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domingo, mayo 23, 2010

Bolivianas incrementan su presencia en nuevos frentes...

Fuente: Prensa Latina
Con la asunción del presidente Evo Morales en enero de 2006, en Bolivia la mujer ha incrementado su presencia en nuevos frentes y la lucha por la igualdad de género mantiene su vigencia.

Buena muestra de ello es el nombramiento de poco más de 10 ministras en el gabinete gubernamental.

María Galindo, representante de la organización no gubernamental Mujeres Creando, en declaraciones al diario Página 7, explicó que aunque hubo mujeres pioneras en varias esferas como la medicina o la presidencia del Estado, hicieron muy poco por transformar las injusticias del entorno.

Una educación “domesticadora, no liberadora” contribuyó a esto, añadió la funcionaria.Galindo recordó a las mujeres rebeldes del país, reconocidas por la historia con orgullo, aunque no llegaran al liderazgo mediante sus demandas. A su juicio, varias de las reivindicaciones exigidas por movimientos feministas siguen aún pendientes. Temas como el derecho al aborto, el reconocimiento de los hijos y la patria potestad, dijo, deben valorarse con el prisma de la actualidad, a partir del nuevo rol jerárquico.



A la vanguardia del cambio

Diana Urioste, ex directora de la Coordinadora Nacional de la Mujer, también precisó al mismo rotativo que los cambios favorables a la inserción de la mujer boliviana en la sociedad ocurrieron primero en las elites y luego, aun insuficientes, en otros grupos sociales.

Lo que Urioste llama desfase es más puntual en las zonas rurales, sobre todo en el acceso a la educación. Hasta hace muy poco, precisó, las mujeres con instrucción eran las más privilegiadas, es decir, las pertenecientes a clases altas, mientas que las indígenas no sabían leer ni escribir.

Actuales proyectos en marcha han permitido democratizar algunos derechos como el acceso a la enseñanza, remarcó.

Si revisamos la campaña nacional de Alfabetización (2006-2008), realizada con el respaldo de Cuba y Venezuela, y que permitió declarar a Bolivia libre de iletrados el 20 de diciembre de 2008, se aprecia que el 80 por ciento de las más de 823 mil personas que aprendieron a leer y a escribir, eran mujeres.

Muchas de ellas, entrevistadas por Prensa Latina, afirmaban que el machismo, los deberes del hogar y atención de los hijos, fueron impedimentos que habían comenzado a vencer poco a poco, con la ayuda de familiares y la comunidad.

Hoy día, con el avance del programa de post alfabetización, “Yo sí puedo seguir”, otra vez son ellas las que llevan la vanguardia en la incorporación a las aulas.

También el presidente Evo Morales ha explicado que en el proceso de cambio impulsado por él desde enero de 2006, las mujeres tienen un rol protagónico, y un ejemplo de esto es su participación en los debates y aprobación de leyes.

lunes, marzo 22, 2010

Bolivia: Las mujeres y el Estado Plurinacional...

Katerin Brieger Valencia / Tomado de Rebelión
María Galindo es una de las figuras más visibles de Mujeres Creando, un movimiento encargado de la difusión de ideas transgresoras que busca despatriarcalizar las relaciones de convivencia que subyugan el rol de las mujeres bolivianas. A través de espacios que permiten una lucha conjunta de mujeres que buscan una sobrevivencia digna, libre en aspectos económicos, sociales, culturales y de elección sexual y de maternidad, Mujeres Creando, se ha consolidado como el primer movimiento feminista y que visibililiza el lesbianismo y la prostitución en Bolivia.

¿Cuál es el papel actual de la mujer en Bolivia?
María Galindo (MG).- No se puede hablar de la mujer en singular, porque cuando se lo hace se remitirte a la imagen y el lugar machista que le asigna una sociedad a la mujer y la convierte en singular, la convierte en un modelo de feminidad, nosotras tenemos que hablar de las mujeres en plural porque las mujeres no somos un universo homogéneo, no ocupamos un lugar específico.

Las mujeres estamos atravesadas por relaciones de clase, de origen cultural, por la condición de la maternidad, por la condición de la edad, de las opciones sexuales y del vínculo con los hombres. La relación con el varón aparece como la relación que legitima a las mujeres, si eres madre, esposa y casada perteneces a una relación de legitimidad, si eres soltera, solterona, lesbiana, puta, divorciada perteneces a un lugar de ilegitimidad porque tu relación con el hombre te pone en cuestión con el varón concreto.





Nostras decimos que Mujeres Creando somos indias, putas y lesbianas, juntas revueltas y hermanadas, que quiere decir que nosotras no hablamos de las mujeres en general, por eso es que tampoco se puede construir una representación de las mujeres, no existe la mujer boliviana.

¿De qué manera los procesos de subjetivación de la mujer se ven subordinados por los del hombre?

MG.- Una se vuelve ‘la mujer’, el presidente habla de la mujer Boliviana, la iglesia también lo hace, incluso muchas organizaciones, de manera utilitaria, hablan de la mujer. Ese modelo no está construido por las mujeres, ese modelo de feminidad, de ideal de mujer, ese deber ser, deber ser flaca, virgen, madre, armoniosa, dócil, suave, todo ese deber ser es una construcción cultural, política y religiosa patriarcal, por eso es que nosotras rompemos con cada uno de esos mandatos de manera cotidiana.

¿El nacimiento del Estado Plurinacional permite una mayor protección a las mujeres?

MG.- La protección no se da de ninguna manera, en Bolivia lo que tenemos muy fuerte es una tecnocracia de género. Cuando se da el ajuste estructural en América latina, una de las decisiones del BM fue que el colchón de soporte social, de costes del ajuste lo iban a pagar las mujeres. Entonces a partir de muchos organismos internacionales se crean ONG de mujeres en Bolivia.

Estas ONG no generan un discurso propio, adoptan el lenguaje, las imposiciones y visiones foraneas, de ahí viene la incorporación al servicio militar de las mujeres, la ley de cuotas, la ley contra la violencia intrafamiliar, la usura bancaria y el microcrédito como supuesta lucha contra la pobreza. No pensaron el país ni lo interpretaron, mantuvieron una visión liberal. La ley de cuotas es la conversión de las mujeres en biología y no en política. Estamos en un Estado en el que una mujer representa a las mujeres solamente porque tiene útero.

Lo curioso y grave es que esa misma matriz y ese mismo conjunto de protagonistas que emergen con el MAS se reacomodan en la Asamblea Constituyente y usurpa la voz de las mujeres, y lo único que hacen es meter en la CPE un supuesto discurso de derechos, que es liberal y lírico, que no sirve para nada y no resuelve el problema. No se revisó la base de la sujeción de las mujeres que es maternidad, paternidad y familia.

Las mujeres no somos un sujeto político, por eso lo que se ha inaugurado, desde nuestro punto de vista es un Estado Plurinacional machista, patriarcal.

¿Cómo es que las mujeres pueden ganar los espacios de poder?

MG.- No nos interesa ganar esos espacios de poder, a parte que no son espacios de poder. Cuando se encuentra a una mujer que ejerce un espacio de poder, no es precisamente desde su condición de mujer, sino desde otro tipo de elementos en su vida.

No sirve ganar ese espacio porque no sirve para nada, una mujer que forme parte de un Estado patriarcal y machista lo único que va a hacer es ser parte de un eslabón más de ese mismo patriarcado y machismo.

Una de las políticas más machistas que hay del presidente es el Bono Juana Asurduy, porque sigue conceptuando a las mujeres como un aparato reproductor, no les interesa la mujer ni su maternidad, interesa el día del parto, la reproducción pura y dura, porque apunta exclusivamente a eso.

¿Cómo se arma este sujeto político?

MG.- Nosotras venimos trabajando en eso tanto desde la teoría como desde la práctica política hace 20 años, y creo que hemos avanzado en la construcción de un referente de rebeldía, estamos instalando ideas a la sociedad que inquietan, antes de nosotras no se hablaba de lesbianismo ni de prostitución.

Entonces básicamente este sujeto político se construye desactivando cada uno de los mandatos patriarcales y eso el Estado patriarcal no va a ser capaz de hacerlo jamás y tampoco el partido político ni el movimiento social.
En las Bartolinas Sisa, las dirigentes se escogen sobre la base de una matriz de obediencia, de conservadurismo, sobre la base de una matriz machista, por eso en el fondo tenía también razón el presidente, él está rodeado de mujeres machistas porque es lo que los movimientos necesitan y
quieren, mujeres que se hagan a las muy combativas, que avalen la subordinación de su propio movimiento respecto de los movimiento de varones y que además hagan el trabajo domestico para ellos.

El sujeto político del que yo estoy hablando es un sujeto indigesto, difícil, complejo que rompe con todos los mandatos de su misión y ese sujeto no se va a construir desde el Estado, ni desde los movimientos sociales masculinistas y machistas que sean movimientos de mujeres y ese sujeto no se va a construir tampoco desde la izquierda porque la izquierda nunca entendió que las mujeres somos sujetos políticos.

¿Cuál es el camino para llegar a despatriarcalizar el Estado?

MG.- Es muy importante el cambio del régimen de maternidad y paternidad, la maternidad está sujeta a la paternidad, es el padre el que legitima al niño o niña a través del apellido. Si se habla de cambiar estos regímenes se está poniendo en discusión la familia, hoy una familia es masivamente representada por una mujer y sus wawas, esa familia tiene que ser legitimada por el Estado como una familia válida y no disfuncional o carente. Actualmente la paternidad no implica responsabilidad de crianza, nadie se la exige, sólo existe la mala madre.

Otro tema es la despenalización urgente del aborto, la recuperación de la soberanía de las mujeres sobre nuestro cuerpo, poder ser dueña y poder decidir cuándo se quiere ser madre, si quieres ser madre y de cuántos niños o niñas quieres ser madre.

También es importante la educación sexual, el derecho a conocer tu cuerpo tanto de hombre como de mujer, la emancipación económica, la autonomía económica, la mujer es actualmente la proveedora de la despensa, pero está endeudada y estrangulada en sus posibilidades de emancipación económica. Finalmente el tema de vivienda, políticas de vivienda para madres solteras, un importante sector social que necesita un análisis feminista de la estructura social y sobre las necesidades sociales.

http://www.la-epoca.com/modules.php?name=News&file=article&sid=1709

sábado, septiembre 12, 2009

Ocho de cada diez mujeres entre 20 y 40 años son parte de la fuerza laboral en Bolivia

Fuente: EFE y Agencia Boliviana de Información
Un informe presentado el viernes por representantes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Programa de Naciones Unidad para el Desarrollo (PNUD), estableció que ocho de cada diez mujeres entre 20 y 40 años son parte de la fuerza laboral en Bolivia, promedio considerado como uno de los más altos de la región.

El porcentaje de mujeres que trabaja en Bolivia supera el promedio de América Latina, aunque la mayoría desempeña esa actividad laboral en la economía informal o no percibe remuneración, según un informe difundido ayer.

"Lo que nos dicen las cifras son que el porcentaje de las mujeres jóvenes entre 20 y 40 años para América Latina es del 60%. Bolivia tiene una participación femenina mucho más alta que el resto de los países de la región con el 80%", enfatizó a la ABI, la especialista Regional de Género y Empleo de la OIT, María Valenzuela.

La funcionaria calificó a Bolivia como un "ejemplo" para la región, por el empuje, empeño y la capacidad de trabajo que tienen las mujeres.


El estudio denominado "Trabajo y Familia: Hacia nuevas formas de conciliación con responsabilidad social", subraya que es imperativo para los gobiernos y los actores sociales consolidar la inclusión y la protección social a fin de mejorar la relación entre el "trabajo y la familia".

Valenzuela precisó que el estudio estableció que ocho de cada diez las mujeres bolivianas desempeñan trabajos informales, lo que obliga a repensar los procesos de inserción laboral para que el crecimiento económico sea conducido con justicia social.

"Las mujeres tienen salarios menores sufren de una serie de desventajas y discriminación por ser mujeres y por la maternidad", remarcó.

En esa dirección, destacó la Renta Dignidad, que otorga 200 bolivianos mensuales a las personas mayores de 60 años, como una política que genera seguridad social universal.

"Es una política que entrega un bono a personas de la tercera edad independientemente de su calidad laboral durante su etapa laboral activa. Es un beneficio que apoya al sector informal porque ahora una mujer que se dedico al cuidado de la familia ahora tiene derecho a recibir una renta", enfatizó.

Además, el estudio demanda al Gobierno boliviano implementar "una política de cobertura universal para hijos hijas de los trabajadores informales" para que a la mujer trabajar con tranquilidad.

"Hemos visto que la informalidad es mayor que en años anteriores y las leyes laborales en su mayoría están pensadas para la formalidad, de ahí la necesidad de revisar la legislación de modo que se proteja a las mujeres y los hombres que desarrollan trabajos informales", agregó.