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martes, julio 26, 2011

Bolivia ¿Jodemos o no jodemos?

Helen Alvarez
Artemisa Noticias
'Mujeres Creando', la organización feminista boliviana, sacó un nuevo número de su revista de pensamiento feminista Mujer Publica. Esta vez el eje temático es la homosexualidad. Ofrecemos un adelanto.

Los diccionarios definen a la mujer pública como prostituta. Totalmente opuesta es la versión de hombre público, que es definido como 'el que tiene presencia e influjo en la vida social'.

El movimiento feminista Mujeres Creando, como suele hacerlo, ha trastocado esas definiciones machistas, que hoy en día tienen tanta vigencia como antes, planteando que una mujer pública es la que toma la palabra, la que se organiza, la que lucha por sus sueños, es decir, la que se construye como sujeto político.


Y con el ánimo de provocar y revolver, hace 16 años nació Mujer Pública, el periódico, para hablar de feminismo y desde el feminismo, desordenando la agenda institucional, diseñada desde los organismos internacionales y desde el Estado, que pretendía imponer a las mujeres enfoques para abordar únicamente las problemáticas 'de las mujeres'.

Desde el principio el periódico Mujer Pública, impreso en papel sábana y en blanco y negro, fue un espacio de encuentro, de discusión y de denuncia, sostenido durante nueve años consecutivos.

La pausa, aunque larga, fue el impulso necesario para la publicación, en 2009, de Mujer Pública, la revista, donde el contexto central es el feminismo, ahora con la mirada de muchas mujeres desde distintos países. Hacerlo demandó tejer una red de complicidades y de alianzas con mujeres que buscan construir sociedades justas.

Como dice el editorial del primer número, Mujer Pública 'es una revista internacional que está compuesta precisamente por distintas vertientes teóricas y políticas dentro, fuera y alrededor del feminismo como vertiente transformadora de todas las injusticias'.

Mujer Pública, la revista, es una publicación cuatrimestral que ya va en su quinto número. Se difunde en más de cinco países del ámbito Latinoamericano y en España. El tema central del primero fue el de las identidades y pertenencias; el segundo, el rumbo del feminismo; el tercero, el amor desde el feminismo; el cuarto, la historia y el feminismo, y el último, titulado '28 – jodemos o no jodemos?, trata sobre la homosexualidad.

El tema del quinto número ha sido abordado también desde distintas visiones, como la de Pedro Lemebel, un maricón rebelde chileno. Él, a través de una crónica, relata su vivencia en Nueva York, donde 'cómo te van a dar pelota si uno lleva esta cara de chilena asombrada frente a este Olimpo de homosexuales potentes y bien comidos que te miran con asco, como diciéndote: Te hacemos el favor de traerte, indiecita, a la catedral del orgullo gay'.

Claudia Acuña, desde Argentina, entrevistó a Mabel Bellucci, autora del libro 'Orgullo, Carlos Jáuregui' que es la biografía política de un maricón que removió al movimiento homosexual argentino y a toda la sociedad, y que hizo gran parte del camino que llevó a la aprobación de la Ley de Matrimonio Igualitario en Argentina, que legaliza las uniones homosexuales.

Sobre el matrimonio homosexual también escribe Claudia Acuña y sobre 'maricas sin güeto' en Argentina. Uno de ellos, Leando Gonzáles, dice que quiere que le digan cualquier cosa, menos gay. 'Que me digan homosexual, puto, marica, cualquier definición es preferible a la de gay', porque este término se ha convertido en 'la imagen estereotipada de un consumidor con plata'. Él, más allá de la lucha por las opciones sexuales, prioriza la lucha por los derechos a la tierra y a una vivienda digna, por ejemplo.

'Gorda, libre, boliviana y terca, es decir GLTB' es el cuestionamiento de María Galindo, desde Bolivia, al enfoque GLBT (gays, lesbianas, bisexuales, travestís y transexuales), por tratarse de 'una visión neoliberal de las luchas de maricones y lesbianas; es un invento, un enlatado, un producto del propio sistema donde el envase lo ponen ellos, pero el contenido de frustración lo ponemos nosotras y nosotros'. ¿El resultado? Minorías y mayorías, que son el paradigma del patriarcado. Desde su feminismo, también hace un 'Autorretrato lésbico'.

Mujer Pública también ha recogido el recuento que hace una lesbiana guatemalteca de las formas en que se nombran las lesbianas de diferentes países. Clara, Claudia y Belén, desde México, escriben sobre su experiencia de amor compartido entre las tres, que involucra además un compromiso político y social. La homosexualidad también se desmenuza con la pluma de Clara Ramírez desde México, Sheila Jeffreys de Australia, Beatriz Preciado de España y Roberta Benzi de Bolivia.

En el sector Teologías Ecofeministas, la venezolana Gladys Parentelli escribe sobre los 'Testimonios que las pioneras nos legaron', donde recupera la historia de mujeres fundamentales en la lucha feminista. Mientras que la fotógrafa iraní Shirin Neshat es la protagonista del artículo 'Velos, poemas, armas y mártires', escrito, desde Estados Unidos, por Nina Cichocki, que relata las vivencias de las mujeres musulmanas.

La propuesta feminista de la revista Mujer Pública Nº 5 incluye una especie de manual de autodefensa para mujeres de todas las edades, que no sólo hace énfasis en la actitud que se debería asumir ante cualquier acto de violencia, sino también en la identificación de las situaciones de violencia y técnicas de defensa ante un acercamiento no consentido o ante un ataque.

miércoles, diciembre 15, 2010

Bolivia: la minería, un oficio de mujer

AP. El trabajo en los yacimientos no es sólo para hombres. Desde hace tiempo, en la Mina San José, en Oruro, los caminos oscuros que conducen a los minerales no son recorridos exclusivamente por hombres. Diariamente, decenas de mujeres buscan ganarse el respeto de sus compañeros realizando a la par sus obligaciones.

"Nosotras podemos hacer las mismas cosas, sin quejarnos. Sé que las condiciones en una mina no son las mejores pero es un trabajo como cualquier otro, al que te acostumbras, aprendes y en un futuro incluso te vuelves más experta", explica Gabriela Urquidi, mientras recorre pasadizos estrechos para llegar a su lugar de trabajo en la Mina San José, en Oruro. En este yacimiento boliviano, se realiza un trabajo a pequeña escala de plata cuyo precio está pasando los 23 dólares por Onza Troy. Para vender el metal que recién encontró el grupo de trabajo independiente, hay que pasar por suelos inestables hasta llegar unos 200 metros bajo tierra.

Antes de empezar la jornada, los mineros saludan al "Tío", un diablo de barro que está dentro de la mina, al que le dan de fumar cigarrillos y le invitan coca y alcohol para continuar con una costumbre netamente minera a nivel nacional que data desde la época colonial. La hoja de coca —considerada una planta sagrada y usada con fines medicinales— es fundamental para aguantar el trabajo pesado. Urquidi comentó que les ayuda incluso a sentir menos el fuerte olor de arsénico en el interior.

Sus brazos fuertes y su carácter ameno caracterizan a Urquidi, de 43 años, que viste pantalones deportivos y un jersey negro visiblemente desgastados por el contacto cotidiano con el mineral. Usa también una máscara para evitar respirar el polvo mientras perfora manualmente la veta de plata que ilumina con la lámpara de su casco. Tiene como acompañantes a los hermanos Emilio Canazas, de 52 años y Félix de 49, del mismo sector minero cooperativista. "Ella es una de nosotros, ha aprendido bien. Tiene los mismos derechos y obligaciones", explica Félix.

Un trabajo machista

Urquidi contó que cuando empezó, muchos se burlaban. "Poco a poco, me he ganado su respeto, yo también realizo perforaciones con la máquina. Es mejor que hacerlo manualmente", indica la minera. Añade que trabaja en el interior de la mina por necesidad. Es madre de tres mujeres y un varón. La mayor estudia para ser abogada, cuenta con orgullo. El ministro de Minería Julio Pemintel expresó que antes "era difícil que ingresase una mujer (a una mina), pero ahora, con la equidad de género, cada quien es libre de elegir".

La subida de los precios de los minerales esta demandando cada vez más mano laboral, así que varias mujeres se vuelcan a esa actividad y comienzan a trabajar como palliris, es decir, revisando los desechos fuera del yacimiento. En las afueras de la ciudad de Oruro, en la localidad de Machacamarca, existen 400 personas, incluidas 100 mujeres, que realizan la labor de rescatar el mineral de los resto.

El último recurso

La mina San José es explotada por cinco cooperativas que aglutinan a unos 1.000 mineros, incluidas más de 100 mujeres que extraen plata y un poco de estaño y plomo. Al otro lado, trabajan siete mineras, varias de la cuales pasan los 50 años. Su líder, María del Pilar Pérez, realiza sus tareas a unos 340 metros bajo tierra. Las siete llevan trabajando entre ocho y nueve años. Acostumbran a encontrarse en el lugar de descanso para mascar coca y beber un poco de agua, mientras charlan y hacen bromas. Todas coincidieron en que después de separarse de sus esposos, no les quedó otra opción.

Una vez que consiguen 50 kilos de mineral lo almacenan en unas bolsas de yute llamadas "qepirinas", lo cargan en sus espaldas y lo llevan fuera de la mina para venderlo. Las ganancias varían de 200 bolivianos (28 dólares) a 400 (35) cada 50 kilos, ya que la plata que extraen es de baja pureza. Por semana, se puede lograr juntar unos 100 kilos, los cuales son vendidos directamente a empresarios chinos.

Entre la charla de descanso, comentan sobre el accidente en la mina del mismo nombre pero en el vecino país de Chile, en el que el boliviano Carlos Mamani y 32 de sus compañeros estuvieron atrapados 69 días. María señala que los mineros saben a los peligros que se arriesgan. "Hemos visto lo famoso que es (Mamani), pero si acá pasa algún accidente, nadie nos da un trabajo y nos regala una casa. Es más, ni se enteran", manifiesta, aludiendo a un ofrecimiento que le hizo el presidente Evo Morales al colega rescatado.

El viceministro de Cooperativas Mineras, Isaac Meneces, señaló que en Bolivia, existen unas 5.000 mujeres que trabajan en la minería a pequeña escala y que unas 1.000 ingresan al interior de la mina. Juana Negrety, dirigente en la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia, indicó que son unas 800 las trabajadoras que van al interior de la mina y las demás realizan diferentes labores que incluye a las "palliris", término derivado del vocablo quechua "pallar".

A nivel nacional, las mineras tienen de 45 años para adelante y en su mayoría fueron abandonadas por sus esposos o quedaron viudas. Se estima que cada trabajadora tiene al menos tres hijos. En el sector minero estatal, está regulado que las mujeres no pueden ingresar al interior de la mina.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de "los 11,5 a 13 millones de mineros en pequeña escala que hay en el mundo, las mujeres podrían representar de 3,5 a 4 millones. Muchas de ellas con trabajo a tiempo parcial. Otras 1,5 a 2 millones podrían participar indirectamente en esta actividad". La OIT explicó que la participación de la mujer es mayor en la minería a pequeña escala. En América del Sur los países que cuentan con este subgénero minero son Chile, Colombia, Perú, Brasil, Venezuela y Bolivia.

miércoles, marzo 10, 2010

Las mujeres somos la mitad de cada pueblo

Asamblea Feminista Comunitaria de La Paz
Rebelión La colectiva de La Paz, expresamos en la calle a las mujeres y hombres de nuestro pueblo que este día es un día de luchas de mujeres y que aunque nos gustan las flores, no queremos flores esta vez, pues las luchas de las trabajadoras, de las activistas, de las feministas, no han sido por conseguir flores, sino revoluciones.

La colectiva de La Paz, expresamos en la calle a las mujeres y hombres de nuestro pueblo que este día es un día de luchas de mujeres y que aunque nos gustan las flores, no queremos flores esta vez, pues las luchas de las trabajadoras, de las activistas, de las feministas, no han sido por conseguir flores, sino revoluciones.

Mi cuerpo no se viola, no se tortura, no se mata

Junto con ello dijimos a todas y todos que las luchas de las trabajadoras no sólo han sido de clase, si no contra el acoso sexual en el trabajo. Las obreras que en marzo de 1905, en Limoges, Francia, fueron a la huelga, estaban defendiendo su cuerpo y su integridad. Ellas exigían que los capataces abusivos fueran expulsados del taller de porcelana del empresario Haviland. Por eso, por rebelarse ante el patriarcado y el machismo, estas obreras fueron disueltas con balas de soldados a los 20 días de huelga.


Nuestra historia en Abya Yala es de luchas de antes de la colonia

Ante que llegasen los invasores a nuestros territorios, ya resistíamos las mujeres. Bartolina Sisa y Gregoria Apaza no fueron esposas sometidas si no mujeres luchadoras. Manejaban decisión política y se levantaron comandando batallas contra los invasores en el tiempo de la llamada colonia.

Las mujeres somos capaces y fuertes, nunca hemos dejado de luchar contra la violencia colonial y la violencia patriarcal.
No queremos patrones, caudillos, ni jefes ni amos. Queremos hermanos y compañeros con los que hablaremos y reflexionaremos antes de que se lleven adelante decisiones políticas que atañen a mujeres y a hombres que somos de este proceso de cambios revolucionarios.


Proceso de cambios SI, autoritarismo NO

Si el proceso de cambios no cuenta con la palabra, la acción, la decisión de la diversidad de mujeres activistas en Bolivia, entre ellas de las feministas comunitarias, no será proceso de cambios real. Si nosotras no gritamos, no hablamos, no denunciamos, no proponemos, no hay revolución posible porque las mujeres somos la mitad de cada pueblo.

Autoritarismo no es revolución, es neoliberalismo.


Las mujeres no tenemos que probar nada a nadie


El presidente Evo Morales ha manifestado su voluntad política de abrir espacios de participación para las mujeres, un ejemplo son las 10 ministras dentro de su gabinete, quienes según el discurso de nuestro hermano presidente “deben probar que son capaces”. Nosotras decimos y gritamos que las mujeres no tenemos que probarle nada a nadie ya que cada día sostenemos la pachamama con nuestro trabajo doméstico, con la crianza de las wawas, ganándonos la vida en el comercio, produciendo para el país y también haciendo propuestas para que este proceso de cambios no sea mas de lo mismo que ya vivimos con el neoliberalismo.

Le recordamos al hermano presidente Evo…

… que las mujeres no necesitamos que nadie nos abra espacios de participación, pues nosotras llevamos siglos luchando y participando y abriendo nuestro camino y el camino de nuestras wawas. Tampoco queremos préstamos ni concesiones porque creemos que participación es decisión.

Las mujeres transformamos el mundo cada día en nuestro cotidiano, si no lo hiciéramos se darían cuenta rápido, pues el trabajo doméstico impago produce del 25 a 40% del producto económico bruto de cualquier país. Podemos transformar el mundo también en el mundo público.

¿Han olvidado que fuimos las mujeres en octubre?

En octubre de 2003, en la lucha contra el neoliberalismo y por los recursos naturales, fuimos las mujeres quiénes estábamos al frente y luchando por expulsar de esta tierra a un presidente asesino y ladrón. Fuimos nosotras las que dijimos que la democracia nos subordinaría a la lógica partidaria, pero que queríamos evitar mas derramamiento de sangre y por eso aceptamos lo que la mayoría de nuestro pueblo decía: que debíamos ir por el lado de la democracia. Hoy nos reafirmamos, no es por el lado de los partidos políticos que la cosa irá, si no por el lado del autogobierno.

Ni cenas ni flores, castigo a los agresores

Para terminar nuestra acción de hoy en la calle, frente al correo de la ciudad de La Paz, gritamos nuestras consignas plenamente vigentes y que el proceso de cambios deberá escuchar, no para hacer leyes, si no para, realmente, facilitar el cambio social y cultural revolucionario que nosotras estamos haciendo. Un proceso político que asuma un proceso de cambios sólo es verdadero si extirpa de raíz la violencia contra las mujeres, todas las violencias contra las mujeres: desde insultos hasta golpes, desde burlas hasta imposiciones, desde violaciones hasta femicidios, desde falta de memoria hasta la subestimación de las capacidades de las mujeres. Por eso hemos gritado en la calle:

¡Ni cena ni flores,
castigo a los agresores!

¡Quien ama no mata no humilla ni maltrata!

¡Puede ser tu hija,
puede ser tu hermana
a la que asesinen, violen o maltraten!

martes, febrero 23, 2010

Bolivia: Una Mujer Indígena en la cima del Poder Judicial...

Por: Pablo Stefanoni / Pircas y Tricheras
Amalia Morales se robó todas las cámaras. Con 51 años, esta "mujer de pollera" para el lenguaje políticamente correcto, o simplemente chola para la jerga de la calle, se transformó en la primera indígena en llegar a la cúspide del Poder Judicial.

Fue designada interinamente por Evo Morales junto a otras 17 altas autoridades judiciales, para cubrir los puestos vacantes en la Corte Suprema de Justicia, el Tribunal Constitucional y el Consejo de la Judicatura, instancia administrativa y disciplinaria del Poder Judicial donde recayó la abogada indígena, vistiendo pollera larga, chal, sombrerito bombín y grandes aros de oro, como símbolo de la "descolonización de la Justicia" que prometió el mandatario boliviano.

"La injusticia y la discriminación me empujaron a luchar para ser abogada y estoy orgullosa de ser la primera mujer de pollera nombrada por el presidente", dice la flamante autoridad, que se recibió su título universitario en 1985 y se desempeñaba como jueza de instrucción de provincia, cargo en el que también fue precursora.

"Polleras justicieras", tituló en portada el diario sensacionalista Extra, de amplia difusión entre los sectores populares a fuerza de tapas "fuertes" y, sobre todo, mucha sangre en sus páginas.

Las polleras abundan en el Congreso y ya son tres las ministras indígenas.


Con todo, la oposición rechazó los nombramientos porque, según sus principales referentes, conllevan la concentración total del poder en manos de Evo Morales.

"El Estado de derecho está en terapia intensiva", denunció el secretario de Autonomías de Santa Cruz, Carlos Dabdoub, y el ex vicepresidente aymara Víctor Hugo Cárdenas (1993-1997) fue más lejos, y advirtió que "el futuro es tenebroso" y debería intervenir la OEA en aplicación de la Carta Democrática.

Pero desde el oficialismo destacan que las designaciones son transitorias porque no se pueden mantener paralizados los órganos judiciales por falta de quórum.

El 5 de diciembre próximo, esos cargos serán elegidos -de manera inédita- mediante voto popular entre ternas aprobadas previamente por la Asamblea Legislativa Plurinacional (Congreso), tal como lo establece la nueva Constitución.

"No los estoy posesionando para que me defiendan, si yo cometo algún error métanme a la cárcel", convocó el presidente boliviano, que en la intimidad suele bromear llamando "plátanos" (bananos) a los abogados "porque no hay ninguno recto".

"Hay que acabar con ese manejo oscuro de la justicia boliviana, el pueblo en la calle no puede seguir diciendo que la justicia es para el que tiene plata", agregó.

Y generó polémica al llamar a los nuevos jueces a "no perdonar a los separatistas", en referencia a los procesados por terrorismo, supuestamente vinculados a la banda de Eduardo Rózsa Flores.El boliviano-húngaro fue abatido el año pasado luego de su intento de formar milicias de autodefensa en Santa Cruz aprovechando su experiencia en la guerra de los Balcanes.

Por eso la oposición cree que se viene una oleada de "persecución judicial". A la fecha son varias decenas los enjuiciados por diferentes causas, entre ellos tres gobernadores, muchos de los cuales ya se fugaron hacia Perú y Estados Unidos, destino preferido del nuevo "exilio" boliviano.

miércoles, diciembre 09, 2009

Destacan presencia de mujeres en legislativo boliviano

Fuente: Prensa Latina
La Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia estará conformada por un 30 por ciento de féminas, destaca hoy un informe de la Coordinadora de la Mujer.

Según la institución, que toma en cuenta informes preliminares del conteo rápido de las elecciones generales el pasado domingo, en el Senado (cámara alta) son 17 (47 por ciento) y 33 son diputadas (25 por ciento).

Esas cifras marcan un récord histórico de la participación de la mujer, ya que en 2002 tuvo un 18,5 por ciento de presencia en Diputados y 14,8 en el Senado.

Desde la promulgación de la Constitución Política del Estado, en febrero último, y la aprobación de la Ley Transitoria de Régimen Electoral, en octubre del pasado año, las organizaciones femeninas demandaron la equidad de género, igualdad de oportunidades y paridad.


"Los esfuerzos desplegados por más 200 organizaciones de mujeres en todo el país han dado frutos que se traducen en que la Asamblea contará con importante presencia femenina", señaló Mónica Novillo.

La Coordinadora señaló que sin embargo el análisis de los datos muestra la debilidad de la participación de mujeres como diputadas uninominales con sólo 11 por ciento y ninguna como diputada electa en circunscripciones especiales (indígenas).

Puntualizaron en que una vez conformada la Asamblea Legislativa Plurinacional, se debe trabajar en el desarrollo de leyes que garanticen el cumplimiento de los principios de equidad de género.

Asimismo exigieron que, según el compromiso del presidente reelecto Evo Morales, las mujeres sean la mitad del futuro Gabinete Ministerial.

Novillo señaló que ese desafío pasa por la superación de los obstáculos socioculturales, e institucionales y los prejuicios sobre la participación de las mujeres en política.

Asimismo demandarán que se cumplan los principios constitucionales en la presentación de listas de candidaturas para las elecciones municipales y departamentales del 4 de abril de 2010.

viernes, abril 10, 2009

Viven las indígenas bolivianas la refundación de su país

Por: Georgina Merino
Era una fiesta popular, aquella mañana del pasado 7 de febrero cuando miles y miles de personas con los puños en alto que irrumpían “como relámpagos en el cielo” para participar “llenos de esperanza” en la firma de la nueva Constitución Política de Bolivia. Llegaron multitudes a la ciudad de El Alto para celebrar lo que llaman “la refundación de un nuevo país”. Y ésta es la crónica:

Desde temprano este lugar histórico parece un hervidero de delegados y comunidades indígenas del altiplano y de las zonas bajas de Bolivia, que se van concentrando para participar en la firma de la nueva Constitución Política por parte del presidente Evo Morales. Es un día de fiesta, se lograron los más sentidos anhelos del pueblo y lo manifiestan abiertamente entre música y bailes, radiantes de alegría y esperanzas.

Las sonrisas de mujeres, hombres, niñas, niños y ancianos vencen los augurios de tormenta mientras sostienen con gran orgullo estandartes de sus federaciones y sindicatos. Otros más, agitan con entusiasmo las wiphalas que representan la diversidad del movimiento popular que apoya a la nueva Constitución.

Llegan a mi mente muchas historias de este pueblo, las películas del cineasta Jorge Sanjinés que durante más de 40 años ha sido el cronista visual de la epopeya de lucha de los mineros y los campesinos indígenas.

Pareciera una reedición en vivo y en directo de las escenas de su primer cortometraje, Revolución, o las arengas de doña Domitila Chúngara y los mineros que dejaron su vida en las minas del cerro de Potosí en El Coraje del Pueblo.

Es el mismo pueblo que grita codo a codo, como Sebastián Mamani, quien hace su largo viaje de retorno a sus raíces para reivindicar su cultura e identidad indígenas en la película de La Nación Clandestina.

Camino, sofocada por la altura, entre la muchedumbre que se arremolina en torno al presidium, donde el presidente Evo Morales firma la nueva Constitución, quien afirma en su discurso ante miles y miles de la población campesina y trabajadora:

"Esta nueva Constitución Política del Estado (CPE) boliviano garantiza la igualdad de oportunidades para la gente del campo y de la ciudad, garantiza fundamentalmente, hermanas y hermanos, la unidad, la igualdad y la dignidad de todo el pueblo boliviano, y si hablamos de la dignidad yo quiero decirles, hermanas y hermanos, que en tres años de Presidencia, de una vida diferente que es la vida sindical, una nueva experiencia, sólo la sabiduría de nuestros pueblos, de nuestras fuerzas sociales, ha permitido identificar, resistir y derrotar a los agente externos, derrotar al imperialismo norteamericano".

Más allá el profesor León Sánchez, 35 años, escucha atentamente y menciona que "la Constitución tiene más que todo, tiene apoyo de la parte indígena y social ya que nos incluye a todos. Estamos alegres por este acto, pues es la raíz de nuestro pueblo y por eso estamos muy contentos este día".

Otra mujer de aproximadamente 45 años de edad se acerca a nosotros para decir "que ya hemos ganado todos, que hemos ganado a las medias lunas".

Sigo avanzando entre los contingentes que marchan en formaciones compactas y le pregunto a una mujer aymará que viene de Ingabe, cerca de la cordillera que colinda con Perú.

Ella desborda alegría y agita el estandarte de su organización afirmando que "en este día tan especial, me siento contenta, alegre, feliz, estamos presentando la nueva Constitución Política del Estado, que necesitamos como nunca ha existido. A veces tengo ganas de llorar, porque queremos mucho a nuestro presidente Evo Morales Ayma".

Continúa ya con lágrimas en los ojos "está haciendo por lo menos algo por el país, algo para Bolivia, algo para las personas postergadas, que hemos sido olvidados, está haciendo algo para que la gente mejore".

Me atrevo a interrumpirla y le digo: ¿Y cómo va a mejorar?

Ella responde con firmeza, mirándome a los ojos, "ayudándonos, y por lo menos él va administrar y va a distribuir a todas las comunidades (las riquezas del país). Porque él está viendo a todas las comunidades rincón por rincón, nos está reportando como ningún gobierno nos está reportando, eso es lo que queremos y, como nunca, queremos a este gobierno".

SOMOS INCLUIDAS

Me encuentro entre la multitud a Leonida Zurita Vargas, senadora suplente, dirigente cocalera de la Federación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia Bartolina Sisa; le grito a lo lejos diciéndole que vengo de México, me reconoce de inmediato y agita su collar de coca que cuelga de su pecho junto con la bandera boliviana. Me acerco a ella y se explaya con gran soltura:

"Para nosotros esta fiesta grande donde se refunda la patria, donde todos juntos, hoy más que nunca, somos incluidas, viejos, viejas, jóvenes, señoritas, toda la juventud y niñez, es una alegría donde se hace una patria grande con la participación del pueblo boliviano. A pesar que algunos grupos ya son cadáveres políticos que se han organizado, se han unido para contrarrestar al pueblo, pero el pueblo dijo sí a la nueva Constitución. Para nosotros es una fiesta muy grande, es la fiesta de la nueva Constitución.

“Hoy y nunca más seremos discriminadas, por eso hoy día donde estemos, hermanas y hermanos, donde se encuentren, se va aplicar la nueva Constitución, hay que defenderla, porque la nueva Constitución no es de uno, hoy es del pueblo boliviano, donde participa, elige y decide el pueblo boliviano.

"Para nosotros donde hermanas y hermanos han dado la vida, los sueños de Tupac Katari y Bartolina Sisa ahora se cumplen. Donde han perdido la vida los de Chaparé, aquí en la ciudad de El Alto, por el tema del gas y en otros departamentos con la guerra del agua, hoy los servicios básicos son un derecho humano para toda la población boliviana. Para nosotros más que nunca, aquí lo tenemos, en corazón que este sacrificio de nuestros hermanos que asesinaron, hoy tenemos la nueva Constitución que nos defiende en nuestros derechos".

-- ¿Qué representa la hoja de coca en relación con los derechos de los pueblos originarios?

-- Para mí, mi coca, aquí lo tengo en el Artículo 84 en la nueva Constitución es una prueba constitucionalizada, para mí es mi medicina natural, es mi sabiduría, es mi computadora de los pueblos indígenas. Para nosotros es nuestra sabiduría y nuestra alimentación, es la hoja sagrada.

¿QUIÉN HIZO LA CONSTITUCIÓN?

Los contingentes continúan avanzando, mientras la música de la banda militar se escucha como un estruendo que anima a la multitud. No importa el volumen, la tormenta que había encharcado varias calles de El Alto, no fue suficiente para amedrentar el ambiente de fiesta que vive el pueblo.

Ya quedaron atrás los días aciagos que vivieron cuando se enfrentaron a las balas y pudieron derrocar al lacayo neoliberal Goni Sánchez de Losada, después de haber masacrado a 65 personas y herido a cientos más. Las luchas heroicas de los pobladores de El Alto impidieron que se siguiera saqueando al país forzando al Goni a salir huyendo a los Estados Unidos, dejando un rastro de sangre y dolor en el corazón del pueblo.

Benedicta, de 55 años, y ex dirigente de la Unión Nacional de Mujeres Bartolina Sisa, originaria de Surinoco en el departamento de Oruro, avanza con su wiphala en la mano. La siguen otras mujeres de su comunidad, radiantes con sus trajes típicos y portando sus sombreros, se detienen para platicar:

"Nos ha costado sangre, tantas luchas hemos hecho, tantas marchas, cada año, nos ha costado lograr esta nueva Constitución política del Estado, es la propuesta de nosotros de cómo vivimos y cómo queremos vivir.

-- ¿Y quién hizo la Constitución?


-- El pueblo, pues es nuestra, de las organizaciones, del pueblo boliviano, rural y urbano, es de todas las bolivianas y los bolivianos. Hemos nacido a la nueva Constitución política.

“Estamos muy felices, porque están nuestras propuestas de cómo queremos estar porque antes nosotros hemos sido explotados, porque más atrás totalmente ha habido discriminación para nosotros, no ha habido justicia. En 2003 ha habido matanzas aquí y no hubo justicia y para los neoliberales había justicia”.


-- ¿Qué piensa de la sangre derramada, de tantas muertes y de tanta injusticia?


-- Es un dolor la muerte de niñas, niños, jóvenes y de mucha gente y no hubo justicia. Dieron su vida por recuperar nuestros hidrocarburos, nuestras riquezas que no estaban nacionalizadas pues estaban en manos de los neoliberales, porque nos han manejado, nos han gobernado los neoliberales, nos han gobernado y nos han tratado como inquilinos, nos han vendado el ojo y puesto candado a nuestra boca, ahora somos dueños porque recuperarlo nos ha costado sangre.

“Esta es la nueva Constitución que hemos aprobado, no sólo nosotros, Bolivia, estamos dando un ejemplo a nivel latinoamericano, porque el presidente Evo Morales, es a nivel latinoamericano no es de Bolivia nomás. Nos hemos unido el pueblo boliviano y hemos vencido. Y a nivel latinoamericano estamos venciendo".

Un anciano indígena que camina junto a otros Mallkus (dirigentes) de su comunidad, señala a toda la población presente y con la seguridad que le da su edad, espeta: "Esta es la guerrilla boliviana, toditos los aquí presentes somos guerrilleros".

Un joven grita muy emocionado que esta nueva Constitución "va a cambiar muchas cosas, muchas estructuras". Me atrevo a preguntarle: ¿Quién cambia, el presidente o el pueblo? Y responde:

"El pueblo, pues el presidente es momentáneo, es pasajero, es una coyuntura por la que estamos pasando, vienen otros más, no es el único, vienen más del mismo pueblo".

Un artesano de La Paz, de 40 años, se muestra "feliz, realmente feliz porque hoy es un día muy especial, porque se ha promulgado la Constitución, es algo que hemos esperado bastante tiempo. Por eso estamos muy felices que un presidente haya promulgado la nueva Constitución y está refundando un nuevo país hacia todo el mundo".

-- ¿Y lo hizo el presidente o lo hizo el pueblo?


-- Lo hizo el pueblo y a la cabeza está el presidente Evo Morales, realmente es un presidente que está con nosotros. Al escucharlo, sabemos que nos está representando a nosotros, por eso es un día de fiesta realmente, no sólo para nuestro país Bolivia, sino para toda Latinoamérica.

“A partir de aquí se va a irradiar a todo el continente y al mundo. La gente ha aprendido a concientizarse, sabemos quien es nuestro presidente, sabemos qué cambios se producen, también tenemos conciencia que tenemos algunas personas de mejor posición que no están de acuerdo con nosotros y estaremos dispuestos a dar la vida por nuestro presidente”.

-- ¿Entonces la lucha es por el presidente o por el pueblo?

-- Es por el pueblo, pero el que encabeza es el presidente, también sabemos que hay personas que se están preparando, tenemos también que prepararnos como líderes, todos todos.

-- ¿Y las mujeres?

-- También las mujeres, sabemos que se están preparando las mujeres en igualdad de cosas. Fundamentalmente la incorporación de los pueblos originarios, hemos vivido en exclusión durante todos los tiempos anteriores en la república de Bolivia y a partir de esta nueva Constitución contempla la participación íntegra de los pueblos originarios, eso es lo lindo, por eso estamos contentos nosotros. Yo soy aymara y me siento muy feliz.

-- ¿Y la población que no es indígena que cree que piensen?


-- También es para ella esta Constitución, esta nueva Constitución está para aymaras, quechuas, guaraníes y para quienes viven en este país y al mismo tiempo, al boliviano, a la clase media y a todos los bolivianos, eso es lo lindo de esta Constitución. Como artesano tengo que saber lo que está pasando a nivel político y social, eso es mi obligación. Como también me voy formando, pienso que también con mis paisanos nos vamos formando y también con nuestro nuevo presidente.

-- ¿Y la sangre de todos los muertos de todo Bolivia en tantos años?

-- Queda en la sangre de nosotros para recordarla y de los que han dado la vida por este cambio y esto está en la historia, vamos a llegar a triunfar, nos falta mucho pero vamos a llegar a ese cambio, como dice nuestro presidente ¡hasta la victoria final!

EL AMANECER

Al rememorar esos episodios me vienen a la mente las imágenes de Las Banderas del Amanecer, la película que registra la resistencia contra el golpe de Estado de Luis García Meza o la sangre derramada por Ignacio en Sangre de Cóndor del mismo Sanjinés.

El personaje de esta realidad es el mismo pueblo boliviano, que con la fuerza con la que siempre han exigido el respeto a sus derechos y a su razón de existir, están marchando y bailando de felicidad por tener una Constitución que emana de los siglos de lucha de este valeroso pueblo, así como de la sangre de los que dieron la vida por creer que todos los seres humanos luchamos por un mundo mejor para todas y todos.

Esta Constitución que salió del sentir de este pueblo fue discutida y decidida desde abajo, como dicen las y los indígenas zapatistas mexicanos desde abajo y a la izquierda, del lado del corazón que es de donde salió esta Constitución.

En este documento se plasmaron, como el pueblo mismo dice, sus derechos y su palabra, sus sueños y la inclusión total de los eternamente relegados, y no sólo de ellas y ellos, también de los adversarios.

Es en beneficio de toda la población, y con gran generosidad este pueblo también pensó en quienes los tenían pisoteados y olvidados. Estos últimos también tienen garantizados sus derechos en este documento. Es una esperanza, no sólo para Bolivia, sino como ellos mismos dicen: " Para Latinoamérica y para el mundo".