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jueves, marzo 25, 2010

Venezuela: Arte en la cárcel de Mujeres de Cumaná

Por: Aarón Hari Almeida Holmquist
"Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fra­ternalmente los unos con los otros."
Articulo 1 Declaración Universal de los Derechos Humanos.
El pasado viernes 19 y sábado 20 de marzo en el Internado Judicial de la ciudad de Cumaná, estado Sucre, se llevó a cabo una actividad artística independiente la cual contó con la coordinación de la creadora cumanesa Dira Martínez Mendoza. En esta acción sin fines de lucro participaron La DJ Mabe Ch quien fue la encargada de la música y de mostrarle a las reclusas como se mezcla, el grafitero cumanés Luis Omar Tovar Caballero por su parte realizó un gran arte en las paredes del taller del reten, Dira Martinez aparte de leerles un par de versos intervino sus pieles con poemas haciendo que estos cobraran vida en sus cuerpos, y por último mi participación consistió en leer algunos textos de mi autoria, y dictar una charla sobre el Archivo de Arte Correo Internacional Keyla Holmquist y la Poesía Visual (se elaboró una muestra de ella).
Los donativos y ayudantes no se hicieron esperar, ropas, libros, lápices, pinturas, comida, entre otros, fueron herramientas ofrecidas a estas para su distracción y mejor convivir.

Al ser partidarios todos en la no exclusión y discriminación social juntos hicimos de esta experiencia algo inolvidable.

domingo, febrero 28, 2010

Esfuerzos internacionales por la igualdad de derechos...

Por: María Cobos
Ameco Press/CIMAC. -Cuando surgieron las Naciones Unidas en 1945, de los 51 estados miembros, sólo 30 permitían que las mujeres ejercieran su derecho al voto; en 1948, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, reconocía expresamente la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.

La preocupación por la desigualdad de género, hizo que desde Naciones Unidas se promovieran cuatro conferencias mundiales para elaborar planes de acción en el avance de las mujeres: México 1975, Copenhague 1980, Nairobi 1985 y Beijing 1995, la Gran Conferencia, en el que organizaciones de mujeres de todo el mundo llevaron a cabo una movilización sin precedente con la asistencia de unas 30 mil personas al foro oficial.

En marzo de 2010, se cumplen 15 años de la Conferencia de Beijing, y en Nueva York se reunirá, del 1 al 12 de marzo, la Comisión sobre el Estatuto de las Mujeres de Naciones Unidas para la revisión de la Plataforma de Acción que salió de Beijing.

Un texto de referencia es la concreción de medidas para llevarlas a cabo los Gobiernos y la sociedad civil, incluidas organizaciones no gubernamentales y sector privado, para alcanzar la igualdad de género en el mundo.


Esta Plataforma de Acción, fruto de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en China, es el principal documento de Naciones Unidas en materia de igualdad de género y derechos de las mujeres.

Fue firmada por 189 países y en su texto incluye 12 áreas de actuación: las mujeres y la pobreza, la educación y capacitación de las mujeres, las mujeres y la salud, la violencia contra las mujeres, las mujeres y los conflictos armados, las mujeres y la economía, la desigualdad entre las mujeres y los hombres en el ejercicio del poder y la toma de decisiones, mecanismos institucionales para el avance de las mujeres, los derechos humanos de las mujeres, las mujeres y los medios de difusión, las mujeres y el medio ambiente, y por último, las niñas.

A partir de Beijing, cada cinco años se han venido celebrando reuniones en la sede de Naciones Unidas en Nueva York para revisar el cumplimiento de la Plataforma de Acción. Las conferencias de Beijing +5, celebrada en el 2000 y Beijing +10, celebrada en el 2005, concluyeron: el incumplimiento de los compromisos y de los derechos humanos de las mujeres en todo el mundo.

Beijing +15, supone un retroceso que, agudizado por la crisis económica actual, las mujeres han sido las primeras que han visto retroceder sus derechos, así, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 22 millones de mujeres se verán afectadas directamente y el descenso de las ayudas al desarrollo afectará entre 200 mil y 400 mil muertes infantiles, cinco veces más a las niñas.

Igualmente, la conclusión del último informe de naciones Unidas (8 de febrero 2010), indica que pese a los adelantos en la promoción de los derechos humanos de la mujer en los marcos jurídicos, en ningún país del mundo se ha logrado la igualdad, quedando patente que los avances normativos no generan transformaciones sociales.

Además, en algunos países persisten leyes discriminatorias relativas a la familia, la herencia, el derecho de propiedad y los derechos personales. Todo ello con las diversas formas de violencia que sufren las mujeres en todo el mundo.

La desigualdad entre hombres y mujeres prevalece y estamos lejos de alcanzar los objetivos planteados. Así, la educación, que es reconocida como una de las estrategias para acabar con la desigualdad y discriminación, vemos que, si bien ha aumentado la escolarización, el abandono del sistema educativo de niñas y adolescentes es muy alto, ello se debe en parte a que los roles culturales asignados a ellas, como matrimonios a temprana edad, responsabilidades domésticas, embarazos no deseados, etc. repercuten en su autoestima y rendimiento escolar.

sábado, octubre 31, 2009

México, a la retaguardia en equidad de género...

Mujeres y hombres disfrutan mayor igualdad en toda América Latina
Por: Kerstin Bognar / Cimac
México descendió dos lugares en el Índice de Disparidad entre Géneros (IDG) de 2009 con respecto a 2008, con lo que se sitúa en el penúltimo lugar de la región de América Latina y el Caribe, sólo por encima de Guatemala, país que ocupa el puesto número 111.

Así lo informa un reporte publicado el martes pasado por el Foro Económico Mundial (FEM), una organización internacional sin fines de lucro con sede en Ginebra, Suiza. De acuerdo con el texto, México descendió del lugar 97, que tenía en 2008, al 99 de 134 países evaluados. Esto significa que en todos los demás países latinoamericanos y caribeños, con excepción de Guatemala, existe más equidad entre hombres y mujeres que en la república mexicana.

El Índice de Disparidad, que evalúa el reparto y buen uso de los recursos y oportunidades en las áreas de educación, salud, participación económica y poder político entre la población femenina y masculina de cada país, menciona que en México disminuyó la disparidad de los ingresos por género, pero hubo retrocesos en términos de equidad del poder político, especialmente en el número de posiciones ministeriales ocupadas por mujeres, que descendió de 16 a 14 por ciento.


Sin embargo, con respecto a la disparidad de los ingresos, cabe recordar que, según datos de la Red de Mujeres Sindicalistas presentados este año, 16.2 millones de trabajadoras presentan una brecha salarial del 26 por ciento en relación con los hombres, lo que las pone en desventaja y, aun cuando realizan la misma labor y tienen igual nivel escolar que ellos, las lleva a ocupar los peores empleos.

Además, 46.6 por ciento de las 16.2 millones de trabajadoras recibe entre uno y dos salarios mínimos, lo que representa un ingreso mensual de entre mil 500 y tres mil pesos.

Para la competitividad y el desarrollo de un país, es esencial otorgarles los mismos derechos y las mismas oportunidades a las mujeres que a los hombres, señala el informe.

“Las mujeres y las niñas constituyen la mitad de la población mundial y sin su compromiso, su capacitación y su colaboración no podemos aspirar a lograr una rápida recuperación económica ni abordar eficientemente retos globales, como el cambio climático, la seguridad de los alimentos y otros conflictos”, afirmó el fundador y presidente ejecutivo del FEM, Klaus Schwab.

El informe demuestra, además, la correlación positiva entre el IDG y el Índice Global de Competitividad, lo que significa que los países más competitivos son los que tienen más equidad de género. Aunque la correlación no comprueba la causalidad, es evidente que otorgarles más poder a las mujeres simplica un uso más eficiente del talento humano de una nación.

Asimismo, el texto enfatiza la importancia de la distribución equitativa de la educación entre la población femenina y masculina, y advierte que 82 de los 134 países evaluados han conseguido que la educación se distribuya de igual manera entre hombres y mujeres. En otras 41 naciones -entre ellas México- se ha logrado una equidad en la educación de entre 90 y 99 por ciento. Nueve países, la mayoría de ellos en África Subsahariana, están lejos de alcanzar este objetivo.

De acuerdo con el reporte, la educación tiene un impacto positivo en la población femenina: cada año de escuela primaria incrementa la capacidad individual de obtener ingresos entre 10 y 20 por ciento mayores; el efecto de la educación secundaria y terciaria en los futuros ingresos es todavía más alto.

Las mujeres que recibieron educación, tienden más a mandar a sus hijas e hijos a la escuela. Además, las hijas y los hijos de mujeres educadas generalmente tienen un mejor estado de salud, se alimentan mejor y tienen una esperanza de vida más alta.

El informa advierte también que el riesgo que corre una mujer de morir por causas relacionadas con el embarazo y el parto es 300 veces más alto los países en vías de desarrollo que en los países industrializados. El 80 por ciento de estas muertes podría ser prevenido si las mujeres tuvieran acceso a los servicios básicos de salud y maternidad.

Por ello, se enfatiza la importancia de mejorar los sistemas de salud y de aumentar el personal cualificado para atender la salud de las mujeres.

El índice advierte que en ningún país del mundo se ha logrado “cerrar la brecha entre los géneros”. Los países con menos disparidad entre hombres y mujeres son Islandia, Finlandia y Noruega, con poco más de 80 por ciento, mientras que el país con menos equidad es Yemen, con apenas 46 por ciento.

“Los países que no capitalizan totalmente una mitad de sus recursos humanos corren el riesgo de socavar su potencial competitivo. Es nuestro deseo resaltar el incentivo económico que se esconde al conceder poder a las mujeres y promover la igualdad como un derecho humano básico”, señaló Saadia Zahidi, coautora del informe y directora del Programa para la Igualdad de Género y Mujeres Líderes.

El Índice de Disparidad se publicó por primera vez en el 2006. Fue elaborado para crear una mayor conciencia acerca de los desafíos planteados por la inequidad de género y las oportunidades que implica su reducción.

lunes, octubre 12, 2009

Mujeres e indígenas devengan salarios más bajos en América Latina...

Fuente: AFP
Las mujeres, los indígenas y los negros devengan menores salarios que los hombres blancos en América Latina, mostró un estudio divulgado este lunes por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

A pesar del importante crecimiento económico que experimentó la región en esta década, la brecha salarial por género y etnicidad sigue siendo significativa, indicó el estudio del BID, presentado en el día que recuerda la llegada de Cristóbal Colón a América.

Los afrodescendientes e indígenas en la región ganan en promedio un 28% menos que sus pares blancos con la misma edad y nivel educativo, mostró el estudio que se basó en un análisis de datos de hogares de 18 países de la región.

Por su parte, las mujeres tienen salarios 17% menores que los hombres, aunque a veces están mejor educadas, reveló el BID.

Las diferencias salariales varían notablemente de país a país. En Brasil, por ejemplo, los hombres ganan 30% más que las mujeres, mientras que en Bolivia la diferencia es leve.


En general, la menor brecha se consigue entre hombres y mujeres que trabajan en zonas rurales y en jóvenes con títulos universitarios.

Pero a medida que avanzan en edad, la diferencia se acrecienta, lo que podría deberse a que muchas mujeres salen del mercado laboral o no pueden seguir ascendiendo después de dar a luz, señaló el estudio.

La diferencia de salarios entre blancos, indígenas y negros podría obedecer a que a estos dos últimos grupos les cuesta llegar a puestos de trabajo con alta remuneración.

"Las brechas salariales de origen étnico están vinculadas a una segregación ocupacional, en la medida en que las minorías se encuentran subrepresentadas en ocupaciones de empleadores donde los salarios son mayores", señaló uno de los autores de la investigación, Hugo Ñopo.

"Al igual que en la brecha por género, es difícil, por ejemplo, encontrar minorías empleadas con el perfil típico de un gerente general", dijo.

El estudio recomendó a los gobiernos de la región implementar políticas para mejorar el nivel educativo de los grupos menos privilegiados, así como tomar medidas tales como la expansión de guarderías infantiles, que permitan a las mujeres retomar sus puestos en el mercado laboral tras tener hijos.

"Superar esa situación es más que un imperativo moral. Es una estrategia esencial para reducir la pobreza en la región", agregó Ñopo.

lunes, julio 06, 2009

Mujeres, empleo y desigualdades: crisis alerta

Por Marlen Borges* / Prensa Latina
Muchas son las voces que claman en estos tiempos de crisis financiera porque los logros alcanzados en materia de igualdad de género sean salvaguardados y aprovechado el conflicto para trazar políticas más eficaces a favor de la paridad entre hombres y mujeres.

Las recomendaciones y los esfuerzos son válidos, pero el panorama se mantiene sombrío, sobre todo en el área laboral, porque a pesar de años de batallas y logros por sus derechos, tanto las mujeres como las clases más pobres pagarán con creces los errores de una equivocación capital.

Suena aún peor cuando se escucha, en reflexiones de estudiosos como el politólogo argentino Atilio Boron, que aunque la respuesta a esta crisis no puede ser sólo económica o financiera, será esa la solución dada por las clases dominantes.


Harán exactamente eso: utilizar un vasto arsenal de recursos públicos para socializar las pérdidas y reflotar a los grandes oligopolios. Encerrados en la defensa de sus intereses inmediatos, carecen siquiera de la visión para concebir una estrategia más, afirmó el sociólogo.

NUEVOS OBSTÁCULOS

El último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Tendencias Mundiales del Empleo de las Mujeres 2009, detalla que de las tres mil millones de personas empleadas en el mundo en 2008, mil 200 millones eran féminas (40,4 por ciento).

Agrega el texto que la tasa de paro mundial en el llamado sexo débil podría aumentar hasta 7,4 por ciento, comparada con el siete por ciento en los hombres.

En este sentido, la OIT alertó que la crisis económica podría situar la cifra de desempleadas en 22 millones este año.

Advirtió que este trance creará nuevos obstáculos en el camino hacia el crecimiento sostenible y socialmente equitativo, y hará aún más difícil el trabajo decente para ellas, por lo cual llamó a generar soluciones creativas.

Durante su discurso en ocasión del Día Internacional de la Mujer, el director general de la OIT, Juan Somavía, refirió que la desigualdad de género en el mundo laboral existía desde hacía tiempo pero era probable su acentuación a causa de la crisis.

En tiempos de turbulencia, las mujeres con frecuencia experimentan las consecuencias negativas con mayor rapidez y se benefician de la recuperación más lentamente, y ya antes de ella la mayoría era parte de la economía informal, con ingresos más bajos y menor protección social, lamentó.

GRANDES DESAFÍOS

La Igualdad de Género como Eje del Trabajo decente fue tema de análisis del 3 al 19 de junio pasado en Ginebra, Suiza, durante la 98 Conferencia Internacional del Trabajo (CIT), organizada por la OIT.

En general, se reconocieron los progresos realizados desde 1985, última fecha en analizar el tema en ese contexto.

No obstante el reconocimiento al esfuerzo de algunos gobiernos y de encargados de diseñar las políticas, se señalaron aún grandes desafíos.

De acuerdo con los participantes, la pobreza afecta cada vez más a las mujeres, persisten las disparidades salariales, en el acceso a la educación, las discriminaciones y escasean todas las formas de trabajo, fundamentalmente a tiempo completo.

Asimismo, se deplora que a pesar de los avances en materia de educación, las féminas siguen siendo numerosas en los puestos mal remunerados y están insuficientemente representadas en los cargos de ejecutivos, directivos y técnicos.

Además, se señaló el impacto negativo de la globalización, la cual propició la creación de plazas consideradas precarias e informales, dígase no decentes, caracterizadas por bajos salarios y un limitado o nulo acceso a la seguridad, la protección y al diálogo social.

Este contexto se caracteriza por la inexistencia del pleno goce de los derechos laborales.

En sus recomendaciones, los delegados propusieron que en este contexto de crisis no se debe usar la misma como excusa para crear desigualdades aún mayores y se deben promulgar leyes más flexibles y sustituir reglamentaciones ya obsoletas.

Plantearon también la necesidad de eliminar estereotipos en los planes de estudio, concienciar a la comunidad en general y crear las condiciones para la participación activa de los hombres en las responsabilidades familiares.

Todos coincidieron en que el diálogo social constituye herramienta de política esencial para promover la igualdad de género en el mundo del trabajo en los ámbitos internacional, regional, nacional, comunitario y empresarial.

*Corresponsal de Prensa Latina en Francia.