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sábado, mayo 01, 2010

1° de mayo “Día de las Trabajadoras y los Trabajadores”

Prensa: Minmujer Como todos los días este 1° de mayo se celebra el Día de las y los Trabajadores. En vísperas de una jornada, que desde sus orígenes ha tenido carácter reivindicativo, desde esta tribuna queremos recordar que en el mundo hay millones de personas privadas del derecho que todas las personas tienen a un trabajo digno, y otros muchos millones, fundamentalmente mujeres y niños están sometidos a explotación o a regímenes laborales cercanos a la esclavitud.

En el año 2003, la cifra de personas desempleadas se elevó en todo el mundo a 185,9 millones, aproximadamente un 6,2% de la fuerza laboral total. La tasa de desempleo más elevada (14,4%) se dio entre los jóvenes de edades comprendidas entre los 15 y los 24 años.

Se estima que en 2003 el número de "trabajadores pobres", aquéllos que viven con un dólar diario o menos, se situó en 550 millones.

Las mujeres y los niños continúan siendo los sectores que sufren más desventajas que la media global.

En 2003, el 40 por ciento de los 2.800 millones de trabajadores del mundo eran mujeres. La mayor parte de ellas tienen que hacer frente a tasas de desempleo más elevadas y a salarios más bajos.

Las mujeres suponen el 60 por ciento de los 550 millones de trabajadores con ingresos de un dólar o menos al día.

Se estima que entre un 50 y un 80 por ciento de la producción, elaboración y comercialización de alimentos corre a cargo de las mujeres, además el 70 por ciento de las pequeñas empresas son llevadas por mujeres, teniendo estas últimas menos acceso que los hombres a la formación continuada en las empresas.

OIT

Diversos estudios calculan que la labor no remunerada de la mujer en el hogar representa un tercio de la producción económica mundial. OIT

Las mujeres siguen ganando menos de lo que ganan sus homólogos masculinos, incluso en ocupaciones "típicamente femeninas" como en la enfermería y la enseñanza. OIT.

En Asia Oriental hay 83 mujeres económicamente activas por cada 100 hombres. La cifra desciende a 40 mujeres por hombre trabajador en regiones como Oriente Medio, África del Norte y Asia Meridional.

Estudios realizados muestran que los salarios de hombres y mujeres aumentan aproximadamente en un 10% por cada año de escolarización. Hay más de 100 millones de niños que no van a la escuela y que arrastrarán durante toda su vida esa enorme desventaja.

44444Cerca de 246 millones de niños y niñas son víctimas de la explotación infantil en todo el mundo. De éstos casi tres cuartas partes trabajan en entornos de riesgo, como minas o fábricas, o manipulando sustancias peligrosas, como componentes químicos y pesticidas agrícolas.

Aproximadamente 5,7 millones de niños trabajan en circunstancias particularmente terribles, cercanas a la esclavitud, o en condiciones de servidumbre.

Se estima que cada año 1,2 millones de menores de edad son víctimas de la trata de personas en todo el mundo.

La utilización de la infancia como mano de obra u objeto sexual constituye un negocio internacional muy lucrativo.

La eliminación del trabajo infantil en el mundo podría generar beneficios por valor de 5,1 billones de dólares, una cantidad equivalente a 7 veces los costos estimados para el logro de este objetivo.

Según estimaciones oficiales hay alrededor de 11,2 millones de niños trabajadores en India.

Se calcula que el comercio sexual, cuyo volumen de ingresos es de miles de millones de dólares, afecta a 2 millones de menores de edad, en su mayoría niñas.

Existen más de 300.000 niños soldados, algunos de ellos no rebasan la edad de ocho años, que luchan en conflictos armados en más de 30 países de todo el mundo.

Fuentes: OIT (Organización Internacional de Trabajo), UNICEF y Naciones Unidas

(Cortesía de: www.manosunidas.org)

lunes, marzo 15, 2010

El Día Internacional de la Mujer y cien años de lucha

Elena Ibarra
Aporrea A cien años, de aquel victorioso 1910, cuando en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, realizado en Copenhague, donde la feminista alemana Clara Zetkin, acompañada de su compañera Kathy Duncker, solicita que el 8 de Marzo se instituya como el Día Internacional de la Mujer, lo cual fue aprobado; todavía persisten quienes adjudican a este acontecimiento hechos aislados, como pretende presentarlo la historiográfica norteamericana y española, mutilando los procesos históricos; el Día internacional de la mujer es producto de la lucha indiscutible del Movimiento Internacional de Mujeres Socialistas.

Pero quienes han librado estas luchas?, ¿A quienes debemos los avances alcanzados?, ¿Cuáles son los hechos, que han intervenido en la construcción de esta historia?, ¿Cuáles son las heroínas que han realizado estas tareas y la historia machista ha invisibilizado?.

Son muchas las interrogantes, señalarlas es una tarea ardua y delicada si queremos no cometer los errores cometidos por otros y otras, quienes respondiendo a sus intereses de clase, las han invisibilizado y cambiado los hechos de forma acomodaticia e irresponsable; contraria a esas premisas, es mi modesta pretensión de hacer un esbozo teórico sobre la construcción del proceso revolucionario que llevó a la concreción del Día Internacional de la Mujer, como parte del proceso de robustecimiento de las luchas de las mujeres por el género y reivindicaciones sociales como el voto y la obtención de un lugar en la sociedad, un lugar sin privilegios, sino como iguales, con los mismos derechos y deberes.

Y es precisamente Clara Zetkin Eissner, la incuestionable protagonista, luchadora incansable que nace un 5 de julio de 1857, y a los 24 años ingresa al Partido Socialdemócrata donde militó hasta 1917, cuando decide ingresar al Partido Socialdemócrata Independiente de Alemania (USPD), concretamente en su ala más izquierdista, la Liga Espartaquista, la cual formará posteriormente el Partido Comunista de Alemania (KPD); esta valerosa mujer luego de ocho años de exilio en Suiza, se exilia en París, donde junto a Rosa Luxemburgo crean la II Internacional, escenario de intenso debate ideológico y que dio una gran importancia a la organización de la clase obrera, las mujeres y la juventud a nivel mundial; luego regresa a Alemania al levantarse la prohibición, con el fin primal de organizar la sección femenina del partido; luego el 17 de agosto de 1907 ayuda a organizar la “I Conferencia Internacional para mujeres Socialistas en Stuttgart, donde frente a 58 delegados y delegadas de Europa, India y Japón, expone la propuesta que previamente había elaborado junto Rosa Luxemburgo y Alejandra Kollontai, donde se instaba a luchar por el voto femenino; en dicha conferencia se decide establecer una secretaría internacional de la mujer y eligen como encargada a Clara Zetkin, así mismo aceptan la propuesta de éstas en cuanto al derecho del voto de la mujer, lo que se convierte en el punto de partida de una lucha incesante por los derechos políticos de la mujer, que se afianza cuando en 1910, se instaura el Día Internacional de la Mujer.

Sin embargo a pesar de ello sólo fue hasta el 19 de marzo de 1911, cuando se instaura en Europa, es de recordar que desde 1911 al 1913, se celebraba en fechas diferentes, hasta 1914,cuando debido la propuesta de las alemanas, se celebró por primera vez en Alemania, Suecia y Rusia; y aun cuando las razones que se señalan, en cuanto a su origen, son muchas, como a) la huelga de las modistas de la textilera Cotton, realizada desde el 22 de noviembre de 1909 al 15 de Febrero de 1910, en EEUA; b) la huelga de obreras textiles de Triangle Shirtwaist Company, el 29-03-1911; o la huelga de las textileras en Nueva York en 1857, (lo que por cierto esta siendo cuestionado, debido a la ausencia de datos de primera fuente); como ya señalé, es el Movimiento Internacional de Mujeres Socialistas en la voz de Clara Zetkin quien cristaliza la idea de un Día internacional de la Mujer, aquel 1910.

En este proceso histórico-dialéctico, no podemos negar la lucha cifrada por Clara Zetkin, desde 1890, inmediatamente después de la fundación de la Internacional Socialista, cuando discute, escribe y organiza a las mujeres para integrarlas a la lucha socialista, instándolas a que tomaran su lugar en la lucha de clases, y su lugar en la revolución socialista que estaba próxima, este accionar de la mujer socialista es coadyuvante en los procesos históricos que desencadenarían los eventos inherentes a la II Internacional donde Clara Zetkin hace la petición de celebrar un Día Internacional para la Mujer Trabajadora; por lo que es indiscutible que la Revolución Rusa de 1917 tuvo una gran influencia a todos los niveles en el Día Internacional de la Mujer, cabe recordar la estoica lucha de las rusas cuando al amotinarse ante la falta de alimentos, precipitan el proceso revolucionario que terminaría en el mes de octubre de ese mismo año con la Gran Revolución Rusa.

En otras latitudes también se estaban cifrando luchas por la organización de las mujeres socialistas, tal es el caso de las mujeres norteamericanas, quienes blandían sus banderas por la reivindicar el derecho del voto femenino (1900-1908), creándose organismos pertenecientes tanto al Partido Socialista, como a las anarquistas y de otras tendencias, allí sobresale la revolucionaria anarquista Emma Goldman. En los Estados unidos la tradición era realizar el Día de la Mujer el último domingo de febrero, lo cual se hizo desde 1911 al 1913 y luego en 1914, se conmemora el 19 de marzo, siguiendo la indicación de Alexandra Kollontai.

En Venezuela el Día internacional de la Mujer se comienza a celebrarse el 8 de Marzo de 1944, bajo la Presidencia del General Medina, esta primera celebración estuvo a cargo de las mujeres caraqueñas, quienes organizaron un gran mitin en el Teatro Nacional, donde asistieron mujeres de todo el país, el Presidente del Congreso Nacional y el Ministro de Educación: También en estas latitudes el Día Internacional de la Mujer, es la concreción de las luchas libertarias de nuestras mujeres, ejemplo de ello fue la lucha librada por la Sociedad Patriótica de Mujeres Venezolanas, organización de carácter político que en 1928 luchó contra la Dictadura de Gómez, denunciando ante los gobiernos latinoamericanos los crímenes del dictador; una de ellas fue la dirigenta comunista Olga Luzardo, quien en la resistencia recibía el seudónimo de “Jorge”, y al producirse la muerte de Gómez, organizó las luchas en favor del derecho de la mujer al sufragio; y con un grupo de mujeres antigomecistas de diversas tendencias, formó la Agrupación Cultural Femenina, también fue precursora del movimiento de solidaridad internacional, y activista de la única organización política de estudiantes y obreras, la Unión de Muchachas Venezolanas (U.M.V.)

Otros hechos donde participaron las mujeres venezolanas, reclamando los derechos políticos y sociales que le eran negados fueron en 1936 a través de agrupaciones como la Agrupación Cultural Femenina, con Carmen Clemente Travieso al frente, y la Asociación Venezolana de Mujeres entre otras, luego en 1940 se da el I Congreso Femenino que fue convocado por diversas organizaciones nucleadas en el Frente de Asociaciones Unidas Pro Reforma del Código Civil (1936), tambien se registran luchas como las libradas, logrando reunir 11.436 firmas que solicitaban derecho al voto, en 1942 dichas organizaciones logran una reforma al Código Civil, para 1944 logran el derecho parcial al voto, esto fue bajo la Presidencia del General Medina, pero valía sólo para la formación de los Concejos Municipales y ninguna mujer podía ser elegida a ningún cargo en dichos concejos, y el 27 de Octubre de 1946 vota por primera vez la mujer venezolana para las elecciones de Representantes para la Constitución de una Asamblea Nacional Constituyente, donde Fueron elegidas 12 mujeres como integrantes de dicha Asamblea, logrando así el derecho pleno al voto.

La dictadura de Pérez Jiménez acrecentó la lucha de las mujeres, pero fue tomando características diferentes, siendo la fundamental la lucha política contra el dictador; algunas en la clandestinidad, entre ellas podemos mencionar a Yolanda Villaparedes, Lucy Campos y Lutecia Adams (1954), esta última torturada y parada en un ring con 07 meses de embarazo, aun resuena la triste frase de un cobarde, el Mocho delgado, quien la recibió con una bofetada y le dijo “aquí las mujeres no tienen sexo”; dentro de estas mujeres valerosas y en tiempos más recientes tenemos a nuestra María León Gibory, militante en la Resistencia Popular Armada contra el Puntofismo en la década de los 60 en los frentes dirigidos por el comandante Pablo (Juan Vicente Cabezas) y el Comandante Rolando (Lino Martínez), Militante del Movimiento Comunitario y Popular del Estado Lara durante 17 años. Luchadora Cooperativista, Dirigente Social de los barrios y luchadora incansable del Movimiento Sindical, y del Movimiento Femenino Nacional e Internacional, siendo nuestra representante en Beijín (1995), consolidándose su trabajo con la creación del Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género y co-fundadora del Movimiento de Mujeres “Clara Zetkin” (29-07-2005), junto a mujeres revolucionarias, entre las que figuran, Elena Linárez, Diluvina Cabello, Viannora Figueroa, Carmen Ibarra, Zenaida Brito, Tula Vaquero, María de Linárez, Juana García, María del Mar Lovera, y quien les escribe.

En 1974 se crea en Venezuela, la primera Comisión Femenina Asesora de la Presidencia de la República. Las mujeres venezolanas organizadas han lograron paulatinos avances en su situación jurídica como el reflejado en la Ley Orgánica del Trabajo, que consagró la protección a la maternidad (1990), y con la presentación del proyecto de Ley de Igualdad de Oportunidades para la Mujer, destinado a garantizar a las mujeres el ejercicio de sus derechos y su desarrollo sin discriminaciones. Incluso se registran luchas de las mujeres en la época de la colonia, mujeres valerosas que pelearon como Barbarita de la Torre, la Generala Dolores Dionisia Santos, Encarnación Briceño Briceño, entre otras, Mujeres que dieron su vida por la patria y fueron invizibilizadas.

Otros países que celebran el 8 de marzo como día internacional de la Mujer son: Cuba quien por vez primera celebra el Día Internacional de la Mujer en 1931, por una propuesta de las activistas Panchita Batet y Josefina Maderaen, este se realizó en el local del Centro Obrero de La Habana, el acto que fue reprimido por la policía de la tiranía de Gerardo Machado que imperaba en el país, luego tras el triunfo de la Revolución cubana en enero de 1959, se realiza un verdadero homenaje de reconocimiento a la mujer cada año.

En 1935 Mujeres del Partido Nacional Revolucionario (PNR, hoy PRI) y del Partido Comunista celebran el Día Internacional de la Mujer trabajadora; en 1946 se celebra en Uruguay, La Coordinadora de Mujeres convocan a una marcha silenciosa que es prohibida por la policía. Sin embargo un grupo logra colocar una ofrenda floral en el monumento a la Libertad.

Dra.
Responsable del Movimiento Clara Zetkin-Carabobo

ibarraelena@gmail.com

martes, marzo 09, 2010

Contra el uso mercantil del Día Internacional de las Mujeres

Estephanye Reyes Aguiñaga
(CIMAC).- Hoy, 8 de marzo en todo el país, las mexicanas enfrentamos una alianza reaccionaria entre la Iglesia y el panismo que han votado leyes antiaborto que restringen el derecho a la mujer a decidir sobre su cuerpo. Conmemorar, es la palabra, pues no “hay nada que celebrar” expresó Sandra Romero del colectivo Pan y Rosas.

Reunidas en el monumento al Ángel de la Independencia, que denominaron “la Ángela Victoria”, para conmemorar los 100 años del Día Internacional de las Mujeres, las organizaciones que conforman el “Pacto por la vida a la libertad y los derechos de las mujeres”, recordaron esta fecha como resultado de la lucha de las mujeres trabajadoras del mundo.

En medio de coloridos globos morados, las organizaciones feministas se pronunciaron en contra del uso mercantil y proselitista que se hace de este día. “Basándolo en contenidos políticos y reduciéndolo a un día de feria de discursos sin acciones”, expresó la Colectiva con letra F.

El 8 de marzo “es un día de lucha, de resistencia y no como nos han querido vender los medios de comunicación donde nos felicitan con rosas.

Este día, lo han querido convertir en uno más de consumo tratando de arrebatarle su carácter político. Recordemos que fueron las obreras de Nueva York, en Estados Unidos y en Rusia quienes impulsaron a través de huelgas, movimientos en defensa de sus derechos. Es una herencia que tenemos todas las mujeres”, afirmó Leda Silvia Victoria, de la Comisión de Mujeres del Partido Obrero Socialista.

La mejor manera de honrar este día, “es con la lucha que están dando contra la clase política y gobernante, por sus injustas y patriarcales acciones que favorecen la discriminación, la represión y la violencia en contra de las mujeres mexicanas que han decidido ejercer el derecho a su cuerpo y a utilizar la palabra en defensa propia con estas movilizaciones”, dijo María Dolores Méndez, coordinadora de las y los trabajadores del Seguro Social,

“Creemos que es necesario alzar la voz y unirla con la de todas aquellas mujeres que al igual que nosotras luchan por el respeto a nuestra autonomía y dignidad humana”, aseveró Jessica Gutiérrez de Colectiva con letra F.

POR EL DERECHO A DECIDIR

¡Hoy es un día de lucha!, gritaban las mujeres que defienden su derecho a decidir frente al monumento que simboliza la independencia y la autonomía, en este caso de sus cuerpos.

“Repudiamos la criminalización de nuestro derecho a decidir por parte de los legisladores en varios estados del país, con la bendición y el apoyo de la iglesia católica y su doble moral que encubre y protege a pederastas”, señaló Dolores Méndez.

“Se pueden ver noticias en el mundo, desde China hasta El Salvador, donde se encuentra penalizado el aborto y las mujeres han sido llevadas a prisión, refirió Jesús Rodríguez del Movimiento Popular Revolucionario.

En México, también hay una ofensiva en contra de las mujeres que se concentra principalmente en penalizar el derecho al aborto en 18 estados hoy en las Constituciones locales.

Se están llevando a mujeres a la prisión por no tener el derecho a abortar. En Puebla hay 30 mujeres presas, en Veracruz hay 5 mujeres, tres de ellas sentenciadas a 12 o 15 años de prisión”.

Las Feministas Socialistas en voz de Alicia Mendoza exigieron “al Estado mexicano la libertad de las mujeres que se encuentran en proceso judicial en las cárceles por el delito de aborto”.

También se hizo un llamado a denunciar la violencia de Estado que se ha emprendido con las reformas criminalistas que condenan a las mujeres “a vivir una vida que no queremos y nos exponen a la muerte por prácticas de aborto inseguras”.

Además convocaron a una lucha conjunta “por la defensa a la libertad para decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas, rechazando la pretensión del Estado de convertir en delito un derecho fundamental de las mujeres”.

Martha Tagle, al leer el Manifiesto del Pacto por la vida a la libertad y los derechos de las mujeres recordó que “nada nos ha sido concedido, ningún derecho, todos han sido una conquista producto de una larga lucha de las mujeres”.

Hizo un recuento del derecho a decidir como una conquista que se plasma en el artículo 4 constitucional. “Al penalizar el aborto se atenta contra el derecho de la mujer a la privacidad, a la libertad y la autonomía, a la dignidad, igualdad, salud física y mental. Al criminalizar a las mujeres se vulnera el carácter laico del Estado.

Martha Tagle invitó a no olvidar la historia. “Somos mujeres con historia, en 100 años hemos trastocado ese orden jurídico, cultural y simbólico que dictaba restricciones sobre nuestros derechos”.

Este día, además de lucha, y protesta fue de homenaje por las mujeres que han dado su vida por los derechos de las mujeres en todos los ámbitos. Y de refrendar que las mujeres son libres y autónomas. “¡Porque somos la mitad del mundo sostenemos la mitad del cielo, mujeres feministas defendiendo sus derechos!, coreaban las manifestantes.

lunes, marzo 08, 2010

A 100 años del Día Internacional de la Mujer Trabajadora: Construyamos un Socialismo Feminista…

Rebeca E. Madriz Franco Género con Clase
En 1910 un grupo de mujeres aprueba la propuesta realizada por la alemana Clara Zetkin de declarar el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Sin duda alguna hoy -100 años más tarde- las reivindicaciones del movimiento de la época han sido superados al menos en el plano formal, no obstante la compleja realidad social ha diversificado las formas de discriminación, subordinación, explotación y sometimiento de las mujeres.

El capitalismo en su actual fase monopolista transnacionalizada, ha generalizado fenómenos sociales como la feminización de la pobreza, ya que somos las mujeres las que representamos los mayores índices de deserción escolar, de analfabetismo, de desnutrición, mortalidad infantil, SIDA, desempleo; padecemos el femicidio y el feminicidio (asesinato de mujeres en razón del sexo, produciéndose éste último bajo inobservancia del Estado); e igualmente la trata y tráfico de personas especialmente mujeres, niñas y niños así como su esclavitud; entre otros efectos perniciosos.

Estos fenómenos son inherentes a una sociedad marcada radicalmente por las diferencias de clase y que de hecho, se sostiene sobre las desigualdades sociales. Sin embargo, es innegable que este siglo ha arrojado grandes cambios y avances que han sido producto de las luchas de los movimientos feministas en sus diversas expresiones. Logros que en muchos casos no es suficiente conquistarlos parcialmente, sino que se hace indispensable consolidarlos y profundizarlos porque de lo contrario corremos el riesgo de que esos logros sean barridos por políticas neoliberales, antidemocráticas, conservadoras (valga la redundancia) o incluso, por momentos históricos concretos que en determinados casos se prestan para retrocesos sociales. Un ejemplo que puede graficar perfectamente esta realidad son las nefastas consecuencias que -especialmente sobre las mujeres- ha generado la actual crisis del capitalismo, que golpea y vulnera precisamente los sectores más desprotegidos. Ahora bien, esa realidad sólo puede contrarrestarse a través de la movilización popular y permanente de las mujeres, de las feministas, en defensa de los logros que hemos adquirido.

En América Latina no puede hablarse de un feminismo único, estático, homogéneo, sino que por el contrario se funden, diversas expresiones de mujeres que –sin declararse o considerarse feministas, aunque no en todos los casos- son una expresión concreta en su accionar de una práctica política liberadora desde las mujeres, de una práctica que muchas veces trasciende lo mero reivindicativo y que en el fondo es esencialmente feminista, ¿o es que acaso alguien puede cuestionar el carácter progresista y liberador de las luchas de las mujeres Zapatistas, o de las Madres de Plaza de Mayo, o de las Campesinas Indígenas del Bartolina Sisa en Bolivia, o de las Feministas en Resistencia en Honduras, o de las mujeres del MST en Brasil, o de las Madres del Barrio en Venezuela?. Se trata de expresiones particulares, pero todas son una expresión concreta de la lucha antipatriarcal, antiimperialista y en muchos casos anticapitalista.


En el actual contexto histórico, es urgente que podamos caracterizar minuciosamente el movimiento de mujeres, porque es a partir de esa caracterización que puede construirse un programa de lucha que será tan amplio cuanto menos sectario sea el movimiento.

Debe llamarnos a la reflexión, cómo la mayoría de las mujeres organizadas, están organizadas en tanto indígenas, campesinas, estudiantes, intelectuales, artistas, etc., y no en tanto mujeres. ¿O es que acaso no debe abrazar el feminismo a todas las mujeres, independientemente de que cada una tenga un sector de desarrollo y lucha particular? Es evidente que siguen existiendo interpretaciones diversas de lo que debe ser el Movimiento feminista, y es natural. Sin embargo, mal podríamos las mujeres repetir los esquemas que tanto hemos cuestionado a la izquierda tradicional, o la sociedad patriarcal – capitalista en general.

En la actualidad no puede pensarse que la naturalizada opresión de la mujer puede superarse con prácticas aisladas. Y en este sentido, o hay una disposición de construcción colectiva, o hay prácticas sectarias. Es necesario que comprendamos y asumamos la diversidad, pero una diversidad que no oponga a una práctica única y dominante, otra práctica que pretende no asumir una condición de igual reconociendo las diferencias, sino imponer otro modelo igualmente único y hegemónico.

Estos elementos nos llevan a la conclusión de que estamos obligadas a actuar bajo el principio de la “unidad en la diversidad”, como bien lo llegó a realizar el movimiento de mujeres venezolanas en diversos períodos del siglo XX. (Mujeres: Una fuerza social en movimiento. 1995).

Las mujeres no podemos permitirnos encerrarnos en dogmas, porque suponer un perfil único de “feminista” sería cerrar la participación en la lucha de las grandes mayorías de las mujeres del pueblo. Lo realmente importante para nosotras es asumirnos como entes políticos autónomos, porque en la medida que nos reconozcamos nosotras mismas como tales, podemos ver en nuestras compañeras una igual a la que le reconocemos también la capacidad de decidir su vida y su práctica cotidiana, y en este sentido la solidaridad (sororidad) entre mujeres tiene un papel fundamental que jugar entre nosotras.

Cuando asumimos que el sujeto histórico del feminismo no es “la mujer” sino “las mujeres”, entonces es posible comprender que no se pretende que las mujeres renunciemos a los que han sido y son objetivos del movimiento feminista, pero sí que comprendamos que no podemos anhelar imponer una práctica determinada sino que tenemos que contribuir a que la mayoría de las mujeres asuman esas reivindicaciones como propias.

Por ejemplo, hay casos como el tema de la despenalización de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, la cual es una bandera histórica de las feministas revolucionarias. Ahora bien afirmar que toda feminista está de acuerdo con la despenalización del Aborto o de lo contrario no es feminista, sería subestimar 500 años de ideologización judío-cristiana, sería incluso negar la posibilidad o la factibilidad de que en América Latina se desarrolle un fuerte movimiento femenino de masas, porque la mayoría de nuestras mujeres tiene una fuerte carga moral que ha sido influenciada por el cristianismo. Este en un tema neurálgico, irrenunciable para muchas de nosotras, pero sin duda es necesario replantearse como coadyuvar a que tal reivindicación (justa y necesaria) sea una bandera de la mayoría de las mujeres, cuestión que podría lograrse más fácilmente si las mujeres asumimos esta problemática como un problema de salud pública que le arrebata la vida a miles y miles de mujeres, especialmente pobres.

Otro ejemplo pudiese ser el tema de la repartición de tareas dentro del Hogar, la cual muchas veces hemos considerado un planteamiento reformista que a la final sólo va a servir para acentuar y profundizar la explotación capitalista. Frente a esto reivindicamos el planteamiento de las revolucionarias de Socializar el Trabajo Doméstico –quedando éste a cargo de la sociedad en general y no de la mujer en particular, y no de la familia-, lo cual es y seguirá siendo sin duda una bandera de lucha para las mujeres. Pero tampoco podemos pecar de inocentes y pensar que vamos a suprimir la familia de manera voluntarista.

Asimismo es pertinente discutir la autonomía del movimiento de mujeres, necesaria en vista que algunas organizaciones partidarias vieron en la lucha de la mujer solo una oportunidad para la búsqueda de votos, obligando a las propias mujeres ha construir espacios para su lucha legítima. Ahora una cosa es la autonomía y otra muy distinta es aislarse de la lucha política general, ¿hasta dónde puede esa autonomía relajar o flexibilizar nuestros principios como revolucionarias?

Las feministas revolucionarias somos indispensables porque somos las únicas capaces de ver el enemigo de manera integral, el patriarcado (en nuestra condición de mujeres) y el capitalismo (en nuestra condición como clase). Ahora el capitalismo, y mucho menos el capital, los vamos a superar con prácticas que igualmente siguen funcionando bajo su lógica. Tanto menos podríamos decir del Patriarcado que ha logrado permear los diversos modos de producción y superarlos, manteniéndose incólume.

Todos estos son sólo elementos para ejemplificar, pero que bien lograrían su cometido si las feministas al menos nos tomamos la molestia de replantear nuestra incidencia real en la sociedad, y poner en la mesa y a debate algunos de estos elementos. Se trata, finalmente, de poder relajar las formas siempre que éstas nos permitan lograr los fines, sin que haya conciliación y mucho menos reproducción de los esquemas de dominación.

Las mujeres debemos actuar como a mediados de la década de los 90`s del siglo pasado se plantearon las feministas latinoamericanas, demostrando con ello el nacimiento de un movimiento de mujeres con altos niveles de conciencia y capacidad organizativa, cuya práctica política se edificaba:

…“Educando, construyendo, conquistando espacios estratégicos de poder en todas las esferas políticas, investigando, redefiniendo las prácticas políticas, fortaleciendo las organizaciones de mujeres, gestando nuevas concepciones y valoraciones de los sexos –sin las cuales estamos llamadas a traicionarnos y repetir errores del pasado-…”. (Mujeres: Una fuerza social en movimiento. 1995.- Pág.23).

Y es que sin duda, la fuerza política y social del movimiento de mujeres requiere de un proceso permanente de revisión y de evaluación en su práctica la cual está íntimamente relacionada con su incidencia social.

Las mujeres solas y aisladas no somos suficientes para transformar la sociedad, pero si somos indispensables, de allí la necesidad de articulación con el resto de los movimientos sociales, sin los cuales sería imposible la construcción de una nueva hegemonía que a su vez debe incluir los sectores explotados si se quiere tradicionales, a saber, trabajadores y campesinos, pero también a todos aquellos cuya problemática o condición pretende seguir siendo invisibilizada, y es allí donde encontramos la más amplia gama de sectores sociales en los que las mujeres somos también parte como: indígenas, afro-descendientes, ecologistas, comunidad sexo-diversa, la juventud, los inmigrantes, el sector de la economía informal, entre otros.

Debemos tomar en cuenta que el Socialismo, que en los últimos años se ha venido apellidando como “del Siglo XXI”, más que un cambio en el fin lo que debe plantear es la superación de los errores del pasado y muy especialmente se trata de dar una lectura correcta al actual contexto, y no tratar de repetir la misma hazaña histórica cuando las circunstancias son otras.

Ahora bien, el planteamiento de construcción de esa nueva hegemonía debe gestarse desde la práctica y ejercicio del poder por parte de estos sectores del pueblo organizado, y debe partir a su vez de la puesta en práctica de la democracia revolucionaria, para ir acumulando fuerzas en la construcción del Socialismo, y no como se ha venido acostumbrando desde algunos sectores, de tener una minúscula mayoría para aplastar o imponer una línea o una tendencia que termina desmembrando y atomizando al movimiento popular. El poder es un problema de todas y todos los revolucionarios, y no debemos permitirnos llegar a el para reproducirlo, al contrario, se nos plantea un doble reto, por un lado, deconstruir los valores patriarcales y reconstruir nuevos valores entre los géneros, y por el otro, combatir con la mayor fuerza y contundencia posible la hegemonía de la ideología burguesa y sus estructuras de poder.

Para ello es necesario que las mujeres nos mantengamos movilizadas y organizadas por nuestras reivindicaciones como mujeres, para lograr los niveles de conciencia y politización que nos permitan incidir en la conquista del poder por parte del pueblo pobre, y entre esas banderas siguen teniendo la vigencia necesaria:


- Incentivar la lucha de la mujer en todos los espacios para lograr la conquista de plazas de poder y toma de decisión por parte de las mujeres.

- La exigencia del 50 y 50 de participación política.

- Exigir y coadyuvar al fortalecimiento de las políticas dirigidas a la creación de programas de capacitación para el trabajo que permita a las mujeres desarrollar una labor productiva., y a su vez promoverlos y organizarlos desde los movimientos de mujeres y de base.

- Desarrollar e incentivar discusiones de planificación familiar desde la perspectiva de las mujeres.

- Exigir la implementación al menos en las Misiones Sociales, de un Plan Obligatorio de Equidad de Género, que garantice la superación de la Cultura Patriarcal como garantía de avance ideológico, necesario para la Construcción de una nueva Sociedad, así como promover la creación de una asignatura de los Derechos de la Mujer, transversalizando la problemática de la mujer.

- Presionar a los organismos competentes para que se creen los mecanismos necesarios para supervisar y sancionar aquellas empresas o instituciones públicas y privadas que tienen como pre-requisito de empleo, la exigencia de atributos estereotipados para acceder al mercado laboral (la exigencia de “buena presencia” es discriminatoria y genera trastornos psico – sociales).

- Velar por la celeridad y funcionamiento de los Tribunales Violencia contra de la Mujer, así como promocionar su existencia y funciones.

- Velar por el cumplimiento de la No esterilización forzadaza de nuestras mujeres, así como el acceso diligente a su esterilización cuando sea solicitada por las mismas. Asimismo generar acciones de calle para exigir la nacionalización de las maternidades y evitar con ello que se sigan registrando muertes de mujeres embarazadas o de sus hijos, las cuales son perfectamente evitables.

- Promover la organización y creación de Sindicatos de Trabajadoras Domésticas, así como promover permanentemente la representatividad femenina en los Sindicatos.

- Supervisar y garantizar que en los centros de Salud Pública no se produzca ningún tipo de Violencia contra la Mujer por motivo de prácticas o maniobras abortivas por parte de éstas, así como exigir al Estado que se creen las condiciones para tener acceso a estadísticas confiables sobre las cifras de Abortos Clandestinos que se producen. Denunciar permanentemente y hacer público los maltratos que sufren las mujeres por éste o cualquier otro motivo en los centros de salud.

- Exigir la creación en las oficinas regionales del Instituto de la Mujer de una Oficina especializada de Atención a las Mujeres desplazas, inmigrantes, e indocumentadas, que garanticen el goce y ejercicio de sus Derechos, vulnerados en muchas ocasiones, por los organismos de seguridad de Estado.

- Promover con campañas masivas y continuas, la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, así como exigir que se garantice el acceso a tratamientos de las mujeres que padecen enfermedades propias de la mujer, así como VIH, cáncer, entre otras.

- Desarrollar campañas dirigidas a la prevención del embarazo temprano.

- Exigir en todas las alcaldías que se cree un sistema de Guarderías Infantiles, que le permita a las mujeres adolescentes madres continuar sus estudios. Asimismo exigir la masificación de los Simoncitos para permitir mayores niveles de participación y desarrollo de las mujeres en diversos espacios sociales. Igualmente promover, según lo establecido en la ley, la creación de guarderías en los centros de trabajo públicos y privados con el fin de disminuir la carga de trabajo de nuestras mujeres.

- Exigir con movilizaciones y campañas permanentes al Ministerio de la Salud, de la Mujer y la Igualdad de Género, y a los Centros de Salud Pública incluyendo Barrio Adentro, la implementación en las Escuelas Estadales y en las Misiones Sociales, de un programa de Educación Sexual Integral adecuado a nuestra realidad cultural, que permita a nuestras niñas, niños y adolescentes asumir una salud sexual responsable, así como la distribución masiva de métodos anticonceptivos en los centros de educación media, diversificada y profesional con la periodicidad pertinente que garantice el ejercicio de los derechos sexuales de nuestras y nuestros ciudadanos, que incluye una sexualidad libre, consciente y sana.

- Exigirle a los organismos competentes el acceso de las Mujeres en situación de Pobreza al Seguro Social.


- Exigir al Ministerio de la Mujer e Igualdad de Género, así como el de Planificación -a través del Instituto Nacional de Estadísticas- la realización de estudios socio-económicos que permitan manejar datos y cifras confiables sobre la situación de las mujeres en cuanto al acceso al empleo, igualdad de salarios, acceso a la educación, salud, violencia, muertes, etc., para una mejor planificación económica e implementación de políticas públicas sobre aquellas materias que se consideren un problema social por su magnitud, pero que sin datos precisos no pasan de ser especulaciones.

- Desarrollar modelos productivos desde la perspectiva de género que tome en cuenta las condiciones particulares de las mujeres. En este sentido, instar a que se creen los mecanismos necesarios que garanticen la Seguridad Social de Amas de Casa, Trabajadoras Informales, Trabajadoras Domésticas y Trabajadoras Sexuales, como sector prioritario en situación de vulnerabilidad y pobreza extrema, mediante el otorgamiento de pensiones, y la creación de Programas de capacitación que permitan el acceso de éstas mujeres al mercado laboral formal, y dar garantía de nuestros Derechos Humanos Fundamentales.

- La realización de una Campañas de Concientización que permitan dar a conocer el valor económico del Trabajo Doméstico, con la intención de promover la participación de las Mujeres en el sector productivo, así como una mayor conciencia de Clase y de Género. Asimismo, impulsar desde las mujeres y los espacios de participación (consejos comunales, comunas) la implementación en las comunidades de propuestas alternativas a esta problemática. Desarrollando un modelo de sistema de sistema de socialización para la realización de tareas domésticas en el ámbito comunal (comedores, guarderías, lavanderías).

- Reivindicar la eliminación de las barreras burocráticas que impiden el acceso de las Mujeres de la tercera edad a una pensión digna.

- Incentivar y demandar la flexibilización de los requisitos para el acceso de las mujeres a los créditos ofrecidos por las distintas entidades del Estado.

- Combatir, denunciar y boicotear de manera permanente, la imagen sexista y estereotipada que promueven los medios de comunicación y la publicidad sobre la mujer, convirtiéndola en un objeto sexual, en un objeto de consumo, en un adorno para ensalzar los antivalores de la sociedad capitalista.

- Promover la realización de convenios entre el Estado y las Misiones Sociales, para promover la participación de la Mujer en la Investigación Científica, especialmente en lo referido al tema de Género.

- Reclamar la creación de programas que permitan la asignación de Viviendas de manera prioritaria, a través de una cuota mayoritaria, a aquellas mujeres que ejercen la Jefatura del Hogar, Amas de casa, y Mujeres Jóvenes que en condiciones normales poseen mayores trabas a la hora de ejercer su derecho a una Vivienda digna, tanto n el campo como en la ciudad.

- Promover en los espacios comunales la creación de lugares de cuidado y esparcimiento para los Adultos Mayores con el fin de garantizar su bienestar y disminuir la carga de las Mujeres.

- Apoyar y promover a nivel internacional, nacional, regional y comunal, las iniciativas de Género tendientes a promover la unidad y participación de las Mujeres en espacios de organización, y articulación que permitan cohesionar nuestras luchas como mujeres.

- Impulsar de manera permanente la creación de una instancia nacional de articulación y unidad de las mujeres (como la Plataforma Unitaria de Mujeres o Frente de Mujeres Bicentenario).


Finalmente, estas propuestas son sólo una mínima expresión de la amplia gama de dificultades que en el marco del capitalismo debemos superar las mujeres, para crear condiciones de lucha más apropiadas para que la mayoría de nosotras pueda integrarse a la lucha revolucionaria. Sin embargo, sólo una amplia unidad de las mujeres podrá recoger todas las expectativas y problemáticas que nos aquejan, y sólo la más amplia unidad con el pueblo nos permitirá la construcción de un verdadero Socialismo Feminista.

Nora Castañeda, sintetiza muy bien en esta frase, una pasión que seguramente mueve a la mayoría de las mujeres en la Revolución Bolivariana, en la Revolución Latinoamericana, con la que seguramente la mayoría nos sentimos y nos sentiremos identificadas:

“Creemos en un desarrollo donde los seres humanos son el centro de atención. Creemos en un desarrollo que impulse una relación armoniosa con el ambiente y “los poderes creadores del pueblo”. Creemos, en fin, en un desarrollo capaz de superar todas las formas de discriminación. Esa es la razón estratégica de la lucha del movimiento de mujeres.(…) Las mujeres organizadas queremos contribuir para la construcción de una sociedad de iguales en la diversidad. Creemos en la solidaridad como motor fundamental del desarrollo, mas no estamos dispuestas a continuar siendo administradoras de una pobreza creciente que nos degrada y degrada a quienes la impulsan”.

(Nora Castañeda, Coordinadora del Comité “Juntas por Venezuela Camino a Beijing.- Pág.65).



Referencias Bibliográficas:
Este artículo tiene como fuente principal el texto del “Comité juntas por Venezuela camino a Beijing” (1995). Mujeres: Una fuerza social en movimiento.


La historia se escribe con su pasión: Protagonista, la mujer...

Saludo y Reseña del 8 de Marzo por Aporrea.org y YVKE Mundial
Fue en las postrimerías del siglo XIX. Los reclamos, luchas y organización lanzaban una señal al mundo: se había puesto en marcha una revolución profunda y era, mas allá de una reivindicación, la de la transformación de las relaciones entre los sexos. El 8 de marzo es la fecha que reune el combate por la vida que adelantaron las mujeres organizadamente por allá, por 1857 y años siguientes.

La emancipación de las mujeres es la emancipación de la clase trabajadora, de los pobres del mundo, del género humano de la garra de quienes le han explotado durante siglos.

Hoy, mirando la participación femenina en los centros educativos, en la dirección política de sus naciones, en reconocimiento de sus derechos plenos, en su protagonismo sin hipoteca de su condición de dadora de vida estamos en presencia de otro escaño en el proceso redención. Y es que si hay todavía algunas brechas entre hombres y mujeres, las hay también entre ellas.

Por fortuna en Venezuela disfrutamos de una democracia participativa y protagónica que la mujer tiene en sus manos y desarrolla día a día, sonrisa a sonrisa, esfuerzo a esfuerzo.

Mientras todavía hay países donde las mujeres no pueden votar ni ser elegidas a cargos públicos, en Venezuela ellas tienen en sus manos la presidencia de casi todos los poderes del Estado y la conducción de miles de organizaciones populares.

Mientras en algunos países no se ha superado la barbarie de estigmatizarlas en público en Venezuela se avanza con mano férrea a la consolidación de la igualdad de género y se combate denodadamente contra la violencia de todo tipo contra ellas.

Superando estamos la discriminación intelectual, laboral, profesional, política y económica y se dan pasos para que la carga hogareña de la mujer sea cada vez menos pesada al ofrecerse mejores condiciones sociales para su desenvolvimiento.

Desde Aporrea.org llegue un gran saludo revolucionario y de hermandad a todas la mujeres luchadoras del mundo y especialmente a las heroinas de todos los días en la patria venezolana que construimos, mujeres y hombres, rumbo al Socialismo.


La historia es Mujer y se escribe con su pasión

Luz Marina Molina-YVKE Mundial


Se celebra este 8 de marzo, un año más del “Día Internacional de la Mujer”, una fecha que -sin duda-, representa un ícono trascendental en la historia, por el rol que ésta ha ido cumpliendo a lo largo de tantos años, desde los principios mismos de la creación.

Muchos son los libros, y documentos que hablan de la creación; algunos inspirados en la fe religiosa, otros; sin embargo, tienen elementos que van desde lo religioso a lo científico; no obstante, es importante centrarnos en que el origen del universo mismo, parte de la unión de un hombre y una mujer, que bien pudieran estar personificados en Adán y Lilith o en Adán y Eva, según lo establece la iglesia católica.

Remontándonos a la tradición judaica, es importante hablar de la que se supone fue la primera mujer. Se trata de Lilith, que aunque se dice que pertenecía a esta tradición, algunos manifiestan que fue tomada de la tradición mesopotámica. A Lilith se le consideró inclusive, la primera esposa de Adán, antes que Eva. Un halo de misterio y misticismo envuelven la historia de Lilith, que se encuentra en el libro de los rabinos judíos, el Talmud.

A pesar de la belleza, que según esas líneas de la historia caracterizaron a Lilith, y sus envolventes encantos de seducción, mostrándosele siempre impulsada por la pasión y rodeada por un magnético halo de misterio, trasgresión, oposición, malignidad, peligro, desacato, rebeldía, tentación y deseo; Lilith, enigmática fémina, se revela contra el rol asignado para las personas de su sexo, y aunque fue considerada reina de los súcubos (demonios femeninos), se alineó al bando contrario de Dios y se marchó del Paraíso.

La figura de Lilith es fácil de ser encontrada en un largo período de la humanidad, habitando en desiertos y ciudades desoladas, y aunque no demos por sentada su existencia, porque todos estos anunciados sólo aparecen como items en la historia; aunque haya sido una mujer “endemoniada”, es un aparte patético del nacimiento de una historia.

Desde la era prehistórica, la mujer ha asumido un rol cultural sumamente particular, en las distintas sociedades. Era ella quién en la mayoría de los casos recogía los productos vegetales, para la subsistencia; inclusive se ha llegado a reconocer, a nivel de la mayor parte de los antropólogos que las mujeres fueron quiénes condujeron a las sociedades antíguas hacia el Neolítico y se convirtieron de hecho, en las primeras agricultoras.

Sin embargo, en cuanto a la conducta femenina, se dice que fue pautada para cada momento y situación de la vida, en la Edad Media, representó siempre una imagen ligada a la figura de un hombre: la prometida, la casada, la viuda, aunque el papel más importante que se le haya atribuido era el de esposa y madre.

Pero en la medida que se van tejiendo los acontecimientos; que va describiendo esa historia que se remonta a muchos años, los roles de la mujer han venido cambiando; y aunque las funciones tradicionales de las féminas de la clase media consistían en su mayoría, en tareas domésticas, acentuando su responsabilidad en el cuidado de los niños, la situación ha ido tornándose interesante y la mujer ha adquirido nuevos y diferenciados roles.

Lucha por la igualdad de oportunidades

El movimiento feminista se ha caracterizado por su lucha constante, por el reconocimiento de la igualdad de oportunidades; y la igualdad de derechos para las mujeres, sin importar su condición. Sin embargo, se han presentado un sinnúmero de dificultades que han hecho difícil este reconocimiento, dado, tanto a factores de índole histórica, en combinación también, con las costumbres y, por supuesto, las tradiciones sociales.

Los cambios económicos sin duda, han propiciado importantes adelantos que en los roles que han ido asumiendo las mujeres, hoy día, ellas tienen acceso a carreras y trabajos, más allá de la atención de los quehaceres domésticos, o de “ama de casa”; y aunque prevalece aún la discriminación en muchas áreas, a nivel laboral, especialmente, y seguidamente familiar, puede afirmarse en términos muy generales que las condiciones de las mujeres han mejorado.

Por ejemplo, el papel de la mujer en la política, ha sido un rasgo sumamente significativo; y ha ido cambiando con el paso del tiempo, no solamente en los países orientales, sino también en los occidentales, por lo que resulta hoy día muy común encontrar mujeres ocupando cargos públicos y -aunque no han desaparecido por completo los prejuicios y duda, por las fuertes limitaciones culturales-, hay muchas mujeres en el mundo entero que han obstentado grandes cargos en la política, dentro de los gobiernos de sus respectivos países.

Una historia partiendo de la Negra Matea, recordando a Manuelita y destacando las hazañas de La Avanzadora

Rica es nuestra historia al momento de recordar a esas mujeres que fueron cada una tejiendo sueños y dejando las huellas más imborrables.

Matea Bolívar (La Negra Matea), Llegó a ser una reliquia de los antíguos tiempos, aya de Simón Bolívar. Más que aya, en el correcto y tradicional sentido de este oficio, debe haber tenido funciones de complementación en estos quehaceres, los cuales, sabemos por el propio Bolívar, fueron cumplidos por otra esclava, Hipólita, a quién El Libertador profesaba gran afecto.

Es imposible continuar avanzando, sin hablar de la Caballeresa del Sol, Manuelita Sáenz, la Libertadora de El Libertador.

Sin duda, que cualquier característica relacionada con la valentía, la lealtad, entereza y dignidad de la mujer, pudiera estar ligada a ese fascinante personaje ecuatoriano, se trata de Manuelita Saenz, quién, después de dos siglos, su historia y gesta siguen despertando además, de suspicacias y creencias en la época de la liberación de América del yugo español, destacando la importancia, en la gesta heróica de este Continente, que va mucho más allá de la fé, amor y devoción a un hombre El Libertador Simón Bolívar.

Manuelita fue una activista patriótica, audaz luchadora y dueña de la entereza de cualquiera de los líderes del movimiento independentista, se convirtió en "Caballeresa del Sol'', por sus servicios a la rebelión en el Perú. También se ganó el título de "Libertadora del Libertador'', al salvar a Bolívar de varios atentados contra su vida fraguados en la ciudad de Bogotá. Y, hasta su desaparición, fue fiel guardiana de los más reveladores documentos personales de El Libertador, y del archivo independentista.

La sangre de esta guerrera de la independencia bolivariana, sin duda, está sembrada en todas las mujeres, que con desdén y buena voluntad se entregan a el crecimiento de las nuevas sociedades y al florecimiento del verdadero y acelerado proceso de desarrollo.

Seguidamente, es importante detacar también a Juana Ramírez, heroína de la guerra de la Independencia venezolana, conocida también como “Juana La Avanzadora”, quién con tenacidad participó en las batallas libradas en las cercanías de Maturín, contra Antonio Zuazola de la Hoz, Monteverde y Morales.

En la batalla del 25 de mayo de 1813, Juana tuvo una significativa participación. Ese día patriotas y realistas se enfrentaron en una dura lucha que tuvo su final al oscurecer el día. Siguiendo las órdenes del Comandante Felipe Carrasquel, avanzó con su batería de mujeres y le dio el triunfo a los patriotas.

Cabe destacar que Juana y su batería de mujeres estaban cerca de lo que hoy es la Plaza Piar de Maturín. Allí, las mujeres atacaban al enemigo, atendían heridos y disparaban cañones. Como a las 4 de la tarde, le llegó la noticia de que a los patriotas se les estaban acabando las municiones. El comandante Felipe Carrasquel ordenó a Juana avanzar hasta Los Godos. También participaban en esta batalla José Francisco Azcué y Manuel Piar.

Muchos han sido los nombres de féminas que nos han dejado un importante legado de lucha en la historia del universo, y aunque es imposible hacer comentarios de todos y cada uno de estos personajes, resultará atractivo nombrar sólo a algunas dentro de un vasto número:

Cleopatra VII, reina: Cleopatra Filopator Nea Thea (69-30 a. C.) heredó de su padre el trono de Egipto. Sus amores con Julio César y Marco Antonio la convirtieron en una de las soberanas con más poder de la antigüedad, Juana de Arco, heroína: La combatiente francesa (1412-1431) asumió el mando del ejército real galo en varias batallas durante el reinado de Carlos VII. El papa Benedicto XV la nombró santa en 1920. Murió en la hoguera por herejía; Ana Bolena, reina consorte: la segunda esposa (1501-1536) del monarca inglés Enrique VIII murió decapitada en la Torre de Londres, después de que su marido la acusara de adulterio. Su propio padre, sir Thomas Boleyn, la condenó, Emilia Pardo Bazán, escritora: de la pluma de esta autora coruñesa (1851-1921) surgieron ensayos, críticas, piezas periodísticas y, sobre todo, novelas. Por títulos como Los pazos de Ulloa se la considera introductora del naturalismo en España; Virginia Woolf, escritora: por la vivienda londinense de Bloomsbury de esta novelista (1882-1941) pasaron autores como J. M. Keynes y E. M. Foster. La autora de Las olas se suicidó ahogándose por miedo a una incipiente locura; Dolores Ibárruri, política: la Pasionaria (1895-1989) militó en el Partido Socialista Obrero Español antes de pasar a formar parte del Partido Comunista. Es famosa su frase "¡No pasarán!", en referencia a las tropas franquistas; Teresa de Calcuta, misionera: Gonxha Agnes (1910-1997) fundó la congregación Misioneras de la Caridad, para ayudar a los pobres. Dos años después de su muerte, Juan Pablo II abrió la causa de su canonización. Recibió el Nobel de la Paz en 1979; Frida Kahlo, pintora: un accidente que la obligó a llevar corsé hizo que esta mexicana (1907-1954) se iniciara en la pintura, trabajo por el cual conoció al que fue su marido, Diego Rivera. Pintó autorretratos de tinte surrealista; María Callas, soprano: está considerada una de las mejores sopranos de todos los tiempos (1923-1977). Trabajó con los más importantes directores de escena y orquesta del mundo. Su éxito profesional fue parejo a una convulsa vida personal; Edith Piaf, cantante: criada por su abuela, que regentaba una casa de prostitutas, Edith (1915-1963) reveló su talento y su gran voz en las canciones populares que cantaba en las calles junto con su padre; Louis A. Gassion, Indira Gandhi, política: hija de Jawaharlal Nehru, el primer primer ministro de la India, fue Primera Ministra de su país en dos ocasiones, hasta su asesinato en octubre de 1934. Estratega y pensadora política brillante; Evita Perón, política: marcada por una niñez en el campo e hija no reconocida, Eva (1919-1952) trabajó como actriz, modelo y locutora y se casó con el presidente argentino Perón. Luchó por los derechos de los trabajadores y de la mujer; Carmen Martín Gaite, escritora: esta salmantina (1925-2000) fue la primera mujer galardonada con el Premio Nacional de Literatura. También recibió el Nadal –por la novela Entre visillos– y el Príncipe de Asturias, entre otras condecoraciones; Marilyn Monroe, actriz: Norma Jean Mortenson (1926-1962) protagonizó clásicos como Con faldas y a lo loco, pero sobre todo fue un mito erótico del siglo xx. Se dice que tuvo un romance con los hermanos Robert y John F. Kennedy; Pilar Miró, cineasta: licenciada en Periodismo y Derecho y graduada en Cinematografía, esta madrileña (1940-1997) comenzó su carrera profesional en Televisión Española. En cine dirigió Beltenebros, El perro del hortelano; Benazir Bhutto, política: líder del Partido Popular de Pakistán (1953-2007), fue la primera mujer que ocupó el cargo de primer ministro de un país musulmán. Dirigió Pakistán en dos ocasiones. Fue asesinada en plena campaña política; Diana de Gales, princesa: conocida como la princesa del pueblo (1961-1997) por su actitud solidaria con los más desfavorecidos, estuvo casada con Carlos de Inglaterra, con quien tuvo a los príncipes Guillermo y Enrique.

Otras mujeres en la historia, también se han destacado, en diferentes años, y sin duda, han marcado su trayectoria en las diferentes ramas del saber: Marie Curie (7 de noviembre de 1867 – 4 de julio de 1934) fue una física y química polaca pionera en el campo de la radiactividad, fue la primera persona en recibir dos premios Nobel y la primera mujer en ser profesora en la Universidad de París; Irene Joliot, fue una física y química francesa, galardonada con el premio Nobel de Química de 1935, por sus trabajos en la síntesis de nuevos elementos radiactivos; Rosalind Elsie Franklin fue una biofísica y cristalografiadora inglesa autora de importantes contribuciones a la comprensión de las estructuras del ADN, los virus, el carbón y el grafito; Bárbara McClintock, fue una genetista estadounidense. Obtuvo el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en el año 1983, por sus trabajos sobre los cromosomas del maíz y la descripción de elementos genéticos móviles en ellos; Gertrude Belle Elion, fue una bioquímica y farmacóloga americana, que recibió en 1988 el Premio Nobel de Fisiología y Medicina; Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, llamada Gabriela Mistral, fue una destacada poetisa, diplomática y pedagoga chilena, que bajo el seudónimo de Gabriela Mistral se destacó de forma especial en la literatura. Fue la primera latinoamericana (y la primera mujer en su especialidad)‏ en ganar el Premio Nobel de Literatura, en 1945; Elfriede Jelinek es una autora teatral, novelista y ensayista austriaca. Nació el 20 de octubre de 1946, en Mürzzuschlag, en la provincia de Estiria (Austria).Tras diplomarse en 1964, realizó cursos de teatro e historia del arte, mientras continuaba con sus estudios musicales; Clara Campoamor, política republicana española y defensora de los derechos de la mujer. Es considerada como una de las madres del movimiento feminista y sufragista en España, siendo una de las primeras diputadas de las primeras Cortes de la II República.

De igual manera, destacamos a la famosa espía y belleza, Mata Hari, cuyas labores de inteligencia en la Primera Guerra Mundial, fueron muy reconocidos en el mundo. Fue una mujer fuera de su época y muy valiente. Su verdadero nombre fue Margaretha Geertruida Zelle (7 de agosto de 1876, Leeuwarden. Países Bajos – 15 de septiembre de 1917, Vincennes. Francia). Fue una famosa bailarina exótica y dama cortesana holandesa, condenada a muerte por espionaje durante la I Guerra Mundial. Por el amor a un hombre, esta mujer acepto espiar y acudió a las autoridades francesas, para conseguir un visado especial para el tránsito por el territorio en guerra que era necesario para acudir donde estaba su amor.

“¿Una ramera? ¡sí! pero una traidora ¡jamás!” es una frase que se le atribuye a Mata Hari durante un juicio que se transformó en sumarísimo con carga moral.

A lo largo de la historia en la mayoría de las culturas; hay muchas mujeres que han sometidas a estructuras patriarcales, negándosele los derechos humanos, más fundamentales, inclusive. Las leyes antíguas y los sistemas tradicionales, como el cristianismo y el islamismo, por ejemplo, antecedentes de los sistemas modernos, han provocado la dependencia de la mujer, de forma análoga a la esclavitud a la explotación de las clases desfavorecidas y a la mano de obra.

Una de las razones podría ser el fortalecimiento y sostenimiento del poder y de la actividad económica y de igual forma se evidencia que quienes resultan sometidos son vistos, por los explotadores, como seres inferiores, inmaduros, infantiles, malvados o depravados.

No en vano ha sido la lucha de la mujer, inclusive ha tardado muchos siglos en conseguir la igualdad. Hay todavía grandes abismos entre la teoría y la práctica, pues esta brecha se ha visto afectada por leyes que aún existen en muchas partes del mundo y que le niegan rotundamente la igualdad a la mujer, en lo que respecta al ejercicio de un gran número de sus derechos.

domingo, marzo 07, 2010

Euskal Herria: M-8: Por el cambio social que necesita nuestro pueblo, ¡LAS MUJERES A LA CALLE!!

POR EL CAMBIO SOCIAL EN EUSKAL HERRIA
¡LAS MUJERES A LA CALLE!!


Nosotras: trabajadoras y paradas, mujeres, jóvenes, nekazaris y arrantzales, pensionistas, migrantes, ecologistas, disidentes sexuales, feministas, estudiantes… creemos que es necesario un profundo cambio social en Euskal Herria y en el planeta. Para ello, es imprescindible que nuestro pueblo tenga derecho a decidir su futuro, también en el ámbito socioeconómico. Y las mujeres somos una parte fundamental en la lucha por este derecho, aunque a día de hoy se nos dificulta la participación social, ya que las mujeres cubrimos casi la totalidad del trabajo domestico y reproductivo (cuidados…) sin que estos estén reconocidos en ninguna cuenta pública ni presupuesto oficial. Se nos resta así tiempo para esa participación social que demandamos.

Por otro lado, en el ámbito laboral, las mujeres ocupamos los puestos más precarizados y cobramos un 28% menos de media que los hombres. Y no lo decimos nosotras, lo dicen las estadísticas oficiales. Además, las mujeres seguimos sin poder decidir sobre nuestro cuerpo, nuestra sexualidad y nuestro poder reproductivo. Seguimos siendo violadas, maltratadas y asesinadas…

Así las cosas, las mujeres tenemos suficientes razones para que este 8 de marzo sea un día de lucha por nuestros derechos y por el cambio social que necesita nuestro pueblo. El próximo 8 de marzo hemos de salir a la calle para hacer posible el muro social contra este sistema socioeconómico que nos oprime, nos explota y nos reprime. Construyamos una barrera contra el sistema que hace posible las desigualdades de clase de género y la opresión de los pueblos. Es posible y es necesario.

En Euskal Herria, a 6 de marzo de 2010



M-8

EUSKAL HERRIAK ALDAKETA SOZIALA BEHAR DUELAKO…

EMAKUMEOK KALERA!!
Guk: langileok eta langabetuok, emakumeok, gazteok, nekazari eta arrantzaleok, pentsionistok, migranteok, ekologistok, sexu disidenteok, feministok, ikasleok… Euskal Herrian eta munduan aldaketa sozial sakon bat behar dela uste dugu. Horretarako, gure herriak erabakitzeko eskubidea izatea ezinbestekoa da, baita ere arlo sozio-ekonomikoan. Eta eskubide honen lorpenerako aurrera eraman behar dugun borrokan, emakumeon partehartzea ezinbestekoa da, nahiz eta gaur egun gure parte hartze soziala mugatua dugun. Izan ere, emakumeok etxeko lanen eta lan erreproduktiboaren ( zaintza…) ia bere osotasunean hartzen baitugu gure gain. Gainera, lan hau inongo kontu publiko zein aurrekontu ofizialetan onartua egon gabe. Hau dela eta, aldarrikatzen dugun partehartze sozialarentzako denbora murriztuz.

Beste aldetik, lan munduan, emakumeok lan postu prekarioenak betetzen ditugu eta bataz besteko gure soldata gizonezkoekin alderatuz, % 28a gutxiago kobratzen dugu. Eta hau ez dugu guk esaten, estatistika ofizialek diote. Gainera, gure gorputzaren gaineko, gure sexualitatearen gaineko eta ugalketa boterearen gaineko erabakiak hartu ahal izan gabe jarraitzen dugu. Bortxatuak, erailak izaten eta tratu txarrak jasotzen jarraitzen dugu.

Gauzak horrela, emakumeok baditugu nahikoa arrazoi Martxoak 8 hau gure eskubideen aldeko eta gure herriak behar duen aldaketa sozialaren aldeko borroka eguna izan dadin. Hurrengo Martxoak 8an, kalera atera behar gara zapaltzen, esplotatzen eta itotzen gaituen sistema sozio-ekonomiko honen kontrako gizarte harresia egitea posible izan dadin. Eraiki dezagun herrien zapalkuntza eta genero eta klaseen arteko ezberdintasunekin bukatuko duen harresia. Posiblea eta beharrezkoa delako.


Euskal Herria, 2010eko martxoaren 6an


Conmemorando el Centenario del 8 de Marzo...

Por: Adriana Gómez * / Tomado de Palabra de Mujer
Fue en 1910, durante el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas realizado en Copenhague, Dinamarca, cuando la alemana Clara Zetkin, propuso formalmente la instauración de este histórico día. La propuesta surgió a partir del reconocimiento de la fuerza, coraje y tesón de las mujeres que, desde hace décadas, bregaban por el reconocimiento de sus derechos como trabajadoras y como ciudadanas, encontrando, sin embargo, múltiples barreras en este caminar hacia el ejercicio de derechos.

Efectivamente, por esos años, obreras, empleadas y mujeres de diversos ámbitos y en distintos países, expresaban en las calles, en los sindicatos, en las fábricas, en los talleres, sus demandas urgentes relacionadas con la igualdad de trato, el salario justo y el acceso a buenas condiciones laborales. Al mismo tiempo, interpelaban a la sociedad en su conjunto para lograr una participación social y política igualitaria, por ejemplo exigiendo el derecho a voto que les estaba vedado.

Y lo hicieron incluso a costa de sus propias vidas, siendo a menudo reprimidas con violencia por patrones, fuerzas de seguridad e incluso por otros sectores sociales que no reconocían la justicia de sus peticiones. Hasta hoy quedan en la memoria colectiva las muertas por esta causa en Estados Unidos, en países de Europa, en América Latina, cuya memoria honramos cada 8 de marzo.


Los derechos del cuerpo

En la década de los años 70 del siglo pasado, esta fecha trascendental fue también asumida con gran compromiso por el movimiento feminista, lo que implicó incorporar al 8 de Marzo otros temas relacionados con el cuerpo de las mujeres como un territorio de derechos. Es decir, temáticas tales como la autonomía, libertad, y autodeterminación en relación a la reproducción y la sexualidad; la maternidad voluntaria; la libre opción sexual; el derecho al aborto, insertas en el trascendental paradigma de los derechos sexuales y derechos reproductivos como derechos humanos, comenzaron a ser asumidas en la agenda de las mujeres cada 8 de Marzo.

Efectivamente, el paradigma de los derechos sexuales y derechos reproductivos, surgido de la reflexión y construcción de conocimiento de las feministas, comenzó también a permear los documentos de varias conferencias internacionales que abordaron las problemáticas de la mujer, en la década de los 90 del siglo pasado. Las más emblemáticas, sin duda, fueron la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo de El Cairo (1994) y la Conferencia Mundial de la Mujer de Beijing (1995), cuyos acuerdos, sin embargo, siguen sin ser cabalmente implementados, aun cuando se consideran centrales para el avance de las mujeres y para su reconocimiento como sujetas de derecho. La Conferencia de El Cairo cumplió 15 años desde su realización en 2009, y este año la Conferencia de Beijing conmemorará también 15 años.

La amplísima agenda de reivindicaciones de las mujeres que se ha estructurado alrededor del 8 de Marzo, pretende así abarcar todos aquellos tópicos que dicen relación con la condición de la mujer y su calidad de vida, condición que ha sufrido nuevas y graves violaciones a partir de la instauración de los modelos de desarrollo de rostro neoliberal que en las últimas décadas han profundizado hasta límites impensables la discriminación y exclusión de diversos colectivos, entre ellos, el de las mujeres. Modelos que han propiciado el debilitamiento del rol de los Estados como garantes de los derechos humanos básicos, al tiempo que han permitido la instauración del mercado, como el nuevo paradigma que guía nuestros pasos cotidianamente, imponiendo ciertos valores y modelos de conducta únicos para todas las personas. El fundamentalismo, o los fundamentalismos, se hacen fuertes en este contexto, con el consiguiente embate contra los derechos humanos de mujeres y hombres.

Avances y logros en la balanza

Por lo tanto, en 2010, cuando culmina la primera década del Tercer Milenio, el centenario del Día Internacional de la Mujer debe ser conmemorado desde la perspectiva de los avances y logros obtenidos, pero también de los múltiples desafíos que nos plantea el contexto actual. En este sentido, podemos afirmar que los cambios más significativos para las mujeres en las últimas décadas han sido el reconocimiento formal de derechos y algún grado de avance hacia su pleno y efectivo ejercicio, por cierto más logrado en algunos países que otros. Y en el marco jurídico, la aprobación de convenciones y tratados internacionales que se han transformado en ley para muchos países, cautelando en parte los derechos humanos de las mujeres.

Asimismo, las mujeres han irrumpido en el mercado laboral, en la educación y las ciencias, en la cultura, en la política, desvinculándose del ámbito doméstico donde fueron confinadas por siglos, y donde además se hizo invisible la importancia de su trabajo productivo y reproductivo. Esta transformación ha sido consecuencia de la movilización de las mujeres organizadas que, a partir de sus luchas sociales y de su capacidad de incidencia y abogacía en los espacios públicos y frente a los tomadores de decisión, “han logrado un importante cambio en la percepción simbólico cultural de las sociedades respecto del lugar de la mujer y de la construcción de su ciudadanía” (Millán, Cecilia. Derechos humanos, más humanos, Cuadernos Mujer Salud, RSMLAC, 2000).

Pero, como agrega esta autora, en general “persiste el supuesto de la existencia de un ciudadano productivo asociado al paradigma masculino, en el cual el hombre es el principal proveedor de la familia y el detentor de los derechos sociales y económicos, lo que fundamenta muchas de las políticas sociales y económicas de nuestros países”, con el consiguiente estancamiento de las mujeres, constreñidas y limitadas por una ciudadanía incompleta. Incompleta porque el poder político, el poder social, el poder económico, el poder en las leyes, el poder en el ámbito de las relaciones sexo-afectivas, sigue otorgándosele al varón, lo que perpetúa la dualidad hombre-dominador y mujer-subordinada, hombre-conquistador y mujer-conquistada.

A desafiar el patriarcado

Esta hegemonía en el control del poder persiste porfiadamente porque la estructura patriarcal de nuestras sociedades permanece incólume, aunque comienza a mostrar grietas. Entonces, a pesar de la existencia de tratados y convenciones de DDHH y del reconocimiento formal de derechos, la cotidianidad en la vida de millones de mujeres y niñas, continúa atravesada por iniquidades tales como explotación sexual y laboral, violencia sexista en diversas expresiones, heterosexualidad obligada, maternidad impuesta, división sexual del trabajo no cuestionada y dobles y triples jornadas sobre las espaldas de las mujeres, modelos sexistas que traspasan los sistemas educativos, los medios de comunicación de masa, el lenguaje cotidiano, entre otras.

El reto para el movimiento de mujeres, para el movimiento feminista, para las mujeres todas, sigue siendo perentorio: desafiar, a través de cambios culturales urgentes, la construcción social de los géneros que impera porfiadamente y determina la discriminación de las mujeres.

Instaurar una auténtica justicia de género, es nuestro desafío fundamental; como ha señalado Marcela Lagarde, debe ser la meta a lograr para hacer de nuestras sociedades un mundo más ético y digno de ser vivido, un mundo donde las diferencias entre mujeres y hombres no signifiquen un detrimento para aquellas y una vergonzosa ventaja para ellos, un mundo donde las mujeres logren su ciudadanía plena entendiendo ésta como el derecho a tener derechos.

*Coordinadora de Comunicaciones, Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, RSMLAC.

A una mujer en pie de lucha...

Por: María del Mar Vázquez Rodríguez Dedicado a: Iris Rodríguez A.
En el día de la mujer trabajadora, deseo honrar a una de esas mujeres que ha trabajado muy duro y desinteresadamente, durante toda su vida y que poquísimas veces recibe el reconocimiento que se merece. A Iris Rodríguez Acevedo, mi madre: Educadora de profesión, dedicada a enseñar el idioma español. Siempre se ha esmerado para que sus estudiantes aprendan la riqueza y la belleza de nuestro idioma, el poder de la palabra y los lazos de comunicación entre los pueblos. Trabajadora de la tierra, amante de la naturaleza y del verdor del suelo que la vio nacer. Ambientalista, independentista, puertorriqueña, defensora de la equidad, promotora del respeto a la diversidad humana y abanderada del amor a ayudar a l@s demás. Me siento privilegiada y orgullosa de haber nacido de un ser que conoce el valor del trabajo, la recompensa del sacrificio, la importancia de la perseverancia. Le dedico a ella estas merecidas palabras:

A ti, madre y mujer trabajadora:
A ti, madre, por darme un ejemplo de trabajo digno,
A ti, mi maestra, por enseñarme el valor de educarse y educar
A ti, mujer valerosa, porque me enseñaste a nunca bajar la cabeza y a reclamar lo que considero justo.

A ti, mujer guerrera, porque cuando otr@s me dicen "Basta", tu me dices "¡Sigue Adelante!"
A ti, mi soporte, porque cuando me asaltan las dudas, tú me dices "Yo SI creo en TI"

Te agradezco,mujer sabia, por enseñarme que lo importante en la lucha no es sólo lo que ya hemos aprendido, sino lo que nos falta por aprender.

A ti, mi fortaleza, porque cuando me siento olvidada, tú me dices "El mundo te necesita, ¡Levántate!"


A ti, mi apoyo moral, porque mientras otr@s censuran mis denuncias, tú me dices: "Muy bien hecho, hija"
A ti, madre, porque me enseñaste que ir en busca de tus sueños, llena más que complacer miradas ajenas.
Soy independentista, porque de ti aprendí los valores de la patria y de la matria. O sea, un país libre para hombres y mujeres, en equidad.
A ti, mi ejemplo, porque de ti aprendí el significado real de la palabra "Libertad".
La izquierda sigue siendo patriarcal,- nos lamentamos-, pero tú me enseñaste que yo tengo derecho a luchar para cambiar esa realidad.
Dices que estás orgullosa de mí, por haber alcanzado cosas que tú no conociste a mi edad,
Pero nunca olvides que quien me educó fuiste tú, mi madre.
Enfrentaste vivencias que yo sólo puedo conocer a través de un relato.
Luchaste a través de barreras familiares y de dimensiones que yo nunca he llegado a conocer en carne propia.
Superaste mitos, obstáculos, críticas y objeciones, por querer educarte a tu manera, siendo mujer y enfrentando una crianza tradicional, de valores patriarcales severos.
Tus logros son unos zapatos muy grandes de llenar.
Quizás yo nunca pueda hacerlo.
Mis luchas serán otras, porque tú te has esforzado para que tu pasado sea ajeno a mis vivencias.
Me abriste camino para sentirme capaz y digna.
Por eso, te recuerdo que nunca debes pensar que tus esfuerzos han quedado en el olvido.
Madre, tú has sido mi modelo de lucha y perseverancia, aun cuando los embates de la vida no te permitan ver cuánto brillas ante mis ojos.
Aun cuando te sientas anónima, para mí siempre serás una heroína, una guerrera, porque yo conozco la esencia de tu ser. Por eso te amo...

Feliz día de la mujer trabajadora, a mi amada madre y a todas las mujeres, que día a día entregan su energía, su vida y su pasión para contribuir a hacer de éste, un mundo más justo. Mis respetos y admiración para todas.


jueves, marzo 04, 2010

Declaración: 100 años. Día Internacional de la Mujer...

Fuente: La Ciudad de las Diosas
POR NUESTRAS HERMANAS CHILENAS
Avanzar sin transar, todos nuestros derechos ¡AHORA y SIEMPRE!

Este 8 de Marzo conmemoramos nuestra fecha más emblemática: el Día Internacional de la Mujer, acordado hace 100 años en homenaje a miles de trabajadoras que dieron la vida luchando por sus derechos. En un contexto marcado por la discriminación, exclusión y explotación de numerosos colectivos humanos, entre ellos, las mujeres, porfiadamente continuaremos avanzando por la senda libertaria ya trazada, empoderadas desde nuestra diversidad.

Hoy abrazamos sororalmente a nuestras hermanas chilenas e inmigrantes que han sufrido el embate de un terremoto y tsunami devastadores, con miles de víctimas, daños materiales, fallas en servicios básicos como electricidad y agua potable, escasez de alimentos, colapso de carreteras y sistemas de comunicación, etc. Como ha ocurrido históricamente en emergencias, las mujeres no solo han sido las más afectadas sino también las que asumirán, en medio de la precariedad, la reconstrucción de sus estructuras comunitarias y familiares.

Asimismo, esta tragedia ha puesto en evidencia las perversiones de un modelo de desarrollo que ha permitido la pauperización creciente de los servicios públicos, en tanto que el mercado se instala avasallando con su poder económico y político, el que, sin embargo, muestra pies de barro: edificios recién construidos hoy en el suelo, compañías de telefonía que no funcionan, tendidos eléctricos que no se reponen, son la mejor muestra de un abuso de poder que se impone sin contrapeso. Y la sociedad chilena, segmentada fuertemente entre privilegiados y marginados, entre sujetos de derechos y excluidos, entre vigilantes y vigilados, entre dominadores y dominados, asiste hoy a una serie de explosiones sociales que los medios se han encargado de estereotipar solo como hechos delictuales, sin profundizar en sus causas estructurales.

¡Defendemos el derecho de las mujeres y de la población en general a vivir en paz, con bienestar y dignamente. Exigimos que se entregue el soporte, ayuda y recursos necesarios para sobreponerse a esta tragedia! ¡Llamamos a realizar acciones solidarias de mujeres para mujeres!


Con la misma fuerza y rabia, este 8 de Marzo denunciamos que la sociedad y el Estado chileno continúan negando a las mujeres su lugar como sujetas de derechos. Rechazamos la dominación patriarcal, el fundamentalismo moral y la opresión capitalista neoliberal pues, a cualquier costo, quieren perpetuarse en la hegemonía del poder. El control y mercantilización del cuerpo y sexualidad de las mujeres; la explotación de su trabajo reproductivo y productivo; el silenciamiento de sus aportes a la construcción de la sociedad; la negación de su libertad, creatividad y autonomía; la destrucción de sus formas de producción y de su medio ambiente, son solo algunas de las muchas violencias e iniquidades que imponen cotidianamente sobre nuestras vidas.

Pero hoy decimos ¡basta! En el siglo 21, nos erigimos, una vez más, como fuerza social articulada, reafirmando nuestra lucha contra el patriarcado, los fundamentalismos y dictaduras morales, y contra el modelo de desarrollo de rostro neoliberal que en las últimas décadas ha sido administrado con eficiencia y prolijidad por los gobiernos de turno. Más aun, con la instalación de la derecha política y del empresariado en los centros de poder, con Sebastián Piñera a la cabeza, sus efectos perversos seguirán agudizándose e imponiendo sus mayores costos sobre la clase trabajadora y la población en general. Afirmamos, asimismo, que el Bicentenario que culmina en 2010, lejos de significar una celebración, plantea la urgencia de iniciar un juicio histórico que deje en claro que las mujeres hemos sido y seguimos siendo las más violentadas y discriminadas de la historia independentista.
Por todo ello, este 8 de Marzo manifestamos públicamente nuestras demandas no negociables frente a la sociedad toda y frente a los detentores del poder. Exigimos:

· Asamblea Constituyente para una nueva Constitución. No queremos herencias de la dictadura
· Participación social y política plenas.
· Fin al Sistema Binominal.
· Derecho a bienes sociales como salud, educación, trabajo, vivienda, agua potable, saneamiento, tierra.
· Derecho al ocio, la recreación y la cultura.
· No a la privatización de los recursos naturales y los servicios públicos.
· Garantía de soberanía alimentaria y energética.
· Seguridad social, pensiones y salarios dignos y justos.
· Sindicalización obligatoria, desafiliación voluntaria, negociación colectiva.
· No a la flexibilización laboral, no al trabajo precario, no al trabajo esclavo, no al trabajo infantil.
· Igualdad salarial por un mismo trabajo.
· Paridad en la repartición del trabajo doméstico y de cuidado de la salud familiar.
· Derechos sexuales y reproductivos plenos.
· Autonomía y libertad sexual y reproductiva.
· Maternidad voluntaria, protegida y segura. Posnatal de 6 meses.
· Acceso universal a todos los métodos de anticoncepción.
· Aborto seguro y legal. ¡Basta de penalizar a las mujeres que abortan!
· Reforma de salud para un sistema solidario, equitativo y de acceso universal.
· Basta de violencias contra las mujeres y niñas: No al femicidio, a la violencia sexual, a la violencia en las relaciones de pareja, a la violencia simbólica, a la violencia institucional.
· Basta de violencias y discriminación contra las mujeres de pueblos originarios. ¡Basta de militarización de territorios de pueblos originarios!
· Basta de violencias y discriminaciones contra lesbianas, bisexuales y trans.
· Acceso efectivo a una justicia real.
· Basta de injerencias religiosas que interfieren con el Estado laico.
· Basta de concentración económica de los medios de comunicación, ¡queremos prensa libre y comprometida en lo social!
· Basta de pobreza y exclusión.


Somos mujeres afectadas por el sismo; somos obreras, trabajadoras agrícolas y estudiantes; empleadas y profesionales; dueñas de casa y trabajadoras domésticas; trabajadoras sexuales, pobladoras, inmigrantes, trabajadoras informales; somos viejas, jóvenes y niñas; heterosexuales, lesbianas, bisexuales, trans. Somos feministas; somos políticas, dirigentas sindicales, dirigentas barriales; somos mujeres de las artes y las ciencias. Enfrentamos la dictadura, honramos a nuestras muertas y muertos. Honramos a nuestras hermanas de Haití, a nuestras hermanas que resisten en Honduras, en África y Medio Oriente, honramos a las mujeres todas.


¡Todos nuestros derechos ahora y siempre!


Coordinadora 8 de Marzo:

1.
Articulación Feminista por la Libertad de Decidir
2.
Movimiento pro Emancipacion de la Mujer Chilena, MEMCH
3.
Central Unitaria de Trabajadores/as, CUT
4.
Solidaridad y Organización Local, SOL
5.
Foro Red de Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos, Región Metropolitana
6.
Foro Red de Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos, Región de Valparaíso
7.
Foro Red de Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos, Región del Maule
8.
Foro Red de Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos, Región de la Araucanía
9.
Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, RSMLAC
10.
Red Chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual
11.
Fundación EPES
12.
La Ciudad de las Diosas
13.
Radio Escuela Mujeres - Radio Tierra, Corporación La Morada
14.
Agrupación de Mujeres Pan y Rosas, Teresa Flores (Clase contra Clase e independientes)
15.
Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas, ANAMURI
16.
Marcha Mundial de Mujeres-Chile
17.
Amnistía Internacional-Chile
18.
MACLETA, Mujeres Arriba de la Cleta
19.
Observatorio de Equidad de Género en Salud
20.
Fundación Instituto de la Mujer
21.
Warmipura, Mujeres Inmigrantes
22.
Fondo Alquimia
23.
Feministas Tramando
24.
Isis Internacional
25.
Colectivo Conspirando
26.
Colectiva Mujeres Públicas
27.
Corporación DOMOS
28.
Red de Mujeres de San Joaquín
29.
Red de Mujeres Pedro Aguirre Cerda
30.
Somos CAPPA, Puente Alto
31.
Mujeres al Micrófono
32.
Corporación las Manos
33.
Mujeres en Construcción
34.
Mesa Ciudadana por el Derecho a Decidir
35.
CENCODEL
36.
Asamblea de Mujeres de Maipú
37.
Área de Género Vivo Positivo
38.
Grupo de Salud Llareta
39.
Movimiento por la Defensa de la Anticoncepción
40.
Asociación Internacional de Lesbianas, Trans, Gays, Bisexuales, Intersex de América Latina y el Caribe
41.
Alianza Global por la Educación LTGBI-GALE
42.
ISIG, Ideas sin Género
43.
Mujeres Haciendo Grandes Cambios
44.
Asociación Nacional de Empleados Fiscales, ANEF
45.
Mujeres Comunistas
46.
Agrupación de Familiares de Ejecutados/as Políticos
47.
Vicepresidencia Nacional de la Mujer Partido Socialista
48.
Agrupación Nacional de ex Presos/as Políticos/as
49.
Observatorio de Género y Equidad
50.
Católicas por el Derecho a Decidir-Chile
51.
Las Choras del Puerto, Guerrilla Feminista
52.
Corporación Humanas
53.
Programa Palabra de Mujer, Radio Siglo XXI, La Pintana
54.
Centro de Estudios de Género y Cultura de América Latina, CEGECAL, Universidad de Chile
55.
Mujeres por sus Derechos
56.
Centro de Estudios de la Mujer, CEM
57.
Colectivo de Mujeres Araucaria
58.
Coordinadora Cultural de Huamachuco
59.
Fortaleza de Mujer
60.
Tierra Fértil
61.
Comunidad para el Desarrollo Humano de Temuco
62.
Mujeres Acacias
63.
Comparsa Mujeres Espejos
64.
Colectiva Lésbica Mujeres Espejos
65.
CAES, Centro de Apoyo y Educación en SIDA
66.
Traves Conce
67.
Sindicato Afrodita
68.
Centro Social Quidell, Talca
69.
Movimiento Unificado de Minorías Sexuales, MUMS

miércoles, marzo 03, 2010

8 de Marzo: Mujeres y hombres por un feminismo rebelde, anticapitalista y no segregador

Jaleo!!! Graná
En las próximas fechas en torno al Día Internacional de la Mujer Trabajadora, probablemente veamos como el feminismo institucional y de salón cogerá la bandera de un falso feminismo, de una falsa libertad. De reformas y avances que no son más que las migajas del sistema, mientras que la situación de las mujeres seguirá siendo la de estar subyugadas al poder patriarcal. Mientras que los prejuicios sociales hacia la mujer siguen siendo los mismos desde hace milenios, la mujer como posesión del hombre.

El patriarcado, como arma primigenia del capitalismo, debe ser combatido precisamente desde la erradicación de este sistema. La lucha contra el patriarcado y la lucha contra el capitalismo deben ir de la mano, porque su enemigo y fines están en común, por un lado la explotación y por otro la libertad de todos los seres humanos. La primera explotación “del hombre sobre el hombre” es la que éste comenzó a realizar sobre la mujer hace ya cientos de años. Una estructura, que a pesar de lo que pueda pensar las instituciones oficiales, sigue manteniéndose a día de hoy y que hay que eliminar de raíz.

Hombres y mujeres nos juntamos para trabajar la cuestión de género. Es decir, si no realizamos este trabajo personal vamos a reproducir inconscientemente el patriarcado manteniendo las estructuras familiares (familia nuclear cómo unidad social y económica) y emotivas que mantienen el sistema capitalista. De esta manera vamos a perpetuar una desigualdad –a veces difícil de identificar a causa del arraigo del sistema patriarcal en nuestra herencia social, cultural y económica- que va a entorpecernos en nuestra lucha anticapitalista y de liberación nacional. Y no sólo va a entorpecerla sino que va a bloquear nuestra liberación cómo personas y cómo pueblo.

Es por esto que afirmamos la necesidad imperiosa de ponernos manos a la obra, trabajar con nosotros mismos y difundir este trabajo facilitando y empujando a esta formación esencial al resto de colectivos y población en general. Esta ardua tarea -que no va a hacerse por sí sola- pasa por una toma de conciencia de mujeres y hombres a través de un esfuerzo de análisis y autocrítica entorno a esas desigualdades. Por eso, nosotros/as no entendemos otro feminismo que no sea de clase y rebelde.

Por lo dicho anteriormente, porque la lucha contra el patriarcado es lucha contra el capitalismo, los hombres deben de dejar de pensar que el feminismo “es cosa de mujeres” o que es algo con lo que estar de acuerdo o apoyar. Los hombres no deben apoyar el feminismo por mera solidaridad, los hombres son el feminismo al mismo nivel que las mujeres. Es por ello que no creemos en un feminismo segregador, como algo aparte por y para las mujeres. Nada más lejos de la realidad, como ya hemos dicho, el feminismo debe ser un arma más para alcanzar la libertad de la clase trabajadora, que aunque sea una falacia decirlo, agrupa a hombres y mujeres de cualquier raza, religión o condición.

Por último y como ejemplo práctico de nuestra visión como todo esto se manifiesta en Andalucía. No es de extrañar como a la vez que estamos a la cabeza de los índices negativos como el de paro, precariedad laboral, accidentes laborales, fracaso escolar, etc. Andalucía también lo está en aquellos que atacan directamente a la mujer como la violencia de género o el paro femenino. No hay que ser una lumbrera para darse cuenta de la relación que tiene todo esto. Andalucía como pueblo oprimido por el Estado español, que es lo que mediante el poder aplica el capitalismo a la clase trabajadora andaluza; seguirá estando a la cabeza de esos índices mientras no se acabe con el sistema capitalista, por ende con el patriarcado. Esto quiere decir, que como ya se ha dicho, al ser el Estado español una cárcel de pueblos con la que aplicar el capitalismo, la liberación de la mujer pasa por un proceso de liberación nacional necesariamente.

En consecuencia, elevando esto a clave internacional, entendemos que no habrá nación libre en el mundo hasta que la mujer no sea libre totalmente. No entendemos la lucha anticapitalista si no es desde la triple opresión: de clase, de género y nacional.

Trabajar la cuestión antipatriarcal pasa por trabajarse uno/a mismo/a, en el sentido que es necesario e imprescindible desaprender todos los estereotipos y patrones con los que nos hemos socializado según el género que se nos asignó al nacer. De ahí se desprende el hecho que lo personal es político y que hace falta un trabajo personal, que no fácil sino más bien duro y pedregoso pero muy satisfactorio y emancipador, en la vida propia, las actitudes, los roles y las relaciones sexoafectivas.