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jueves, diciembre 22, 2011

Relaciones de Género y Trabajo en el Uruguay

Relaciones de Género y Trabajo en el Uruguay from IPS Inter Press Service on Vimeo.


Máxico: Desempleo y pérdida de poder adquisitivo para trabajadoras este año

Guadalupe Cruz Jaimes
(CIMAC).- Este año culmina con mayor desempleo y pérdida del poder adquisitivo de las y los trabajadores, quienes en los últimos cinco años (2006-2011) han tenido un aumento en su salario mínimo de 11.23 pesos. Mientras en 2006 una persona trabajadora ganaba 48.67 pesos para 2011 ganaba 60.50 pesos.

Así, el reciente incremento al salario mínimo anunciado en semanas pasadas por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos de 2.44 pesos, servirá apenas para comprar 244 gramos de tortilla o 139 gramos de huevo blanco, o bien prescindir de estos para consumir 35 gramos de carne de res (la cual cuesta 90 pesos el kilo).

De acuerdo con el Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México, el salario mínimo vigente sólo alcanza para que una persona cubra una quinta parte del total de requerimientos básicos al día.

Según un análisis elaborado recientemente por el Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical (CILAS), de 2006 a la fecha el precio del conjunto de productos básicos pasó de 80 a 171.37 pesos diarios, es decir, se incrementó 91 pesos.

Ello aunado a las condiciones laborales, representan un panorama crítico para el siguiente año expuso en entrevista con Cimacnoticias la economista especializada en género Carmen Ponce, quien advirtió que para 2012 México tendrá que enfrentar “grandes desafíos” en generación de empleo, pues se prevé que con la entrada de la industria china se pierdan en promedio 100 mil fuentes de trabajo.

INFORMALIDAD LABORAL, SALIDA AL DESEMPLEO

El deterioro laboral es “alarmante”, ya que la mayoría de las y los trabajadores del país se ocupan en la informalidad, que de acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se caracteriza por laborar en empleos sin seguridad social. Según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) 6 de cada 10 personas empleadas está en esa condición.
Las mujeres ubicadas en empleos informales va en aumento. En los últimos cuatro años ascendió a 4 millones (de 1.9 millones a 7.6 millones).

En opinión de Carmen Ponce, “los micronegocios no son trabajos dignos y no tienen posibilidades de serlo”, ya que en su mayoría son empresas familiares en las que el trabajo de las mujeres es percibido como una ayuda a la subsistencia de los hogares por la que no reciben remuneración.

DESEMPLEO EN JÓVENES

La falta de fuentes de empleo está perjudicando sobre a todo a mujeres jóvenes. En el primer trimestre de 2007 había 7.35 mujeres de 14 a 19 años de edad desempleadas, para el segundo semestre de 2011 había 10.23 mujeres en esta condición.

Entre las mexicanas cuya escolaridad fluctúa en el nivel medio superior y superior el incremento de desempleo es semejante.

En 2007 la tasa de desempleo para quienes se ubican en este rango fue de 7.7, para 2011 creció a 10.49. El aumento, refiere Carmen Ponce, señala que “el problema de la desocupación se está feminizando”.

CONFLICTOS LABORALES

A más de un año del cese de actividades de la aerolínea Mexicana de Aviación, que mantiene en el desempleo a 8 mil 500 pilotos, sobrecargos, y personal de tierra, y a más de dos años de la extinción de Luz y Fuerza del Centro, que dejó desempleados a 4 mil mujeres y 40 mil hombres, ambos conflictos siguen sin solucionarse debido a la falta de voluntad política de las autoridades, acusan sus organizaciones sindicales.

Patricia Conde, secretaria del Trabajo del Sindicato Nacional de Trabajadores de Transportes, Transformación, Aviación, Servicios y Similares (SNTTTASS), sostiene que las negociaciones para rescatar la aerolínea donde ella laboró 31 años, está estancada “porque las autoridades no han sido claras en el proceso, sólo nos han puesto piedritas en el camino que no nos permiten avanzar”.

El próximo 10 de febrero vence el plazo definitivo para reactivar a Mexicana de Aviación o declararla en quiebra.

La sindicalista llamó a las autoridades a “que dejen invertir a los interesados en rescatar la empresa, y esperamos que sin Javier Lozano (ex secretario del Trabajo) al frente de la secretaría, nos dejen regresar a nuestra fuente de trabajo”.

Las y los empleados de la aerolínea aseguran que continuarán “en pie de lucha” por la restitución de sus derechos laborales.

Lo mismo han sostenido las y los 16 mil 599 electricistas no liquidados, quienes este año levantaron un plantón que sostuvieron por casi seis meses en el Zócalo capitalino, luego de que el gobierno federal se comprometiera con ellos a asignarle la toma de nota al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), a entregarle sus cuotas sindicales, y de que se pronunciara por una salida política al conflicto antes del último día de noviembre.

El compromiso lo cumplió “a medias”, pues la mesa de trabajo de alto nivel establecida en septiembre pasado, no concretó una solución al conflicto que permitiera la contratación colectiva del gremio: principal demanda de las y los electricistas en resistencia.

A punto de concluir 2011, alrededor de 25 mil trabajadores (de Mexicana y del SME) se encuentran desempleados, ante el desinterés de las autoridades y del “presidente del empleo” por restituir sus fuentes de trabajo.

viernes, febrero 04, 2011

Casi 20 millones de mujeres en el mundo, sin empleo

(CIMAC).- De los 203 millones de desempleados que había en todo el mundo en 2009, 86 millones eran mujeres, reportó el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem).

En su informe Justicia de Género y Objetivos de Desarrollo del Milenio, Unifem explicó que las mujeres de los países desarrollados y en desarrollo están más expuestas a no tener empleo o a tener uno sin seguridad social y con un salario inferior al que reciben los hombres.

De acuerdo con Unifem, las brechas de género en el desempleo son mayores en África del Norte, en Oriente Medio y en América Latina y el Caribe. El organismo citó datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el cual estima que desde 2007 y como resultado de las crisis económicas y financieras mundiales, 18.7 millones de mujeres perdieron su empleo.

El organismo de las Naciones Unidas señaló que en la mayoría de los países la brecha de género en relación a las remuneraciones ha disminuido de forma lenta pero continua. Sin embargo, advirtió, desde el comienzo de la crisis económica el progreso se ha hecho más lento.


Sin embargo, contrario a la tendencia mundial, en Estados Unidos y el Reino Unido la brecha de remuneración se ha incrementado.

En este contexto, Unifem exhortó a los gobiernos a garantizar a las mujeres mejores oportunidades de educación, ayudarlas a sobrellevar el trabajo no remunerado de los cuidados familiares y eliminar la discriminación en los mercados laborales, toda vez que esto permitirá que accedan a empleos de mayor responsabilidad.

Así por ejemplo, para este organismo internacional es primordial establecer una base de protección social con cobertura, toda vez que la OIT estima que para un país de bajos ingresos, un sistema básico de seguro social puede marcar la diferencia en lograr o no el objetivo de reducir la pobreza.

Unifem también recomendó implementar políticas públicas a favor de las mujeres porque esta sería una estrategia para aumentar el porcentaje de mujeres en puestos superiores o directivos, el cual es muy bajo ya que no excede el 15 por ciento en ninguna región.

De esta forma las mujeres también podrán laborar en sectores industriales y de servicios, donde sólo constituyen una quinta parte, así como lograr que más de la mitad de las mujeres del mundo que trabajan como empleadas domésticas o por cuenta propia, obtengan empleos con seguro y beneficios.

viernes, mayo 15, 2009

Cómo afecta la crisis económica a las mujeres salvadoreñas?

Fuente: Género y EconomíaEconomistas feministas como Norma Sanchís advierten que las más afectadas por la actual crisis económica mundial serán las mujeres, ya que los empleos tienden a ser más precarios y con menores salarios reales para ellas. Asimismo, expresa que el modelo económico impuesto en América Latina, que da prioridad absoluta al mercado, sigue estando vigente pese a su fracaso en las economías porque no se observa voluntad de parte de los diversos gobiernos por adoptar políticas alternativas. Este modelo afecta de manera distinta a hombres y mujeres porque las inserciones desde las que par­ten ambos géneros son diferentes. Así, las mujeres parten de una inserción más precaria y vulnerable en el mercado de traba­jo y de una construcción social histórica que les adjudica mayor responsabilidad en el cuidado y las tareas domésticas en función de su sexo.


En este sentido, cabe mencionar que la crisis económica actual tiene repercusiones negativas para las mujeres tanto en el ámbito privado como en el público. Ésta es considerada una situación sistémica porque si las comunidades no cuentan con recursos propios o la cooperación internacional deja de apoyar las labores de cuidado de niños, niñas y personas con discapacidad, estas actividades recaen en las mujeres obstaculizando su inserción en el mercado laboral y, a la vez, limitando su participación política y social.

Debido al trabajo doméstico intensificado y a la necesidad de salir a buscar dinero, la po­breza entre las mujeres y el riesgo de convertirse en mano de obra barata para las nuevas actividades de ex­portación ha aumentado. De esta forma, en Latinoamérica las mujeres tienden a emplearse en trabajos temporales, pues persiste la idea de que el trabajo de ellas es secundario para el ho­gar porque siempre hay un hombre que provee, aunque en muchísimos casos esto no es cierto. Pero de ser cierto, en situaciones de desempleo, de violencia e inseguridad y de precarización del empleo, tanto de hombres como de mujeres, son las muje­res quienes absorben parte de ese trabajo porque para ellas la oportunidad de trabajar es más importante que las condiciones en que se dé el trabajo. Por otra parte, a pesar de que las mujeres en algunos sectores se han organizado y han logrado tener mayor presencia en los mercados de trabajo, siguen teniendo menor poder de negociación dentro del mismo y su mano de obra sigue percibiéndose como complementaria al hogar.

La situación socioeconómica de las mujeres latinoamericanas de cara a la crisis actual depende de muchos factores, entre ellos el tipo de sector en el cual estén inmersas, el nivel de educación que posean, el nivel de pobreza en el que se encuentren, si la población es más urbana o más rural, si todavía pueden autoabastecerse de alimentos o no y también depende de la medida en que la economía de los países esté totalmente capitalizada. En este sentido, es importante tomar conciencia de que la economía no se limita al mercado o a las bolsas de valores, sino que es parte de la vida cotidiana, donde mujeres y hombres cum­plen roles distintos, debido a relaciones desiguales de género.

En el ámbito laboral, ya son visibles los efectos de la crisis, pues la recesión económica que se vive en los países centrales hace que disminu­ya el consumo de productos electrónicos y textiles, y por lo tanto, su fabricación en los países menos desarrollados se ve reducida, lo cual genera salarios más bajos y disminuye las oportunidades de empleos porque las empresas o maquilas se tras­ladan a países con menores restricciones, salarios, prestaciones y menores exigencias de derechos la­borales.

En El Salvador concretamente, según monitoreos de prensa realizados por la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (ORMUSA) y cálculos de la Concertación por un Empleo Dig­no en la Maquila (CEDM), hasta diciembre de 2008, los efectos de la crisis mundial habían impactado negativamente en los sectores productivos de la construcción y la maquila. Según representantes de la CEDM, la cantidad de personas trabajadoras de maquila, que en su mayoría son mujeres, desem­pleadas sobrepasa las 10 mil. La Cámara de la Industria Textil y de la Confección de El Salvador (CAMTEX), adjudica el cierre de algunas fábricas, en parte, a la suspensión de órdenes de compra de su principal cliente Estados Unidos, que como resultado de la crisis económica mundial, ha bajado su demanda de pedidos.

Los directi­vos del Consejo Superior del Trabajo (CST) y la directora ejecutiva de ORMUSA coinciden en que la actual crisis económica que se vive a nivel mundial es uno de los factores que puede estar incidiendo en el cierre de algunas fábricas; sin em­bargo, ésta última manifiesta que la situación de crisis no justifica que los empleadores abandonen las fábricas y se vayan sin pagar pres­taciones laborales, salarios atrasados a sus trabaja­doras y trabajadores, y adeudando cuotas de la seguridad social y sistema de ahorro de pensiones que han sido previamente descontadas al personal. Estos hechos constituyen claras violaciones al Código de Trabajo y a la Constitución de la República, por ello es urgente que el Estado salvadoreño haga cumplir las leyes laborales para frenar el abandono de fábricas y el despido masivo de trabajadoras y trabajadores. Además, en vista de que son las mujeres las que se llevan siempre la peor parte ante situaciones de crisis, es obligación de todas las sociedades hacer un reparto equitativo de las tareas domésticas para que este trabajo, vital para la existencia humana, no recaiga injustamente sobre las mujeres perjudicando su bienestar personal y laboral. Asimismo, compete a toda la ciudadanía demandar a los distintos gobiernos la necesidad de hacer cumplir con su deber de protector de los derechos humanos, específicamente, los laborales.