Fuente: Kaos en la Red / Mujeres y Género
Mary Wollstonecraft, la primera de un nuevo género
Ruth C. Vidriales
La obra literaria y la vida de Mary Wollstonecraft están tan entrelazadas que supone un desatino intentar desmembrarlas. Mary, como filósofa dejó el legado en sus obras, como mujer rebelde en sus actos.
Estaba convencida de que la mayor desigualdad que se cernía sobre las mujeres de la segunda mitad del siglo XVIII era consecuencia de los privilegios educativos que tenían los varones. En su obra más conocida, Vindicación de los derechos de la mujer, pide al Estado que garantice un sistema de enseñanza primaria gratuita y universal.
Desde joven cuestionó la institución familiar. Junto a sus dos hermanas y su amiga Fanny creó una escuela en Inglarerra, una comunidad inconformista, y compartieron vivienda, todo un reto en una época en la que no se concebía que varias mujeres viviesen juntas sin una autoridad masculina. Su objetivo siempre fue que cada mujer viviese como ella decidiera con plena autonomía en la elección.
En sus relaciones también rompió con todo protocolo de buenas prácticas femeninas, llegando a proponer a Fuseli, uno de sus amantes, una organización de vida conjunta entre él, la mujer de éste y ella misma. En Francia, donde llegó un mes antes de que Luis XV fuese guillotinado, conoció a Imaly que la dejó con una hija en medio de una revolución, hecho que la llevó tanto a un intento de suicidio completamente razonado, aseguró Wollstonecraft, como a viajar a Escandinavia y a la consecuente publicación de sus cartas de viaje, libro que cautivaría al anarquista Willian Goldwin y con el que comenzaría esa relación entre iguales en la que ella creía. Con el embarazo de su archiconocida hija Mary ambos se casaron por miedo a las represalias hacia una hija bastarda, lo que se les criticó por su postura de abolición al matrimonio.
Mary Wollstonecraft dejó inacabada la más profunda y radical de sus novelas (María), en ella buscaba los vínculos que unen a todas las mujeres, según los cuales sufren los mismos atropellos al margen de su clase social. Quizás un presentimiento de lo que ese mismo año le sucedería, una de las causas de mayor mortalidad entre mujeres: parir.
A propósito de Mary Wollstonecraft
Milagros Fernández Poza
El mérito que hay que atribuir a Wollstonecraft fue, pues, el denunciar, frente a la orientación dominante de la época, y muy en particular en este tipo de literatura mencionada, que las trampas que se le tendían a la mujer, tanto por determinados elementos de una sociedad emergente como desde una cultura aristocrática en regresión, eran también trampas que se le tendían al futuro de toda la sociedad.
Puede leer la versión completa en este enlace
http://www.ciudaddemujeres.com/articulos/_Milagros-Fernandez-Poza_
Hoy nacía Mary Wollstonecraft*
Revista Furias / Rimaweb
El 27 de abril de 1759 nacía en Inglaterra Mary Wollstonecraft, de profesión escritora y considerada una de las precursoras del feminismo.
La independencia económica fue lo que le permitió desarrollarse y llegar a ser lo que fue. Se empleó en las ocupaciones disponibles para una joven soltera y sin dote: fue acompañante pagada, costurera en su casa, dirigió una pequeña escuela para alumnas de pago y se desempeñó como institutriz; al tiempo que se instruía de forma autodidacta.
Hay en ella la conciencia crítica sobre la situación social, económica y cultural de la mujer en los tiempos que le tocó vivir, y fruto de esas preocupaciones escribe uno de sus libros más reconocidos: Vindicación de los derechos de la Mujer, considerado como un clásico del feminismo. Si se tiene en cuenta que la obra se publicó en 1792, sus palabras toman valor histórico. En ella se expresa que la mujer no es inferior al varón sino que sufre una brecha en los niveles educativos que recibe ya que son *"más artificiales y débiles de carácter de lo que de otra forma podrían haber sido"* y, de esta manera, este tipo de educación deformaba sus valores con *"nociones equivocadas de la excelencia femenina"*.
Luego de varias relaciones conflictivas y escandalosas para la época, que incluyen a una hija extra matrimonial, Mary se casó con el filósofo William Godwin, uno de los precursores del movimiento anarquista; con él tuvo una hija, Mary Shelley, autora de Frankenstein. Wollstonecraft murió a los treinta y ocho años debido a complicaciones que tuvo luego del nacimiento de su hija. Su hija Mary Shelley expresó sobre su madre: *"es uno de esos seres que sólo aparecen una vez por generación, para arrojar sobre la humanidad un rayo de luz sobrenatural. Ella brilla, aunque parezca oscurecerse y los hombres crean que está apagada, pero se reanima de repente para brillar eternamente".*
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domingo, mayo 01, 2011
miércoles, agosto 04, 2010
Wollstonecraft, la primera feminista...
GUILLAUME FOURMONT / PúblicoSimone de Beauvoir revolucionó el estatuto de la mujer en 1949 con El segundo sexo. "La mujer no nace, se hace", según la filósofa. La idea, una auténtica bomba en la conservadora sociedad de los años cincuenta, no era sin embargo nueva. Más de un siglo antes de que la compañera de Jean-Paul Sartre denunciara una educación que privilegiaba al hombre y reivindicara la libertad de la mujer, otra madre del feminismo se levantó contra las prohibiciones: la británica Mary Wollstonecraft, también madre de Mary Shelley, la autora de Frankenstein.
Cuando Mary Wollstonecraft llegó en diciembre de 1792 a la Francia revolucionaria, tenía 33 años y llevaba en la maleta Vindicación de los derechos de la mujer, un texto que declaraba que las mujeres eran "estúpidas", "superficiales" y "unos juguetes". Su tono denunciaba la situación de la mujer en el siglo XVIII. El problema era la educación, que "nos hace más artificiales y débiles de carácter de lo que de otra forma podrían haber sido". Según Wollstonecraft, el Estado debe permitir a las mujeres "practicar la medicina, llevar una granja, dirigir una tienda, vivir de su propio trabajo". Francia, que en 1793 mandó a la guillotina a Olympe de Gouges, autora de la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, vivía momentos peligrosos y Wollstonecraft regresó a su país natal.
Hablaba de ella como «la primera de un nuevo género» y siempre se opuso al matrimonio
Wollstonecraft nació el 27 de abril de 1759 en Spitalfields, cerca de Londres. Las malas gestiones financieras de un padre violento la obligaron a responsabilizarse por sus dos hermanas, Everina y Eliza. Y a probar con ellas sus ideas feministas: Mary convenció a Eliza que abandonara a su marido y a su bebé, y huir. Mary rechazaba las normas sociales de la época y se oponía al matrimonio.
"Se han deformado en mí ciertas románticas de amistad Soy un poco peculiar en mi entendimiento del amor y de la amistad", escribe Wollstonecraft con cierta ambigüedad a su amiga Jane Arden. Antes de conocer a cualquier hombre, la ensayista dedica más tiempo y fidelidad a sus amistades femininas: fue hasta Lisboa para cuidar de su amiga Fanny Blood. Era 1785 y Mary sabía que debía dedicarse a trabajar para convertirse en "la primera de un nuevo género", según sus propias palabras.
Wollstonecraft escribía ensayos, novelas, todo lo que le permitía cuestionar las normas de su época y reflexionar sobre el futuro. Hablaba inglés, francés y alemán; era traductora, se relacionaba con los principales pensadores de la época. Y llegó a Francia después de la Revolución para llevar a cabo sus ideas. Pero París también era la ciudad del amor y, aunque fuera un lugar común, Mary se enamoró en la capital francesa. De un anarquista americano, Gilbert Imlay, quien se negó a casarse con ella. Cuando nació su hija Fanny,Mary intentó suicidarse.
En Vindicación de los derechos de la mujer', criticaba la figura de la mujer vista como «un juguete»
"Sólo tengo que lamentar que, cuando la amargura de la muerte había pasado, fui inhumanamente traída de vuelta a la vida y la miseria. Pero tengo la firme determinación de que esa decepción no me desconcierte; no dejaré que lo que fue uno de los actos más calmados de mi razón quede como un intento desesperado", escribió tras regresar a Londres. Mary, que siempre había criticado el rol de la mujer como simple educadora de niños, murió el 10 de septiembre de 1797, a los 38 años, diez días después de dar a luz a su segunda hija, Mary. También se había casado con William Godwin, el hombre que publicó las memorias de la primera pensadora feminista de la Historia.
jueves, septiembre 10, 2009
Algo de la Vida Mary Wollstonecraft. Una vida frustrada, un fallido intento de suicidio y una muerte por ser mujer
Por: Asia Villegas Poljak[1]/ Fundación CelargTe crees un hombre; Mary ¿verdad? Te gustaría haber nacido chico.
- Me gustaría haber nacido ser humano, Eliza, y si eso significa ser hombre, si. Sí, yo quiero todo lo tienen los hombres. Sus oportunidades y sus privilegios, a los que yo también tengo derecho. Su poder[2].
- Me gustaría haber nacido ser humano, Eliza, y si eso significa ser hombre, si. Sí, yo quiero todo lo tienen los hombres. Sus oportunidades y sus privilegios, a los que yo también tengo derecho. Su poder[2].
Mary Wollstonecraft, nacida el 27 de abril de 1759 y luego de dos fallidos intentos de suicidio, finalmente muere el 10 de septiembre de 1797. Era una filosofa y escritora inglesa. Pese a su vida breve (38 años) tuvo una carrera fructífera y escribió novelas, tratados, un relato de viaje y un libro de literatura infantil.
La rebelde y apasionante vida de Mary Wollstonecraft, estuvo signada por una existencia intensa. Dos capítulos signaron sus amores y su muerte. Yo la conocí de manos de una barata edición de Isabel Burdiel, del mejor de sus libros: “Vindicación de los derechos de la mujer”[3], en “el cual argumenta que las mujeres no son por naturaleza inferiores al hombre, sino que tan sólo puede parecerlo debido a que no han tenido acceso a la educación apropiada. Sugiere que hombres y mujeres deberían ser tratados como seres racionales e imagina un orden social basado en la razón”.
En la introducción Isabel Burdiel cuenta que en una tarde nublada y lluviosa, como me imagino todas las tardes de Londres, de finales de octubre de 1795, hace escasos 213 años, una mujer con apenas treinta y seis años, se lanzó a las corrientes y frías aguas del río Támesis, desde el lugar, más infalible, con los mínimos riesgos de fracasar, que atraviesa la ciudad, bajo la pasión e intención innegable de suicidarse, de ahogar la frustración de sus amores.
La inspiración no era otra que el desamor de un hombre de negocios americano, aventurero y displicente galán, padre de su ilegítima hija.
El imperio de la moda de los atuendos y trajes de mujer, de finales de siglo XVIII, fueron su salvación, tan impenetrables para la vista de los hombres como para las aguas del río, imposibilitaron que se sumergiese su cuerpo. Siendo rescatada aturdida por unos pescadores. Así como a su amante, al río Támesis, le quedó grande esta intelectual, filósofa, luchadora y autora de grandes obras del feminismo.
Un año y medio después, Mary Wollstonecraft, con una hija de dos años, contrajo matrimonio y fue feliz, con un filósofo de corriente radical, llamado William Godwin, uno de los precursores del movimiento anarquista. Padre de su nueva y segunda hija. El 30 de agosto de 1797, Wollstonecraft dio a luz a su segunda hija, Mary. Aunque al principio el parto, atendido por una comadrona, a su solicitud, se manifestó normal, la placenta se despedazó y se contaminó durante el nacimiento, algo común en el siglo XVIII.
El periodo del postparto, durante algo más de dos semanas, estuvo complicado por fiebres puerperales, y así engrosó los números de la mortalidad materna de la época —que dudo que para entonces se registrasen. Esta mujer, fue precisamente, victima de la violencia obstétrica y la mortalidad materna de la época, desacertadamente atendida y con restos placentarios, que terminó en una septicemia. Penada por su vida, no faltaron las acusaciones que legitimaban su castigo por sus desafueros. “Sufrió una muerte” —comentaría poco tiempo después un respetable clérigo— “que marcó profundamente la diferencia de sexos, evidenciando la suerte de las mujeres, y las enfermedades a las que son particularmente susceptibles”[4]. Dejó tras si muchas obras inéditas e inconclusas.
Su hija, Mary Shelley, también escritora, fue autora mas tarde de la obra: “Frankenstein” y esposa de Percy Bysshe Shelley, un conocido poeta romántico de su época.
Tres siglos más tarde, Mary Wollstonecraft está reivindicada como una de las precursoras de la filosofía y la teoría feminista, expresada en una avanzada y emprendida defensa por la igualdad de derechos de mujeres y hombres y su inciso cuestionamiento al feminismo convencional y contra la indignidad de la mujer.
Notas
[1] Médica. Diplomada en Derechos Humanos. Representante de Estado ante el Comité de Expertas de Violencia contra la Mujer (CEVI), del MESECVI.
[2]F. Sherwood, “Vindicación. Conversaciones de Mary y su hermana”. Tomado de Wollstonecraft, 1994, p. 90.
[3] Wollstonecraft, Mary. 1994. Vindicación de los derechos de la mujer. Edición de Isabel Burdiel. Ediciones Cátedra. Universitat de Valéncia. Instituto de la Mujer. Madrid.
[4] Tomalin, Claire. 1993. Vida y muerte de Mary Wollstonecraft. Editorial Montesinos Editor, Barcelona, España.
Bibliografía
Wollstonecraft, Mary. 1994. Vindicación de los derechos de la mujer. Edición de Isabel Burdiel. Ediciones Cátedra. Universitat de Valéncia. Instituto de la Mujer. Madrid.
Tomalin, Claire. 1993. Vida y muerte de Mary Wollstonecraft. Editorial Montesinos Editor, Barcelona, España.
212 años de la muerte de Mary Wollstonecraft, pionera del pensamiento feminista
A 212 años de la muerte de Mary Wollstonecraft, fallecida el 10 septiembre de 1797, sigue la lucha feminista por la igualdad, iniciada por esta activista desde el siglo XVIII.Aunque las mujeres han dado importantes pasos en aspectos como economía, política y cultura, mucho falta por hacer, destacan organizaciones feministas en todo el mundo, debido a su rol fundamental dentro de la fuerza laboral y la constitución del hogar.
La escritora británica Mary Wollstonecraft fue la primera mujer de la Ilustración en exigir la igualdad de derechos para hombres y mujeres, sus pensamientos feministas quedaron plasmados en sus obras.
Wollstonecraft nació el 27 de abril de 1759, en Londres, en el seno de una familia dominada por un padre alcohólico, violento y despilfarrador. Fue madre de la también escritora Mary Shelley.
El ambiente familiar en que vivió fue determinante en el carácter de Mary, quien desde joven cuestionó la institución familiar que sometía a las mujeres en la servidumbre y las mantenía presas de una tiranía ejercida por los varones y el patriarcado.
Los constantes cambios de residencia de la familia hicieron que Mary aprendiera a leer y escribir con algunas deficiencias, hecho que no le impidió más tarde convertirse en una culta joven, que a los 15 años contaba con una inteligencia despierta y una sed de conocimientos más que insatisfecha.
Observar las injusticias de las que eran objeto las mujeres de su época, entre ellas su madre, arrojó en Wollstonecraft las semillas que le permitieron alzar la voz contra un androcentrismo que relegaba a las mujeres a la categoría de esclavas.
Fue la primera mujer en denunciar la necesidad de integrar lo femenino a la sociedad, en una justa demanda por la participación de las mujeres como ciudadanas.
Asimismo, revolucionó las relaciones entre varones y mujeres al exigir la afinidad intelectual como requisito indispensable para contraer matrimonio.
Enfocada a conseguir su emancipación económica, Mary comenzó a trabajar como dama de compañía, experiencia que no duró mucho debido a la muerte de su madre, tragedia que la llevó a abandonar su recién estrenado empleo.
Pronto, otro incidente familiar sacudió su vida: su hermana, luego de dar a luz a su primer hijo, abandonó el lecho conyugal para seguir los pasos de Mary. Aún cuando más tarde Elizabeth culparía a Mary de la muerte de su hija y la desintegración de su familia, la naciente feminista se hallaba en los orígenes de su lucha personal, y no se dejó abatir por las contrariedades.
Fue entonces que abrió una escuela en Islington, con la que pretendía modificar los errores y discriminaciones de la educación tradicional, intento que fracasó ante el escaso número de alumnos que acudieron a las clases, pero que tiempo después rindió frutos en una nueva sede en Newington Green.
Tiempo después, Mary Wollstonecraft ingresó a un círculo de personas de ideas liberales, quienes le ayudaron a clarificar sus teorías sobre la situación de la mujer y la lucha por su igualdad y liberación.
Comenzó a escribir sobre la educación discriminatoria y publicó "Reflexiones sobre la educación de las niñas" (1787), libro que más tarde se convertiría en el tema principal de su obra "Vindicación de los derechos de la mujer".
Para la revista "The Analytical Review" redactó artículos críticos sobre obras literarias, entre ellas, una serie de novelas para jóvenes como "Mary", relato de corte autobiográfico publicado en 1788.
Ese mismo año publicó "Historias originales" y continuó con sus elaborados análisis sobre la educación clásica, que en su opinión tenía como único fin el matrimonio y la galantería, despreciando sus valores intelectuales de la mujer.
Cuando estalló la Revolución Francesa en 1789, Mary albergó la esperanza de que los derechos humanos serían finalmente reconocidos, y que eso supondría el final de la opresión y la injusticia; sin embargo, un año después publicó en un panfleto que no podía lograrse una sociedad justa sin igualdad y con discriminación hacia las mujeres.
Animada por Thomas Paine, otro liberal, Wollstonecraft continuó su lucha y en 1792 publicó "Vindicación de los derechos de la mujer", texto de entusiasmo revolucionario y denuncia directa de la aberrante situación de la mujer.
De acuerdo con sus biógrafos, en esta obra la escritora se esfuerza en atacar los prejuicios sociales de la época y demostrar que las mujeres son seres humanos igual que los hombres, con derecho a la misma educación y posibilidad de desarrollo personal.
Wollstonecraft, probablemente la primera escritora que consideró a la mujer como una clase oprimida y comparó su situación con la esclavitud, murió poco después de dar a luz a su hija Mary Shelley, el 10 de septiembre de 1797.
Sobre su madre, Shelley, quien es autora de una de las obras más representativas de la literatura gótica "Frankenstein", escribió "fue uno de esos seres que sólo aparecen una vez por generación, para arrojar sobre la humanidad un rayo de luz sobrenatural".
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