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sábado, febrero 02, 2013

El aborto en la guerrilla

Allende La Paz

La Haine Todo grupo social labora las normas mínimas para su supervivencia. Así ha sido desde la sociedad primitiva y así será con la sociedad de hoy. Ello le garantiza un ordenamiento que facilita la vida en comunidad. Nacen así las normas que se contemplan en el «decálogo», Reglamento o Constitución, las cuales son creaciones de la sociedad misma y no producto de un dios supraterrenal.

La guerrilla como grupo social no puede escapar a ésta ley natural. Los guerrilleros se dan a sí mismos sus normas, sus principios y sus reglamentos. Ello deriva del pensamiento político-revolucionario y de la herencia que les ha sido dada por los antecesores revolucionarios, hijos de todos los pueblos del mundo. Las FARC-EP tiene su línea política, su reglamento interno, etc, y a ellos se atienen. No está por demás aclarar que las FARC contravienen todo el ordenamiento jurídico burgués colombiano y tratan de derribar ese ordenamiento anti-natural.

Por éstos días los medios de comunicación en poder de la oligarquía vienen publicando lo que ellos creen son «atrocidades» de las FARC-EP, mirándolo desde el carisma del pensamiento burgués más retardatario, ya que hay países que han hecho añicos esos preceptos. Hablando del aborto, por ejemplo, quieren restarles méritos políticos a las FARC porque en Conferencia Nacional prohibió el embarazo no planificado entre sus mujeres. Lógico es que quien contraviene ese ordenamiento recibe la sanción correspondiente y la obligación de practicarse el aborto. (*)

Qué tiene eso de «criminal»? Absolutamente nada! Las FARC-EP como grupo societal tiene la obligación con sus guerrilleras de darse la mayor protección y seguridad posible. Por ello regula los embarazos y abortos, aunque hay que decir que hay casos en los cuales una mujer es autorizada a tener un hijo de acuerdo con la opinión de la guerrillerada. Se imaginan ustedes una guerrilla que tuviera que andar por montañas y selvas con el problema de una o varias mujeres encinta? Se pondría en riesgo la mujer y su niño, en primera instancia, y la seguridad de todo el colectivo. Además, los abortos practicados en la guerrilla son practicados por sus médicos y ellos han dado suficientes muestras de su calidad profesional. O no recuerdan el caso de Clara Rojas y Emmanuel?

¿Por qué será la alharaca de los medios burgueses? ¿Será por «humanitarismo»? Si fuera así, ¿por qué no dicen nada sobre los centros de abortos en Bogotá, por ejemplo? ¿Y los tienen en sus propias narices? ¿Les digo un nombre? No, no. ¿Por qué los medios no se preocupan por la mortalidad materna, por ejemplo, la cual es una de las Metas incumplidas del Milenio? ¿Por qué no se preocupan por la mortalidad infantil en menores de 5 años que en Colombia ronda por el 17 por mil? ¿Acaso les ha importado los «derechos» de los niños y jóvenes campesinos que no tienen futuro a la vista y logran una vida digna en la guerrilla? ¿Acaso les preocupa que los niños y jóvenes no tengan acceso a la educación, a la salud, al agua potable?

Y para que vean cuán hipócritas son esos medios les dejo con una cita del Dr. Hernando Vanegas, en un artículo titulado «Aborto, la verdad contra la mojigatería» que dice: «En Suecia, las jóvenes tienen el derecho de decidir qué van a hacer con un embarazo no deseado. Mucho más en caso de violación (poquísimas, afortunadamente). Es tal la libertad que tienen ellas que lo pueden decidir sin el concurso de sus padres o contra el querer de éstos y la ley las ampara si son menores de 18 años, incluso las autoridades sanitarias no pueden comunicarles a los padres si así lo determinanan las jóvenes».

¿Será que esos señores suecos son «criminales»? ¿No será que la oligarquía en el poder adolece de una visión estrecha y atrasada, súper atrasada, reaccionaria, troglodita?

Evidentemente ese derecho está en relación directa con los derechos y seguridades del colectivo. Ya quiséramos nosotros desde nuestra civilidad que la mujer pudiera tener totalmente su derecho a procrear como lo tiene sobre si misma en la guerrilla. Porque hay que decirles que en las FARC-EP la mujer es considerada «libre», con los mismos derechos del hombre y así se comporta.

No se puede juzgar un colectivo que está muchísimo más avanzado –la guerrilla- que el actual estado de cosas en Colombia –el régimen burgués-. Ahí hay una enorme diferencia.

Nota de La Haine: Por otro lado, las mujeres que desean practicarse un aborto son libres de hacerlo. El 13 de noviembre de 2011, el Secretariado de las FARC publicó el texto "47 Años de Batallas por la Paz de Colombia desde la Resistencia Armada", donde se puede leer: "Nuestra razón de ser es la paz de la vivienda digna, la del desarrollo humano equilibrado, la de la educación gratuita en todos los niveles, la de la salud preventiva para toda la nación, la de la reforma agraria integral que beneficie a las comunidades campesinas, indígenas y afro descendientes, la del salario justo y del empleo garantizado, la de la protección integral del medio ambiente, la de las garantías políticas para el debate y la participación en los órganos del poder político, la garante del ejercicio pleno de los derechos humanos integrales, la del respeto y garantías a las comunidades LGTV, la del reconocimiento pleno a los derechos de género, la del reconocimiento al aborto como parte sustancial de una sociedad que debe crecer en derechos y la del derecho a la protesta y a la movilización social.", http://resistenciafariana.blogspot.com/2011/11/normal-0-false-false-false.html

Cambio Total - Extractado por La Haine

martes, noviembre 20, 2012

Contra la violencia y la opresión de las mujeres

Lucía Frank /miltante guerrillera de las FARC-EP

Aporrea En el día de “ la no violencia contra la mujer ” de manera cínica el perverso de Juan Manuel Santos manifestó: “que quien agrede a una mujer nos agrede a todos, a la posibilidad de prosperar, el que agrede a una mujer siembra odio, y dolor en la sociedad” y refiriéndose al horroroso y degradante crimen cometido contra la humilde vendedora ambulante Rosa Elvira Cely dijo de forma trivial “ no vamos a bajar la guardia” y el renegado Angelino Garzón lo calificó de “salvaje”. y es que Rosa Elvira es apenas una victima más de la descomposición social, el terror, el salvajismo y la violencia del Estado contra mujeres y hombres, es el que ha sembrado odio, dolor e injusticias en la patria Colombiana por mas de 5 decenios de guerra, impuesta por la oligarquía de los Santos, Uribe, Pastrana, Turbay, Gómez Hurtado, León Valencia, Lleras, Gaviria, Santo Domingo, Ardila Lule, Sarmiento Angulo y otras tantas familias y castas que han usurpado y monopolizado el poder económico, político, social, cultural y militar por décadas.

La violencia contra las mujeres es un elemento central de desigualdad y discriminación entre hombres y mujeres . En un mundo donde 6 de cada 10 mujeres ha recibido alguna forma de agresión personal, sexual y sicológica, donde se excluye a miles, las mujeres luchan por el derecho a la vida, por la igualdad de género, la legalización del aborto como un derecho, y en busca de todas las reivindicaciones, por la liberación y la emancipación total de la mujer.

De hecho las mujeres no necesitamos un día de “ La no violencia ” necesitamos toda una vida sin violencia, sin opresión, sin injusticias, sin desplazamiento y despojo, sin violaciones, sin violencia intrafamiliar, sin discriminaciones y humillaciones.

Y a pesar de las denuncias y los esfuerzos realizados por infinidad de organizaciones femeninas o de derechos humanos, aún así, millones de mujeres en el mundo siguen siendo objeto de violencia , obviamente necesitamos una sociedad con una conciencia general sobre la urgencia de acabar con cuantas injusticias sociales y personales que sufren las mujeres. Y solo un esfuerzo colectivo podrá realizarla. En una sociedad capitalista, voraz, machista e individualista las mujeres estamos expuestas a la doble explotación por la doble y triple jornada, a la dependencia económica de su marido, la discriminación de género, a la opresión, y se expresa por ejemplo condicionando el trabajo de las mujeres, cuando se le niega el permiso reglamentario a la maternidad, o cuando las mujeres están destinadas a posiciones marginales en los empleos, a los bajos salarios, en estas condiciones el trabajo profesional queda siempre subordinado a la función materna, cuando no el trabajo a domicilio que es todavía mas característico de esa dependencia, asegura la sobreexplotación de una mano de obra diseminada sin derechos sindicales incluso sin derechos sociales en el caso del trabajo.

Convencidas del derecho a existir, en Colombia las mujeres se movilizan y se organizan alrededor de las reivindicaciones generales y particulares de un país con un conflicto social armado de más de cinco décadas y donde es asesinada una mujer cada tres días, un país que ocupa el nada decoroso tercer lugar en el mundo como el más inequitativo y el segundo lugar en el continente, con una oligarquía económicamente dependiente del colonialismo, que prioriza y saca adelante la política neoliberal privatizadora y de las trasnacionales para someter a trabajadores y trabajadoras a despidos masivos, a la desigualdad de oportunidades, la discriminación laboral y salarial, así como la desigual distribución del poder y del tiempo entre mujeres y hombres, a la reducción de salarios, de prestaciones sociales y a acrecentar con dichas políticas el desempleo masivo en el que las mujeres llevan la peor parte con el 12 % de desempleo frente al 10% de los hombres, en un país donde el abuso sexual contra las mujeres supera los 721.246 mil casos en los últimos 3 años, y en el que según los últimos datos de medicina legal en el año 2010 fueron asesinadas 144.000 mujeres en el país por razones de género, 26% dentro de sus hogares, pero que según las organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres la cifra real es mayor, en departamentos como Antioquia donde diariamente son abusadas sexualmente 16 mujeres y según las investigaciones realizadas sobre el tema arroja que la violencia afecta la vida de todas las mujeres sin importar su clase social, edad o nivel educativo. Y que a pesar de que sus expresiones varían de acuerdo a los contextos culturales en que esta se ejerce, su práctica es universal y su impacto, aunque devastador para todas sus victimas, se exacerba ante situaciones de pobreza y exclusión, frente a los sectores más vulnerables de la población como los indígenas, desplazados, niñas, adolescentes, etc.

Requerimos inaplazablemente además de crear conciencia colectiva, que las propias mujeres consientes del grave problema que nos aflige y frente a la invisibilización de que somos objeto, que además de movilizarnos, expresar lo que pensamos, romper los clichés o estereotipos de la feminidad tradicional destrozar esas fronteras y gozar así de nuevas y diversas identidades, estremecer los cimientos mismos del oscurantismo en el que hemos estado inmersas, ingeniarnos y reinventarnos para luchar por una nueva patria con oportunidades para todas y todos, rechazar y combatir con vigor el capitalismo y la oligarquía, unirnos y erigir esa fuerza creadora en contra de la guerra y los guerreristas, por la conservación del planeta, por una paz efectiva con justicia social, por la igualdad de genero, por la nueva Colombia, la patria grande y el socialismo.

Y justamente en medio del conflicto colombiano florece un nuevo colectivo social, las FARC, ejército del pueblo en donde las mujeres hemos ganado un significativo espacio en la vasta lucha por la igualdad de género, luchando y combatiendo en igualdad de condiciones con los hombres, al obtener el derecho a la interrupción del embarazo, a ser reconocidas y obviamente a no ser violadas, ni golpeadas, ni discriminadas, ni rociadas con acido, ni asesinadas, ni oprimidas. Y de hecho, este nuevo entorno, es un avance significativo para lograr la definitiva igualdad e independencia.

Viva la memoria de las heroínas que lucharon en la gesta libertaria de Simón Bolívar!

Viva la memoria de las combatientes y las mujeres colombianas que luchan en esta nueva gesta de Manuel!

No queremos un día sin violencia, anhelamos toda una vida sin violencia!

lunes, noviembre 12, 2012

Sandra Ramírez, compañera de Marulanda, recuerda la lucha y su vida al lado del guerrillero

Hernando Calvo Ospina

Pacocol La noto nerviosa. Es la primera vez que concede una entrevista. La encuentro en La Habana. Es una de las 13 mujeres que conforman el grupo de 30 personas que por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, (FARC) negocian con el gobierno colombiano un posible –y anhelado– proceso de paz. Con su gran sencillez, aunque de una elegancia natural, hace parte de ese 40 por ciento de mujeres combatientes. Acompaña sus palabras con el movimiento de las manos y el brillo de sus negros ojos. Se llama Sandra Ramírez, es la viuda del líder histórico de la organización guerrillera, Manuel Marulanda Vélez.

Ante mis dos primeras preguntas, responde como si fuera un discurso. Detengo la grabadora para recordarle que no le hago una entrevista: quiero charlar con ella. Entonces sonríe y pone los ojos en algún lejano lugar, empieza con sus recuerdos y presentes.

“Hacia 1981, por la región campesina donde vivía con mi familia, empezaron a pasar guerrilleros. Mi padre les servía de guía para que conocieran la región. A mí me llamó mucho la atención que fuera una mujer el mando. Debido a las condiciones económicas no pude continuar mis estudios secundarios, y como esa mujer se me había convertido en un referente, decidí ingresar a las FARC.

“Encontré que no había diferencia entre hombres y mujeres para ir al combate. También me llamó la atención que se estuviera en lucha contra el machismo y por la igualdad de derechos y deberes entre hombres y mujeres. Lo que no era fácil, teniendo en cuenta que la mayoría de combatientes son del campo, donde el machismo es más acentuado, además de proceder de una sociedad capitalista altamente machista. En las FARC hemos creado mecanismos para ir cortando con ello, y es una de nuestras diarias luchas al lado de los compañeros. Porque nuestra lucha es por la igualdad de los géneros y su bienestar. "En las FARC combatimos el machismo y por la igualdad de derechos entre géneros"

Es ese respeto por la mujer y la posibilidad de que avancemos como personas, combatientes y profesionales lo que ha hecho que tantas mujeres ingresen a sus filas. Aquí ofrecemos lo que las condiciones sociales y económicas del país no brindan a la inmensa mayoría, mucho menos a las mujeres.

Una mujer en las FARC cumple misiones y ejerce el mando, porque desde que ingresa se le educa para que tome conciencia de su condición de persona y combatiente. Aquí una mujer puede prepararse en computación, medios de comunicación, para ser médica, enfermera o en cualquiera de las especialidades que tenemos. Aquí la mujer opina y propone, pues las decisiones en las FARC se colectivizan.

Claro, no nos gusta perder la feminidad. Por eso la organización nos facilita mensualmente, cuando las condiciones de la guerra y las economías lo permiten, crema para el cuerpo, esmalte para uñas, para maquillarnos, además de toallas higiénicas y los anticonceptivos. No es raro ir a la línea de combate perfumadas y con el cabello bien peinado.

Las relaciones de parejas son tan normales como en Bogotá o Madrid. La propaganda mediática del enemigo dice que las guerrilleras somos obligadas sexualmente a estar con los compañeros. Eso es mentira. Nosotras decidimos libremente estar con un compañero si nos gusta. Aquí uno se enamora, se desamora y tiene decepciones, como en todas partes del mundo.

Para nosotras el control natal es obligatorio. No se puede ser guerrillera y madre. Cuando ingresamos aceptamos esta condición. No se olvide que nosotras somos parte de un ejército. Cuando se dan los embarazos, la guerrillera puede escoger entre abortar o salir a tener su hijo.El enemigo nos menosprecia por mujeres, pero también nos teme. Por lo general, cuando capturan a compañeras las violan, la torturan y han llegado hasta cortarle los senos, a mutilarlas. Hemos tenido casos atroces. Nos tratan como a botines de guerra. Nos temen porque los enfrentamos de igual a igual, demostrando que podemos ser muy aguerridas en el combate. Por eso descargan sobre nosotras su miedo, rabia e impotencia al capturar una camarada.

Y llegó el momento de hacerle la última pregunta. Cuando la escuchó la voz le cambió, se le anudó la garganta y miró al piso mientras juntaba las manos. Tomó aire y contestó, sin que le faltaran pícaras sonrisas en varios momentos de su relato.

“En 1983 yo tenía 20 años cuando en el campamento vi a un señor con sombrero, revolver al cinto, una carabina y sin uniforme. Entonces pregunté quién era. Quedé impactada. El camarada Marulanda era la persona más sencilla que usted se puede imaginar. El no dejaba sentir que era el jefe, éramos nosotros quienes veíamos en él la autoridad.

Yo no hacía parte de su grupo de seguridad, aunque estaba en el campamento del Secretariado, máxima instancia de dirección de las FARC. Para mayo de 1984, me tocó ser parte del grupo de apoyo que recibía a las comisiones, políticos, periodistas y demás personas que venían al campamento de La Uribe para discutir sobre los acuerdos de paz que se estaban llevando con el gobierno. Un día el camarada tuvo un accidente y se fisuró una costilla. Como enfermera me tocaba aplicarle las medicinas y hacerle la terapia. Y haciéndole el tratamiento empezó nuestra relación afectiva.

Con él viví una relación absolutamente normal. Yo no tenía privilegios por ser su compañera, pero él sí era muy especial conmigo. Claro que teníamos discusiones y dificultades como toda pareja, pero fueron muchas más las alegrías. Yo contribuía en sus responsabilidades. Por ejemplo, me encargaba de las comunicaciones, haciendo de secretaria en ocasiones, o preparándole comidas como a él le gustaban.

A veces teníamos situaciones muy difíciles de seguridad propias de la guerra, y porque él era el hombre más buscado del país. Muchas veces tuvimos al ejército bien cerquita, pero él con su calma y experiencia siempre supo resguardar a su tropa. Era muy precavido y todo lo planificaba. Nos reíamos cuando escuchábamos que lo habían matado y nosotros tomando café. Porque lo "mataron" muchas veces.

¿Mis últimas horas con él? Aún tengo dificultad para hablar de esta parte de nuestra vida en pareja. Pero bueno… Por los síntomas creíamos que tenía un problema de gastritis. Y ese día (26 de marzo de 2008, NdA) había estado escribiendo un documento, mientras escuchaba cumbias colombianas. Luego lo acompañé para que se duchara, tomó chocolate y creímos que estaba superado el problema. A las cinco de la tarde cenó el poquito que acostumbraba. Una hora después recibió los partes de la guardia y dio orientaciones. Luego me pidió que lo acompañara al sanitario. Yo le tuve el machete y el cinto con la pistola, pertenencias que nunca abandonaba. Entonces me dijo que se sentía mareado. Y vi que se iba a caer. Entonces lo contuve, empezando a llamar a los que estaban de guardia. El camarada se desplomó. Es terrible ver así a quien ha sido tan fuerte. Lo llevamos a la cama y le dimos masajes cardiacos y respiración, pero no volvió. Todo fue tan inesperado. No sufrió: hasta en eso perdió el enemigo. Ni en eso le dio gusto.

Yo me sentí triste, sola y desamparada, aunque toda la organización estaba conmigo".

(*) Hernando Calvo Ospina es periodista colombiano residente en Francia. Colaborador de Le Monde Diplomatique

martes, julio 12, 2011

Mujeres del Suroccidente colombiano: Por una perspectiva de género clasista y popular

Conap Suroccidente
Kaos en la Red
Del 7 al 11 de julio de 2011, se desarrolló en la ciudad de Popayán el Tercer Encuentro Regional de Mujeres Campesinas, Indígenas y Afrodescendientes del Suroccidente Colombiano. Luego de una ardua jornada de análisis y reflexión sobre temas como el conflicto social y armado, las mujeres, política agraria y democracia, y la construcción de movimiento popular, se pronuncia la siguiente declaración política:

Declaración política

Tercer Encuentro Regional del Suroccidente Colombiano Mujeres Luchadoras:
Campesinas, indígenas y afrodescendientes
“Voces populares: forjando la unidad”
Julio 7, 8, 9 y 10 de 2011

Las mujeres reunidas durante los días 7, 8, 9 y 10 de julio de 2011 en el Tercer Encuentro Regional del Suroccidente Colombiano “Mujeres Luchadoras: forjando la unidad” manifestamos nuestro firme propósito de continuar fortaleciendo la participación de la mujer desde una perspectiva de género clasista y popular para su incidencia en los espacios políticos del movimiento popular y los distintos escenarios de la política pública y de esta manera avanzar en la trasformación de las relaciones de opresión y explotación capitalista y patriarcal.

Convencidas de la necesidad de visibilizar el sentido político de las acciones de las mujeres para la transformación de las relaciones de opresión, así como lograr el reconocimiento de las mismas, reafirmamos el carácter de nuestra lucha feminista: clasista, anticapitalista, antiimperialista y antipatriarcal, distinguiendo nuestra perspectiva de lucha de otros discursos y prácticas de género que son funcionales a los propósitos del neoliberalismo y la explotación capitalista.

Nuestra fuerza organizativa como mujeres campesinas, indígenas y afrodescendientes contribuirá a la salida política del conflicto social armado que permita la transformación de las fuerzas y factores estructurales que han generado la guerra. Seguiremos fortaleciendo la lucha por la reforma agraria integral y democrática, fundada en principios de la soberanía alimentaria como ética de vida y la equidad de género en nuestras comunidades y organizaciones. Lucha que implica el reconocimiento de las economías parcelarias y de las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes como actores importantes en la economía nacional y aun más importante el reconocimiento del aporte de la mujer a la economía nacional y a la sociedad en general, colocando en igualdad de importancia el trabajo productivo como el de la reproducción social.

Estos propósitos sólo serán posibles si mujeres campesinas, indígenas, afrodescendientes y de otros sectores populares confluimos en la unidad del movimiento popular, por ello es importante el fortalecimiento de nuestras organizaciones de base, espacios de coordinación regional y nacional desde los aportes de las mujeres en la lucha popular.

Por una perspectiva de género clasista y popular
Viva la mujer luchadora
Viva el movimiento popular

lunes, enero 31, 2011

Carmen Mayuza, hermana de 4 asesinados por el Estado colombiano, habla en acto de Víctimas de Crímenes de Estado

Pacocol | Para Kaos en la Red
Cuatro hermanos de la familia Mayuza asesinados por el estado colombiano: habla su hermana sobreviviente acerca del exterminio ejercido por el estado colombiano contra el partido comunista, contra la Unión Patriótica y contra la oposición política en general.

Carmen Mayuza Prada, víctima del terrorismo del estado colombiano, interviene en un acto realizado en Bogotá el viernes 28 de enero en la concentración pública denominada "Galería de la Memoria", evento en el participaron varias organizaciones defensoras de los derechos humanos en Colombia.

Carmen Mayuza es víctima de crímenes de estado, ha sido varias veces judicializada, víctima de montajes judiciales (práctica reiterada en contra de sindicalistas y activistas de DDHH por parte del estado colombiano), y su familia ha sufrido un exterminio por parte del estado colombiano: 4 de sus hermanos han sido asesinados y desaparecidos, el último en ser asesinado fue José Lenin Mayuza, asesinado bajo el gobierno de Santos, el 31 de diciembre 2010 por la herramienta paramilitar.

Carmen Mayusa:

“El movimiento de víctimas de crímenes de estado nos hace fuertes, más convencidos de la necesidad de continuar las denuncias, de continuar defendiendo la lucha del pueblo colombiano, la lucha de los trabajadores, de los defensores de derechos humanos que hoy entregan su vida para sembrar la paz que necesita Colombia. Nosotros le estamos exigiendo al estado colombiano que nos deje continuar con nuestro proyecto político adelante, que nos de la posibilidad de vivir, que no nos corte los sueños de libertad, que no nos corte las alas, que no nos corte la posibilidad de contribuir en este proceso que busca la paz y la justicia social real para Colombia. Nosotros a pesar de la cárcel, a pesar de muerte, estamos convencidos de que tenemos que seguir sembrando semillas de libertad”

En la concentración de víctimas de crímenes de estado se exponía en el espacio público de la carrera séptima de Bogotá, una galería de la memoria con fotografías y cuadros de los miles de activistas sociales asesinados en los últimos años: las víctimas pidieron al estado colombiano que cese el exterminio contra la oposición política.

“¡El estado creó a los paramilitares, que responda por sus crímenes!”, coreaban las voces de las víctimas de crímenes del estado colombiano reunidas en la carrera séptima de Bogotá.

La actividad estuvo dedicada a los hermanos Mayuza Prada, militantes comunistas asesinados por obra del terrorismo del Estado colombiano, mientras que otros hermanos y hermanas han sido judicializados, encarcelados y perseguidos por el régimen. La jornada fue convocada por el Movimiento Nacional de Victimas de Crímenes de Estado - MOVICE-, Central Unitaria de Trabajadores - CUT -, Asociación Nacional de trabajadores de la Salud - ANTHOC-, Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos - CPDH-, Partido Comunista Colombiano - PCC-, Federación Nacional sindical Agraria - FENSUAGRO-, Asociación Nacional de Estudiantes Universitarios - ACEU- y el Polo Democrático Alternativo - PDA- , entre otras.

viernes, octubre 22, 2010

Cauca, Colombia: Seis mujeres asesinadas en tres meses

Red por la Vida y los Derechos Humanos del Cauca
Ukhamawa Noticias
En el trimestre Julio - Septiembre de 2010, se reportaron 6 asesinatos de mujeres y niñas, 2 mujeres fueron heridas en el marco de combates, y 3 más fueron víctimas de atentados contra su vida por su condición de lideresas. En este mismo período, una mujer fue víctima de violencia sexual con secuestro por parte de un actor armado. Esto nos da un total de 12 hechos violentos contra las mujeres en el último trimestre, sin contar la violencia sexual y doméstica por fuera del contexto de guerra, que son las de mayor incidencia en el país y la región.

Asesinatos: En este trimestre ocurrieron 6 asesinatos de mujeres, de los cuales el 33% (2 mujeres) son menores de edad. Se identificaron 5 homicidios por delincuencia común y 1 en el marco del conflicto armado. De este total el 50% (3 mujeres) son feminicidios, es decir mujeres asesinadas por su condición de género. En términos territoriales, 3 de los asesinatos ocurrieron en el Norte del Cauca, 1 en el sur del Cauca, y 2 en Popayán y el Centro del departamento.

Cabe anotar que en los seis asesinatos los autores no han sido identificados, lo que determina un 100% de impunidad sobre las mujeres víctimas.

Amenazas y atentados: Se presentaron 3 atentados contra lideresas comunitarias, a l g u n a s r e c i b i e r o n ame n a z a s previamente. Los casos se presentaron en las principales ciudades del Departamento (Santander y Popayán). Las mujeres víctimas son mayores de edad. No se registraron nuevas amenazas en el período, lo que implica que en el marco de la violencia sociopolítica, se pasó de las amenazas a los atentados.


Lesiones: Durante este trimestre hubo 2 mujeres heridas, una menor de edad en Popayán y otra mujer herida en el marco del conflicto armado en la vía Panamericana, cerca a Piendamó.

Violación Sexual en el marco del conflicto armado: Una mujer indígena fue violada y asesinada por sujetos fuertemente armados, en el Resguardo Indígena de Tacueyó (Toribio).

Se evidencia la prevalencia de mayor cantidad de homicidios y feminicidios en aquellos territorios con mayores niveles de confrontación en el marco del conflicto armado (Norte del Cauca), indicando que en territorios de guerra se exacerban las violencias públicas y privadas contra las mujeres.

Las más afectadas por homicidios por grupos étnicos son mujeres Afros (50%), Indígenas (33,3%) y Mestizas (16,6%). El 41.6% de todas las agresiones registradas en el periodo se presenta contra niñas y mujeres menores de 22 años. Para el caso de homicidios esta cifra asciende al 50%, develando cómo las jóvenes y niñas siguen siendo las más afectadas por la violencia en la región. Aunque sólo un caso de violencia sexual se puede ratificar en el marco del conflicto armado (Tacueyó), las circunstancias de violación, violencia, tortura y forma de homicidio, características de la lideresa afrodescendiente en Patía, muestra que hubo sevicia, así como la forma que han empleado sistemáticamente actores armados como estrategia de implantar terror entre las comunidades.

Para la Ruta Pacífica de las Mujeres, él análisis de las violencias ejercidas contra las mujeres por los grupos armados, delincuencia común, grupos de limpieza entre otros, permiten no solo ver la dimensión de la situación de vulnerabilidad sino también como los feminicidios y los asesinatos son la continuidad de la espiral de las violencias contra ellas y del militarismo de la sociedad colombiana. Falta aún por conocer la real dimensión del poder que ejercen los actores armados a través de forzar comportamientos, por ejemplo, conocer el número de las mujeres violadas, prostituidas, asesinadas o forzadas a prestar ayuda a cualquiera de los actores en contienda. Saber cómo sus vidas y el control de sus cuerpos, sus sentimientos y pensamientos se militarizan con base en la prioridad de algunos de los actores armados. Todas estas maneras de militarizar-controlar a las mujeres, son coherentes con el sistema socio-sexual patriarcal y militarista por el cual la imposición sobre las mujeres es una manera de afirmar el éxito guerrero.

Así mismo, la Ruta Pacífica de las Mujeres plantea que la Militarización de la sociedad, restringe a las mujeres su libertad, y libre movimiento, y a la vez atenta contra su integridad y dignidad, es decir, deja a las mujeres con menos capacidad de controlar sus vidas. Por eso las violencias cometidas contra las mujeres, no son producto del azar, ni perpetradas por “enfermos” sino por el contrario son el resultado de relaciones de poder y subordinación que muestran un continuum de desprecio, sub-valoración y terror hacia las mujeres e incluye variadas expresiones como la violencia física, sexual, psíquica, simbólica, económica y que puede terminar en muerte, por lo cual, estas muertes las podemos tipificar como feminicidios.

Red por la Vida y los Derechos Humanos del Cauca.

Popayán, octubre 19 de 2010.

martes, junio 01, 2010

Colombia: Mujeres y pueblos de las Américas se preparan para encuentro contra militarización...

Entre los días 16 y 23 de agosto, Colombia será escenario del Encuentro de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización. El evento, convocado por el Movimiento Social de Mujeres contra la Guerra y por la Paz de Colombia y por la Marcha Mundial de Mujeres, pretende ser un espacio de búsqueda de una salida al conflicto social y armado que vive el país sudamericano y de lucha contra las bases militares estadounidenses en Colombia.

La idea es que el Encuentro esté dividido en tres momentos. En el primero, del 16 al 20 de agosto, los/as participantes realizarán una acción humanitaria de solidaridad con la resistencia de las regiones colombianas; en el segundo, durante los días 21 y 22 de agosto, tendrá lugar el Forum de Debates. El Encuentro terminará el día 23, con una Vigilia por la Vida.

El documento de convocatoria al Encuentro deja en claro el posicionamiento de los movimientos contra la militarización de las Américas. “La militarización de los territorios acarreó la pérdida de la soberanía, de la autonomía y de la autodeterminación de los pueblos, convirtiéndose en una amenaza para el continente”, afirma.

El pueblo colombiano conoce bien esa realidad. El año pasado, el mandatario de Colombia, Álvaro Uribe, firmó con el gobierno estadounidense un acuerdo en el cual permite la ocupación de tropas de Estados Unidos de siete bases militares colombianas.


En la convocatoria, las organizaciones destacan que tales bases contribuyen a la expansión de un “proyecto de muerte” y hacen del continente sudamericano un “instrumento de intervención militar para el control político, económico y social”. De acuerdo con el documento de los movimientos sociales, las bases militares sirven para invadir territorios que tengan posiciones geográficas estratégicas o riquezas naturales.

Las consecuencias para los pueblos y, principalmente, para las mujeres, sin embargo, son muchas. “Estas bases militares también promueven la prostitución con la regulación de casas oficiales que sirven de ‘entretenimiento’ a los soldados, pero para las mujeres representan esclavitud sexual y otros tipos de violencia, como los feminicidios. Somos nosotras [mujeres] quienes seguimos sufriendo los estragos de la guerra en lo social, político, psicológico, físico, económico y cultural; nuestro cuerpo es considerado botín de guerra; somos tratadas como objetos y esclavizadas por el sistema”, escriben en la convocatoria.

Discriminación, explotación, pobreza, migración, desplazamiento forzado y aumento de la desigualdad y de la violencia, son también algunos daños dejados por la militarización de los territorios y destacados por las organizaciones sociales. A causa de esto, llaman a la sociedad y a los pueblos a luchar y resistir a la militarización y al conflicto armado no sólo en Colombia, sino también en otros lugares del continente americano.

“Para hacer visibles los múltiples efectos de la guerra en la vida de las mujeres y de nuestros pueblos, decidimos juntar nuestra resistencias frente a la guerra, a la militarización, para continuar construyendo propuestas colectivas y unitarias de paz para nuestro continente”, comentan, llamando a pueblos, movimientos de mujeres y organizaciones sociales a participar del Encuentro.

Para más informaciones, escriba a: movimientosocialdemujeres@gmail.com o encuentrodelasamericas@gmail.com
Fuente:

http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cat=7&cod=4812


lunes, mayo 17, 2010

Colombia: Mandato de Mujeres viviendo con VIH/SIDA en situación de pobreza...

Fuente: Red Latina sin Fronteras
Soy de las que luchan por vivir!
Nuestra diversidad como seres humanos es múltiple y variada, y como mujeres nuestras realidades y formas de ver, sentir y reaccionar frente a la vida y sus situaciones particulares también.

El presente mandato es resultado de un trabajo colectivo que nosotras, mujeres viviendo y conviviendo con VIH/SIDA y en situación de pobreza, realizamos en Cali los días 2, 3 y 4 de Diciembre de 2009, en el marco del FORO MUJER, VIH, SALUD Y POBREZA. El objetivo del Foro fue visibilizar nuestra situación como personas que vivimos en condiciones económicas, sociales y culturales que nos hacen más vulnerables frente a las consecuencias del virus.

Reconocer nuestra experiencia organizativa, las luchas que hemos emprendido por la garantía de nuestros derechos humanos integrales, nos lleva a proponer el siguiente mandato a favor de la vida digna. Es un mandato que surge de nosotras mismas, Â es nuestra voz la que habla.

Este mandato está dirigido a las autoridades públicas para que den cumplimiento a la normatividad internacional y nacional referida a nuestros derechos, y a la sociedad en su conjunto para que incorpore en su seno pautas antidiscriminatorias en relación al VIH/SIDA. Además, es una invitación a las organizaciones de mujeres viviendo con VIH, a las organizaciones no gubernamentales, sociales y populares para que lo incorporen en sus agendas de trabajo y nos acompañen en la construcción de este sueño.



 NOSOTRAS, LAS MUJERES, NIÑAS Y ADOLESCENTES VIVIENDO Y CONVIVIENDO CON VIH/SIDA
DESEAMOS:


Una sociedad que nos acompañe en nuestros procesos de exigibilidad de derechos, una sociedad que nos acompañe, y un Estado que nos garantice una vida digna.
Que la sociedad y el Estado entiendan que el VIH/SIDA no mata, que lo que mata es el rechazo y la discriminación.
Un modelo de salud que comprenda nuestra realidad, nuestras diferencias, y garantice de manera integral y con enfoque diferencial, nuestro derecho a la salud y a la vida.
Un modelo de educación que transforme la sociedad que nos estigmatiza y nos excluye.

NOSOTRAS, LAS MUJERES, NIÑAS Y ADOLESCENTES VIVIENDO Y CONVIVIENDO CON VIH/SIDA
EXIGIMOS:


1. El compromiso inmediato de las autoridades públicas con el reconocimiento de los derechos de las mujeres en situación de pobreza, mujeres urbanas y rurales, que vivimos y convivimos con VIH/SIDA, sin importar la condición sexual, étnica, religiosa o si trabaja ejerciendo la prostitución.
2. Formación y capacitación sobre nuestros derechos dirigida a la sociedad en su conjunto, a las instituciones públicas y privadas, al sector judicial y a las organizaciones de mujeres viviendo con VIH/SIDA.
3. El derecho a participar en los espacios de toma de decisiones que nos afectan, así como que se consulten con nosotras las políticas, programas y asignación recursos dirigidos a la población afectada.
4. Acceso y atención integral, de calidad, oportuna, continua, gratuita y digna, prestada por profesionales y personal de salud con formación y experiencia en la atención del VIH.
5. Que se diseñe e implemente una guía específica de atención integral para las mujeres que viven con VIH/SIDA.Â
6. La vinculación de redes sociales de apoyo para mujeres viviendo con VIH/SIDA a los programas de atención integral.
7. Acceso a la información actualizada y precisa sobre los derechos humanos integrales y las problemáticas y situaciones que nos afectan de manera particular.
8. Apoyo de tipo económico y técnico, suficiente y adecuado, para desarrollar las redes, las organizaciones y los grupos de apoyo conformados por mujeres viviendo VIH/SIDA.
9. Que las instituciones públicas y privadas incorporen mecanismos contra la discriminación. Que las entidades responsables están en capacidad de darnos respuestas efectivas frente a nuestras necesidades. Que las autoridades impongan las sanciones disciplinarias y legales a que haya lugar.
10. Respeto absoluto a la confidencialidad del diagnostico por parte de las instituciones y prestadores de servicios de salud.
11. Que el Estado genere y promueva el trabajo digno y acorde con nuestras necesidades, vinculándonos a proyectos productivos y a programas de acceso al trabajo orientados por los gobiernos locales, en alianza con las organizaciones de mujeres.
12. Que el Estado genere y promueva políticas destinadas a la garantía del derecho a la educación, a la vivienda, a la alimentación y a la recreación de nosotras y de nuestras familias.
13. Compromiso de la sociedad y de la empresa privada en el desarrollo de las políticas y programas de salud, educación, empleo, vivienda, alimentación y recreación.
14. Que todas las políticas y programas sean continuos y suficientes. Que todos los recursos que se destinen para ellos tengan una adecuada veeduría local, regional y nacional donde participen las organizaciones de mujeres viviendo con VIH/SIDA.
15. Promover la investigación y la socialización de los resultados de estudios sobre condiciones y particularidades de las mujeres viviendo con VIH/SIDA, con énfasis en la garantía del derecho a la salud.
16. El rechazo a cualquier intento de expedir una norma que atente contra el derecho al libre desarrollo de la personalidad y contra los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres viviendo con VIH/SIDA.
17. Reconocimiento especial a los derechos humanos integrales y acciones específicas de política pública, dirigidas a las mujeres viviendo con VIH/SIDA que están en prisión, con problemas de abuso de sustancias, trabajadoras sexuales y lesbianas.
18. El derecho a ser respetadas y apoyadas en nuestra decisión sobre la reproducción y sobre el derecho a tener o no tener hijos o hijas.
19. Que no se viole el derecho al cuidado, la crianza, la educación y la atención de nuestros hijos e hijas. Siempre prevalece el derecho de la madre a estar con su hijo. Que se reconozcan nuestras capacidades y la importancia de nuestro papel como madres.
20. Que se revisen la normatividad y los procedimientos del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar sobre la custodia de los hijos de madres que viven y conviven con VIH/SIDA. Que se vigilen y sancionen todas las conductas irregulares a este respecto.
21. El desarrollo de programas gubernamentales de apoyo al cuidado de nuestros hijos e hijas, en reconocimiento a nuestro rol de cuidadoras de la familia, y de mujeres trabajadoras dentro y fuera del hogar.
22. Que los medios de comunicación ofrezcan información veraz y concreta sobre la realidad de las mujeres que viven y conviven con VIH/SIDA. Que no fomenten la estigmatización y discriminación.
23. Apoyo psicológico, económico, educativo, socio-afectivo y de búsqueda de familia, priorizando el contexto familiar como primera opción, para las niñas y los niños que han quedado huérfanos a causa del VIH/SIDA.
24. Atención psicosocial integral y de calidad para nosotras, nuestras parejas y familias, orientada por profesionales con formación y experiencia en el manejo del VIH/SIDA.
25. Que se reconozca nuestra capacidad como actores claves en el desarrollo de programas institucionales y gubernamentales de prevención y promoción dirigidos a la población afectada por el VIH y a la población de mujeres en general.

maot99@yahoo.es

martes, mayo 11, 2010

Colombia: La dirigente campesina Irene Ramírez, de gira en Alemania...

Fuente: Alba TV
Irene Ramírez, integrante de la directiva de la Asociación Campesina del Valle del río Cimitarra (ACVC), realiza una exitosa gira en las ciudades alemanas de Hamburgo y Berlín.

Como parte de esta actividad destinada a presentar ante la comunidad europea la situación de derechos humanos y los proyectos relacionados con la defensa del territorio y la soberanía alimentaria, Irene se entrevistó con los periodistas Contanza Bandowki y Knut Henkel.

En Berlín, Irene fue recibida por la doctora Verena Erick, encargada para Colombia del Ministerio de Relaciones Exteriores, quien hizo saber que su gobierno está muy interesado en las elecciones de Colombia y en quién va a ser el próximo presidente. Existe mucha preocupación por la criminalización a la que han sido sometidos los defensores de derechos humanos. Se ventiló la posibilidad de programar una reunión con el gobierno colombiano.

En otra reunión, la compañera dialogó con los doctores Alexander King y Heike Ansel, diputados del partido de oposición Die Linke, quienes participarán en la cumbre en Madrid a mediados de mayo por el tema del tratado de libre comercio. Los compañeros están en contra de este tratado, y les pareció interesante conocer la experiencia de la ACVC. Manifestaron su preocupación porque el gobierno colombiano no hace nada para proteger a los defensores de derechos humanos.


Otro parlamentario que recibió a la dirigente campesina es Wolfgang Gunkel, diputado del partido de oposición de los socialdemócratas, quien conoce bastante la situación de Colombia y de la ACVC. Se comprometió a pedir que se aclare la situación de Andrés Gil, que vuelva a funcionar legalmente la Zona de Reserva Campesina y que se aclaren los 16 casos de los "falsos positivos" en la región. En cuanto a los casos en los que ya se está trabajando accedió a escribir una carta para pedir al gobierno colombiano que haya investigación con las ejecuciones extrajudiciales. Está muy interesado y, si va a Colombia, la próxima vez le gustaría conocer a la ACVC y otras organizaciones sociales, ya que cuando viaja como diputado, los contactos son más a través del Gobierno y le interesa conocer la situación de las organizaciones sociales.

En conversación con Alexandra y Christiane de Kolko, Coordinación Colombiana para los derechos humanos, se le contó de la situación de la ACVC. Aseguraron que se va a continuar apoyando para que haya justicia frente a las ejecuciones extrajudiciales y a la Zona de Reserva Campesina.

La gira incluyó también una reunión con Susanne Nitsch, asistente de Annette Hübinger, diputada del partido gobernante de los demócratas cristianos. Preguntó mucho sobre la situación de Colombia. Ella está en contacto siempre con la embajada colombiana en Berlín y con el gobierno colombiano. Ven resultados buenos del gobierno colombiano y la política de la "seguridad democrática", pero tienen claro que en Colombia pasan violaciones de derechos humanos y que el Gobierno debería mejorar en este tema.

La visita de Irene Ramírez hace parte de la actividad internacional de la ACVC, en la cual dirigentes campesinos, además de pedir solidaridad y apoyo para los proyectos que se desarrollan en la región, conocen experiencias de organizaciones sociales de otros países. Estas giras se rotan entre los líderes de la ACVC, de manera que esta experiencia alimente la formación política de las comunidades, y que los dirigentes no se alejen de las comunidades y veredas donde está su núcleo de trabajo.

miércoles, febrero 03, 2010

Colombia-Cauca: Vuelven las cacicas

David Curtidor
Kaos en la Red

Al mejor estilo de Anacaona, Kura Oqllo, Tomasa Tiso, Bartolina Siso, La Gaitana , y tantas heroínas indígenas de América, reviven las cacicas nasas.

Una de ellas es Aida Quilcué Vivas, para quién el movimiento indígena y diversos sectores logramos recolectar en muy poco tiempo, algo más de 56.000 firmas para inscribir su candidatura al Senado de la República en la circunscripción especial indígena.

Con esa capacidad de movilización, y con el cariño y respeto que tenemos por quien tuvo la difícil tarea de dirigir la movilización indígena, campesina y popular más importante de los últimos años (La Minga de Resistencia Social y Comunitaria 2008), no hay duda que ese esfuerzo tendrá un favorable resultado electoral.

Por otra parte está Fabiola Piñacué, quién es la candidata por el POLO al Parlamento Andino. Esta mujer, que hace parte de la Dirección Nacional de ese partido y es conocida por su lucha en defensa de la planta y la hoja de coca, que ha significado fuertes enfrentamientos con la multinacional "Coca Cola", ha despertado la simpatía y el apoyo a su candidatura de amplios sectores sociales y políticos. Augura un triunfo inesperado para una mujer sin dinero o maquinarias políticas que la secunden.

Las cosas están cambiando. Las candidaturas de estas dos valerosas mujeres Nasa, representan la combinación de la lucha social y política, la recuperación de “economías propias” rescatando nuestros productos ancestrales (coca, quinua, etc.), la re-edición de la cosmovisión indígena mirando al siglo XXI, y la participación en lo electoral-institucional para colocar esta forma de lucha al servicio de la soberanía y la integración de los pueblos, construir una democracia participativa y garantizar una amplia inclusión social.

Vuelven las guerreras nativas por los derechos de su pueblo… ¡Vuelven las cacicas!
http://selvasorg.blogspot.com/

martes, agosto 04, 2009

Colombia: Marcha de Mujeres Campesinas "Por Tierra, Soberanía Alimentaria y Dignidad"

Nosotras, mujeres delegadas de diversas organizaciones de mujeres campesinas y de organizaciones campesinas de base a nivel local y departamental, provenientes delos departamentos de Nariño, Cauca, Valle, Caquetá, Tolima, Cundinamarca, Caldas, Boyacá, Santander, Guajira, Magdalena, Altantico, Bolivar, Sucre y de las localidades campesinas del Distrito Capital de Bogotá, con el apoyo y acompañamiento de nuestras hermanas indígenas del CRIC y la ORIVAC, de Movimiento Social de Mujeres Contra la Guerra y por la Paz, la Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz y del Programa Mujeres y Violencias de la Fundación Synergia, la Subsecretaría de Mujer, Géneros y Diversidad Sexualde la Secretaría Distrital de Planeación, y la Gerencia de Mujer y Géneros del IDPAC, La Coordinación Colombiana de Teatro, reunidas en el ENCUENTRO NACIONAL DE ORGANIZACIONES DE MUJERES CAMPESINAS DE BASE, durante los días 31 de Julio al de Agostos de 2009, en la ciudad de Bogotá, compartimos la crítica situación que amenaza nuestras existencia como sector campesino, que ha utilizado la guerra como estrategia para el despojo de nuestras tierras y territorios campesinos; del desestímulo a la economía campesina y del paquete legislativo para un desarrollo rural sin campesinos ni campesinas y, que se han venido imponiendo en estos dos últimos periodos de gobierno, cerrando así una línea de políticas sistemáticas de negación a la realización de una verdadera Reforma Agraria Integral como la única salida para la resolución de conflictos sociales, económicos, políticos, culturales y ambientales. Es decir, soluciones estructurale y que sin duda aportan a la paz con justicia social exigida y aclamada como derecho constitucional y legítimo de nuestros pueblos, comunidades y sociedad en general.



Realizadad que ha tenido unos costos humanos y sociales altos para nuestra vida de mujeres campesinas, en tanto seguimos asumiendo el rol de responsables de la crianza y cuidado de nuestras familias en la mayoría de las veces, solas porque la guerra se llevó nuestros compañeros, el desplazamiento nos dejó sin el trabajo productivo y en la ciudad de cemento. Hoy nos vemos obligadas a vivir del rebusque, viendo así, cómo se destruyen nuestros lazos familiares, se desintegra nuestra producción campesina y se pone en riesgo nuestra identidad cultural campesina, invisibilizadas como sector social campesino en las políticas y programas, así como en los informes de las victimas de esta guerra, la cual ha multiplicado y exacerbado las violencias contra nuestros cuerpos, convertidos en botina de guerra por nuestra permanencia y resistencia en los territorios campesinos.


MOVIMIENTO DE MUJERES CAMPESINAS Por Tierra, Soberanía Alimentaria y Dignidad 3 de Agosto de 2009