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domingo, marzo 08, 2009

"La Mujer, la Mujer, la Mujer..." - Las Líneas de Chávez

Por Hugo R. Chávez F.

El extraordinario pensador y gran escritor que fue Simón Bolívar, lo dejó dicho para la posteridad de la siguiente manera: “... La mujer nos es muy superior (al hombre)... Dios la ha dotado de gran perspicacia y sensibilidad y ha puesto en su corazón fibras delicadísimas, cuerdas muy sensibles a todo lo noble y elevado. El patriotismo, la admiración, el amor, hacen vibrar esas cuerdas y de allí resulta la caridad, la abnegación y el sacrificio”.

Hoy dedico estas líneas, con toda la fuerza de mi pasión patria, con todo el fuego sublime de mi amor, de mi ideal y de mis sueños por un mundo mejor, a las abnegadas y luchadoras mujeres venezolanas. A la Mujer-Abuela, a la Mujer-Madre, a la Mujer-Compañera, a la Mujer Hija, a la Mujer-Nieta... a todas...

Era yo muy niño aún, en la Sabaneta de finales de los años 50, y ni siquiera monaguillo había llegado a ser todavía, simplemente era “el bachaquito” (así me llamaban mi padre y casi todos sus amigos), cuando afirmaba tener “tres mamás”. La una era Mamá Elena, mi madre adorada; la otra era Mamá Sara, la bella muchacha que un día llegó de la montaña lejana, de más allá de 'La Marqueseña', para instalarse como enfermera del pueblo; y la otra era mi Mamá Vieja, la abuela Rosa Inés Chávez, la Mamá Rosa, en cuya casa humilde de bahareque y techo de palma nacimos y vivimos aquella inolvidable niñez.

Desde entonces, hace ya medio siglo, hasta hoy, declaro que mi vida toda ha estado signada, marcada profundamente por la presencia, por el estímulo, por el impulso, por la fuerza mágica de La Mujer, como ente humano superior.

Y lo he dicho. Y lo digo. Sin la verdadera liberación de la mujer, sería imposible la liberación plena de los pueblos y soy un convencido de que un auténtico socialista debe ser también un auténtico feminista.

¡¡Esta tarde de domingo, Día Internacional de la Mujer, estaré con María Leona y la Legión de Mujeres Bolivarianas!! ¡Cómo y cuánto las amo! Hombre, mujer, compatriota que me lees, no lo olvides ni por un instante: hemos iniciado en febrero pasado, el Tercer Ciclo Histórico de la Revolución Bolivariana Socialista, el cual se extenderá a lo largo de una década, hasta febrero del 2019, año Bicentenario por cierto, no sólo del Congreso de Angostura, sino también de la Constitución y nacimiento de la tercera República, la Gran República, aquella que anidó en la mente y en los sueños de Bolívar como “La Madre de las Naciones y la Reina de las Repúblicas”, esta misma que ahora, doscientos años después, está renaciendo: la República Bolivariana, la Patria Socialista...

Y hemos arrancado este Tercer Ciclo Histórico con el galope de nuestra caballería avanzando a lo largo de todo el frente de batalla.

El mes de marzo ha comenzado a correr en el calendario y en estos días del verano hemos venido arreciando la ofensiva. En el Buró Político del Partido Socialista Unido de Venezuela se ha hecho un buen trabajo de análisis crítico en torno a la campaña más reciente y a los resultados del referéndum del 15 de febrero.

Horas y horas de arduo trabajo nos llevaron a tomar un conjunto de decisiones el martes de esta semana que termina, en reunión del Buró, con los Vicepresidentes y algunos asesores de la Comisión Estratégica, bajo la dirección del humilde soldado que les escribe estas líneas. Ahora resumo y enumero:

1.- Decidimos reabrir el proceso de inscripción de militantes y aspirantes a militar en el PSUV, así como actualizar todos los datos del registro de militantes existente y carnetizar a la militancia. Estas son tareas que considero de alta importancia estratégica, para cuya planificación, preparación e impulso, hemos designado una comisión presidida por el compañero Jorge Rodríguez.

¡LANZO MI LÍNEA PARA QUE TODAS Y TODOS COMENCEMOS DESDE YA A PREPARARNOS PARA TALES JORNADAS, LAS CUALES DEBEN INICIARSE LOS PRIMEROS DÍAS DEL PRÓXIMO MES DE ABRIL!

2.- Por otra parte, hemos acordado reactivar los BATALLONES SOCIALISTAS, para lo cual hago un llamado a toda nuestra militancia a la participación, al protagonismo colectivo... ¡a la lucha sin descanso por la Revolución!

3.- Todo lo anterior apunta a la convocatoria que hacemos desde ahora mismo, al Congreso Extraordinario del PSUV que deberá realizarse entre los meses de agosto y septiembre de este año. Congreso en el cual se discutirá y se decidirá, en permanente consulta con las bases, acerca de la organización, las autoridades, los planes de acción de corto, mediano y largo plazos, los desafíos que tenemos al frente, la crisis mundial del capitalismo, la construcción del Socialismo del siglo XXI en Venezuela, la situación internacional, la Unidad Latinoamericana... ¡Vean cuánto trabajo tenemos por delante! ¡No hay tiempo que perder!

4.- Además, reconocemos la importancia de continuar trabajando el tema de la unidad con otros partidos políticos, aliados o potencialmente aliados. Para ello, envío por esta vía mi saludo respetuoso, afectuoso y cargado de compromiso revolucionario a la dirigencia y las bases de esos partidos políticos.

5.- Sin duda de ningún tipo, uno de los principales logros y avances de la ofensiva relámpago que fulminó a las fuerzas contrarrevolucionarias el 15 de febrero, fue la activación político-estratégica de las Misiones Sociales, que les permitió romper los límites de su cotidianidad, trascendiéndose a sí mismas y convirtiéndose en verdaderas Fuerzas Políticas en movimiento creativo, creador, bullicioso, colorido... Recuerdo en este mismo instante una de las máximas del filósofo revolucionario que fue Simón Rodríguez: 'La fuerza material está en la masa y la fuerza moral está en el movimiento'...

Fundamentándome en esta apreciación, tomada de la observación directa de la realidad política, propuse al Buró Político un plan para crear el Gran Frente Nacional de Masas, que incorpore tanto a las Misiones como a los Movimientos Sociales. Estos últimos, es bien sabido y quedó igualmente demostrado en la dura batalla por el Sí, han venido adquiriendo cada día mayor fuerza, mayor pulso con la realidad en la que combaten y luchan por sus intereses y por los intereses superiores del pueblo y la Revolución. La Juventud y los Estudiantes, los Trabajadores, los Campesinos y Pescadores, los Pueblos Indígenas, los Profesionales y Técnicos... y por supuesto... el apasionado movimiento de las Mujeres, todos constituyen una poderosísima arma política revolucionaria.

¡Vamos pues, todas y todos, a crear el Gran Frente Nacional de Masas! ¡Para luego, es tarde! 'En la demora está el peligro' nos dice desde su dignidad el Presidente mártir que fue Eloy Alfaro.

En tal sentido, LANZO OTRA LÍNEA POR TODO EL CENTER FIELD, PARA QUE UDS., COMPATRIOTAS QUE CONFORMAN LOS AGUERRIDOS “COMITÉS POR EL SÍ”, PROCEDAN DE INMEDIATO A REUNIRSE Y A CONVERTIR SU RESPECTIVO EQUIPO EN “COMITÉ SOCIALISTA”.

Así tendremos que, dentro de cada Misión, dentro de cada Movimiento Social, deben ir naciendo las redes de COMITÉS SOCIALISTAS.

En el impulso vital de todo este esfuerzo estratégico, histórico, el Partido Socialista Unido de Venezuela debe seguir jugando papel fundamental, como brazo y vanguardia, como cerebro y corazón, como alma y músculo del Pueblo Patriota, de la Nación toda...

Al respecto, recordemos al Ché, cuando nos dice: “...el partido es una organización de vanguardia... el partido es el ejemplo vivo; sus cuadros deben dictar cátedra de laboriosidad y sacrificio, deben llevar con su acción, a las masas, hacia los fines de la tarea revolucionaria; lo que entraña años de duro bregar contra las dificultades de la construcción, los enemigos de clase, las lacras del pasado, el imperialismo...”

Te lo digo hoy, hombre, mujer, joven que me lees: ¡Vamos todos y todas, asumamos nuestra responsabilidad en la construcción del Gran Partido Socialista Unido de Venezuela y en la creación del Gran Frente Nacional de Masas!

Y a las mujeres en su día: ¡TODO MI AMOR PATRIO! ¡¡MUJERES: DE NUESTRO AMOR, NACERÁ LA PATRIA DE NUESTROS HIJOS!!

¡¡La Venezuela Socialista!!

¡¡¡Venceremos!!!

martes, septiembre 23, 2008

Feminismo Marxista



Por: Carlos X. Blanco

Apuntes de feminismo revolucionario

En la era de los medios masivos, y de la “sociedad de la imagen”, es cuando el cuerpo humano, y sobre todo el de la mujer, sufre un proceso de colonización y apropiación por parte de la burguesía consumista.


El capitalismo no es sino una de las últimas formas de explotación y dominación de los cuerpos. Esta explotación y dominación se remonta muy atrás en el tiempo. Abarca toda la historia de lo que, de manera muy pomposa, damos en llamar “civilización”. No hay constancia de que en las sociedades prehistóricas y pre-urbanas se diera la explotación y la dominación de los cuerpos. A lo sumo, las sociedades aldeanas practicaron hasta bien entrado el neolítico una primitiva división del trabajo en función del sexo, pero de ella no parece que se pueda deducir una dominación y explotación de los cuerpos etiquetados o marcados en función del sexo.

El inicio de la “civilización”, como ya indica el término, “cives” (como polis, ciudad y estado) es el inicio de una verdadera jerarquía social de dominación entre los seres humanos. El control de las entidades políticas a cargo de una elite aristocrática, guerrera, sacerdotal, o bien por una mezcla o simbiosis de ambas castas, es un control que incluye el etiquetado o el marcaje en función del sexo. De la mera diversidad de los cuerpos, que no atiende únicamente a la anatomía reproductora y sexual, sino también a las diferencias de edad, de raza, de capacidad guerrera, intelectual o laboral, se pasa a una rígida jerarquización en función del sexo ya “marcado” en términos de Poder.

El marcaje se hace de forma transversal, es decir, que la dicotomía socialmente creada de macho-hembra alcanza a todas las clases o castas sociales, si bien se modula según la clase o casta de la que se trata. Por ejemplo, en ciertas sociedades la mujer, aun habiendo resultado subordinada en función de un marcaje “civilizado” sufre una situación menos oprimida si ésta nace en una clase alta. En otras sociedades ocurrirá justamente lo contrario, y una mujer nacida con un estatus elevado sufre una mayor presión de marcaje precisamente por ello, en comparación con las féminas de las clases bajas. Se puede estudiar esta diferente modulación del marcaje sexual, observando la gran desenvoltura de que gozaba la hembra romana de la clase superior, en comparación con la mujer del populacho, por un lado, y el estricto código puritano y opresivo de la fémina de la época victoriana de la alta burguesía europea occidental frente a la mayor desenvoltura e independencia (relativas) de la obrera decimonónica.

El “rearme moral” que la burguesía occidental impulsó a lo largo del siglo XIX, y cuyas consecuencias llegan hasta hoy, se puede interpretar como una intensa campaña de colonización que las clases pudientes ejercieron sobre el proletariado con el fin de sujetar y controlar sus cuerpos y sus actividades corporales, no ya solo en el ámbito sexual y sus aledaños (matrimonio monogámico, crianza de niños, tamaño de los hogares...) sino en otros planos de la “vida civilizada” con el fin de que la obrera fuera un calco casi perfecto de la burguesa en el plano de la “moral”. De hecho, esta idea de la “moral” tal y como los burgueses la difundieron empleándola como consigna de colonización de cuerpos y hábitos de lxs proletarixs, no fue otra cosa que el enmascaramiento de unas relaciones asimétricas que el régimen de producción capitalista imponía.

Que la burguesía dominara al proletariado en el ámbito de la Producción, implicaba necesariamente una subsiguiente dominación de sus cuerpos y hábitos mucho más allá de la mera explotación laboral. Un régimen de producción, como demostró Marx, acaba siendo un régimen de jerarquización social, donde los dominantes se imponen sobre los dominados y cortan todos los vínculos que antaño permitían a éstos escaparse de la “trampa social” que era y es el capitalismo. Un régimen de producción dominante siempre consiste en un sistema que llega a imposibilitar la autosuficiencia de los dominados. Esto fue lo que ocurrió con el proceso de acumulación primitiva y la expulsión de los campesinos de sus granjas, tierras de autoabastecimiento, bienes comunales, redes de solidaridad tradicional, etc.

Ese campesinado expulsado a la periferia de la urbe y dirigido hacia la fábrica es el proletariado atrapado en un sistema productivo “sin escapatoria”, en el que no hay más remedio que producir para otro bajo los resortes, condiciones y medios que proporciona el otro. Pues bien, una vez logrado eso, es decir, una vez creado el proletariado por medio de todo un sistema de poder y violencia (leyes de cierres de terrenos, leyes de pobres, leyes de persecución de “vagabundos y vagos”, orfanatos, asilos, etc.), el paso siguiente fue el de colonizar los hábitos “libertinos” de lxs proletarixs. En realidad, a comienzos de la Revolución Industrial, Europa Occidental se encontró con dos culturas divergentes.

La cultura burguesa y la cultura proletaria. La cultura de lxs proletarixs es muy desconocida históricamente, por aquello de que la Historia siempre la escriben los vencedores. Pero en todo caso sabemos que la burguesía reaccionó violentamente contra la proliferación de la subcultura “libertina” proletaria, pastoreando al proletariado según unas estrategias de control, dominación y sometimiento que arrancan ya de finales de la edad media. Fue así como la alianza entre la clerigalla y el capital emergente “inventó” una serie de instituciones como el matrimonio monogámico, el prostíbulo, etc. Instituciones que existían desde los albores mismos de la vida civilizada, pero que la nueva burguesía moduló para asegurar así un control total de cuerpos y de hábitos sobre el cual consolidar su dominación y sometimiento.

De una situación disociada, en la que la burguesía dominaba al proletariado que se estaba creando (y ello únicamente por medio de la explotación laboral) hubo de pasarse rápidamente a una colonización cultural: la parte burguesa de la sociedad exigía de la proletaria una emulación creciente ante el “escándalo moral” que significan los usos y costumbres espontáneas del proletariado.

El proletariado se colonizó de diversas maneras. Se dieron extensas campañas anti-alcohólicas, proyectos de re-evangelización, como los que luego formaron parte de Acción Católica y diversos sindicatos y asociaciones obreras de tipo cristiano. Se exigió el matrimonio heterosexual monogámico entre la clase obrera, persiguiendo cualquier otro tipo de uniones entre las personas (habituales desde la edad media) llegando incluso a su criminalización. Por lo demás, se extirpó cualquier forma de conducta espontánea de los obreros, tachándose de criminal, viciosa y pecaminosa.

En el origen de esta persecución de la diversidad encontramos todo un sinfín de instituciones (incluyendo las ciencias humanas) modernas, tales como el asilo, el presidio, el prostíbulo, la escuela reglada, el cuartel, el manicomio, etc. , así como una serie de “para-ciencias” que ya no pueden tildarse de humanidades, ni tampoco ser consideradas como ciencias en el sentido estricto, sino más bien como un corpus de técnicas de dominación, sometimiento o, al menos, control, que la sociedad burguesa va incorporando con el fin de lograr una colonización o domesticación del creciente contingente del proletariado.

Los espléndidos análisis de Michel Foucault, acerca de estas cuestiones, a mi juicio, hubieran ganado infinitamente si se les hubiera incorporado siempre una perspectiva de clase (es decir, marxista). Foucault subrayó que tales nuevas ciencias y técnicas de control, dominación y sometimiento no pueden ser meras superestructuras ni “instituciones”, y fue esta una consideración en la que el filósofo francés anduvo plenamente acertado. No son superestructuras sino estrategias, técnicas y procedimientos del propio capital y de sus mismos agentes en orden a consolidar su hegemonía sobre la clase obrera, así como formas aún más perfeccionadas que las tradicionales en orden a obtener plusvalía, con vistas a añadir y a potenciar a las técnicas tradicionales de la explotación de la fuerza de trabajo por cauces puramente económicos y mecánicos.

En efecto, la fuerza de trabajo puede ser crecientemente explotada por medio de una mayor inversión del capitalista en maquinaria, en tecnología que aumente la producción, que mejore el rendimiento. También puede hacerse, sin renunciar a lo primero, a través de una prolongación de la jornada laboral, etc. Pero la sociedad burguesa estaba (y está) absolutamente interesada en contar, además, con una dominación “moral” sobre la fuerza de trabajo a la que explota y a la que le chupa la sangre. La burguesía es, tendencialmente, fascista y esclavista y solo la resistencia de los oprimidos es capaz de romper o, al menos, obstaculizar sus intentos omnímodos de dominación no ya solo en el terreno económico sino también en el cultural y en el “moral”.

Es ahí donde cobra toda su importancia la historia de la explotación de los cuerpos, y su verdadera colonización a cargo de la sociedad burguesa ya en los siglos XX y XXI. Es en esta era de los medios de comunicación de masa, y de la “sociedad de la imagen” en la que el cuerpo humano, y de manera especialmente significativa, el cuerpo de la mujer, sufre un proceso de colonización y apropiación por parte de la burguesía consumista. Esta clase, esencialmente vampírica, se define por la posesión del capital y por ende, controladora de los medios de producción. Pero a su vez es la clase consumista por antonomasia.

A partir del marxismo más clásico, puede señalarse a esta clase como la responsable del desmesurado consumo de recursos energéticos para la producción, el despilfarro energético por su modo de vida, etc., pero normalmente no se ha puesto el acento, de manera suficiente, en la explotación y despilfarro de otros “bienes” que han entrado en un proceso de valorización. Y es que en esto, el capitalismo se muestra voraz, insaciable. Lo que antes parecía un recurso natural, e infinito, por tanto un don (“gratuito”) pasa a convertirse en valor de cambio, y en mercancía consumible. Y, claro, el grado y extensión en que se podrá consumir dicha mercancía estará en función no ya de restricciones morales (pues el capitalismo como tal es siempre muy cínico, no posee nunca moral y por ello se apoya en éticas prestadas, la cristiana, p. ejemplo), sino en función de restricciones del presupuesto del consumidor.

En este orden de cosas, se puede decir que hemos pasado de

(1) una moral puritana (victoriana) a la vieja usanza, basada en la marginalidad de la industria del sexo, con una dicotomía rígida entre matrimonio monógamo con corsé, por un lado, y el prostíbulo, o establecimiento empresarial dedicado a la explotación de cuerpos de mujeres a

(2) una mayor diversidad e intensidad de la industria del sexo, en la que últimamente se van incorporando los cuerpos de varones y niñxs, pero en la que sigue siendo la mujer y la niña la clase de víctima mayoritaria, a través de una serie de “salidas” que, lejos de poder tildarse como salidas laborales, son “salidas” encaminadas directamente a la conversión de la sustancia humana en “cosa” o “mercancía”.

El sistema capitalista ha optado, en el último medio siglo especialmente, por planificar una ampliación del consumo, dejando a un lado las salidas restrictivas propias de la era del matrimonio-burdel, y bajo la fachada de una mayor permisividad, lo que ha potenciado de manera inusitada es la conversión de los cuerpos, y especialmente de los cuerpos de mujer, en un territorio a colonizar y valorizar, en un objeto consumible de mil maneras, no ya solo a través de una fornicación mercantilizada, sino también a través de todas las técnicas de voyeurismo y juegos de dramaturgia sexual que, junto al anonimato del consumidor, se pueden lograr por medio las tecnologías de la imagen, el mercado editorial y de la imagen internet, etc.

Esta explosión de la “libido” que caracteriza el capitalismo senil de nuestros tiempos, en vez de constituir un paso hacia la liberación de las personas, representa más bien una profundización de la colonización sobre los cuerpos. Cabe preguntarse, como hizo Foucault, no ya por qué hay “represión sexual”, sino al contrario, a quién le interesa este caudal de estímulos de la libido y una estimulación mercantilizada tal y como ahora se hace.

Las imágenes poseen sobre la psique del consumidor un poder real, efectivo. La teatralización de posturas humillantes, sadomasoquistas, violentas, etc. , que hoy transmite al público el inmenso negocio de la pornografía y de la prostitución en el sentido amplio (de la cual la pornografía no es sino un apartado), supone para la mujer –principalmente- un efectivo sometimiento, una verdadera dominación. Ésta dominación sobre las mujeres, esta imaginería de cuerpos sometidos, vejados, constreñidos, etc., se traslada a las relaciones humanas efectivas.

Se podría simplificar la cuestión diciendo que cuanto más se escenifique teatralmente -por medio de la pornografía o de la prostitución- una violación, ésta acabará por hacerse más “real” y más frecuente, superponiéndose a las relaciones sexuales igualitarias, y desplazando finalmente a éstas. La sociedad burguesa consigue siempre la meta de exigir al público un pago por lo que, en un mundo tradicional, era “natural” y a la mano. La “perversión” de toda la naturaleza (el agua, el aire, la tierra) que se ha operado dentro del capitalismo tenía que llegar, por fuerza, a la perversión del cuerpo humano, a la conversión de la mujer en esclava y en mercancía, y ello de una forma transversal y genérica.

Es una tendencia ésta que, si una revolución comunista no lo remedia, resulta imparable. El feminismo de verdad es el feminismo marxista y siempre es revolucionario. Este movimiento debería constituir el brazo derecho de todo movimiento comunista empeñado de veras en socavar las actuales relaciones de producción, que también son relaciones de dominación. En este brazo de lucha, las mujeres y los hombres deben trabajar juntos para sustituir el régimen de producción vigente (que propende como ya he escrito cien veces, al fascismo y al esclavismo) por un régimen comunista en el que se acabe definitivamente el proceso de conversión de los seres humanos en cosa.

Del estado insufrible de la mujer en su actual “marcaje” que la sociedad hace de ella, ninguna ventaja puede obtener el varón, pues el supuesto “macho dominante” se aliena en el momento mismo de canalizar sus relaciones con las personas alienadas del sexo opuesto. Los estereotipos del “cuerpo femenino dominado y colonizado” que tanta libido parecen movilizar en la actual sociedad de consumo global, son más que estereotipos, son tendencias finalistas reales, que el capitalismo y la burguesía dominante están insertando en nuestro subconsciente, como parte de su proyecto global de hacernos a todos y a todas esclavxs, cosas.

Guerra al Capital.

Un recuerdo a la partida de Celia Hart Santamaría



Víctimas de un lamentable accidente de tránsito, fallecieron en la tarde del domingo 7 de septiembre, Celia y Abel Hart Santamaría.

Celia; física con estudios en Alemania. Comunista cubana, internacionalista y defensora de la revolución bolivariana; hija de la heroína Haydee Santamaría y del dirigente y ex ministro Armando Hart.


A su partida, desde Género con Clase extendemos nuestro pesar, por la significativa pérdida que para la causa revolucionaria latinoamericana y caribeña representa este suceso.

De igual manera, valoramos en Celia a una Mujer revolucionaria, identificada con la causa de las y los oprimidos y explotados, por lo que no nos hacemos eco de diferencias que excusan que se valore su aporte; valioso, considerable y concreto.

Para Celia la Revolución Bolivariana juega un papel estelar en el escenario internacional de allí que señalaba,

“lo primero es volcarse completamente en defensa y por el triunfo del proceso revolucionario en Venezuela. Eso no quiere decir, alguna gente me ha podido malinterpretar, que hay que hacer todo lo que diga el comandante Chávez. Creo que todos los trabajadores de Venezuela tienen un deber que les trasciende como nación y es que por primera vez en mucho tiempo, quizás el antecedente pudiera ser la II República española y la frustrada revolución española, Chávez haya o no leído de marxismo ha identificado con claridad al imperialismo y a la oligarquía como el enemigo de clase. Esto significa que la única manera de conseguir la liberación de Venezuela como nación de la opresión del imperialismo es de la mano de la revolución social. Aunque Chávez diga que esto no es una revolución socialista, los hechos hay que interpretarlos no por lo que dice la gente sino por lo que son. Ahí esta el enemigo de clase, y es inevitable que la revolución social se de vinculada a todas las reivindicaciones del pueblo oprimido. Internacionalmente todos los que luchamos por la causa de los trabajadores y creemos que la solución de los problemas de este planeta está en la revolución socialista tenemos que comprometernos con esta revolución hasta los tuétanos.”

Celia señaló ante la partida de la también revolucionaria cubana Vilma Espín, hace poco más de un año:

“Si algo no era la hermosa Vilma...era ser pequeña. Era grande en todo, y sobre todo en su confianza en el futuro .Hay que avanzar para ser como ella pero, hasta que no entiendan los resortes últimos, qué moviliza al corazón y al pensamiento, seguiremos esta ruta peligrosa de no sabernos identificar frente al Capital, estos los que no tenemos nada que perder.”

Para Celia, el Che hoy nos anda por dentro, nos está fermentando:

"El Che está aquí reclamando que hagamos en América los muchos Vietnam, que no nos paremos, que la revolución es la única manera de ser feliz".

Sus palabras para recordar la partida del Comandante Che, son ahora válidas para su propia partida.

“les pido que no estemos tristes, es un día de combate, es el momento de la izquierda, nunca más a la derecha, no le permitamos a nuestros gobernantes que se apropien de la idea de revolución ".


En un mensaje de esperanza y unidad latinoamericana refirió este mensaje que debe valorarse como un legado para elevar la mística revolucionaria de nuestros pueblos en el camino de la emancipación:

"hay un puente por debajo del mar entre Cuba y Argentina (que atraviesa NUESTRA AMÉRICA), y es el Che, entre ustedes y nosotros vamos a defender esta bandera, es lo que está en las playeras de los jóvenes: hasta el fin, hasta que se apoye el sol, está el Che vivo. Hasta la victoria siempre".

HASTA LA VICTORIA SIEMPRE CAMARADA…

Tania, la guerrillera inolvidable. A los 41 años de su muerte en combate



Victor Montoya / Kaos en la Red

Tania ,cuyo verdadero nombre era Haydee Tamara Bunker Bider, mujer valiente y de principios inquebrantables, que luchó al lado del Che Guevara y muere (al igual que el Che) en Bolivia, pero su recuerdo pasará a la posteridad como una muestra que en la lucha por la por la libertad y la justicia de los pueblos oprimidos no importa el genero sino los ideales y las convicciones.


Cuando Tamara Bunker (Tania) llegó a Bolivia en noviembre de 1964, con el nombre de Laura Gutiérrez, de nacionalidad argentina y profesión etnóloga, en la frontera andina se le anticipó un viento que hablaba la lengua aymara.

Tania vivió en La Paz dando la apariencia de ser una persona pudiente y, valiéndose de su vasta cultura e inteligencia, empezó a hilar amistad con personalidades afines a la cúpula del gobierno. Así, camuflada, se mantuvo por mucho tiempo sin que nadie sospechara de ella, ni siquiera los presidentes René Barrientos y Alfredo Ovando, junto a quienes emerge su imagen en una fotografía captada durante una concentración campesina.

Al iniciar la fase de preparación y organización de la lucha armada, Tania era ya un engranaje indispensable en el desarrollo del trabajo urbano de la guerrilla, aunque "la idea general de su utilización por el Che -recuerda Harry Villegas (Pombo)- no era de que participara directamente en la ejecución de acciones, sino que, dadas las posibilidades de conexiones en las altas esferas gubernamentales y dentro de los medios donde se podía obtener algún tipo de información estratégica y de importancia táctica, dedicarla abiertamente a este tipo de tarea y mantenerla como reserva, desde el punto de vista operativo, que en un momento determinado fuera necesario utilizar a una persona que no fuese sospechosa, contándose con alguien confiable para poder realizar el ocultamiento de algunos compañeros e incluso la recepción de algún mensajero que viniese con algo extremadamente importante".

En diciembre de 1966, en vísperas de Año Nuevo, Tania y Mario Monje llegaron al campamento guerrillero, donde los esperaba el Che. Su llegada fue un verdadero júbilo para todos, no sólo porque la conocían desde Cuba, sino también porque llevó consigo grabaciones de música latinoamericana.

En esta ocasión, el Che habló primero con Tania y después con Monje. A Tania le dio la instrucción de viajar a Argentina para entrevistarse con Mauricio y Jozami, y citarlos al campamento. A Monje, que pretendía detentar el mando supremo de la lucha armada, le dijo: la dirección de la guerrilla la tengo yo y en esto no admito ambigüedades, porque "tengo una experiencia militar que tú no tienes". A lo que Monje contestó: mientras la guerrilla se desarrolle en Bolivia, "el mando absoluto lo debo tener yo (...) Ahora si la lucha se efectuara en Argentina estoy dispuesto a ir contigo aunque no más fuera para cargarte la mochila".

Apenas Tania cumplió su misión sorteando los obstáculos, retornó acompañada, entre otros, de Ciro Bustos (sobreviviente de la guerrilla de Salta). Y desacatando las instrucciones del Che, quien la ordenó no regresar a Camiri porque corría el riesgo de ser detectada, condujo en su jeep a Régis Debray, Ciro Bustos y otros, a la Casa de Calamina en Ñancahuazú.

Éste fue su tercer y último viaje a la base guerrillera, puesto que a partir de entonces se incorporaría a la lucha armada. Es decir, a compartir con sus compañeros todo cuando aprendió en Cuba. El Che, considerándola una combatiente más, le entregó un fusil M-1.

Su adaptación al medio geográfico fue asombrosamente rápida, a pesar del terreno abrupto. "Había momentos en que hubo que colgarse por sogas -dice Pombo-, en que hubo que gatear, prácticamente, arañando sobre las rocas, y podemos decir con toda sinceridad que Tania lo hizo en muchísimos casos con más efectividad que algunos compañeros, que, siendo hombres, tampoco estaban adaptados a este tipo de condiciones de vida".

No obstante, meses después, debido a su delicado estado de salud, el Che la dejó en el grupo de la retaguardia, donde habían algunos elementos considerados "resacas", y donde el valor estoico de Tania sirvió de ejemplo a varios de sus compañeros, junto a quienes, cuatro meses más tarde, caería acribillada en la emboscada del Vado del Yeso.

A fines de agosto de 1967, la tropa guerrillera, comandada por Vilo Acuña Núñez (Joaquín), salió al Río Grande y, orillándolo, llegó al cabo de una jornada a la casa de Honorato Rojas, de quien, meses antes, dijo el Che: "El campesino está dentro del tipo; incapaz de ayudarnos, pero incapaz de prever los peligros que acarrea y por ello potencialmente peligroso".

Cuando la retaguardia contactó a rojas, nadie pensó que la delación de este cobarde los arrojaría bajo el fuego enemigo. En efecto, el día en que fue apresado junto a otros campesinos, se comprometió a colaborar con las tropas del regimiento Manchego 12 de Infantería.

Por la noche, los guerrilleros durmieron en la casa del campesino y, al despuntar el alba, se retiraron previo al acuerdo de que al día siguiente los guiaría, por un paso corto, hacia el Vado de Yeso.

Esa misma noche, una compañía de soldados, dirigida por el capitán Mario Vargas, marchó en dirección al Masicuri Bajo. Al otro día, el jefe del destacamento discutió los últimos detalles del plan con Rojas. "Usted haga lo que los guerrilleros le han pedido ?le dijo?. Pero hágalos cruzar el Vado exactamente donde yo le diga y no más tarde de las tres".

El 31 de agosto, a la hora convenida, los guerrilleros se encontraron con el campesino, quien les guió un trecho y les indicó el Vado. De súbito, la columna guerrillera hizo un alto y el teniente Israel Reyes (Braulio), como presintiendo el holocausto anunciado, dijo: "Hay muchas pisadas por este lugar". El campesino, dubitativo, contesto: "Son mis hijos vigilando a los chanchos".

Los guerrilleros caminaron un trecho y, antes de que el sol declinara a su ocaso, el campesino se despidió dándoles la mano. Luego se alejó sin volver la mirada, mientras su camisa blanca servía como señal a los soldados agazapados en las márgenes del río, prestos a presionar el dedo en el gatillo.

El capitán Vargas, al detectar a los guerrilleros entre los árboles que sombreaban el sendero, levantó los prismáticos a la altura de sus ojos y divisó la imagen física de Tania; era una mujer blanca en medio de la estepa verde, delgada por las privaciones de la lucha. Llevaba pantalones moteados, botines de soldado, blusa desteñida, mochila y fusil al hombro.

La distancia entre las tropas se hizo cada vez más corta. Braulio se internó en la emboscada y los soldados apuntaron sus armas contra los guerrilleros.

Braulio fue el primero en sentir el roce tibio del agua. Volteó la cabeza y, machete en mano, ordenó cruzar el río. Tania avanzaba en la retaguardia, antecedida por un guerrillero boliviano a quien el Che lo llamó "resaca". Cuando se hubieron sumergido en el agua ?excepto José Castillo?, con la mochilla pesada y sosteniendo el arma sobre la cabeza, el capitán Mario Vargas impartió la orden de abrir fuego. Los tiros vibraron como alambres tensos y, en medio de un torbellino de agua y cuerpos, los combatientes fueron cayendo en ademanes de fuga. Quienes no murieron en la primera descarga, se dejaron arrastrar por la corriente o se zambulleron. Braulio, haciendo ágiles contorsiones, disparó contra un soldado que estaba en el flanco, mientras los otros fallecían dando tiros en el aire. Tania intentó manipular su fusil con destreza, pero una bala le atravesó el pulmón y la tendió sobre el remanso.

Entre las ropas chamuscadas, la sangre y los cadáveres, quedaron dos prisioneros y otro que se escabulló en la maleza, hasta que una patrulla de rastrillaje dio con él y lo acribilló en el acto.

Al cabo de la masacre, los soldados, que disparaban todavía contra todo bulto que flotaba en el agua, no dieron con el cadáver de Tania. El médico José Cabrera Flores (Negro), al verla herida, quiere salvarla y se deja arrastrar por la corriente. El médico sale a la orilla arrastrando el cuerpo de la guerrillera. Verifica que está muerta, abandona el cadáver y vaga por los senderos, hasta que lo encuentran por el rastreo de los perros. El médico es asesinado por el sanitario de la patrulla que lo capturó. Los soldados prosiguen la búsqueda de Tania y, a los siete días, encuentran su cadáver en la orilla. Se encontró también la mochila, con algo que tanto quiso a lo lago de su vida: la música latinoamericana.

Concluida la misión, los soldados inician su marcha hacia Vallegrande, con los cuerpos de los guerrilleros atados a largas ramas.
El capitán Mario Vargas es condecorado con galones y promovido a mayor de ejército por su fulgurante carera militar y, al mismo tiempo, es víctima de trastornos psíquicos y pesadillas angustiosas, en las que ve a Tania incorporándose con el fusil en alto, dispuesta a vengar su muerte.