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domingo, junio 19, 2011

Vilma Espín: Ejemplo de Mujer Revolucionaria...

Por Mariela Pérez Valenzuela
A cuatro años de su muerte, el 18 de junio de 2007, Vilma Espín, la mujer que dedicó su vida a construir la Patria Socialista en Cuba, que luchó tenazmente por la emancipación de cubanas, representante de los más elevados valores humanos, vive en el recuerdo de quienes la conocieron dentro y fuera de la Isla.

La combatiente, que bajo las órdenes de Frank País participó en el alzamiento armado de Santiago de Cuba el 30 de noviembre de 1956, la mujer valiente que se enfrentó más de una vez a los esbirros batistianos, la legendaria guerrillera, consagró su vida a luchar por los derechos de las mujeres, idea que defendió en su país y en múltiples tribunas internacionales, donde alzó su voz por la defensa de la justicia.

Al triunfar la revolución el primero de enero de 1959, se dedicó a cumplir la histórica misión que le encomendara el Comandante en Jefe, Fidel Castro: unir a la población femenina y organizarla, respaldar su superación educacional, ideológica y cultural para elevar su participación en la vida económica, política y social del país.

Presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) desde su constitución oficial, el 23 de agosto de 1960, Vilma integró la Comisión Nacional de Alfabetización, creó la Escuela de Cuadros Fe del Valle para capacitar a las mujeres con bajo nivel cultural que desde los primeros años de la Revolución asumieron responsabilidades, dirigió la creación de los círculos infantiles, de los comedores escolares y de los hogares para menores sin amparo filial.



Todo ello es expresión de la vitalidad y energía de Vilma, las que puso en función de mejorar las condiciones de vida de las mujeres en particular y de los niños y las niñas.

En la esfera internacional, y como una de las vicepresidentas de la Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM) desde 1963, Vilma denunció la situación de la mujer en el mundo y expuso las experiencias de Cuba en la defensa de los derechos del sexo femenino.

Fue la dirigente cubana quien fundó en 1978 el Centro Regional de la FDIM para América y el Caribe y dirigió su trabajo desde su constitución; fue una de las fundadoras del Frente Continental de Mujeres Contra la Intervención (hoy Frente Continental de Mujeres por una Vida Digna) y presidió en 1984 el Foro Regional de Organizaciones No Gubernamentales para América Latina y el Caribe, preparatorio de la Conferencia Mundial de la ONU.

En numerosos eventos denunció el abuso sexual infantil, las drogas, la pornografía, la corrupción, el comercio de niños y niñas y sus órganos, la pobreza, el trabajo infantil, el analfabetismo y otros males de que son víctimas fundamentalmente los pequeños y la población femenina.

Algunos de los eventos donde la voz de quien se distinguió por su modestia y sencillez, su honestidad y austeridad se hizo sentir fueron la Reunión de Mujeres de la 105 Conferencia Interparlamentaria (2001) y el Primer Congreso Mundial contra la Explotación Sexual Infantil, realizado en Suecia, donde consideró “crímenes de lesa humanidad” a esa nueva forma de explotación del ser humano.

La líder femenina también representó a Cuba, entre otra citas internacionales, en la Cumbre Regional de la Infancia (Colombia, 1998), Conferencia Mundial sobre los Derechos Económicos de las Familias (Curitiba, 1992), Conferencia Mundial sobre Población y Desarrollo (El Cairo, 1994) y la Conferencia Mundial sobre niños afectados por las guerras (Canadá, 2000).

En el año 2003 resultó electa Presidenta de Honor del XVI Congreso Mundial de Sexología celebrado en La Habana. Presidió la Primera Conferencia Regional sobre la Integración de la Mujer al Desarrollo de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), ocupando durante un período la presidencia de la Mesa Directiva de la Conferencia de la Mujer, en ese organismo regional.

Durante dos períodos integró la Junta de Consejeros del Instituto Internacional de las Naciones Unidas de Investigación y Capacitación para la Promoción de la Mujer (INSTRAW).

Cuba estuvo representada por Vilma en las cuatro Conferencias Mundiales de Naciones Unidas sobre la Mujer, desde 1975 en Ciudad de México hasta Nairobi, en 1985, y diez años después en Beijing 1995.

Vilma integró el Comité Central del Partido Comunista de Cuba desde su fundación en 1965 y presidió la Comisión de Trabajo que elaboró la tesis sobre el Pleno Ejercicio de la Igualdad de la Mujer analizada en el Primer Congreso del PCC en 1975.

Heroína de la República de Cuba, 2002, fue merecedora de múltiples condecoraciones, como la Orden Mariana Grajales y la Orden Ana Betancourt, que otorgan el Consejo de Estado de la República de Cuba, así como la Orden Lenin Internacional, por el Fortalecimiento de la Paz entre los Pueblos, Moscú, 1980

También fue galardonada con la Orden Francisco de Miranda, otorgada por la República Bolivariana de Venezuela, en el 2001, y el Título Investigadora de Mérito, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, en el 2000.

Sus palabras cuando recibió el Premio a la Utilidad de la Virtud que le otorgara la Sociedad Cultural José Martí, en el año 2001, son una muestra de su amor y consagración a la patria: ¡Déjenme que la vida, a mi pueblo ofrezca!

En aquel momento expresó: “Muchas mujeres y hombres virtuosos tenemos en Cuba. Ellos y ellas son los protagonistas de una cotidianidad heroica, desde el anonimato de su trabajo, de sus estudios, de sus responsabilidades, modestas o complejas, y entre ellos me complace vivir y luchar, hoy como ayer y siempre, inspirada por la fe en mi pueblo, cantera inagotable de patriotismo, dignidad y decoro”.

José Ramón Machado Ventura, primer vicepresidente cubano, en la velada solemne celebrada tras su fallecimiento, en el que se rindió honores, expresó: …”Era una amiga, una madre, una hermana, sin menoscabo alguno de la autoridad. En ella eran permanentes la consagración por cada tarea, el detalle por cada cosa, la constancia en lo emprendido, la discusión franca y directa por lo que debía corregirse y superarse”. “Era un ejemplo, apuntó, de los dirigentes que reclama la Revolución en estos tiempos.”

sábado, junio 19, 2010

Renace cada día Vilma Espín Guillois...

Este día entristece la historia de Cuba, dejó de existir una de sus más admiradas hijas, símbolo de abnegación y amor, coraje y ternura, heroína, flor: Vilma Espín Guillois.
Desde muy temprana edad se vislumbró en ella el deseo por la superación y el apego a la justicia, honestidad y sencillez, fraguados como valores que le acompañaron siempre.

Fue Vilma combatiente destacada de la clandestinidad del Ejército Rebelde e incansable luchadora por la emancipación de la mujer y la defensa de los derechos de la niñez.

En su historia personal se inscriben momentos especiales como la creación en 1960 de la mayor organización femenina del país: la Federación de Mujeres Cubanas y la integración del Comité Central del Partido desde su fundación en 1965, condición en que fue ratificada en todos sus Congresos.

En 1980, en ocasión del Segundo Congreso del Partido, resultó elegida miembro suplente del Buró Político, y en el Tercero fue promovida a miembro efectivo de esa instancia de dirección, responsabilidad que desempeñó hasta 1991.

Fue Diputada a la Asamblea Nacional desde su primera legislatura y miembro del Consejo de Estado desde su constitución y presidió desde su creación la Comisión Nacional de Prevención y Atención Social, y la Comisión de la Niñez, la Juventud y la igualdad de derechos de la Mujer, de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Vilma renacerá siempre en cada victoria de la mujer cubana, en los hechos cotidianos que autentiquen el protagonismo femenino, en cada conquista de la lucha por la emancipación de la mujer en Cuba y en el mundo.

Fue merecedora de múltiples condecoraciones, títulos y órdenes nacionales e internacionales, entre las que se destaca el título honorífico de Heroína de la República de Cuba y se adjudicó el cariño y respeto de todo el pueblo que la supo una de sus más fieles hijas, combatiente destacada y mujer ejemplar.

Este día, cuando toda Cuba rememora un aniversario de su desaparición física no acuden palabras de tristeza, porque Vilma renace cada día en la perspectiva de lograr un mundo mejor, en la voluntad creadora de todas las mujeres y en la admiración y respeto de todo un pueblo que tendrá para siempre su ejemplo y su sonrisa.

jueves, abril 22, 2010

Vilma Espín: Inauguran salón dedicado a heroína cubana en Suecia...

Cuba Visión
La delegación de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y organizaciones de mujeres suecas y latinoamericanas inauguraron el salón Vilma Espín Guillois, en la sede de la Embajada de Cuba en Suecia. En el acto se reconoció a un grupo de personas que apoyan la batalla por el cese del bloqueo, la liberación de los Cinco Héroes y rechazan la campaña mediática internacional contra Cuba, informa la página digital de la Cancillería de la Isla cubaminrex.cu.

La Secretaria General de la FMC en la embajada de Cuba en Suecia, Tamara Gigato, dio lectura al Llamamiento a la Hermandad entre las organizaciones de mujeres en Estocolmo y la delegación de la FMC, e invitó a las participantes a suscribir un Pacto de Hermanamiento, informó la AIN.

Estuvieron presentes en la actividad firmantes de la carta enviada a Michelle Obama, primera Dama de Estados Unidos, para pedirle su compromiso en la causa por el otorgamiento de visas a Olga Salanueva y Adriana Pérez para visitar a sus esposos, Gerardo Hernández y René González, encarcelados injustamente en ese país.

Por su parte, Bibbi Steinertz, Presidenta del Comité de Mujeres Suecas por la Paz, envió un saludo a la FMC, organización con la cual las Mujeres Suecas por la Paz llevan a cabo diferentes proyectos desde hace varios años.

miércoles, abril 07, 2010

La Revolución, Vilma y la mujer nueva en Cuba...

Por: Anneris Ivette Leyva / Granma Internacional
Hubiese cumplido 80 años y, sin embargo, no ha parado de nacer. El paradigma de la mujer nueva que precisa el Socialismo en Cuba, Vilma Espín Guillois, despierta a diario en la mirada de nuestras abuelas cuando contemplan, aliviadas, las oportunidades de sus nietas; madruga junto a las dirigentes, científicas y obreras para salir en cada jornada a darle al mundo un rostro mejor; abulta sueños y libros en una mochila y se lanza, con las jóvenes, a conquistar resultados en cualquier profesión.

Desde el triunfo revolucionario se consagró a cumplir la encomienda de Fidel de organizar y desarrollar la Federación de Mujeres Cubanas.

Nació en Santiago de Cuba, el 7 de abril de 1930; simbólicamente, en la década donde el derecho a la independencia tantas veces abortado casi llega a cristalizar en una revolución. La ansiada victoria "se fue a bolina"; no obstante, este periodo se encargó de acoger, y madurar en los dos decenios siguientes, a las cubanas y cubanos que librarían la última batalla por la soberanía real.

El deseo por la superación y el apego a la justicia, honestidad y sencillez, se fraguaron en ella como valores sólidos en estos años tempranos, en un ambiente familiar armónico donde imperó la comunicación.



Por ello, asume el valor decisivo del entorno hogareño en la formación del individuo, se esfuerza por promover la asimilación y aceptación plena de esta responsabilidad, de esclarecer y enaltecer el papel de la familia como célula embrionaria de la sociedad deseada; a la par que integra este compromiso a su proyecto de vida personal.

Su papel activo en la fundación de la FEU en la Universidad de Oriente donde fue una de las dos primeras ingenieras en Química Industrial graduadas en Cuba.
Su papel activo en la fundación de la FEU en la Universidad de Oriente donde fue una de las dos primeras ingenieras en Química Industrial graduadas en Cuba.

Durante su infancia y juventud adquiere la certeza de cuánta ignominia encierra cualquier sentimiento de discriminación. Desmontar la invalidez de una "superioridad" basada en criterios religiosos, raciales, de género, opinión, procedencia social y otros, devaluarlos como pretextos para la explotación de una mayoría por unos pocos, llega a ser una de las constantes inquebrantables de su obra.

Nace una vanguardia

La palabra vanguardia siempre halló en Vilma mucho más que letras en común. La condición de integralidad que tanto se demanda de las generaciones actuales, tuvo en ella una exponente irrebatible: estudiante excepcional, amante de la Historia de Cuba, la cual le develó la rica tradición de lucha independentista de nuestro pueblo y le motivó la admiración por sus gestores, tanto por aquellos de los alzamientos del siglo XIX como por los referentes más cercanos, entre ellos Julio Antonio Mella. Fue, además, consecuente seguidora de Martí, de cuyas ideas no hizo un material de lectura sino de acción.

En la Universidad de Oriente, donde matriculó para graduarse como una de las dos primeras ingenieras en Química Industrial en Cuba (también en esto fue abanderada ella misma de la ruptura de esquemas), prestó su voz tanto para defender la oficialización del recinto de altos estudios, como para integrar la coral universitaria.
Enérgica en el enfrentamiento a la dictadura, como lo prueba esta escena en que se enfrenta a uno de los esbirros durante la protesta de las madres santiagueras.
Enérgica en el enfrentamiento a la dictadura, como lo prueba esta escena en que se enfrenta a uno de los esbirros durante la protesta de las madres santiagueras.

Gustaba lo mismo de practicar la gestualidad precisa y delicada del ballet clásico, como los movimientos abruptos y los remates enérgicos del voleibol, de cuyo equipo femenino universitario llegó a ser la capitana.

La pluralidad de tareas asumidas no le hace relegar el interés por la situación política de Cuba, el anhelo de contribuir al cambio; por ello, integra la Federación Estudiantil Universitaria Oriental, y se manifiesta en contra de la alborada funesta del cuartel de Columbia en 1952 (golpe de Estado de Fulgencio Batista), hecho resumible en los sustantivos sangre e inconstitucionalidad, que son las sílabas conceptuales del vocablo tiranía.

Por esta época, se incorpora al recién creado Movimiento Nacional Revolucionario (MNR) bajo la guía del joven Frank País, al cual se uniría en la más estrecha colaboración y confluencia de ideas.

En 1953, las balas revolucionarias que impactan las paredes del Cuartel Moncada penetran más hondo en su conciencia; el retrato de la Patria escarnecida dibujado por Fidel con las palabras más crudas y certeras en su alegato La Historia me Absolverá, impulsa la radicalización de su pensamiento. Así, termina por reconocer en el joven abogado al líder de madurez política y acción decisiva que requería el proceso independentista cubano. Por ello, es también de las primeras, junto a Frank, en unirse al Movimiento 26 de Julio una vez creado.

Entre las principales acciones que protagoniza dentro de la lucha clandestina está el alzamiento en Santiago de Cuba, el 30 de noviembre de 1956, para desviar la atención de las fuerzas de la tiranía y favorecer el desembarco de los expedicionarios del Granma.
Se destacó en la lucha clandestina y después en la Sierra desde los primeros momentos.
Se destacó en la lucha clandestina y después en la Sierra desde los primeros momentos.

Poco antes de morir, Frank País le orienta la tarea de ser coordinadora provincial del Movimiento, y como tal se mantiene hasta junio de 1958, cuando se hace muy peligrosa su situación y, por lo tanto, impostergable el ascenso a la Sierra Maestra, donde llega para combatir con singularidad guerrillera dentro del II Frente Oriental del Ejército Rebelde.

Batalla más grande que la guerra

Cuando el amanecer de 1959 despejó de brumas los caminos a transitar hacia el encuentro de una sociedad de justicia e igualdad en las oportunidades, Vilma acogió el anhelo de las mujeres de incorporarse activamente a esta marcha, y aceptó la encomienda de Fidel de servirles de guía.

Primero, encabezó la necesidad de unir las agrupaciones femeninas existentes en una sola organización revolucionaria, proceso que culmina el 23 de agosto de 1960 con el surgimiento de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), la cual presidió mientras la vida le regaló un día.

Al frente de la FMC, sus acciones estuvieron encaminadas a dotar de herramientas conceptuales, culturales y políticas a un sector históricamente desvalido, sin demasiados amparos legislativos e ignorante de los que escasamente poseían. Las mujeres, por su condición de eternas preteridas, figuraban entre la población más victimizada al triunfo de 1959 en cuestiones como nutrición, salud, educación, condiciones de vida, poder de decisión sobre sí mismas, respeto social hacia su persona.
Compañera y madre ejemplar.
Compañera y madre ejemplar.

Una gran mayoría se dedicaba a rumiar sus penurias en hogares pobrísimos, alternando el zurcido y la cocina menguada con alguna que otra labor en el campo. Otra cifra considerable había decidido optar por la prostitución, al no contar con otros medios para ganarse la vida.

Para ensanchar el derrotero, casi obligado para las mujeres, del confinamiento y la humillación, una de las primeras acciones lideradas por Vilma desde la FMC fue la apertura de escuelas de oficios para campesinas, domésticas, otrora prostitutas; así como la unificación de voluntades institucionales para propiciar su acceso pleno al trabajo asalariado.

También promueve la creación de los círculos infantiles; la cual, además, vuelve la mirada sobre la importancia de la educación en el primer lustro de vida.

Como brújula para este viaje desde el ostracismo y la invisibilidad hacia la nueva femineidad socialista, inauguró la revista Mujeres en 1961, y luego la Editorial de la Mujer, en 1978.

Con los discriminados de la Tierra

Ninguna problemática concerniente a las víctimas de cualquier forma de discriminación le fue indiferente a la guerrillera de la clandestinidad y la Sierra, por eso nacieron instituciones para dar amor e instrucción a los menores sin amparo familiar o con hogares disfuncionales; las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia, y el Grupo Nacional de Trabajo de Educación Sexual, luego devenido Centro Nacional de Educación Sexual, el cual tiene como uno de sus objetivos la promoción del respeto hacia la diversidad sexual.

En cuestiones de género, Vilma entendía que para avanzar era preciso ampliar horizontes de pensamiento y dinamitar esquemas sobre los roles de género en mujeres y en hombres. En tal sentido, propició que en los institutos superiores de enseñanza se abrieran cátedras especializadas en la materia, y que los futuros pedagogos se preocuparan por no reproducir estereotipos sexistas.

Logró insertar en el sistema de salud una perspectiva de género mediante la instrumentalización de ciertos servicios: parto institucional, aborto con el mínimo de riesgos y como opción ante un embarazo indeseado, Programa de Maternidad y Paternidad Responsables.

Defendió el vínculo de la mujer a las tareas de defensa del país: espacio que debían ganar también quienes realmente desearan ser vistas como compañeras y no como acompañantes de los hombres.

Desde su escaño de Diputada de la Asamblea Nacional del Poder Popular, contribuyó a derogar leyes y decretos discriminatorios, y a aprobar cuerpos legislativos para afianzar el carácter de justicia e igualdad de nuestro sistema social. Tal es el caso de la Ley de la Maternidad de las Trabajadoras, la cual incluye la posibilidad de licencia de paternidad retribuida, y más aún el Código de Familia.

Ocupó una de las vicepresidencias de la Federación Democrática Internacional de Mujeres y llegó a ser reconocida en la región y en el mundo como líder del pensamiento progresista femenino.

Aceptó por igual el llamado de encumbrados escenarios internacionales para hablar de la mujer y la Revolución cubana, y el de los más calurosos campos de Cuba llenos de caña por cortar.

Sus innegables méritos la llevaron a merecer el título de Heroína de la República y las órdenes Ana Betancourt y Mariana Grajales otorgadas por el Consejo de Estado.

Quizás la múltiple y vital rutina de las cubanas de hoy, ocupadas en una pluralidad de roles (militantes de organizaciones políticas, de masas; estudiantes, trabajadoras, madres de hogar) les permita recordar, apenas al final del día, que hoy celebran el cumpleaños de quien devino para siempre guía y ejemplo.

Sin embargo, cuando ejerciten el derecho, sin que ello represente una "ofensa a la moral familiar", de compartir con el esposo las tareas domésticas; cuando la maternidad deseada, después del periodo de lactancia, no les corte las alas para el vuelo social; o cuando partan livianas a dirigir colectivos, recibir reconocimientos por su talento o destreza, prepararse para la labor que más disfruten en la vida, rememorarán que todo fue posible porque hace 52 años triunfó una Revolución y, hace 80, nació Vilma.

Celebran velada en honor de destacada revolucionaria cubana...

Prensa Latina
Poemas y canciones distinguieron hoy una velada cultural dedicada a la destacada revolucionaria cubana Vilma Espín en el aniversario 80 de su natalicio.

Disímiles versos, recitados por estudiantes, inundaron la Loma de Mícara, de la serranía de Santiago de Cuba, donde reposan las cenizas de la heroína en el mausoleo erigido a los mártires del Segundo Frente Oriental Frank País.

También, precisa un despacho de la Agencia de Información Nacional, solistas y grupos musicales interpretaron piezas amorosas y patrióticas como Sin ti y El Mambí.

Familiares, amigos e integrantes del secretariado nacional de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) depositaron rosas blancas, rojas y amarillas, y gladiolos ante el nicho de Vilma Espín, fallecida el 18 de junio de 2007.



La secretaria general de esa organización, Yolanda Ferrer, y otras compañeras de trabajo destacaron la admiración por la inolvidable fémina y ejemplar combatiente durante la lucha contra dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958), madre y esposa.

Vilma Espín fue fundadora y presidenta hasta su muerte de la FMC con un gran prestigio entre las cubanas, a quienes guió en la lucha por el reconocimiento social y la igualdad de derechos.

lunes, abril 05, 2010

Apuntes para una Biografía....

Vilma Lucila Espín Guillois nace en Santiago de Cuba el 7 de abril de 1930.Su familia se distingue por la solidez de los valores éticos que orientaron la formación de sus seis hijos: Liliana, Vilma, Nilsa, Iván, Sonia y José Alejandro. Sus padres, José espín y Margarita Guillois, crearon una familia basada en el afecto y el respeto mutuos.

El apego a la justicia, a la honradez, a la honestidad, a la verdad caracterizaba el ambiente familiar que rodea la infancia de Vilma y constituye la base de su personalidad, de su manera de ver y enfrentar la vida.

Cursa estudios primarios en la Academia Pérez Peña, y secundarios en el Sagrado Corazón, escuelas de su ciudad natal, y se gradúa de Bachiller en Ciencias, en 1948.

Años universitarios
Su ingreso a la recién creada Universidad de Oriente marca el inicio de una etapa decisiva en el afianzamiento y desarrollo de sus ideas políticas, que la enrolan entre la más avanzada juventud combatiente de su época.

En sus años de estudiante sobresale también como entusiasta deportista, eficaz integrante del equipo de voleibol femenino y su capitana durante algún tiempo, que representa a la Universidad en lides deportivas con el nombre de Mambises. Al mismo tiempo se interesa y participa en actividades culturales .En 1950, al crearse la Coral Universitaria, forma parte de ella. Su afición por el canto y el ballet se mantienen siempre.



La lucha contra el tirano

Al producirse el golpe de Estado de Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952, quien entraría en la historia como uno de los más abyectos y sanguinarios tiranos al servicio del imperialismo yanqui.

Vilma, junto al profesorado y estudiantes más esclarecidos, progresistas y combativos, integra las filas de los más indignados y públicos manifestantes, que participan valientemente en todo tipo de demostraciones para expresar sus opiniones y repudio por la afrenta recibida por el pueblo. Se incorpora decididamente al recién creado Movimiento Nacional Revolucionario (MNR), fundado por profesores universitarios, cuyo jefe de Acción Provincial fue Frank País.

En 1953, los sucesos del asalto al cuartel Moncada, encabezados por el joven abogado revolucionario Fidel Castro Ruz, conmueven la opinión pública y conmocionan especialmente a todos los santiagueros, mujeres y hombres, que sienten la más profunda admiración por aquella carga de valientes.

La joven Vilma, llena de indignación al conocer que tras los muros del cuartel Moncada se torturaba y asesinaba a los prisioneros, y en un valiente y arrestado acto de rebeldía, acude a una de las postas pidiendo ver a los valientes.

En militante y solidaria actitud, la ciudad acoge a los combatientes perseguidos por las tropas batistianas y el hogar de la intrépida santiaguera se abre también para protegerlos.

Con posterioridad al Moncada, Frank País organizó Acción Revolucionaria Oriental con propósitos muy concretos de preparar un alzamiento.

Al salir de la cárcel Fidel Castro Ruz, ya entonces jefe y fundador del Movimiento 26 de Julio (nombre adoptado en homenaje a la gesta del Moncada), Frank País plantea a todos los integrantes de Acción Nacional Revolucionaria (ANR) sumarse a las filas del Movimiento Revolucionario 26 de Julio. Por esa vía Vilma se integra a la actividad insurreccional como militante de primera línea.

El 14 de julio de 1954 realiza su último examen, concluyendo sus estudios universitarios con el título de Ingeniera Química Industrial, una de las dos primeras mujeres en Cuba en graduarse de esta especialidad. Ese mismo año parte hacia Estados Unidos a cursar un postgrado en el Instituto Tecnológico de Massachussets, Boston.

Al finalizar el curso pide instrucciones a la Dirección del Movimiento y recibe la orientación de pasar por Ciudad México para entrevistarse con Fidel y trasladar a Cuba sus órdenes y mensajes.

De esta manera militante y audaz termina la etapa estudiantil de la recién graduada ingeniera que, sin tiempo alguno para el ejercicio de su profesión, se entrega de lleno a la lucha por la verdadera independencia.

La eterna combatiente

Bajo Las órdenes de Frank País participa en el Alzamiento Armado de Santiago de Cuba el 30 de noviembre de 1956, una de las acciones previstas para la llegada a Cuba desde México de la expedición revolucionaria que vino en el yate Granma, encabezada por su Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Después de este relevante suceso, la casa de Vilma se convierte en Cuartel General del Movimiento en Santiago de Cuba.

El 2 de enero de 1957, en una marcha de madres enlutadas por los asesinatos de la dictadura, se enfrenta cara a cara con los esbirros batistianos, por tales razones es detectada por el enemigo y su casa se registra por primera vez.

En febrero de 1957, Fidel llama a la dirección clandestina del Movimiento a una reunión en la Sierra y redacta un manifiesto al pueblo de Cuba informando la creación del Ejército Rebelde y los objetivos de la lucha. Se produce la trascendental entrevista de Fidel con el periodista norteamericano Herbert Mathews que demostraría al mundo la mentira del gobierno batistiano de que el joven líder revolucionario estaba muerto.

Vilma está presente en esta reunión y participa activamente en el cumplimiento de las órdenes que da Fidel a Frank País; más tarde pasa por completo a la clandestinidad.


La legendaria guerrillera

Es designada posteriormente integrante de la Dirección Nacional del Movimiento y poco antes de ser asesinado Frank País, este la nombra coordinadora provincial del Movimiento en Oriente, labor que desempeña hasta junio de 1958. Su insostenible y peligrosa situación al frente de esta esencial misión revolucionaria exige cambiar el escenario de sus luchas, incorporándose al Ejército Rebelde para convertirse en la legendaria guerrillera del Segundo Frente Oriental Frank País.

Actividades al triunfo de la revolución

Fidel encomienda a Vilma la histórica misión de unir a las mujeres, organizarlas, propiciar su superación educacional, ideológica, cultural, con el fin de alcanzar una plena participación en la vida económica, política y social del país.

El 23 de agosto de 1960, después de un intenso trabajo preparatorio en todo el territorio nacional en zonas urbanas, rurales, en las regiones serranas, se crea oficialmente la Federación de Mujeres Cubanas.

Vilma es elegida su presidenta por la Asamblea Fundacional, por constituir una de las dirigentes más queridas, admiradas y respetadas por las mujeres cubanas.

Ella orientó las grandes tareas de la organización femenina: cursos de primeros auxilios, incorporación de la mujer a la defensa de la patria, impulsó la incorporación de las mujeres a actividades de superación cultural e incluso integró la Comisión Nacional de Alfabetización. Orientó y dirigió la creación de la Escuela para Campesinas Ana Betancourt, las Escuelas Nocturnas de Superación para Domésticas y participó en el plan nacional para erradicar la prostitución en los primeros años de la década del 60.

Dirigió el proceso para la creación de los círculos infantiles y organizó en 1960, las Escuelas de Directoras y asistentes; las de auxiliares de salud, de cocineras y otras especialidades .Presidió desde 1969 hasta 1976, el Instituto de la Infancia.

Vilma inicia, desarrolla e introduce la educación sexual en Cuba.

Dirigió y orientó, desde el triunfo de la Revolución, la lucha por lograr el pleno y real ejercicio de la igualdad de género.

Especial atención dedicó a toda la marcha del movimiento de mujeres de Cuba y del mundo, que lucha por la promoción de la mujer y por las garantías del ejercicio de sus derechos humanos, entre ellos el derecho a la igualdad social.

Bajo su dirección, se produjeron las más profundas transformaciones en la vida y el pensamiento de las mujeres acerca del papel activo que deben desempeñar en la nueva sociedad.

Vilma es reconocida por las mujeres cubanas, latinoamericanas y caribeñas y del mundo en general, como una de las defensoras más tenaces de los derechos de las mujeres en los siglos XX y XXI.

Integró el Comité Central del Partido Comunista de Cuba desde su fundación. Fue miembro del Buró Político y del Consejo de Estado. Presidió la Comisión de Atención a la Juventud, la Niñez y la Igualdad de Derechos de la Mujer en el Parlamento cubano y la Comisión de Prevención y Atención Social adscrita al Consejo de Ministros.



Por siempre vilma

Recibió múltiples reconocimientos como el de Heroína de la República de Cuba. Su muerte ocurrida en Ciudad de La Habana, el 18 de junio de 2007 conmovió a su país y al mundo. Por siempre vive en el alma de la patria.


Nota: Resumen a partir de Apuntes para una biografía, de Yolanda Ferrer, Secretaria General de la FMC y Carolina Aguilar, Miembro del Comité Nacional de la FMC.

aria General de la FMC y Carolina Aguilar, Miembro del Comité Nacional de la FMC.

sábado, abril 03, 2010

Igualdad es...

Marilys Suárez Moreno
Después de enero de 1959, el rol de la mujer en la sociedad cubana comenzó a transformarse gradualmente y en 1964 se produjo una expansión de la fuerza laboral cuando se cuadruplicó el número de trabajadoras en relación con las de 1959, la mayoría de las cuales en ese momento laboraban en el sector doméstico y otros subempleos.

Uno de los trascendentales logros de estos años es precisamente la incorporación masiva de la mujer a la vida económica del país, premisa para una verdadera igualdad, pues permite el desarrollo de sus potencialidades, lo cual influye positivamente en la familia y en la sociedad.

Para Vilma Espín Guillois, la lucha por la igualdad femenina fue una constante de su quehacer político y revolucionario al frente de la Federación de Mujeres Cubanas. Estaba consciente de que el trabajo a desarrollar por la organización, era no prometerles cosas, sino que ellas mismas conquistaran los escalones que tenían que vencer.

“Nunca le dijimos a las mujeres que con esto se emancipaban; o que tenían que exigirle al gobierno o a los hombres la emancipación o la liberación. No hablábamos de que había desigualdad y de que había que hacer tal y tal cosa para eliminarla… sino de que la mujer participara en todo”, explicaría a propósito Vilma. Añadiendo: “No, lo que queríamos era que la mujeres participara y lo que las mujeres querían eran participar. Pienso que esta fue la mejor forma”.


Así, la Federación de Mujeres Cubanas, apenas recién constituida el 23 de agosto de 1960, emprendió una política dirigida a elevar el nivel ideológico, político, cultural y técnico de las mujeres a fin de incorporarlas al proceso de construcción de la nueva sociedad. Objetivo que significó, desde sus inicios, un acicate para ir eliminando los prejuicios enraizados, como consideraba la Presidenta de la FMC. Y planteó que fue a partir del I Congreso del Partido Comunista de Cuba en 1975, cuando se empezó a utilizar la palabra igualdad como criterio para las siguientes etapas de trabajo de la organización. “Analizamos que había machismo, pero había rezagos presentes en la propia mujer”, que se autolimitaba y tenia prejuicios, por lo tanto, era “un asunto a enfrentar por mujeres y hombres juntos”.

Ciertamente, este proceso a nivel de toda la sociedad, fue modificando su posición en la familia y en la sociedad. Su participación en la producción, en tanto que implicaba su independencia económica, fue transformando las relaciones de dependencia en el matrimonio y posibilitando un cambio en sus ideas, en su forma de encarar la vida. Camino que no ha estado exento de dificultades para la mujer, inclusive en el marco familiar: no se rompe con una tradición cultural de siglos de un día para otro.

La igualdad de derechos entre el hombre y la mujer, en ascenso desde la victoria revolucionaria del primero de enero, ha sido consagrada en nuestras leyes y en la Constitución Socialista y revalidadas en el Código de la Familia, el Código de la Niñez y la Juventud, la Ley de Seguridad Social (recientemente modificada), la Ley de Maternidad y, en general todas nuestras leyes establecen la unidad entre derechos y deberes en la organización de las relaciones familiares, políticas y económicas.

En los tiempos que vivimos, igualdad no es solo iguales derechos en el hogar, el trabajo y la educación de los hijos. Es también vencer prejuicios, limitaciones e incomprensiones en aspectos que nos afectan mucho todavía y que lastran la escalada femenina a peldaños más altos. Es tomar las riendas en su propia promoción a cargos directrices, ensanchando los espacios sociales y laborales ganados, en un país donde más del 46% de la fuerza laboral lleva tacones y conforman el 65,63% de la profesional y técnica. Y más que todo, redimensionarnos en cuanto a las relaciones de género.

Como bien dijo Vilma, artífice de la unidad de las cubanas que exaltó ante si mismas y ante la sociedad, “somos protagonistas de una Revolución que nos ha enaltecido, que nos ha hecho dignas, que ha hecho posible el ejercicio de todos nuestros derechos”.

viernes, junio 19, 2009

Recuerdan A Vilma Espín En El Segundo Aniversario De Su Desaparición Física

Por Odalis Riquenes Cutiño
Mayarí Arriba, Santiago de Cuba.—Cientos de habitantes del Mayarí que supiera de su estirpe guerrillera, en representación de los santiagueros y los cubanos, rindieron homenaje a Vilma Espín Guillois en el segundo aniversario de su desaparición física, con una sentida marcha hasta el Mausoleo a los Mártires del Segundo Frente Oriental Frank País García, donde descansan sus cenizas.

Al filo de las 11:00 de la mañana de este jueves los habitantes de la serranía, encabezados por Yolanda Ferrer, secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas y Asela de los Santos, compañera de la Heroína del la Sierra y el llano, entre otros dirigentes, partió desde el poblado cabecera del Segundo Frente hasta el Mausoleo a los Mártires de ese frente guerrillero, donde fue depositada una ofrenda floral a nombre del pueblo de Cuba ante el monolito que perpetúa la memoria de la eterna presidenta de la FMC.


Durante la jornada de tributo, que incluyó también el depósito de flores ante los nichos de sus compañeros del Segundo Frente, en acto político-cultural se le dedicaron versos y canciones, y desde la base de la montaña de Mícara emergió otra vez el compromiso de los habitantes de su tierra natal, especialmente las mujeres, de continuar siendo fieles a su ejemplo de ternura y entrega.

El homenaje a Vilma, y como una expresión del especial cariño que sienten por ella sus coterráneos, tuvo su prolongación en bloques y delegaciones de la FMC santiaguera y otros sitios vinculados con su figura, como su casa natal, donde hoy el Centro de Desarrollo Artesanal Industrial El Quitrín, deja ver los frutos de sus empeños por el rescate de nuestra identidad.

jueves, junio 04, 2009

Rinden Homenaje a la Heroína Cubana Vilma Espín

Por: Mariela Pérez Valenzuela / Revita Mujeres
Mujeres ecuatorianas y representantes de 17 naciones de América Latina rindieron un emotivo homenaje a la heroína cubana Vilma Espín, incansable luchadora por la emancipación femenina.

En el acto, realizado en la Casa de la Cultura Ecuatoriana, la presidenta de Escritores de Pichincha, Yolanda Añazco, destacó la trayectoria revolucionaria y el papel desarrollado por Espín en Cuba y en todo el mundo a favor de la emancipación de las mujeres.

Añazco hizo un recuento de la vida de la líder de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), quien falleció en 2007.


Escritoras y poetisas ecuatorianas leyeron poemas y obras dedicadas a esta luchadora de la Isla por los derechos de las mujeres y a Transito Amaguaña, destacada dirigente indígena, fallecida este mes en Quito.

La secretaria general de la FMC, Yolanda Ferrer, agradeció las expresiones de cariño, admiración y solidaridad hacia Espín y resaltó su papel en la unidad de las mujeres cubanas.

Destacó asimismo el importante rol desempeñado por la luchadora revolucionaria por la integración latinoamericana y caribeña, y la importancia de las mujeres en este proceso de unión.

Organizado por el Comité Permanente de los Derechos de las Mujeres, la Coordinadora Política de Mujeres de Ecuador y el Movimiento de Mujeres Vilma Espín de la provincia de Manabí, este homenaje contó con la presencia de Dora Carcaño, Coordinadora de la Oficina Regional de la Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM).

Participaron además los embajadores Benigno Pérez, de Cuba, y Javier Sarate, de Bolivia, así como Magali Llort, la madre de Fernando González, uno de los Cinco antiterroristas cubanos prisioneros injustamente en cárceles de Estados Unidos.

domingo, marzo 08, 2009

Inaugurado VIII Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas

Por: Mariela Pérez/ Revista Mujeres

El VIII Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) fue inaugurado con la presencia de José Ramón Machado Ventura, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el capitalino Palacio de las Convenciones.

Durante la inauguración, Yolanda Ferrer presentó una síntesis del Informe Central del VIII Congreso, donde se resume el trabajo desarrollado por la organización y es expresión de la continuación de la marcha ascendente hacia el pleno ejercicio de la igualdad.

También se propuso y se aprobó por unanimidad que el logotipo y bandera de la FMC lleven la imagen de Vilma Espín.


Presiden la cita otros miembros del Buró Político, de los Consejos de Estado y de Ministros; Yolanda Ferrer, secretaria general de la FMC y miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba; Melba Hernández, heroína del Moncada; Asela de los Santos, fundadora de la organización y combatiente junto a Vilma Espín en la clandestinidad y en la Sierra, familiares de los Cinco cubanos luchadores antiterroristas encarcelados en Estados Unidos; dirigentes de la UJC, representantes de organizaciones políticas y de masas, de las FAR y del MININT.

Durante la apertura, dos jóvenes del Batallón de Ceremonia que escoltadas el uniforme guerrillero y la pistola de la heroína de la Sierra y el llano Vilma Espín, depositaron estos símbolos en urnas que presidirán las sesiones del Congreso.

Elsa Rojas Hernández, integrante del Secretariado Nacional de la FMC, afirmó que el uniforme de verde olivo redentor y su arma de combate para defender la patria constituyen símbolos de la decisión de todas las patriotas cubanas que seguimos su ejemplo. Llegue este mensaje al líder de la Revolución cubana Fidel Castro, máximo promotor de las conquistas de las mujeres cubanas, expresó.

Durante la inauguración, Yolanda Ferrer presentó una síntesis del Informe Central del VIII Congreso, donde se resume el trabajo desarrollado por la organización y es expresión de la continuación de la marcha ascendente hacia el pleno ejercicio de la igualdad.

Durante esta jornada, Elsa Rojas presentó la relatoría de la Comisión 1 “Política de Cuadros y funcionamiento integral de la Organización”, reunida en horas tempranas.

También se propuso y se aprobó por unanimidad que el logotipo y bandera de la FMC lleven la imagen de Vilma Espín. Un aplauso cerrado acompañó a un destacamento del Batallón de Ceremonia cuando colocó la bandera con el nuevo logotipo al lado de la cubana y de la que hasta ahora ha representado a nuestra organización.

Mañana, en coincidencia con el Día Internacional de la Mujer, será la clausura del Congreso. Ahí también estará la primera y única presidenta de la FMC hasta ahora, Vilma Espín, aunque no físicamente, sí en el corazón de cada mujer que asista o no al Congreso, pero que la reconocerán siempre como una de las figuras más importantes de la historia contemporánea cubana.

Vilma siempre ocupará un lugar supremo en el corazón del pueblo cubano, en las millones de mujeres revolucionarias que vieron en ella a una de las personas más sencilla, honrada, modesta y firme; a la honesta combatiente; a la legendaria guerrillera del II Frente Oriental Frank País, quien se dio a la tarea al triunfo de la Revolución de unir a las mujeres, organizarlas, propiciar su superación para alcanzar una plena participación en la vida económica, política y social del país.

Al encuentro, que tiene lugar en el capitalino Palacio de las Convenciones, asisten 973 delegadas seleccionadas en las 14 provincias y el municipio especial de Isla de la Juventud.

A la FMC pertenecen hoy cuatro millones 205 mil 091 federadas, lo cual representa el 88,1 por ciento entre las mujeres a partir de 14 años.

Al cierre de las sesiones será elegido el nuevo Comité Nacional de la Federación de Mujeres Cubanas.