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martes, febrero 02, 2010

“Ser de izquierda no te quita necesariamente lo machista”

Juan Nicastro
Noticias Aliadas
Dunia Mokrani Chávez es analista política, integrante del Grupo Comuna, conformado por intelectuales que apoyan críticamente al gobierno, investigadora del Centro de Estudios Andinos Amazónicos y Mesoamericanos (CEAM), y coordinadora del Comité de Seguimiento a Conflictos del Observatorio Social de América Latina (OSAL-CLACSO). Es una de las fundadoras del colectivo de mujeres Samka Sawuri (Tejedoras de Sueños), promotora de variadas acciones relativas a la visibilización de la mujer y debates de género. Con este y otros grupos Mokrani ha compartido distintas etapas del proceso de cambio político boliviano, incluyendo la elaboración de la nueva Constitución.

¿Por qué son necesarias las organizaciones de mujeres en Bolivia?

Porque hay una forma de dominación que es específica, que es la que viene del dominio patriarcal. Esa es la discusión actual, y lo bueno es que no es una discusión reducida a algunos círculos de mujeres feministas, sino que se está generalizando. Si las mujeres no nos organizamos para hacer frente a este tipo de opresión, ésta no se va a resolver. Que se resuelvan las otras opresiones no va a resolver por añadidura la de origen patriarcal.

Por eso es importante el tema incluso dentro de las propias organizaciones específicas, como es el caso de las Bartolinas [Federación Sindical de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa] donde hay toda una historia de por qué ellas decidieron visibilizarse también como mujeres campesinas, no sólo dentro de la CSUTCB [Central Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia]. Pero también hay un cuestionamiento a esto; desde muchas organizaciones populares y laborales algunas mujeres sienten que el discurso feminista genera división, y que ante todo está su condición de clase y su condición étnica. Todo esto se resuelve en la práctica, cuando las mismas compañeras dicen nuestra lucha no es contra los hombres, sino por que se escuche nuestra voz.


¿Cuáles son los peores ejemplos del dominio patriarcal?

La violencia es quizá la forma más clara. Desde la violencia cotidiana hasta la política, económica, sexual y social. Por ejemplo, hay muchos casos de mujeres concejalas que han sido obligadas a renunciar para que asuma el suplente varón, incluso con casos de violencia física cuando alguna se resistía a renunciar. Esto porque había una ley de cuotas que obligaba a los partidos a llevar su porcentaje de mujeres; entonces muchas veces esas mujeres han entrado a la vida pública partidaria muy a pesar de esas estructuras patriarcales, que las ponían como titulares para después sacarlas. O por ejemplo una compañera nos contaba que ser diputada ha significado su divorcio, cuando un diputado hombre nunca va a tener problemas por no estar en su casa, pero la mujer sí. Esas son cosas que no están resueltas.

Otro tema es la invisibilización laboral, por ejemplo, el trabajo a domicilio [trabajo productivo realizado en el hogar por encargo o para la venta a cuenta propia]: una de las razones por las que ese trabajo no es considerado como tal es porque está en el ámbito doméstico. Eso es invisibilización del trabajo de las mujeres.

Otras pruebas a la vista de la existencia del patriarcado son los espacios de mujeres dominados por hombres. De los trabajadores del comercio, 99% son mujeres pero tienen a la cabeza dos hombres. En el caso de las enfermeras, son en su mayoría mujeres pero quien lleva la batuta es un hombre. ¿Y por qué? Ellas mismas lo dicen: los hombres manejan bien ciertos miedos. Y hay muchos casos de dirigentas que han sido mal miradas por los mismos vecinos a quienes ellas representaban, por ser mujeres. Es que algunas charlas, debates, reuniones, son en bares. Representantes de sindicatos y federaciones se reúnen en bares, y si una mujer entra en un bar a discutir, ya es mal mirada. Entonces para que no la miren mal, o por los hijos o por el esposo, prefiere dejar el cargo.

¿Hay discriminación contra las mujeres?

Las mujeres que han sido golpeadas o asesinadas en octubre en El Alto [guerra del gas, 2003)] o las que eran golpeadas en Santa Cruz [simpatizantes del partido de gobierno perseguidos y golpeados por grupos cercanos al gobierno cruceño, agosto 2008], o las que eran golpeadas en Sucre [humillación de campesinos e indígenas en manos de la derecha, mayo 2008], o las que han matado en Pando [masacre de Pando, disparos de paramilitares contra marcha campesino-indígena en octubre 2008], eran mujeres indígenas campesinas, y para muchos agresores esas vidas valen menos que la de una mujer profesional o de la ciudad o que de un hombre. Ha habido un ensañamiento especial contra las mujeres en medio de un rebrote de racismo. Allí se veía el machismo y el fascismo juntos.

Las mujeres han participado activamente en espacios asamblearios o de movilización social, pero luego eso no se traduce proporcionalmente en escaños, en espacios institucionalizados de toma de decisiones. Y sobre esto hay “curiosas teorías”; un diputado hablaba sobre una supuesta superioridad de los hombres, y “su evidencia empírica” era lo que mencionábamos antes, que los gremiales son en su mayoría mujeres pero han necesitado un líder varón. Les dicen a sus compañeras que las mujeres no tienen capacidad. Y nosotros les decimos que esto es lo que las clases dominantes siempre les han dicho a los indígenas a lo largo de la historia, y ahora se reproduce de los varones a sus propias compañeras de lucha.

¿Qué están haciendo para cambiar ese estado de cosas?

Dentro del colectivo también estamos reflexionando sobre cómo articular estas luchas, la descolonización y despatriarcalización. Creemos que para descolonizar también hay que despatriarcalizar. Que mucho de este Estado colonial tiene su carga señorial patriarcal. Desde el Estado esta cuestión sigue subordinada, no tiene la suficiente atención. Se corre el riesgo de que al creer que las otras luchas van a asumir las luchas de las mujeres, esto quede subsumido. Y las condiciones ahora no son fáciles para trabajar el tema de género, el ser de izquierda no te quita necesariamente lo machista, y con eso es medio difícil ahora luchar.

Vemos que hay algo que no se ha discutido lo suficiente: la estructura liberal en el tema social había generado toda una serie de compartimentos, ministerios de asuntos indígenas, de asuntos de género, de asuntos generacionales, etc. Entonces, está claro que un gobierno como éste no va a tener un ministerio de asuntos indígenas, y es lo primero que dijo el presidente Evo Morales, “los indígenas no somos ya un asunto” y estamos en todo, pero un poco han trasladado ese razonamiento al tema de las mujeres, y simplemente lo resuelven diciendo que las mujeres también estamos en todo, cosa que no es real. Desde un punto de vista, ahora la institucionalidad liberal que nosotras hemos criticado, pasa a ser hasta una necesidad frente a una simple negación del tema; que se enuncie que las mujeres estamos en todas partes no nos da acceso a todos los espacios.

Entonces no está claro cómo este proceso de cambio asume las luchas de las mujeres. Incluso nosotras hemos escuchado a diputados del [partido de gobierno, Movimiento al Socialismo] MAS decirles a sus compañeras diputadas que las mujeres no tienen capacidad para asumir la representación. Entonces ahí hay algo que todavía no está claro, que es cómo este proceso va a asumir esas luchas, que no subordine estas luchas. Hace falta una postura militante más clara para enfrentar estos tipos de opresión.

¿Cuál es su visión sobre el momento actual del proceso de cambio?

Este proceso de cambio ha sido producto de una alianza de organizaciones, y ahora lamentablemente se ha convertido en “el poder”, en una disputa sobre de quién es el proceso de cambio, si del MAS o de las organizaciones que se han quedado al margen lamentablemente, porque casi todas han sido subsumidas por el MAS, y se nos está queriendo arrebatar un proceso de cambio que ha sido generado por todos o por lo menos los que hemos querido ese cambio, y que no debería estar atrapado en un Estado, en un partido; creo que hay pequeños avances pero también grandes retrocesos por estas cosas.

A veces no sabemos cómo hacer, porque nosotras también queremos generar cambios, y las mujeres necesitamos que esos cambios sean más rápidos. De todas maneras, a pesar de dar sólo pequeños pasos, nos mantenemos unidas para seguir soñando. Nos han cuestionado el nombre de “Tejedoras de Sueños”, creo que las condiciones ahorita no están dadas y por eso creo que todavía estamos soñando.

Hay un cambio, de nada a algo, y está sobre todo la esperanza porque ha llegado un indígena a ocupar la presidencia; como dicen muchas de las mujeres ancianas en el campo, uno de sus hijos ahora está manejando el Estado. Pero este cambio ha sido producido por otras formas de hacer política, y en este momento hay un Estado colonial con todas sus viejas formas, incluyendo todas sus luchas y avances —porque no es el mismo Estado de hace 200 años—, pero que ha estado ocupado siempre por las clases dominantes, y ahora ese Estado está ocupado por otros actores, y no necesariamente para cambiarse a sí mismo. Tú ves entonces a algunas compañeras, por un lado empoderadas bien, pero por otro lado empoderadas contra sus propias compañeras, remedando caudillismos, porque somos una sociedad de caudillos también.

http://www.noticiasaliadas.org/articles.asp?art=6047

miércoles, diciembre 16, 2009

Como a Evo le sobra votos, nosotras preferimos regalarlos a nuestra infinita Utopía Feminista

Por :María Galindo /Mujeres Creando
(Advierto a lectoras y lectores que he escogido para
este artículo sobre la reelección de Evo Morales
concentrarme en una de sus más simples,
banales y para muchos “jocosas” ofertas electorales)
Acaba de ganar Evo Morales con el 62 o más de apoyo popular. Un apoyo popular que nace abajo y que mientras más abajo vamos más profundo, entrañable e inquebrantable es.

Y sin embargo, una de las ofertas electorales por muy inverosímil, irónico, grotesco y chocante que nos parezca es la organización de la próxima Miss Universo en la ciudad de Santa Cruz, con transmisión de televisión estatal para el país entero y con el Ministro de Culturas a la cabeza de semejante responsabilidad estatal. Fue el regalo del presidente con mayor apoyo popular en la historia del país para el empresariado cruceño terrateniente agropecuario que postulo en su pasado mandato el secesionismo.

¿De dónde saca esta propuesta nuestro presidente indígena, líder del cambio social en América latina, hijo de una pastora del altiplano, hermano de las llamas y confidente del viento?

¿Quién te dijo que para ser bonita tienes que ser una cosita?
La cosificación de las mujeres que es la conversión del cuerpo de las mujeres en una mercancía, en una cosa, en un objeto sujeto a la tiranía estética y a la mutilación del cuerpo en piernas, cintura, tetas, muslo, cabellera, etc. etc.

Es uno de los ejes de la opresión de las mujeres en todas las sociedades patriarcales del mundo. Es un eje de opresión que básicamente gira en torno de la industria de la publicidad, la cirugía estética, el espectáculo y la moda, imponiendo parámetros de belleza que son abiertamente racistas, cosificantes, dañinos para la salud y que han dado como consecuencia graves problemas de bulimia y anorexia sobretodo en las adolescentes y sensación de insatisfacción consigo mismas en miles de mujeres en el mundo.


Es también una imposición de tallas y aspectos que ratifican “la fragilidad” de las mujeres como un rasgo de belleza a imitar por todas.

Esta cosificación no se circunscribe únicamente a las mises y modelos que se puede decir hasta cierto punto que cumplen ese papel voluntariamente; es una cosificación a partir de la cual ellas se impone como modelo universal y que recae sobre todas las mujeres. Por ejemplo a partir de la imposición del requerimiento de “señorita de buena presencia” para los trabajos, la imposición de uniformes con minis y escotes en las gasolineras y restaurantes. A partir de la abierta y descarada evaluación física de las mujeres cuando tienen que acceder a un puesto de trabajo desde secretaria hasta vendedora.

La contestación de estos parámetros y la reivindicación de no ser reducidas a la apariencia física es una lucha interminable del movimiento feminista. Es una lucha que pone en evidencia que no tenemos en nuestras manos la discusión de la belleza; lo que esta industria instala es tiranía estética y no belleza.

Para decirlo rápido: las mises no son mujeres bellas, son mujeres cosas. Por tanto impulsar, fomentar, apreciar o incentivar esa presencia es asignarles a las mujeres en una sociedad el lugar de cosas. Es despojarnos de nuestra condición de personas y sobretodo de nuestra dignidad.

La cosificación de las mujeres una política estatal

Con el anuncio y la oferta del presidente la cosificación de las mujeres se convierte además en una política desde el Estado. A escala mundial, con excepción de la Italia de Berlusconi, esta industria es una industria privada, impulsada con fondos privados y en la cual los estados no han entrado ni a la censura y protección de los derechos humanos de las mujeres, pero tampoco al impulso de las mismas. El caso boliviano aparece entonces como una excepción grotesca sobretodo cuando sabemos que un alto porcentaje de mujeres en nuestro país no tiene muelas a los 30 años por falta de calcio, muere de abortos mal practicados y carga la mayor parte del desempleo, la migración y el sobrendeudamiento vía microcrédito.

Fue la derecha boliviana la que introdujo a las modelos como parte orgánica de su política. Verónica Larriuo fue la imagen de campaña electoral de Sánchez de Lozada y Carlos Mesa el 2002 y posteriormente fue contratada para al menos simular un romance con el viejo presidente a manera de proteger su virilidad como un bien político. Es así que Verónica visitaba el palacio de gobierno casi públicamente para lavar la imagen desgastada de Sánchez de Lozada.

De manera paralela la Expoferia de Santa Cruz que es el portal productivo más importante del país instauro la presencia de las modelos como azafatas convirtiéndolas en el atractivo principal de la feria. Todo eso fue parte del lenguaje de la derecha, una derecha banal que vendió a las mises como modelo de éxito. Y que proponía la expansión sin límite ético del concepto de mercancía; empezando por el agua, los servicios básicos y terminando en las mujeres. Las mujeres como mercancía y también como objeto disponible para el uso de empresarios y políticos fue la cara que un neoliberalismo cruel y empobrecedor necesitaba para endulzar y disfrazar sus políticas de hambre.

Si bien esto nace en la derecha y el empresariado, fue adoptado por los sectores populares por eso el ser Miss castaña, miss tacana o miss villa miseria se convirtió rápidamente en parte de la agenda social de todos los sectores. Las universidades públicas lo hacen, las carreras, los barrios populares, los colegios en todo el país lo hacen y las chicas desfilan sus tristes cuerpos en pasarelas de cartón, de cemento, de basura o de cristal cumpliendo el deseo de ser miradas, deseadas, admiradas y visibles para la mirada machista y mutiladora del político, del empresario, del fotógrafo o del dirigente.

No hay nada más parecido a un machista de derecha que un machista de izquierda

García Linera también comprendió que la virilidad es en la sociedad boliviana un bien político por lo que de manera compulsiva y exhibicionista se dedicó a invitar y cortejar una serie de mises que lo legitimaran como macho en la sociedad cruceña.

Sin embargo, esta fascinación por las mises como prolongación de su poder político pasó del vicepresidente a todo el gobierno. El escenario fue recogido por el gobierno en su conjunto como una especie de política gubernamental que no era formalizada y que pertenecía a ese lugar intermedio entre política estatal y vida privada. Este hecho repercutió de manera muy agresiva al interior de las oficinas públicas con un despliegue de acoso sexual abierto contra las trabajadoras, un incremento del personal femenino de bajo rango que conformara el ornamento para los funcionarios machistas de alto rango; pasando por diputados, viceministros y directores que tuvieron los puestos de trabajo del Estado como una especie de cuota machista para colocar mujeres jóvenes sin experiencia y dispuestas a jugar el ambiguo papel de secretarias y amantes.

No se trata de una crítica moralista sobre la monogamia, el estado civil o la fe cristiana de los funcionarios públicos; todo lo contrario, es el análisis de la realidad concreta e inmediata del lugar de las mujeres en la administración pública en un proceso que se llama de “cambio social”. Este lugar es denigrante cosificante y atentatorio contra los derechos de las mujeres, es un lugar jerárquico y violento.

Esta cosificación repercutió también en los movimientos sociales y en las áreas rurales donde la relación erótica con el presidente, sus ministros y funcionarios se convirtió en la oferta generalizada de las mujeres jóvenes en busca de un sueño. Dejando el mensaje sellado pueblo por pueblo de que todas las mujeres están disponibles para el presidente o cualquiera de sus colaboradores. La historia de Margarita Terán la joven que se incorporo a los 14 años al movimiento cocalero, la ex novia del presidente es solamente hoy una anécdota de lo que es al trágico destino de las mujeres indígenas dentro el movimiento político sindical campesino. La descomposición del movimiento de mujeres campesinas que ha cedido en todos estos manoseos machistas y que se ha hecho cómplice de esta sujeción es evidente. En una reunión de gabinete el presidente llego a contar la siguiente broma: cuando voy a los pueblos quedan todas las mujeres embarazadas y en sus barrigas dice “Evo Cumple”.

Pero el Estado pasó de esta manera simulada de fascinación por la cosificación de las mujeres a la formalización real de dicha cosificación.

La primera formalización fue la elección de la miss La Paz organizada por el gobierno municipal con fondos públicos, transmisión en directo de 4 horas por la cadena de televisión estatal para todo el país y la participación del propio presidente y alcalde en sesiones de fotografía con las candidatas. Luego el ministro de culturas incorporo a las mises como parte de la política cultural del “proceso de cambio”.

El mensaje político es claro: el lugar de las mujeres en este proceso es la satisfacción del macho y de entre todos los machos la satisfacción de aquellos que ostentan poder político es la que mas prestigia y la que más rentable resulta.

Gloria Limpias: de acusada de proxenetismo a interlocutora validada por el Ministerio de Culturas

Gloria limpias es quien detenta la franquicia de los concursos de mises y por supuesto del miss universo también. Su empresa nace en los años 70tas para satisfacción de los dictadores de turno de esas épocas. Fue acusada por Helga Bauer miss Bolivia 1996 de proxenetismo porque su contrato la obligaba a acudir a citas con empresarios japoneses. Les quitó títulos de belleza a varias mujeres, en el caso de Desiré Duran fue por haber quedado embarazada. Los contratos que firman las chicas son los más desventajosos de la región. Son contratos unilaterales que las obligan en todo, sin que su empresa guarde ninguna obligación en reciprocidad. Gana el 50% de todo lo que haga una miss o modelo suya y maneja de tal manera el escenario empresarial y político que una chica que no trabaja con ella puede no solo estar condenada al aislamiento, sino inclusive a la destrucción de su imagen.

Gloria Limpias representa como empresa lo mas retrogrado que hay en la sociedad cruceña, los contenidos que se les transmite a las mujeres que por ella pasan son un entrenamiento en la idiotización como rasgo de belleza. Es un entrenamiento en la complacencia del macho y las chicas más cotizadas son las que mejor sonrisa logran a la hora de presentarse como cosas. La empresa de Gloria Limpias administra además la vida sentimental y privada de cada una de las chicas, por eso una de sus más rentables habilidades es alimentar la doble moral y la hipocresía social en Santa Cruz. Las modelos y mises cumplen roles ambiguos entre la exhibición de sí mismas como cosas y la condición de damas de compañía de los más poderosos del país. No es una crítica moralista la que planteamos, todo lo contrario las chicas son destruidas, destituidas, extorsionadas o multadas por Gloria Limpias cuando apelando a su libertad personal incumplen precisamente ese papel.

Esta empresa es subsidiaria de la empresa mundial del Miss Universo que pertenece a la televisora norteamericana NBC, y al magnate estadounidense, Donald Trump. Es decir que a la hora de hablar de cosificación de las mujeres ni el antiimperialismo, ni el anticapitalismo resultó un argumento. Organizando la miss Universo desde el Estado y como tarea estatal se capitalizara con fondos públicos y con apoyo estatal la empresa que mas pisotea los derechos humanos de las mujeres en la sociedad desde el derecho a la intimidad, hasta el derecho a la maternidad. Un jefe de Estado como Evo Morales que comprendió la necesidad básica de que no todo es una mercancía no aplica esta comprensión a la condición de las mujeres bolivianas y se regodea de su poder para impulsar desde el estado esta cosificación porque como macho lo disfruta.

La cosificación de las mujeres puede conducir sin duda a una importante alianza política entre empresariado cruceño y Movimiento al Socialismo, pero al mismo tiempo significa una manera más de vaciar al contenido de un proceso de cambio y de convertirlo en un simple cliché. Me disculpo con quienes consideran que esta oferta electoral es legítima y que no empaña la imagen del presidente más popular de los últimos tiempos, con quienes consideran que estas son cosas de detalle y sin trascendencia.

Considero que este es efectivamente un detalle que sumado a muchos cientos más son rasgos que no puedo, ni deseo dejar de ver son rasgos más que preocupantes sobre el real y concreto contenido del proceso más allá del discurso de tarima que escuchamos todos los días. He preferido pues para este articulo sobre la reelección de Evo Morales concentrarme en una de sus más simples, banales y para muchos jocosas ofertas electorales.

No se puede descolonizar
sin despatriarcalizar


MARIA GALINDO
DICIEMBRE 2009 LA PAZ -BOLIVIA

miércoles, diciembre 02, 2009

Mujeres en riesgo de perder su derecho al sufragio en elecciones de diciembre en Bolivia

Lorenzo Solíz | Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA)

Hace un mes y medio, el 15 de octubre, concluía el plazo para el registro biométrico y la gran mayoría de la población boliviana se congratulaba por su capacidad de movilización para concurrir y concluir con su participación una tarea que parecía imposible en sólo dos meses y medio: Padrón Electoral Biométrico. También se sorprendía por el incremento del padrón electoral, de 3,8 millones de enero a 5 millones.

La Corte Nacional Electoral (CNE) recibió muchos elogios y había recuperado credibilidad y confianza. Esta hazaña desterraría –se pensaba para siempre- las dudas sobre la confiabilidad del padrón electoral y los temores de fraude.

Ahora, transcurrido algo más de un mes de aquella hazaña, pareciera que vuelven las sombras de duda sobre la veracidad del registro, pues en estos días el organismo electoral ha comunicado que más de 400.000 personas están observadas -la mayoría de La Paz, Santa Cruz y, porcentualmente, Pando- porque, se dijo, no tienen partida de nacimiento o sus datos no cuadran con los datos del Registro Civil.

Lo que más llama la atención, ahora que la CNE ha publicado los nombres, es que de esas 400 mil personas, la gran mayoría son mujeres. En efecto, por ejemplo al revisar al azar cualquiera de los cientos de páginas publicadas para el Departamento de La Paz, uno se sorprende con que al menos el 80% de observados son mujeres, aunque ese porcentaje baja al revisar listas como las de Tarija.

Parece que, como se dijo, una de las razones para ello es la no coincidencia del apellido de soltera en el certificado de nacimiento con el de casada en el carnet de identidad. Frente a esta situación, consideramos que más bien son estas personas, las mujeres, las que debieran observar a las instituciones públicas por los mecanismos de registro, control y depuración que utilizan, y no al revés. Pues ellas no son culpables de los inconvenientes técnicos, administrativos y/o políticos en estas instituciones estatales, que han afectado al padrón.

Es llamativo también que se haya publicado muchísimos homónimos con sólo el nombre y el primer apellido pero con diferentes números documento de identidad. Por ejemplo en sala provincias de La Paz, Francisca Mamani aparece 79 veces con diferentes números de documento de identidad, y Juana Mamani más de 120 veces (Págs. 188 y 189 de la Separata de la CNE). Obviamente no es que doña Francisca Mamani y doña Juana Mamani se hayan registrado tantas veces. Sería una locura pensar eso; aunque no se descarta que, como caso aislado, algunas personas se hayan inscrito más de una vez. Si se hubiese publicado al menos el segundo apellido o el apellido del marido, no llevaría a tanta duda y confusión.

También se ha indicado que la mayoría de las personas observadas están en el área urbana, pero por ejemplo, en la lista del Departamento de La Paz, muestra cantidades similares entre población de La Paz y la de las provincias. Esta situación preocupa ya que por la dificultad en la comunicación y circulación de información en muchas zonas rurales de todo el país –donde no hay teléfono, no llegan los periódicos o no es fácilmente accesible- es muy difícil para ellas enterarse que están observadas ya que queda menos de una semana para ello. Aunque lograran enterarse, es difícil que ahora se ocupen de resolver esta situación ya que empiezan las siembras en la zona occidental del país -finalmente, empezó a llover- y ya hay dificultades en varias zonas tropicales por la intensidad de las lluvias; que además implica un sacrificio adicional en tiempo y recursos económicos puesto que necesariamente deben trasladarse hasta las capitales de departamento donde están las oficinas de identificación, Registro Civil y Corte Departamental Electoral.
Sea como fuere, es innegable que como en muchos otros temas o aspectos, una vez más, serán las mujeres las más perjudicadas, y entre ellas, las mujeres del área rural por estos entuertos del sistema de información y manejo de datos y registros. En estas condiciones es casi seguro que el 6 de diciembre muchísimas de ellas habrán caminado o navegado por horas para llegar a los recintos electorales, se verán sorprendidas porque no estarán habilitadas para ejercer su derecho al sufragio y retornarán a sus comunidades con la frustración de no haber podido emitir su voto.

Si se quiere seguir profundizando y ampliando la democracia y la inclusión de las mujeres en la toma de decisiones, la CNE debe repensar las decisiones asumidas hasta ahora y evitar incurrir en la exclusión y marginación de las mujeres y de todo el universo de las 400.000 personas y permitirles, sin más trámite, el ejercicio de su derecho al sufragio en las elecciones de diciembre.

Lo que sí se puede plantear es que aprovechando su participación en estas elecciones se les informé qué observaciones tienen estas personas de manera que para las elecciones de abril se logre completar o corregir la información acerca de su situación para no quedar indefinidamente en condición de observadas en el padrón biométrico y, además, contar con documentación correcta o completa en el Registro Civil.

(*) Lorenzo Solíz es Director General de CIPCA

miércoles, mayo 27, 2009

Bolivia: El 77% de las trabajadoras no logra cubrir los gastos de alimentación

Por: Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA)
El dato es contundente. En Bolivia el 77% de las mujeres tiene un salario o ingreso inferior a Bs 1.288 mensuales, equivalente al costo de una Canasta Normativa Alimenticia (CNA). Esto significa que más de 7 de cada 10 trabajadoras, muchas de ellas madres y jefas de hogar, no alcanzan a cubrir los mínimos requerimientos para alimentar a su familia.

Este es uno de los resultados de la encuesta sobre desempleo e ingresos realizada por el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA) en cinco ciudades del país (La Paz, El Alto, Santa Cruz, Cochabamba y Potosí) el 2008.


¿Qué es una Canasta Normativa Alimenticia?
La CNA determina las necesidades nutricionales de la población valoradas a los precios vigentes. Con un tamaño medio de 4,3 miembros por hogar, en marzo de 2008 el costo de la CNA alcanzaba a Bs 1.288 y representaba el 39% del costo de una canasta mínima familiar completa.

“Esta es una medida que permite valorar el grado en que los salarios e ingresos son suficientes para asegurar, al menos, la alimentación del trabajador y su familia en tanto costo mínimo de reproducción de la fuerza de trabajo”, señala el documento.

A pesar de ello, dos terceras partes de los trabajadores obtienen un ingreso inferior al costo de la CNA. Es decir que del total de los trabajadores, el 67% obtiene un ingreso inferior a Bs. 1.288. Del total de los trabajadores varones, el 56% no llega a cubrir una CNA, entre las mujeres el porcentaje es mayor (77%).

Es importante destacar, que el costo de una canasta mínima familiar completa (salud, educación, servicios, vivienda, vestimenta y alimentación entre otros), según este estudio era de Bs 3.300 en 2008 (Ver gráfico).

Cabe destacar que entre las ciudades con porcentajes más altos de mujeres que no logran cubrir con su salario o ingreso una CNA, están El Alto (87,3) seguida de Cochabamba con un 77,2. Entre las ciudades con más bajos porcentajes están La Paz (71,5) seguida de Santa Cruz con un 73,4.

Más de dos personas por hogar deben trabajar para subsistir
Según estos datos en más de 7 de cada 10 hogares se requiere, al menos, 2,5 perceptores de ingreso en promedio para cubrir el costo de todos los medios necesarios para la subsistencia familiar. Como esto no ocurre en la realidad, es decir, que menos de dos personas en cada hogar aportan a los gastos familiares (1,9 perceptores de ingreso en promedio), el resultado es el mayor empobrecimiento de los trabajadores y el persistente deterioro de su calidad de vida.

En la medida en que la crisis económica internacional ha comenzado a exteriorizarse, irradiando rápidamente sus efectos sobre la economía de la región y, del país en particular, esta situación tiende a empeorar. Una de sus primeras manifestaciones, con resultados inmediatos sobre los trabajadores, es el aumento del desempleo y el deterioro de los ingresos reales que en 2008 comenzó a evidenciarse con el alza de los precios de los alimentos. En este contexto, son las madres de familia y jefas de hogar las que tienen que llevar el alimento diario a sus hogares en las condiciones más desfavorables.