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sábado, octubre 31, 2009

Ministra María León solicitó a Chávez incluir perspectivas de género en todas las áreas

Fuente: ABN
La ministra del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género, María León, solicitó al presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, que se incluya la perspectiva de género en todas las áreas del Gobierno Nacional y sectores del país.

León destacó la necesidad de buscar la manera para que se incorpore la teoría de género en las instancias del gobierno, así como en el sector educativo y universitario.

'Debemos buscar las maneras que entre la perspectiva (de género) a todas las áreas del Gobierno Nacional para acelerar el proceso revolucionario en Venezuela', dijo la ministra.

En este sentido, recordó que hay pocas especialistas de planificación de género en Venezuela, por lo que, a su juicio, es imprescindible la presencia de la mujer para que los proyectos que se desarrollen en el Ejecutivo Nacional 'no salgan sin sus miradas'.

Asimismo, la también directora del Instituto Nacional de la Mujer (Inamujer) consideró que se deben incluir materias de género en todas las profesiones técnicas y universitarias.

'Creamos los tribunales y las defensorías para atender la violencia en las mujeres, pero resulta que los abogados que llevan los casos fueron formados en base al derecho tradicional que es machista y capitalista', apuntó.

Por ello, manifestó que todos los venezolanos deben ser alfabetizados con la perspectiva de género.

Por otra parte, León recalcó que desde Inamujer y la Misión Madres del Barrio se ha hecho una labor extraordinaria en todos los rincones del país.

Agradeció a las hermanas de la República de Cuba que en estos 10 años de Revolución han contribuido con la capacitación y formación de las féminas venezolanas.

El Instituto Nacional de la Mujer (Inamujer) fue creado por mandato presidencial en 1999 para superar las discriminaciones contra las mujeres venezolanas y lograr su plena inclusión en la sociedad venezolana.

Inamujer, además, es un órgano encargado de la definición, supervisión y evaluación de políticas relacionadas con la mujer, así como de intervenir en la formulación de políticas públicas en las áreas de salud, educación, formación, empleo y seguridad social de las féminas.

Entre los logros alcanzados en los 10 años de Inamujer destacan la creación del Ministerio de la Mujer, del Banco de la Mujer, de las casas de abrigo, de los institutos regionales y municipales, de las defensorías, de los tribunales especiales de violencia contra la mujer y de las unidades de atención en los centros de la Policía Metropolitana.

De igual modo, Inamujer creó la línea telefónica 0-800-Mujer, disponible las 24 horas del día de forma gratuita para la recepción de denuncias y ofrecimiento de orientación a las mujeres venezolanas.

martes, marzo 10, 2009

Mujeres venezolanas de Mérida exigen la puesta en marcha de políticas públicas con perspectiva de género

Carmen Teresa García/Rebelión
"Si eres machista no puedes ser socialista".
H.CH.F

Venezuela tiene como país un compromiso con sus mujeres ya que adquiere la responsabilidad y el deber de cumplir como país firmante de los acuerdos y tratados internacionales, tales como: la Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación hacia la Mujer (CEDAW, 1979); Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Belém Do Pará, 1994) y la IV Conferencia Mundial de la Mujer de Beijing (1995), de la cual se desprende la Plataforma de Acción de Beijing con doce Líneas Estratégicas para superar las condiciones de exclusión de la mujer en todo el mundo y que nuestro país no escapa a ellas (la mujer y la pobreza; la educación y la capacitación de la mujer; la mujer y la salud; la violencia contra la mujer; la mujer y los conflictos armados; la mujer y la economía; la participación de la mujer en el poder y la adopción de decisiones; los mecanismos institucionales para el adelanto de la mujer; los derechos humanos de la mujer; la mujer y los medios de comunicación; la mujer y el medio ambiente y la niña) [1].


Igualmente se comprometió alcanzar las Metas del Milenio entre otros, el Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre y el Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros, la autonomía y empoderamiento de la mujer. Se trata de un requisito indispensable para superar el hambre, la pobreza y las enfermedades. Igualdad entre los géneros implica igualdad en todos los niveles de la educación y en todos los ámbitos de trabajo, el control equitativo de los recursos y una representación igual en la vida pública y política, [2] También el gobierno actual ha invertido muchos esfuerzos para que la legislación con relación a la igualdad y la no violencia hacia las mujeres se ponga a tono con los transformaciones del país y en este sentido las mujeres contamos -además de la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela 1999, única por su lenguaje no sexista, inclusiva- con dos importantes leyes como son la Ley de igualdad de oportunidades (1993, reforma 1999), Ley Organiza Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (2007) y en las próximas elecciones hacer cumplir la Resolución Nº 050401-179 sobre los Derechos Políticas de las Mujeres (paridad y alternabilidad).
Todos estos instrumentos jurídicos internacionales y nacionales subrayamos otra vez tienen que materializarse en políticas públicas concretas dirigidas a las mujeres, en plural porque las mujeres aunque estamos unidas por situaciones de subordinación, discriminación y violencia similares (desigualdad entre hombres y mujeres expresada en la discriminaciones y violencias), tenemos problemas concretas diversos por nuestras diferentes condiciones de clase social, condición socio-profesional que se expresan en desigualdades sociales y económicas entre las mujeres de las clases medias y las mujeres de los sectores populares, a las que se agrega las existentes entre las mujeres de la ciudad y del campo, entre las mujeres de diferentes edades, etnias, entre otras.

Por esta razón es que CEFORMAM ESTA EXIGIENDO Y HACIENDO PROPUESTAS DE POLÍTICAS PÚBLICAS que tienen que ir en dos direcciones: Las primeras que tiendan a la disminución progresiva de la desigualdad, discriminaciones y violencias que son los problemas más apremiantes y específicos que soportan las mujeres históricamente (políticas públicas que aborden las necesidades estratégicas de las mujeres) y las segundas que permitan seguir mejorando las condiciones materiales de vida de las mujeres: servicios eficientes, ampliación de las misiones, empleo digno, etc. (políticas públicas que redunden en la satisfacción de las necesidades prácticas de las mujeres y por ende de toda la sociedad).

Consideramos que tanto para adelantar las primeras como las segundas tenemos que contar con una institución especializada y con suficientes recursos humanos (comprometidos y formados desde la perspectiva de género), financieros (suficientes y oportunos anuales) y un espacio adecuado y accesible a las mujeres sobre todo a las de los sectores populares, del campo, discapacitadas, de tercera edad, etc. Por tal motivo, la propuesta es la revisión, rectificación y reimpulso del Instituto Merideño de las Mujeres (hoy Instituto Merideño de la Mujer y la Familia IMMFA) adscrito a la gobernación y además que trabaje coordinadamente con las alcaldías, organizaciones de mujeres y consejos comunales.

Como integrantes del Centro de Formación y Atención de las Mujeres de Mérida (CEFORMAM, ONG fundada en 1992) solicitamos al gobierno nacional y en particular a la Gobernación del Estado Mérida la instrumentación urgente de políticas públicas hacia las mujeres con perspectiva de género que hagan realidad los logros conseguidos a nivel legislativos señalados en párrafos anteriores. Pensamos que los institutos de las mujeres deben orientar -en primer lugar - todos sus recursos y esfuerzos en o hacia programas de acción que las mujeres no encuentran en otras instituciones y en segundo lugar, hacia la coordinación acciones con el resto de las instituciones para que se hagan efectivos los programas de atención en salud, vivienda, alimentación, etc. En este sentido proponemos lo siguiente:

POLÍTICAS PÚBLICAS HACIA LAS MUJERES DEL ESTADO MÉRIDA [3]

Sobre las primeras: Políticas Públicas que aborden las necesidades estratégicas de las mujeres

a.- LA LUCHA CONTRA LAS DISCRIMINACIONES DE LAS MUJERES EN TODOS LOS ÁMBITOS

La igualdad es la piedra angular de toda sociedad democrática que aspire a la justicia social y a la realización de los derechos humanos. La norma jurídica básica de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW 1979) y su correspondiente nacional Ley de Igualdad de Oportunidades de la Mujer (Venezuela, 1993 y 1999) es la "prohibición de todas las formas de discriminación contra la mujer". Esta norma no puede cumplirse meramente promulgando leyes sino que hay hacer esfuerzos prácticos en todos los ámbitos (educativos, laborales, salud, etc.) para poder e rradicar la discriminación hacia las mujeres que es muy frecuente pero pasa desapercibida para la mayoría de la gente e incluso para el funcionariado de las instituciones públicas y privadas.

La incorporación del tema en los consejos comunales, red de usuarias de Banmujer, puntos de encuentro, en los centros educativos, comités de madres del barrio, entre otros, generarán diagnósticos y propuestas en las áreas: Salud (sexual y reproductiva e integral, calidad de los servicios públicos/monitoreo), Educación (éxitos y fracasos, cambios en la sociedad y en la educación, Internet y los medios de comunicación masivos como otros agentes socializadores, papel de la escuela/docentes, educación sexual). Seguridad/violencia (institucional hacia la mujer, hacia y desde los/as jóvenes,), Trabajo (paridad sindical, salarial, no discriminación), Política (paridad y alternabilidad) y la corresponsabilidad en la vida familiar. Esta visibilización permitirá adelantar acciones acertadas para la superación de la discriminación que sufren las mujeres por el hecho de ser mujeres, realidad que se agudiza cuando se es mujer pobre, rural, afrodescendiente, indígena y/o discapacitada.

Esta política pública propuesta contra todo tipo de discriminación a las mujeres (2009-2013) constituye el reconocimiento de los derechos de las mujeres como ciudadanas y se desarrolla a través de líneas estratégicas, objetivos y acciones concretas en las que el instituto tiene que ejecutar acciones y en otros casos promoverlas y/o coordinarlas.

1.- La prevención y la sensibilización: con el objetivo de promover estrategias de prevención y sensibilización en todos los ámbitos, tanto institucionales como sociales, contra la discriminación que sufren las mujeres y la divulgación de una la cultura y educación para la no discriminación de las mujeres y de las personas en general.

2.-Asegurar la realización práctica del principio de igualdad, la no discriminación y, en general, resguardar los derechos de las mujeres del estado a través de acciones coordinadas con la Defensoría del Pueblo, universidades y las alcaldías del estado.

Esta política pública requiere de un presupuesto que lo acompañe, de un seguimiento y de una evaluación anual..

b.- LA LUCHA CONTRA LA VIOLENCIA A LAS MUJERES O VIOLENCIA BASADA EN GÉNERO.

Las diversas formas que adopta esta violencia requieren de respuestas específicas y diversas, pero que todas ellas tienen un denominador común: la violencia sobre las mujeres está hondamente enraizada en las estructuras sociales y si no se incide sobre éstas la violencia no desaparecerá. Por eso creemos que son necesarias en primer lugar, intervenciones dirigidas a todas las mujeres (dimensión estructural de la violencia: erradicación de la pobreza y exclusión social) y, en segundo lugar, intervenciones específicas para comenzar a disminuir y a largo plazo erradicar las diversas situaciones de violencia hacia las mujeres, contemplando siempre la atención, la coordinación, la prevención y la sensibilización social. El Ministerio Público (2008) ha presentado recientemente estadísticas de 10 mil 843 actos conclusivos en materia de violencia de género correspondiente al lapso del 06 de febrero al 30 de junio, que equivale aproximadamente a 2 mil 711 casos mensuales [4] .

El programa propuesto para el abordaje integral de las violencias contra las mujeres (2009-2013) constituye el reconocimiento de los derechos de las mujeres como ciudadanas y se desarrolla a través de líneas estratégicas, objetivos y acciones concretas en las el instituto tiene que ejecutar y en otros casos promover y coordinar.

1.- La atención directa: con el objetivo de definir y desarrollar modelos de atención integral, mediante una red de servicios de calidad en todos los ámbitos y en todos los municipios, capaces de dar respuesta a las necesidades de las mujeres que están o han estado en situaciones de violencia, así como de sus hijos e hijas en ese sentido se propone la creación de programas de atención integral por municipios y centros específicos para la atención y recuperación (casas de abrigo)

2.- La coordinación y la cooperación : con el objetivo de establecer las estructuras de coordinación y cooperación entre todos los ámbitos (ministerios: educación (inclusión en pensa de estudios), salud (epidemiología de la violencia) M.Público/TSJusticia (Justicia de género- Tribunales de Violencia contra la Mujer) , policial, ongs de mujeres y con los entes municipales para la prevención, detección e intervención de todas las situaciones derivadas de las violencias contra las mujeres.

3.- La prevención y la sensibilización: con el objetivo de promover estrategias de prevención y sensibilización en todos los ámbitos, tanto institucionales como sociales, contra las violencias sobre las mujeres y la asunción de todos los parámetros de la cultura de la no violencia: el diálogo como mecanismo de resolución de conflictos y la convivencia entre los géneros.

Esta política pública también requiere de un presupuesto que lo acompañe, de un seguimiento y de una evaluación anual.

Sobre las segundas: coordinar Políticas Públicas que satisfagan las necesidades prácticas de las mujeres y por ende de sus familias

a.- COORDINACIÓN INTERINSTITUCIONAL CON ENTES MUNICIPALES Y NACIONALES LA EJECUCIÓN DE POLITICAS PUBLICAS QUE GARANTICEN LOS DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES, EDUCATIVOS, LABORALES, CULTURALES (DESC) DE LAS MUJERES DEL ESTADO, EN ESPECIAL A LAS MUJERES EN SITUACIÓN DE POBREZA Y EXCLUSIÓN SOCIAL .

Red institucional con los entes municipales y nacionales (alcaldías, M. pp para la Participación Social y Desarrollo Social, Mercal y Fundaproal, M,pp de Vivienda y Hábitat, M.pp Salud, Mintra (IVSS, Dirset), misiones, entre otros, para incrementar la eficiencia de sus políticas públicas en beneficio de las mujeres.

PROGRAMAS CONCRETOS por municipio: ampliar cobertura de Misión Madres del Barrio; atención a la salud de las mujeres, embarazo adolescente, educación sexual; aumentar el número de sustitución de rancho por vivienda (suvi); ampliar la cobertura de las casas de alimentación (preferencia mujeres embarazadas); instalación de mercales y pdvales permanentes, aumentar el número de trabajos dignos a través de la Misión Che Guevara, BanMujer, entre otros.

b.-PROMOCIÓN Y COORDINACIÓN CON LAS ORGANIZACIONES DE MUJERES POR MUNICIPIO PARA EFECTOS DEL SEGUIMIENTO Y DE CONTRALORÍA SOCIAL EFECTIVA DE LAS POLITICAS PÚBLICAS DIRIGIDAS A LAS MUJERES DEL ESTADO.

Red con las organizaciones de mujeres y comunales (Puntos de encuentro, red de usuarias de BanMujer, comités de madres del barrio, consejos comunales, ONGs de mujeres, entre otras) para ampliar el seguimiento, evaluación y contraloría las políticas públicas en beneficio de las mujeres.

Esperamos que los discursos de este día se conviertan en acciones concretas en estas direcciones.

Carmen Teresa García. Centro de Formación y Atención de las Mujeres de Mérida (CEFORMAM).

ctgarcia9@gmail.com

Junto a otras integrantes de este centro: Carmen Rosillo, Elena Paredes Salerno, Viki Ferrara, Josefina Alarcón, Nahir Monsalve, Ma Edilia Escalante, Tamara Pearson y Raquel Barrios.
Notas:

[1] http://www.un.org/spanish/conferences/Beijing/Mujer2011.htm

[2] http://www.un.org/spanish/millenniumgoals/

[3] Este documento fue entregado (previa solicitud) a los organizadores del Plan de gobierno de Marcos Díaz Orellana, pero sin darnos explicación no fue incorporado en el programa final publicado: Pedimos explicación y la estamos esperándola todavía.

[4] 18 de julio de 2008 en http://www.ministeriopublico.gob.ve

martes, septiembre 23, 2008

¿Análisis Clasista o Perspectiva de Género?



Josefina Cedeño / Debate Abierto.

Quienes en la década de los 70 trabajamos con entusiasmo las nuevas corrientes sobre la liberación de la mujer y su incorporación al desarrollo social en condiciones de igualdad con el hombre hoy vemos con satisfacción que hemos logrado muchos de los objetivos que nos planteamos en aquella oportunidad.


Pero seria un grave error político que nos quedáramos allí, sin estudiar las más recientes tendencias que en este momento se mueven en el campo internacional para incorporamos, actualizados, a la lucha por los derechos de la mujer.


Esta reflexión me viene a la mente porque recientemente asistí, por invitación, a una reunión del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela, posterior a una entrevista que sostuve con el Buró Político, con el fin de exponer la posición del movimiento femenino venezolano sobre la inclusión de la cuota participativa de la mujer en la nueva Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política.

En el debate que se produjo surgió la crítica sobre la dejación del análisis clasista como método científico para el estudio de los problemas de la mujer, formulada dicha critica en el contexto del rechazo a toda posibilidad de apoyar la inclusión de la cuota femenina en la nueva Ley.

Aquel debate, y su conclusión final, me permite puntualizar en este momento algunos aspectos del problema para lo cual es necesario comprender previamente el término, mundialmente utilizado, de análisis con perspectiva de genero.

Este término o frase es una forma o manera de expresar una idea específica referida al tratamiento de los derechos que la mujer ejerce en condiciones de discriminación y desigualdad con el hombre, por consecuencias de los roles o conductas que la sociedad impone a hombres y mujeres por el hecho de pertenecer a sexos diferentes.

Se trata, entonces, de analizar la situación específica de la mujer con acento en las relaciones desiguales y discriminatorias que la sociedad le asigna a ella como resultado de patrones culturales diferentes para hombres y mujeres.

Es cierto que los grupos feministas han elaborado su propia perspectiva de género, centrada exclusivamente en la mujer, y las diferencias causadas por la desigualdad y discriminación que afectan a las mujeres la plantean como una confrontación hombre-mujer, en la cual el hombre es el victimario y la mujer la víctima.

Pero esta posición no es la nuestra y la rechazamos, precisamente, por ocultar el enfrentamiento social presente entre mujeres y hombres opresores y hombres y mujeres oprimidos.

Sin embargo, hay que aceptar que la nuestra es una lucha reformista. Estamos trabajando dentro del marco del sistema capitalista para lograr las condiciones sociales necesarias para impulsar la eliminación de la desigualdad y la discriminación de la mujer, hasta donde sea posible en un sistema capitalista.

¿Es eso malo? ¿Y qué es lo que hace la República Socialista de Cuba cuando en foros internacionales apoya decididamente los avances para eliminar la desigualdad y la discriminación contra la mujer, incluyendo el controvertido asunto de la cuota electoral?

Se trata, no hay dudas, de posiciones reformistas centradas en problemas específicos de desigualdad y discriminación de la mujer, para mejorar sus condiciones de vida tanto en el ámbito privado como en el ámbito público.

Por eso, al enfoque de los problemas de la mujer en su real y objetiva situación de discriminación y desigualdad con respecto al hombre, debe dársele la significación de ejercicio consciente de acciones reformistas, con conocimiento de lo que se puede obtener en el presente y del beneficio que esas conquistas tendrán en el futuro, en la construcción y profundización de una nueva sociedad.

Al movimiento femenino se le plantean algunos objetivos de lucha inmediatos que trascienden las barreras de las clases sociales y por ello son de interés para todas las mujeres, con independencia de clase a la cual pertenezcan.

Así lo sostuve durante las discusiones para la reforma del Código Civil con relación a figuras tan importantes como la patria potestad compartida y la administración conjunta de los bienes de la comunidad conyugal.

En el primer caso argumenté que la pérdida de los hijos por una decisión judicial o acción de hecho del padre afectaba con igual consternación a una madre perteneciente a la burguesía que a una madre trabajadora.

En cuanto a lo segundo, sostuve que igual descalabro económico se producía en una mujer de la burguesía que resultara despojada de su fortuna por su marido que en una mujer de la clase trabajadora a quien su marido despojara de su casa o apartamento o cualquier otro bien económico sobre el cual ella tuviera legítimo derecho.

La misma posición asumo hoy día con relación a la violencia intrafamiliar y, específicamente, con la que ejerce el marido contra la mujer, pues este tipo de violencia la encontramos tanto en hogares de la burguesía como en los hogares de los más desposeídos.

Eso es así porque la sociedad patriarcal tiene en su origen, desarrollo y profundización la imposición violenta de patrones culturales por parte de la clase privilegiada, con el innegable apoyo de las mujeres de esa clase social, con el objeto de proteger sus bienes y garantizarse la transmisión hereditaria de los mismos, pero está demostrado históricamente que muchas de las desigualdades y discriminación que ese sistema genera afectan también a esas mismas mujeres.

De allí la necesidad real de asumir, sin complejos, el estudio del problema de la discriminación y la desigualdad de la mujer con énfasis en las injustas relaciones sociales en que ella se desenvuelve con respecto al hombre y accionar, por consecuencia, dentro de las adversas condiciones que nos impone el régimen capitalista, por la eliminación de esas desigualdades y discriminaciones, lo cual es perfectamente compatible con la concepción clasista de la lucha social incluyendo, por supuesto, la lucha por la plena liberación de la mujer.

Para concluir, es oportuno señalar pensamientos de Lenin y Augusto Bebel, para citar únicamente a dos clásicos marxistas, quienes con tanto acierto enfocaron el problema de la desigualdad y discriminación de la mujer.

Lenin, en su trabajo Materiales para la revisión del Programa del Partido, abril de 1917, dice que debe asegurarse el sufragio universal, igual y directo en las elecciones para todos los ciudadanos y las ciudadanas, así como el derecho de cada elector de ser elegido en todas las instituciones representativas. Afirma que debe establecerse el sistema de representación proporcional en todas las elecciones.

Pero meses antes, noviembre de 1916, en Tareas de la izquierda de Zimmerwald en el Partido Socialdemócrata Suizo. ID. Urgente reforma democrática para la utilización de la lucha política y del parlamentarismo, plantea tajantemente la abolición de todas las restricciones, sin excepción, de los derechos políticos de la mujer comparados con los de los hombres y dice que debe explicarse a las masas porqué esa reforma es particularmente urgente en esos momentos, cuando la guerra y el alto costo de la vida suscita la efervescencia de amplias masas y, en particular, despiertan el interés y la atención de las mujeres hacia la política.

Obviamente, sería un absurdo señalar que hay dejación del análisis clasista en esas afirmaciones.

Si admiramos la claridad del pensamiento de Lenin en cuanto a la mujer y sus injustas relaciones sociales con respecto al hombre, nuestra admiración por el camarada alemán Augusto Bebel no tiene límites. Su libro, La Mujer y el Socialismo, fue publicado por primera vez ", febrero de 1879, en la ciudad de Leipzig, y constituyó lo que hoy llamaríamos un best seller: para 1913, año de la muerte de Bebel, llevaba 64 ediciones en lengua alemana y había sido publicado en más de 25 idiomas.

¿Y qué decía ese pensador alemán en años tan lejanos?

Bebel, desde un punto de vista que hoy no dudaríamos en llamar con perspectiva de género, escribió cosas como ésta:
Independientemente de que la mujer sea oprimida como proletaria, lo es en el mundo de la propiedad privada como ser sexual. Continuamente existen para ella una serie de obstáculos e impedimentos que el hombre desconoce.

Bebel, además, sentenció:
En el mundo burgués la mujer ocupa un lugar secundario. Primero viene el hombre, luego ella.