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martes, mayo 19, 2009

Noruega: Sobre las experiencias de la Lucha Sindical a través de la Organización de las Mujeres

1. -Las bases teóricas para desarrollar la lucha sindical entre las mujeres y los sindicatos predominantemente femeninos.
a) Las mujeres de la clase obrera son oprimidas tanto como obreras como mujeres
b) El sistema capitalista ha heredado la opresión de la mujer de las anteriores formas de las sociedades opresoras. Y la ha desarrollado de tal manera que la opresión de la mujer es una parte inseparable de la sociedad capitalista. Por ello, la liberación de la mujer es una fuerza revolucionaria que participará en el derrocamiento del sistema capitalista
c) El capitalismo está basado en el sistema familiar. La familia presupone que el hombre es la principal fuente de ingresos y que la mujer tiene un papel secundario. Si la esposa trabaja su salario es considerado un ingreso extra para la familia.
d) Por otro lado, la acumulación capitalista se encamina a una necesidad creciente de fuerza laboral explotable. Esto conduce a incrementar la participación en la fuerza de trabajo de mujeres. En todo el mundo.. Al mismo tiempo, las mujeres mantienen todavía la responsabilidad principal del trabajo reproductivo en los hogares. En Noruega, en nuestros días, las mujeres son la mitad de la fuerza laboral. Al mismo tiempo la mitad de la fuerza laboral femenina trabaja a tiempo parcial. Y las mujeres son consideradas secundarias con respecto al hombre y esto se refleja en el hecho que ganan menos que sus compañeros. Los empleos predominantemente femeninos están peor pagados que sus equivalentes predominantemente masculinos
e) Esta doble explotación de las mujeres en los centros de trabajo y en toda la sociedad es la base para construir un movimiento que luche contra esa opresión.
f)Debido a que las mujeres sufren una opresión como clase y como mujeres necesitan encontrar formas organizativas que desaten la potencia que subyace en organizarse para luchar contra esa doble opresión. No es suficiente con la organización de clase en los sindicatos. Al encontrar formas organizativas donde las mujeres puedan organizarse más allá de las fronteras de las estructuras sindicales y también es necesario organizarse con mujeres no sindicadas y que no forman parte de la fuerza laboral.
g) Es imprescindible que las mujeres comunistas puedan organizarse dentro del partido y participar en un frente externo sobre bases anticapitalistas. En Noruega el Frente de las Mujeres tiene esta plataforma. Pero no es un frente partidario en un sentido general. Trabajando en el Frente de Mujeres con otras organizaciones femeninas, las comunistas han sido capaces de desarrollar nuevas políticas tanto para el partido como para los sindicatos.



.- Referencias históricas en el desarrollo del movimiento
El AKP participó activamente en el movimiento de liberación de la mujer desde su mismo nacimiento en los primeros 70 y participen la fundación del Frente de Mujeres. Fue esencial para el desarrollo político del partido y del movimiento de masas que la mujer tuviera su propia organización. Fue también esencial para el desarrollo teórico que la mujer tuviera sus propios órganos en el seno del partido. A principios de los 80 los estatutos del partido fueron enmendados para encaminarse hacia la presencia del 50% de mujeres en todos sus órganos dirigentes. Los miembros del partido toman parte activamente en las luchas de masas de las mujeres (por la jornada de seis horas, contra la pornografía, guarderías gratuitas, aborto libre, ingresos mínimos garantizados, solidaridad con las mujeres del tercer mundo, etc.). Al mismo tiempo desarrollamos nuevas teorías basadas en esas luchas y en el estudio de los clásicos marxistas (especialmente grupos de mujeres del partido que estudiaban El Capital) y autores feministas. Por todo ello hemos desarrollado tanto estrategias como tácticas que han sido importantes para el trabajo partidario en todos los terrenos. Como las mujeres son la mitad de la población y más de la mitad de la clase obrera, el desarrollo de teorías y políticas correctas en esta cuestión necesariamente tiene impacto en todas las cuestiones sociales.

Durante los 80 el partido desarrollo la teoría de dos fuerzas principales en la clase obrera: el proletariado industrial y las mujeres obreras. La esencia de esta teoría es que son tan importantes el proletariado industrial como las mujeres obreras. Hoy en día las mujeres son fuente de ingresos pero todavía conservan la responsabilidad principal en la reproducción en los hogares. Ello incrementa la opresión de las mujeres y al mismo tiempo les da razones extra para la lucha. Y la posibilidad de organizar la lucha de las trabajadoras ha cambiado desde que ellas están ahora "socializadas" dentro de la fuerza de trabajo. Esta teoría ayudó a plantear la cuestión de como desarrollar la lucha de las mujeres en su lugar de trabajo como eje.

3.- Poniendo en pie "Women Across"
Un domingo de mayo de 1982 se reunió el grupo del Frente de las Mujeres que trabajaba entre mujeres y funcionarios, agrupaba a 10 o 15 mujeres de diferentes sectores, tanto públicos como privados, algunas empleadas de tiendas, y algunas sin ninguna experiencia sindical. El foro en el que cada cual hablo de sus condiciones salariales y de trabajo fue lo más importante que sucedió en aquel encuentro y en los siguientes. Al provenir de sectores y medios tan diversos fuimos capaces de superar las divisiones en la comprensión de la realidad. Los términos que usamos son diferentes: jornal, pago semanal o mensual, escalas salariales, fijos y complementos, diferentes sistemas de promoción. El vocabulario mismo hace difícil comparar lo que gana los demás y comparar. A través de la discusión encontramos cuanto teníamos en común, de modo concreto. Durante estos años muchos sindicatos de nivel nacional apoyaban la reclamación de la jornada de seis horas y en las negociaciones en 1986 la jornada semanal fue rebajada hasta las 37,5 horas.

En 1987 el Frente de Mujeres inicio una campaña de "campaña por la negociación salarial de la mujer". Atrajimos a dependientas de tienda, activistas del movimiento feminista y mujeres sin ninguna experiencia política o sindical. El objetivo era diseñar una política de salarios tanto con una perspectiva sindical como feminista. También se quería una política que fuese fácilmente entendible por la gente que no está familiarizada con el lenguaje interno de los grupos políticos o sindicales. La campaña lanzó el término: "Salario para la mujer" y el lema "Un salario con el que vivir". "Queremos un salario con el que vivir y una jornada laboral en la que se viva". En suma, la plataforma política de la campaña denunció que las mujeres gana menos, pero también que hay menos diferencias salariales entre las mujeres que entre los hombres. Los bajos ingresos de las mujeres dependen más de su género que de su calificación educativa o profesional. Hicimos énfasis en el hecho de que el hecho de que las mujeres ganen menos no se debe a que seamos más estúpidas, tengamos una educación deficiente, una profesión equivocada o tengamos organizaciones sindicales más débiles. Ganamos menos que los hombres porque somos mujeres.

Tenemos la experiencia de que el término "Salario para la mujer" es importante porque deja claro que es un problema general en nuestra sociedad, no diferencias entre los individuos concretos. Los intereses comunes entre las mujeres no son biológicos ni mitológicos, están basados en la realidad de la situación femenina en nuestra sociedad. En esta perspectiva consideramos por el aborto legal, la lucha contra la pornografía y la agresión sexual tan importantes como las luchas por mejoras salariales y la jornada de seis horas. Hay diferentes lugares donde combatir la opresión femenina. Los debates sobre el término " Salario para la mujer" crean un entendimiento y unidad entre mujeres con salarios diferentes, de clases diversas, del sector público o privado.

En 1993, el Frente de la Mujer, junto a siete sindicatos diferentes de los sectores públicos y privados iniciaron una conferencia sobre mujer y sindicato en Oslo. Las campañas de "Salario para la Mujer" y la de la jornada de seis horas fueron el sustrato común para la iniciativa. Desde entonces ha habido conferencias en Oslo y otras ciudades a lo largo de todo el país. Los más numerosos han contado aproximadamente con 200 participantes. La conferencia de 1997 en Oslo fue iniciada por 20 organizaciones diferentes. Tanto, organizaciones sindicales locales como organizaciones femeninas. En Noruega hay cuatro confederaciones sindicales nacionales y algunas uniones independientes.

Women Across supera esas barreras y como apuntamos más arriba organiza sindicatos y movimientos feministas, conjuntamente. La opresión de la mujer y la conciencia común de este hecho es el factor que nos une. El modo en que nos organizamos y trabajamos no deja lugar a los tradicionales juegos masculinos de poder y jerarquía. Estamos todavía trabajando para aumentar la participación en esas conferencias. La política feminista y la conciencia nos da posibilidades para conseguir acuerdos al margen de las controversias entre los sindicatos. Queremos que "Wiomen Across" permita la cooperación entre los sindicalistas con cargo y las afiliadas de base en esos sindicatos.. También son bienvenidas las mujeres sin organizar, así como las que no tiene trabajo asalariado. Podemos mencionar que un grupo de activistas para madres solteras ha participado en las conferencias de Women Across. En el trabajo preliminar creamos el marco para debates agrios y brillantes. Al mismo tiempo mantenemos y desarrollamos una plataforma política de cooperación. El Frente de la Mujer juega un papel esencial en Women Across". Promovemos textos y argumentos feministas a través de los cuales prevenimos las estrecheces mentales y organizativas de los sindicalistas. Más allá del debate de la jornada por las seis horas y las estrategias de negociación salarial, las conferencias han discutido la agresión sexual, la pertenencia a la Unión Europea, un informe sobre la Conferencia de la Mujer en Pekín, la destrucción del estado del bienestar y los nuevos ataques contra la mujer a través de la ideología de la socio-biología.

La conferencia en el otoño de 1997 discutió entre otros temas el del racismo. Este debate fue preparado por mujeres de países del Tercer Mundo del Frente de la Mujer y la Unión local de trabajadores de hostelería. La característica principal para camareras o feministas sobre este debate es que fue DIVERTIDO. Los representantes sindicales conciben las reuniones como santuarios. C8uando alguien tiene una buena idea la ponen en práctica sin tener que reconocer ningún liderazgo previo. Es posible discutir cuestiones que no se tocan generalmente en los sindicatos. La comprensión mutua impulsa el trabajo de las trabajadoras en las reclamaciones femeninas del sindicato.
Women Across" es un marco de cooperación en la situación real de las mujeres y sus reivindicaciones. Una cooperación que proporciona espacio para pensar y actuar de manera no tradicional. Una cooperación informal no compromete a los principales líderes sindicales u otras estructuras. Una cooperación donde las mujeres no son definidas como problemas sino vistas como fuertes debido a que son mujeres.

4.- Impacto del movimiento "Women Across"
El desarrollo de la lucha feminista en la clase obrera, ha impulsado la potencia de la clase obrera en su conjunto y de las fuerzas que se oponen al control socialdemócrata de las confederaciones sindicales. (Solo una confederación tiene lazos formales con el Partido Laborista Noruego, pero todas tienen, más o menos, programas socialdemócratas)
Otro impacto en los sindicatos es que la cooperación más allá de los límites entre uniones, profesiones y confederaciones competidoras ha llegado a ser más común. Esto ha ganado tanta fuerza que los líderes socialdemócratas de la mayor confederación sindical, LO, se han visto forzados a cooperar en estas conferencias, pocos años después de que las condenasen como "fraccionalistas" y vulneradoras de los estatutos de los sindicatos.
Pero el mayor impacto ha estado en el área de la lucha salarial. El concepto de que el salario femenino está basado solamente en el hecho de que las mujeres ganan menos que el hombre está ahora ampliamente aceptado. Oficialmente todo el mundo quiere cerrar esta diferencia salarial. Las uniones de mujeres de nivel nacional han pedido que esa diferencia sea eliminada en el año 2000. Y la cuestión de elevación de los salarios femeninos en la retórica liquidadora de colocación de los salarios a nivel nacional. Muchos sindicatos dominados por mujeres son las deseosos de tomar acciones huelguísticas en las negociaciones salariales anuales y el modo positivo en que los sindicatos femeninos los abordan plantea problemas para la estrategia burguesa de diferenciación salarial, individualización de ingreso y negociaciones, etc. El movimiento por el salario femenino es la fuerza más dinámica de todo el movimiento de negociación salarial, hoy en día. Pero como la opresión de la mujer es parte inseparable de la misma sociedad capitalista misma, no hay duda de que esta lucha, tarde o temprano, colocara la cuestión de una sociedad alternativa en su orden del día.

Partido Comunista de Trabajadores AKP (Noruega) 1998

lunes, mayo 04, 2009

¿Dónde quedan las mujeres?. Las “madres” y el Sistema Capitalista.

Fuente: Género y Economía
Desde los inicios de la ciencia, ésta ha intentado “naturalizar” los comportamientos de las personas buscando en raíces genéticas y evolucionistas nuestro ser, buscando incluso comparaciones con los animales.

En la misma línea siguieron cuando intentaron “naturalizar” la ligazón de las mujeres al espacio doméstico, basándose en nuestro papel natural de madres, aportando también una condición natural a dedicarnos a la crianza y el cuidado de los hijos,y éste, se desarrolla dentro del hogar. A lo natural, no podemos oponernos, es decir, nuestro destino es ése y no debemos ir contra las leyes de la naturaleza. A menos, que convenga.

Diversos estudios antropológicos demuestran que cuanto menos separados están los ámbitos público y privado, menos desigualdades existen entre hombres y mujeres. De hecho, hay sociedades en las que los espacios público y privado ni siquiera están concebidos como lo hacemos nosotros desde nuestro pensamiento occidental, o ni tan siquiera existen como tal. En todo caso, desde una línea de pensamiento marxista, se defiende que en las sociedades preclasistas se dan menos desigualdades entre géneros que en las sociedades con clases.


La sociedad de clases, define la familia como una unidad social natural, pero esta unidad viene definida por diversos autores antropológicos como la existencia universal de una unidad madre-hijo, donde se supone que la paternidad es un constructo social pero la maternidad es natural, biológica, porque somos las mujeres las que damos a luz, y ese es un hecho que no se puede negar.

Ahora bien, el concepto de maternidad no se nutre sólo del hecho de dar a luz, sino que da también por natural el cuidado y la crianza de los hijos, y esto no está tan claro. La sociedad británica de la época victoriana sirve como ejemplo para refutar esa afirmación. En esta sociedad, las mujeres de clase alta no podían trabajar y estaban relegadas al ámbito doméstico, lo que no suponía ni que se dedicaran al cuidado de los hijos ni muchísmo menos a las tareas del hogar. Surgen la figura de las “nannies”, auténticas cuidadoras de los hijos de esas mujeres y dedicadas a la crianza. Es más, esa ligazón natural ni siquiera correspondía a la realidad, ya que, como he dicho antes, quedarse en el hogar era un privilegio de las mujeres de clase alta, pero la mayoría de las mujeres trabajaban fuera del ámbito doméstico.

Ni siquiera el hecho de dar a luz convierte la maternidad como algo natural, y por ende, nuestro relego al espacio privado. Existen culturas en las que se dan determinadas creencias respecto al parto y posparto, y éstas afectan tanto a hombres como a mujeres. Incluso algunos los hombres simulan la menstruación y se creen con la capacidad de concebir hijos. Son por tanto la maternidad y la división de espacios constructos construidos socialmente, por lo tanto no inmutables ni naturales. O lo que es lo mismo, no es nuestro destino estar ligadas al espacio doméstico sino que es una construcción occidental, defendida a fin de mantener las desigualdades entre hombres y mujeres.

Pero aún hay más. Estamos en una sociedad donde la igualdad de oportunidades es latente, se hace ver que todos los individuos tenemos y poseemos las mismas posibilidades de desarrollarnos, haciendo de la valía personal el eje central de ese desarrollo. Este sistema, donde uno llega donde puede llegar según lo que uno valga, también está diseñado para mantener las desigualdades entre hombres y mujeres. Pues mientras las mujeres sigamos estando ligadas “naturalmente” a nuestro papel de madres, cuidadoras y el hogar, no estamos en las mismas condiciones de competir con los hombres en el terreno laboral, lo que va a reforzar la idea de que si no llegamos es porque no valemos, porque las oportunidades están ahí. Y por tanto, el sistema va a seguir apoyando con datos la idea de que la mujer es inferior al hombre, y que esta inferioridad es dada por la propia naturaleza.

A todo esto apunto un último comentario que de algún modo tengo que desahogar. La crisis económica mundial ha propiciado diversas manifestaciones en todo el mundo en contra del sistema capitalista, manteniendo la defensa de que si el sistema da lugar a crisis como ésta, es que no es un buen sistema y deberíamos sustituirlo por otro. Pero en los motivos expuestos y contenidos del discurso manifestante ni un sola mención en relación a lo que el sistema capitalista hace sobre las desigualdades entre géneros. Y entonces ¿dónde quedan las mujeres?, ¿donde están nuestras manifestaciones, las propias, contra un sistema capitalista que, con todo lo que hemos aprendido desde nuestros estudios de género, sabemos que ayuda a mantener las desigualdades entre hombres y mujeres? .

user_images_file_name_51931Y entendí, que no todas las mujeres acceden al conocimiento de la forma que lo hemos hecho nosotras, y que, por supuesto, desde las estructuras que se sustentan gracias al sistema no van a mostrar esa realidad, porque simplemente no interesa. De aquí la importancia del conocimiento como motor inicial del cambio, y la adquisición del mismo lleva consigo la responsabilidad de difundirlo al resto de la sociedad, pues un grano de arena no hace una playa.