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viernes, noviembre 22, 2013

Feministas defienden candidatura de Xiomara, donde una mujer es asesinada cada 14 horas

Giorgio Trucchi

Alba TV Ser mujer no es fácil en ningún lugar del mundo, pero en Honduras el desafío es aún mayor. Sin bien, en los últimos años, el país ha ido actualizando su legislación en tema de género, aprobando, entre otros, la Ley de Igualdad de Oportunidades para la Mujer (2000), la Ley contra la Violencia Doméstica Reformada (2005), así como incorporando en el Código Penal la figura del femicidio (2013) y firmando, aunque todavía sin ratificarlo, el Protocolo Facultativo CEDAW (Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer), ese proceso no se ha convertido en una herramienta que garantice los derechos de las mujeres.

De acuerdo con un estudio de la Tribuna de Mujeres Contra los Femicidios, 606 mujeres fueron asesinadas en 2012, es decir un aumento de 94 mujeres asesinadas en relación al año anterior y un promedio mensual de más de 50 femicidios. En la mayoría de los casos se encontraron señales de ensañamiento, como mutilaciones y tortura. Estos datos coinciden con un informe presentado por el Observatorio de la Violencia de la UNAH (Universidad Nacional Autónoma de Honduras), en el que se evidencia la muerte violenta intencional de una mujer cada 14 horas.

Según datos de la Policía Nacional y del Observatorio de la UNAH, 2,851 mujeres fueron asesinadas entre 2005 y 2012, casi el 53% de las cuales (1503) durante los 3 años de administración del presidente Porfirio Lobo.

Además, el Observatorio señala que en el primer semestre de 2013 ya son 300 las mujeres asesinadas, lo que significa un aumento del 8% en comparación con el año anterior.

De acuerdo con el CONADEH (Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de Honduras), más del 90% de los casos siguen impunes por falta de investigación, porcentaje que sube hasta el 98% de acuerdo con los datos que brindan varias organizaciones de mujeres.

A esta trágica situación se le suma una creciente desigualdad de género, con una brecha salarial entre hombres y mujeres del 16.3% (BID). En cuanto a los derechos sexuales y reproductivos, Honduras es entre los pocos países que en el mundo prohíben cualquier forma de aborto y donde se prohíbe el uso y la comercialización de la PAE (Píldora Anticonceptiva de Emergencia), conocida también como píldora del día siguiente.

Golpe a las mujeres

Ante este dramático escenario, las organizaciones feministas no han dejado un solo instante de exigir el respeto de sus derechos y un cambio real de una sociedad que consideran profundamente patriarcal. En este sentido, el golpe de Estado que en 2009 derrocó al presidente Manuel Zelaya vino a profundizar aún más una disparidad que, muchas organizaciones de mujeres, tanto nacionales como internacionales, califican como "epidemia".

Gabriela Díaz, quien trabaja en el Programa de Derechos Sexuales y Reproductivos del CDM (Centro de Derechos de Mujeres), recuerda que las mujeres no son un sector, sino más de la mitad de la sociedad. Siguiendo esta lógica, cada una de las decisiones que un gobierno toma afecta directamente a las mujeres.

“Después del golpe hemos quedado con instituciones muy débiles y con un nivel altísimo de impunidad, y las mujeres somos las que más sufrimos esta situación. Pero lo más increíble es que, de acuerdo con nuestros estudios, el aumento de las muertes violentas de las mujeres es proporcional al aumento del presupuesto del aparato de seguridad del Estado”, dijo Díaz a Opera Mundi.

Para Suyapa Martínez, codirectora del CEM-H (Centro de Estudios de la Mujer - Honduras), el golpe significó un retroceso absoluto de todos los logros alcanzados en tantos años de lucha histórica de las organizaciones de mujeres y el movimiento feminista. “Lo que se vino abajo con el golpe fue la posibilidad de tener justicia, y hubo un retroceso de todo lo que habíamos logrado avanzar en más de 20 años”, afirmó.

En medio de una campaña electoral que ha brindado muy poca atención a los temas de género, y que se ha enfocado mucho más en lo económico, laboral y en el tema de seguridad, destaca el mensaje de la candidata presidencial del partido Libre (Libertad y Refundación), Xiomara Castro, quien ha reservado un espacio muy especial en su programa de gobierno al abordaje de las tantas problemáticas que las mueres viven diariamente.

Expectativas y demandas

Los diferentes encuentros públicos y privados que Castro ha tenido con un amplio espectro de organizaciones de mujeres y el movimiento feminista, ha generado, sin dudas, muchas expectativas en vista de una posible victoria electoral el próximo 24 de noviembre.

“Como movimiento feminista tenemos conciencia de lo histórico que son estas elecciones. En Honduras lo que se enfrentan son dos proyectos de país: uno que implica la hegemonía del capital extranjero y la militarización de la sociedad, y el otro, donde confluyen los sectores históricamente excluidos del país, que impulsa la esperanza hacia un cambio estructural, un golpe de timón en el curso de la historia de Honduras”, explicó Díaz.

Según ella, entre las organizaciones de mujeres hay un sentimiento compartido de sentirse parte de un proceso de transformación, que trasciende incluso el gobierno y que no pide políticas públicas centradas en temas particulares, sino ser parte integrante de todas las políticas y decisiones que se tomen desde el gobierno y el Estado.

“El respeto a la laicidad del Estado es una condición fundamental para la construcción de democracia. Además, demandamos que se recupere la institucionalidad, se garantice el acceso a la justicia, que se refunde el Instituto de la Mujer y que se derogue el decreto que prohíbe la PAE”, dijo Martínez.

Las expectativas del movimiento de mujeres tocan también otros temas, como por ejemplo el acceso a tierra y viviendas, programas de alfabetización, la desmilitarización inmediata de la sociedad, así como todas las temáticas relacionadas con la salud sexual y reproductiva.

La codirectora del CEM-H reveló que en los diferentes encuentros con la candidata del partido Libre percibió apertura y disponibilidad. “No esperamos que pueda resolver de inmediato todos los problemas, ni que comparta todas nuestras posiciones, pero lo que hemos percibido es su voluntad de escuchar, buscar un acercamiento y entendimiento, para encontrar en conjunto las soluciones”, concluyó.

lunes, enero 23, 2012

Feminicidios e Impunidad en Honduras

Silvia Heredia
Cuadernos Feministas En Honduras del 2005 a Junio 2011, más de 2 mil mujeres han muerto víctimas de feminicidio. Su muerte, sus sueños truncados y el dolor de la familia representan uno de los mayores escándalos nacionales de incumplimiento a los Derechos Humanos por parte del Estado hondureño.

Es casi imposible hablar del Feminicidio en Honduras en los últimos años sin abordar el impacto del Golpe de Estado. Tal y como la misma Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, pudo constatar y documentar en su vista al país, a partir del 28 de Junio de 2009 se suscitaron una serie de violaciones a los Derechos Humanos de la población hondureña y un colapso en la institucionalidad del país que se mantiene hasta la fecha impactando directamente en el aumento e impunidad de los feminicidios.

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos en Honduras, Ramón Custodio, reveló que en los que en 2011 (febrero-diciembre), al menos, 5,850 personas perdieron la vida en forma violenta, es decir, alrededor de 18 víctimas diarias. Prosiguió que lejos de mejorar,1 La situación en Honduras es crítica, dijo Custodio, si se toma en cuenta que en el año 2000 se registraba un promedio de 8.7 homicidios por día, cifra que alcanzó un promedio de 20 en el 2011.Para el 2011 los feminicidios representan el 6.55% de las muertes violentas registradas por la DNIC y aunque parece un numero bajo, tomando el año 2002 como base, los feminicidios han aumentado en un 257.9%. 2

La población más afectada en el caso de Honduras son mujeres jóvenes entre 16 y 30 años (41% en el 2009 y 48.54% en el 2010). En este sentido es importante evaluar como el rango de edad ha ido en descenso pasando de 26.6 años3 en el 2006 hasta los 16 en el 2011.

Aun y cuando los funcionarios públicos reconocen públicamente la impunidad que rodea estos casos y el incumplimiento del Estado en el acceso a justicia para las mujeres, no hay avances concretos que garanticen acciones concretas y efectivas de parte del Estado. El 93 por ciento de los casos de feminicidios permanecen en impunidad4. Es decir hay una aceptación de la impunidad que rodea los casos de violencia contra las mujeres.

Otro aspecto a valorar es la estigmatización de la víctima, algo que causa un enorme dolor a los familiares."En el momento que uno pone la denuncia, los policías te dicen, seguro anda en algo malo, a los buenos no les pasan estas cosas, y eso es doloroso escuchar esto, en el caso de nuestra familia. En el caso mío que es mi hermana, es una mujer que trabajaba duro, tenía su trabajo, estaba con sus niñas… y que te digan que a la gente buena no le pasa eso. No querían tomar la denuncia, porque insistimos tanto, fue que lo logramos. Imagínense, alguien que va a poner una denuncia se va. Ese comentario… a la gente buena no le pasa nada, significa entre líneas, ella andaba en algo malo.5

Notas:

1 Diario el Heraldo. Honduras

2 Centro de Derechos de las Mujeres. Observatorio de Derechos Humanos de las Mujeres.

3 Consejo Centroamericano de Procuradores en Derechos Humanos. Situación y análisis del femicidio. 2006 en la Región Centroamericana

4 Tribuna de Mujeres contra los Femicidios.

5 Testimonio de familiar

jueves, noviembre 17, 2011

Hablan las mujeres de la Resistencia hondureña: “Ya no nos quedemos en la cocina con las cacerolas ni nos vayamos a Estados Unidos”

Por: Ingrid Storgen / Argen Press Las Mujeres en Resistencia de Ocotepeque se organizan en el MFNRP. “El cambio de nuestra patria depende de la unión coordinada entre nosotras y ellos”.

Luego del golpe de Estado de 2009, Honduras se vio sacudida por muchas situaciones, algunas lamentables, otras capaces de abrir una puertita a la esperanza que despierta en momentos en que más falta hace.

En el marco de la lucha por recomponer el lacerado tejido de esa sociedad convulsionada, uno de los sectores que está jugando un papel verdaderamente heroico, es el de la organización de Mujeres en Resistencia, MFNRP. Alegra mucho porque ese papel es acompañado por los hombres, démonos cuenta de la importancia que ello implica en una sociedad con raíces históricamente machistas, donde el patriarcado ha sido el que tomó las riendas de la dirección del hogar y de las organizaciones, ya sea tomando decisiones o ejecutando órdenes que pretendía fueran indiscutibles.

En este giro en la Honduras de hoy, que resulta imprescindible, podemos ver que muy atrás en el tiempo va quedando el famoso apotegma instalado que decía “detrás de todo gran hombre, hay una gran mujer”.

Estamos presenciando que ya no es detrás, sino junto a. Y es así como se debe pensar cuando la situación aprieta y la injusticia pretende instalarse.

El pasado 28 de octubre un grupo de compañeros y compañeras, entre las que se destacan dos mujeres líderes naturales en este nuevo movimiento, Mirian Emanuelsson y Sara Rosales, partieron a un encuentro de Mujeres en un pueblo donde Honduras pretende pegarse a sus repúblicas hermanas: El Salvador y Guatemala.



La cita fue en Ocotepeque, en la llamada Casa de la Resistencia desde donde se dirige el trabajo militante de todo el departamento.

El grupo de mujeres recibió la bienvenida brindada por el compañero Reinerio Moreira quien además de recibirlas calurosamente, evaluó que en Honduras el 52% son mujeres, dándole importancia a esta realidad así como a la reunión en la cual las compañeras manifestarían cuáles son sus sueños y necesidades a cumplir.

Parece mentira que entre todas sean capaces de desmembrar los viejos esquemas paternalistas preestablecidos.

El compañero destacó, además de valorar, la importancia que arrastra que dentro de la resistencia estén desarrollando tareas miembros de la etnia maya Chortí a quienes envió un cálido saludo extensivo a la Resistencia Popular de Yoro, también movilizada en el mismo sentido, es decir, en el de alcanzar una Honduras en paz con justicia social, elemento central del proyecto emancipador del recientemente formado partido LIBRE, Libertad y Refundación.

Resaltó la presencia tiempo atrás, del Coordinador del Frente, compañero Mel Zelaya lo que fue motivo de impulso para continuar transitando este nuevo camino de integración y unidad del pueblo hondureño.

Con pocas palabras sintetizó el espíritu real que los empuja para continuar el proceso: “Cada reunión aglutina el germen de un proceso de acción que va en aumento”.

Luego de las palabras de bienvenida del compañero Reinerio, hizo uso de la palabra la compañera Sara Rosales, de quien podemos decir que hizo una clarísima y tajante arenga a las mujeres participantes, saludando en primera instancia a dos compañeras salvadoreñas, hoy residentes hondureñas. La compañera deslizó sus palabras también apuntando a la memoria, haciendo un recordatorio de la muerte del padre de la patria, Francisco Morazán, asesinado por la oligarquía en Costa Rica.

“No queremos repetir la historia, queremos cambios no maquillaje”, puntualizó Sara invitando a las mujeres a unirse a la lucha junto con los compañeros.

Destacó la labor de la presidente del hermano pueblo argentino, Cristina Kirchner como vencedora de las elecciones presidenciales y de Xiomara Castro, a quien define como próxima candidata del Frente.

Sara remarcó la necesidad urgente de cambio, así como expresó su voluntad respecto a que el frente debe tener una presidenta, alcaldesas, regidoras, dejando implícito que no hay cargo que la mujer no esté en condiciones de representar, ni motivo capaz para excluirlas.

Las compañeras presentes dejaron muy claro su proyecto, todas hablaron de sus derechos, de las obligaciones que aunque omitidas, son obligaciones pendientes que tiene el actual gobierno para con ellas, quedando demostrada su férrea voluntad de lucha hasta alcanzar los derechos hoy cercenados por manos del poder.

No dejaron duda alguna de su exigencia respecto a que las mujeres perfectamente pueden y deben ocupar puestos en los gobiernos municipales, distritales y hasta en el propio gobierno nacional.

Nada impide que ellas también sean reconocidas como actoras centrales en el nuevo proceso, que por supuesto no está encaminado hacia el poder actual, al que de hecho rechazan, sino hacia el que vendrá: el del gobierno popular que eche por tierra los deseos de las oligarquías y sus títeres genuflexos, todos orientados a cumplir los caprichos de Washington.

Las compañeras fueron muy claras en sus posiciones, no dejaron nada librado al azar sino que han dado muestras de una organización que si bien hace falta ir puliendo, con el tiempo logrará sortear cualquier tipo de escollo.

La compañera Mirian lanzaba preguntas muy puntuales como para que no quedaran dudas de lo que las compañeras iban anunciando y mediante las respuestas se iba profundizando el verdadero sentir.

Continuaron hablando las compañeras en un orden ejemplar, sin atropello. Dieron su parecer compañeras de Agua Caliente, Ocatepeque y lo hicieron con convicción, todas invitando a sumarse al espacio, declarándose Libres –nombre del nuevo partido.

El discurso más encendido fue el de la compañera Suyapa Peña de Ocatepeque, quien no escatimó fuerzas para contagiar su entusiasmo, tratando de instalar la idea de rompimiento de las pautas sociales establecidas en la sociedad.

Una a una fueron presentándose y lanzando su proyecto, todas con un denominador común: el rol que la mujer debe cumplir y los esquemas que exigen un rompimiento urgente de esquemas establecidos así como la invitación a participar del nuevo movimiento político levantando la frente en alto:

“Ya no nos quedemos en la cocina con las cacerolas ni nos vayamos a Estados Unidos, Honduras puede ser un gran país y nosotras un complemento de los hombres”, concluyó con la fuerza de quien sabe qué es lo que realmente quiere.

Ante la pregunta que le formulara Mirian sobre qué le diría al presidente Lobo, la compañera agregó “el no es mi presidente, pero con todo respeto le diría que piense en esas mujeres que no pueden educar a sus hijos porque no saben, porque no les han enseñado, porque les falta educación, que piense en esos niños que están descalzos, que se ponga una mano en la conciencia si es que todavía tiene conciencia”

Apuntó sin remilgos, como sus compañeras, a la participación de la mujer en el gobierno “vino de una mujer, que piense eso”, agregó ante la pregunta de Mirian respecto a los femicidios que se practican en Honduras.

Las mujeres en Ocatepeque demostraron saber cual es el motivo de su lucha, por qué su interés por mantenerse en movilización contra el régimen opresor que tanto dolor está causando en esa tierra.

A cada comentario o propuesta, seguía el apoyo de los compañeros a quienes se les notaba el entusiasmo generado por esas mujeres que sueñan una Honduras diferente. Ellos destacaron el rol fundamental de esas compañeras para alcanzar la cantidad de firmas que exigía el comando electoral para inscribir el nuevo partido Libre.

La Honduras que hasta el momento se les ha negado ya está naciendo. Y cosa paradójica, ese parto fue producto del error sistemático de un gobierno que no fue elegido, sino que llegó al poder luego de un baño de sangre, represión y persecución.

Esa Honduras que hoy pare mujeres en lucha contra el crimen organizado y que con toda firmeza, consistencia, valor y entrega, sabrán cambiar el curso de esa historia impuesta a fuerza de balacera y atropello.

“Yo soy pura Resistencia” dijeron las Mujeres de la Resistencia Hondureña en el departamento de Ocotepeque.

Y esa pura resistencia será el pilar donde se apoye el futuro de los hijos de ese pueblo cansado de llorar mártires.

Que nazcan nuevos núcleos, que crezcan los que ya nacieron y que la unidad prevalezca porque, como dijeron las compañeras en Ocotepeque: el cambio de nuestra patria depende de la unión coordinada entre nosotras y ellos.

El motor está en marcha, las manos entrelazadas y la voluntad es una: Libres, por Honduras y por el futuro.

——

Video y entrevistas: Mirian Huezo Emanuelsson

Videos de Mujeres en Resistencia-MFNRP [http://vimeo.com/mujeresfnrp/]
1. Mujeres en Resistencia de Ocotepeque. [http://vimeo.com/31995245] Audio: http://www.box.net/s/i2jtte3u11b8rbxoh0ae
2. La mujer maya en el Parque arqueológico El Puente de La Jigua, Copán [http://vimeo.com/31929242]
3. Las Mujeres de la Resistencia, la “columna vertebral” del Frente, protagonistas en la recaudación de las 80.000 firmas [http://vimeo.com/31883708]
4. II Jornada Regional de Mujeres en Resistencia [http://vimeo.com/31601861]
5. III Jornada Regional de Mujeres en Resistencia (1) [http://vimeo.com/31776583]
6. Intervención de Sara Rosales en la III Jornada sobre la Mujer en la historia (2) [http://vimeo.com/31548222]

viernes, septiembre 02, 2011

Honduras: Nuestro andar Feminista...

Sara Tomé / Feminista en Resistencia, CEM-H
Las mujeres de Honduras tienen más de medio siglo de organización en la lucha específica de género, siendo las sufragistas en los cincuenta quienes con trabajo, y esfuerzo sistemático lograron el derecho al voto para las mujeres, la primera victoria por la reivindicación de los derechos negados “por cierto una reivindicación de carácter liberal” y son algunas de esas mismas sufragistas las que se enfrentaron también a la dictadura de Carías, por lo cual fueron perseguidas y asesinadas, algunas de ellas.

Durante los años 80 y 90 se fortaleció un movimiento feminista en Honduras que demandaba al Estado mejores condiciones de vida para las mujeres, priorizando y problematizando la violencia por razones de género. Ese fue un movimiento amplio de mujeres diversas con luchas jurídicas, manifestaciones públicas y propuestas culturales importantes para el país. Para el año 2000 el movimiento feminista y otros movimientos habían logrado los cimientos de una frágil institucionalidad estatal como respuesta a la realidad de los años 90s marcada por el incremento de la problemática de la violencia contra las mujeres y el deterioro de las condiciones materiales de la población. Hubo importantes logros en la legislación, la creación de ciertas unidades de género en el sistema judicial, unidades específicas de investigación de delitos contra la vida de las mujeres, juzgados especializados, e instituciones como el INAM. Estos cambios no llegan a impactar en los crecientes problemas de ingobernabilidad que son agravados dramáticamente por la corrupción, la impunidad, la agudización de la pobreza, y la injerencia de los organismos internacionales en la economía interna acelerando la problemática de endeudamiento galopante del país.


Por más de una década el movimiento feminista dirigió sus estrategias a la política de la presencia desde un feminismo excesivamente institucionalizado que al tiempo que tenía algunos logros jurídicos y culturales, particularizaba la opresión de las mujeres alejándolas cada vez más del resto de las poblaciones oprimidas, y de otros movimientos sociales, y particularmente de la realidad cotidiana y diversa de todas las mujeres. En clave de liderazgo se privilegió a un grupo de mujeres, casi todas asistentes a los mismos espacios, que se hicieron representantes de las otras, mientras se aceleraba la desmovilización de más mujeres en cuanto movimiento. Así continúa la historia de encuentros y desencuentros de un movimiento que dio una lectura posiblemente acorde a su momento, pero que en el actual está limitado en relación a la realidad de la situación y luchas por la justicia en Honduras.

El 28 de junio del 2009, muchas mujeres se trasladaron a casa presidencial a protestar contra el golpe, en Tegucigalpa; otras se movilizaron en sus lugares de residencia. A pesar de que fuimos expulsadas del lugar con balas y bombas lacrimógenas, al día siguiente nos volvimos a reunir indignadas por lo que pasaba, y es ahí donde se manifiesta todo el acervo que desde los años en que duró la “primavera democrática hondureña” fueron un acumulado de experiencia, salimos a defendernos ante los golpistas y sus agentes nacionales e internacionales. Inmediatamente surge la articulación entre feministas y nos autonombramos FEMINISTAS EN RESISTENCIA (artistas, estudiantes, académicas, institucionales, autónomas y comunitarias) y seguidamente nos sumamos al FRENTE NACIONAL CONTRA EL GOLPE DE ESTADO que luego se convirtió en el Frente Nacional de Resistencia Popular. El golpe dado por los grupos hegemónicos nacionales, y los poderes imperiales internacionales tuvieron la intención de impedir cualquier cambio social que implicara la democratización participativa e inclusiva de la sociedad hondureña al servicio del bien común y constituir un ejemplo para la región latinoamericana.

El golpe de estado del 28 de junio 2009 y su institucionalización con las fraudulentas elecciones presidenciales de noviembre del mismo año ha obligado al movimiento feminista hondureño a replantearse su quehacer político. Nos ha colocado en reflexiones profundas en cuanto a que “Ni el activismo puro ni la ‘política de presencia” (citar a Breny Mendoza) han resultado suficientes para visibilizar la opresión de las mujeres ni mucho menos para lograr cambios sustanciales en las estructuras estatales y sociales para que una vida más digna, libre y justa para las mujeres sea posible. Al calor de este movimiento la única respuesta de la institucionalidad lograda ha sido la remilitarización de los territorios y de los cuerpos de las mujeres, el incremento de las violencias y recrudecimiento de la represión contra el pueblo hondureño, y el despojo de los bienes naturales que son la gran riqueza de un país empobrecido como Honduras.

Está en cuestión y en desafío para nosotras las feministas ni más ni menos que la identidad política, propuestas de mundo y estrategias a corto, mediano y largo plazo que nos lleven a la transformación que urge en Honduras, país con la tasa más alta de asesinatos en el mundo. Las alianzas construidas y las que construiremos son parte de las grandes interrogantes. Retomar los pactos con otras expresiones de los movimientos de mujeres y sociales es una de las direcciones teóricas y prácticas que sigue siendo un reto. Reconocemos que instalar nuestro pensamiento no es fácil. Significa enfrentarnos al heteropatriarcado propio del movimiento social hondureño y latinoamericano, entendiendo que ante este momento histórico que vivimos, es una alianza necesaria para la construcción de un proyecto de sostenibilidad de la vida de todos y todas desde una democracia incluyente y participativa.

El legado de este movimiento transgresor para las más jóvenes en nuestro andar feminista ha significado replanteamientos importantes de cara a nuestro entorno. El desenmascaramiento de un falso Estado al servicio de la gente y de una inexistente institucionalidad o más bien de aquella puesta al servicio de un estado golpista y patriarcal significó para las mujeres jóvenes el replanteamiento de teorías y prácticas feministas que fuimos construyendo bajo los parámetros de un movimiento feminista enclavado en las instituciones desde donde los liderazgo son más competitivos y requiere de mucha experiencia para las negociaciones con el gobierno y el estado.

El trasladarnos a la calle por más de 5 meses, salir del espacio oficinista y de los talleres selectivos al espacio público, hizo necesario el cambio de nuestras acciones, el acercamiento y diálogo con los compás de las organizaciones, plataformas y colectivos de todas las expresiones; un reencuentro teórico con la comunidad LGTTBI, un activismo colectivo contra el sistema neoliberal-patriarcal con los compás de artistas en resistencia y sus propuestas transformadoras. Un debate continúo con los compás de otros movimientos que integran el FNRP, los pactos y acciones en conjunto, que sin ceder los principios y propuestas feministas han sido hasta este momento alguno de los logros de esa redirección del movimiento.

Logramos situar nuestra realidad y análisis con la de las mayorías y nos reconocimos feministas, campesinas-os, indígenas, negras-os, pobladoras-res todas-os. Nuestro accionar transitó de lo local a lo nacional, y las aspiraciones caminan hacia la colectividad, solidaridad, el respeto. Pero sobre todo a insertar particulares luchas en una global desde la diversidad de movimientos.


jueves, julio 07, 2011

Conquistas de mujeres difícil de concretar

Danilo Valladares
IPS
La mujer mesoamericana, tras duras batallas, logró avanzar en el respeto de sus derechos en el decenio 2001-2010, pero aún cuesta materializar esas conquistas en la vida cotidiana, coinciden académicas. "Hay logros varios, sobre todo, en lo formal y legal en favor de los derechos de las mujeres", aseguró a IPS Adelay Carías, investigadora de la no gubernamental hondureña Feministas en Resistencia.

"Ahora todos los países poseen leyes contra la violencia doméstica y tienen institutos nacionales de la mujer. Además, hay fiscalías de la mujer y el movimiento feminista se ha posicionado ante los estados con una importante capacidad de incidencia y diálogo", agregó en referencia a la región mesoamericana.

La zona comprende los nueve estados del sudeste mexicano más Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, con una población de unos 70 millones de personas, en gran parte mujeres y niños pobres.

A pesar de los progresos, la activista cree que estos logros aún no son tangibles para ellas. "Los cambios reales y sustanciales en la vida de las mujeres todavía son grandes desafíos", dijo.

Carías citó que en lo económico, la violencia y otros aspectos se siguen coartando los derechos femeninos, una situación que ha adquirido un tinte particular en Honduras derivado del golpe de Estado que derrocó al presidente Manuel Zelaya en junio de 2009.

"Las mujeres teníamos derecho a utilizar la pastilla anticonceptiva de emergencia desde hace 20 años pero al día siguiente del golpe la prohibieron. Hemos sido víctimas de represión y nuestro Instituto Nacional de la Mujer fue debilitado", se quejó.

Walda Barrios, directora del programa de género de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en Guatemala, dijo a IPS que, sin duda, en este decenio se ha caminado en la lucha por los derechos de la mujer mesoamericana.

"En países como Costa Rica, México, Guatemala y El Salvador hay legislación específica que condena la violencia de las mujeres de manera particular con el concepto de feminicidio", ejemplificó.

También observa adelantos en otros campos. "En el caso guatemalteco hemos visto que se han abierto espacios académicos e institucionales como la creación del Instituto Universitario de la Mujer de la universidad de San Carlos", mencionó.

Esta nueva institución comenzó a funcionar en 2005 y entre sus funciones está potenciar la participación de las mujeres en la conducción del desarrollo de Guatemala y plantear soluciones para eliminar la opresión, exclusión y discriminación de que son víctimas.

Barrios también reconoció que se fortaleció la Secretaría Presidencial de la Mujer, creada en 2000 con el fin de coordinar las políticas públicas para promover el desarrollo femenino.

Pero no todo han sido conquistas femeninas en la última década. La marginación de la mujer en la arena política continúa, consideró la activista. Y los datos lo confirman.

Según la Unión Interparlamentaria Mundial, en la región mesoamericana Costa Rica es el que cuenta con más representación parlamentaria femenina, con 39 por ciento del total de legisladores, seguida por México con 26 por ciento, hasta llegar a Belice que no tiene ninguna diputada.

"También hubo retrocesos como en el caso del aumento de la violencia contra las mujeres", indicó Barrios. Aunque, paradójicamente, ha aumentado el número de instituciones que velan por sus derechos y de leyes que castigan estos crímenes.

En 2009, organizaciones de mujeres denunciaron más de dos mil feminicidios ocurridos en los países de América Central y México. En Guatemala, el más hostil del área para las mujeres, más de 5.000 mujeres fueron asesinadas entre 2000 y 2011 sin que nadie pueda frenar las ominosas cifras.

"Es el machismo, el patriarcado, el pensar que nuestro lugar es ser madres, esposas y guardianes de la casa y producir conocimiento es cosa de hombres. Aunque ha ido cambiando, es la ideología dominante", señaló Barrios.

Mayra Alvarado de la no gubernamental Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas, UNAMG comparte los mismos criterios que Barrios, pero quiso poner énfasis en sus preocupaciones.

"Hay cambios favorables para las mujeres en sí, pero después de diez años el tema de la violencia se ha incrementado de manera desbordante, mientras que en materia política hay dificultades para que las mujeres puedan acceder a puestos públicos", dijo a IPS.

"Las condiciones de desigualdad social como la pobreza en que sobreviven la mayoría de las mujeres, el analfabetismo, menos oportunidades para la educación, etcétera, conducen a la violencia", explicó.

En el mundo femenino también hay grupos que sufren la marginación de forma particular, a menudo, más cruel: las mujeres indígenas, aunque en este campo también se han superado obstáculos.

"Muchas mujeres crecieron ya en conciencia de ser personas valiosas que pueden aportar y eso es una batalla ganada, porque ha sido un pueblo siempre relegado", dijo a IPS la mexicana Margarita Mayoral del no gubernamental Centro Nacional de Ayuda a las Misiones Indígenas.

"Se creía incluso que no eran personas, sino animales", remarcó.

"Por supuesto que falta mucho", reconoció, pero "hay que reconocer la conciencia de muchos indígenas mujeres y hombres que han recuperado su dignidad".

Fuera del decenio, en México, donde conviven 62 pueblos autóctonos, consideró que fue clave el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), "porque se visibilizaron los pueblos indígenas quienes dijeron estamos presentes y queremos que nos tomen en cuenta como sociedad".

El 1 de enero de 1994, miles de indígenas del sureño estado mexicano de Chiapas organizados en el EZLN declararon la guerra al gobierno e informaron que avanzarían hacia la capital para instaurar el socialismo, algo que tras 15 días de combates finalmente no sucedió, pero que sí llamó la atención de estos pueblos.

Pero la lucha continúa. "Las y los indígenas tienen que ser los sujetos activos de su propio desarrollo en la medida que van creando conciencia de su ser, de personas valiosas y que pueden aportar a toda la sociedad y a todo el mundo", concluyó.


Fuente: http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=98591


viernes, abril 29, 2011

Una Primavera Árabe para las mujeres

Shahin Cole y Juan Cole
Tomdispatch.com
La “Primavera Árabe” ha recibido abundante atención en los medios de comunicación estadounidenses y occidentales, sin embargo, éstos han pasado en gran medida por alto uno de sus elementos fundamentales: el destacado papel de las mujeres en los levantamientos que barren el mundo árabe. A pesar de la inadecuada cobertura de su papel por parte de los medios, las mujeres han estado, y siguen estando, a la vanguardia de esas protestas.



Para empezar, las mujeres tuvieron un papel importante en las manifestaciones tunecinas que iniciaron la Primavera Árabe, marchando a menudo por la Avenida Bourguiba de Túnez, la capital, junto a sus maridos y con sus niños a cuestas. Después, la chispa para el levantamiento egipcio que obligó al presidente Mubarak a dejar el poder fue una manifestación celebrada el 25 de enero en la Plaza Tahrir de El Cairo convocada por una apasionada joven a través de un video publicado en Facebook. En el Yemen, columnas de mujeres veladas salieron en Sanaa y Taiz para forzar al autócrata del país a que dimitiera, mientras que en Siria, enfrentándose a la armada policía secreta, las mujeres están bloqueando carreteras manifestándose por la liberación de sus maridos e hijos de las prisiones.

Pero junto a esos gestos de audacia van también los temores. Aunque las mujeres miran hacia el futuro, les preocupa que en esa carretera hacia nuevos regímenes parlamentarios democráticos, se excluyan sus derechos a favor de los votantes masculinos, ya sean éstos liberales patriarcales o fundamentalistas islámicos. Todavía pesa mucho en la memoria colectiva la forma en las mujeres, que estuvieron a la vanguardia de la revolución argelina por la independencia de Francia desde 1954 a 1962, fueron relegadas a partir de entonces a los márgenes de la política.


Sin duda, los historiadores debatirán durante décadas las causas de la Primavera Árabe. Entre éstas figuran, ciertamente, las altas tasas de desempleo que sufren las clases educadas, las políticas neoliberales privatizadoras y antisindicales, la corrupción en las altas esferas, el alza de precios de alimentos y combustibles, las dificultades económicas causadas por la disminución de las oportunidades de empleo en los estados petroleros del Golfo y en Europa (gracias a la crisis financiera global de 2008) y las décadas de frustración por las mezquinas y autoritarias formas de gobernar. En sus papeles como trabajadoras y profesionales, así como cuidadoras de sus familias, las mujeres han sufrido directamente todos esos sinsabores y más aún mientras tenían también que contemplar cómo sufrían sus maridos e hijos.

A finales de enero, la periodista independiente Megan Kearns señalaba la relativa falta de atención que la televisión estadounidense y la mayoría de los medios impresos y en Internet habían prestado a las mujeres y, en general, la ausencia de imágenes de mujeres protestando en Túnez y Egipto. Sin embargo, las mujeres no pudieron haber estado más visibles en las grandes manifestaciones de primeros a mediados de enero por las calles de Túnez, ya sea acompañando a sus maridos e hijos o formando líneas de protesta distintivas de ellas mismas, lo cual, dadas las ideas occidentales acerca de las oprimidas mujeres árabes, debería haber constituido en sí noticia.

Las mujeres toman las calles desde Túnez a Siria

Empezando por Túnez, las mujeres han estado allí, en efecto, a la vanguardia de los movimientos de protesta y de cambio social una vez que se inició el movimiento para lograr la independencia de Francia a finales de los años de la década de 1940. Las mujeres tunecinas tienen una tasa de alfabetismo relativamente alta (71%), encarnan más de la quinta parte de los asalariados del país y suponen el 43% de los casi medio millón de miembros que tienen los 18 sindicatos locales. La mayor parte de estas mujeres sindicadas trabajan en los sectores de la educación, textil, sanidad, servicios ciudadanos y turismo. La Unión General de Trabajadores de Túnez (acrónimo UGTT) había ido entrando cada vez más en conflicto con el hombre fuerte del país, Zine el-Abidine Ben Ali, y por eso sus bases y cuadros se unieron con entusiasmo a las protestas de la calle. En la actualidad, la UGTT continúa presionando al gobierno formado una vez que Ben Ali huyó para que ponga en marcha reformas auténticas.

La opinión de las líderes de las mujeres jugó un papel importante en todo lo anterior. Por poner un ejemplo, aunque la mayoría de los tunecinos más sobresalientes sufrieron coacciones para que apoyaran a Ben Ali y a la mafia de su familia política, como por ejemplo la estrella de cine Hend Sabry, cuando empezaron los protestas contra el gobierno ella rompió con el autócrata, advirtiéndole en Facebook para que sus fuerzas de seguridad no disparasen a los manifestantes. Más tarde admitió estar asustada por haber hecho tal gesto público por si hacían daño a sus familiares en Túnez o por si ella misma acababa en un exilio permanente de su patria.

En Egipto, el apasionado video del blog o “vlog” de Asmaa Mahfuz pidiendo a los egipcios que se manifestaran masivamente el 25 de enero en la Plaza Tahrir tuvo un efecto viral, jugando un papel importante en el éxito de ese acontecimiento. Mahfuz hizo un llamamiento para que los egipcios honraran a los cuatro jóvenes que, siguiendo el ejemplo de Mohammad Buazizi (en un acto que desató las revueltas en Túnez), se prendieron fuego para protestar contra el régimen de Mubarak.

Aunque la policía secreta les había descartado ya como “psicópatas”, ella insistió en todo lo contrario, exigiendo un país donde la gente pudiera vivir con dignidad y no “como animales”. Según estimaciones, al menos el 20% de las muchedumbres que abarrotaron la Plaza Tahrir la primera semana estaba compuesto por mujeres, que también se manifestaron en grandes cifras en el puerto mediterráneo de Alejandría. El celebrado album en Facebook de Leil-Zahra Mortada con la participación de las mujeres en la revolución egipcia da idea de cuán variada y poderosa fue esa participación.

Al igual que en Túnez, las mujeres egipcias representan algo más de la quinta parte de la fuerza laboral asalariada y los trabajadores han sido siempre un poderoso motor de cambio en ese país. Antes de que empezaran a movilizarse con las protestas de la Plaza Tahrir, los trabajadores egipcios habían organizado más de 3.000 huelgas desde 2004, siendo las mujeres las que tomaron la iniciativa muchas veces. En el apogeo de las protestas contra el gobierno del eterno dictador Hosni Mubarak, las mujeres sindicadas formaron incluso un nuevo sindicato-paraguas de alcance nacional.

En Libia, las protestas de las mujeres resultaron fundamentales para el movimiento de ciudades enteras que estaban fuera del control del Coronel Muammar Gaddafi, como ocurrió en febrero en Dirna, al oeste del país. Lo que hace tan notable el protagonismo allí de las mujeres manifestantes es la reputación de la ciudad como baluarte del fundamentalismo islámico. El abuso a las mujeres, una cuestión fundamental en países como Libia, hizo estallar las conciencias cuando una recién licenciada de una familia de clase media en Tobruk, Iman al-Obeidi, irrumpió en una conferencia de prensa del gobierno en Trípoli para a acusar a las tropas de Gadafi de haberla detenido en un control y de haberla violado después. Su situación promovió manifestaciones de mujeres contra el régimen en las ciudades controladas por los rebeldes de Benghazi y Tobruk.

El 15 de abril, el presidente vitalicio Ali Abullah Saleh reprendió a las mujeres por mezclarse en público con los hombres “de forma inapropiada” en la inmensa manifestación que se desarrollaba en la capital, Sanaa, así como en las ciudades de Taiz y Aden. De esta forma, la cuestión del papel de la mujer en las protestas masivas contra décadas de autocracia fue, por vez primera, explícitamente abordada por una alta personalidad política, y la respuesta de las mujeres no pudo ser más clara. Salieron en cifras sin precedentes por todo el país e incluso en las zonas rurales, día tras día, acusando al presidente de “mancillar su honor” al expresar que se estaban comportando descaradamente. (De siempre se ha considerado un valor en el mundo árabe evitar empañar el honor de una mujer casta). Es decir, convirtieron el intento del presidente de invocar las costumbres árabes sobre la separación de las mujeres de la esfera pública en un grito contra él en las manifestaciones.

Las mujeres de cierta edad que vivían en la zona sur del país encontraron particularmente penosa la pulla del presidente, dado que han crecido en la República Democrática Popular del Yemen (RDPY), gobernada por un régimen comunista que promovía los derechos de las mujeres. No se las sometió a normas más conservadoras hasta que Saleh unió la RPDY con el Norte del Yemen en 1990. A diferencia de Túnez y Egipto, sólo alrededor de la cuarta parte de las mujeres yemeníes sabe leer y escribir, sólo el 17% han terminado los estudios secundarios y sólo el 5% tienen trabajo asalariado, aunque la mayoría de ellas trabajan muy duramente durante toda su vida, sobre todo en las zonas rurales. No obstante, en áreas urbanas como Aden, Taiz o Sanaa, las mujeres de las clases media y media superior ocupan un lugar importante en diversas profesiones y negocios, o en el profesorado de las escuelas, y más de la cuarta parte de los estudiantes universitarios son mujeres.

Enfrentado al poder de las indignadas mujeres, Saleh se retractó rápidamente, manteniendo que, como nacionalista árabe laico, creía que deberían participar completamente en los asuntos políticos de la nación. Sencillamente se había preguntado en voz alta, afirmó, cómo los miembros del Partido Islah de la posición, una organización fundamentalista musulmana, estaban tan dispuestos a permitir que las mujeres marcharan por las calles contra él cuando en todas las demás ocasiones habían intentado mantenerlas recluidas en sus hogares.

También en Siria, en diversas ocasiones, las mujeres han mostrado su fuerza y valentía acudiendo a manifestaciones enérgicas, a veces sin los hombres pero con sus niños a cuestas. Cerca de la ciudad de Bayda, por ejemplo, miles de mujeres de mujeres gritando “¡Nadie va a humillarnos!” cortaron una carretera costera para protestar por la política de mano dura del gobierno en función de la cual la policía secreta del presidente Bashar al-Asad había arrestado a los familiares masculinos que habían participado en las manifestaciones. Otras veces, las mujeres sirias emprendieron marchas de sólo mujeres para exigir democracia y cambios en la política del régimen

Protegiendo los logros de las mujeres

A pesar del papel preponderante de las activistas femeninas en la Primavera Árabe, la mayoría de los políticos rara vez ha reconocido su importancia y significado real, aunque sí se han beneficiado de lo que ellas han aportado. Fue, por ejemplo, sorprendente que las mujeres no estuvieran representadas en la comisión designada para revisar la constitución egipcia para preparar las elecciones de septiembre, y que sólo se nombrara a una mujer (encima un vestigio de Mubarak) para el gabinete interino compuesto por 29 personas.

Además, fuerzas patriarcales como los clérigos y grupos fundamentalistas musulmanes han decidido que, como consecuencia de los cambios políticos, no deberían ampliarse los derechos de las mujeres. Como un presagio en el viento, cuando un grupo de modesto tamaño de unas 200 mujeres se presentó en la Plaza Tahrir el 8 de marzo para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, se vieron atacadas por jóvenes militantes religiosos que les gritaron que se fueran a casa a hacer la colada.

Es comprensible que los grupos de mujeres y los movimientos progresistas sientan aprensión ante la posibilidad de que en Túnez y Egipto los movimientos fundamentalistas musulmanes tengan más influencia en los parlamentos y traten de presionar la promulgación de leyes que vayan en detrimento tanto de las mujeres como de los sectores laicos. Sin embargo, se han mostrado notablemente reacios a permitir que tales consideraciones les disuadan de apoyar la democracia, algo contra lo que los dictadores de tendencia laica Ben Ali y Mubarak les habían advertido.

La posibilidad de una actual toma del poder por parte de los fundamentalistas musulmanes en cada país sigue siendo mínima en un futuro previsible. En Egipto, el gobierno militar ha conservado hasta ahora una prohibición de la era Mubarak que impide que los Hermanos Musulmanes puedan nombrar candidatos de su propia bandera. Como resultado, sus candidatos gobernarán como representantes de otros pequeños partidos. Además, la organización ha prometido presentarse a los escaños parlamentarios en solo un número limitado de distritos electorales para aplacar los temores de las clases medias de que su objetivo es una toma fundamentalista del país estilo Irán. Es cierto que es probable que el conservadurismo musulmán crezca más a nivel general como corriente política en Egipto, pero cualquiera que sea la forma del próximo parlamento, plantea un desafío para los derechos de las mujeres.

Por ejemplo, algunos miembros de la Hermandad han dejado escapar que van a trabajar en efecto para la implementación de una forma medieval de ley islámica que incluiría la segregación de hombres y mujeres en el lugar de trabajo, mientras que el mufti o principal asesor sobre derecho islámico del gobierno en Egipto ha pedido una “revisión” de las leyes sobre el estatus personal laico que favorecen a las mujeres y que apoyó Suzanne Mubarak, la moderna esposa del depuesto dictador.

En Túnez, los largos años de represión bajo Ben Ali dejaron debilitado al principal grupo fundamentalista, al-Nahda o Partido del Renacimiento. En cualquier caso, su líder, Rashid Ghannouchi, ha estado hablando de institucionalizar un “modelo turco” y dice que, a diferencia de la Hermandad egipcia, apoya el derecho de una mujer a convertirse en presidente del país.

En esto se parece a anteriores fundamentalistas turcos como Recep Tayyip Erdoban y Abdullah Gul, quienes, cansados de que les encarcelaran y de estar siempre a la greña con el establishment laico turco, fundaron el Partido por la Justicia y el Desarrollo. Desde que llegaron al poder en 2002, han luchado por un sistema pluralista como medio para hacer un hueco en la sociedad y en la política a los musulmanes más tradicionales sin tener que promover códigos legales medievales musulmanes.

No obstante, como han mostrado violentas reacciones como el ataque a la protesta en el Día Internacional de la Mujer, las activistas en las cuestiones de las mujeres y los progresistas se preguntan cómo hacer para asegurar que no se reviertan los logros de las mujeres de esta primavera. En Egipto, la importante locutora y crítica del régimen de Mubarak, Buthaina Kamel, tiene sus propias ideas sobre cómo ganar derechos para las mujeres en un entorno nuevo y más democrático. Y va a presentarse para presidenta, algo inconcebible en la era Mubarak.

Aunque no logre muchos resultados, su candidatura es sin embargo algo profundamente simbólico e histórico y otro acto de gran valentía por parte de una mujer en esta nueva era del mundo árabe. (A su decisión se oponen, por supuesto, los Hermanos Musulmanes.) Otras mujeres egipcias confían en que pueda reescribirse la constitución de forma que se refuercen los derechos de las mujeres y se conserven los 64 escaños reservados a las mujeres en el anterior parlamento.

Los políticos del gobierno transitorio de Túnez, durante décadas el país árabe más progresista en cuanto a los derechos de la mujer, están decididos a proteger el rol público de las mujeres asegurando que estén bien representadas en la nueva legislatura. Se han fijado elecciones para el 24 de julio y se ha nombrado una alta comisión para que elabore las normas electorales. Ese órgano ha anunciado ya que las listas de los partidos deberán presentar una paridad entre las candidaturas masculinas y femeninas.

En ese sistema de listas no se vota a un individuo sino a un partido que ha publicado una lista ordenada de candidatos. Si la lista consigue el 10% de los votos a nivel nacional, se le concede el 10% de los escaños del parlamento, y puede ir bajando por su ordenada lista hasta que ocupe todos esos escaños. La paridad para las mujeres implica que cada dos candidatos de la ordenada lista, uno sería una mujer, asegurándoles una alta representación en la legislatura. A este procedimiento se le llama a veces cuota de género “cremallera”. En Escandinavia y en el sur del planeta son habituales las cuotas para mujeres parlamentarias.

Aunque el requerimiento tunecino de paridad de género sigue siendo conflictivo en algunos sectores, el partido al-Nahda de Ghannouchi manifestó su apoyo al mismo recientemente. En contraste, Abdelwaheb El Hani, líder del recién fundado partido de centro-derecha al-Majd, se quejó de que la norma suponía una “violación de la libertad de opción electoral” e insistió en que dudaba de que fuera eficaz para promover la representación de las mujeres. Sin embargo, el izquierdista Partido al-Taydid (Renovación) alabó la medida y la tildó de “histórica” y prometió hacer de la igualdad de las mujeres un “logro irreversible y una realidad efectiva en la vida política tunecina”. En efecto, al-Taydid quiere introducir en la constitución una enmienda explícita por la igualdad de derechos.

Dando a las mujeres una oportunidad de lucha

La Primavera Árabe ha demostrado ser un período de activismo y cambio para las mujeres, recordando el papel de las primeras feministas en el movimiento egipcio de 1919 en la lucha por la independencia de Gran Bretaña, o el importante papel de las mujeres en la Revolución de Argelia. Sin embargo, la gran cantidad de mujeres políticamente activas en las actuales series de levantamientos empequeñece a sus predecesoras. Que este elemento femenino de la Primavera Árabe haya motivado tan escasos comentarios en Occidente sugiere que nuestras propias narrativas, y preocupaciones, acerca del mundo árabe –religión, fundamentalismo, petróleo e Israel- nos han cegado frente a las grandes fuerzas sociales que están cambiando las vidas de 300 millones de seres.

Los avances de esta generación en la educación y a nivel profesional han ayudado a las mujeres, por ejemplo, a través del destacado papel de presentadoras femeninas con un discurso bien articulado en las redes de televisión por satélite como Al Yasira, y por la expansión de Internet y de las redes sociales. Las mujeres han podido ejercer unas funciones de liderazgo en el ciberespacio que el dominio de los hombres jóvenes de las esferas públicas podría haber obstaculizado en las plazas de las ciudades.

Además, su importancia en los movimientos obreros y en las manifestaciones públicas en Túnez y Egipto pone de manifiesto, por otra parte, que tienen ahora mucho más papel público del que habitualmente se les ha reconocido. Incluso algunos científicos han considerado como un paso adelante la tendencia de las mujeres egipcias a llevar pañuelo en la cabeza de las últimas dos décadas. Es una forma de que las mujeres entren en la esfera pública y trabajen fuera del hogar en cifras mucho mayores que antes, a la vez que mantienen una reivindicación de los ideales conservadores de castidad y piedad.

Las activistas de la Primavera Árabe proceden de todas las clases sociales ya que ha sido un movimiento de masas. Las mujeres de clase media y alta a menudo concentran sus energías políticas en los temas de representación política y en las leyes que afectan a la igualdad de las mujeres. Buscar garantías constitucionales de paridad electoral es una vía posible de responder ante cualquier contragolpe político patriarcal.

A las mujeres de las clases obreras les preocupan especialmente los salarios y los derechos de los trabajadores. Sindicatos más fuertes mejorarían las perspectivas de mayores derechos para las mujeres. La sanidad, alfabetización y bienestar material de las mujeres son aspectos que les preocupan a todas. Durante la era de los dictadores, la sanidad de la nación fue a menudo usurpada por una elite reducida de familias con conexiones políticas. Una democratización de la política podría potencialmente llevar a que se dedicaran a las mujeres y a los pobres más recursos estatales.

Tengan en cuenta que mujeres como Buthaina Kamel conocían los riesgos cuando le pedían a Mubarak que dimitiera. Cualquiera que fueran sus condescendientes apelaciones en los temas feministas, los regímenes autoritarios como los de Mubarak y Ben Ali oprimían políticamente y robaban a toda la sociedad, incluidas las mujeres, y habían demostrado que cada vez eran más incapaces de proporcionar los servicios sociales y los empleos de los que las mujeres y sus familias dependían fundamentalmente para poder tener una vida mejor. Antes, los dictadores marginaban a su arbitrio a las mujeres cuando ellas presentaban sus demandas al régimen. Ahora, al menos, tienen una oportunidad para luchar.

Shahin Cole es licenciada en derecho por la Facultad de Derecho de la Universidad Punjab en Pakistán. Ha vivido en Egipto y Yemen.

Juan Cole es profesor titular de historia en la cátedra Richard P. Mitchell y director del Centro para Estudios del Sur de Asia en la Universidad de Michigan. Su libro más reciente es “Engaging the Muslin World”, en Palgrave Macmillan.

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/175384/tomgram%3A_shahin_and_juan_cole%2C_the_women%27s_movement_in_the_middle_east_/#more



martes, marzo 22, 2011

Honduras: ¡Compañera Ilse Velásquez Rodríguez, hasta la victoria siempre!

Frente Nacional de Resistencia Popular /Kaos en la Red
El Frente Nacional de Resistencia Popular expresa su más vehemente protesta por el fallecimiento de nuestra compañera Ilse Velásquez Rodríguez. Asesinada por los cuerpos represivos el Estado cuando se manifestaba pacíficamente contra las oligarquía y su títere Porfirio Lobo Sosa.

Ilse fue una compañera ejemplar, como dirigente magisterial, defensora de los derechos humanos y militante de la Resistencia Popular. Hasta el último momento de su vida se entregó a las causas del pueblo trabajador.

Los responsables de su fallecimiento son los mismos criminales que planificaron y ejecutaron el golpe de Estado; el imperialismo y la oligarquía. La represión que produjo su muerte fue ordenada directamente por el dictador Porfirio Lobo Sosa, que al igual que su predecesor Roberto Micheletti, y la clase corrupta y explotadora que representan, deberán pagar por todos los asesinatos, torturas y destierros que provocan.

Convocamos a toda la base de la Resistencia, a todos los sectores sociales afectados por la aplicación de las medidas neoliberales a manifestarse en Tegucigalpa el lunes 21 de marzo.
¡El ejemplo de nuestra hermana Ilse vive en nuestra lucha!
¡Resistimos y Venceremos!
Frente Nacional de Resistencia Popular



Sentido pésame a Diana, Zenaida y demás familia de Ilse
Mi sentido pésame a toda la familia de mi querida amiga Ilse, quien la conocí
hace más de 30 años, se distinguió siempre por su conciencia social, ella y sus hermanas son muy recordadas por el amor demostrado a su hermano Manfredo, cuando se ponían sus pañuelos blancos y se plantaban en el parque central o fte. al congreso, partía el alma verles, así fue la lucha de estas mujeres,asi creció Ilse, siempre presente en el gremio magisterial y popular, ayer nos saludamos con la alegría de vernos en la toma del boulevar, no hay palabras y formas de aliento, el ejemplo de ella y su familia es lo que nos queda.Ilse baluarte en la lucha popular y magisterial siempre, gracias por ell

María Elizabeth Díaz de Benítez
Lic. en Orientación Educativa.
98956250.

jueves, febrero 24, 2011

Honduras: Las mujeres de la Tierra y del Mar toman la palabra

voselsoberano.com Pese al cansancio tras una larga jornada de trabajo, las mujeres de los diferentes pueblos indígenas y negros de Honduras quisieron encontrarse al finalizar el día en un espacio para ellas, un espacio propio donde generar propuestas rumbo a ese nuevo camino que necesita de la participación e inclusión de todas y todos.

Después de la cena, y tras tomar aliento después de todo un día de trabajo en grupo y en plenaria, las compañeras tomaron asiento en el Salón Comunal de San Juan, dispuestas a seguir construyendo juntas el proyecto hacia una la Asamblea Nacional Constituyente. El objetivo era sacar propuestas desde las mujeres negras e indígenas que, a veces por pena o dificultad de hablar de ciertos aspectos que tienen que ver con la opresión que vivimos las mujeres, no se habían tocado en la Asamblea general.

Aunque costó un poco al principio que los últimos compañeros "mirones" abandonaran el salón, la Asamblea de Mujeres inició con mucho ánimo por encontrarse en un espacio propio. "Hay realidades que nosotras las mujeres vivimos que a veces sólo estando entre mujeres salen", comentó al inicio la compañera que apoyó en la facilitación de la reunión. "¡Tenemos derecho a ser escuchadas!" "¡Algunos hombres nos cortan el espacio!", continuaron las mujeres lencas, chortís, garífunas, créoles, tolupanes y miskitas presentes.

La propuesta de las mujeres lencas de establecer una Corte de las Mujeres para cada uno de los pueblos indígenas y negros fue secundada por todas las presentes, como un mecanismo por denunciar y visibilizar las realidades opresivas que vivimos como mujeres.

Son muchas las inquietudes y propuestas que manifestaron las compañeras esta noche, por lo que se platicó acerca de la necesidad de buscar un espacio más amplio para encontrarse: una Asamblea Constituyente de Mujeres Indígenas y Negras. Otro momento histórico en el que se encuentren y decidan sobre su vida, como hoy, las mujeres de todos los colores que pueblan de costa a costa este país.

lunes, octubre 25, 2010

Poema - Nosotras: esas sujetos...

Por: Lidice Ortega / Feminista en Resistencia
Una, dos, cien, miles
así vamos las mujeres por aquí
aquí donde nos tocó pernoctar para siempre.
No importa lugar ni apellido
definimos nuestra situación
desde hace mucho tiempo.
Hemos aceptado el papel que nos corresponde
no importa el status.
Estamos las privilegiadas
y las no privilegiadas
Estamos:
la funcionaria porque funciona
la obrera por obrera
la madre por madre
la estéril por estéril
la dama por dama
la prostituta por prostituta.

Hacemos maniobras con el tiempo
ligadas a esta inercia
que llamamos vida
porque siendo mujeres
tenemos que aceptarlo
porque son leyes para mujeres
hechas por hombres
¿qué más nos da?

Las habemos flacas y gordas
unas por tomar agua de masa
otras, por tomar leche y cereal.
El día de la madre
a unas nos da frío
a otras nos da calor,
el día de la mujer
a unas nos da risa
a otras satisfacción.

Estamos las poetas académicas
y las poetisas de la calle.
Estamos las que vendemos rosas
en una floristería elegante
y las que ofrecemos claveles
en una esquina de banco.

Nosotras, que somos anónimas
del amanecer
y nos-otras burbujas de hambre
nosotras somos esas – a la que se nos vende
y a las que se nos protege
hasta los ochenta años.

Somos la esposa ignorada
en un centro nocturno
y la sirvienta seducida.
Todas somos nosotras
a cada quien lo suyo
así fue repartido
sin ponernos a escoger.

Estamos las amargadas
y las indiferentes
las antisociales
y las socialísimas
las que damos de comer a nuestros hijos
en cucharita de plata
y las trágicamente miserables
que damos nuestros vástagos
a engordadoras y traficantes de niños.

Nosotras las que siempre callamos
y esperamos
las que tenemos motivos
para gritar
y no esperamos nada.
Estamos las saludables
porque tenemos un gato en casa
y estamos las enfermas
por una existencia solitaria.

Somos muchas las que bebemos champagne
y muchas las que bebemos guaro
las primeras fondeamos en cama
con sábanas de seda
y las segundas
en una escondida acera húmeda.

Estamos las feministas asociadas
y las lesbianas reprimidas
muchas asistimos al Catecumenado
y otras levantamos los ojos
para ver a Dios.

Así vamos todas nosotras
nosotras, esas sujetos
todas somos mujeres indestructibles
nada nos detiene
no importa si somos abogadas
si somos verduleras
médicas, tortilleras
maestras, campesinas
teatristas, pintoras
esposas, amantes
primera dama
o última dama.

Un vientre nos une a todas por igual.
Somos las que motivamos
todos los sentimientos
ternura, delicadeza... amor
aunque haya en cada una de nosotras
una gata furiosa
o una gata sumisa.

Somos las que estamos paradas en el tiempo
y latimos... latimos... latimos!
somos río, mar
jungla, sol
luna y pulmón
¡somos patria!

- Yo siempre he pensado
que Honduras tiene nombre de mujer –


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viernes, agosto 20, 2010

Las Feministas en Resistencia Ante la escalada represiva en Honduras declaramos

1. Nuestro enérgica protesta por el brutal asesinato de la compañera campesina Teresa de Jesús Flores Elvir (52). Teresita, dedicó su vida a la lucha por el movimiento campesino hondureño y era miembra activa del Frente Nacional de Resistencia Popular.

2. Acusamos al Gobierno de Porfirio Lobo Sosa por ser responsable directo de la escalada de violaciones de los derechos humanos de las mujeres, pues no vemos la menor evidencia de querer investigar y castigar estos crímenes cometidos contra las mujeres de la Resistencia, crímenes que hoy por hoy se quedan en la impunidad.

3. Denunciamos y rechazamos la persecución, las violaciones sexuales, las torturas psicológicas y femicidios de las que son víctimas las mujeres hondureñas.

Por tanto, demandamos:

1. De los organismos internacionales, particularmente de la Organización de Estados Americanos (OEA); de la Organización de las Naciones Unidas(ONU); del Sistema de Integración Centro Americano (SICA), se condicione la reintegración de Honduras a los mismos en tanto no demuestre avances definitivos en el respeto a los Derechos Humanos del pueblo hondureño.

2. Del Gobierno hondureño a tomar las medidas necesarias para garantizar la vida, la libertad y la paz de las mujeres y de nuestro pueblo.

3. De todas las organizaciones de mujeres de Honduras y del mundo unirse a nuestras voces exigiendo respeto a los derechos humanos de las/os ciudadanas/os de nuestro país.

¡Por la libertad y el respeto a la vida del pueblo en resistencia¡

¡Ni golpes de Estado ni golpes a las mujeres!



FUENTE http://feministascontraelgolpehn.blogspot.com/

miércoles, julio 14, 2010

Rechazan mujeres hondureñas presencia militar de EE.UU.

Prensa Latina
Mujeres hondureñas rechazaron hoy el incremento de la presencia militar de Estados Unidos en el país y la instalación de dos nuevas bases en la zona del Caribe.

"Son manifiestas las intenciones de Washington de seguir extendiendo su radio de acción y demostrar desde nuestro territorio su hegemonía para ejecutar una guerra que los pueblos no queremos", advirtió el Movimiento de Mujeres por la Paz "Visitación Padilla".

Según afirma un comunicado de la organización, el golpe de Estado del pasado año fue un movimiento dentro de la estrategia yanqui para abrirle el camino al Pentágono e instalar nuevos enclaves en el país. En abril de este año Washington y Tegucigalpa inauguraron una base en el departamento de Gracias a Dios, fronterizo con Nicaragua, en la cual el gobierno norteamericano invirtió dos millones de dólares.

La instalación está bajo coordinación de la Fuerza Naval de Honduras, pero es asesorada por oficiales del Comando Sur del ejército estadounidense.


Otro enclave similar será construido en la isla de la Guanaja, también en el Caribe hondureño.

Estados Unidos cuenta, además, aquí con la base aérea de Palmerola, en el central departamento de Comayagua, adonde fue conducido inicialmente el presidente Manuel Zelaya tras el golpe de Estado del 28 de junio de 2009.

Para el Movimiento de Mujeres por la Paz, el país vive hoy una remilitarización y un incremento desmedido de la presencia de fuerzas norteamericanas que, sin autorización legal y sin consultar al pueblo, vuelven a convertir a Honduras en su patio trasero.

lunes, julio 05, 2010

El lugar de las feministas en el movimiento social hondureño en resistencia

La participación de las feministas en la resistencia tiene una larga y compleja historia. Pese a ello, el hecho más inmediato que explica su papel en el movimiento popular hondureño es su respuesta a la convocatoria que impulsó el presidente Zelaya Rosales a través de la que se consultaría al pueblo si deseaba que en las elecciones de noviembre de 2009 se instalara una cuarta urna para elegir una Asamblea Nacional Constituyente en 2010. El objetivo: elaborar un nuevo texto constitucional.

En este contexto, decidieron participar en el Espacio de Debate Feminista de cara a la Consulta Popular [1], con miras a debatir sobre los asuntos agrarios con una visión de género y en el que las mujeres campesinas sean partícipes y beneficiarias del uso y control del patrimonio de sus tierras y todos los bienes naturales, incorporando el punto de vista de las feministas en cuanto a la paridad participativa y a sus derechos sexuales y reproductivos, entre otros temas [2].

Considerando este escenario concluyeron que las fuerzas populares y progresistas del país, incluidas las feministas tenían ante sí el desafío de articularse de manera autónoma e independiente para promover y participar en la Asamblea Nacional Constituyente (evitando, desde luego, gravitar de manera exclusiva y sumisa en torno a la convocatoria y orientación de Casa de Gobierno). Apartir de entonces asumimos el desafío de garantizar que la Asamblea y la nueva Constitución sean democráticas, progresistas e incluyan a todos los sectores. De lo contrario se corre el riesgo de que se dicte e imponga una nueva Constitución para los grupos de poder que incluso retroceda en los logros democráticos hasta ahora conquistados.


En todo el mundo se conocieron los nefastos sucesos desencadenados desde el domingo 28 de junio de 2009. De ahí en adelante las feministas iniciaron su andadura política unidas y con una identidad propia en el seno del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado. Al definir el Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado (a partir de enero de 2010, Frente Nacional de Resistencia Popular, FNRP) [3] es necesario señalar que éste es un movimiento amplio que surge y se da a conocer como tal el mismo día de la ruptura constitucional. Se trata, en realidad, de un verdadero conglomerado socio-político en el que milita una variedad de hondureñas y hondureños, quienes a su vez están organizados en partidos políticos, gremios, agrupaciones urbanas y rurales, y cuyo elemento común es la defensa de la democracia, demandar la vuelta al orden institucional, el retorno del presidente Zelaya al gobierno y la lucha por la Constituyente. Aeste movimiento se suman las mujeres con el nombre que las identifica a partir de entonces: Feministas en Resistencia (FER) [4].

Planteamientos del movimiento feminista

Considero de particular interés establecer que las feministas hondureñas han hecho sus reflexiones sobre su papel en la construcción de la sociedad y la cultura. Estas reflexiones han venido guiando su participación en el proceso de cambio que vive Honduras. Han avizorado que su vinculación al proceso de construcción de un sistema de relaciones al interior del movimiento popular podría transformarse y ubicar en la agenda de éste los intereses particulares de las feministas.

Las FER entienden que su inserción en el movimiento popular es una apuesta arriesgada. Sin embargo, es válida para darle visibilidad y aportarle carta de ciudadanía al feminismo en Honduras. Comprenden que ésta es una oportunidad única para abogar por un espacio propio a esa parte de la historia que siempre se les ha negado, y que sería la ocasión propicia para continuar haciendo oposición al orden establecido, es decir, encarar al sistema patriarcal-capitalista en el que lucha por sobrevivir. Y, sobre todo, por su reconocimiento como personas feministas [5].

Entienden que ésta es una oportunidad para romper con el arquetipo de feminista que no se contamina políticamente con las medios comunes de la lucha popular. Ese arquetipo la codifica dentro de una corriente masculina de la femineidad y la historia de género en el movimiento social. Deciden hacer sus aportes.

También comprenden que la decisión del pueblo hondureño por transformar su propia realidad tiene implicaciones que van más allá de las propias fronteras de nuestro país, y se han preguntado sobre las causas del golpe y sus gestores.

Causas del golpe

¿Por qué el gobierno de EE UU se ha empeñado en socavar la democracia de un país que, obviamente, no ofrece un gran mercado ni oportunidades de inversiones de gran envergadura a sus transnacionales? Es un mercado que, por su tamaño, no puede tener recursos naturales importantes ni bienes que el complejo militar industrial no pudiese dejar de lado o que la población civil de EE UU no pudiese producir ella misma.

Cuando reflexionamos sobre las causas internas al golpe nos hacemos muchas preguntas: ¿Qué intereses partidarios y políticos aglutinaron al presidente del Congreso Nacional con los militantes del Partido Nacional y con algunos miembros de otros partidos políticos? ¿Qué intereses agruparon a los miembros de la Corte Suprema de Justicia con el Congreso Nacional y el Ministerio Público? ¿Cuáles son los intereses económicos tras el golpe que unieron a todas las organizaciones gremiales de los empresarios en contra del proyecto de consulta ciudadana?

Las feministas tienen, por supuesto, sus propias respuestas. Han comprendido que para EE UU es inadmisible la decisión de la América Latina que entiende que estará mejor situada como una unidad de naciones soberanas que le permita controlar su propio destino. Las feministas saben [6] que los pueblos de América Latina y Estados Unidos deben refundar sus naciones y recuperar sus países del control de las transnacionales y el complejo militar industrial. Deben construir naciones que coexistan en paz, estableciendo relaciones de mutuo respeto, naciones fundadas en una ética de la no-violencia y una política del verdadero buen vecino.

También han visto que la oligarquía, la Iglesia y los militares se han unido para defender una democracia de viejo cuño, en la que la represión de manifestantes, las violaciones a las garantías individuales y los controles a la libertad de expresión son simples “gajes del oficio de gobernar”.

Las FER entienden que los políticos hondureños le han dado un fuerte golpe al proceso de construcción democrática que se ha venido gestando en los últimos 28 años. La oligarquía ha puesto en evidencia su intolerancia, irrespeto a la independencia de poderes, autoritarismo, desdén por los cambios que se han producido en el contexto internacional, ambiciones desmedidas, subordinación a los grupos económicos y una profunda falta de respeto al Estado de derecho.

En este contexto, las FER entienden que las Fuerzas Armadas han sido coautoras interesadas del rompimiento del orden de derecho. Se convirtieron en brazo ejecutor del proyecto de los grupos político-económico y mediático, para impedir la consolidación del proceso democrático y participativo que demandaba el pueblo hondureño.

Ellas se han convertido en abanderadas de las apetencias de la ciudadanía hondureña, que exige que se respete el derecho de todas las personas y grupos a apoyar o rechazar sistemas ideológicos, políticos y económicos que no satisfagan las exigencias de nuestros pueblos. Quieren una sociedad libre y demandan vivir en paz, en sociedades en las que el derecho a la equidad sea una realidad y en las que el respeto a los derechos específicos de las mujeres se considere una obligación social.

Demandan su derecho a conocer la verdad sobre los acontecimientos del 28-J. Se rebelan ante quienes buscan imponer sus criterios particulares como criterio general de la sociedad, impidiendo que un presidente finalice su mandato constitucional porque disienten de sus proyectos políticos. Se rebelan ante la brutalidad militar y policial que impidió que la ciudadanía sea consultada sobre cualquier tema, incluyendo la elaboración de una nueva Constitución. Consideran que manifestarse sobre estos y otros es también un derecho de todas, como también lo es expresar públicamente sus preferencias políticas y sexuales. Gritarlas con toda la fuerza que pueden no las convierte en delincuentes [7].

Las FER se han posicionado al lado del pueblo hondureño y han logrado “pasar las barreras de las armas”. Han aportado al movimiento popular una particular dignidad ciudadana y un lenguaje crítico que ayuda a forjar una sociedad que repudia la inequidad. Han contribuido a fortalecer la práctica pacífica de lucha en el FNRP y han definido el necesario distanciamiento de la lógica letal de la ultraderecha. Como afirmó Leticia Salomón, “si la ultraderecha transnacional escogió a Honduras como su laboratorio de guerra contra América Latina, la resistencia en Honduras no tiene otra alternativa más que romper con la razón genocida de occidente” [8].

Superación y futuro

No cabe duda de que la labor de erigir un movimiento social latinoamericano frente a la ultraderecha global, la resistencia continental, se ha iniciado en Honduras. Las feministas han asumido su rol en la creación de praxis política basada en la prolongación de la vida con decoro, equidad, y bienestar para todas y todos. En su encuentro más reciente realizaron un debate en el marco de la conmemoración del Día Iinternacional de la Mujer Trabajadora. Fue una oportunidad más para reflexionar y reafirmarse en su compromiso de lucha en contra del militarismo y la ocupación extranjera, así como por la construcción de una sociedad justa. Los lemas “ni golpes de Estado ni golpes a las mujeres” y “Nos tienen miedo porque no tenemos miedo” expresan muy bien el espíritu del pueblo hondureño, y en particular las feministas, quienes han demostrado que tienen muy claro su derrotero. Las feministas hondureñas han iniciado su viaje hacia la decodificación cultural e histórica que las tenía arrinconadas en el pasado. Han acabado con los esquemas que las anclaban a un arquetipo de feminista propia del siglo anterior y se insertan en nuestro tiempo a partir de la construcción de un proyecto incluyente, respetuoso de la diversidad en el contexto de una lucha más amplia. Por ello se incorporan a las manifestaciones del FNRP y a sus encuentros para contribuir, con sus particulares aportes, a la búsqueda de un camino común para la refundación de Honduras.

*Anarella Vélez es historiadora, ensayista, promotora cultural y docente en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Forma parte de, entre otras organizaciones, la Asociación Nacional de Escritoras de Honduras (ANDEH) y milita en Feministas en Resistencia.

[1] Organizaciones del Espacio de Debate: Colectivo Feminista Mujeres Universitarias, COFEMUN; Centro de Estudios de la Mujer, CEMH; Movimiento de Mujeres Socialistas Las Lolas; Centro de Estudio y Acción para el desarrollo, CESADEH; Jóvenes Feministas Universitarias; Red de Mujeres Jóvenes; Comisión de Mujer Pobladora; Articulaciones Feministas de Redes Locales; Convergencia de Mujeres de Honduras; Iniciativa Centroamericana de Seguimiento a Cairo y Beijing; y feministas independientes.

[2] Ver el décimo manifiesto del Movimiento de Mujeres Socialistas Dolores Caballero, Las Lolas, en http://estudiosdelamujer.wordpress.com.

[3] Comunicado 37 del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado.

[4] A partir del 28 de junio de 2009 se publican en diferentes medios varios comunicados de las feministas.

[5] En el Manifiesto de las mujeres organizadas en el Espacio de Debate Feminista de cara a la Consulta Popular de 25 de junio de 2009. http://estudiosdelamujer. wordpress.com/6-movimiento-de-mujeres- socialistas-las-lolas-manifiesto-no-9/

[6] Mendoza , Breny: Honduras: El post-golpe y la guerra contra el Frente Nacional de Resistencia Popular.

[7] Salomón, Leticia: “Honduras empresarios y militares protagonistas de un golpe anunciado”.

[8] Mendoza, Breny, Mirta Kennedy: Encuentro Centroamericano “Feministas en Resistencia”.

http://www.revistapueblos.org/spip....

miércoles, junio 30, 2010

Unión, para exigir respeto a la vida y condenar femicidios en Honduras

(CIMAC).- A un año del golpe de Estado en Honduras, (28 de junio 09), las Feministas en Resistencia demandaron la unión de las organizaciones, de ese país, y del mundo, para exigir el respeto a la vida, para condenar los femicidios, y la escalada de violencia, que se agrava en el actual gobierno de Porfirio Lobo Sosa.

En un comunicado, las Feministas en Resistencia denuncian ante la comunidad nacional, e internacional, que persisten las gravísimas violaciones a los derechos de las y los ciudadanos, desatados por las fuerzas represivas, en contra del pueblo organizado en el Frente Nacional de Resistencia Popular.

Ante los femicidios y la violencia contra las mujeres, el gobierno de Porfirio Lobo Sosa, continuador del golpe, no ha tomado las medidas encaminadas a la investigación de los hechos, y en consecuencia, se mantienen en la impunidad.

Asimismo, en menos de tres meses, han sido asesinados 9 comunicadores y se mantienen varios en el exilio. Hasta hoy ninguno de estos crímenes han sido esclarecidos y los responsables no han sido castigados.

El desgaste en la legitimidad de las instituciones se ha puesto en evidencia cuando al menos 10 magistrados de la Corte Suprema de Justicia, (CSJ) participaron en el despido de cinco jueces de los Juzgados y Tribunales por el hecho de mantener una posición crítica sobre la ruptura del orden de derecho.


Denuncian también el asesinato, la persecución, detención arbitraria y la realización de juicios carentes de legitimidad en contra de varios campesinos del Bajo Aguán.
Ante ello, el gobierno de Porfirio Lobo, organizó una Comisión de la Verdad, cuya legitimidad ha sido cuestionada pues responde a intereses eminentemente oficialistas, precisa el comunicado.

Las feministas solicitan solidaridad con la lucha del pueblo hondureño, en la defensa de sus derechos y por la reconstrucción del Estado de derecho, respetuoso de los derechos humanos en contra del asesinato, la detención y tortura de quienes se manifiestan en contra del golpe militar.

Solicitan el apoyo solidario para la Comisión de la Verdad, comisión alternativa creada para esclarecer los hechos, reconocer y castigar las violaciones a los derechos humanos, que se viven en Honduras, con el fin de acallar la lucha pacífica, a favor de la restauración de la democracia, concluye el documento.

martes, junio 22, 2010

Honduras: Feminismo y democracia ...

Anarella Vélez /Tiempo
Las feministas vienen anunciando desde hace más de dos siglos (siglo XVIII) que la democracia es el marco indispensable para el logro de la igualdad, junto con la justicia social y el desarrollo. Hoy en día, la perspectiva de género ahonda en esos planteamientos y consideran que es lesivo a los intereses de la humanidad el que se continúe postergando la construcción una democracia que implique equidad entre los géneros, es decir entre los hombres y las mujeres, pero considerando y respetando sus diferencias. Plantean que el desarrollo humano en sus diversas manifestaciones no sería posible sin una democracia real, es decir incluyente, participativa, sin discriminación ni exclusión de nadie.

Según las feministas hondureñas, en coherencia con sus hermanas del mundo, entienden que la democracia representativa hondureña ha sido un modelo político que ha facilitado a las ciudadanas la ilusión de que, gracias a las demandas de los sectores oprimidos, desposeídos, excluidos, se podrían generar mecanismos que les permitirían asociarse y organizarse de tal modo que se pueda influir en las decisiones públicas. Sin embargo, los recientes acontecimientos han demostrado que la democracia representativa como sistema social está pasando por una profunda crisis de estabilidad y de legitimidad. Hemos visto cómo ha prevalecido la ley del más fuerte. El golpe de Estado es la evidencia más contundente de ello.

Tras el funesto golpe a la institucionalidad del 28-j las mujeres han denunciado que el sistema político hondureño –que se desarrolla en el contexto de una economía liberal globalizada-, ha tenido consecuencias directas en la acentuación de las brechas sociales, étnicas y sexuales, el empobrecimiento de grandes sectores sociales y de la mujer trabajadora específicamente. La situación interna se agrava con un marco internacional en el que la lucha por la hegemonía mundial, iniciada por Busch y extendida por Obama, a la par de la ejecución de guerras de exterminio, sostiene los movimientos internacionales de la ultraderecha en su lucha contra los pueblos que –como el nuestro- se organizan para transformar la injusta sociedad en que les ha tocado vivir.



Hechos trascendentales que introdujeron algunos cambios en la situación de las mujeres, como la aparición de los anticonceptivos, no han servido de mucho para transformar substancialmente las costumbres y leyes que siguen negando los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en Honduras, las luchas por el reconocimiento al valor económico del trabajo doméstico, por su derecho al placer, por salario igual por trabajo igual, por la creación de guarderías para las madres trabajadoras y en contra de la violencia de género son más necesarias que nunca en los albores del siglo XXI y le da vigencia a la rebeldía de las feministas.

Por otro lado, nos encontramos con que algunas mujeres que ocupan cargos de representación popular y que han tenido y tienen acceso al poder, lejos de promover mejoras para las mujeres, han sido aliadas de los sectores fundamentalistas que se oponen a la emancipación de la mujer. Para la defensa de las mujeres se requiere de una conciencia de clase y de género. Es una realidad insoslayable que un cuerpo de mujer no garantiza conciencia de género. De hecho, estas féminas no han asumido la tarea de enfrentar la diferencia para contrarrestar el agravamiento de la ya precaria situación de la mayoría de las mujeres pobres de nuestro país.

En este contexto ser mujer es una tarea muy difícil. Las mujeres libran nuevas y más arduas batallas, ya no por nuevos logros sino por no perder lo ganado a duras penas. Hay aspectos generales que compartimos todas las mujeres a partir de los roles identificatorios de género. El proceso histórico social en casi todos los países ha ido transformando los roles y haciendo entrar en crisis la supuesta identidad femenina. Sin embargo, cuando las mujeres se integran en forma masiva al trabajo asalariado y en vez de una sola jornada, la del trabajo doméstico “invisible”, realizan una o dos jornadas extra domésticas o trabajo asalariado. Lo cual acentúa la situación de subordinación de las mujeres.

En Honduras, más allá de la identidad de género, vivimos una gran diversidad de experiencias, derivadas de las diferencias de clase, de etnia, de cultura. Este hecho ha dificultado desde siempre la posibilidad de una organización incluyente para todas. Sin embargo, a raíz del golpe de Estado, con la organización de un movimiento social amplio, ha surgido el ambiente propicio para el debate y la construcción de propuestas innovadoras desde el movimiento feminista.

Se entiende que el neoliberalismo y la globalización, afecta a toda la población, a hombres y mujeres, a las/os niñas/os, a las/os ancianas/os, siendo las mujeres las más afectadas. Los Estados, los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales y de derechos humanos, la sociedad civil, deben asumir esta situación. Actualmente cuatro de cada diez familias tienen como jefa a una mujer. La crisis de finales del siglo y principios del actual ha afectado de manera grave la situación de millones de mujeres trabajadoras que son víctimas de la violencia intrafamiliar y social, del desempleo generalizado, del deterioro de las condiciones de vida y del medio ambiente en el campo y la ciudad. Debemos buscar respuestas a esta realidad

En nuestra nación las grandes diferencias sociales y por lo tanto culturales hacen difícil la organización política de las mujeres. En los sectores medios, entre profesionistas y académicas hay un avance en los estudios de género, y existen organizaciones institucionales que vinculan a mujeres de distintas regiones a través de seminarios, encuentros, simposios o convenciones internacionales. Pero por lo general esos esfuerzos no repercuten en otros sectores de la sociedad.
De ahí que sea urgente el que las mujeres adquieran una conciencia de género a través del conocimiento del proceso histórico que las ha atrapado, de las redes invisibles que las limitan, de la discriminación de que son objeto. Comprender que tanto ellas como los hombres han sido el resultado de una construcción histórica y social. No son los hombres concretos sus enemigos, aunque frecuentemente son quienes ejercen la opresión, es la sociedad patriarcal que mantiene su poder y difunde su ideología a través de todos los medios que posee. Ideología que lamentablemente ha sido retransmitida por las mujeres.

Estas particularidades de las circunstancias que viven las mujeres nos obligan a cuestionar el sectarismo, la competencia, la lucha por el poder que han permeado las relaciones entre las mujeres, independientemente de su clase o su cultura.

Se cumple el primer aniversario del golpe de Estado y las feministas enfrentan el reto histórico de contribuir como mujeres al fortalecimiento del movimiento social hondureño. La democracia formal imperante en nuestro país, significa en la práctica inequidad e injusticia social. Ellas se plantean sin ambages que no habrá democracia si la mitad de la población no goza de los mismos derechos, si existen minorías discriminadas, si el poder real sigue estando en una mayoría masculina. En síntesis, si las mujeres siguen siendo subordinadas y marginadas de los procesos de construcción social y se aprestan para realizar sus particulares demandas en la Constituyente y el nuevo texto Constitucional.

Contacto: gloriaavelos@gmail.com