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lunes, junio 06, 2011

Prostitución: ¿forma de violencia contra las mujeres o trabajo?

Ana Lía Glas
Artemisa Noticias
La cuestión acerca de si la prostitución es una forma de violencia hacia las mujeres o un trabajo aún no ha sido saldada y tal vez no pueda serlo. Como en otros tantos temas, en momentos de aceptación cada vez mayor de las diversidades, no hay un discurso único que pueda considerarse revelador de 'la verdad'. Todavía la discusión sigue vigente.

Las actoras:'las mujeres en prostitución' y las 'trabajadoras sexuales' se identifican a sí mismas desde lugares distintos. Desde diversos sectores del feminismo, el movimiento de mujeres, la Academia, los Organismos Internacionales, las mujeres políticas, se sostienen ambas posiciones de manera irreconciliable. ¿Cómo es que las mismas personas, las mismas organizaciones que defienden el derecho a la diversidad, a la definición de la propia identidad pretenden imponer el discurso único en este tema?

La Argentina adoptó el sistema abolicionista que pretende poner fin a la prostitución. En 1949 la corriente abolicionista se plasma jurídicamente en la Convención contra la Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena.


Sostiene que debe penalizarse a proxenetas, rufianes, y a quienes lucran con la prostitución ajena, pero no a quienes la ejercen. Prohíbe la existencia de prostíbulos.

Pero en la práctica no se cumple. Los prostíbulos y sus variantes: whiskerías, cabarets, casas de masajes, son una realidad amparada por la connivencia policial, judicial y política.

Desde la Coalición Against Trafficking Women (CATW) se plantea que no debe hacerse diferencia entre prostitución y trata, como si toda mujer en prostitución estuviera de alguna manera secuestrada.

Algunas abolicionistas toman el ejemplo de Suecia que desde 1999 penaliza al cliente de prostitución o prostituyente con multas y hasta cárcel, como un sistema para implementar en nuestro país.

AMMAR Capital sostiene la postura abolicionista. Consideran que la prostitución es una forma de violencia contra las mujeres.

Por otro lado la corriente reglamentarista legaliza a los proxenetas, la instalación de prostíbulos, somete a quienes la ejercen a controles sanitarios y administrativos y legitima a los clientes-prostituyentes. Hace una clara distinción entre prostitución y trata. Está en vigencia en Holanda y en Alemania.

En nuestro país la Asociación de Mujeres Meretrices Argentinas AMMAR, sindicato de trabajadoras sexuales, sostiene que la prostitución es un trabajo elegido libremente, aunque no lo fomenten, pero sí lo consideran una salida a situaciones de pobreza.

Adhiero a los planteos abolicionistas. Considero la prostitución como una violación a los derechos humanos de las mujeres porque es violencia, subordinación y opresión. Implica la mercantilización del cuerpo y de la subjetividad de las mujeres en la sociedad capitalista y patriarcal en que vivimos.

Sin embargo, en esta modernidad líquida en la que estamos viviendo no sólo el cuerpo de las mujeres está mercantilizado.

Zygmunt Bauman nos habla de los blogs en Internet:'de la descarada sinceridad y franqueza con la que se exhibían en público las experiencias más privadas y las aventuras más íntimas, sinceridad que, traducida en términos contundentes, podríamos hablar de intenso fervor y de evidente desinhibición a la hora de ponerse uno mismo (o, cuanto menos, ciertas partes o aspectos de la propia persona) a la venta en el mercado'*

En esta sociedad de consumidores se ha confundido la libertad personal con la adquisición de las ofertas del mercado. Y esto afecta a todas y todos. Aunque seguramente afecte menos a aquellxs que han quedado fuera del mercado lxs excluidos, aquellxs a lxs que sólo les queda la prostitución para sobrevivir.
Pero entonces ¿sólo la subjetividad de las mujeres pobres está mercantilizada?

Las mujeres que teorizamos, asistimos a Congresos, legislamos, damos clases en las Universidades, no estamos en situación de prostitución.
Pienso que más allá de la posición a la que adhiramos, debemos crear las condiciones para que todas las protagonistas puedan hablar.

No somos las que 'sabemos' por ellas. La idea de ser agentes de la 'conciencia 'y del discurso nos ponen en el lugar del poder. Debemos luchar contra las formas de poder que se manifiestan en el orden del 'saber', de la 'verdad', de la 'conciencia'.

Las personas concernidas deben poder hablar por su cuenta. Las que acuerden con nosotras y las que no.

Por estar convencidas de que la prostitución es una forma de violencia contra las mujeres no podemos violentar a las que piensan distinto imponiéndoles un discurso único que no admita la diversidad..

Se deben implementar políticas públicas, sobre todo políticas de empleo genuino, de vivienda, para aquellas mujeres que quieran dejar la prostitución.

Y con respecto a los clientes –prostituyentes, no comparto la creación de nuevas figuras penales, el poder punitivo para resolver problemáticas sociales y culturales, más gente en las cárceles.

Sí podrían encararse campañas dirigidas tanto a los adolescentes como a los adultos, incluir el tema dentro de la Educación Sexual en las escuelas, desalentando el consumo de prostitución con los argumentos de que se puede estar violentando a una mujer en situación de trata o de explotación sexual que no puede elegir y que por otra parte las relaciones sexuales no mercantiles, deseadas por ambos, donde intervengan la ternura, el compañerismo y otros sentimientos pueden ser mucho más placenteras. Que el consumo de prostitución es una forma devaluada y degradada del ejercicio de la sexualidad.

miércoles, octubre 27, 2010

Colombia: Prostitutas en camino de gozar de derechos laborales

Ángela Castellanos A.
(Especial de SEMlac).- Por primera vez en Colombia se reconoce derechos laborales a una prostituta, como resultado de un fallo de la Corte Constitucional en respuesta a la petición de una mujer que ejercía la prostitución en un establecimiento y cuyo propietario la despidió por estar embarazada.

El proceso legal llegó a la alta Corte después de que la petición fue rechazada por instancias judiciales inferiores, bajo el argumento de que la prostitución no es moral y va en "contra de las buenas costumbres".

La sentencia consideró que estos no son argumentos válidos y ordenó la indemnización de la mujer por parte del establecimiento donde laboraba, así como el pago de 12 semanas de salario por licencia de maternidad, bajo la consideración de que la meretriz trabajaba en condiciones equiparables a un contrato laboral: cumplía un horario, dependía de esa actividad, estaba subordinada a un jefe y recibía una remuneración periódica.

Sin embargo, la Corte se abstuvo de exigir el reintegro solicitado, toda vez que "va contra los principios liberales del derecho". Es decir, que esto sería una forma de promoción de la prostitución.

"La Corte Constitucional, en forma tácita, reconoce la relación contractual establecida por acuerdo verbal con los establecimientos donde ejercemos prostitución, tales como bares y whiskerías", afirmó a SEMlac Diana Navarro, directora de la Corporación Opción, una organización sin ánimo de lucro que busca la restauración de los derechos de las personas en ejercicio de la prostitución, actividades conexas y población transgénero.

Las personas transgénero son aquellas que se identifican con la construcción social y cultural del sexo opuesto; es decir, aquellos hombres que se identifican en todos los aspectos con las mujeres y aquellas mujeres que lo hacen con los roles y modos de ser masculinos.

"No hay que sobrevalorar los alcances del fallo", advirtió Navarro. Si bien es un avance, pues la Corte da luces para reconocer la formalidad de un contrato, no podremos ser llamadas trabajadoras sexuales mientras no tengamos amparados todos los derechos y garantías laborales en la ley sustantiva del trabajo".

En Colombia la prostitución no está prohibida, pero las personas que la ejercen no están amparadas por los derechos laborales. No obstante, para la Corte "se debe considerar al trabajador sexual como sujeto de especial protección, por ser la parte débil del contrato y, sobre todo, por las condiciones propias del trabajo y la discriminación histórica y actual de la que suele ser víctima por la actividad que ejerce".

Adicionalmente, el fallo reconoce la prostitución como una actividad económica, cuyos establecimientos acatan las normas comerciales y tributarias, pero que hasta ahora no había sido objeto del derecho laboral.

"Pensar que la prostitución está en contra de la moral es tapar el sol con un dedo y, cuanto más se le oculte, más posibilidades de vulneración tendrán quienes la ejercen", aseguró a SEMlac Ximena Peña, académica especialista en temas laborales y de género.

No obstante, para Peña, la sentencia de la Corte es de poca aplicabilidad en otros casos, pues cubre a las personas que ejercen la prostitución en ámbitos formales de la economía, "y si hay una actividad informal esa es la prostitución".

Según la Secretaría del Distrito de Bogotá, en 2009 la capital colombiana tenía 460 establecimientos de prostitución. Cifras oficiales del gobierno capitalino indican que 68 por ciento de las prostitutas encuestadas no cuenta con estudios de bachillerato completo, 37 por ciento ingresó a la actividad por necesidad económica y 79 por ciento cobra 27,7 dólares americanos entre 10 y 30 minutos por sus servicios.

Luz Gabriela Arango, docente de la Escuela de Estudios de Género de la Universidad Nacional de Colombia, también considera difícil la aplicación del fallo entre la comunidad que ejerce la prostitución.

"Si la prostitución se regula, serviría para minimizar abusos de los proxenetas, que actualmente no asumen ninguna responsabilidad; pero es difícil de aplicar", dijo a SEMlac Arango. Así sucedía con el trabajo doméstico, que se empezó a legislar en 1988 y puso freno a los excesos de las y los patrones.

La prostitución y el feminismo

Para el feminismo es difícil hablar de "trabajo sexual", pues la prostitución es vista como una actividad explotadora. Con el desarrollo de las industrias del entretenimiento, el aumento de la prostitución forzada a nivel internacional ha crecido, al punto de ser uno de los delitos más lucrativos mundialmente.

"Pero si no tienen otra alternativa de generar ingresos, pues mejor que la ejerzan con protección laboral, sanitaria, etc.", agregó Arango.

La prostitución también es vista como una actividad que cosifica a la mujer porque el cuerpo equivale a la mercancía. No obstante, también el modelaje involucra al cuerpo femenino.

"Hay mujeres que escogen, que aun teniendo otras alternativas optan por la prostitución. Tal vez nosotras (las feministas) no lo quisiéramos, pero existen quienes lo hacen. Entonces, si la mujer quiere hacer eso con su cuerpo, que pueda hacerlo libremente. Pero aquí está el dilema: ¿cuándo puede considerarse que lo hace libremente?", se pregunta Arango.

Es aún temprano para que la sociedad colombiana responda a este interrogante. "Tenemos una sociedad conservadora y una Corte muy liberal", es la apreciación de Arango, que se constata en el siguiente párrafo de la sentencia: "Los trabajadores sexuales siguen siendo sólo cifras y datos en las estadísticas y encuestas, sujetos discriminados y sometidos a la indignidad de no merecer la protección del Estado, víctimas por regla de una invisibilización en sus derechos económicos y sociales fundamentales, estimada en esta providencia inadmisible e ilegítima. Actuación ésta que, estima la Sala, no se puede posponer y cuya realización debe operar irremediablemente, de modo paralelo a las políticas y acciones de rehabilitación y prevención existentes".

miércoles, junio 30, 2010

Asamblea Nacional propone que Código Penal incorpore tráfico de personas, prostitución y pornografía

Agencia Venezolana de Noticias.- La Comisión Permanente de Familia, Mujer y Juventud de la Asamblea Nacional (AN) propuso este martes incorporar a la reforma del Código Penal artículos referidos a la trata de personas, prostitución, y pornografía.

Asimismo, evalúo la propuesta del Ministerio de Relaciones Interiores y Justicia (MIJ) de realizar una proyecto de ley que permita atacar este flagelo.

Este martes la instancia legislativa realizó la mesa de trabajo sobre trata y tráfico de personas, prostitución y pornografía.

El evento reunió a representantes del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), así como del Ministerio para la Mujer e Igualdad de Género; Defensoría del Pueblo, Ministerio Público; así como personal de Unicef en Venezuela.

La representación del MIJ denunció a la página web quelacreo.com por el contenido pornográfico y morboso que publica, y le expresó a la comisión la necesidad de regular este tipo de contenidos en las redes sociales de Internet.

Por su parte, Nadia Vásquez de Unicef expresó la necesidad de sumar esfuerzos y trabajar mancomunadamente a nivel nacional e internacional para poder enfrentar a las grandes mafias que promueven la prostitución y la pornografía.



Los especialistas coincidieron en que la prostitución está íntimamente ligada a la trata de personas, sustentan esta idea en el informe de Naciones Unidas que reconoce que la prostitución es la máxima responsable de la expansión del negocio del sexo en el mundo.

La presidenta de la Comisión de Familia, Mujer y Juventud, diputada Diluvina Cabello, dijo que esta mesa de trabajo busca crear mecanismos que permitan proteger a los niños, niñas, adolescentes y a mujeres en indefensión.

Por su parte, la segunda vicepresidenta del parlamento, diputada Marelis Pérez, propuso trabajar sobre cuatro pilares principales: sensibilización, prevención, persecución de los delincuentes y asistencia a las víctimas.

Adelantó, entre otras medidas legislativas y administrativas, la puesta en marcha de campañas de sensibilización dirigidas a la población en general al igual en la necesidad de desarrollar programas educativos desde la escuela acerca del tráfico trata y tráfico de personas, prostitución y pornografía.

miércoles, junio 09, 2010

La prostitución en Latinoamérica...

Por: Silvia Cuevas-Morales /Vindicación Feminista
“La explotación sexual es un vehículo para el racismo y la dominación del “primer mundo”, que victimiza de manera desproporcionada a las mujeres del “tercer mundo”. Coalición en contra del tráfico de mujeres CATW.

Cada día miles de mujeres y niñas traficadas desde los países del llamado “tercer mundo” engrosan las listas de víctimas de la trata de personas. Mujeres y niñas que son transportadas como objetos de un lugar a otro con un solo fin: ser explotadas como mercancía sexual y llenar los bolsillos de los mafiosos que se aprovechan de la difícil situación en la que se encuentran.

En Latinoamérica cada país tiene sus índices de incidencia pero todos tienen en común una cosa – en la gran mayoría de los casos las víctimas son del sexo femenino y los que abusan de ellas son mayoritariamente del sexo opuesto - “clientes”, dueños de burdeles, proxenetas, etc. Sólo en España se contabilizan unas 12.000 mujeres de América Latina ejerciendo la prostitución. Según el Informe de 2005, elaborado por la Guardia Civil, en el 2004 eran 10.905 las mujeres de este continente que ejercían en España, y en el 2005, 12.180, lo que suma un porcentaje total del 58.45% y del 60.79% respectivamente sobre la totalidad de mujeres prostituidas en el estado Español (1).


De acuerdo a los datos proporcionados por ese informe sobre las mujeres extranjeras identificadas en clubes de alterne, en el 2004 eran 3.789 brasileñas; 2.876 colombianas; 1.391 paraguayas; 1.157 dominicanas; 581 ecuatorianas; 191 cubanas; 165 bolivianas; 378 venezolanas; 160 uruguayas; 134 argentinas; 27 peruanas; 18 panameñas; 17 chilenas; 9 costarricenses; 6 salvadoreñas; 3 mejicanas y 3 hondureñas. En el 2005 se identificaron 5.015 brasileñas; 2.388 colombianas; 1.296 paraguayas; 1.372 dominicanas; 558 ecuatorianas; 150 cubanas; 144 bolivianas; 779 venezolanas; 140 uruguayas; 182 argentinas; 49 peruanas; 28 panameñas; 16 chilenas; 34 costarricenses; 8 salvadoreñas, 4 mejicanas; 15 puertorriqueñas y 2 guatemaltecas.

Como podemos constatar son miles las latinoamericanas que ejercen la prostitución en España y a estas cifras habría que añadir miles más que no han sido identificadas por la Guardia Civil, así como aquellas que se ven obligadas a venderse en cuerpo y alma en sus propios países y en países vecinos. Según la CIA, unas 50.000 personas son anualmente traficadas para ejercer como esclavas sexuales sólo a los Estados Unidos, de éstas, 15.000 son latinoamericanas (2).

En casi todos los países la prostitución está en un limbo legal, aunque algunas naciones declaran ilícitos los burdeles, o el proxenetismo, no se pronuncian a nivel legal sobre el ejercicio de la prostitución. Parece que las mujeres adultas no preocupan tanto a los gobiernos que sí legislan en lo referente a la prostitución de menores y combaten la trata, pero de momento se han implantado muy pocas iniciativas gubernamentales tendentes a concienciar a la población sobre esta terrible tragedia. Debido a las restricciones impuestas al turismo sexual en algunas partes de Asia, como por ejemplo en Tailandia, Centroamérica está convirtiéndose en el nuevo destino para el turismo sexual. Latinoamérica parece ser una fuente inagotable de “recursos” para las redes de traficantes que “exportan” su mercancía hacía los países “desarrollados”.

¿Cómo es la situación en los países de procedencia? En términos generales podemos aducir que en casi todos los países, la prostitución tiene más o menos el mismo estatus legal que en España. Su ejercicio no es legal ni ilegal aunque sí se persigue la trata de personas, la prostitución de menores, el proxenetismo, y en algunos países los burdeles han sido declarados ilegales. Los modus operandi de las redes siguen el mismo patrón de engaño y fraude para coaccionar a sus víctimas aunque en algunos países el secuestro de niñas se está incrementando, especialmente en México, Colombia y Argentina.

Haciendo un breve repaso a algunos países latinoamericanos y caribeños vemos que en la actualidad hay unas 50.000 mujeres de la República Dominicana que ejercen la prostitución a nivel mundial; el grupo más grande tras Tailandia, Brasil y Las Filipinas.

Sólo en Holanda alrededor de un 10% de los 500-600 visados expedidos cada año son para la prostitución. (3). Las mayores concentraciones de mujeres dominicanas prostituidas se encuentran en Austria, Curaçao, Alemania, Grecia, Haití, Italia, Holanda, Panamá, Puerto Rico, España, Suiza, Venezuela y las Antillas.

En lo que respecta a Argentina, este es un país de tránsito y de destino para las mujeres y menores traficados para su explotación sexual. La mayoría de las víctimas nacionales son trasladadas desde zonas rurales a urbanas. Asimismo, las redes que operan en la zona usan Argentina como país de tránsito para mujeres y niñas que luego serán explotadas en Chile, Brasil, México, España y Europa occidental (4).A su vez, las redes trafican con mujeres y menores principalmente de Paraguay, Brasil y la República Dominicana que son introducidos en Argentina para ser sexualmente explotados. Según algunas fuentes, Argentina es uno de los destinos favoritos de los pederastas de Europa y Estados Unidos (5). Varias asociaciones feministas argentinas han denunciado esta situación y este año han lanzado la campaña“NI UNA MUJER MÁS VÍCTIMA DE LAS REDES DE PROSTITUCIÓN”. En su llamamiento denuncian que “en Argentina cientos de mujeres y niñas son secuestradas y desaparecidas por redes de proxenetas y muchas han sido asesinadas” (6). Ante este problema recientemente la Cámara de Diputados aprobó por amplia mayoría el proyecto de ley que penaliza la trata de personas para fines de explotación tanto sexual como laboral. La norma, que había recibido luz verde del Senado en 2006, considera delito federal ese sistema de explotación sexual y prevé condenas que van de tres a quince años de cárcel (7).

En otro país vecino, Brasil, vemos y así lo constata Naciones Unidas, que las brasileñas son las principales víctimas del tráfico de personas. En su mayoría se trata de mujeres de entre 18 y 30 años que sueñan con un futuro mejor en Europa y acaban siendo explotadas en burdeles y clubes de carretera. La prostitución infantil también arroja estadísticas aterradoras. Según un informe de la o­nG Jubilee Action se estima que alrededor de 2 millones de niños y niñas brasileños de 10 a 15 años han sido obligados a ejercer la prostitución (8). En Brasil la prostitución no es ilegal pero sí lo es operar en burdeles, explotar a menores, alquilar dependencias para el ejercicio de la prostitución y también se penaliza el proxenetismo. Sin embargo, las autoridades calculan que son miles las mujeres y adolescentes traficadas, tanto a nivel nacional como internacional. Diversas o­nGs calculan que unas 75.000 mujeres y niñas, muchas de ellas víctimas de la trata, ejercen la prostitución en otros países latinoamericanos, los Estados Unidos, Japón,Europa y el Medio Oriente (9). También hay informes que apuntan a redes que introducen a estas mujeres en Europa a través de Portugal.

En Colombia existen dos tipos de redes de prostitución, las que funcionan con mujeres dentro del país o en su región, enviando mujeres a Venezuela, Ecuador y Panamá, y otras que se dedican exclusivamente a abastecer de mujeres los mercados de España, Inglaterra, Alemania, Bélgica y los Estados Unidos. También existe una larga tradición de mafias colombianas que colaboran con las mafias japonesas – jakuzas (10). En 2001, se estimaba que unas 35.000 mujeres eran traficadas desde Colombia cada año, y cerca de 500.000 mujeres y niños trasladados fuera de Colombia eran obligados a prostituirse o trabajar como esclavos (11). A nivel legal, Colombia prohibe toda forma de tráfico de personas y su ejercicio puede acarrear penas de entre 13 a 23 años de cárcel. En el 2007 las autoridades llevaron a cabo 182 investigaciones en contra del tráfico, comparado con tan sólo 49 investigaciones en el año previo. Las autoridades también colaboran a nivel internacional con los gobiernos de Costa Rica, Panamá, Hong Kong, Japón, China y Tailandia, entre otros (12).

Según el informe de la Guardia Civil citado anteriormente, 1.391 mujeres paraguayas fueron identificas en burdeles españoles. Haciendo un repaso a la situación de Paraguay, descubrimos que este país es principalmente un país de origen y tránsito para mujeres y menores que son traficados para su explotación sexual. Las víctimas paraguayas son trasladadas a Argentina, Brasil, Bolivia, España e Italia. En datos recientes se ve un alarmante aumento en la captación de menores que son trasladados desde zonas rurales a centros urbanos. Según la OIT los traficantes obligan a los niños, localmente llamados “taxi boys”, a prostituirse como personas transexuales. También informan que algunos de estos niños están siendo trasladados a Italia. Desde 1997 Paraguay prohibe el tráfico internacional pero el tráfico nacional de adultos no estaba específicamente prohibido hasta ahora. Este año han aprobado una ley que se aplicará a partir del 2009 que sí prohibe todas las formas de tráfico de personas de cualquier edad (13).

En Chile el ejercicio de la prostitución no está tipificado como delito, pero la ley dicta que “quien habitualmente o con abuso de autoridad o confianza promueva la prostitución” será castigado con penas de 5 a 20 años de cárcel (Art. 367).

El “Estudio exploratorio sobre trata de personas con fines de explotación sexual en Argentina, Chile y Uruguay”, realizado por la OIM, establece que la esclavitud sexual afecta a unos 2,4 millones de personas en Latinoamérica, la mayoría mujeres y niñas. Aunque Chile sigue siendo principalmente país de destino y en menor medida de origen y tránsito, se ha convertido en un corredor para el “lavado” o “blanqueamiento de rutas” con destino a otros países como EEUU, España, Japón, México y El Salvador. La trata internacional constituye un 77% y es mayor que la trata interna - 23%. Las víctimas identificadas son argentinas- 37%, peruanas - 22%, colombianas - 21%, chilenas - 13%, y chinas, brasileras, ecuatorianas y dominicanas - 1% (14).



En otros países de la zona, la historia se repite, Costa Rica, México, Paraguay, Bolivia, Perú, etc. En todos las mujeres están siendo prostituidas y llevadas de un lugar a otro, desde zonas rurales a la capital y luego a otros países. Como bien sabemos la prostitución de mujeres se ha convertido en un negocio que mueve billones de dólares. En cada país se repite la historia de mujeres que en un intento por escapar de la pobreza son captadas por mafiosos cuyo único fin es lucrarse con la explotación de sus cuerpos vendiéndolas como mercancía. Ya basta de que los países más ricos se sigan nutriendo de los más pobres, ya basta que el “primer mundo” se siga lucrando gracias a la vejación de miles de mujeres de los países más necesitados. Es hora de que todos los gobiernos unan sus esfuerzos y no solo legislen para luchar contra la trata, también es necesario legislar para ilegalizar el ejercicio de la prostitución. Hasta que esta práctica no se convierta en delito, las mafias seguirán existiendo porque es un negocio sumamente lucrativo. ¿Cómo es posible que la venta de mujeres para el consumo sexual siga siendo legal en el siglo XXI? ¿Cómo podemos erradicar la violencia hacia las mujeres cuando nuestros compañeros y legisladores siguen mirando para otro lado? Como bien dice el lema de la Plataforma por la Abolición de la Prostitución: “La prostitución no es un trabajo, ni una actividad como otra cualquiera. Regular la prostitución es legitimar la violencia contra las mujeres”.

* Artículo publicado en Revista Maginaria, editada por la Delegación de la Mujer del Ayuntamiento de Sevilla

NOTAS:


(1)Informe sobre trata de seres humanos elaborado por la Guardia Civil, 2005.

(2)“Dynamics of Prostitution and Sex Trafficking from LA into the US”. Charles M. Goolsby.

(3)“Trafficking in Women From the Dominican Republic for Sexual Exploitation”. IOM, Junio 1996.

(4)U.S. State Department - Trafficking in Persons Report, June, 2008.

(5)“Globallaw to punish sex tourists sought by Britain and EU”, The Indian Express, 21 November 1997.

(6)Noticia publicada en APRAMP www.apramp.org

(7)El Clarín, 10 de abril 2008.

(8)Informe con datos de ARBRAPIA, publicado en www.jubileeaction.co.uk/reports/Brazilian%20Street%20Children.pdf

(9)Concluding Observations of the Committee o­n the Rights of the Child, 2004.

(10)Radhika Coomaraswamy, UN Special Report o­n Violence Against Women, Gustavo Capdevila, IPS, 2 April 1997, publicado en CATW.

(11)International Organization for Migration, “New IOM Figures o­n the Global Scale of Trafficking”, Trafficking in Migrants, no. 23 (April 2001): 3.



(12)U.S. State Dept Trafficking in Persons Report, June 2008. www.gvnet.com/humantrafficking

(13)U.S. State Dept Trafficking in Persons Report, June 2008

(14)“Estudio exploratorio sobre trata de personas con fines de explotación sexual en Argentina, Chile y Uruguay”. 2006, OIM, Organización Internacional para las Migraciones.

jueves, marzo 18, 2010

Prostitución en Latinoamérica *

Por: Silvia Cuevas-Morales
“La explotación sexual es un vehículo para el racismo y la dominación del “primer mundo”, que victimiza de manera desproporcionada a las mujeres del “tercer mundo”. Coalición en contra del tráfico de mujeres CATW.

Cada día miles de mujeres y niñas traficadas desde los países del llamado “tercer mundo” engrosan las listas de víctimas de la trata de personas. Mujeres y niñas que son transportadas como objetos de un lugar a otro con un solo fin: ser explotadas como mercancía sexual y llenar los bolsillos de los mafiosos que se aprovechan de la difícil situación en la que se encuentran.

En Latinoamérica cada país tiene sus índices de incidencia pero todos tienen en común una cosa – en la gran mayoría de los casos las víctimas son del sexo femenino y los que abusan de ellas son mayoritariamente del sexo opuesto - “clientes”, dueños de burdeles, proxenetas, etc. Sólo en España se contabilizan unas 12.000 mujeres de América Latina ejerciendo la prostitución. Según el Informe de 2005, elaborado por la Guardia Civil, en el 2004 eran 10.905 las mujeres de este continente que ejercían en España, y en el 2005, 12.180, lo que suma un porcentaje total del 58.45% y del 60.79% respectivamente sobre la totalidad de mujeres prostituidas en el estado Español [1].

De acuerdo a los datos proporcionados por ese informe sobre las mujeres extranjeras identificadas en clubes de alterne, en el 2004 eran 3.789 brasileñas; 2.876 colombianas; 1.391 paraguayas; 1.157 dominicanas; 581 ecuatorianas; 191 cubanas; 165 bolivianas; 378 venezolanas; 160 uruguayas; 134 argentinas; 27 peruanas; 18 panameñas; 17 chilenas; 9 costarricenses; 6 salvadoreñas; 3 mejicanas y 3 hondureñas. En el 2005 se identificaron 5.015 brasileñas; 2.388 colombianas; 1.296 paraguayas; 1.372 dominicanas; 558 ecuatorianas; 150 cubanas; 144 bolivianas; 779 venezolanas; 140 uruguayas; 182 argentinas; 49 peruanas; 28 panameñas; 16 chilenas; 34 costarricenses; 8 salvadoreñas, 4 mejicanas; 15 puertorriqueñas y 2 guatemaltecas.




Como podemos constatar son miles las latinoamericanas que ejercen la prostitución en España y a estas cifras habría que añadir miles más que no han sido identificadas por la Guardia Civil, así como aquellas que se ven obligadas a venderse en cuerpo y alma en sus propios países y en países vecinos. Según la CIA, unas 50.000 personas son anualmente traficadas para ejercer como esclavas sexuales sólo a los Estados Unidos, de éstas, 15.000 son latinoamericanas [2].

En casi todos los países la prostitución está en un limbo legal, aunque algunas naciones declaran ilícitos los burdeles, o el proxenetismo, no se pronuncian a nivel legal sobre el ejercicio de la prostitución. Parece que las mujeres adultas no preocupan tanto a los gobiernos que sí legislan en lo referente a la prostitución de menores y combaten la trata, pero de momento se han implantado muy pocas iniciativas gubernamentales tendentes a concienciar a la población sobre esta terrible tragedia. Debido a las restricciones impuestas al turismo sexual en algunas partes de Asia, como por ejemplo en Tailandia, Centroamérica está convirtiéndose en el nuevo destino para el turismo sexual. Latinoamérica parece ser una fuente inagotable de “recursos” para las redes de traficantes que “exportan” su mercancía hacía los países “desarrollados”.

¿Cómo es la situación en los países de procedencia? En términos generales podemos aducir que en casi todos los países, la prostitución tiene más o menos el mismo estatus legal que en España. Su ejercicio no es legal ni ilegal aunque sí se persigue la trata de personas, la prostitución de menores, el proxenetismo, y en algunos países los burdeles han sido declarados ilegales. Los modus operandi de las redes siguen el mismo patrón de engaño y fraude para coaccionar a sus víctimas aunque en algunos países el secuestro de niñas se está incrementando, especialmente en México, Colombia y Argentina.

Haciendo un breve repaso a algunos países latinoamericanos y caribeños vemos que en la actualidad hay unas 50.000 mujeres de la República Dominicana que ejercen la prostitución a nivel mundial; el grupo más grande tras Tailandia, Brasil y Las Filipinas. Sólo en Holanda alrededor de un 10% de los 500-600 visados expedidos cada año son para la prostitución. [3]. Las mayores concentraciones de mujeres dominicanas prostituidas se encuentran en Austria, Curaçao, Alemania, Grecia, Haití, Italia, Holanda, Panamá, Puerto Rico, España, Suiza, Venezuela y las Antillas.

En lo que respecta a Argentina, este es un país de tránsito y de destino para las mujeres y menores traficados para su explotación sexual. La mayoría de las víctimas nacionales son trasladadas desde zonas rurales a urbanas. Asimismo, las redes que operan en la zona usan Argentina como país de tránsito para mujeres y niñas que luego serán explotadas en Chile, Brasil, México, España y Europa occidental [4]. A su vez, las redes trafican con mujeres y menores principalmente de Paraguay, Brasil y la República Dominicana que son introducidos en Argentina para ser sexualmente explotados. Según algunas fuentes, Argentina es uno de los destinos favoritos de los pederastas de Europa y Estados Unidos [5]. Varias asociaciones feministas argentinas han denunciado esta situación y este año han lanzado la campaña “NI UNA MUJER MÁS VÍCTIMA DE LAS REDES DE PROSTITUCIÓN”. En su llamamiento denuncian que “en Argentina cientos de mujeres y niñas son secuestradas y desaparecidas por redes de proxenetas y muchas han sido asesinadas” [6]. Ante este problema recientemente la Cámara de Diputados aprobó por amplia mayoría el proyecto de ley que penaliza la trata de personas para fines de explotación tanto sexual como laboral. La norma, que había recibido luz verde del Senado en 2006, considera delito federal ese sistema de explotación sexual y prevé condenas que van de tres a quince años de cárcel [7].

En otro país vecino, Brasil, vemos y así lo constata Naciones Unidas, que las brasileñas son las principales víctimas del tráfico de personas. En su mayoría se trata de mujeres de entre 18 y 30 años que sueñan con un futuro mejor en Europa y acaban siendo explotadas en burdeles y clubes de carretera. La prostitución infantil también arroja estadísticas aterradoras. Según un informe de la ONG Jubilee Action se estima que alrededor de 2 millones de niños y niñas brasileños de 10 a 15 años han sido obligados a ejercer la prostitución [8]. En Brasil la prostitución no es ilegal pero sí lo es operar en burdeles, explotar a menores, alquilar dependencias para el ejercicio de la prostitución y también se penaliza el proxenetismo. Sin embargo, las autoridades calculan que son miles las mujeres y adolescentes traficadas, tanto a nivel nacional como internacional. Diversas ONGs calculan que unas 75.000 mujeres y niñas, muchas de ellas víctimas de la trata, ejercen la prostitución en otros países latinoamericanos, los Estados Unidos, Japón, Europa y el Medio Oriente [9]. También hay informes que apuntan a redes que introducen a estas mujeres en Europa a través de Portugal.

En Colombia existen dos tipos de redes de prostitución, las que funcionan con mujeres dentro del país o en su región, enviando mujeres a Venezuela, Ecuador y Panamá, y otras que se dedican exclusivamente a abastecer de mujeres los mercados de España, Inglaterra, Alemania, Bélgica y los Estados Unidos. También existe una larga tradición de mafias colombianas que colaboran con las mafias japonesas – jakuzas [10]. En 2001, se estimaba que unas 35.000 mujeres eran traficadas desde Colombia cada año, y cerca de 500.000 mujeres y niños trasladados fuera de Colombia eran obligados a prostituirse o trabajar como esclavos [11]. A nivel legal, Colombia prohibe toda forma de tráfico de personas y su ejercicio puede acarrear penas de entre 13 a 23 años de cárcel. En el 2007 las autoridades llevaron a cabo 182 investigaciones en contra del tráfico, comparado con tan sólo 49 investigaciones en el año previo. Las autoridades también colaboran a nivel internacional con los gobiernos de Costa Rica, Panamá, Hong Kong, Japón, China y Tailandia, entre otros [12].

Según el informe de la Guardia Civil citado anteriormente, 1.391 mujeres paraguayas fueron identificas en burdeles españoles. Haciendo un repaso a la situación de Paraguay, descubrimos que este país es principalmente un país de origen y tránsito para mujeres y menores que son traficados para su explotación sexual. Las víctimas paraguayas son trasladadas a Argentina, Brasil, Bolivia, España e Italia. En datos recientes se ve un alarmante aumento en la captación de menores que son trasladados desde zonas rurales a centros urbanos. Según la OIT los traficantes obligan a los niños, localmente llamados “taxi boys”, a prostituirse como personas transexuales. También informan que algunos de estos niños están siendo trasladados a Italia. Desde 1997 Paraguay prohibe el tráfico internacional pero el tráfico nacional de adultos no estaba específicamente prohibido hasta ahora. Este año han aprobado una ley que se aplicará a partir del 2009 que sí prohibe todas las formas de tráfico de personas de cualquier edad [13].

En Chile el ejercicio de la prostitución no está tipificado como delito, pero la ley dicta que “quien habitualmente o con abuso de autoridad o confianza promueva la prostitución” será castigado con penas de 5 a 20 años de cárcel (Art. 367). El “Estudio exploratorio sobre trata de personas con fines de explotación sexual en Argentina, Chile y Uruguay”, realizado por la OIM, establece que la esclavitud sexual afecta a unos 2,4 millones de personas en Latinoamérica, la mayoría mujeres y niñas. Aunque Chile sigue siendo principalmente país de destino y en menor medida de origen y tránsito, se ha convertido en un corredor para el “lavado” o “blanqueamiento de rutas” con destino a otros países como EEUU, España, Japón, México y El Salvador. La trata internacional constituye un 77% y es mayor que la trata interna - 23%. Las víctimas identificadas son argentinas - 37%, peruanas - 22%, colombianas - 21%, chilenas - 13%, y chinas, brasileras, ecuatorianas y dominicanas - 1% [14].

En otros países de la zona, la historia se repite, Costa Rica, México, Paraguay, Bolivia, Perú, etc. En todos las mujeres están siendo prostituidas y llevadas de un lugar a otro, desde zonas rurales a la capital y luego a otros países. Como bien sabemos la prostitución de mujeres se ha convertido en un negocio que mueve billones de dólares. En cada país se repite la historia de mujeres que en un intento por escapar de la pobreza son captadas por mafiosos cuyo único fin es lucrarse con la explotación de sus cuerpos vendiéndolas como mercancía. Ya basta de que los países más ricos se sigan nutriendo de los más pobres, ya basta que el “primer mundo” se siga lucrando gracias a la vejación de miles de mujeres de los países más necesitados. Es hora de que todos los gobiernos unan sus esfuerzos y no solo legislen para luchar contra la trata, también es necesario legislar para ilegalizar el ejercicio de la prostitución. Hasta que esta práctica no se convierta en delito, las mafias seguirán existiendo porque es un negocio sumamente lucrativo. ¿Cómo es posible que la venta de mujeres para el consumo sexual siga siendo legal en el siglo XXI? ¿Cómo podemos erradicar la violencia hacia las mujeres cuando nuestros compañeros y legisladores siguen mirando para otro lado? Como bien dice el lema de la Plataforma por la Abolición de la Prostitución: “La prostitución no es un trabajo, ni una actividad como otra cualquiera. Regular la prostitución es legitimar la violencia contra las mujeres”.

Notas

[1] Informe sobre trata de seres humanos elaborado por la Guardia Civil, 2005.

[2] “Dynamics of Prostitution and Sex Trafficking from LA into the US”. Charles M. Goolsby.

[3] “Trafficking in Women From the Dominican Republic for Sexual Exploitation”. IOM, Junio 1996.

[4] U.S. State Department - Trafficking in Persons Report, June, 2008.

[5] “Global law to punish sex tourists sought by Britain and EU”, The Indian Express, 21 November 1997

[6] Noticia publicada en APRAMP www.apramp.org

[7] El Clarín, 10 de abril 2008.

[8] Informe con datos de ARBRAPIA, publicado en www.jubileeaction.co.uk/repo...

[9] Concluding Observations of the Committee on the Rights of the Child, 2004.

[10] Radhika Coomaraswamy, UN Special Report on Violence Against Women, Gustavo Capdevila, IPS, 2 April 1997, publicado en CATW.

[11] International Organization for Migration, “New IOM Figures on the Global Scale of Trafficking”, Trafficking in Migrants, no. 23 (April 2001): 3.

[12] U.S. State Dept Trafficking in Persons Report, June 2008. www.gvnet.com/humantrafficking

[13] U.S. State Dept Trafficking in Persons Report, June 2008

[14] “Estudio exploratorio sobre trata de personas con fines de explotación sexual en Argentina, Chile y Uruguay”. 2006, OIM, Organización Internacional para las Migraciones.

miércoles, diciembre 16, 2009

Argentina: Por el cierre de los prostíbulos...

Fuente: Página 12
“Que se cumpla la ley.” Bajo esa consigna, más de 200 organizaciones se movilizaron para denunciar el funcionamiento en la ciudad de Buenos Aires de más de 600 prostíbulos, donde se explota a mujeres, posibles víctimas de la trata de personas. Los manifestantes marcharon desde Callao y Santa Fe hasta la Procuración General de la Nación, donde entregaron un petitorio. Los prostíbulos están prohibidos en la Argentina por la ley nacional de profilaxis –Nº 12.331– desde 1936. “Pero debido a la complicidad de la policía, muchos continúan en pie”, aseveró Viviana Caminos, integrante de la Red Alto al Tráfico y a la Trata (RATT). La recopilación de las denuncias estuvo a cargo de distintas organizaciones sociales, “aunque es un trabajo que debería hacer la Policía junto con los organismos de inspección”, afirmó Gustavo Vera, de la Fundación La Alameda, una de las entidades convocantes. “Si la Justicia necesitaba pruebas para actuar, ahora las tiene. Ya no hay excusas”, agregó. Con ese fin, se presentó al procurador general el listado de distintas casas de prostitución en la ciudad, para exigir su cierre y el rescate de las víctimas de trata.

Las casas de prostitución “son el caldo de cultivo del crimen organizado”, sentenció Vera. Además de la trata y del tráfico de personas sometidas a la esclavitud sexual, en ellos se cometen otros delitos, “como la explotación de menores, la reducción de personas a la servidumbre, el narcotráfico y el proxenetismo”, advirtió Juan Grabois, docente e integrante del Movimiento de Trabajadores Excluidos. Estos hechos “se están produciendo bajo la vista de todo el mundo. Todo bajo el amparo de un sistema de coimas que lo resguarda, y oculta un gran negocio sobre la base del sufrimiento de mujeres y niñas”, señaló.

La prostitución como actividad por elección personal no está prohibida; sí lo están los prostíbulos en todas sus formas. Estas casas o departamentos en los que se ejerce la prostitución, como también el proxenetismo, están prohibidos por los artículos 15 y 17 de la Ley 12.331.

Según Vera, “el sistema prostibulario funciona debido a la complicidad de la policía, los organismos de inspección y el poder político tanto a nivel nacional como municipal”. En la misma línea, Caminos afirmó que “la policía es cómplice necesario para la existencia de esta actividad. Si no, no se explica cómo muchas veces los prostíbulos están ubicados a la vuelta de algún departamento policial”, agregó la representante de la RATT.

El procurador General de la Nación, Esteban Righi, ordenó en agosto último a todos los fiscales penales del país que busquen y liberen a las víctimas de la trata en los prostíbulos y que cierren los locales involucrados. Es decir que esta resolución pretende hacer cumplir la Ley 12.331. Con ese mismo objetivo se movilizaron las distintas organizaciones sociales, políticas, vecinales, feministas y religiosas, acompañando la presentación de las 613 denuncias a la Procuración, a fin de que se proceda al cierre efectivo de esos locales.

Sin embargo, “se plantea una dicotomía por parte del Estado”, ya que por un lado se insiste en el cumplimiento de la ley, por lo que se exige que los fiscales clausuren los prostíbulos, pero por el otro, en algunas provincias se intenta establecer un marco regulatorio para la actividad y permitir así la existencia de estos locales, explicó Vera. “Tal es el caso de la provincia de Santa Cruz, donde el gobierno se mostró partidario de reglamentar la prostitución”, afirmó. “La instrucción no debe ser letra muerta, tiene que tener eco en todo el país”, destacó Caminos.

El listado con los 613 prostíbulos, en el que se adjuntan las direcciones, los teléfonos y en algunos casos los nombres de los propietarios de las casas, fueron recopilados a partir de las denuncias que provienen de la sociedad civil, los clasificados de los diarios y los avisos y volantes en la vía pública. Liniers, Flores, Congreso, Constitución, Microcentro y Once son los barrios porteños donde se registra la mayor cantidad de denuncias por el funcionamiento de las casas de prostitución. Además de ser entregadas a la Procuración General, fueron enviadas a la agencia de control comunal y a la justicia contravencional.

Este mismo trabajo “será extendido a distintas provincias, como Buenos Aires, Córdoba y La Pampa”, adelantó Vera.

El reclamo de los manifestantes estuvo sintetizado en uno de los estandartes: “Aparición con vida para las víctimas de la trata y castigo a los responsables y los cómplices”. Por su parte, Vera aseveró que “frente a la constatación de las pruebas, el Estado no puede hacer otra cosa que actuar. Y ahora sí se verá cuál es su verdadero rol” en este tema.

Informe: Rocío Ilama.

miércoles, diciembre 09, 2009

Las feministas piden el fin del acoso a las prostitutas

Por: Pura Raya / Fuente: Rebelión
"La victimización de las prostitutas no es una buena estrategia feminista". Son palabras de Cristina Garaizábal, del colectivo Hetaira, que participó ayer en Granada en la mesa redonda Nosotras, las malas mujeres. Debates feministas sobre la prostitución. Garaizábal reivindica leyes , no sólo buenas palabras o declaraciones de intenciones, que permitan mejorar las condiciones laborales de las prostitutas y evitar su explotación.

El debate sobre las prostitutas concitó ayer parte de la atención de las V Jornadas Feministas Estatales Treinta años después. Aquí y ahora. La cita, que concluye hoy, conmemora el histórico congreso feminista celebrado en 1979 , también en Granada. "Es importante diferenciar la prostitución ejercida como un trabajo voluntario de la que se ejerce bajo la presión de las mafias organizadas", recalcó Garaizábal.

Por su parte, la antropóloga Dolores Juliano puntualizó que son las mujeres pobres las que más ejercen la prostitución como "método de supervivencia". Mercedes Belbel, principal organizadora del encuentro, pidió un reconocimiento político y social de las trabajadoras del sexo. "Hay una gran hipocresía sobre el tema y no entiendo por qué resulta tan perturbadora esta otra cara de la realidad social", remarcó.


En cuanto a la aprobación por parte de ciudades (como Granada o Barcelona) de ordenanzas contra la prostitución callejera que multan a las trabajadoras del sexo, Belbel señaló que estas medidas "crearán más problemas que beneficios" , pues son "reaccionarias y discriminatorias para los colectivos más vulnerables".
Ecofeminismo

Este no fue el único objeto de reflexión. Rosa Mejuto, de la Asociación Red Ecofeminista, Intercultural y Solidaria REIS, manifestó la necesidad de recuperar "el principio femenino" no desde la masculinización, sino desde la liberalización, el reconocimiento de la mujer como "objeto activo", la "despenalización del aborto", el disfrute del sexo y el placer y la desmitificación de que "la feminista está en la cocina".

Mejuto también abogó por no posponer la maternidad por motivos sociales o de trabajo, y recalcó el doble sentimiento de culpabilidad que implica este hecho en las mujeres. Por un lado, en aquellas que deciden no tener hijos por no aceptar los roles sociales y laborales impuestos y, por otro, en aquellas que los tienen porque asumen dichos roles.

Por otra parte, organizadoras, ponentes y asistentes participaron ayer a mediodía en sendas concentraciones en las facultades de Ciencias y Arquitectura Técnica en apoyo a la activista saharaui Aminatou Haidar, protagonista indirecta de las jornadas. Anoche, emprendieron una manifestación en los Jardines del Triunfo, que desembocó en la plaza de Mariana Pineda, en el centro de la ciudad. Durante el acto se lanzaron consignas como "Marruecos culpable, España responsable" y otras a favor de Haidar, en huelga de hambre desde el pasado 15 de noviembre.

Las jornadas tuvieron también un marcado acento festivo, con la actuación de la cantautora afrodominicana Ochy Curie, que abrió oficialmente el congreso. "Viva, viva, viva el movimiento feminista" fue la consigna más repetida y entonada, tanto en castellano como en catalán, gallego y vasco por las 3.000 asistentes que envolvieron de espíritu reivindicativo el Palacio de Exposiciones y Congresos.

La participación en las más de 140 actividades que componen el programa del evento con talleres, mesas redondas, ponencias, proyecciones, videocreaciones, exposiciones, música y poesía en directo fue alta durante todo el día.

Organizadas por la Asamblea de Mujeres de Granada Mariana Pineda y la Federación de Organizaciones Feministas del Estado Español, las jornadas dividen su programación en cinco bloques temáticos : Devenires y luchas feministas; Identidades como ficciones; Crisis, globalización y acción feminista; Sexualidades y cuerpos y Nuevas representaciones y contextos. Entre otros temas, se abordan asuntos como la ley del aborto, la igualdad, el ecofeminismo, la maternidad, la violencia de género y la prostitución.
30 años de lucha, reflexión y crítica

Las primeras Jornadas Feministas Estatales, celebradas en Granada en 1979, supusieron el primer intento del movimiento en España de consolidar unas líneas de actuación comunes. En aquella ocasión, el debate más controvertido fue el de la idoneidad o no de lo que se llamó “doble militancia” (política y feminista). Barcelona acogió las jornadas feministas en 1985 y Madrid, en 1993. Las últimas tuvieron lugar en Córdoba (2000). La actual cita de Granada se caracteriza por la amplitud de miras, y excede los debates convencionales sobre feminismo. Se habla, por ejemplo, de política, crisis, belleza, trabajo, alimentación... El recuerdo a las mujeres republicanas también ha sido objeto de atención. Las participantes han puesto el acento en la necesidad de un feminismo “crítico y constructivo”.

Fuente: http://www.publico.es/espana/276022/feministas/piden/acoso/prostitutas

sábado, noviembre 28, 2009

Emma Goldman: La Prostitución...

Por: Emma Goldman
Nuestros reformistas hicieron de repente un gran descubrimiento: la trata de blancas. Los diarios se llenaron de exclamaciones y hablaron de cosas nunca vistas e increíbles, y los fabricantes de leyes se prepararon para proyectar un haz de leyes nuevas a fin de contrarrestar esos horrores.

Es altamente significativo este hecho toda vez que a la pública opinión se le presenta, como si fuera una distracción más, unos de estos males sociales, enseguida se inaugura una cruzada contra la inmoralidad, contra el juego de azar, las salas de bailes, etc. ¿Y cuáles son los resultados de semejantes campañas aparentemente moralizadoras? El juego aumenta cada vez más, las salas funcionan clandestinamente a la luz del día, la prostitución se encuentra siempre al mismo nivel y el sistema de vida de los proxenetas y sus similares se vuelve un poco más precario.

¿Cómo puede ser que esta institución, conocida hasta por los niños de teta, haya sido descubierta recientemente? ¿Qué es, después de todo, este gran mal social, reconocido por todos los sociólogospara que dé lugar a tanto ruido y a tanta alharaca la publicación de todas esas informaciones?

Resumiendo las recientes investigaciones sobre la trata de blancas por lo pronto muy superficial es nada de nuevo se descubrió. La prostitución ha sido y es una plaga sumamente extendida, y asimismo la humanidad continuó hasta ahora imbuida en sus asuntos, indiferente a los sufrimientos y a la desventura de las víctimas de ese tráfico infame; tan indiferente como lo fue ante nuestro sistema industrial, o ante la prostitución económica.

Solamente cuando el humano dolor se convierte en una diversión, en una especie de juguete de brillantes colores, el niño que es el pueblo se interesa por él, siquiera un tiempo determinado; el pueblo es un niño de carácter veleidoso; todos los días quiere un juguete nuevo. Y el desaforado grito contra la trata de blancas, es precisamente eso. Le servirá para divertirle durante un tiempo y también dará lugar a que se instituya una serie de puestos públicos, unos cuantos parásitos más, que se pasearán por ahí, como detectives, inspectores, miembros investigadores, etc.



¿Cuál es la verdadera causa que origina el tráfico de la mujer, no solamente de la
blanca, sino de la negra y la amarilla? Naturalmente es la explotación, que
engorda el fatídico Moloch del capitalismo con una labor pagada a un misérrimo
precio, lo que empuja a miles de jóvenes mujeres, muchachas y niñas de poca
edad hacia el pozo sin fondo del comercio del lenocinio. Es que todas ellas
sienten y opinan como la Sra. Warren: ¿para qué agotar la existencia por la paga
de algunos chelines semanales en un obrador de modista, etc., durante diez,
once horas por día?

Es lógico esperar que nuestros reformistas no dirán nada acerca de esta causa
fundamental. Comprenden demasiado que son verdades que rinden poco. Es
más provechoso desempeñar el papel del fariseo, esgrimir el pretexto de la
moral ultrajada, que descender al fondo de las cosas.

Sin embargo, hay una recomendable excepción entre los jóvenes escritores:
Reginald Wright Kauffmong, cuyo trabajo The House of Bondage es uno de los
primeros y serios esfuerzos para estudiar este mal social, no desde el punto de
vista sentimental del filisteísmo burgués. Periodista de vasta experiencia,
demuestra que nuestro sistema industrial no ofrece a muchas mujeres otras
alternativas que las de la prostitución. La heroína femenina que se retrata en
The House of Bondage, pertenece a la clase trabajadora. Si el autor hubiese
pintado la vida de una mujer de otra esfera, se habría hallado con idéntico
asunto y estado de cosas.

En ninguna parte se trata a la mujer de acuerdo al mérito de su trabajo; por eso,
ese procedimiento es todavía más flagrantemente injusto. Es imperiosamente
inevitable que pague su derecho a existir, a ocupar una posición cualquiera
mediante el favor sexual. No es más que una cuestión de gradaciones que se
venda a un hombre, casándose, o a varios. Que nuestros reformistas lo admitan
o no, la inferioridad social y económica de la mujer, es directamente
responsable de su prostitución.

Justamente en estos días la buena gente se asombró de ciertas informaciones,
donde se demostraba que solamente en Nueva York, de diez mujeres que
trabajaban en fábricas, nueve percibían un salario de seis dólares semanales por
48 horas de trabajo, y la mayoría de ellas debían afrontar varios meses de
desocupación; lo que en total representaba una suma anual de 280 dólares.
Ante estas horribles condiciones económicas, ¿hay motivo de asombro al
constatar que la prostitución y la trata de blancas se hayan convertido en un
factor tan predominante?

Si las precedentes cifras pueden ser consideradas exageradas, no estará de más
escuchar lo que opinan algunas autoridades en materia de prostitución:

Las múltiples causas de la creciente depravación de la mujer se hallan en los
cuadros estadísticos, indicando la trayectoria de los empleos ocupados, sus
remuneraciones antes de que se produjera su caída; entonces se dará la
oportunidad para que el economista político decida si la mera consideración
de los negocios es una suficiente disculpa para el patrono que disminuye el
nivel general de los jornales obreros o si bien aumentándolos en un pequeño
porcentaje, los contrabalancea, por la enorme suma de tasas y exacciones
impuestas al público sobre los gastos que éste hace al adentrarse para
su satisfacciónen la vasta maquinación de los vicios, la cual es un resultado
directo, la mayoría de las veces, de una insuficiente retribución del trabajo
honesto.(Dr. Sanger, La Historia de la Prostitución).

Nuestros actuales reformistas podrían muy bien enterarse del libro del Dr.
Sanger. Entre 2,000 casos observados por él, son raros los que proceden de la
clase media, de un hogar en prósperas condiciones. La gran mayoría salen de las
clases humildes y son, por lo general, muchachas y mujeres trabajadoras;
algunas caen en la prostitución a causa de necesidades apremiantes; otras
debido a una existencia cruel de continuo sufrimiento en el seno de su familia, y
otras debido a deformaciones físicas y morales (de las que hablaré después).
También para edificación de puritanos y de moralistas, había entre esos dos mil
casos, cuatrocientas mujeres casadas que vivían con sus maridos. ¡Es evidente
que no existía mucha garantía de la pureza de ellas en la santidad del
matrimonio!

El Dr. Blaschko en Prostitution in the Nineteenth Century , hace resaltar más
aún que las condiciones económicas son los más poderosos factores de la
prostitución.

Aunque la prostitución existió en todas las edades, es el siglo XIX el que
mantiene la prerrogativa de haberla desarrollado en una gigantesca
institución social. El desenvolvimiento de esta industria con la vasta masa de
personas que compiten mutuamente en este mercado de compra y venta, la
creciente congestión de las grandes ciudades, la inseguridad de encontrar
trabajo, dio un impulso a la prostitución que nunca pudo ser soñado siquiera
en periodo alguno de la historia humana .

Otra vez Havelock Ellis, aunque no se incline absolutamente hacia las causas
económicas, se halla empero obligado a admitir que directa o indirectamente
éstas vienen a ser uno de los tantos motivos, y de los principales. Encuentra,
pues, que un gran porcentaje de prostitutas se reclutan entre las sirvientas, no
obstante sufrir menos necesidades. Pero el autor no niega que la diaria rutina, la
monotonía de sus existencias de servidumbre, sin poder compartir nunca las
alegrías de un hogar propio, sea también causa preponderante que las obliga a
buscar el recreo y el olvido en la vida de los ficticios placeres de la prostitución.
En otras palabras, la muchacha que es sirvienta no posee nunca el derecho de
pertenecerse a sí misma; maltratada y fatigada por los caprichos de su ama, no
puede encontrar otro desahogo que el de prostituirse un día u otro, lo mismo
que la muchacha de la fábrica y de la tienda.

La faz más divertida de esta cuestión que acaba de hacerse pública, es la
superabundante indignación de nuestras buenas y respetables personas, y
especialmente de algunos caballeros cristianos, quienes siempre encabezan esta
suerte de cruzadas y también otras que surjan de cualquier parte o por cualquier
motivo. ¿Es que ellos ignoran completamente la historia de las religiones y
particularmente de la cristiana? ¿Por qué razones deberían gritar contra la
infortunada víctima de hoy, desde que es conocido por los estudiosos de alguna
inteligencia que el origen de la prostitución es, precisamente, religioso, lo que la
mantuvo y la desarrolló por varios siglos, no como una vergüenza, sino como
digna de ser coronada por el mismo dios?

Parece que el origen de la prostitución se remonta a ciertas costumbres
religiosas, siendo la religión la gran conservadora de las tradiciones sociales,
la preservó en forma de libertad necesaria y poco a poco pasó a la vida de las
sociedades. Uno de los ejemplos típicos lo recuerda Herodoto; quinientos años
antes de Cristo, en el templo Mylitta, consagrado a la Venus babilónica, se
establecía que toda mujer que llegase a edad adulta había de entregarse al
primer extraño que le arrojase un cobre en la falda como signo de adoración a
la diosa. Las mismas costumbres existían en el oriente de Asia, en el norte de
África, en Chipre, en las islas del Mediterráneo, y también en Grecia, donde el
templo de Afrodita en Corinto poseía más de mil sacerdotisas dedicadas a su
servicio.

El hecho que la prostitución religiosa se convirtiese en ley general, apoyada en
la creencia que la actividad genésica de los seres humanos poseía una
misteriosa y sagrada influencia para promover la fertilidad de la naturaleza,
es sostenido por todos los escritores de reconocida autoridad en la materia.
Gradualmente y cuando la prostitución llegó a ser una institución organizada
bajo la influencia del clero, se desarrolló entonces en sentido utilitario,
coadyuvando así a las rentas públicas.

El Cristianismo, al escalar el poder político cambió poco semejante estado de
cosas de la prostitución. Los meretricios bajo la protección de las
municipalidades se encontraban ya en el siglo XIII. Los principales jefes de la
Iglesia los toleraron. Constituían esas casas de lenocinio una especie de
servicio público, cuyos dirigentes eran considerados como empleados públicos.
(Havelock Ellis, Sex and Society ).

A todo esto débese agregar lo que escribe el Dr. Sanger en su libro citado
anteriormente:

El papa Clemente II, dio a la publicidad una bula diciendo que se debía tolerar
a las prostitutas, porque pagaban cierto porcentaje de sus ganancias a la
Iglesia.

El papa Sixto IV fue más práctico; por un solo meretricio que él mismo mandó
construir, recibía una entrada de 20,000 ducados.

En los tiempos modernos la Iglesia se cuida más, respecto a este asunto. Por lo
menos abiertamente no fomenta el comercio del lenocinio. Encuentra mucho
más provechoso constituirse en un poder casi estatal, por ejemplo la Iglesia de
la Santísima Trinidad, y alquilar a precios exorbitantes las reliquias de un
muerto a los que viven de la prostitución.

Aunque desearía mucho extenderme sobre la prostitución de Egipto, de Grecia,
de Roma y de la que existió durante la edad media, el espacio no me lo permite.
Las condiciones de este último periodo son particularmente interesantes, ya que
el lenocinio se organizó en guildas asociaciones gremiales presidido
por el rey de un meretricio. Estas corporaciones empleaban la huelga como medio de
mantener inalterable sus precios. Por cierto es algo mucho más práctico que el
usado por los explotadores modernos de ese mismo tráfico.

Pero sería demasiado parcial y superficial por nuestra parte, sostener que el
factor económico es la única causa de la prostitución. Hay otros no menos
importantes y vitales. Los mismos reformistas los reconocen, mas no se atreven
a discutirlos, ni hacerlos públicos, y menos aumentar esa cuestión, que es la
savia de la verdadera vida del hombre y de la mujer. Me refiero al tema sexual,
cuya sola mención produce ataques espasmódicos en la mayoría de las personas.

Se concede que una mujer es criada más para la función sexual que para otra
cosa; no obstante se la mantiene en la más absoluta ignorancia sobre su
preponderante importancia. Cualquier cosa que ataña a este asunto se le
suprime con aspaviento, y la persona que intentara llevar la luz a estas espesas
tinieblas, sería procesada y arrojada a la cárcel. Sin embargo, sigue siendo
incontrovertible que mientras se continúe en la creencia que una joven no debe
aprender a cuidarse a sí misma, ni debe saber nada acerca de la más importante
función de su vida, no tiene que sorprendernos que llegue a ser fácil presa de la
prostitución, o de otra forma de relaciones, que la reducen a convertirse en un
mero instrumento sexual.

A esta criminal ignorancia se debe que la entera existencia de una joven resulte
deformada y estropeada. Desde hace tiempo la gente se halla convencida que un
muchacho, en su adolescencia, sólo responde al llamado de su naturaleza, es
decir, tan pronto como despierta a la vida sexual puede satisfacerla; pero
nuestros moralista se escandalizarían al sólo pensar que una muchacha de esa
edad hiciese lo mismo. Para el moralista la prostitución no consiste tanto en el
hecho que una mujer venda su cuerpo, sino en que lo venda al margen del
hogar, del matrimonio. Este argumento no as muy infundado, ya que lo prueban
la cantidad de casamientos por conveniencias monetarias, legalizados,
santificados por la ley y la opinión pública; mientras que cualquier otra unión,
aun siendo más desinteresada y espontánea, será considerada ilegítima, y por
ende condenada y repudiada. Y eso que la prostitución, definida con propiedad,
no significa otra cosa que la subordinación de las relaciones sexuales a la
ganancia. (Guyot, La Prostitución).

Son prostitutas aquellas mujeres que venden su cuerpo, ejerciendo actos
sexuales y haciendo de ellos una profesión (Banger, Criminalité et Condition
Economique).

En efecto, Banger va más allá; sostiene que el acto de prostituirse es
intrínsecamente igual para el hombre y la mujer que contrae matrimonio por
razones económicas.

Naturalmente, el matrimonio es el único fin a que tienden todas las jóvenes,
pero a miles de muchachas, cuando no pueden casarse, nuestro
convencionalismo social las condena al celibato o a la prostitución. Y la
naturaleza humana afirma siempre su improrrogable derecho, sin cuidarse de
las leyes; ya que no existen razones plausibles para que esa naturaleza se adapte
a una pervertida concepción de moralidad.

Generalmente la sociedad considera el proceso sexual del hombre como un
atributo de su propio desarrollo viril; entre tanto, lo que idénticamente se
realiza en la vida de la mujer es mirado como una de las más terribles
calamidades: la pérdida del honor. y todo lo que es bueno y noble en la criatura
humana. Esta doble modalidad moral tuvo no poca participación en la creación
y perpetuación de la prostitución. Ello entraña mantener a la juventud femenina
en una absoluta ignorancia de la cuestión sexual, con el pretexto de la inocencia,
junto con una represión anormal de los deseos genésicos, lo que contribuye a
originar morbosos estados de ánimo, que nuestros puritanos particularmente
ansían evitar y prevenir.

Tampoco la venta de los favores sexuales ha de conducir necesariamente a la
prostitución; es más bien responsable la cruel, despiadada, criminal persecución
llevada a cabo por los poderosos contra la masa de los vencidos; los primeros
tienen aún el cinismo de divertirse a costa de los últimos.

Muchachas, todavía niñas, que trabajan amontonadas, en talleres, a veces con
temperaturas tórridas, durante diez o doce horas al pie de una máquina,
forzosamente deben hallarse en una constante sobreexcitación sexual. Muchas
de esas muchachas no poseen hogares confortables ni nada parecido; al
contrario, viven en continua penuria; entonces la calle o cualquier diversión
barata le servirá para olvidar la rutina diaria. Todo esto trae como consecuencia
natural la proximidad de los dos sexos. Es pues, muy difícil afirmar cuál de los
dos factores condujeron a ese punto culminante de la sobreexcitación sexual de
la joven; mas el resultado será el mismo. Ese es el primer paso hacia la
prostitución. No es ella la responsable, por cierto. Al contrario, esa falta recae
sobre la sociedad; es la total carencia de comprensión; nuestra falta de una justa
apreciación de los sucesos de la vida; especialmente la culpa es del moralista,
que condena a la que cayó para una eternidad, solamente porque se desvió del
sendero de la virtud; eso es, porque realizó su primera experiencia sexual sin la
sanción de la iglesia y del Estado.

Ella se sentirá completamente al margen de la vida social, que le cerrará las
puertas. Su misma educación y todo lo que se le ha inculcado, hará que se
reconozca una depravada, una criatura caída para siempre, sin el derecho a
levantarse más, sin que nadie le extienda la mano; al contrario, se tratará de
hundirla cada vez más. Es así como la sociedad crea las víctimas y luego
vanamente intenta regenerarlas. El hombre más mezquino, el más corrompido y
decrépito podrá aún considerarse muy bueno para casarse con una mujer, cuya
gracia comprará muy ufano, en vez de pensar que puede salvarla de una vida de
horrores. Tampoco podrá dirigirse a su hermana la honesta en busca de
amparo, de auxilio moral; ésta, en su estupidez, teme mancillar su pureza y
castidad, no comprendiendo que en muchos aspectos su posición es más
lamentable que la de su hermana en la calle.

La mujer que se casa por dinero, comparada con la prostituta, es
verdaderamente un ser despreciable, dice Havelock Ellis. Del mismo modo se
prostituye, se le paga menos, en cambio, por su parte retribuye mucho más en
trabajo y cuidados y se halla atada a un solo dueño. Por empezar, la prostituta
nunca firma un contrato, por el cual pierde todo derecho sobre su persona,
conserva su completa libertad de entregarse a quien quiere, no obstante
hallarse obligada siempre a someterse a los brazos de los hombres.

No se trata mejor a esa mujer casada, si llegan a su noticia las palabras de la
apología de Lecky, al decir de la prostituta: aun cuando sea la suprema
encarnación del vicio, es también la más eficiente salvaguarda de la virtud:
gracias a ella, cuántos hogares aparentemente respetables escaparon de ser
corrompidos, mancillados por prácticas antinaturales; sin ella, estas
aberraciones del sentido genésico abundarían más de lo que se puede suponer.

Los moralistas se hallan siempre dispuestos a sacrificar una mitad de la raza
humana para conservación de algunas miserables instituciones que ellos no
pueden hacer prosperar. En rigor, la prostitución no representa tampoco una
salvaguarda más para asegurar la pureza del hogar, como no lo representan esas
mismas leyes, cuyos efectos pretende contrarrestar. Casi el cincuenta por ciento
de los hombres casados frecuentan los prostíbulos o los patrocinan. Es a través
de este virtuoso elemento que las casadas y aun los niñoscontraen
enfermedades venéreas. Asimismo no tiene ninguna palabra de condenación
para el hombre, mientras que para la indefensa víctima, la meretriz, no hay ley
lo suficientemente monstruosa que la persiga y la condene. No es solamente la
presa de los que la poseen, durante el ejercicio de su profesión; lo es también de
cada policía y de cada miserable detective que la persiga, de los oficialitos de los
puestos de policía y de las autoridades de todas las cárceles a donde llegue.

En un reciente libro, escrito por una mujer que regenteó una de esas casas, se
puede hallar la siguiente anotación: Las autoridades del lugar me obligaban a
pagar todos los meses, en calidad de multa de $14.70 a $29.70; las pupilas
debían pagar de $5.70 hasta $9.70 solamente a la policía . Si se tiene en cuenta
que la autora hacía sus negocios en una ciudad pequeña, las sumas que cita no
comprenden las extras en forma de contravenciones, coimas. etc.; de lo que se
puede deducir la enorme renta que reciben los policías de los departamentos,
extraídas, sonsacadas del dinero de esas víctimas, que ellos tampoco desean
proteger. Guay de la que se rehúse a obrar esa suerte de peaje; será arrastrada
como ganado, aunque no fuera más que para ejercer una favorable impresión
sobre los honestos y buenos ciudadanos de esas ciudades, o también para
obedecer a las autoridades que necesitan cantidades extras de dinero. además
de las lícitas. Para las mentalidades enturbiadas por los prejuicios que no creen
a la mujer caída incapaz de emociones, les será imposible imaginarse, sentir en
carne propia la desesperación, las afrentosas humillaciones, las lágrimas
candentes que vierte cuando la hunden cada vez más en el fango.

¿Parecerá acaso extraño que una mujer que regenteara una de esas casas sepa
expresarse tan bien con tal vehemencia, sintiendo de tal manera? Más extraño
me parece el proceder de este buen mundo cristiano que supo sacar provecho,
trasquilar, hacerle pagar su tributo de sangre y dolor a semejante criatura y
luego no le ofrece otra recompensa que la detracción y la persecución. ¡Oh la
caridad de este buen mundo cristiano!

Se está investigando con mucha violencia contra la trata de blancas que se
importa desde Europa a Norteamérica. ¿Cómo podrá conservarse virtuoso este
país si el viejo mundo no le presta su ayuda? No niego que en una pequeña parte
sea esto verdad, tampoco niego que existen emisarios en Alemania y en otras
naciones haciendo su innoble comercio de esclavas con los Estados Unidos. Pero
me niego absolutamente a creer que este tráfico asuma apreciables
proporciones, en lo que respecta a Europa. Si es verdad Que la mayoría de las
prostitutas de Nueva York son extranjeras, sucede también por lo mismo que la
mayoría de su población está compuesta de extranjeros. Desde el momento que
se va a otra ciudad del territorio norteamericano, Chicago, por ejemplo,
encontraremos que las prostitutas extranjeras se hallan en ínfima minoría.

Igualmente exagerada es la creencia basada en que la mayoría de las mujeres
que comercian sus encantos en las calles de esta ciudad, ejercitaban el mismo
tráfico en sus países respectivos antes de venir a Norteamérica. Muchas de estas
muchachas hablan un excelente inglés, se americanizaron en sus modales y su
vestir, lo que es un fenómeno imposible de adaptación, de verificarse, a menos
que hayan permanecido bastantes años en este país. Lo cierto es esto, que
fueron arrastradas a la prostitución por las condiciones del ambiente
norteamericano, a través de las costumbres norteamericanas, inclinadas a un
lujo excesivo, a la afición desmedida por sombreros y vestidos vistosos, y
naturalmente para todas estas cosas se necesita dinero, un dinero que no se
gana en las fábricas, ni en las tiendas.

En otras palabras, no hay razón para creer que ningún grupo comercial de
hombres deseen correr los riesgos de gastos exorbitantes para importar aquí
productos extranjeros, cuando por las mismas condiciones del ambiente el
mercado rebasa con miles de muchachas del país. Por otra parte, hay también
pruebas suficientes para afirmar que la exportación de mujeres jóvenes
norteamericanas, no es tampoco un factor desdeñable.

Ahí está un ex secretario de un juez de Cook County, III., Clifford G. Roe, quien
acusó abiertamente que se embarcaban muchachas del Estado de Nueva
Inglaterra para el exclusivo uso de los empleados del Tío Sam en Panamá. Mr.
Roe agregaba que le pareció que había un ferrocarril subterráneo entre Boston y
Washington, en el que continuamente viajaban mujeres de esas. ¿No es muy
sugestivo que esa línea ferroviaria vaya a morir en el centro y en el corazón de
las autoridades federales? Ese Roe dijo mucho más de lo que se deseaba en las
esferas oficiales, y la prueba es que al poco tiempo fue destituido. No es muy
sensato que los empleados de la administración nacional se pongan a narrar
cierta clase de cuentos.

Las excusas que se adujeron para aminorar la gravedad de este suceso,
estribaban en las particularidades climatológicas de Panamá y en que allí no
existía ningún meretricio. Es el sólito sofisma, la sólita hoja de parra con la que
un mundo hipócrita quiere escudarse porque no se atreve a enfrentar la verdad.

Después de Mr. Roe se halla James Bronson Reynolds, quien hizo un estudio
completo de la trata de blancas en Asia. Siendo este un típico norteamericano y
amigo del futuro Napoleón estadounidense, Teodoro Roosevelt, se puede
asegurar que es el último hombre que intenta desacreditar las virtudes innatas
de su país. Así es como nos informa sobre los establos de Augias del vicio
norteamericano. Hay allí prostitutas norteamericanas que se pusieron de tal
modo en evidencia, que en el Oriente la American girl es sinónimo de
prostituta. Mr. Reynolds le hace recordar a sus conciudadanos que mientras los
norteamericanos en China se hallan bajo la protección de sus cónsules, los
chinos en Estados Unidos están completamente desamparados. Todos los que
conocen las brutales y bárbaras persecuciones que la raza amarilla soporta en
casi toda la costa del Pacífico, han de ver con agrado la amonestación de Mr.
Reynolds.

En vista de todos los hechos descriptos, es un poco absurdo señalar a Europa
como un foco de infección, de donde proceden la mayoría de las enfermedades
sociales que llegan a las playas norteamericanas. Y esto es tan absurdo como
proclamar que la raza judía es la que proporciona el más cuantioso contingente
de esta desarmada presa ante todos los apetitos. Estoy segura que nadie podrá
acusarme de nacionalista en ningún sentido. He podido despojarme de este
prejuicio como de otros, de lo que me hallo muy satisfecha. Es por eso que me
fastidia oír la afirmación de que aquí se importan las prostitutas judías, y si
protesto acerca de tal infundio, no es por mis simpatías judaizantes, sino por los
rasgos inherentes de la vida de esa gente, que conozco muy bien. Nadie ha de
decir que las jóvenes judías emigran a tierras extrañas, si no sabe que algún
pariente cercano o lejano ha de acompañarlas. La muchacha judía no es
aventurera. Hasta hace pocos años no abandonaba su hogar, aun para ir a la
próxima aldea o ciudad, donde podía visitar a alguien de su relación. ¿Es
entonces probable que una joven judía deje su familia, viaje miles de millas
hacia tierras desconocidas bajo la influencia de promesas y de fuerzas extrañas?
Id si queréis hacia esos grandes transatlánticos y comprobad si esas muchachas
no llegan acompañadas con sus parientes, hermanos, tías o familias amigas.
Habrá excepciones, naturalmente, pero de ahí a establecer que un gran número
de jóvenes judías vienen importadas con el propósito de la prostitución y de
cosas parecidas, es desconocer completamente la psicología hebrea.

Los que viven en casas de cristal no deberían arrojar piedras al techo de las
ajenas; además, los cristales norteamericanos son un poco delgados y pueden
romperse fácilmente, y en el interior no habrá cosas placenteras para ser
exhibidas en público.

Adjudicar el aumento de la prostitución a la alegada importación extranjera, al
hecho de extenderse cada vez más el proxenetismo, es de una superficialidad
abrumadora. Como ya me referí al primer factor, el segundo, los proxenetas,
detestables como son, no se debe ignorar que forma parte esencialmente de una
fase de la prostitución moderna, fase acentuada por las persecuciones y los
castigos resultantes de las esporádicas cruzadas llevadas a cabo contra ese mal
social.

El proxeneta, no dudando que es uno de los miserables especimenes de la
familia humana, ¿en qué manera puede ser más despreciable que el policía,
quien le arranca hasta el último centavo a la pobre trotadora de la calle para
luego conducirla presa todavía? ¿Cómo el proxeneta ha de ser más criminal, o
una más grande amenaza para la sociedad cuando los propietarios de grandes
almacenes, de tiendas o fábricas, buscan sus víctimas entre el personal
femenino para satisfacer sus ansias bestiales y después enviarlas a la calle? No
intento defender al proxeneta de ningún modo, mas no comprendo por qué se le
ha de dar caza despiadadamente, cuando los verdaderos perpetradores de las
iniquidades sociales gozan de inmunidad y de respeto. Entonces, hay que
recordar muy bien que ellos también contribuyen a hacer a las prostitutas, no
solamente el proxeneta. Es por nuestra vergonzosa hipocresía que se creó la
prostituta y el proxeneta.

Hasta el año 1894 estaba muy poco difundido en Norteamérica el hombre que
vivía exclusivamente de las mujeres alegres. Por entonces tuvimos unos ataques
epidérmicos de virtud. El vicio debía abolirse y el país purificarse a toda costa.
El cáncer social fue extirpado del exterior para que sus raíces arraigaran más
hondamente en el organismo de la nación. Los propietarios de prostíbulos y sus
infelices víctimas se hallaron a merced de la policía. Se subsiguió la inevitable
consecuencia con exorbitantes multas, las coimas y la penitenciaría.

Las pupilas antes relativamente amparadas en los meretricios, por representar
ellas cierto valor monetario, se encontraron en la calle como presas indefensas
en las manos del policía groseramente codicioso. Desesperadas, necesitando que
alguien las protegiera amándolas, les fue muy fácil caer en los brazos de los
proxenetas, uno de los productos más genuinos de nuestra era comercial. De ahí
que la modalidad social del proxenetismo no fue más que una excrescencia
natural de las persecuciones de la policía, de las bárbaras puniciones y el intento
siempre frustrado de suprimir la prostitución. Sería absurdo confundir esa faz
moderna de los males sociales con esta última.

La opresión simple y pura y los proyectos de leyes coercitivas no han de servir
más que para amargar a la infortunada víctima de su misma ignorancia y
estupidez, y luego llevarla a la última degradación. Uno de ellos logró su
máxima severidad, proponiendo que a las prostitutas se les diera el tratamiento
de los criminales, y las cogidas en flagrante, se las penaría con cinco años de
cárcel y 10,000 dólares de multa. Semejante actitud sólo demuestra la obtusa
incomprensión de las verdaderas causas de la prostitución, como factor social,
como también esto es una manifestación del puritánico espíritu de otros días
sangrientos en la historia del puritanismo.

No existe un escritor moderno que al tratar este asunto no señale la completa
futilidad de estos métodos legislativos con sus innumerables medios de
coerción. El Dr. Blaschko dice que las represiones gubernativas y las cruzadas
moralizadoras nada consiguen más que dispersar el mal social que quieren
combatir por miles de otros conductos secretos, multiplicando así los peligros
para la sociedad. Havelock Ellis. el temperamento más humanitario y el
estudioso más profundo de la prostitución, nos hace comprobar con el
fehaciente testimonio de citas históricas, que cuanto más drástico es el método
de represión, mucho más empeora las condiciones de ese mal. Entre una de esas
citas se halla la siguiente: En 1560 Carlos IX abolió con un edicto todos los
prostíbulos; pero el número de las meretrices no hizo más que aumentar,
mientras otras casas de lenocinio fueron apareciendo clandestinamente,
siendo mucho más peligrosas que las anteriores. A despecho de esa legislación,
o por causa de ella, no hubo país entonces en el que la prostitución se
extendiera con más fuerza, jugando un rol preponderante. (Sex and Society ).

Solamente una opinión pública inteligentemente educada, que deje de poner en
práctica el ostracismo legal y moral hacia la prostitución, ha de coadyuvar al
mejoramiento del presente estado de cosas. Cerrar los ojos por un falso pudor y
fingir ignorancia ante este mal y no reconocerlo como un factor social de la vida
moderna, no hará más que agravarlo. Debemos estar por encima de la estúpida
noción soy mejor que tú, tratando de ver en la prostituta solamente a un
producto de las condiciones sociales. Semejante actitud por parte nuestra, al
desterrar para siempre toda postura hipócrita, establecerá una más amplia
comprensión, haciéndonos espiritualmente aptos para otorgarle un trato más
humanitario, casi fraternal a esas desventuradas.

Respecto a la total extirpación de la prostitución, nada, ningún método podrá
llevar a cabo esa magna empresa, sino la más completa y radical transmutación
de valores, en la actualidad falsamente reconocidos como beneficiosos especialmente
en lo que atañe a la parte moral junto con la abolición de la esclavitud industrial,
su causa causarum.

viernes, octubre 30, 2009

España: Las fotos de ’El País’ provocan expulsiones de nigerianas

Por: Joana García Grenzner / Diagonal Web
De nuevo, la prostitución ha saltado al debate político para provocar enconadas controversias sin posibilidad de acuerdo. En septiembre, la publicación en El País de unas fotografías de prostitutas practicando sexo con clientes en las calles de Barcelona catapultó el tema a la escena mediática. Ahora diversos grupos feministas exigen la prohibición de los anuncios de contactos en los medios de comunicación. Mientras, los colectivos en defensa de los derechos de las prostitutas creen que reconocer y regular esta actividad es la forma de mejorar las condiciones de vida de quienes la ejercen y evitar abusos.

Más precariedad, más persecución policial, racismo, expulsiones y hasta violaciones. Éstas han sido, según las trabajadoras de Àmbit Dona (Servicio de Atención Sociosanitaria a Trabajadoras del Sexo de Ciutat Vella, en Barcelona) algunas de las consecuencias que ha tenido sobre el colectivo de prostitutas nigerianas la publicación el 31 de agosto de fotografías de mujeres de esta nacionalidad realizando servicios sexuales a hombres en los soportales del Mercat de la Boqueria.

El diario El País mandó al fotógrafo Edu Bayer y al redactor Beltran Cazorla a cazar estas escenas al barrio del Raval de Barcelona durante varias noches de finales de agosto, como parte de una serie de reportajes para ilustrar la nula aplicación de la Ordenanza de Medidas para fomentar el Civismo y la Convivencia promulgada en 2006 por el Ayuntamiento, que, entre otras cosas, sanciona la prostitución callejera. Y el morbo hizo su efecto. Las imágenes, tomadas sin consentimiento, aumentaron las ventas del rotativo y catapultaron el debate sobre la prostitución en la calle a la escena política municipal y estatal, llegando hasta el Congreso. También causaron la indignación de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género, que protestó por la violación de derechos de las mujeres fotografiadas.

Desde Ámbit Dona critican la degradación de la imagen de las afectadas en los medios. Según su coordinadora, Mercè Meroño, tras el reportaje de El País, "varios medios ofrecieron dinero para que practicaran sexo con clientes delante de ellos para inmortalizarlo, las típicas fotos preparadas". Después, "ha habido varias razzias y no pueden trabajar, las identifican constantemente". Según Laura Alegre, jurista de Àmbit Dona, "las expulsiones de nigerianas se han multiplicado, hemos registrado más de 20 desde septiembre. A las que no llevan pasaporte les toman las huellas y esperan a detenerlas más adelante". Para Marcela Torres, trabajadora de Àmbit, la atención mediática “puso en la picota a las mujeres negras y fomentó el racismo y la xenofobia” y propició más abusos. Algo que ratifica Alegre: "El mes pasado contabilizamos dos violaciones de chicas por clientes, con el agravante de que los médicos que las atendieron no les hicieron exploraciones ginecológicas ni denunciaron la violación como estipula la ley, no les explicaron el protocolo a seguir, por lo que alguna llegó a casa y lavó su ropa borrando las huellas. Y además recogieron su profesión en el parte de atención, lo que no debería hacerse".

Visibles, vulnerables
Mercè Meroño explica que periódicamente se persigue a un determinado colectivo, sectores de población que son el foco de atención por su aspecto físico o por coyunturas concretas, hasta que éstas desaparecen. Primero fueron las rumanas de la zona del teatro Goya; algunas regularizaron su situación, a otras las expulsaron, otras estaban vinculadas a mafias y se las llevaron a otros sitios... Las marroquíes también sufrieron el acoso, pero tienen estrategias para trabajar similares a las autóctonas. Afirma que ahora se persigue a las prostitutas nigerianas porque, junto con las transexuales de la zona del Nou Camp, "son las más visibles: van a por ellas porque son el remanente. Si no estuvieran, la prostitución no se vería. Son las que están en la calle, todo el mundo se reubica menos ellas, que son las más débiles de la fila. Se consiente la violencia institucional porque son negras, pobres e inmigrantes".

El hostigamiento a la prostitución ejercida en la calle es resultado de la ordenanza vigente desde 2006, que sanciona con multas de 100 a 500 euros el apoderamiento del espacio público. En 2002, un decreto de la Generalitat había impuesto obligaciones sanitarias y urbanísticas a los prostíbulos, propiciando el cierre de los pequeños meublés en beneficio de los macroprostíbulos [ver DIAGONAL nº 26]. Según Meroño, la ordenanza de 2006 propició "abusos policiales estigmatizantes y desproporcionados con las mujeres", por lo que el Comité en Defensa de los Derechos de la Persona del Colegio de Abogados de Barcelona y la Plataforma Trabajo Sexual y Convivencia (PTSC), compuesta por entidades vecinales y de atención a prostitutas, la recurrieron ante el Tribunal Supremo. En septiembre se aprobaron sendas ordenanzas de este tipo en las localidades de Gavà i Castelldefels. Tras el acoso en el Raval, el colectivo de nigerianas se ha desplazado a zonas aisladas, como Esplugues o l’Hospitalet.

Tras la publicación de las polémicas fotografías, el Partit Socialista de Catalunya defendió el aumento de la presión policial sobre la prostitución, mientras Iniciativa per Catalunya propuso crear zonas de tolerancia. Meroño considera que "pueden ser las zonas de toda la vida o espacios acondicionados, pero no se trata de crear guetos, sino de integrar. La regulación de espacios nunca ha contemplado los derechos de las mujeres. Deberían promoverse los meublés y los hoteles de horario fraccionado donde toda la vida han ido las prostitutas de forma autónoma”. En septiembre, Esquerra Republicana presentó en el Congreso de los Diputados una propuesta para regularizar la prostitución y prohibir los anuncios de contactos en los diarios. PSOE, PP, CIU y PNV sumaron sus votos en contra.

Por su parte, la Plataforma de Organizaciones de Mujeres por la Abolición de la Prostitución ha iniciado una campaña contra los anuncios de contactos en los medios de comunicación y se personará como acusación particular para que el Fiscal General del Estado los investigue, ya que, consideran, éstos podrían encubrir mafias de trata. Sin embargo, Laura Alegre cree que "la trata está más cerca de lo que pensamos y no se hace nada para erradicarla. El protocolo de Palermo [de la ONU, para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas] no se aplica, no hay personal especializado ni sensibilizado. ¿Cómo van a ayudarlas si quienes tienen que protegerlas las persiguen?". Meroño insiste en que hay que "diferenciar prostitución y trata y escuchar las demandas de las mujeres. Este tema está vinculado con las leyes de inmigración, aunque nadie hable de ello. Pero la única consigna desde los poderes es reinsertar y que todo el mundo sin papeles se vaya. Esta realidad, la prostitución, existe, miremos para que quienes la viven estén lo mejor posible".

Morbo, medios y prostitución

Sexo de pago y retratado sin consentimiento igual a aumento de público y polémica asegurada. Las dos informaciones más vistas en 2009 en la web de El País son las fotos de Berlusconi en Villa Certosa y las imágenes de prostitución en la Boquería, que acumulan unas 450.000 visitas. Si de algo han servido estas últimas ha sido para generar un consenso en torno a la defensa de los derechos de las fotografiadas entre organizaciones feministas con visiones opuestas sobre la prostitución. La Red de Periodistas y Comunicadoras con Visión de Género, donde coexisten posturas distintas, reaccionó inmediatamente enviando de cartas al rotativo en defensa del derecho a la intimidad de las mujeres retratadas. Ahora, l’Associació de Periodistes de Catalunya promueve la prohibición de los anuncios de prostitución en los diarios y el boicot a los que mantengan esta publicidad.