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miércoles, agosto 18, 2010

Declaración de la Asamblea Movimientos Sociales - IV Foro Social Américas


Los movimientos sociales presentes en el IV Foro Social Américas, en Asunción del Paraguay, reafirmamos nuestra solidaridad y compromiso con el pueblo paraguayo, ante la urgente necesidad de avanzar en su proceso de cambios profundos, hacia la recuperación de la soberanía sobre su territorio, bienes comunes, recursos energéticos, en la concreción de la reforma agraria y de la democratización de la riqueza.

Estamos en un continente donde, en las últimas décadas, se ha dado el reencuentro entre los movimientos sociales y los movimientos indígenas, que desde sus conocimientos ancestrales y memoria histórica cuestionan radicalmente el sistema capitalista. En los últimos años, luchas sociales renovadas condujeron a la salida de gobiernos neoliberales y al surgimiento de gobiernos que han llevado a cabo reformas positivas como la nacionalización de sectores vitales de la economía y redefiniciones constitucionales transformadoras.

Pero la derecha en el continente se está rearticulando aceleradamente para frenar cualquier proceso de cambios. Sigue actuando desde sus enclaves político, económico, mediático, judicial, a lo que se suma una nueva ofensiva del imperialismo - incluso militar - en su apoyo. Desde el anterior Foro Social Américas, realizado en Guatemala en 2008, presenciamos el golpe de estado en Honduras, el incremento de la presencia militar estadounidense a lo largo y ancho de nuestra América. Proliferan acuerdos de instalación de bases militares, operan la IV Flota en nuestros mares. Esto constituye un esfuerzo sistemático de desestabilización de la democracia en el continente, cada vez más se reprime y criminaliza a los movimientos sociales.

Denunciamos la ilegitimidad del presidente de facto de Honduras, Porfirio Lobo, al mismo tiempo que reconocemos la resistencia de su pueblo y apoyamos su lucha por una refundación constitucional que establezca una verdadera democracia.

Nos solidarizamos con la lucha del pueblo de Haití, que no necesita una intervención militar y una ocupación económica para su reconstrucción. Por el contrario, exigimos que la soberanía del país sea respectada y que los demás países realicen una cooperación solidaria, en los ámbitos de la salud, educación, agricultura y aquellos que requiera. Exigimos la anulación incondicional de la deuda y rechazamos el nuevo proceso de endeudamiento ilegítimo.

Complementando esta ofensiva, continúa la ola de tratados de libre comercio en todas sus variantes. Es esta la característica central de la estrategia de la Unión Europea, la otra potencia neocolonial que opera en América Latina y Caribe. Los brazos ejecutores que son las Instituciones Financieras Internacionales -Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, los bancos regionales de "desarrollo" y los grupos bancarios privados - están creando nuevos y enormes endeudamientos con impactos directos para los pueblos y la naturaleza.

Todas estas amenazas se vinculan con un mismo modelo de desarrollo primario exportador, excluyente y depredador que se profundiza sobre muchos territorios, expulsa poblaciones, provocando desarraigo y migraciones. La crisis sistémica actual muestra el agotamiento del modelo capitalista - y más específicamente de sus centros de poder:los bancos, las transnacionales y los gobiernos del G8. Hoy más que nunca están visibles sus intentos de arrastrar al mundo entero a un límite, llegando incluso a tener la amenaza de una guerra nuclear por parte de los Estados Unidos.

La defensa de los bienes naturales frente al capitalismo devorador se ha vuelto central parte dela agenda de lucha de cada vez más organizaciones populares y movimientos sociales. Se refuerza un frente común contra la destrucción de la naturaleza y contra las falsas soluciones del "ambientalismo de mercado" y del "capitalismo verde", como los mercados de carbono, los agrocombustibles, los transgénicos y la geoingenería, que se impulsan desde los centros del poderante la amenaza del cambio climático. Denunciamos que los gobiernos de los países del Norte geopolítico, antes que pensar en enfrentarlos graves efectos del cambio climático, están buscando evadir su responsabilidad y desarrollar nuevos mecanismos de mercado de carbono para hacer más ganancias, como el de "Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación" (REDD), que promueve la mercantilización y privatización de los bosques y la perdida de soberanía sobre los territorios. Rechazamos tales mecanismos.

Exigimos que estos países reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero y que se constituya un Tribunal Internacional de Justicia Climática. Reafirmamos las propuestas del Acuerdo de Cochabamba, producto de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y por los Derechos de la Madre Tierra, las cuales reconocen que las soluciones reales frente al calentamiento global son la justicia climática, la soberanía alimentaria, la recuperación de territorios y la reforma agraria, la agricultura campesina y la integración y solidaridad entre los pueblos.

Los movimientos sociales estamos ante una ocasión histórica para desarrollar iniciativas de emancipación a escala internacional.Sólo las luchas de nuestros pueblos van a permitirnos avanzar hacia el ybymarane’y (tierra sin mal) y hacer realidad el tekoporâ (buen vivir). Nos comprometemos a reforzar la lucha por la soberanía de nuestros pueblos, la soberanía alimentaria, la soberanía energética y la soberanía de las mujeres sobre sus cuerpos y su vida y por el reconocimiento de la diversidad sexual. Construimos alternativas que parten de los acumulados en las resistencias desde la interrelación de diversas perspectivas anticapitalistas, antipatriarcales, anticoloniales y anti-racistas, al mismo tiempo que avanzamos en la búsqueda de otro paradigma centrado en la igualdad, el buen vivir, la soberanía y la integración fundamentada en el principio de la solidaridad entre los pueblos.

miércoles, abril 07, 2010

Designada vocera de la Organización Nacional de Mujeres al Consejo Federal de Gobierno...

ABN.- Voceras de los 24 estados de Venezuela eligieron este miércoles a Andrea Solórzano, delegada del estado Vargas, como vocera nacional de la Organización Social de Mujeres al Consejo Federal de Gobierno.

Durante el acto de elección de la vocera nacional, la viceministra de Participación y Formación Socialista Feminista del Ministerio del Poder Popular para la Mujer e Igualdad de Género (Minmujer), Nieves Padrino, explicó que el Frente de Mujeres Bicentenario junto con los Puntos de Encuentro del Instituto Nacional de la Mujer (Inamujer), Institutos Regionales o Casas de la Mujer, Comité de Usuarias del Banco de Desarrollo de la Mujer (Banmujer) y los Comités de Madres del Barrio, eligió una vocera en cada estado, para participar en la elección de la vocera nacional.

Asimismo, refirió que la elección de una vocera nacional, mediante la consulta de las bases y organizaciones de mujeres, “forma parte del proceso revolucionario, democrático, socialista y feminista que se adelanta en el país”.

Recordó que la vocera nacional de la Organización Social de Mujeres al Consejo Federal de Gobierno, proviene del Frente de Mujeres Bicentenario 200, quienes fueron juramentadas por el presidente de la República, Hugo Chávez, el 8 de marzo, frente al Panteón Nacional, durante la celebración del Día Internacional de la Mujer.



Del mismo modo, indicó que las voceras electas en los municipios y estados deben participar en las luchas con las mujeres, ser fieles al proceso revolucionario, leales al máximo líder del proceso, Hugo Chávez Frías, y leales a todas las mujeres en sus luchas en la construcción del socialismo del siglo XXI.

El Consejo Federal de Gobierno, aprobado por la Asamblea Nacional el pasado 9 de febrero, establece la planificación para la descentralización y la transferencia de competencias del Ejecutivo Nacional a los gobiernos locales y a las organizaciones de base, entre ellas los consejos comunales.

martes, diciembre 01, 2009

Campamento Latinoamericano de Mujeres de Movimientos Populares

MINCI
Con el fin de articular y fortalecer las luchas de las mujeres en América Latina y reivindicar los aportes de la mujer que realiza todos los días para que otro mundo sea posible, pero sobre todo desde la esperanza de construir otra sociedad, una mas justa, no patriarcal y en armonía con la naturaleza, se llevó a cabo la realización del Primer Campamento Latinoamericano de Mujeres, Capítulo Venezuela, durante los días del 25 al 29 de noviembre.

A continuación, el texto completo de la Declaración Final:

Campamento Latinoamericano de Mujeres de Movimientos Populares

30 de noviembre de 2009

Estado Vargas, Venezuela
Los Caracas, del 25 al 29 de Noviembre de 2009

Nosotras, mujeres de Movimientos y Organizaciones Populares de Venezuela y América Latina, después de convivir, debatir, profundizar y compartir, durante cinco días en la Ciudad Vacacional Los Caracas (estado Vargas),

Consideramos:

En cuanto a las Mujeres en la Revolución y en la Construcción del Poder Popular:

Asumimos nuestro rol como mujeres organizadas en los Movimientos Populares, teniendo en cuenta la diferencia entre el Estado Burgués que luchamos por transformar, el gobierno revolucionario, y nosotras constructoras y labradoras del Poder Popular en las bases,

Declaramos,

Para nuestras organizaciones:

-Impulsar que nuestras organizaciones, además de declararse anticapitalistas y antiimperialistas, se declaren antipatriarcales.
-Crear y promover, desde el ALBA de los Pueblos, un espacio como la Escuela Latinoamericana de Mujeres para discutir sobre capitalismo, producción, género, con la intención de formarnos y fortalecernos en la lucha por el socialismo anti-patriarcal.
-Impulsar la Movilización el 8 de Marzo por todas nuestras luchas históricas como mujeres, y protestando contra la Violencia hacia las mujeres ejercida por la guerra mediante la militarización y la política de saqueo y de las multinacionales en Nuestra América.
-Mantener la coordinación entre las mujeres en estos espacios permanentes (Campamentos).
-Incorporarnos en nuestras agendas de lucha la 3a acción internacional de la Marcha Mundial de Mujeres que se realizará del 8 de marzo al 17 de octubre de 2010.
-Organizar talleres, foros, charlas, en nuestras comunidades para ser multiplicadoras de este aprendizaje.
-Fortalecernos a través de espacios que nos retroalimenten en nuestras organizaciones (talleres, encuentros).
-Conformar un grupo de mujeres organizadas para ser multiplicadoras en nuestras comunidades.
-Articular redes de comunicación y apoyo permanente a las organizaciones (periódico), con carácter informativo formativo.
Dar espacios a las hijas e hijos para que se eduquen integralmente y puedan participar.
-Formar a las hijas e hijos en la igualdad de género.
-Es muy importante la creación de espacios de mujeres dentro de las organizaciones sociales para discutir sobre estos temas.
-Que el equipo organizador del encuentro haga llegar la SÍNTESIS (de este campamento) a cada una de las organizaciones participantes.
-Que el movimiento de mujeres pescadoras reciba el apoyo de este Campamento para solicitar la Reforma de la Ley de Pesca y su Reglamento.
-Igualmente respaldarlas en la solicitud de que se creen los instrumentos jurídicos necesarios para la consolidación y desarrollo de los Consejos de Pescadoras y Pescadores, acuicultoras y acuicultores y trabajadoras del mar
Como Campamento Latinoamericano de Mujeres, apoyar la convocatoria a la 5ta Internacional, e incorporarnos como parte del Movimiento Internacional de Mujeres.
-Las mujeres de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora invitamos al registro y censo de las mujeres para su incorporación al cuerpo de combatientes de mujeres revolucionarias y la Milicia Popular Bolivariana.
-En el marco del Alba de los Pueblos, promover un Encuentro Latinoamericano de Mujeres.
-Igualmente, participar en la I Asamblea Continental del ALBA de los Pueblos, a realizarse en el primer semestre del 2010.

Para el Movimiento Popular y el Gobierno Revolucionario:

-Exigir que en todos los procesos electorales del PSUV se cumpla y respete la paridad de participación de hombres y mujeres (50-50), ya que en el proceso de elección de Delegados para el Congreso Fundacional no se cumplió.
-Solicitar al Congreso del PSUV la inclusión de un espacio para debatir las líneas, propuestas y principios con respecto al tema de género.
-Impulsar la creación de espacios de discusión de hombres sobre masculinidad, para avanzar en la lucha por la equidad.

Para el Gobierno Revolucionario (como propuestas de políticas públicas):

-Impulsar que nuestro proceso revolucionario, además de declararse anticapitalistas y antiimperialistas, se declare antipatriarcal.
-Exigimos que el Ministerio del Poder Popular para la Mujer se comprometa más con el trabajo de las mujeres de los movimientos de base.
-Constatamos que las Misiones que asignan incentivo económico, no están centradas en el objetivo político para el cual fueron creadas.
-Estas Misiones tienen expresiones de asistencialismo y que están siendo utilizadas como plataforma electoral. ¡EXIJAMOS REVISION INMEDIATA!
-Impulsar la creación de espacios de discusión de hombres sobre masculinidad, para avanzar en la lucha por la equidad.
-Evidenciar que las mujeres de los movimientos populares llevamos con votos a Gobernaciones y Alcaldías a personas que una vez alcanzado su propósito nos niegan el derecho a participar en la elaboración de programas conjuntos.
-Reconocer el trabajo en el hogar con sus respectivos derechos, tal como son la Seguridad Social y jubilación.

Mujeres en la Construcción de la Soberanía de los Pueblos: Tierra y Hábitat

Para nuestras organizaciones:

-Promover las semillas maternales y conformar una lucha contra los agrotóxicos, ya que somos las mas afectadas. Para contribuir a la política de la soberanía alimentaria es necesario promover los huertos familiares sobre todo en los niños, niñas y adolescentes y cambiar los patrones de consumo impuestos por el capitalismo, como la moda y la comida chatarra.
-Promover y construir otro poder, tenemos que tener otro concepto de propiedad, una relación diferente a la que conocemos, colectivizar el problema y la solución, otro tipo de relación con la naturaleza, con los niños y niñas, hombres y mujeres.
-Impulsar la práctica de la producción orgánica desde la misma casa nos permite compartir experiencias, relaciones con las vecinas, hacer trueque, enseñar a las niñas y niños como se cultiva la vida.
-Contar las experiencias a nuestras organizaciones, ir a las comunidades campesinas a difundir la información.
-Proponer y organizar talleres para la formación de niños, niñas y adolescentes.
-Como Campamento exigimos el cumplimiento del artículo 14 de la Ley de Tierras que plantea prioridad en la titularidad de la tierra a las mujeres cabeza de hogar, y el derecho a gozar de la remuneración del pre y post parto para las mujeres campesinas.
-Desde este Campamento exigimos la pronta aprobación de la Reforma de Ley de Regularización de la Tenencia de la Tierra Urbana, introducida en la Asamblea Nacional.
-Promover la articulación de las mujeres del campo y la ciudad para la creación de mercados de comercialización solidaria y Truekes.

Para el Movimiento Popular y el Gobierno Revolucionario:

Tomar en cuenta la producción de la mujer a la hora de otorgar la propiedad de la tierra,
-Privilegiar a la mujer en la titularidad de tierra, tierra para quien la trabaja.
-En los casos de tener pareja, si ambos trabajan la tierra, la titularidad debe ser colectiva.

Para el Gobierno Revolucionario (como propuestas de políticas públicas):

-Generar políticas reales desde el Estado para la construcción del hábitat que no desconozca a la mujer como sujeta transformadora.
-Leer y estudiar los documentos entregados en el Campamento para difundirlos.
-Compartir todas las ideas en mi comunidad, enseñarles todo lo que aprendí.
-Trabajar mas con los Consejos Comunales este tema.
-Crear y fortalecer un comité de equidad de género en la comunidad.

Cuerpo y Sexualidad: lo personal es político

Para nuestras organizaciones:

-Denunciar desde nuestras organizaciones, articuladamente, los maltratos y discutamos políticamente la interrupción segura del embarazo a través de: talleres, charlas, foros y espacios de formación. Cada quien tiene derecho a decidir sobre su cuerpo.
-Hacer acompañamiento a las mujeres que han interrumpido el embarazo y/o han sido maltratadas por ello.
-Debatir políticamente y a profundidad el tema de la despenalización y legalización de la interrupción voluntaria del embarazo dentro de nuestras organizaciones, desde una perspectiva de lucha de clases.
-Constatamos la necesidad de abordar el tema del feminismo, la sexualidad y la diversidad sexual, en los espacios formativos de nuestras organizaciones.

Para el Movimiento Popular y el Gobierno Revolucionario:

-Hacer campañas amplias en donde las mujeres conozcan sus derechos sexuales.
-Rechazar la publicidad y los medios de comunicación que promueven el sexismo y la violencia.
-Vincularnos con las discusiones relacionadas a la sexualidad que estén siendo promovidas por las Instituciones, y en las escuelas (del sistema educativo formal y en los espacios de educación y formación popular).

Para el Gobierno Revolucionario (como propuestas de políticas públicas):

-El sistema educativo nos enseña sobre la maternidad, pero no sobre sexualidad. Exigimos una educación sexual integral, liberadora y revolucionaria.
-Las instituciones del proceso deben promover y apoyar espacios para la discusión y formación del tema de género, sexualidad y diversidad sexual.
-La sexualidad, la maternidad y el aborto deben ser temas de interés público.

Los Caracas, del 25 al 29 de Noviembre de 2009

martes, junio 09, 2009

15 años sin justicia a hermanas tzeltales violadas...

¿Qué es ser zapatista?, si tú me preguntas yo creo que es porque traigo zapatos. No tengo ningún saber de lo que preguntas", respondieron tres hermanas tzeltales el 4 de junio de 1994, detenidas en un retén militar, acusadas de pertenecer al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), antes de ser violadas por militares en el municipio de Altamirano, Chiapas.

El caso, presentado dos años después ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), sentó un precedente en el Sistema Interamericano que, por vez primera, reconoció la violación sexual como tortura y determinó que este delito cometido por militares fuera investigado en el fuero civil.

Hace ocho años, la CIDH interpuso una recomendación para que el Estado mexicano le informara sobre los avances alcanzados en la impartición de justicia y la reparación del daño a las mujeres, pero el pasado 4 de junio el plazo venció sin que las autoridades del país rompieran el silencio.



LA HISTORIA

El 4 de junio de 1994, Ana, Beatriz y Celia González Pérez, indígenas tzeltales de Santa Rosita Sibaquil, municipio de Altamirano, Chiapas, salieron, como siempre, acompañadas de su madre Delia a vender sus verduras en el centro de la cabecera municipal.

En el municipio, tras el levantamiento del EZLN el 1 de enero de 1994, los retenes militares eran parte de la vida cotidiana del lugar, relatan las hermanas en el libro Las Alzadas.

El 4 de junio de 1994 pasaron el retén militar para ir a vender. "A la entrada nos aventaron, se cayeron nuestras cosas, tiraron todo al suelo, eran varios", relata la hermana mayor.

"¡Ustedes fueron las que tomaron Altamirano, ustedes son zapatistas, ustedes hicieron todo este daño!", gritaba un soldado, quien las intimidó con mandarlas al penal de Cerro Hueco o matarlas.

Las aventaron, las jalaron, las patearon. Fueron llevadas al cuarto de descanso de los militares, donde les advirtieron que tenían que quedarse una noche "para no dar parte a la autoridad".

"Confiesen, digan dónde están sus capuchas, sus armas. Si se quedan se salvan. No tiene nada de malo que se queden, no van a tener familiar, no les pasará nada", insistía un militar.

La hermana mayor desafió a los militares: "¿Qué es ser zapatista?, si tú me preguntas yo creo que es porque traigo zapatos. No tengo ningún saber de lo que preguntas". En respuesta recibió una bofetada.

Fueron violadas tumultuariamente mientras otros observaban. Su madre escuchaba sus gritos a lo lejos, donde era amagada y encañonada por los militares.

Las hermanas denunciaron el hecho ante el Ministerio Público Federal el 30 de junio de 1994. Se les hizo un examen médico ginecológico y ratificaron su denuncia el 30 de agosto, relata el informe No. 129/99 de la CIDH.

El expediente se trasladó a la Procuraduría General de Justicia Militar (PGJM) en septiembre de 1994, cuando el MP se declaró incompetente para investigar.

El 2 de julio de 1994, la Secretaría de la Defensa Nacional negó los hechos mediante un boletín de prensa, donde señalaba que en la investigación que realizó —y que consta en la averiguación previa A5FTA/03/94-E— se desprendió que la imputación a los militares era "completamente falsa", pues no incurrieron en infracción a la disciplina militar.

EL CASO

Como en casos similares, donde soldados cometen violación contra civiles, la justicia militar resultó en impunidad, por lo cual el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) denunció ante la CIDH el 16 de enero de 1996 la detención ilegal, violación, tortura y falta de investigación y reparación del daño a las tres mujeres tzeltales.

Se violaron varios derechos consagrados en la Convención Americana de Derechos Humanos (CADH), documentó el Cejil, entre ellos el de la integridad y libertad personal; el de las garantías judiciales; la protección de la honra y de la dignidad, y los derechos del niño, ya que una de ellas tenía 16 años.

La CIDH admitió el caso el 19 de noviembre de 1999 y en abril de 2001 recomendó al Estado mexicano, como responsable por la violación a varios derechos de la CADH, que investigara completa, imparcial y efectivamente en la jurisdicción penal ordinaria mexicana los hechos para determinar la responsabilidad de los militares, así como la reparación del daño y que el caso se turnara a la justicia civil.

Ocho años después, la recomendación no se cumple y el caso está archivado en la justicia militar desde 1996, so pretexto de que las víctimas no cooperaron con las indagatorias y los peticionarios ante la CIDH mostraron desinterés.

Según el Estado, no se cumplieron las diligencias necesarias para continuar con las investigaciones y por ello decidió cerrar el caso.

Martha Figueroa Mier, abogada del Colectivo de Mujeres de San Cristóbal, explicó a Cimacnoticias que la Procuraduría de Chiapas se "ofreció como intermediaria" para realizar las diligencias que faltaban para entregar el caso a la justicia civil": completar la declaración de las víctimas, una pericial fotográfica (identificación de los agresores a través de fotografías) y ratificar la denuncia de la madre y la hermana menor.

En marzo de 2008 se acordó realizarlas el 21 de mayo de 2009. En mayo pasado, la Procuraduría de Chiapas amplió y ratificó la denuncia de las tres hermanas y de su madre, y realizó la pericial fotográfica.

El pasado 4 de junio venció el plazo para que el Estado mexicano informara a la CIDH y, a partir de esta fecha, los peticionarios tendrán ocho días hábiles para presentar su informe sobre los avances del mismo. Pero Figueroa duda que el caso pase a la justicia civil, "los militares no lo van a soltar", dice.

Por eso, las distintas organizaciones que apoyan a las hermanas González inician una campaña de presión para exigir justicia al Estado mexicano.

viernes, mayo 15, 2009

Cómo afecta la crisis económica a las mujeres salvadoreñas?

Fuente: Género y EconomíaEconomistas feministas como Norma Sanchís advierten que las más afectadas por la actual crisis económica mundial serán las mujeres, ya que los empleos tienden a ser más precarios y con menores salarios reales para ellas. Asimismo, expresa que el modelo económico impuesto en América Latina, que da prioridad absoluta al mercado, sigue estando vigente pese a su fracaso en las economías porque no se observa voluntad de parte de los diversos gobiernos por adoptar políticas alternativas. Este modelo afecta de manera distinta a hombres y mujeres porque las inserciones desde las que par­ten ambos géneros son diferentes. Así, las mujeres parten de una inserción más precaria y vulnerable en el mercado de traba­jo y de una construcción social histórica que les adjudica mayor responsabilidad en el cuidado y las tareas domésticas en función de su sexo.


En este sentido, cabe mencionar que la crisis económica actual tiene repercusiones negativas para las mujeres tanto en el ámbito privado como en el público. Ésta es considerada una situación sistémica porque si las comunidades no cuentan con recursos propios o la cooperación internacional deja de apoyar las labores de cuidado de niños, niñas y personas con discapacidad, estas actividades recaen en las mujeres obstaculizando su inserción en el mercado laboral y, a la vez, limitando su participación política y social.

Debido al trabajo doméstico intensificado y a la necesidad de salir a buscar dinero, la po­breza entre las mujeres y el riesgo de convertirse en mano de obra barata para las nuevas actividades de ex­portación ha aumentado. De esta forma, en Latinoamérica las mujeres tienden a emplearse en trabajos temporales, pues persiste la idea de que el trabajo de ellas es secundario para el ho­gar porque siempre hay un hombre que provee, aunque en muchísimos casos esto no es cierto. Pero de ser cierto, en situaciones de desempleo, de violencia e inseguridad y de precarización del empleo, tanto de hombres como de mujeres, son las muje­res quienes absorben parte de ese trabajo porque para ellas la oportunidad de trabajar es más importante que las condiciones en que se dé el trabajo. Por otra parte, a pesar de que las mujeres en algunos sectores se han organizado y han logrado tener mayor presencia en los mercados de trabajo, siguen teniendo menor poder de negociación dentro del mismo y su mano de obra sigue percibiéndose como complementaria al hogar.

La situación socioeconómica de las mujeres latinoamericanas de cara a la crisis actual depende de muchos factores, entre ellos el tipo de sector en el cual estén inmersas, el nivel de educación que posean, el nivel de pobreza en el que se encuentren, si la población es más urbana o más rural, si todavía pueden autoabastecerse de alimentos o no y también depende de la medida en que la economía de los países esté totalmente capitalizada. En este sentido, es importante tomar conciencia de que la economía no se limita al mercado o a las bolsas de valores, sino que es parte de la vida cotidiana, donde mujeres y hombres cum­plen roles distintos, debido a relaciones desiguales de género.

En el ámbito laboral, ya son visibles los efectos de la crisis, pues la recesión económica que se vive en los países centrales hace que disminu­ya el consumo de productos electrónicos y textiles, y por lo tanto, su fabricación en los países menos desarrollados se ve reducida, lo cual genera salarios más bajos y disminuye las oportunidades de empleos porque las empresas o maquilas se tras­ladan a países con menores restricciones, salarios, prestaciones y menores exigencias de derechos la­borales.

En El Salvador concretamente, según monitoreos de prensa realizados por la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (ORMUSA) y cálculos de la Concertación por un Empleo Dig­no en la Maquila (CEDM), hasta diciembre de 2008, los efectos de la crisis mundial habían impactado negativamente en los sectores productivos de la construcción y la maquila. Según representantes de la CEDM, la cantidad de personas trabajadoras de maquila, que en su mayoría son mujeres, desem­pleadas sobrepasa las 10 mil. La Cámara de la Industria Textil y de la Confección de El Salvador (CAMTEX), adjudica el cierre de algunas fábricas, en parte, a la suspensión de órdenes de compra de su principal cliente Estados Unidos, que como resultado de la crisis económica mundial, ha bajado su demanda de pedidos.

Los directi­vos del Consejo Superior del Trabajo (CST) y la directora ejecutiva de ORMUSA coinciden en que la actual crisis económica que se vive a nivel mundial es uno de los factores que puede estar incidiendo en el cierre de algunas fábricas; sin em­bargo, ésta última manifiesta que la situación de crisis no justifica que los empleadores abandonen las fábricas y se vayan sin pagar pres­taciones laborales, salarios atrasados a sus trabaja­doras y trabajadores, y adeudando cuotas de la seguridad social y sistema de ahorro de pensiones que han sido previamente descontadas al personal. Estos hechos constituyen claras violaciones al Código de Trabajo y a la Constitución de la República, por ello es urgente que el Estado salvadoreño haga cumplir las leyes laborales para frenar el abandono de fábricas y el despido masivo de trabajadoras y trabajadores. Además, en vista de que son las mujeres las que se llevan siempre la peor parte ante situaciones de crisis, es obligación de todas las sociedades hacer un reparto equitativo de las tareas domésticas para que este trabajo, vital para la existencia humana, no recaiga injustamente sobre las mujeres perjudicando su bienestar personal y laboral. Asimismo, compete a toda la ciudadanía demandar a los distintos gobiernos la necesidad de hacer cumplir con su deber de protector de los derechos humanos, específicamente, los laborales.

lunes, mayo 11, 2009

Abandonando el victimismo y construyendo empoderamiento

Por: Alicia Couselo/La Haine
A medida que las mujeres avanzamos en derechos y en conciencia, se nos hace más difícil aceptar el sexismo enquistado en todos los espacios públicos y privados.

De las denuncias tímidas y solitarias de mujeres emblemáticas desde el siglo XII en adelante, hemos pasado a escuchar discursos sobre la violencia machista en casi todos los ámbitos y las organizaciones políticas y sindicales, sean del color que sean, incorporan sin rubor la arroba en sus escritos y el él/ella en sus discursos. Todos nos prometen llevar a cabo una lucha sin cuartel contra el machismo generalizado, que nunca llega a expresarse en políticas coherentes y consecuentes hacia adentro de los colectivos y hacia la sociedad. Y mientras tanto, las mujeres seguimos quejándonos, rumiando el malestar sin decidirnos a responsabilizarnos en lo que nos toca.


Los artículos publicados estos días en la prensa alternativa, intentan meterle mano a esta cuestión y coinciden en tratar de entender qué es lo que pasa cuando el peso de la cultura patriarcal se convierte en algo contra lo que, en realidad, pocas organizaciones anticapitalistas mixtas se plantean combatir. Asimismo, coinciden en la necesidad de luchar por el cambio y creen que ese cambio es posible hacerlo ahora, sin esperar a los cambios estructurales del sistema capitalista.

“Agresiones y violencia machista en el movimiento ¿algo ya superado?” (1) trata de arrojar luz a la contradicción entre la teoría vigente en los llamados “espacios liberados”, en este caso el anarquismo, y la práctica cotidiana de sus militantes. La autora pone el dedo en la dificultad de luchar contra la discriminación y la violencia proveniente de las personas con las que tenemos lazos afectivos, sean amigos, parejas o compañeros. Y es que la clase trabajadora no tiene inconveniente en sacudirse la opresión del patrón pero nos llenamos de contradicciones a la hora de defendernos de las personas que queremos.

Otro articulo interesante es “Combatir el machismo desde adentro” (2) que propone la necesidad de crear espacios donde “nuestra política antisexista se aplique en nuestras relaciones personales o en el cual el machismo pueda ser abiertamente y activamente identificado y discutido de forma colectiva”. Esta autora parte de la base de que los compañeros están también oprimidos por el capitalismo patriarcal y que por tanto, es deseable que entre todos y todas encontremos “las herramientas para mejorarnos como seres humanos y como movimiento”.

Por último, el artículo “Genero y clase: algunas posturas” (3) denuncia los planteos de los colectivos que utilizan el marxismo de forma esquemática, que se agarran con uñas y dientes a la solidaridad de clase, minimizando cualquier conflicto potencial entre hombres y mujeres, ya sea en la casa como en el trabajo asalariado y hacia dentro de las organizaciones políticas. En nombre de Marx, estos sectores descalifican cualquier planteo que pretenda luchar contra el comportamiento de las personas de la misma clase social, considerándolo “erróneo” y “liberal”. (4). Niegan la opresión de género y consideran al androcentrismo y el sexismo solamente producto del capitalismo. Si bien aceptan la existencia de grupos feministas dentro de las organizaciones de izquierda, al renegar de los fundamentos del feminismo como patriarcado u opresión de género, y analizar la economía centrándose exclusivamente en el mercado, “donde se omite y excluye la actividad no remunerada o sin valoración mercantil, orientada fundamentalmente al cuidado de la vida humana y realizada mayoritariamente por las mujeres” (5), estos sectores con sus aparatos, se convierten objetivamente en verdaderos obstáculos al empoderamiento de las mujeres en su lucha contra capitalismo patriarcal, posponiendo la igualdad de género a al final de los tiempos.

Llevar adelante la lucha contra la discriminación y la violencia machista nos exige a las mujeres rigurosidad teórica y coherencia práctica. Hay suficiente material que desde hace unos cuantos siglos, habla de la injusticia vergonzante de mantener a las mujeres en la ignorancia y alejadas de la política, siendo meras reproductoras y objetos sexuales. Asimismo, las militantes feministas de los años 60 y 70 han trastocado la teoría revolucionaria, hasta entonces limitada al capitalismo económico y su utilización es imprescindible para avanzar en la lucha.

La novedad de 20 años a esta parte la encontramos en la presencia de más hombres que se cuestionan su papel en este sistema, en la convicción de que su cuestionamiento al patriarcado es profundamente revolucionario. Estos colectivos reniegan del victimismo y trabajan desde la responsabilidad, con la idea de implicarse y comprometerse activamente cambiando estructuras que discriminan a las mujeres. En esta línea, consideran fundamental aprender a hablar desde lo personal, no desde lo intelectual y creen que los hombres se benefician de la lucha feminista, ganando en libertad, en relaciones personales, con la gestión del mundo emocional, disfrutando de la paternidad responsable, mejorando su salud (el machismo acorta la vida de los hombres en 7 años) y abandonando la sexualidad falocéntrica, que tanto malestar nos ha generado.(6)

Gestionar nuestras propias necesidades es difícil porque el sistema fomenta la pasividad, boicotea cualquier intento de democracia, horizontalidad y participación conciente y organizada. A los oprimidos y oprimidas no nos queda más remedio que sacudirnos estas prácticas y crear nuevas pautas de funcionamiento, luchando a rajatabla contra los intentos de manipulación que irremediablemente nos conducen a la confusión, nos debilitan y solamente nos dejan el recurso a la queja y el lamento dirigido a los “otros”, se llamen colectivo anarquista, comunista o socialista, sindicato, partido político o proyecto de pareja. Una losa muy pesada que solamente nosotras organizadas y conscientes, podremos sacudirnos.

Notas:

1.Véase http://www.lahaine.org/index.php?p=37736
2.Véase http://www.lahaine.org/index.php?p=11678
3.Véase http://www.lahaine.org/index.php?p=36527
4.Véase http://www.corrienteroja.net/spip.php?article345
5.Véase “Economia feminista: una apuesta por otra economia” – Cristina Carrasco
6.“Masculinidades: el problema de la violencia en los varones”, conferencia dictada por Antonio García Domínguez en las jornadas de Historia, violencia y genero del Ateneo de Madrid en 23 de abril de 2009.

domingo, abril 19, 2009

“La mujer con su lucha protagoniza el cambio”

Por: Rubén H. Fuente: Rebelión
Conversación con Esther Morales, política boliviana y hermana de Evo Morales, Rosario Panoso, de la Federación de Mujeres de El Alto (Bolivia) y la peruana Leddy Mozombite, de las Trabajadoras del Hogar.

DIAGONAL: Perú (Alan García) y Bolivia (Evo Morales) tienen gobiernos muy diferentes. ¿Cómo se refleja esa diferencia en el día a día de la lucha por la igualdad de las mujeres?

LEDDY MOZOMBITE: La situación de las mujeres en Perú es que todos sus derechos son vulnerados. Por eso cada día nos organizamos. Por ejemplo, en la Campaña del Vaso de Leche, más de 5.000 mujeres se manifestaron y pararon la ciudad [Lima].

Según el Gobierno no hay crisis en el Perú. Lo que estará bien son los empresarios y el Gobierno. De hecho, Alan García está tan gordo que cuando salimos a las calles gritamos: “No hay leche, no hay pan, no hay azúcar, Alan a la olla”.

D.: ¿Cómo ha afectado el cambio de Gobierno a la situación de la mujer en Bolivia?

ROSARIO PANOSO: En nuestra nueva Constitución se han aprobado artículos a favor de la mujer, derechos demandados a lo largo de nuestra historia. Antes las mujeres no tenían derecho a títulos de propiedad de tierras. Tenemos derecho a un seguro social todos, hombres y mujeres. El artículo 138 es fundamental a la hora de reconocer el trabajo del hogar. Se pretende erradicar la violencia de género: violaciones, torturas, discriminación, y todo tipo de abusos psicológicos y físicos.

D.: ¿Cuál es la postura de la oposición boliviana respecto a la mujer?

R. P.: La oposición en mi país ha estado buscando todo tipo de alianzas para reforzarse sin interesarle el tema de género. Algunas mujeres han sido utilizadas. Es lamentable decir que la oposición usó a la indígena Sabina Cuellar, una prefecta de Sucre que no sabía leer y aprendió con el proyecto de alfabetización Yo Sí Puedo. Fue elegida asambleísta de la Constituyente por el partido oficial, pero sirviéndose de esta señora ahora de repente la oposición dice: “Nosotros tampoco discriminamos a los indígenas, les damos espacio”.

D.: ¿Cómo ha sido la experiencia de Esther Morales como mujer indígena al estar tan cerca de las estructuras del poder, de un Gobierno del que fue nombrada primera dama?

ESTHER MORALES: En primer lugar no soy ninguna dama, simplemente soy la hermana de Evo Morales. Las mujeres que venimos del medio rural hemos sido explotadas por los patrones. Yo, para llevar mi vida adelante he trabajado y en la noche estudiaba corte y confección. Esto sigue ocurriendo pero ahora estamos en ese proceso de cambio en que mi hermano sirve a su pueblo. Antes los gobernantes para conseguir el voto caminaban con un kilo de arroz, con un litro de aceite, regalándolo a los votantes. Eso ha acabado.

D.: ¿Qué papel puede jugar la mujer en el nuevo orden mundial que se está formando con potencias emergentes como China o India o los profundos cambios en Latinoamérica?

L.M.: Ese cambio también lo hemos hecho las mujeres. Nuestro grito va a ser escuchado. Se dice que la pobreza tiene rostro de mujer. La mayoría de las víctimas de la guerra de Iraq son mujeres y niños. Hemos sido discriminadas durante siglos. Yo creo que la mujer con su lucha está protagonizando el cambio.

E.M.A.: En aymara chachawarma significa hombre y mujer a la lucha. La mujer tiene un trabajo doble, trabajar, traer el pan a casa, cuidar a los niños... Antes había machismo, pero todo eso lo hemos vencido. Ahora luchan marido y mujer, juntos.

Quizá un poquito de compasión tienen por nosotras. Mientras nos gasifican adelante, los hombres por detrás están preparándose con hondas. Las mujeres solas tampoco vamos a conseguir nada. La lucha es hombre y mujer por eso decimos la palabra chachawarma.

R.P.: Vemos que muchos gobiernos están girando a la izquierda. Antes era sólo un gobierno, ahora no sólo podemos decir que hay apenas dos países gobernados por la derecha sino que, además, sus movimientos sociales están ya promoviendo un cambio. Eso se ha visto en Colombia con la Minga [trabajo comunitario] de los campesinos. En Perú también se ha visto en el norte o en la selva cuando les quitaron sus tierras a los campesinos y se las dieron a las transnacionales. Las mujeres vemos desde la óptica de la alimentación, que es crucial para la supervivencia social. Es lo que nos preocupa, tanta hambre, tanta pobreza, por el simple hecho de que alguien tiene que tener la hegemonía.

miércoles, abril 15, 2009

Feminismo y Derechos Humanos, vitales en ciudadanía plena de las mujeres

Por: Gladis Torres Ruiz/ CIMAC Noticias
La ciudadanía de las mujeres se construye en movimiento, en la práctica social, en la concentración de derechos y en la “deconstrucción de identidades patriarcales”, que propicien en las mujeres asumirse como sujetas de derecho, afirma la doctora Alma Rosa Sánchez Olvera.

En su documento El Feminismo en la Construcción de la Ciudadanía de las Mujeres en México, editado por la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), detalla que uno de los grandes retos de la democracia actual es suscitar en mujeres y hombres procesos de participación e incidencia política, que los lleve a constituirse en sujetos que “conocen, exigen y defienden sus derechos.

Para el caso de las mujeres, señala que la ciudadanía plena es un proceso en construcción, el cual se ha visto nutrido por dos grandes movimientos sociales, (nacionales e internacionales): el de derechos humanos y el feminismo.

La especialista en Estudios de Género, agrega que la ciudadanía se constituye por la conjunción de tres elementos: “posesión de derechos, pertenencia a una nación y participación social”.

Se refiere a la intervención activa de las mujeres y hombres en la vida pública y se materializa en la participación, propuesta y construcción de nuevos derechos a la vez que exige condiciones y recursos para ejercer los históricamente logrados.

“Esta ciudadanía activa se expresa en lo individual como participación y en lo social, como responsabilidad, solidaridad, cooperación en la esfera público-social, y en el ámbito político como exigencia, fiscalización y rendición de cuentas, así como propuesta de intervención creación de leyes y de políticas públicas que beneficien a la comunidad”.

MOVIMIENTOS DE MUJERES

En los movimientos sociales de mujeres, agrega la especialista, es común observar la trascendencia política e ideológica que el feminismo ha dejado en México, “con su presencia como movimiento social toda una temática desconocida, oculta, negada y sepultada por siglos de prejuicios, prohibiciones y miedos, emergió para no retornar a la oscuridad”.

El discurso y la cultura feminista han tenido una trascendencia teórica y política significativa en el movimiento de mujeres, pues lo ha dotado de explicaciones que hacen comprensible por qué las diferencias entre los géneros devienen en desigualdades sociales.

En este sentido, Sánchez Olvera precisa que las demandas de género –igualdad laboral, política, cotidiana y doméstica—que caracterizaron el movimiento feminista durante los setenta, no son necesariamente, las mismas que enarbolan las mujeres en los 80, si bien en ambos momentos prevalece la figura femenina como sujeto social fundamental, la diversidad de demandas, las prioridades en la organización y en la lucha marcan las diferencias entre otros.

La renovación de la práctica política feminista en la década de los noventa, en cuanto a sus demandas y formas de hacer política, estuvo influida por acontecimientos externos e internos, en los primeros por las Conferencias Internacionales de la Mujer, Beijing en 1995 y sobre Población y Desarrollo el Cairo 1994, las cuales han ejercido una presión internacional dirigida a los gobiernos para llevar a cabo acciones a favor de las mujeres.

En lo interno, por razones de tipo coyuntural, en el ámbito político nacional: el terremoto de 1985, el proceso democrático en 1988, el levantamiento del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994 y el primer gobierno de oposición en el Distrito Federal, han marcado el hecho de que hoy el feminismo mexicano intente articular las demandas de género al proceso democrático del país.

Así es como las mujeres van construyendo su carácter dinámico de la ciudadanía, pues este se construye permanentemente en la acción y propuesta política de sus movimientos, ya que estos movimientos tanto el Movimiento Amplio de Mujeres (MAM), como el feminista han creado en los últimos años una “agenda política que exige condiciones, recursos y poder, para ejercer sus derechos como ciudadanas”.