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domingo, octubre 18, 2009

Chile: Mujeres en armas...

Por: Daniela Estrada /Fuente: IPS
La historia oficial del país "invisibiliza a las mujeres" como sujetos políticos, ubicándolas en un rol secundario o anecdótico, según la periodista Cherie Zalaquett, quien acaba de publicar el libro "Chilenas en armas".

"La participación de las mujeres en la historia ha sido importante. Otra cosa es que los historiadores no hayan querido hacer esa lectura", planteó la destacada periodista chilena que ha trabajado en varios medios escritos locales, como el diario El Mercurio, y que también publicó en 2005 "Sobrevivir a un fusilamiento. Ocho historias reales".

Particularmente, Zalaquett cree que "la sociedad chilena ha omitido una reflexión sobre el papel de las mujeres en la lucha armada reciente del país por un tema de prejuicios". "No se hace una lectura de ellas como actores políticos, sino más bien como víctimas de violaciones a los derechos humanos", añadió la autora del libro cuyo título completo es "Chilenas en armas. Testimonios e historia de mujeres militares y guerrilleras subversivas", editado por Catalonia. "La idea de este libro era romper ese paradigma.

Este texto pretende ir más allá de un libro periodístico propiamente tal, porque incorpora teorías filosóficas y de género como categorías de análisis. Esto significó en verdad un tremendo esfuerzo de reflexión", reconoció. Su idea no era quedarse en la anécdota.

Desde su visión, la lucha armada en Chile, en la cual participaron activamente mujeres, comenzó en 1974, luego del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 perpetrado contra el presidente constitucional Salvador Allende (1970-1973).


En 1974, además, se abrió la primera Escuela Femenina Militar del Ejército, destacó. Desde un enfoque de género, tanto las mujeres militares como las guerrilleras enfrentaron similares dificultades. "En el caso de las primeras, aún cuando había un decreto de gobierno que les permitió entrar a los cuarteles, debieron enfrentan muchas resistencias masculinas al interior de estas instituciones, que no las aceptaban", recordó Zalaquett.

En los grupos insurgentes, muy pocas mujeres alcanzaron las máximas jerarquías. "Las cúpulas donde se tomaban las decisiones generalmente eran espacios masculinos, pese a que había una demanda de ellas por ser admitidas en estas instancias", asegura. Pero sin duda la maternidad fue, y sigue siendo, uno de los temas más conflictivos.

Por ello la autora optó también por entrevistar a los hijos de algunas protagonistas del libro. A pesar de todos los avances, por ejemplo, hoy las Fuerzas Armadas chilenas no permiten a las mujeres embarazadas utilizar uniforme, graficó Zalaquett, quien cubrió como corresponsal el conflicto bélico entre Perú y Ecuador ocurrido en 1995. "Si consideramos que el uniforme es un signo de identidad de estas instituciones, significa que los cuerpos de ellas no son aceptados en todas sus instancias.

Ha habido intentos de mujeres militares de traer uniformes desde otros países para que se puedan adecuar a nuestras Fuerzas Armadas, pero no han tenido eco", dice. Para las guerrilleras, la experiencia de ser madres fue "un punto de quiebre" en su identidad. Tanto que algunas desarrollaron un concepto que se llamó "maternidad en resistencia", que implicó seguir siendo madres, pero dejando a sus hijos al cuidado de otras personas o instituciones mientras ellas luchaban, explicó.

La obra de Zalaquett, de 345 páginas, tiene siete capítulos y sus fuentes son múltiples: libros, documentos académicos, artículos periodísticos y unas 50 entrevistas personales. Por su aporte, fue incluido en la Colección de la Cátedra de Género de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Los tres primeros apartados están dedicados a la relación de las mujeres con el ejército, la armada y la fuerza aérea. Mirando hacia el futuro, Zalaquett cree que "teóricamente es posible (que una mujer ocupe la comandancia en jefe de alguna de las ramas castrenses en Chile), pero que esto podría producirse dentro de 28 o 30 años más, dado el ritmo de las dinámicas militares". "Ha habido una incorporación bastante grande de las mujeres a las instituciones armadas regulares, pero desde una perspectiva de género falta mucho por avanzar para que esa incorporación sea de verdad real y no decorativa", afirma.

El cuarto capítulo describe la vida de algunas mujeres que pertenecieron al insurgente Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), surgido en 1965 de la mano de jóvenes estudiantes universitarios y que desde un comienzo abrazó la vía armada para instaurar un nuevo orden político, económico y social en Chile.

Luego de hacer una tregua a su estrategia militar durante el gobierno de Allende, de la izquierdista Unidad Popular, intentó resistir a través de las armas a la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Pero más de 600 militantes fueron abatidos por los servicios de inteligencia del nuevo régimen, consigna Zalaquett.

Los dos capítulos siguientes se centran en la presencia femenina en el aparato militar del Partido Comunista (PC) y en el insurgente Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR). Allí se destaca la historia de la hoy fallecida presidenta del PC, Gladys Marín, y de Cecilia Magni, la comandante "Tamara", la única mujer que logró integrar la más alta jerarquía del FPMR. Tamara, asesinada por la dictadura junto a su pareja, Raúl Pellegrin, número uno del Frente, tuvo responsabilidad en los principales ataques armados del grupo, entre ellos, el frustrado atentado contra Pinochet en 1986. El séptimo capítulo está dedicado a las mujeres que integraron el MAPU-Lautaro.

El MAPU fue un partido político de izquierda que nació en 1969 como una escisión de la Democracia Cristiana. Durante la dictadura, un grupo que integraba esta colectividad decidió formar el MAPU-Lautaro para realizar acciones violentas. Zalaquett prefiere dejar abierta la interrogante sobre cuál es el aporte de estas mujeres. "No podría dar una receta. Es un tema a discutir.

Desde un análisis filosófico-político, el poder tiene carácter masculino. Entonces habría que pensar si las mujeres que ingresan a estos contextos de poder 'androcéntricos' en realidad logran romper una hegemonía o finalmente lo que ocurre es que el poder 'androcéntrico' nuevamente se encarna en ellas", dice. "Habría que ver de qué manera es posible, o imposible al final, que las mujeres puedan 'feminizar' el poder que adquieren", acotó.

Para la autora, "el libro es una invitación a pensar el tema de la incorporación de la mujer a los contextos de lucha armada". "Hay mujeres hoy día que han actuado en la resistencia mapuche, por lo tanto este tema necesita una urgente reflexión: por qué las mujeres se incorporan a la violencia y por qué siguen habiendo focos de violencia en una sociedad que se supone democratizada", cuestionó. Zalaquet se refiere a las reivindicaciones territoriales, políticas y culturales del pueblo mapuche, el más numeroso de la colectividad indígena en Chile, que hoy se expresa con tomas de predios particulares y otros hechos de violencia en el sur del país. "Significa entonces que hay espacios que no han sido democratizados lo suficiente, sectores que no han sido incluidos y por lo tanto siguen insistiendo en sus demandas a través de la violencia.

Yo creo que hay que hacer una reflexión profunda en torno a ese tema, más que reprimir y militarizar las zonas donde se están produciendo estos conflictos", concluyó.

martes, mayo 19, 2009

Noruega: Sobre las experiencias de la Lucha Sindical a través de la Organización de las Mujeres

1. -Las bases teóricas para desarrollar la lucha sindical entre las mujeres y los sindicatos predominantemente femeninos.
a) Las mujeres de la clase obrera son oprimidas tanto como obreras como mujeres
b) El sistema capitalista ha heredado la opresión de la mujer de las anteriores formas de las sociedades opresoras. Y la ha desarrollado de tal manera que la opresión de la mujer es una parte inseparable de la sociedad capitalista. Por ello, la liberación de la mujer es una fuerza revolucionaria que participará en el derrocamiento del sistema capitalista
c) El capitalismo está basado en el sistema familiar. La familia presupone que el hombre es la principal fuente de ingresos y que la mujer tiene un papel secundario. Si la esposa trabaja su salario es considerado un ingreso extra para la familia.
d) Por otro lado, la acumulación capitalista se encamina a una necesidad creciente de fuerza laboral explotable. Esto conduce a incrementar la participación en la fuerza de trabajo de mujeres. En todo el mundo.. Al mismo tiempo, las mujeres mantienen todavía la responsabilidad principal del trabajo reproductivo en los hogares. En Noruega, en nuestros días, las mujeres son la mitad de la fuerza laboral. Al mismo tiempo la mitad de la fuerza laboral femenina trabaja a tiempo parcial. Y las mujeres son consideradas secundarias con respecto al hombre y esto se refleja en el hecho que ganan menos que sus compañeros. Los empleos predominantemente femeninos están peor pagados que sus equivalentes predominantemente masculinos
e) Esta doble explotación de las mujeres en los centros de trabajo y en toda la sociedad es la base para construir un movimiento que luche contra esa opresión.
f)Debido a que las mujeres sufren una opresión como clase y como mujeres necesitan encontrar formas organizativas que desaten la potencia que subyace en organizarse para luchar contra esa doble opresión. No es suficiente con la organización de clase en los sindicatos. Al encontrar formas organizativas donde las mujeres puedan organizarse más allá de las fronteras de las estructuras sindicales y también es necesario organizarse con mujeres no sindicadas y que no forman parte de la fuerza laboral.
g) Es imprescindible que las mujeres comunistas puedan organizarse dentro del partido y participar en un frente externo sobre bases anticapitalistas. En Noruega el Frente de las Mujeres tiene esta plataforma. Pero no es un frente partidario en un sentido general. Trabajando en el Frente de Mujeres con otras organizaciones femeninas, las comunistas han sido capaces de desarrollar nuevas políticas tanto para el partido como para los sindicatos.



.- Referencias históricas en el desarrollo del movimiento
El AKP participó activamente en el movimiento de liberación de la mujer desde su mismo nacimiento en los primeros 70 y participen la fundación del Frente de Mujeres. Fue esencial para el desarrollo político del partido y del movimiento de masas que la mujer tuviera su propia organización. Fue también esencial para el desarrollo teórico que la mujer tuviera sus propios órganos en el seno del partido. A principios de los 80 los estatutos del partido fueron enmendados para encaminarse hacia la presencia del 50% de mujeres en todos sus órganos dirigentes. Los miembros del partido toman parte activamente en las luchas de masas de las mujeres (por la jornada de seis horas, contra la pornografía, guarderías gratuitas, aborto libre, ingresos mínimos garantizados, solidaridad con las mujeres del tercer mundo, etc.). Al mismo tiempo desarrollamos nuevas teorías basadas en esas luchas y en el estudio de los clásicos marxistas (especialmente grupos de mujeres del partido que estudiaban El Capital) y autores feministas. Por todo ello hemos desarrollado tanto estrategias como tácticas que han sido importantes para el trabajo partidario en todos los terrenos. Como las mujeres son la mitad de la población y más de la mitad de la clase obrera, el desarrollo de teorías y políticas correctas en esta cuestión necesariamente tiene impacto en todas las cuestiones sociales.

Durante los 80 el partido desarrollo la teoría de dos fuerzas principales en la clase obrera: el proletariado industrial y las mujeres obreras. La esencia de esta teoría es que son tan importantes el proletariado industrial como las mujeres obreras. Hoy en día las mujeres son fuente de ingresos pero todavía conservan la responsabilidad principal en la reproducción en los hogares. Ello incrementa la opresión de las mujeres y al mismo tiempo les da razones extra para la lucha. Y la posibilidad de organizar la lucha de las trabajadoras ha cambiado desde que ellas están ahora "socializadas" dentro de la fuerza de trabajo. Esta teoría ayudó a plantear la cuestión de como desarrollar la lucha de las mujeres en su lugar de trabajo como eje.

3.- Poniendo en pie "Women Across"
Un domingo de mayo de 1982 se reunió el grupo del Frente de las Mujeres que trabajaba entre mujeres y funcionarios, agrupaba a 10 o 15 mujeres de diferentes sectores, tanto públicos como privados, algunas empleadas de tiendas, y algunas sin ninguna experiencia sindical. El foro en el que cada cual hablo de sus condiciones salariales y de trabajo fue lo más importante que sucedió en aquel encuentro y en los siguientes. Al provenir de sectores y medios tan diversos fuimos capaces de superar las divisiones en la comprensión de la realidad. Los términos que usamos son diferentes: jornal, pago semanal o mensual, escalas salariales, fijos y complementos, diferentes sistemas de promoción. El vocabulario mismo hace difícil comparar lo que gana los demás y comparar. A través de la discusión encontramos cuanto teníamos en común, de modo concreto. Durante estos años muchos sindicatos de nivel nacional apoyaban la reclamación de la jornada de seis horas y en las negociaciones en 1986 la jornada semanal fue rebajada hasta las 37,5 horas.

En 1987 el Frente de Mujeres inicio una campaña de "campaña por la negociación salarial de la mujer". Atrajimos a dependientas de tienda, activistas del movimiento feminista y mujeres sin ninguna experiencia política o sindical. El objetivo era diseñar una política de salarios tanto con una perspectiva sindical como feminista. También se quería una política que fuese fácilmente entendible por la gente que no está familiarizada con el lenguaje interno de los grupos políticos o sindicales. La campaña lanzó el término: "Salario para la mujer" y el lema "Un salario con el que vivir". "Queremos un salario con el que vivir y una jornada laboral en la que se viva". En suma, la plataforma política de la campaña denunció que las mujeres gana menos, pero también que hay menos diferencias salariales entre las mujeres que entre los hombres. Los bajos ingresos de las mujeres dependen más de su género que de su calificación educativa o profesional. Hicimos énfasis en el hecho de que el hecho de que las mujeres ganen menos no se debe a que seamos más estúpidas, tengamos una educación deficiente, una profesión equivocada o tengamos organizaciones sindicales más débiles. Ganamos menos que los hombres porque somos mujeres.

Tenemos la experiencia de que el término "Salario para la mujer" es importante porque deja claro que es un problema general en nuestra sociedad, no diferencias entre los individuos concretos. Los intereses comunes entre las mujeres no son biológicos ni mitológicos, están basados en la realidad de la situación femenina en nuestra sociedad. En esta perspectiva consideramos por el aborto legal, la lucha contra la pornografía y la agresión sexual tan importantes como las luchas por mejoras salariales y la jornada de seis horas. Hay diferentes lugares donde combatir la opresión femenina. Los debates sobre el término " Salario para la mujer" crean un entendimiento y unidad entre mujeres con salarios diferentes, de clases diversas, del sector público o privado.

En 1993, el Frente de la Mujer, junto a siete sindicatos diferentes de los sectores públicos y privados iniciaron una conferencia sobre mujer y sindicato en Oslo. Las campañas de "Salario para la Mujer" y la de la jornada de seis horas fueron el sustrato común para la iniciativa. Desde entonces ha habido conferencias en Oslo y otras ciudades a lo largo de todo el país. Los más numerosos han contado aproximadamente con 200 participantes. La conferencia de 1997 en Oslo fue iniciada por 20 organizaciones diferentes. Tanto, organizaciones sindicales locales como organizaciones femeninas. En Noruega hay cuatro confederaciones sindicales nacionales y algunas uniones independientes.

Women Across supera esas barreras y como apuntamos más arriba organiza sindicatos y movimientos feministas, conjuntamente. La opresión de la mujer y la conciencia común de este hecho es el factor que nos une. El modo en que nos organizamos y trabajamos no deja lugar a los tradicionales juegos masculinos de poder y jerarquía. Estamos todavía trabajando para aumentar la participación en esas conferencias. La política feminista y la conciencia nos da posibilidades para conseguir acuerdos al margen de las controversias entre los sindicatos. Queremos que "Wiomen Across" permita la cooperación entre los sindicalistas con cargo y las afiliadas de base en esos sindicatos.. También son bienvenidas las mujeres sin organizar, así como las que no tiene trabajo asalariado. Podemos mencionar que un grupo de activistas para madres solteras ha participado en las conferencias de Women Across. En el trabajo preliminar creamos el marco para debates agrios y brillantes. Al mismo tiempo mantenemos y desarrollamos una plataforma política de cooperación. El Frente de la Mujer juega un papel esencial en Women Across". Promovemos textos y argumentos feministas a través de los cuales prevenimos las estrecheces mentales y organizativas de los sindicalistas. Más allá del debate de la jornada por las seis horas y las estrategias de negociación salarial, las conferencias han discutido la agresión sexual, la pertenencia a la Unión Europea, un informe sobre la Conferencia de la Mujer en Pekín, la destrucción del estado del bienestar y los nuevos ataques contra la mujer a través de la ideología de la socio-biología.

La conferencia en el otoño de 1997 discutió entre otros temas el del racismo. Este debate fue preparado por mujeres de países del Tercer Mundo del Frente de la Mujer y la Unión local de trabajadores de hostelería. La característica principal para camareras o feministas sobre este debate es que fue DIVERTIDO. Los representantes sindicales conciben las reuniones como santuarios. C8uando alguien tiene una buena idea la ponen en práctica sin tener que reconocer ningún liderazgo previo. Es posible discutir cuestiones que no se tocan generalmente en los sindicatos. La comprensión mutua impulsa el trabajo de las trabajadoras en las reclamaciones femeninas del sindicato.
Women Across" es un marco de cooperación en la situación real de las mujeres y sus reivindicaciones. Una cooperación que proporciona espacio para pensar y actuar de manera no tradicional. Una cooperación informal no compromete a los principales líderes sindicales u otras estructuras. Una cooperación donde las mujeres no son definidas como problemas sino vistas como fuertes debido a que son mujeres.

4.- Impacto del movimiento "Women Across"
El desarrollo de la lucha feminista en la clase obrera, ha impulsado la potencia de la clase obrera en su conjunto y de las fuerzas que se oponen al control socialdemócrata de las confederaciones sindicales. (Solo una confederación tiene lazos formales con el Partido Laborista Noruego, pero todas tienen, más o menos, programas socialdemócratas)
Otro impacto en los sindicatos es que la cooperación más allá de los límites entre uniones, profesiones y confederaciones competidoras ha llegado a ser más común. Esto ha ganado tanta fuerza que los líderes socialdemócratas de la mayor confederación sindical, LO, se han visto forzados a cooperar en estas conferencias, pocos años después de que las condenasen como "fraccionalistas" y vulneradoras de los estatutos de los sindicatos.
Pero el mayor impacto ha estado en el área de la lucha salarial. El concepto de que el salario femenino está basado solamente en el hecho de que las mujeres ganan menos que el hombre está ahora ampliamente aceptado. Oficialmente todo el mundo quiere cerrar esta diferencia salarial. Las uniones de mujeres de nivel nacional han pedido que esa diferencia sea eliminada en el año 2000. Y la cuestión de elevación de los salarios femeninos en la retórica liquidadora de colocación de los salarios a nivel nacional. Muchos sindicatos dominados por mujeres son las deseosos de tomar acciones huelguísticas en las negociaciones salariales anuales y el modo positivo en que los sindicatos femeninos los abordan plantea problemas para la estrategia burguesa de diferenciación salarial, individualización de ingreso y negociaciones, etc. El movimiento por el salario femenino es la fuerza más dinámica de todo el movimiento de negociación salarial, hoy en día. Pero como la opresión de la mujer es parte inseparable de la misma sociedad capitalista misma, no hay duda de que esta lucha, tarde o temprano, colocara la cuestión de una sociedad alternativa en su orden del día.

Partido Comunista de Trabajadores AKP (Noruega) 1998

viernes, mayo 15, 2009

Carlos Marx sobre la mujer

Tomado de Karl Marx, Manuscritos Económico-Filosóficos

En relación con la mujer, como presa y sierva del placer de la comunidad, se expresa la infinita degradación en la que el hombre existe para sí mismo; porque el secreto de esta relación encuentra su expresión inequívoca, indudable, abierta y manifiesta en la relación del hombre con la mujer y en la forma en que se concibe la relación directa y natural de la especie. La relación inmediata, natural y necesaria del ser humano con el ser humano es también la relación del hombre con la mujer.

En esta relación natural de la especie, la relación del hombre con la naturaleza es directamente su relación con el hombre y su relación con el hombre es directamente su relación con la naturaleza, con su propia función natural. Así, en esta relación se revela en forma sensible, reducida a un hecho observable, la medida en que la naturaleza humana se ha convertido en naturaleza para el hombre y en que la naturaleza se ha convertido para él en naturaleza humana. Todo el nivel de desarrollo del hombre puede determinarse a partir de esta relación. Del carácter de esta relación se desprende hasta dónde el hombre se ha convertido y se ha concebido como especie, como ser humano.


La relación del hombre con la mujer es la relación más natural del ser humano con el ser humano. Indica, pues, hasta qué punto la conducta natural del hombre se ha hecho humana y hasta dónde su esencia humana se ha convertido en esencia natural para él, hasta dónde su naturaleza humana se ha convertido en naturaleza para él. También demuestra hasta dónde las necesidades del hombre se han convertido en necesidades humanas y, en consecuencia, hasta qué punto la otra persona, como persona, se ha convertido en una de sus necesidades y en qué medida es en su existencia individual, al mismo tiempo, un ser social. La primera anulación positiva de la propiedad privada, el comunismo vulgar, es pues únicamente una manifestación de la infamia de la propiedad privada que pretende ser, sin embargo, una comunidad positiva.

domingo, abril 19, 2009

“La mujer con su lucha protagoniza el cambio”

Por: Rubén H. Fuente: Rebelión
Conversación con Esther Morales, política boliviana y hermana de Evo Morales, Rosario Panoso, de la Federación de Mujeres de El Alto (Bolivia) y la peruana Leddy Mozombite, de las Trabajadoras del Hogar.

DIAGONAL: Perú (Alan García) y Bolivia (Evo Morales) tienen gobiernos muy diferentes. ¿Cómo se refleja esa diferencia en el día a día de la lucha por la igualdad de las mujeres?

LEDDY MOZOMBITE: La situación de las mujeres en Perú es que todos sus derechos son vulnerados. Por eso cada día nos organizamos. Por ejemplo, en la Campaña del Vaso de Leche, más de 5.000 mujeres se manifestaron y pararon la ciudad [Lima].

Según el Gobierno no hay crisis en el Perú. Lo que estará bien son los empresarios y el Gobierno. De hecho, Alan García está tan gordo que cuando salimos a las calles gritamos: “No hay leche, no hay pan, no hay azúcar, Alan a la olla”.

D.: ¿Cómo ha afectado el cambio de Gobierno a la situación de la mujer en Bolivia?

ROSARIO PANOSO: En nuestra nueva Constitución se han aprobado artículos a favor de la mujer, derechos demandados a lo largo de nuestra historia. Antes las mujeres no tenían derecho a títulos de propiedad de tierras. Tenemos derecho a un seguro social todos, hombres y mujeres. El artículo 138 es fundamental a la hora de reconocer el trabajo del hogar. Se pretende erradicar la violencia de género: violaciones, torturas, discriminación, y todo tipo de abusos psicológicos y físicos.

D.: ¿Cuál es la postura de la oposición boliviana respecto a la mujer?

R. P.: La oposición en mi país ha estado buscando todo tipo de alianzas para reforzarse sin interesarle el tema de género. Algunas mujeres han sido utilizadas. Es lamentable decir que la oposición usó a la indígena Sabina Cuellar, una prefecta de Sucre que no sabía leer y aprendió con el proyecto de alfabetización Yo Sí Puedo. Fue elegida asambleísta de la Constituyente por el partido oficial, pero sirviéndose de esta señora ahora de repente la oposición dice: “Nosotros tampoco discriminamos a los indígenas, les damos espacio”.

D.: ¿Cómo ha sido la experiencia de Esther Morales como mujer indígena al estar tan cerca de las estructuras del poder, de un Gobierno del que fue nombrada primera dama?

ESTHER MORALES: En primer lugar no soy ninguna dama, simplemente soy la hermana de Evo Morales. Las mujeres que venimos del medio rural hemos sido explotadas por los patrones. Yo, para llevar mi vida adelante he trabajado y en la noche estudiaba corte y confección. Esto sigue ocurriendo pero ahora estamos en ese proceso de cambio en que mi hermano sirve a su pueblo. Antes los gobernantes para conseguir el voto caminaban con un kilo de arroz, con un litro de aceite, regalándolo a los votantes. Eso ha acabado.

D.: ¿Qué papel puede jugar la mujer en el nuevo orden mundial que se está formando con potencias emergentes como China o India o los profundos cambios en Latinoamérica?

L.M.: Ese cambio también lo hemos hecho las mujeres. Nuestro grito va a ser escuchado. Se dice que la pobreza tiene rostro de mujer. La mayoría de las víctimas de la guerra de Iraq son mujeres y niños. Hemos sido discriminadas durante siglos. Yo creo que la mujer con su lucha está protagonizando el cambio.

E.M.A.: En aymara chachawarma significa hombre y mujer a la lucha. La mujer tiene un trabajo doble, trabajar, traer el pan a casa, cuidar a los niños... Antes había machismo, pero todo eso lo hemos vencido. Ahora luchan marido y mujer, juntos.

Quizá un poquito de compasión tienen por nosotras. Mientras nos gasifican adelante, los hombres por detrás están preparándose con hondas. Las mujeres solas tampoco vamos a conseguir nada. La lucha es hombre y mujer por eso decimos la palabra chachawarma.

R.P.: Vemos que muchos gobiernos están girando a la izquierda. Antes era sólo un gobierno, ahora no sólo podemos decir que hay apenas dos países gobernados por la derecha sino que, además, sus movimientos sociales están ya promoviendo un cambio. Eso se ha visto en Colombia con la Minga [trabajo comunitario] de los campesinos. En Perú también se ha visto en el norte o en la selva cuando les quitaron sus tierras a los campesinos y se las dieron a las transnacionales. Las mujeres vemos desde la óptica de la alimentación, que es crucial para la supervivencia social. Es lo que nos preocupa, tanta hambre, tanta pobreza, por el simple hecho de que alguien tiene que tener la hegemonía.