente al fallo conocido hoy, nueve mujeres habían recibido el Premio Nobel de la Paz: 2004, Wangari Maathai; 2003, Shirin Ebadi; 1997, Jody Williams; 1992, Rigoberto Menchú Tum; 1991, Aung San Suu Kyi; 1982, Alva Myrdal; 1979, Madre Teresa de Calcuta; 1976, Betty Williams; 1976, Mairead Corrigan; 1946, Emily Greene Balch; 1931, Jane Addams; 1905, Bertha von Suttner.

lunes, mayo 23, 2011

24 de mayo, día internacional de las mujeres por la paz y el desarme

En 1915, se celebró un congreso internacional de mujeres en la Haya, del que surgió la Liga Internacional por la Paz y la Libertad.

En 1987 mujeres del Estado de Israel que se opusieron a la ocupación de los territorios palestinos, y que adoptaron el nombre Mujeres de Negro, se constituyeron como un amplio movimiento de mujeres feministas y pacifistas.

Las movilizaciones del pacifismo europeo tuvieron también un gran eco en la antigua Yugoslavia, de la que surgió una Red Internacional de Mujeres contra la Guerra.

En el Español en los años 80 a partir de la oposición a la entrada de España en la OTAN, se organizaron una gran cantidad de colectivos feministas antimilitaristas.

A partir de los años 90 se empieza a reconocer expresamente que la violencia contra las mujeres, es una lacra que de forma estructural invade toda la sociedad.

A partir de este momento, el feminismo designa directamente a la violencia contra las mujeres, como elemento inseparable del patriarcado.



Pretendieron que justificásemos la guerra en Afganistán porque uno de sus objetivos iba a ser liberar a las mujeres de las aberraciones sufridas a manos de los talibanes. Hoy siguen silenciadas y vigiladas debajo de los mismos burkas.

A lo largo de la historia, hasta nuestros días, el cuerpo de las mujeres ha sido empleado como arma de guerra para humillar al adversario, violándolas, mutilándolas y permitiendo a los soldados que utilicen a las mujeres como esclavas sexuales.

Los feminicidios de Ciudad Juárez y Guatemala no sólo comprenden los asesinatos cruentos de mujeres jóvenes, trabajadoras y pobres, sino que además abarcan violaciones, expropiación de sus bienes, el secuestro y la privación general de su libertad. Hechos realizados por hombres que de manera organizada o individualmente, imponen la crueldad patriarcal.

En las situaciones de crisis económica, como la que ahora padecemos, la tendencia generalizada es relegar a las mujeres al hogar, para que sean los hombres los que ocupen el mercado laboral.

En los estados de mucha población migrante, las mujeres son el intercambio para la paz. Así se habla de no alternarla consintiendo que niñas y mujeres sean mutiladas con velos, burkas, ablaciones y sometimiento a los varones, que en pro del respeto a sus culturas, relegan a las mujeres al roll de objeto propio.



Desde IU, hemos denunciado incansablemente que la violencia contra las mujeres, es una de las manifestaciones más expresas de que el patriarcado no se resigna a replegarse y que sigue dominando socialmente.

Desde IU hemos denunciado constantemente nuestra oposición a las guerras y a las invasiones de unos países a otros y que los soldados de la ONU, han intercambiado pan por explotación sexual.

El movimiento de mujeres por la paz y el desarme va unido intrínsecamente a la posición frontal contra la violencia machista y a la opresión que el patriarcado ejerce contra las mujeres.

Frente al militarismo y la guerra, contra la violencia hacia las mujeres, las feministas defendemos la globalización de los valores de igualdad, el derecho a la diferencia, a la libertad y a la justicia.

Frente a la violencia machista y patriarcal, defendemos una sociedad de iguales donde la violencia esté fuera de nuestras vidas.

¡Fuera la Guerra de la Historia!
¡Fuera la Violencia de nuestras Vidas!


TOMADO DE http://www.izquierda-unida.es/node/7354

Hoy en día, el 90% de las víctimas de conflictos armados son civiles y, de ellas, la mayor parte mujeres y niños, que representan además dos tercios de las personas desplazadas.

Cada vez es más frecuente que las fuerzas armadas, los insurgentes y los rebeldes conviertan a las mujeres y niñas en objeto de violencia sexual. Las crisis humanas agravan aún más la violencia sexista. Pero, a pesar de la brutalidad de las agresiones, tanto que muchas de ellas han llegado a considerarse lesiones de guerra, no debe olvidarse que las mujeres, en los conflictos armados, no sólo son víctimas o combatientes. En medio de las confrontaciones y la violencia, las mujeres siguen sosteniendo la vida diaria de sus familias y de sus comunidades. Son también, necesariamente y por ello, parte activa en el camino hacia la paz y la reconstrucción económica, social y familiar.

Algunos nombres de mujeres que lucharon por la paz, el desarme y la igualdad:

Berta Sophie Felicitas, austriaca, autora del libro «Abajo las armas», premio Nobel de la Paz en 1905. Jane Addams, de EEUU, autora de «Paz y pan en tiempos de guerra», Nobel de la Paz en 1931. Helene Stocker, alemana, activista incansable y represaliada por ello. Rosa Parks, mujer que inició la resistencia pacífica al no querer levantarse de su asiento para cedérselo a un blanco en EEUU. Wangari Maathai, de Kenia, líder del movimiento a favor de la tierra, de la vida y la paz. Shirin Ebadi, iraní. Rigoberta Menchú. Aung San Suu Kyi, birmana, Nobel de la Paz en 1941. Irene Sleder, defensora y salvadora de 2.500 niños y niñas de la manos de los nazis…

TOMADO DE http://ninesmg.wordpress.com/2010/05/23/24-de-mayo-dia-internacional-de-las-mujeres-por-la-paz-y-el-desarme/

sábado, julio 31, 2010

Mujeres venezolanas en cruzada por la paz...

Prensa Latina
Las mujeres venezolanas enviaron hoy un mensaje de paz a Colombia en medio del diferendo entre los dos países, ahondado con la escalada de agresiones de la vecina nación.

En el estado fronterizo de Zulia, miles de estudiantes y trabajadoras, clamaron por el diálogo y el entendimiento bilateral.

Esta es una manifestación de amor, no queremos la guerra sino la unión con nuestros hermanos colombianos y la paz para nuestros hijos, enfatizó la ministra para asuntos de la mujer, Nancy Pérez.

En medio de una multitudinaria concentración expresó que el numeroso grupo poblacional que representa aboga por el respeto a la soberanía nacional.

La concentración, liderada por el frente de mujeres socialistas, es una demostración de respaldo a la postura del gobierno venezolano ante los ataques de la Casa de Nariño, exacerbados con las acusaciones de sus voceros sobre la supuesta presencia aquí de guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional, añadió.


Las imputaciones interpretadas por el presidente Hugo Chávez como un pretexto para preparar un posible ataque armado contra Venezuela, motivaron la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Caracas y Bogotá la semana previa.

Queremos la unidad de venezolanas y colombianas, la integración, somos un solo pueblo, enfatizó Pérez, quien agregó que no obstante esa voluntad de encuentro y reconciliación, las mujeres de la patria del Libertador Simón Bolívar rechazarán cualquier intento de agresión al territorio nacional.

En declaraciones a la prensa, condenó las imputaciones de Álvaro Uribe en los días finales de su mandato que constituyen un peligro para la paz regional.

Recordó que cuatro millones de colombianos viven actualmente aquí para evadir las secuelas del conflicto interno surgido en el vecino país hace más de medio siglo.

Nuestro llamado es a la paz en Colombia y en toda la región, insistió.

En el estado de Amazonas, miles de pobladores repudiaron también la política hostil de Uribe, alentada por Estados Unidos.

sábado, julio 24, 2010

Venezuela: Mujeres socialistas apoyan decisión del Presidente Chávez

El frente de mujeres socialistas del municipio Heres anunció públicamente su respaldo a la decisión del presidente Hugo Chávez de romper relaciones diplomáticas con el gobierno colombiano a raíz de las consecuentes posturas de agresión del gobierno del presidente saliente Alvaro Uribe Velez. Licett Alcántara y Lírida Bastardo, voceras de esta organización señalaron además que “es lamentable cómo el gobierno del presidente colombiano Alvaro Uribe se presta de manera irresponsable y descarada a las maniobras del imperio norteamericano en sus ansias intervencionistas en torno a Venezuela”.

Afirmaron que las mujeres de todo el país, desde distintos frentes de lucha, estás declaradas en alerta ante esta delicada situación y se manifestaron dispuestas a acompañar cualquier acción de calle que ordene el gobierno venezolano en defensa de nuestra soberanía.

Aseguran que el pueblo venezolano debe tener conciencia plena de lo que está ocurriendo. Indicaron que las maniobras del gobierno colombiano se caen por su propio peso. Aseguraron que son pruebas falsas que han sido desmontadas una a una por el propio presidente Chávez y el canciller Nicolás Maduro.



“Con falsas coordenadas, con montajes fotográficos y con patrañas pretenden convencer a la opinión pública nacional contra Venezuela en una nueva escalada, cada vez más agresiva, en contra del gobierno legítimo de Hugo Chávez”, declaró Lírida Bastardo.

Por su parte, Licett Alcántara indicó que la revolución bolivariana es una piedrita en el zapato para el gobierno norteamericano y sus aliados en la oligarquía colombiana, por eso “se monta todo este show de mentiras y manipulaciones en contra de nuestro país y del gobierno revolucionario”.

Lo más triste de todo es que la OEA siga descalificándose a sí misma, prestándose como escenario para esta nueva agresión internacional contra la revolución venezolana, expresaron las voceras del frente socialista de mujeres del municipio Heres.

Estiman que cada vez se hace más evidente la necesidad de romper los paradigmas de la organización de los países. Por eso el ALBA es una alternativa real ante las truculencias del modelo capitalista capitalismo.


FUENTE http://www.eldiariodeguayana.com.ve/content/view/71270/68/

lunes, mayo 24, 2010

24 de Mayo: Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme...

Audem
Son muchas las maneras en las que las mujeres han intervenido para tratar de poner fin a la violencia y transformar los conflictos en oportunidades de crecimiento y desarrollo para sus sociedades. Las mujeres han denunciado las consecuencias que los conflictos armados tenían para la población civil, han creado redes de apoyo y han iniciado campañas de presión contra los actores armados para que éstos pongan fin a la violencia.

Las mujeres, desde su identidad como tales y su propio orden socio simbólico, desde el que es factible trascender determinadas divisiones sociales, han demostrado que resulta posible trabajar juntas por la Paz.


“1.325 mujeres tejiendo la paz”...

Tere Sáez
“Nadie tiene el derecho de decidir sobre la guerra. Todas las personas tienen el deber de decidir sobre la paz”.

Ese espíritu hizo posible que en el año 1982 se instaurara el 24 de mayo como el Día Internacional de las Mujeres por la Paz, con el objetivo de visualizar y dar a conocer las diversas aportaciones hechas por mujeres desde concepciones filosóficas diferentes.

Este bagaje y análisis de la realidad, desde la perspectiva de género de la resolución de guerras y conflictos, posibilitó en 1990 que las Naciones Unidas, por medio de la resolución 1325, “pida que se promueva la contribución de las mujeres al logro de una cultura de paz y la inclusión de las mismas en todos los procesos”. El Consejo de Seguridad reconoce no sólo que la paz está intrínsecamente unida a la igualdad ente hombres y mujeres, sino que el acceso pleno y la participación total de las mujeres en las estructuras de poder y su completa implicación en los esfuerzos para la prevención y la resolución de conflictos son esenciales para el mantenimiento y la promoción de la paz y la seguridad en el mundo.



¿De qué mujeres hablamos?
Desconocidas, ignoradas e interesantísimas en cuanto a su aportación a la paz: Berta Sophie Felicitas, austriaca, autora del libro Abajo las armas, Premio Nobel de la Paz en 1905. Jane Addams, de EEUU, autora de Paz y pan en tiempos de guerra, Nobel de la Paz en 1931. Helene Stocker, alemana, activista incansable y represaliada por ello. Rosa Parks, mujer que inició la resistencia pacifica al no querer levantarse de su asiento para cedérselo a un blanco en EEUU. Wangari Maathai, de Kenia, líder del movimiento a favor de la tierra, de la vida y la paz. Shirin Ebadi, iraní. Rigoberta Menchú. Aung San Suu Kyi, birmana, Nobel de la Paz en 1941. Virginia Wolf, Irene Sleder, defensora y salvadora de 2.500 niños de las manos de los nazis. Somaly Mam o Lydia Cacho arriesgan sus vidas cada día por los demás. Aminatu Haidar con el pueblo saharaui. La periodista rusa Anna Politkovskaya o la activista por los derechos de los palestinos, Rachel Corrie, perdieron la vida mientras luchaban por dar voz a los más débiles. Mary Robinson, Carla del Ponte… Y muchas más. Una historia apenas conocida. Mujeres de todo el mundo que juegan un papel clave en la lucha contra la violencia y el mantenimiento de la paz. Son valientes, perseverantes e innovadoras, no se resignan a la injusticia y trabajan para cambiarla

Es indudable que las mujeres tenemos un importante protagonismo en la causa de la paz

¿Hay algo especial en nosotras?
No somos mejores ni más pacíficas que los hombres pero es indudable que tenemos un importante protagonismo en la causa de la paz, quizás por el hecho de un mayor contacto con el cuidado y mantenimiento de la especie humana, crucial para la sostenibilidad de la vida.

Iniciativas de mujeres por la paz
Comenzaron en 1915 alrededor de un millar de mujeres representando a 12 países, beligerantes y neutrales se reunieron en La Haya en el primer Congreso Internacional de Mujeres, surgiendo, con la pretensión de unir dos movimientos: el feminista y el pacifista.

En la India, en la Marcha de la Sal en marzo de 1930 la mayoría de las participantes eran mujeres y de ellas diecisiete mil fueron arrestadas. Es en la segunda mitad del siglo con la oposición a la instalación de misiles nucleares en los años 80. A partir de 1982, aparece un discurso feminista pacifista de contenido político, con un denominador común, que es el de enfrentarse y deslegitimar el triunfo de la fuerza sobre la razón y la vida. Se organizan para oponerse a la guerra y las políticas militaristas. Para romper barreras y acercar comunidades enfrentadas. Por la búsqueda de soluciones no militares a los conflictos… Contra la impunidad, los genocidios y la búsqueda de la verdad para todas las víctimas. Para apoyar a mujeres que viven en situaciones de negación derechos humanos o de guerras en distintos países. Para lograr que el Parlamento Europeo y Naciones Unidas tengan en cuenta la utilización de las mujeres a lo largo de la historia como armas de guerra, violadas sistemáticamente y obligadas a todo tipo de vejaciones y el trabajo y la especificidad de la aportación de las mujeres en la resolución de los conflictos. Y a pesar de toda esta historia, y a diez años de la aprobación de la resolución 1.325, las mujeres en negociaciones de paz siguen siendo excluidas, teniendo un acceso limitado a los espacios de toma de decisiones. Incluso en países que abanderan la democracia y la igualdad de géneros, su presencia en puestos de decisión clave es aún insuficiente

Recordad ese viejo lema: “No queremos guerra que nos destruya ni paz que nos oprima”. Y por qué lo que no se nombra no existe, recomiendo el libro titulado 1.325 mujeres tejiendo la paz (Icaria, 2009), impulsado por la Fundación Cultura de Paz que se presenta el 27 de mayo en Iruña y Estella/Lizarra.

jueves, enero 07, 2010

Las mujeres entran con fuerza en el 2010...

Por Mariela Pérez Valenzuela
Apenas comienza el 2010 y ya las mujeres de América Latina juntan fuerzas para defender su derecho a la vida y a la paz en la región, ensombrecidas por los tambores de guerra procedentes de Colombia.

En los últimos días del año recién concluido, una noticia recorrió los medios de prensa, en principal los alternativos, es decir, los que informan y analizan los problemas reales en que viven sumidos más de 500 millones de personas en esta multicultural región.

Las notas de la prensa mundial dan cuenta de una convocatoria que no puede esperar, y que fue presentada en Colombia por el Movimiento Social de Mujeres contra la Guerra y por la Paz.

La exhortación es clara: ese Movimiento y muchas otras organizaciones de mujeres y sociales se han unido para que a partir de la organización, la movilización y la palabra se reflexione sobre la crítica situación del conflicto armado y social que viven los pueblos de América, y en especial el de Colombia.

Este gran movimiento femenino comenzó en los últimos días de diciembre a movilizar a sus pares para reunirse en Bogotá, la capital colombiana, entre los días 16 y 23 de agosto de 2010.

Es ese país suramericano, donde se escuchan los tambores de guerra desde las siete bases militares cedidas en el 2009 por el presidente Álvaro Uribe a Estados Unidos, uno de los territorios más peligrosos para una eventual confrontación con otro pueblo hermano de la región.


La cita bogotana, según sus organizadoras, comenzará con una acción humanitaria en distintas regiones de la nación anfitriona, seguido del Encuentro de Mujeres, y será clausurada con un mitin multitudinario y una vigilia por la vida y la soberanía.

Cuando se hace un análisis de la actual situación en América Latina puede observarse la preocupación entre las masas femeninas por su futuro y el de sus hijos, pues es este grupo social uno de los más vulnerables en cualquier sociedad.

Son ellas las que mas sufren la militarización de los territorios, que ponen en peligro incluso la libertad ciudadana de los pobladores cercanos.

Los enclaves norteamericanos, como ocurre en otros países, pone también en riesgo la integridad física de las mujeres. Junto con los soldados y sus equipos llega lo que los jefes militares norteamericanos llaman "los entretenimientos", entre ellos las casas de prostitución a la que muchas nacionales son obligadas a integrarse.

Además de que constituyen un medio para el control político y social de los pueblos y gobiernos latinoamericanos, en especial aquellos cuya ideología no coincide con la del imperialismo, las bases no fomentan precisamente empleos para la población civil, y mucho menos para las mujeres.

En realidad, y así lo indican experiencias en otros Estados, aumenta el número de casos de asesinatos de jóvenes, algunas de ellas porque se han negado a complacer a los foráneos, cuyos días francos los pasan en borracheras y haciendo desmanes.

No puede olvidarse jamás la humillación que marines yanquis infringieron al pueblo cubano cuando un marine yanqui se encaramó en lo más alto de la estatua del Héroe Nacional, José Martí, y orinó la sagrada figura situada en el Parque Central de La Habana.

A las mujeres, como también ocurría antes de 1959 en la base naval de Guantánamo, territorio usurpado en la parte oriental de la Isla, muchas cubanas fueron forzadas a prostituirse, o eran sometidas a otros tipos de violencia por los soldados extranjeros, que trataban a la población del lugar como seres de tercera categoría.

En Colombia, la guerra interna entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los gobiernos de turno desde hace más de dos décadas ha agudizado la violencia, la pobreza y la desigualdad.

Las mujeres colombianas que viven en las zonas más apartadas del país se ven obligadas a desplazarse de las zonas de conflicto.

En la convocatoria al Encuentro Internacional de Mujeres se responsabiliza a la guerra y sus estragos de los males sociales, psicológicos, económicos y físicos en que viven una buena parte de las colombianas.

"Sobre las mujeres, precisa el texto, recaen los efectos perversos, entre ellos los feminicidios y las desapariciones, además de la responsabilidad por el sustento familiar frente a un Estado que no ofrece los servicios básicos y prioriza los presupuestos a proyectos militaristas".

En momentos en que América Latina lucha por la unión y la paz más que nunca, las denuncias del presidente venezolano Hugo Chávez sobre una eventual agresión colombiana apoyada por Estados Unidos pone al descubierto la posibilidad de un agravamiento en la situación de las masas femeninas.

De ahí que la urgente movilización lanzada por las organizaciones, movimientos y grupos sociales internacionales hacen mirar de manera profunda hacia la tierra de Uribe, un político que se ha convertido en el peón principal de Estados Unidos en la región.

jueves, noviembre 26, 2009

Miles de mujeres marchan en Colombia en rechazo a bases militares y guerrerismo estadounidense

Fuente: ABN
Más de 15 mil mujeres progresistas de diferentes departamentos de Colombia protestaron, este miércoles, en la plaza Bolívar de Bogotá en contra de la violencia y la instalación de siete bases militares estadounidenses.

La protesta fue liderada por la organización Ruta Pacífica de Mujeres por la Paz y contó con la participación de otros movimientos sociales de los departamentos de Bolívar, Putumayo, Cauca, Valle del Cauca, Nariño y Antioquia y contó con la presencia de la secretaria económica de la presidencia de Colombia, Clara López.

El acto fue encabezado por la senadora liberal del congreso colombiano Piedad Córdoba, quien en un efusivo discurso, pronunciado frente al Congreso, aseguró que instalarán bases de paz en los departamentos donde se ubican las bases militares.

En este sentido, las bases por la paz estarán en: Cartagena, departamento de Bolívar, sobre el Mar Caribe; Larandia, departamento de Caquetá, en el sur del país; Tolemaida y Palanquero, en Cundinamarca, en el centro; Málaga, departamento de Santander, en la región del Pacífico; Apiay, en el departamento de Meta, en el centro; y Malambo, en Atlántico.



Córdoba aseguró que los colombianos no representan la guerra. “Nosotros les queremos decir a los hermanos y hermanas de Venezuela y de Ecuador que unidos construiremos la paz. Juntos hemos iniciado un camino que no tiene retorno: el camino de la unidad”, afirmó.

Sobre las críticas que ha recibido por su posición, Córdoba dijo: “Los Medios de Comunicación de derecha nos han llamado terroristas y delincuentes, pues estamos en contra de la violencia y de la política guerrerista de este Gobierno”. Sin embargo, aseguró que continuará su lucha por la paz y la hermandad.

La concentración, que también conmemoró el Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer, finalizó con un concierto de la agrupación Aterciopelados.

jueves, noviembre 19, 2009

Mujeres socialistas levantan su voz por la Paz en Caracas


PSUV
Cientos de mujeres organizadas en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) participaron en el Foro por las Bases de Paz, como parte de las actividades previas al Encuentro de Partidos de Izquierda, a celebrarse en esta capital los días 19 y 20 de los corrientes.

La Base de Paz, ubicada en las inmediaciones de la estación del Metro Bellas Artes, reunió más de 200 mujeres que levantaron su voz contra la injerencia norteamericana en Latinoamérica, y a favor de la Revolución Bolivariana, marcada por el protagonismo de las féminas en nuestro país.

El evento patriótico contó con la participación de María León, ministra del Poder Popular para la Mujer e Igualdad de Género, quien reconoció la participación femenina en los procesos históricos revolucionarios a nivel mundial.

“En el Mundo hay es este momento dos opciones, la de la Revolución, la Paz, la Fraternidad entre los pueblos y el Socialismo y por otro lado el Imperialismo voraz, que sólo trae guerra, dolor, latrocinio y denigración”, dijo.

“En Venezuela ya sabemos que camino decidimos y con las mujeres y los hombres revolucionarios venceremos. No hay bomba posible que pueda matar la dignidad de los pueblos, y por eso, en esta nuevas bases de paz, le daremos al imperio 500 años más de resistencia”, manifestó la lideresa revolucionaria.

Por su parte Jacqueline Faria, gobernadora del Distrito Capital, expresó que la Base de Paz servirá como tribuna de defensa de la Patria y evitar la guerra.

“Las mujeres son las principales víctimas de los conflictos bélicos, al quedar destrozadas por perder a sus hijos y seres queridos, no obstante la mujer bolivariana está dispuesta a darlo todo para no perder los logros alcanzados por la Revolución”, expresó.

En Caracas se prevé la instalación de 25 Bases de Paz, como espacios de participación y enfrentamiento a las políticas de dominación acrecentadas con el establecimiento de 7 instalaciones militares yanquis en Colombia.

sábado, agosto 08, 2009

Mujeres: Paz y desmilitarización...

Fuente: Marcha Mundial de Mujeres
Los conflictos no son todas del mismo tipo: hay conflictos coloniales (Inglaterra en la India y África del Este, Oriente Medio, etc; Francia en Argelia, en África del Oeste, etc); conflictos de agresión (Alemania contra Bélgica, Francia, etc, en 1939); conflictos de ocupación (Israel en Palestina, etc); conflictos de integrismo religioso (entre diferentes confesiones o diferentes corrientes en el seno de una misma confesión), como el comunalismo (1); conflictos orquestadas por dictadores contra su población (Batista en Cuba, Pinochet en Chile, Marcos en las Islas Filipinas, etc). Muchos conflictos son presentados para el mundo exterior como conflictos étnicos entre tribus o grupos dentro de un país o región, mientras que los verdaderos motivos económicos permanecen ocultos. En realidad, muchos conflictos son lucrativos o conflictos económicos (Irak, Región de los Grandes Lagos, etc) provocados para controlar recursos naturales (petróleo en Irak, coltán para teléfonos celulares en la región de los Grandes Lagos Africanos) y las riquezas que estos prometen, así como para promover las industrias de armas, de milicias privadas y de la industria local de seguridad.

La lista de conflictos armados es inmensa, pero se diferencian entre ellos porque algunos tienen una amplia cobertura mediática(2) - Afganistán, Colombia, Darfur, la región de los Grandes Lagos, Irak, Palestina – y otros permanecen olvidados: País Vasco, República Central Africana, Chad, Chipre, Haití, México, Uganda… También debemos considerar los países que están involucrados a distancia en conflictos, debido a sus intereses comerciales y de la venta de armas, como Inglaterra, China, Francia y Estados Unidos, etc.
Guerra, conflictos y militarización son expresiones de la violencia hecha natural en los sistemas capitalista y patriarcal, y los medios utilizados por estos sistemas para mantener su dominio (3). Aún más, la militarización refleja la división de los roles en el patriarcado: el concepto de masculinidad es asociado con la violencia y las armas, lo que se refleja en la idea de que las mujeres necesitan de protección de los hombres y de las armas.


Es la institución militar que contribuye, de diferentes maneras, a formar hombres jóvenes con el fin de que ocupen el sitio dominante en la sociedad (en la jerarquía de relaciones sociales entre los sexos). El ejército puede ser considerado como una de las organizaciones patriarcales más importantes de cualquier sociedad y una de las más reveladoras respecto a la desigualdad que caracteriza las relaciones hombres-mujeres: jerarquización del poder, culto al jefe y su dominación, obediencia, violencia física, ausencia de espíritu critico, un círculo cerrado de los “chicos”, etc. Este modelo de masculinidad asociado a la fuerza y a la agresividad es una referencia creciente para los jóvenes, y muchas veces se suma al racismo en la formación de bandas.

En los sitemas capitalista y patriarcal, las elites económicas actuan junto al Estado de distintas maneras – especialmente através de gobiernos a su servicio - para mantenir el control de los pueblos y de las mujeres. Ellos logran esto sea através del aumento de la represión por medio del refuerzo de las fuerzas policiales y de infiltración y la adopción de políticas de tolerancia cero, que alimentan aún más el espiral de violencia; sea por la criminalización de las personas que viven en la pobreza o que luchan contra ella, como las migrantes y los movimientos sociales. Este control es también mantenido por la provocación o la omisión frente a conflictos que son encendidos por territorios delimitados, por unos pocos empleos y por unos pocos recursos públicos.

El cuerpo de las mujeres: un campo de batalla para los soldados

Las mujeres han siempre padecido los males de la guerra, psicológicamente, socialmente, económicamente y físicamente. Así pues, desde la antigüedad hasta el presente, la violación masiva de las mujeres es parte integral de la guerra. Las mujeres y sus cuerpos fueron consideradas unas veces como botín de guerra, otras como moneda de cambio (la lucha por el control de los cuerpos de las mujeres – un recurso igual a cualquier otro – visto como un motivo legítimo para el conflicto), como reposo del guerrero, como campo de batalla (su cuerpo era identificado como suelo enemigo), etc. En todos estos casos, las mujeres son rebajadas al rango de objeto y percibidas como propiedad del hombre.

La violación se utiliza para humillar, deshonrar y desmoralizar al enemigo, también como un medio de propaganda militar o bien como ha ocurrido más recientemente, como política de purificación y limpieza étnica (como en Bosnia-Herzegovina en el transcurso de la guerra en ex-Yugoslavia), o como acto de genocidio en Ruanda, o como instrumento de terror político en Haití, o como símbolo de victoria. Aún peor, las consecuencias de esta brutalidad no se limitan a lo físico (desgarros, fístulas, HIV/SIDA y otras enfermedades sexualmente transmisibles o embarazo) y a lo psicológico (depresión, pérdida de autoestima, culpa, etc). Una mujer violada (y su hijo fruto de la violación) es frecuentemente aislada y marginalizada por su comunidad y rechazada por su marido y familia, y carga la culpa por la extrema violencia que sufrió. Para muchas mujeres las únicas opciones son el silencio – si es posible – o el rechazo (y todas las consecuencias socioeconómicas de esto).

El cotidiano de las mujeres en los conflictos armados:

• En los conflictos denominados “modernos”, el número de víctimas civiles es mucho más importante que el de las víctimas militares y está mayoritariamente constituido por mujeres y niños;
• Aumento sistemático de la prostitución en los alrededores de las bases militares o campamentos militares durante los conflictos armados con la regulación de casas de prostitución “oficiales” que sirven para el reposo del guerrero. Muchas veces se trata de mujeres violadas y desterradas de sus comunidades y así forzadas al tráfico humano y a la prostitución;
• Las mujeres deben ocuparse de la vida cotidiana, de sus niños, buscar y preparar alimentos para comer, etc.; en tiempos de conflictos dichas tareas se vuelven muy difíciles y a menudo arriesgadas (destrucción de su casa, cese de aprovisionamiento de víveres, dependencia de las ONG, aumento de precios, etc). Una vez que el conflicto termina, las mujeres normalmente se encuentran con una familia reducida (habiendo perdido al marido, hijos, miembros de su familia, etc) y deben enfrentar solas el cuidado de los niños, de los ancianos y de los enfermos. Si los maridos vuelven, frecuentemente están severamente heridos, física o psicológicamente, luego de haber vivido los horrores de la guerra;
• Una gran taza de desplazamiento resulta en un número altísimo de mujeres qu se convierten den refugiadas;
• Las mujeres viven la constante humillación en tiempos de conflictos y después (por ejemplo, las mujeres palestinas son víctimas constantes del hostigamiento sexual en puestos de control de Israel, también conocidos como “barreras de humillación”);
• El número de armas en circulación aumenta drásticamente, las mujeres son obligadas a cargar armas para protegerse, fortaleciendo la cultura de la violencia y de la fuerza (ej. Darfur). Niños son obligados a luchar, torturar y matar en nombre de las milicias armadas, ejércitos nacionales y grupos guerrilleros;
• La violencia doméstica aumenta durante los conflictos armados y después, si los maridos retornan a la casa;
• Los integrismos (de todas las clases) aumentan en tiempos de guerra, lo que vuelve más frágil la situación de las mujeres (negación de los derechos humanos fundamentales, etc.);
• Las libertades fundamentales son mermadas en nombre de “garantizar a la seguridad nacional”;
• Los presupuestos militares pesan mucho en las finanzas públicas lo que disminuye las inversiones en los servicios públicos (salud, educación, seguridad social, viviendas, protección del medio ambiente) que las mujeres necesitan para ellas y sus familias como usuarias y como trabajadoras.

Feminismo

Hay muchas perspectivas que defienden la importancia de las mujeres en la construcción de una cultura de paz. Hay aquellas, por ejemplo, que defienden que la participación de las mujeres como instrumentos centrales para el proceso de pacificación debido a su papel natural o espiritual como creadoras de vida, y al hecho que son naturalmente menos proclives a la violencia. Mientras que nuestra visión vincula el patriarcado y el capitalismo con la guerra, hace un llamamiento a la desmilitarización y cree que la cultura de paz va más allá de la mera ausencia de guerra. Así, luchamos por los derechos de las mujeres en áreas de conflicto, por la eliminación de la violación y esclavitud como armas de guerra y protestamos contra la impunidad de los atacantes, Estados y grupos. Nuestras acciones contra la guerra y militarización demandan también la inclusión de las mujeres en los procesos de pacificación, defienden la desobediencia civil como reacción a la agresión, y buscan la construcción de articulaciones transnacionales y el rechazo al imperialismo.

Para una visión activa de paz tornarse una realidad, necesitamos luchar por el reconocimiento entero y activo de los derechos de las mujeres, una participación igual de las mujeres en los procesos de construcción de la paz, la erradicación de la pobreza, violencia y exclusión, la promoción de la solidaridad, la existencia de un sistema de justicia independiente y una educación que no valorice la violencia ni el comportamiento sexista.

La resolución 1325 del Consejo de seguridad de las Naciones Unidas (ONU) subraya el impacto de la guerra sobre las mujeres y requiere que los estados miembros incluyan a las mujeres en todas las negociaciones de paz y en los procesos de resolución de conflictos. Su aprobación fue el resultado del trabajo hecho por las organizaciones y acciones de mujeres, incluyendo la Acción Internacional de 2000 de la MMM.

Frente a la lucha contra la militarización, demandamos:

• La reducción del los gastos militares, o sea, del presupuesto público utilizado para la compra de armas, la instalación de bases militares, la manutención de ejércitos e sus infraestructuras. El fin de incentivos para la fabricación y comercio de armas;

• El fin inmediato de acuerdos sobre bases militares extranjeras;

• La retirada de tropas presentes en países donde el conflicto ha terminado o donde los acuerdos militares caducaron;

• El fin de la criminalización de la protesta y de los movimientos sociales, la pobreza y las migraciones, que se en la manipulación ideológica de la lucha contra el terrorismo y a favor de la seguridad nacional para legitimar el uso de la guerra y del propio terror para controlar a las mujeres, pueblos y recursos naturales;

• La punición de los perpetradores de la violencia hacia las mujeres en situaciones de conflictos (sean gobiernos, fuerzas paramilitares, grupos de guerrillas, cascos azules de la ONU, como también por parte de sus maridos o parientes);

• La participación de las mujeres (con igual importancia que los hombres) en los procesos de prevención y gestión de conflictos así como de manutención de la paz y de procesos de construcción pós-conflitos.

Y nos comprometimos a:


• Denunciar el papel de la industria de armas en el mantenimiento de los conflictos, la militarización y en la manipulación de las políticas gubernamentales para este fin, así como de gobiernos y empresas transnacionales que aprovechan económicamente del conflicto (control de recursos naturales – petróleo, agua, minerales, entre otros) en su propio territorio o de otros.

• Realizar amplio proceso de educación popular para preparar a las mujeres en torno a temas como acuerdos sobre bases militares, los recursos naturales de los territorios / países, motivos económicos y políticos de los conflictos, la participación de los países que apoyan o producen las guerras, la industria de armas, etc. También para preparar las mujeres para que contribuyan a quebrar el código de silencio en relación a la violencia sexual y otras formas de violencia en zonas de conflictos.

• Difundir la realidad de los países y regiones en conflicto, incluyendo los conflictos “ocultos” en todo el mundo, y la doble violencia extrema (violación y rechazo) sufrida por las mujeres en esta situación, mediante la difusión de informaciones textuales y audiovisuales (como películas, fotos y audios), con el objetivo de la MMM actuar como una Red de Alerta capaz de profundizar la reflexión y motiva a la acción urgente frente y en apoyo a los actores involucrados en un conflicto;

• Reexaminar críticamente la presencia de las fuerzas de “mantenimiento de paz” de la ONU en situaciones de conflicto – con base en testimonio de mujeres víctimas y protagonistas de la paz – en vistas de su pasividad, ineficiencia para conseguir la paz y la impunidad de la que gozan como perpetradores de violencia contra las mujeres.

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Notas


(1) El uso del término "Comunalismo" se halla generalizada en toda el Asia del Sur para describir los abusos sistemáticos de la religión con fines políticos. Describe el proceso de constitución política de identidades comunitarias según ejes religiosos; de modo que una relación de antagonismo es creada entre la propia comunidad religiosa de uno y la "comunidad religiosa del otro". Prejuicio, tensión y conflicto organizado a nivel social entre comunidades religiosas componen el comunalismo (Harsh Kapoor, Mujeres bajo leyes musulmanas, Unidad de Investigación y documentación).
(2) A pesar de que la cobertura mediática es generalmente tendenciosa o de muy poca calidad.
(3) Hay una percepción común de que la militarización en el mundo se acentúa, en la medida en que los gastos militares mundiales tuvieron un crecimiento real de 45% en los últimos diez años. La tendencia de expansión continúa, entre 2006 y 2007 el aumento promedio de los presupuestos militares en los países fue del 6%. En 2005 los Estados Unidos mantenían 737 bases militares activas en otros países con un contingente de 2 500 000 personas (soldados, etc.), que en 2007 los gastos militares de los Estados Unidos representaron el 45% del gasto mundial. Un fenómeno más reciente es el aumento considerable en el número de mercenarios privados también aumenta considerablemente: de un total de 330 000 soldados, que estaban en Irak en 2007, 180 000 mil son miembros de empresas de seguridad privada.


domingo, mayo 24, 2009

Día Internacional de las Mujeres por la Paz

Por: Tere Sáez / Rebelión
Nadie tiene el derecho de decidir sobre la guerra. Todas las personas tienen el deber de decidir sobre la paz». Ese espíritu hizo posible que en 1982 se instaurara el 24 de mayo como Día Internacional de las Mujeres por la Paz, con el objetivo de visualizar y dar a conocer las diversas aportaciones hechas por mujeres desde concepciones filosóficas diferentes. Este bagaje y análisis de la realidad desde la perspectiva de género de la resolución de guerras y conflictos ha posibilitado que las Naciones Unidas pida que se promueva la contribución de las mujeres al logro de una cultura de paz y la inclusión de las mismas en todos los procesos. El Consejo de Seguridad reconoce no sólo que la paz está intrínsecamente unida a la igualdad ente hombres y mujeres, sino que el acceso pleno y la participación total de las mujeres en las estructuras de poder y su completa implicación en los esfuerzos para la prevención y la resolución de conflictos son esenciales para el mantenimiento y promoción de la paz y la seguridad en el mundo.

¿De qué mujeres hablamos? Desconocidas, ignoradas e interesantísimas en cuanto a su aportación a la paz: Berta Sophie Felicitas, austriaca, autora del libro «Abajo las armas», premio Nobel de la Paz en 1905. Jane Addams, de EEUU, autora de «Paz y pan en tiempos de guerra», Nobel de la Paz en 1931. Helene Stocker, alemana, activista incansable y represaliada por ello. Rosa Parks, mujer que inició la resistencia pacífica al no querer levantarse de su asiento para cedérselo a un blanco en EEUU. Wangari Maathai, de Kenia, líder del movimiento a favor de la tierra, de la vida y la paz. Shirin Ebadi, iraní. Rigoberta Menchú. Aung San Suu Kyi, birmana, Nobel de la Paz en 1941. Virginia Wolf, que en 1938 publica «Tres Guineas», en el que la escritora dice que lo mejor que pueden hacer las mujeres es no repetir las acciones de los hombres y crear las suyas. Irene Sleder, defensora y salvadora de 2.500 niños y niñas de la manos de los nazis... Y muchas más. Una historia apenas conocida.

¿Hay algo especial en nosotras? No somos mejores ni más pacíficas que los hombres, pero es indudable que tenemos un importante protagonismo en la causa de la paz, quizás por el hecho de tener un mayor contacto con el cuidado y mantenimiento de la especie humana, crucial para la sostenibilidad de la vida.

Iniciativas de mujeres por la paz. En 1915, alrededor de un millar de mujeres representando a 12 países, beligerantes y neutrales, se reunieron en La Haya en el Primer Congreso Internacional de Mujeres, surgiendo la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad, con la pretensión de unir dos movimientos: el feminista y el pacifista.

La Primera Guerra Mundial dividió a estas mujeres. Algunas se mantienen en el pacifismo activo, a pesar de la posiciones de sus partidos (Clara Zetkin, Rosa Luxemburgo...). En la india, en la marcha de la Sal en marzo de 1930, la mayoría de las participantes eran mujeres y de ellas 17.000 fueron arrestadas.

Es en la segunda mitad del siglo cuando el protagonismo de las mujeres en el movimiento por la paz en innegable, especialmente en la relación de ésta con la oposición a la instalación de misiles nucleares en los años 80. A partir de 1982, aparece un discurso feminista-pacifista de contenido político, con un denominador común, que es el de enfrentarse y deslegitimar el triunfo de la fuerza sobre la razón y la vida. Se organizan para oponerse a la guerra y las políticas militaristas, para romper barreras y acercar comunidades enfrentadas, por la búsqueda de soluciones no militares a los conflictos... Contra la impunidad, los genocidios y la búsqueda de la verdad para todas las víctimas. Para apoyar a mujeres que viven en situaciones de negación de derechos humanos, o de guerras en distintos países. Para lograr que el Parlamento Europeo y la ONU tengan en cuenta la utilización de las mujeres a lo largo de la historia como «armas de guerra», violadas sistemáticamente y obligadas a todo tipo de vejaciones, y el trabajo y la especificidad de la aportación de las mujeres en la resolución de los conflictos. Así, podemos encontrarnos a las Mujeres de Negro en los Balcanes, Israel y Palestina, la Ruta Pacífica de las Mujeres Colombianas, las irlandesas, Nicaragua, Salvador... Mujeres contra la impunidad. En el Congo, Ruanda... El grupo Rosa Pink... Y a pesar de toda esta historia, las mujeres en negociaciones de paz siguen siendo excluidas

Aquí, en abril de 2006, surge Ahotsak, mujeres militantes por la paz con clara intención de unir, empujar y demostrar que es posible juntarse y llegar a acuerdos. ¿Volverán a ser posibles y necesarias iniciativas por la paz entre mujeres?

Este 24 de mayo, en un mundo rodeado de guerras y conflictos sin resolver, a punto de unas elecciones europeas que pueden tomar decisiones importantes en esta materia, en una situación de crisis generalizada de la que se pretende salir sin tener en cuenta la necesidad de un cambio de valores y de modelo de la sociedad, sigue siendo imprescindible recordar ese viejo lema: «No queremos guerra que nos destruyan ni paz que nos oprima».

Tere Sáez. Técnica de Igualdad y colaboradora de ANDREA

viernes, mayo 08, 2009

“Mujeres Redefiniendo la Democracia para la Paz, la Justicia y la Equidad” Conferencia Internacional, Mayo 10 – 12, 2009, Antigua, Guatemala

Fuente: Ciudad de las Diosas
En la actualidad, existe un mayor número de personas viviendo bajo regímenes democráticos formales que durante cualquier otro momento de la historia. Sin embargo, las mujeres aun se encuentran marginadas de los sistemas democráticos, no están suficientemente representadas y su habilidad de ejercer sus derechos y participar de manera significativa en las decisiones que afectan sus vidas sigue siendo muy limitada.

Esta reunión estratégica de tres días reunirá a más de 80 mujeres de diferentes lugares del mundo para examinar los retos de la democracia y la democratización a través del lente de las experiencias de las mujeres.


Las delegadas incluyen: las laureadas que forman parte de la Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel, defensoras de los derechos de la mujer, investigadoras, comunicadoras, mujeres políticas y mujeres clave en la creación de políticas de instituciones nacionales e internacionales. Los temas de discusión estipulados incluyen: el conflicto, los escenarios de pos-conflicto y militarización, la violencia contra la mujer (desde la represión estatal hasta la violencia doméstica) y la participación y representación política de la mujer.

La conferencia está organizada por la Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel en colaboración con la organización Asociadas por lo Justo (JASS por sus siglas en inglés) -una red global que fortalece el poder de movilización y organización de las mujeres y que trabaja en 25 países. La organización anfitriona es la Fundación de Rigoberta Menchú Tum (FRMT), la cual trabaja en la promoción de los derechos de los pueblos indígenas alrededor del mundo.


Objetivos de la Conferencia

*
Resaltar la representación, participación y derechos de la mujer en las democracias y en los
procesos de democratización;
*
Desarrollar perspectivas frescas y alternativas prácticas para reclamar y redefinir la democracia
*
Compartir experiencias, retos y perspectivas en la profundización de la democracia, y
*
Establecer nuevas alianzas entre mujeres y organizaciones que trabajan por el fortalecimiento de la democracia.

Como sintonizarse!

Si bien la conferencia es solo para delegadas invitadas, existen muchas maneras de seguir este dialogo. La página Web de la Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel mantendrá blogs diarios, fotos, reportes en video sobre la conferencia. Igualmente, OpenDemocracy proveerá una cobertura analítica de la conferencia. Las experiencias, soluciones y alternativas desarrolladas durante la conferencia serán incluidas en un reporte final el cual se hará disponible al público en la página Web de la Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel.

Acerca de la Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel

La iniciativa de las Mujeres Premio Nobel, lanzada en el 2006, es un vehículo estratégico de las mujeres laureadas con el premio Nobel de la Paz: Jody Williams, Shirin Ebadi, Rigoberta Menchú
Tum, Wagari Maathai, Mairead Maguire y Betty Williams. Por medio de esta iniciativa, las laureadas hacen uso de la visibilidad y el prestigio del premio Nobel de la Paz para promover, resaltar y ampliar el mundo de las defensoras de los derechos humanos, las investigadoras y de organizaciones alrededor del mundo – como una forma de fortalecer y expandir el movimiento global para así avanzar en los procesos de la no-violencia, la paz, la justicia y la equidad. Para mayor información, visite la página Web de la Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel, la página de JASS http://www.justassociates.org/ y la de FRMT http://www.frmt.org/es/
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