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viernes, diciembre 02, 2011

Violencia de género, violencia estructural

Fede de los Ríos / Gara
¿Qué coeducación? ¿La de entregarles un tríptico y darles charlas donde informarles que insultar a los homosexuales y pegar a las mujeres es una cosa muy fea?

Desde Helena de Troya a Eva la del Paraíso, desde el divertido politeísmo hasta el atosigante monoteísmo, el relato mítico siempre la describe cagándola en el momento más inoportuno. Pobre Paris y pobre Adán. Por aquella, miles de griegos y troyanos perdieron sus vidas; por ésta, todos venimos a este mundo en pecado, el «original», un pecado mortal que condena a los no bautizados en la fe cristiana al fuego eterno.

¿Quién, si no, en la huida de los malos, siempre, hállese en verde pradera o árido pedregal, indefectiblemente se tuerce el tobillo? La mujer, ese ser tonto y torpe de nacimiento. La Mujer, en singular, construida por el discurso patriarcal del que fue creado por Dios a su imagen y semejanza. Es decir, con falo. Por cierto... ¿Qué hará Dios con su polla?

El imaginario masculino no ha sufrido grandes transformaciones. Pese al cambio formal de algunas leyes -conquista de la lucha feminista-, en el ámbito de lo real los usos y costumbres están marcados a fuego por el proceso de aprendizaje de nuestros roles de género. Nosotros no lloramos y ellas, las que visten de rosa, han de dejarse salvar aunque al principio no quieran y, para ello, sea necesario forzarlas.



Si en el siglo XIX el paradigma burgués femenino, como relata la literatura de la época, podía resumirse en ser dama en el salón, reina en la cocina y puta en la cama, ámbitos privados donde las mujeres de la clase dominante estaban presentes, en el XX, con nuevos medios de comunicación como el cine y la televisión, un abanico de posibilidades, en apariencia mayor, se abren para las que soportan medio cielo: damisela en apuros, femme fatale, puta redimida, mater amantísima, neumática pornostar con múltiples orificios a rellenar, anoréxica modelo o ingenua chica sexy deseosa de chico un poquito malo. Vive como quieras, pero en función del deseo de Él.

Nuestras autoridades parecen asombradas por el número de asesinadas por sus novios, maridos o ex maridos. La violencia de género persiste entre adolescentes que han crecido con la coeducación, nos dicen. ¿Qué coeducación? ¿La de entregarles un tríptico y darles charlas donde informarles que insultar a los negros, escupir a los homosexuales y pegar a las mujeres es una cosa muy fea? Mientras por televisión anuncian un muñeco que hace cacas y mocos para delicia de una sonriente niña y se identifican con los participantes de «Mujeres y Hombres y Viceversa» o cualesquiera de los llamados realitys, donde una serie de idiotas morales son introducidos en una casa, isla, corral o lo que sea para demostrar el extremo de decadencia y sexismo al que puede llegar un ser humano.

Vuelven los cómodos tacones de 15 centímetros que te hacen más esbelta para los hombres. Si el maquillaje es fundamental para acudir al instituto, si las tetas, aun de silicona, son imprescindibles para lograr el Paraíso, si la cosificación de la mujer resulta necesaria para lograr la visibilidad ante el varón y lo importante, desde Dios hasta el fútbol, es cosa de hombres, pueden ustedes condenar cada crimen o agresión las veces que quieran.

Gara

lunes, marzo 28, 2011

Cómo frenar la violencia de Género...

Mariana Carbajal / Página 12
En el Congreso hay varios proyectos de ley que proponen considerar un delito específico la muerte de una mujer por violencia machista. Una reunión internacional de mujeres acaba de discutir el tema en Buenos Aires. La conclusión fue aconsejar no hacerlo. Los motivos, el debate.

Alrededor de 83 mujeres fueron asesinadas en lo que va del año por el hecho de ser mujeres: ninguno de esos homicidios ocurrió en situación de robo, de acuerdo con el relevamiento que lleva adelante la ONG La Casa del Encuentro, en base a noticias publicadas en la prensa. En 53 casos, el acusado o imputado sería el esposo, la ex pareja, el novio o el ex novio. En otros diez femicidios se señala como autor a otro familiar directo, es decir, se contabilizan 63 asesinatos de mujeres dentro de su círculo íntimo en menos de tres meses. Frente a tanta sangría provocada por la violencia de género, se presentaron varios proyectos en la Cámara de Diputados para tipificar el femicidio como figura autónoma en el Código Penal. Sin embargo, expertas latinoamericanas, reunidas en Buenos Aires, consideraron que “no es necesario ni conveniente” avanzar por ese camino para combatir la violencia machista. “En los países donde se ha creado la figura penal de femicidio o feminicidio, cumple un rol simbólico. Y el Código Penal no puede cumplir sólo esa finalidad”, cuestionó la abogada y boliviana Julieta Montaño, reconocida internacionalmente por su extensa trayectoria en la defensa de los derechos humanos.

Montaño fue una de las participantes del encuentro convocado por el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem), para analizar exclusivamente la conveniencia de tipificar penalmente el femicidio, a la luz de la experiencia de otros países de la región que ya tienen esa figura. Las diputadas Cecilia Merchán, de Libres del Sur, y Fernanda Gil Lozano, de la Coalición Cívica, impulsan iniciativas con esa finalidad, entre otros legisladores.


El relevamiento del Observatorio de Femicidios de la Casa del Encuentro registró, entre el 1º de enero y el 21 de marzo, catorce muertes como consecuencia de quemaduras. “Otras nueve mujeres sufrieron quemaduras en 2011 pero lograron sobrevivir, aunque la mayoría permanece internada”, informó a este diario Fabiana Túñez, de la ONG.

La reunión de Cladem se extendió por dos días. Las especialistas, de Argentina, Bolivia, México, Panamá, Perú y Chile, coincidieron en que la violencia hacia las mujeres es “un problema grave” en la región y que falta “voluntad política” para enfrentarlo. Y consideraron que se debe combatir con políticas públicas de prevención, fundamentalmente, con presupuestos, recursos humanos y técnicos e infraestructura adecuados. Para lo cual –alertaron– es urgente contar con estadísticas oficiales sobre femicidios.

El debate

Cladem es una red feminista latinoamericana que trabaja por la promoción y defensa de los derechos de las mujeres. Por su trabajo ganó en 2009 el Premio Rey de España en Derechos Humanos. Del encuentro en Buenos Aires participaron expertas de la ONG, entre ellas, su coordinadora regional, la abogada paraguaya Elba Nuñez, la rosarina Susana Chiarotti, la mexicana Guadalupe Ramos Ponce, la boliviana Montaño, y Carmen Antony en representación de Panamá y Chile. Como invitada especial concurrió Villanueva, una de las popes en la región sobre esta problemática. La argentina Chiarotti es responsable del Programa Monitoreo de Cladem e integrante del comité de expertas de la Organización de Estados Americanos (OEA) que vigila la aplicación en el continente de la Convención de Belem do Pará, de prevención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres. Las seis son referentes muy prestigiosas en sus países como especialistas en la temática.

A mediados de mayo el Cladem convocará a una reunión internacional, con juristas, penalistas y criminólogos de distintos países para seguir analizando la conveniencia de promover la sanción de leyes que tipifiquen el femicidio en el Código Penal. Por el momento, la conclusión de la mayoría de las especialistas del Cladem es que la definición del tipo penal específico dificulta su aplicación porque se traslada un concepto de las ciencias sociales –el femicidio– al derecho penal.

No sólo en la Argentina hay proyectos presentados en el Congreso para crear la figura específica: también en Perú, Paraguay, México, Panamá y Honduras. Como aquí, hay un sector del movimiento de mujeres que reclama la tipificación. En Bolivia todavía no hay iniciativas pero sí una demanda de organizaciones feministas. “Hay un apresuramiento por razones demagógicas y electoralistas. Pero meter la pala en el derecho penal se puede volver en contra”, alertó Chiarotti. “En algunos casos se trata de iniciativas del Estado como respuesta fácil al problema de la violencia de género, como si al tipificar el femicidio se resolviera”, objetó Núñez.

Son cinco los países que incorporaron ya la figura del femicidio en sus ordenamientos legales: Costa Rica, Guatemala, Chile, Colombia y El Salvador. Pero la definición del tipo penal varía de un país a otro. En algunos países se limita al homicidio cometido en el marco de una relación de pareja, como en Costa Rica y Chile. En cambio, en Guatemala y El Salvador, el alcance es más amplio y abarca a los asesinatos ya sean ejecutados por conocidos o desconocidos de la víctima. Pero uno de los problemas observados por las expertas es que la propia definición, por ser demasiado amplia y un tanto vaga, dificulta su aplicación. Por ejemplo, en Guatemala se define femicidio como “muerte violenta de una mujer ocasionada en el contexto de las relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres, en ejercicio del poder de género en contra de las mujeres”. Cómo se prueba esa tipificación es una de las dudas de las especialistas. “En muchos casos, las definiciones de femicidio implican una violación de los principios que rigen el derecho penal como la taxatividad y la legalidad”, apuntó a Página/12 la abogada Montaño, directora de la ONG Oficina Jurídica para la Mujer, de Cochabamba, Bolivia.

¿Cómo se puede acreditar si había relaciones desiguales de poder entre la víctima y el victimario? ¿Y si no se pueden probar, hay que absolver al imputado o se lo juzga por homicidio porque de lo contrario el caso quedaría impune? Estas fueron algunas de las preguntas que se hicieron en la reunión. “Redacciones tan confusas dificultan la prueba. ¿Cómo se prueba la misoginia o el odio, si los femicidas muchas veces dicen que mataron a su esposa o a su ex porque la quería tanto?”, indicó a este diario Núñez.

Voluntad política

Aunque su incorporación a los códigos penales en países de la región es bastante reciente (en 2007 en Costa Rica, en 2008 en Colombia y en 2010 en Chile y El Salvador, aunque en este último país entrará en vigencia en 2012), no se conocen condenas, observaron las expertas del Cladem. “Pero más allá de cómo esté tipificado, mayoritariamente acordamos en que el derecho penal no es idóneo para combatir la violencia contra las mujeres”, indicó Núñez, coordinadora regional del Cladem. Y agregó: “La mayoría opinó que no es necesario tipificar el femicidio como figura autónoma porque ya existe la figura del homicidio e incluso con agravantes por el vínculo”. El problema que observan en los países de la región, advirtió Montaño, es la falta de voluntad política para ejecutar políticas públicas integrales contra la violencia hacia las mujeres. “No se asignan presupuestos, recursos humanos, técnicos e infraestructura para que se lleven adelante”, cuestionó. “En los casos en los que no se tiene la figura penal, ese hecho se toma como excusa para no tener estadísticas sobre femicidios”, señaló Núñez.

miércoles, noviembre 24, 2010

La violencia de género, la expresión más dura del machismo

Asturiano
Este 25 de noviembre conmemoramos el día contra la violencia de género, echando de menos más actuaciones concretas contra esta plaga que es la violencia sexista. Y no podemos dejar de recordar que las muertes de mujeres a manos de sus parejas, ex-parejas o pretendientes es la forma más violenta de machismo, pero el machismo es el mal que se extiende por toda la sociedad, sin que las instituciones y partidos políticos estén actuando de forma contundente contra el mismo.

Sólo tenemos que recordar las declaraciones de conocidos personajes televisivos que muestran a la mujer como un mero objeto para disfrute del hombre, con el silencio cómplice de una derecha ultraconservadora que lucha contra todas las medidas que permiten a la mujer planear un modelo de vida y maternidad que deseen (píldora del día después, ley del aborto, etc.).

No podemos ser indiferentes a una judicatura, que como en la mayoría de su jurisprudencia, mantiene un tufo a franquismo y un fuerte conservadurismo como se muestra en la negativa a utilizar toda las herramientas al servicio de la protección de mujeres amenazadas, donde la escasa utilización de las pulseras de vigilancia como medida disuasoria es una buena muestra de lo que denunciamos.

Tampoco podemos dejar de criticar unos medios de comunicación que se “rompen las vestiduras” cuando muere una mujer violentamente en manos de un hombre, pero en el resto de su actividad dan una imagen estereotipada de la mujer y en muchos de los casos directamente humillante.


Un gobierno que usó la bandera de la igualdad hasta que las críticas vacías de la derecha sobre el despilfarro que suponía esta política, se convirtió en la excusa para eliminar un Ministerio de Igualdad y dar un frenazo a las políticas de visualización y reconocimiento de la mujer.

De la mujer florero pasamos a poner flores por cada víctima de un modelo social que cada día exige más a las mujeres, sin que su independencia y derechos se desarrollen en pie de igualdad que el de los hombres. Una sociedad que acepta que más de 50 % de la población no pueda considerarse ciudadanos de primera, no es una sociedad que pueda llamarse democrática.

Y esta crítica debemos plantearla en primera persona, porque somos conscientes que Unidá Nacionalista Asturiana no es un espacio ni un referente para las mujeres, que no nos ven como un instrumento para luchar contra la plaga del machismo, como se refleja en la baja afiliación femenina que tenemos o en las dificultades para tener candidatas o un peso relevante de mujeres en los distintos órganos internos. La violencia machista es una expresión de roles predeterminados que exigen un esfuerzo explícito para superarlos, más allá del voluntarismo, siempre necesario, de defender la igualdad real entre hombres y mujeres.

Este 25 de noviembre queremos reivindicar que las muertes de las mujeres ni son inevitables ni consecuencia de una fatalidad, sino el reflejo de una sociedad incapaz de ver a la mujer como una persona con plenos derechos, donde su desarrollo personal no está supeditada a factores sociales ni familiares, y superar esta realidad exige el compromiso de todos y la voz de todas para impedir que la voz de las que faltan se apague definitivamente.



miércoles, noviembre 03, 2010

En el TSJ se presentó el libro: La Jurisdicción Especial en el Área de Violencia de Género

(Prensa TSJ) – En la sede del Tribunal Supremo de Justicia se realizó la presentación del libro “La Jurisdicción Especial en el Área de Violencia de Género”, escrito por la vicepresidenta de la Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia y coordinadora de la Comisión Nacional de Justicia de Género del Poder Judicial, magistrada Yolanda Jaimes Guerrero.

Este acto lo encabezó la Presidenta del Tribunal Supremo, magistrada Luisa Estella Morales Lamuño, quien durante su intervención felicitó a la autora del libro, por el esfuerzo y dedicación con la que ha enfrentado la responsabilidad que le atribuyó la Sala Plena del Alto Juzgado del país, de coordinar un equipo de magistradas y magistrados para abordar un tema tan importante como el problema de género, de la igualdad y el desarrollo de una disciplina novedosa.

Resaltó la labor de la magistrada Yolanda Jaimes Guerrero al escribir la obra, ya que tuvo que profundizar en una disciplina absolutamente nueva, al tiempo que destacó el gran aporte que significa esta publicación, ya que partiendo de la jurisprudencia de instancia, “nos llevará a dar los primeros pasos para definir principios generales de lo que son los tribunales de justicia de género, y que por supuesto en esta situación Venezuela es pionera”.

Al respecto informó que en Venezuela se está analizando, por ejemplo, el Informe Periódico Universal sobre Derechos Humanos, “y con gran orgullo podemos presentar el desarrollo que hemos tenido en materias como la justicia de género. Esto es para nosotros relevante”.


Reconoció la labor realizada por las juezas y jueces, de instancia y superiores, en materia de justicia de género, “su trabajo ha sido arduo”. Además afirmó que esta novedosa disciplina de la jurisdicción especial en el área de violencia de género “va a cambiar la base de nuestra organización social, va a volvernos a lo que es nuestra cultura originaria, porque dentro de nuestros aspectos culturales, sin duda la mujer, la madre en sus distintos roles y hoy día pues incluso en los roles públicos que nos ha correspondido desarrollar, ha jugado un papel fundamental”.

Indicó que ve con optimismo el libro de la doctora Yolanda Jaimes Guerrero, porque “además de alentarnos en lo que es el camino hacia el futuro y la ejecución constitucional, vamos a decir de manera casi directa en esta disciplina; además de ello nos trae la certeza del camino que se está transitando y la afirmación definitiva de la construcción de una estructura dentro del Poder Judicial que va mucho más allá de las estructuras tradicionales”.

Para concluir, la Presidenta del Máximo Tribunal del país, reiteró las felicitaciones a la magistrada Yolanda Jaimes Guerrero, en nombre de las magistradas y magistrados que integran la Sala Plena del TSJ por su labor y la presentación de este libro, “y que este bautizo sea el adelanto de futuros nacimientos y futuras producciones que lleven al Poder Judicial cada día a más profundidad en esta materia de la igualdad de género”, expresó.

Una obra para que se conozca la ley

Por su parte, la autora de la obra, la magistrada Yolanda Jaimes Guerrero, explicó que el fin de la publicación es hacer que la sociedad venezolana y en particular los jueces y juezas, “conozcan los criterios que se han venido aplicando en los delitos de violencia de género contemplados en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una vida libre de violencia”.

El ejemplar constituye la primera obra de la materia en el país, el cual requirió un arduo trabajo que llevó un año de esfuerzo de varios magistrados del TSJ; así como el aporte de investigaciones y expedientes de casos llevados por los tribunales, además de la labor registrada del Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género.

La magistrada Jaimes Guerrero también detalló que la obra está escrita con criterio didáctico y lenguaje sencillo, al tiempo que mencionó la importancia de llevar la ley a las escuelas y a diferentes instancias para concienciar a la sociedad del grave problema de la violencia contra la mujer.

A la par, la diputada electa por estado Aragua, María León, agradeció en nombre las mujeres del mundo el aporte en materia de ley a favor de las mujeres. “Luchar contra la violencia del género es un camino para que haya calidad de vida, paz, alegría y felicidad en el hogar”.

La doctora Jaimes mencionó que la cifra de denuncias de violencia ha aumentado, “no la violencia, sino el número de denuncias – acotó-, lo que para la magistrada Jaimes es un gran avance en la materia de violencia contra la mujer. En principio, los 1000 ejemplares impresos estarán disponibles en la sede principal del Alto Tribunal.

Acto de presentación

Posteriormente se produjo el acto de presentación del libro y su bautizo, en el que las magistradas y magistrados del Alto Tribunal junto a los invitados especiales presentes en el Auditorio de Sala Plena, acompañaron a la magistrada Yolanda Jaimes Guerrero en este momento especial.

Estuvieron presentes la defensora del pueblo, Lic. Gabriela Ramírez; la presidenta de la Sub Comisión de la Mujer de la Asamblea Nacional, diputada Flor Ríos; la diputada electa María León; el director ejecutivo de la Magistratura, Dr. Francisco Ramos Marín; secretarias y secretarios de Sala del TSJ; jueces rectores y presidentes de Circuitos Judiciales Penales.

También estuvieron los coordinadores de los tribunales de violencia contra la mujer; el gerente general de administración y servicios del TSJ, Dr. Gustavo Pulido; el asistente de la de la Comisión Nacional de Justicia de Género del Poder Judicial, abog. Oswaldo Tenorio; representantes de los medios de comunicación, entre otros invitados especiales.

domingo, septiembre 19, 2010

Fiscalía recibió 65.454 denuncias de violencia de género entre enero y agosto

La fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, informó que hasta el 30 de agosto se han recibido en el Ministerio Público 65.454 denuncias por violencia de género.

En el programa "En Sintonía con el Ministerio Público", transmitido por Radio Nacional de Venezuela, Ortega Díaz consideró que esas cifras no significan que ahora exista mayor violencia de género, sino que lo calificó como "un despertar", el que ahora las mujeres no tengan miedo, ni vergüenza, a denunciar los delitos que prevé la Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, puesta en vigenciaen el 2007.

"Muchas mujeres consideraban el sometimiento por parte del hombre como una Ley, pero desde que tenemos este instrumento jurídico, ya las mujeres saben que no pueden ser agredidas y que merecen respeto. Además, ahora son muchas las instituciones del Estado abocadas a esta materia", agregó.


Señaló además que todas esas denuncias interpuestas ante el Ministerio Público son a escala nacional, y primeramente se evalúa si revisten carácter penal, y, de no ser así, inmediatamente se desestima la solicitud.
La fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, informó que hasta el 30 de agosto se han recibido en el Ministerio Público 65.454 denuncias por violencia de género.

En el programa "En Sintonía con el Ministerio Público", transmitido por Radio Nacional de Venezuela, Ortega Díaz consideró que esas cifras no significan que ahora exista mayor violencia de género, sino que lo calificó como "un despertar", el que ahora las mujeres no tengan miedo, ni vergüenza, a denunciar los delitos que prevé la Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, puesta en vigenciaen el 2007.

"Muchas mujeres consideraban el sometimiento por parte del hombre como una Ley, pero desde que tenemos este instrumento jurídico, ya las mujeres saben que no pueden ser agredidas y que merecen respeto. Además, ahora son muchas las instituciones del Estado abocadas a esta materia", agregó.

No obstante, dejó claro que "todo lo que llega al Ministerio Público se tramita y de acuerdo con lo contemplado en el artículo 51 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, se le da una respuesta oportuna".

También, hizo mención a la creación de la Unidad Técnica Especializada para la Atención Integral de Víctimas Mujeres, Niñas, Niños y Adolescentes, la cual estará adscrita a la Dirección de Protección Integral de Familia del Ministerio Público.

En esta área, funcionarios especializados con base en su capacidad y responsabilidad emitirán los respectivos informes sobre los temas de su inherencia.

El personal de esta Unidad estará conformada por profesionales de la medicina, psiquiatría o psicología y con experiencia mínima de 5 años en la materia, también podrá participar como experto en los juicios convocados en el caso de violencia contra las mujeres, niñas, niños y adolescentes, incluso como consultores técnicos.

Sobre las leyes de droga y desarme La Fiscal General también se refirió al ejecútese por parte del Presidente de la República, Hugo Chávez, a la nueva Ley Orgánica de Drogas.

Calificó de altamente positivo que el aspecto relacionado con el microtráfico de droga tenga una penalización especial.

Finalmente, hizo mención al Proyecto de Ley para el Desarme y Control de Municiones e indicó que para nadie es un secreto que el arma de fuego tiene gran influencia en la criminalidad.

"Ya tenemos una Ley en esa materia, sin embargo, hoy (jueves) discuten en la Asamblea Nacional otra que derogaría la existente y, además, viene a fortalecer la política que tiene el Estado venezolano en materia de inseguridad y violencia", resaltó.


El Nacional

lunes, julio 06, 2009

Seminario Internacional “Violencia basada en género: acceso a la justicia de las mujeres y niñas víctimas de trata para la explotación sexual”

Víctimas de trata: presas de la corrupción e indiferencia social
Por: Lourdes Godínez Leal / Cimac
La falta de un sistema eficaz para proteger a niñas, niños y adolescentes víctimas de trata, sumada a la carencia de políticas públicas articuladas y estadística veraz, son algunos obstáculos que México comparte con otros países latinoamericanos para frenar el fenómeno delictivo.

Así se dio a conocer en el seminario internacional “Violencia basada en género: acceso a la justicia de las mujeres y niñas víctimas de trata para la explotación sexual”, realizado ayer y hoy en el Centro de Estudios Sociales y Culturales Antonio Montesinos AC, situado al sur de esta capital, con motivo de su 30 aniversario.

Especialistas de organizaciones no gubernamentales con trabajo en el tema expusieron problemáticas específicas y discutieron sobre las dificultades que enfrentan las víctimas para acceder a la justicia.



Entre ellas, señalaron la corrupción que prevalece entre altos funcionarios y las redes de tratantes; también, la falta de medidas de protección eficaces, programas integrales y políticas públicas que aborden la problemática no sólo desde el punto de vista punitivo sino desde los derechos humanos, de la reinserción de las víctimas a la sociedad y de reparación del daño.

La abogada Pilar Noriega, ex Primera Visitadora de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), recordó que en su Informe 2008 para México, el Relator Especial sobre venta de niños, prostitución y pornografía infantil de la ONU criticó la ineficacia del sistema de protección para las víctimas, la inexistencia de programas para su atención y reinserción, y que el tema no fuera prioritario en la agenda nacional.

PROBLEMA INVISIBILIZADO


Un común denominador en América Latina es la falta de recursos; “se ratifican convenciones, tratados internacionales, se crean leyes, reglamentos”, pero estos de nada servirán si no se visibiliza el fenómeno, señalaron los especialistas.

En el caso de México, la heterogeneidad de las legislaciones estatales impide el acceso a la justicia para quienes son víctimas de trata. De hecho, en muchos estados no está tipificado como delito.

Ello ha dado lugar para que los niveles de corrupción sean tan altos; las redes de tratantes tienen más campo de acción dependiendo del estado de la República donde se encuentren; existen diferentes sanciones para este delito.

Otro problema en común es la falta de estadísticas sobre el tema. Es un delito poco denunciado, por lo que existe un subregistro en el número de niñas, mujeres y niños que son víctimas de trata para diversos fines.

Los únicos datos disponibles son los consignados en informes oficiales, en su mayoría realizados por Estados Unidos o por los relatores de Naciones Unidas sobre el tema, pero con datos proporcionados por el gobierno.

TLAXCALA

Esta entidad federativa ha sido considerada uno de los mayores centros de reclutamiento de mujeres y niñas para trata con fines de explotación sexual, en el plano nacional e internacional.

En 2007 se tipificó como delito en el Código Penal estatal. Sin embargo, a decir de Federico Pohls, del Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo Local, no hay programas de reinserción para niñas y niños víctimas de trata, ni tampoco seguimiento de casos.

Quienes son rescatados de las redes de tratantes, primero tendrían que recuperarse y reconocerse como víctimas, para después poder denunciar; de otra forma, dijo Pohls, se les revictimiza.

OAXACA

Ubicada al sur de la República Mexicana, esta entidad es origen, tránsito y destino de niñas y niños para trata. A la fecha, únicamente se tienen registradas 24 averiguaciones previas por este delito --dijo el especialista José Bonilla, de la organización civil Fundación de la Mano con Justicia.

El abogado lamentó que la venta de personas no sea abordada como un fenómeno consecuente de la trata, pese a que es una práctica común en su estado.

Indicó que Oaxaca carece de estudios precisos sobre el tema, algo “grave” si se toma en cuenta que hay un alto porcentaje de comunidades indígenas en donde los usos y costumbres “han contribuido” a la venta de niñas, adolescentes y mujeres.

Relató que una práctica común en la región Triqui es el arreglo de matrimonios de niñas de entre 14 y 16 años. Sin embargo, no existe una norma que sancione la trata de mayores de 12 años de edad. “La cercanía de los agresores con altos funcionarios de la entidad hace imposible que se castigue este delito”, comentó.

TIJUANA, EL CRUCE “NICE”

El Vilaboa, de la Coalición Binacional contra la trata y explotación de Tijuana, presentó los resultados de un monitoreo realizado en esta entidad de 2006 a la fecha.

De acuerdo con éste, el 70 por ciento de niñas y niños repatriados entraron por la frontera de Tijuana. El 70 por ciento tiene entre 16 y 17 años, 74 por ciento varones y el resto mujeres menores de 18 años.

El 40 por ciento de niñas y niños migrantes provienen de Zacatecas, Jalisco, Michoacán y Guanajuato; las niñas representan el 36.44 por ciento del total.

Vilaboa dijo que, contrario a lo que se cree, las y los menores de edad que migran tienen estudios completos de secundaria e incluso de preparatoria, y cuentan con papeles de identificación.

El 46 por ciento de las adolescentes cruza para reunirse con algún familiar, mientras que un 26 por ciento lo hace con fines laborales.

Un promedio de 3 de cada 10 niñas cruzan embarazadas, para tener a sus hijos allá y porque “es un cruce seguro”, añadió la especialista. Mientras, 59 por ciento de los varones trasponen la frontera por la montaña, que es más cercana a Tecate; el 75 por ciento de las menores de edad cruzan por el puente fronterizo usando documentos falsos.

Vilaboa calificó a Tijuana como “el cruce nice”, por el costo económico. Los resultados de su monitoreo detectaron que 70 por ciento de las y los menores llegan a Tijuana en avión, donde son recogidos por los tratantes.

Para las y los especialistas, es práctica común no hacer seguimiento de los casos; también, la revictimización de los menores que son rescatados, por parte de servidores públicos. Existe una gran dilación de las averiguaciones previas (pueden tardar años), y no se cuenta con un sistema efectivo de pruebas periciales ni con personal capacitado y sensibilizado para tratar a las víctimas.

Señalaron que, aunque se cuenta con la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas –la Fevimtra, dirigida por Guadalupe Morfín--, las averiguaciones previas por este delito son muy pocas. A 2008 sólo había 19.

EL CASO LATINOAMERICANO

José Manuel Grima, de la Universidad de Buenos Aires, dio un panorama del fenómeno en tres países sudamericanos: Argentina, Chile y Uruguay.

Argentina, dijo, es considerado país de origen, destino y tránsito, pero también predomina la trata interna. El secuestro es la forma más común de reclutamiento de mujeres y niñas. Apenas en 2008 las autoridades promulgaron su Ley de trata. Actualmente, cuenta con fiscalía especializada y un programa de atención para las víctimas, pero sólo existe una casa de acogida en toda la nación.

Chile es considerado país de tránsito a países de Europa, con predominio de España. En 2006, dijo Grima, un tratante boliviano fue enjuiciado por primera vez en Chile por este delito.

Uruguay también es país de tránsito, particularmente hacia Argentina, y tres naciones europeas: Italia, España y Alemania. A pesar de la gravedad de la situación, la trata no es considerada un delito y, por tanto, no existe capacitación de funcionarios uruguayos sobre el tema.

Es necesario, remató el especialista, hacer un trabajo articulado entre sociedad civil, academia y agencias gubernamentales para hacerle frente a las redes de trata que cada día, dijo, utilizan “la tecnología de la globalización para potenciar su negocio”.