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lunes, agosto 23, 2010

Las Mujeres decimos ¡no a la militarización en América Latina! Chile...

La Ciudad de las Diosas
DECLARACIÓN
La militarización de los territorios ha conllevado a la pérdida de la soberanía, la autonomía y la autodeterminación de los pueblos, convirtiéndose en una amenaza para el continente y sus pueblos. El proyecto de muerte se expande a través del copamiento del territorio por medio de las bases militares en nuestros territorios como instrumento de intervención militar para el control político, económico y social.

Históricamente las bases militares han servido para invadir territorios estratégicos por su ubicación geopolítica y su riqueza en recursos naturales, que se encuentran muchas veces en los pueblos milenarios, afrodescendiente y campesinos.

El combate al narcotráfico, al terrorismo, las armas de destrucción masiva y los desastres naturales son las justificaciones más usadas por el ejército norteamericano para ocupar nuestros territorios. Sin embargo, los pueblos de América Latina sabemos y estamos consientes que esos falsos argumentos son solo estrategias discursivas para justificar la indeseada presencia de los militares estadounidenses.



En los últimos años hemos visto como esa nueva ofensiva militar de Estados Unidos ya ha tenido sus primeros frutos. Las bases instalas en Colombia se posicionan en los territorios y buscan avanzar mirando a otros países. El golpe de Estado de Honduras organizado desde una base militar estadounidense – como lo denunció el derrocado Presidente Manuel Zelaya-, la entrada de 7000 marines a Costa Rica, la reactivación de la Cuarta Flota, la ocupación de Haití luego del terremoto, la construcción del muro entre México y Estados Unidos, la concesión de nuevas bases militares por el gobierno de Panamá, la criminalización de los movimientos sociales, la aplicación de la ley antiterrorista en Chile y la firma del tratado militar entre los gobiernos de Barack Obama y Álvaro Uribe son ejemplos de la estrategia de militarización norteamericana en nuestro continente.

Ante este panorama las violaciones a los derechos humanos se recrudecen, se agudiza la violencia, la discriminación, la explotación, la pobreza y la desigualdad. Los pueblos son victimas del desplazamiento forzado, el confinamiento, la migración, las desapariciones, el reclutamiento forzado y de la desaparición de un Estado que ya no garantiza los derechos fundamentales.

Así, son las mujeres – campesinas, indígenas y pobres- quienes en particular sufren con mayor intensidad los estragos de la militarización, convirtiéndose en carne de cañón y botín de guerra para los ejércitos.

Recientemente, la Federación Internacional de Derechos Humanos, adoptó una resolución sobre la situación de las mujeres y las bases militares donde consideró que "la presencia y uso de las bases militares norteamericanas aumentará los riesgos de violencia sexual hacia las mujeres, jóvenes y niñas como se ha demostrado en casos de violación sexual de niñas menores, en las que se han visto envueltos militares estadounidenses adscritos al Plan Colombia; y en otro caso de elaboración de videos pornográficos donde aparecen mujeres jóvenes de la zona con militares y técnicos estadounidenses".

Es por ello que en el marco de la Campaña "América una Región de Paz", diversas organizaciones denunciamos la militarización como expresiones de un proyecto de control del territorio de los pueblos y de los cuerpos de las mujeres. Además, celebramos la realización del "Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas Contra la Militarización", que se realiza en Colombia hasta el 23 de agosto.

Las mujeres organizadas en Chile decimos ¡fuera a las bases norteamericanas de nuestro continente! No pararemos de denunciar los actos de violencia física, sexual, psicológica y económica que sufren las mujeres en cuyos territorios hay fuerzas militares estadounidenses.

Solidarizamos con la lucha de los pueblos de Colombia, Haití y Honduras quienes viven en carne propia los nefastos efectos de la militarización de Estados Unidos en sus naciones, y apoyamos los pueblos que resisten y defienden la soberanía de sus tierras y territorios.


"Nuestros pueblos se liberan con la autodeterminación y el respeto de la soberanía, sin bases militares ni ejércitos invasores".


"Que callen las armas para que hablen las mujeres y los pueblos en defensa de la vida y la soberanía"



Marcha Mundial de las Mujeres –Chile

Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas- ANAMURI

Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campos- CLOC-CHILE

Articulación Feminista-Chile


Santiago, 23 de Octubre, 2010

sábado, julio 24, 2010

Venezuela: Mujeres socialistas apoyan decisión del Presidente Chávez

El frente de mujeres socialistas del municipio Heres anunció públicamente su respaldo a la decisión del presidente Hugo Chávez de romper relaciones diplomáticas con el gobierno colombiano a raíz de las consecuentes posturas de agresión del gobierno del presidente saliente Alvaro Uribe Velez. Licett Alcántara y Lírida Bastardo, voceras de esta organización señalaron además que “es lamentable cómo el gobierno del presidente colombiano Alvaro Uribe se presta de manera irresponsable y descarada a las maniobras del imperio norteamericano en sus ansias intervencionistas en torno a Venezuela”.

Afirmaron que las mujeres de todo el país, desde distintos frentes de lucha, estás declaradas en alerta ante esta delicada situación y se manifestaron dispuestas a acompañar cualquier acción de calle que ordene el gobierno venezolano en defensa de nuestra soberanía.

Aseguran que el pueblo venezolano debe tener conciencia plena de lo que está ocurriendo. Indicaron que las maniobras del gobierno colombiano se caen por su propio peso. Aseguraron que son pruebas falsas que han sido desmontadas una a una por el propio presidente Chávez y el canciller Nicolás Maduro.



“Con falsas coordenadas, con montajes fotográficos y con patrañas pretenden convencer a la opinión pública nacional contra Venezuela en una nueva escalada, cada vez más agresiva, en contra del gobierno legítimo de Hugo Chávez”, declaró Lírida Bastardo.

Por su parte, Licett Alcántara indicó que la revolución bolivariana es una piedrita en el zapato para el gobierno norteamericano y sus aliados en la oligarquía colombiana, por eso “se monta todo este show de mentiras y manipulaciones en contra de nuestro país y del gobierno revolucionario”.

Lo más triste de todo es que la OEA siga descalificándose a sí misma, prestándose como escenario para esta nueva agresión internacional contra la revolución venezolana, expresaron las voceras del frente socialista de mujeres del municipio Heres.

Estiman que cada vez se hace más evidente la necesidad de romper los paradigmas de la organización de los países. Por eso el ALBA es una alternativa real ante las truculencias del modelo capitalista capitalismo.


FUENTE http://www.eldiariodeguayana.com.ve/content/view/71270/68/

domingo, junio 27, 2010

¿Porqué el CADTM (Comité para la anulación de la deuda del Tercer Mundo) es feminista?

Por: Denise Comanne (CADTM) / Aporrea
De acuerdo con su Declaración de principios (aprobada en enero de 2009 durante el Foro Social Mundial celebrado en Belém, Brasil http://www.cadtm.org/Declaracion-de-principios ), el CADTM, como organización internacional, no está especialmente volcado al tema del feminismo o a un trabajo específico dedicado a las mujeres. Sin embargo, todas las acciones relativas a la cancelación de la deuda implican de forma implícita la emancipación de las mujeres. Para el CADTM, la cancelación de la deuda no es más que un medio tendiente a un claro objetivo: la liberación de los seres humanos —hombres y mujeres— de todo tipo opresiones.

En cambio, la Declaración de principios establece claramente que la igualdad que reivindicamos entre hombres y mujeres debe garantizarse tanto en el ámbito privado (y esto incluye todas las relaciones personales, como las existentes entre una mujer y su compañero, su familia, o su comunidad) como en la esfera pública (como las relaciones laborales, el acceso a servicios públicos de calidad, la inserción en la esfera económica, o la posibilidad de acción en todos los niveles del poder político).

Para el CADTM, las mujeres deben liberarse por sí mismas y por lo tanto deben trabajar para construir el tipo de organizaciones que consideren adecuadas para alcanzar esa meta. El CADTM colabora especialmente con aquellas organizaciones, como la Marcha Mundial de las Mujeres, que se identifican con su misma línea política, o sea, las que enfatizan la movilización popular.

Extractos de la Declaración de principios

Para el CADTM, la condonación de la deuda no constituye un fin en sí mismo. Se trata más bien de una condición necesaria, pero no suficiente, para garantizar el respeto de los derechos humanos [...] Paralelamente a la anulación de la deuda, es indispensable poner en práctica alternativas más radicales, incluyendo:

· Garantizar la igualdad entre mujeres y hombres en todas las facetas de la vida.

Otros elementos de la Declaración de principios se refieren en forma más o menos explícita a los derechos de la mujer:

· Afirmar la supremacía de los derechos humanos sobre el derecho comercial e imponer a los gobiernos, instituciones financieras internacionales y empresas el respeto a los distintos instrumentos internacionales, como la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1984), la Convención sobre los derechos políticos de la mujer (1952), el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966), la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (1981), la Declaración sobre el derecho al desarrollo (1986), la Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familias (1990), la Declaración sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades universalmente reconocidos (1998), la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas (2007).

· Garantizar la soberanía de los pueblos sobre sus vidas y su futuro, lo cual implica el control público de los recursos naturales, de los resultados de la investigación científica, y de otros bienes comunes de la humanidad y de sectores estratégicos de la economía.

· Abandonar el sistema capitalista basado en la búsqueda del máximo beneficio privado, el crecimiento y el individualismo para de construir una sociedad en la que las necesidades sociales y ambientales guíen las decisiones políticas.



Para lograr estos cambios y alcanzar la emancipación social, el CADTM Internacional considera que son los propios pueblos los que deben asumir el reto del cambio. Los pueblos no deben ser liberados, sino que deben liberarse a sí mismos. [...] El fortalecimiento de los movimientos sociales es una prioridad para el CADTM, que, partiendo de un enfoque internacionalista, participa en la construcción de un movimiento popular amplio, consciente, crítico y movilizado. Convencido de la necesidad de la convergencia de las luchas emancipadoras, el CADTM Internacional apoya a todas las organizaciones y coaliciones que luchen por la igualdad, la justicia social y la preservación de la naturaleza y de la paz.

En otras palabras, siguiendo la misma la lógica de que son los propios pueblos los que deben liberarse, también las mujeres tienen que liberarse a sí mismas. De ahí la importancia de que los movimientos y las organizaciones feministas autónomas mantengan esta reivindicación en el orden del día. Esto no debería obstaculizar la convergencia con otros movimientos sociales, como el CADTM, para seguir adelante.

Los Estatutos (http://www.cadtm.org/Estatutos ) incluye aspectos un poco más concretos sobre esta buscada igualdad entre mujeres y hombres dentro de la red, aunque todo esto se podría mejorar en futuras asambleas mundiales del CADTM.

10 - Respeta la paridad entre hombres y mujeres dentro de la organización y lucha para que la igualdad reine en la sociedad. Las organizaciones miembro de la red actúan de manera consciente tanto en el seno de la red como en la sociedad para poner fin a toda forma de opresión sobre la mujer.

14 - La exclusión de un miembro de la red internacional se decide en la asamblea mundial en caso de violación de la carta política, de comportamiento racista, sexista o de cualquier otra actitud o acción que contradiga el espíritu de la carta política. La exclusión se debate y se propone en las secciones regionales antes de que la asamblea mundial tome la decisión definitiva

El CADTM se considera feminista, aunque, como ha señalado Jules Falquet, «los movimientos mixtos que cuentan con la participación de muchas mujeres y feministas, a pesar de declararse progresistas, con frecuencia reproducen una división sexual del trabajo, patrones familiares y de identidad cultural más bien tradicionales desde el punto de vista de las relaciones de género. [...] Dichos movimientos han presentado pocos proyectos concretos para transformar estas relaciones de género».[2]

Si ser feminista es tomar consciencia de la opresión del patriarcado, independientemente del sexo al que se pertenece, como víctima o testigo solidario, y siendo consciente de que es un sistema que necesitamos destruir para permitir la emancipación (liberación) de las mujeres, entonces el CADTM es feminista.

Una consciencia feminista en los estatutos, sí, pero ¿y en la práctica?

En el medio altermundialista y por ende en el CADTM, como en otros lugares, los hombres son a menudo más conocidos fuera de su organización; ellos escriben más, y en consecuencia se los llama más para representar a su organización, gracias precisamente a sus escritos. Por lo tanto, son más conocidos en los medios de comunicación (entrevistas, etc.) y por el público en general, y así recomienza el ciclo. El CADTM es muy consciente de esta espiral e intenta ponerle remedio en forma voluntarista alentando a las mujeres, miembros de la red y del equipo de la secretaría internacional permanente, a que se den a conocer escribiendo, hablando en momentos clave, y respondiendo directamente a preguntas de la prensa sin pasar por los colegas masculinos. El CADTM apoya su papel de representantes del CADTM en las reuniones de trabajo con socios externos, así como también en los principales eventos internacionales, tales como el Foro Social Mundial.

En el equipo de la secretaría internacional, las mujeres cuentan con importantes responsabilidades: la secretaría general, la publicación de la revista CADTM, el sitio web, el funcionamiento de los grupos internos de trabajo, como es el caso del grupo «Derecho», la responsabilidad de intervenciones específicas (trabajos para las y los trabajadores indocumentados, trabajos sobre la memoria anticolonial, en la Marcha Mundial de las Mujeres, etc.).

Sin embargo, no es fácil continuar avanzando en este ámbito al ritmo que nos gustaría. En primer lugar, debido a la presión patriarcal externa: por ejemplo, los periodistas sólo quieren hablar con los hombres conocidos y las personas que interpelan a los responsables no aceptan que las mujeres tomen la responsabilidad de ser las portavoces de la organización. En segundo lugar, y ésta es una realidad que es más difícil cambiar, el sentimiento de inferioridad y de incapacidad que sienten muchas mujeres, demasiadas.

Por otra parte, el trabajo que comienza a realizarse en forma colectiva en el CADTM sobre la intervención feminista requiere que las discusiones internas sobre este tema, el trabajo con el módulo de educación y la capacitación externa sobre el feminismo sean asumidos por los miembros masculinos de los equipos del CADTM, en cualquier parte del mundo. Tratamos de evitar que sea siempre «la Sra. Feminismo», y sólo ella quien intervenga en este tema fundamental.

Por último, siempre con un sentido voluntarista, tratamos de hacer «parejas de trabajo» entre mujeres del Norte y del Sur dentro de la red para valorizar las experiencias y el reconocimiento común. Por ejemplo, la experiencia de Emilie Atchaka del CADD Benin (miembro de la red CADTM) en materia de microcréditos gestionados por las mujeres para garantizar su empoderamiento.

En el seno de la red CADTM la situación es muy diferente de un país a otro. Algunas asociaciones se han creado sobre la base de la lucha general por la cancelación de la deuda del Tercer Mundo (el CADTM Bélgica), mientras que otras ya existían como asociación de mujeres (el CADD en Benin, el Colectivo Feminista en Ecuador) antes de unirse a la red para la anulación de la deuda. Esto significa que la perspectiva feminista y / o de género varía según las asociaciones miembros del CADTM.

Pero en general debemos matizar el anunciado feminismo de los miembros de la red internacional CADTM.

Sin duda podemos decir que, en el plano internacional, los cuatro enfoques analizados por la ONG belga Le monde selon les femmes los encontramos en nuestra red: [3]

1. Se tiene en cuenta el punto de vista de género, siempre y cuando sea posible (el tema es marginalizado);

2. se considera como un tema particular tratado por una persona o un grupo de «expertos» (el problema se trata, pero no se integra en el conjunto del trabajo ni del equipo);

3. se considera la desigualdad de género como una desigualdad más entre muchas otras (el problema de genero se diluye);

4. y, finalmente, el tema de género se inscribe en los fundamentos de la política de la ONG (el peligro radica en aplazar la aplicación de este enfoque debido a la «magnitud de la tarea»).

De cualquier manera, la consciencia de la opresión patriarcal en una organización es el punto de partida para lograr avances significativos en este ámbito, ya sea dentro de la misma ONG o en las acciones que conduce hacia el exterior.

Respecto a los individuos que componen el CADTM, la situación es igualmente complicada y refleja todos los comportamientos contradictorios que afectan a las sociedades del Norte y del Sur.

En el caso de las mujeres del Norte, la dimensión feminista está fuertemente acentuada a pesar de que las luchas feministas no se encuentran en el centro de las luchas sociales desde el advenimiento de la ola neoliberal en la década de 1980, y que las reivindicaciones del movimiento se han instaurado más en un nivel institucional que en el de la calle. Sin embargo, las mujeres jóvenes que no conocieron las luchas específicamente feministas de la calle (despido de mujeres, el derecho al aborto, etc.) son conscientes de que el feminismo es una parte muy importante de la emancipación. Ellas perciben el riesgo de que las sucesivas crisis erosionen los derechos que fueron conquistados por la lucha.

En el caso de las mujeres del Sur, muchas organizaciones miembro del CADTM internacional son feministas o se constituyeron bajo el impulso o la presión de organizaciones feministas. Estas organizaciones, más allá del trabajo específico con las mujeres, tienen por lo tanto una visión política amplia y sólida de lo que debe ser la emancipación de las mujeres ... y de cómo alcanzarla.

Un seminario celebrado en junio de 1998 en Amsterdam, «Sinergias contra la violencia sobre las mujeres» dejó patente esta realidad. Puso de relieve la enormidad del reto al que se enfrentan las y los que luchan por esta emancipación. También fue una oportunidad para resaltar la valentía y la determinación de todas aquellas mujeres que luchan por un cambio fundamental de sociedad[4].

En cuanto a los hombres del Norte y del Sur, el discurso es decididamente feminista, pero pueden aparecer grietas que reflejan la dificultad de apartarse del modelo dominante social y cultural. Un ejemplo significativo: durante una conversación informal entre varios miembros de la red CADTM, dos mujeres del Norte mostraron su oposición a la mutilación genital femenina. Un hombre del Sur y otro del Norte se unieron para emprenderla contra ellas señalando que las compañeras del Norte no entendían la situación de sus hermanas del Sur y que las arrastraban —con ideas occidentales inadecuadas— hacia un infierno de soledad social, de exclusión, etc. Este ejemplo muestra que la tarea es compleja y que las alianzas no están necesariamente en este caso en el eje Norte / Sur, sino en el eje hombre / mujer.

En resumen, en el CADTM, como en todas partes, hay trabajo por hacer. No ocultar la realidad ya es una manera de avanzar. Todos las organizaciones sociales que conforman el movimiento altermundialista deberían llevar a cabo este tipo de trabajo de introspección, con el fin de construir y/o consolidar la alternativa feminista.

Traducido por Daniel Munevar y Griselda Pinero.

[1] Último texto escrito por Denise Comanne un día antes de su muerte, que ocurrió el 28 de mayo de 2010 en Bruselas. Véase: http://www.cadtm.org/Una-vibrante-voz-internacionalista

[2] Jules Falquet, «Une analyse du mouvement féministe latino-américain et caribéen dans la mondilisation», en Le volcan latino-américain bajo la dirección de Frank Gaudichaud, Les Editions Textuel, Paris, 2008, p.151

[3] Claudine Drion y Poupette Choque, Le genre dans les ONG, Bruselas, noviembre 1999, pp 15 a 18

[4] Femmes, enfants face á la violence. Résistances du Nord au Sud, ouvrage coordonné par Denise Comanne, Estela Retamoso et Eric Toussaint , CADTM, 1999, 216 pages
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www.cadtm.org

jueves, enero 07, 2010

Las mujeres entran con fuerza en el 2010...

Por Mariela Pérez Valenzuela
Apenas comienza el 2010 y ya las mujeres de América Latina juntan fuerzas para defender su derecho a la vida y a la paz en la región, ensombrecidas por los tambores de guerra procedentes de Colombia.

En los últimos días del año recién concluido, una noticia recorrió los medios de prensa, en principal los alternativos, es decir, los que informan y analizan los problemas reales en que viven sumidos más de 500 millones de personas en esta multicultural región.

Las notas de la prensa mundial dan cuenta de una convocatoria que no puede esperar, y que fue presentada en Colombia por el Movimiento Social de Mujeres contra la Guerra y por la Paz.

La exhortación es clara: ese Movimiento y muchas otras organizaciones de mujeres y sociales se han unido para que a partir de la organización, la movilización y la palabra se reflexione sobre la crítica situación del conflicto armado y social que viven los pueblos de América, y en especial el de Colombia.

Este gran movimiento femenino comenzó en los últimos días de diciembre a movilizar a sus pares para reunirse en Bogotá, la capital colombiana, entre los días 16 y 23 de agosto de 2010.

Es ese país suramericano, donde se escuchan los tambores de guerra desde las siete bases militares cedidas en el 2009 por el presidente Álvaro Uribe a Estados Unidos, uno de los territorios más peligrosos para una eventual confrontación con otro pueblo hermano de la región.


La cita bogotana, según sus organizadoras, comenzará con una acción humanitaria en distintas regiones de la nación anfitriona, seguido del Encuentro de Mujeres, y será clausurada con un mitin multitudinario y una vigilia por la vida y la soberanía.

Cuando se hace un análisis de la actual situación en América Latina puede observarse la preocupación entre las masas femeninas por su futuro y el de sus hijos, pues es este grupo social uno de los más vulnerables en cualquier sociedad.

Son ellas las que mas sufren la militarización de los territorios, que ponen en peligro incluso la libertad ciudadana de los pobladores cercanos.

Los enclaves norteamericanos, como ocurre en otros países, pone también en riesgo la integridad física de las mujeres. Junto con los soldados y sus equipos llega lo que los jefes militares norteamericanos llaman "los entretenimientos", entre ellos las casas de prostitución a la que muchas nacionales son obligadas a integrarse.

Además de que constituyen un medio para el control político y social de los pueblos y gobiernos latinoamericanos, en especial aquellos cuya ideología no coincide con la del imperialismo, las bases no fomentan precisamente empleos para la población civil, y mucho menos para las mujeres.

En realidad, y así lo indican experiencias en otros Estados, aumenta el número de casos de asesinatos de jóvenes, algunas de ellas porque se han negado a complacer a los foráneos, cuyos días francos los pasan en borracheras y haciendo desmanes.

No puede olvidarse jamás la humillación que marines yanquis infringieron al pueblo cubano cuando un marine yanqui se encaramó en lo más alto de la estatua del Héroe Nacional, José Martí, y orinó la sagrada figura situada en el Parque Central de La Habana.

A las mujeres, como también ocurría antes de 1959 en la base naval de Guantánamo, territorio usurpado en la parte oriental de la Isla, muchas cubanas fueron forzadas a prostituirse, o eran sometidas a otros tipos de violencia por los soldados extranjeros, que trataban a la población del lugar como seres de tercera categoría.

En Colombia, la guerra interna entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los gobiernos de turno desde hace más de dos décadas ha agudizado la violencia, la pobreza y la desigualdad.

Las mujeres colombianas que viven en las zonas más apartadas del país se ven obligadas a desplazarse de las zonas de conflicto.

En la convocatoria al Encuentro Internacional de Mujeres se responsabiliza a la guerra y sus estragos de los males sociales, psicológicos, económicos y físicos en que viven una buena parte de las colombianas.

"Sobre las mujeres, precisa el texto, recaen los efectos perversos, entre ellos los feminicidios y las desapariciones, además de la responsabilidad por el sustento familiar frente a un Estado que no ofrece los servicios básicos y prioriza los presupuestos a proyectos militaristas".

En momentos en que América Latina lucha por la unión y la paz más que nunca, las denuncias del presidente venezolano Hugo Chávez sobre una eventual agresión colombiana apoyada por Estados Unidos pone al descubierto la posibilidad de un agravamiento en la situación de las masas femeninas.

De ahí que la urgente movilización lanzada por las organizaciones, movimientos y grupos sociales internacionales hacen mirar de manera profunda hacia la tierra de Uribe, un político que se ha convertido en el peón principal de Estados Unidos en la región.