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sábado, julio 02, 2011

Italia: despidos exclusivamente femeninos en la empresa Ma-Vib

AmecoPress.- Los despidos exclusivamente femeninos vinculados a la crisis económica que ha llevado a cabo la dirección de una pequeña empresa de la localidad italiana de Inzago han puesto en pie de guerra a los sindicatos en Italia, que denuncian un comportamiento "discriminatorio" por parte de la compañía.

La medida encontró hoy jueves el rechazo en forma de huelga por parte de las trabajadoras de la empresa, la Ma-Vib, dedicada a la construcción de motores para aparatos de ventilación, y del sindicato de metalúrgicos FIOM (dependiente del generalista CGIL).

Las protestas sin embargo no contaron con el apoyo de los compañeros varones de las despedidas, quienes acudieron a sus puestos de trabajo como un día normal.

Según informa en su página web el diario milanés "Corriere della Sera", la empresa contaba hasta ahora con 30 empleados -12 hombres y 18 mujeres-, de las que entre diez y trece serán despedidas.

Para afrontar una caída en la producción, según denuncia el sindicato FIOM, la empresa ha decidido reducir su plantilla aplicando criterios relacionados con el sexo de los trabajadores.

La compañía Ma-Vib mantuvo que las razones utilizadas para seleccionar a las personas que serán despedidas son "objetivas", aunque los propietarios no quisieron hacer declaraciones a los medios de comunicación durante la jornada.

"Las motivaciones de la selección declarada en la sede de Ma-Vib son realmente brillantes: despedimos a las mujeres para que así puedan estar en casa para cuidar a los niños y porque, de todos modos, ellas llevan a casa el segundo sueldo", denunció el sindicato FIOM, que tacha el comportamiento de la compañía de "grosero, ofensivo y discriminatorio".

El consejero regional Giulio Cavalli también se refirió a los despidos femeninos y advirtió de que la decisión de Ma-Vib representa "una peligrosa deriva sexista que no puede y no debe tener lugar en el mundo del trabajo".

"Las motivaciones expuestas como base de la interrupción laboral no son un descuido, están elegidas conscientemente, sabiendo que relegan a la mujer al papel de amas de casa que deciden trabajar por hobby", aseguró Cavalli, quien insistió en que estas palabras "no sólo son un insulto de la época medieval, sino también una señal preocupante de discriminación social".

martes, febrero 15, 2011

Mujeres contra Berlusconi... "100% italiana, 0% berlusconiana"

voanoticias.com
Mujeres y hombres convocaron ayer 280 manifestaciones en contra de una política de género discriminatoria en Italia.
Centenares de mujeres italianas salieron a las calles para protestar contra las políticas de género discriminatorias y la imagen que el primer ministro Silvio Berlusconi está dando de la mujer.

Las ciudades de Italia fueron testigos de las manifestaciones convocadas a lo largo de todo el país en las que las mujeres reclaman una igualdad de género y un remedio para la afrenta de Berlusconi, de quien consideran que sus aventuras amorosas con jóvenes humillan a todas las mujeres y degradan la identidad femenina.

Berlusconi afirmó que “las mujeres saben cuánta consideración tengo por ellas, siempre me he comportado con ellas con gran atención y respeto, en mis empresas y en el Gobierno", ha dicho. "Siempre han sido mejores en el colegio, son más inteligentes, mejor preparadas, más responsables. Siempre he intentado que cada mujer se sienta especial".

Más de 100.000 mujeres y hombres italianos buscaban ayer en las calles un cambio social que permita a la mujer salir adelante en un país en el que el paro femenino se eleva muy por encima del que hay entre hombres.


Más allá de la indignación contra las velinas y las polémicas entorno a Berlusconi y sus fiestas privadas, muchas mujeres reclamaron un cambio más profundo que modifique las costumbres culturales del país.

El cavaliere calificó las protestas de "una vergüenza" y "una movilización facciosa, organizada por la izquierda para sostener el teorema judicial". El dirigente de 74 años está siendo investigado por pagos a una joven de 17 años a cambio de mantener relaciones sexuales.

La adolescente, una bailarina de cabaret marroquí, dijo que Berlusconi le dio dinero en efectivo y joyas, pero ambos han negado haber mantenido relaciones sexuales. La prostitución no es un delito en Italia pero pagar a una menor a cambio de sexo lo es.

Más allá de Italia

Desde la diminuta isla de La Maddalena, en Cerdeña, a ciudades como Nápoles, Venecia e incluso París, donde unas 400 personas se reunieron frente a la iglesia del Sagrado Corazón para protestar con sartenes y cacerolas.

En total, se convocaron 280 protestas en varias ciudades de todo el mundo para pedir la dimisión del primer ministro.

En la principal protesta, la Piazza del Popolo en Roma se llenó de madres, hijas y abuelas, además de maridos y novios, para protestar al son de la canción de Aretha Franklin 'Respect'.

sábado, febrero 05, 2011

Las italianas dicen 'Basta'

Sandra Chaher
Artemisa Noticias Italia atraviesa un proceso de degradación moral y exacerbación del machismo liderado por el primer ministro Silvio Berlusconi, pero sostenido por una misoginia estructural. Las mujeres aceleran la rebelión. Hubo una marcha masiva en Milán el 29 de enero y está convocada otra nacional para el 13 de febrero, 'por la legalidad y la dignidad de las mujeres'.

Miles de activistas –fundamentalmente mujeres- están moviendo hilos, haciendo llamadas y preparando pancartas para el próximo 13 de febrero cuando, con epicentro en Roma, una manifestación nacional le dirá 'Basta' a Silvio Berlusconi y a la degradación política y moral en la que sumió a Italia.

Las resistencias comenzaron hace aproximadamente dos años, pero en los últimos meses se intensificaron notablemente. Son lideradas fundamentalmente por organizaciones de la sociedad civil y grupos feministas, aunque en las últimas semanas comenzaron a sumarse partidos políticos y se volvió más activo el compromiso de los medios de comunicación.

El 18 de enero, un grupo de mujeres del Partido Democrático (PD) publicaron la carta 'Señor Presidente, libre a Italia de esta vergüenza' en la que se refieren a la falta de respeto del primer ministro por las mujeres italianas: 'Lo que estamos presenciando excede todos los límites, es una decadencia de las costumbres y la moral pública, a la cual lamentablemente nos han habituado, y que hoy se precipita al extremo de la prostitución infantil'. A la vez, el Secretario General del PD, Pierluigi Bersani, acaba de anunciar que el partido se hará presente en la manifestación del 13 de febrero en Roma.

La directora del diario L’Unitá, Concita Di Gregorio, publicó el pasado 18 de enero un editorial llamado 'Las otras mujeres' que ya recibió decenas de miles de apoyos, en el que dice: 'Sé con certeza que la mayoría de las mujeres italianas no está en línea para el Bunga Bunga. Soy conciente de que la prostitución -como una forma de emancipación de la miseria, e incluso como un medio para acceder a deseos efímeros- es una elección de una minoría, si es que se la puede llamar elección. Por eso, es a las otras mujeres a las que me refiero. Hace dos años que lo hago, pero ahora es tiempo de responder en voz alta: ¿Dónde están, niñas? Madres, abuelas, hijas, sobrinas, ¿dónde están? De izquierda o de derecha, pobres o ricas, del Norte o del Sur, mujeres hijas de un tiempo al que otras mujeres, antes que ustedes, hicieron libre y rico en igualdad de oportunidades, ¿dónde están?'.

Unos días después, el pasado sábado 29, más de diez mil mujeres y hombres se concentraron en la Plaza de la Scala de Milán bajo la consigna 'Recuperar la dignidad' y con atuendos o accesorios blancos. En las pancartas podía leerse 'No quiero pasar por Arcore [la mansión donde Silvio Berlusconi convoca a fiestas sexuales] para hacer política', 'Italia no es un prostíbulo' y 'República fundada sobre la prostitución'.

Berlusconi: la exacerbación de la misoginia

Los reclamos sobre los abusos sexuales del primer ministro, y sobre el cambio cultural y político de Italia a partir de la instalación de un modelo neoliberal machista y denigrante hacia las mujeres, no son nuevos. Pero la copa se colmó con las últimas acusaciones hechas por la Fiscalía de Milán sobre fiestas sexuales con menores de edad y la utilización de la política como instrumento de pago por el sexo obtenido.

A Berlusconi se lo acusa de haber entronizado un modelo basado en el uso del cuerpo femenino, la demonización de la fealdad (o la sobrevaloración de la belleza) y la subordinación de las mujeres. Para los varones la propuesta fue emular al primer ministro: pagar por sexo, abusar de las mujeres y no tolerar disidencias.

'Los escándalos sexuales de estos últimos días son sólo los últimos de una serie desmesurada. (…) Una demanda más que legítima surge en este momento: ¿Quién gobierna Italia mientras el jefe de gobierno y todos sus ministros están empeñados en cubrir las malas acciones de quien ni siquiera es capaz de comprar la credibilidad pública? –se preguntan las Mujeres Pensantes en su reclamo de dimisión al Primer Ministro -. La incapacidad de gobernar de Berlusconi es tal que ya minó la credibilidad internacional de nuestro país: brilla a través de su completa falta de sentido del Estado, la gestión personalista de los asuntos públicos, sus repetidas metidas de pata, y las numerosas acusaciones que tiene como el concurso de extorsión a la mafia y la incitación a la prostitución de menores.'

La inmoralidad de Berlusconi no aparece sólo en sus conductas personales con las mujeres. De su cosmovisión misógina del mundo hizo una cultura política que extendió al Estado como jefe de gobierno y a gran parte de la cultura a través de los canales de televisión de su propiedad. El reclamo que se le hace es por haber transformado a Italia, en sus últimos ocho años de gobierno, en un país en el que el sexo es casi la única herramienta de ascenso político y social para las mujeres, donde ya no existe la meritocracia y mucho menos valores como la honestidad o la decencia, y en el que muchas mujeres ostentan cargos en los tres poderes del Estado por los favores sexuales que ofrecieron. De la mano de esta denigración pública y explotación del cuerpo femenino, la principal causa de muerte en Italia para las mujeres es la violencia de género, es uno de los primeros países en el mundo en consumo de pornografia y trata con fines de explotación sexual, una de cada dos mujeres no trabaja y, cuando tienen a su primer hijo, una de tres abandona el mercado porque no hay guarderías y es mejor que salgan los varones ya que ganan mejor.

Otros indicadores del machismo italiano son señalados en un artículo reciente del diario El País, De España, Las curvas antes que el currículo en el que se dice que, según una encuesta de Eurobarómetro del 2008 'los italianos se sentirían menos cómodos con una primera ministra y el 80% de la población piensa que el hijo sufre si la madre trabaja mientras el pequeño no va al cole'. En la misma nota, la economista de la Universidad de Turín Daniela Delboca afirma: 'Son problemas institucionales y culturales: llevamos 20 años sin políticas serias de conciliación e igualdad y la gente no acepta la efectiva emancipación, en el hogar y en el empleo'.

¿Y los hombres dónde están?

Italia debe hoy a sus mujeres el liderazgo de las manifestaciones contra las conductas inmorales del primer ministro. Si bien los varones acompañan, no están mostrando activamente su rechazo a los gestos y a la política de Berlusconi.

En la cobertura de la marcha del pasado 29 en Milán, Lidia Ravera se dirige directamente a los varones en una columna en la página 3 del diario L’Unitá –del 30 de enero- llamada 'Silencio masculino' : 'Ustedes, que no pagaron a las mujeres, que no estuvieron con menores, que prefieren la calidad a la cantidad, que voluntariamente sumieron el riesgo de relaciones paritarias, que no consideran hacer del sexo una práctica divorciada del amor, de la ternura, de la seducción, ustedes que no son putanieros, por favor, digan algo!'.

Otra periodista del mismo diario, Mila Spicoli, publicó el lunes 31 un artículo llamado 'Las mujeres lo destruirán: la venganza del culo' en el que analiza la responsabilidad de los varones en lo que está sucediendo. '¿Cuántos hombres dicen que el comportamiento del primer ministro ha ofendido a su dignidad? Que ellos son diferentes? –se pregunta- La sospecha es son unos pocos. (…) Un colega español me escribió ‘más que un país de prostitutas y proxenetas Italia es un país de los fornicarios’. ¿A cuántos hombres italianos esta declaración los hizo indignar como a mí? ¿Cuántos, en el fondo, se sienten orgullosos? Creo que el comportamiento sexual de ‘adictos’ es difuso en los ambientes de poder y no es privilegio de un solo partido político.'

Spicoli concluye citando un proverbio: 'Todo hombre es lo que come y el medio ambiente en que vive. La revolución quizá se esté haciendo en la cocina, la están haciendo las mujeres, pero después la deben comer todos, a la luz del sol'.

viernes, octubre 23, 2009

Italia: Mujeres, lejos de la Igualdad de Género...

Miren Gutiérrez* y Oriana Boselli entrevistan a
IVANKA CORTI / Fuente: IPS
En vísperas del 30 aniversario de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés), Italia aún está lejos de alcanzar la igualdad de género.

“Creo que algo está cambiando… Sin embargo, la Convención todavía no es muy conocida en Italia, y lo que ha sido ratificado aún no fue implementado”, dijo Ivanka Corti, ex presidenta del Comité de la CEDAW.

Según el último Índice de Brecha Global de Género, en Europa, sólo la República Checa, Rumania, Grecia, Chipre y Malta tienen mayores brechas de género que Italia. Este país se ubica en el puesto 67 entre los 167 incluidos en el estudio.

La CEDAW fue adoptada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas el 18 de diciembre de 1979, e Italia la ratificó en 1985. Las mujeres italianas constituyen 51,4 por ciento de la población, y 55,8 por ciento de todos los estudiantes universitarios, pero su poder político y económico está muy por debajo de la igualdad.

En el ámbito político se encuentra la mayor brecha, pero también hay discriminación en el mercado laboral, según el informe Mirada a la Educación 2009, publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Según el estudio, tener título universitario beneficia 2,36 veces más a los hombres que a las mujeres en Italia. El promedio para la OCDE, que incluye a 30 de los países más industrializados, es 1,4.

Un cuarto de siglo después de firmar la Convención, Italia está peor en el índice que, por ejemplo, Uganda (en el puesto 43) o Lesotho (16).


En sus informes número cuatro y cinco sobre Italia publicados en 2004, la División de las Naciones Unidas para el Avance de las Mujeres señaló “la baja participación de mujeres en la vida pública y política, (y) la falta de programas para combatir los estereotipos a través del sistema de educación formal y estimular a los hombres a que asuman su justa parte de responsabilidades domésticas”.

El Comité de la CEDAW, cuya principal responsabilidad es apoyar la implementación del acuerdo, llamó a Italia a “adoptar un programa a gran escala completo y coordinado para combatir la propagada aceptación de los roles estereotípicos de hombres y mujeres”.

También recomendó que “los medios y las agencias publicitarias sean específicamente tomadas como objetivo y estimuladas a proteger la imagen de las mujeres como iguales en todas las esferas de la vida, y que se hagan esfuerzos concertados para cambiar la percepción de las mujeres como objetos sexuales y principales responsables de la crianza de los hijos”.

Entonces, ¿qué se ha hecho y qué queda por hacer? IPS habló con Ivanka Corti, quien integró el Comité de la CEDAW por 16 años –cuatro de ellos como presidenta–, sobre la situación de las mujeres en Italia.

IPS: ¿Qué piensa de las cuotas femeninas?

IVANKA CORTI: Estoy totalmente de acuerdo con las cuotas. Estoy a favor de ellas como medida temporal, como establece el artículo cuatro de la CEDAW. Como muestran muchos ejemplos, las cuotas son totalmente necesarias para ganar igualdad en los sectores laborales y públicos. Los países escandinavos son los ejemplos más claros de cómo las mujeres han alcanzado la igualdad en todos los sectores (a través de cuotas). Por tanto, se deberían aplicar tanto en el sector político como el laboral.

IPS: ¿Por qué es tan amplia la brecha salarial en Italia para las mujeres con educación?

IC: Esta situación es causada por varios factores que no son favorables para las mujeres, incluyendo la idea de que las mujeres de ninguna manera pueden llegar a ser tan productivas como los hombres, ya que pueden quedar embarazadas. Esta idea es profundamente errónea, pero todavía dominante.

IPS: ¿Cuáles son los estereotipos sobre las mujeres en Italia?

IC: Debo abrir un paréntesis. Lamentablemente, las recomendaciones del Comité y de la Convención, que Italia ha firmado sin reservas –y subrayo, “sin reservas”—no están siendo implementadas.

En Italia nadie le presta atención a este documento de regulación internacional. Dudo que nuestros parlamentarios sepan que esta Convención ha sido ratificada por todos. En muchos países occidentales, los informes que se han enviado al Comité de la CEDAW han sido antes discutidos en los parlamentos. Esto no sucedió en Italia, nunca.

No veo muchos cambios tampoco después de que las últimas recomendaciones fueron publicadas en 2005. Las recomendaciones del Comité de la CEDAW deben ser publicadas con la máxima publicidad, algo que no se ha visto acá. Ni siquiera el Ministerio para la Igualdad de Oportunidades lo ha reconocido.

Es muy desafortunado, especialmente si piensas que, en comparación, muchos países en desarrollo le dan una gran importancia al documento, que es publicado ampliamente y produce nueva legislación.

IPS: ¿Cómo se cambia la situación en Italia?

IC: Cambiar es cambiar la política, y me temo que los políticos italianos son muy sexistas.

Italia ha retrocedido. La contribución de las mujeres a la cultura y al desarrollo en la modernidad ha sido subvalorada. Y gracias a los medios, persiste la idea de una mujer que es atraída por el poder, por el dinero, que valora más su belleza que su inteligencia y su capacidad profesional.

Estoy horrorizada por el hecho de que no hubo casi cobertura de la predominancia de las mujeres en la entrega este año de los premios Nobel, mientras los italianos estaban más interesados en la elección de Miss Italia.

IPS: ¿Cuál es el primer factor que provoca discriminación en Italia?

IC: Depende de muchos factores: historia, cultura, política, medios y religión. La religión tiene en Italia un papel muy importante, debido a la presencia del Vaticano, con una enorme influencia en la política y en muchos asuntos relacionados con las mujeres.

IPS: Algunos expertos dicen que la lucha contra la discriminación no es una cuestión de dinero, sino de voluntad. De hecho, algunos países de África, como Ruanda y Liberia, y de otras regiones, como Filipinas, parecen confirmar esto. ¿Está de acuerdo?

IC: Basándome en mi experiencia de 16 años en el Comité de la CEDAW, estoy muy de acuerdo. El cambio ha llegado en lugares donde hubo voluntad política, no necesariamente dinero. También, donde hay un fuerte movimiento de mujeres, que presionan en las instituciones políticas, el proceso es más rápido.

Una mayoría de mujeres políticas podrían cambiar la situación. Pero ¿por qué tenemos tan pocas mujeres en la política italiana? España estaba más atrasada que Italia en los años 70 y 80, pero superó a Italia en todos los aspectos. ¿Pueden imaginar una mujer embarazada como ministra de Defensa pasando revista a las tropas en Italia?

En Italia tenemos una ministra de Ambiente. No he visto que ella esté involucrada con otras mujeres, que tienen una mayor respuesta a los problemas ambientales. Las mujeres en el gobierno no tienen ninguna política “sensible al género”. Hay dos caras de este problema: el acceso al poder y las actitudes dentro de esas oficinas.

IPS: ¿Podría cambiar la situación un uso diferente de los medios?

IC: No puedes regular lo que difunden los medios, porque eso limitaría la libertad de prensa. Pero está el problema de una cultura que caricaturiza a las mujeres. Debemos cambiar los estereotipos. Cuando emergió este estereotipo, no había muchas mujeres en el mercado laboral ni en el campo científico. En la universidad, hace 30 años, había muy pocas mujeres. Hoy son la mayoría. Nada justifica la persistencia de esos estereotipos.

IPS: ¿Qué ha cambiado en Italia desde la introducción del artículo 51 de la Constitución? ¿Y qué ha sucedido con las recomendaciones del Comité de la CEDAW?

IC: Ha cambiado mucho. La Constitución nació muchos años antes, y es evidente que se han aprobado muchas leyes a favor de las mujeres desde entonces. Cuando se adoptó la Constitución no había divorcio ni aborto ni igualdad en las leyes del mercado laboral. La ley es muy completa, pero lo que falta es la implementación. También falta una verdadera implementación de la Convención.

En cuanto a la política, hay una fuerte resistencia en Italia. Es realmente una lucha por el poder. Pero éste es un fenómeno extendido, con pocas excepciones, en todo el mundo. No obstante, cuando pienso en España siento envidia. Cuando estábamos aprobando leyes a favor de las mujeres aquí, ellos tenían dictadura. Y hoy allí las mujeres y los hombres se sientan en el parlamento, en el gobierno y en todos los sectores de responsabilidad pública en iguales términos.

La verdadera democracia no es posible si las mujeres están excluidas.

*Miren Gutiérrez es editora en jefe de IPS.

sábado, septiembre 26, 2009

Italia: ¿Dónde están las mujeres? (I)

Por: Miren Gutiérrez y Oriana Boselli / Tomado de: Rebelión
Cuatro ministras en 21 ministerios, 193 parlamentarias en 952 escaños y ninguna líder partidaria. ¿Por qué hay tan pocas mujeres en la política italiana?

"El movimiento feminista en Italia fue poderoso. Pero para que las mujeres participen en política como tales, la propia política debería cambiar", dijo Luisa Capelli, del partido L'Italia dei valori (La Italia de los valores).

"El feminismo italiano influyó la política partidaria, especialmente la de izquierda. Pero ha sido marginado a tal punto que, si una se identifica como feminista, la miran con desconfianza", agregó.

Capelli, quien también dirige Meltemi Editore, una firma editorial dedicada a publicaciones sobre ciencias sociales, ha reflexionado mucho sobre la débil presencia de las mujeres políticas en Italia.

"Han sido años de exponer los cuerpos de las mujeres y de menospreciar cotidianamente sus talentos", dijo a IPS en una entrevista


Y éste es el resultado del vilipendio sistemático a lo femenino en la televisión, sostuvo.

"Por lo menos dos de nuestras ministras han sido elegidas porque su presencia complace sexualmente al primer ministro (Silvio Berlusconi)… ¿Por qué deberíamos conmocionarnos? Cuando hace dos años una estudiante le pidió que la aconsejara sobre su futuro, él le sugirió que se casara con un hombre rico", señaló Capelli.

Chiara Volpato, profesora de psicología social en la Universidad Milán-Bicocca, ve "factores históricos" en este aparente callejón sin salida.

"El desarrollo democrático de Italia se vio interrumpido por 20 años de fascismo. El machismo del régimen se tradujo en leyes que redujeron aún más los derechos de las mujeres. Por ejemplo, se les prohibió enseñar filosofía e historia, considerados estudios superiores", explicó.

Pese a esto, las mujeres desempeñaron un rol clave en la lucha contra el fascismo, y abrieron sus propios espacios sociales y políticos, como el derecho al voto en 1946 y las leyes de divorcio, aborto y planificación familiar en los años 60 y 70.

"Pero este impulso se desvaneció en los años siguientes, mientras que la falta de ideas e iniciativas fue reemplazada por la televisión comercial berlusconiana", dijo.

El primer ministro Berlusconi controla alrededor de 90 por ciento de la televisión italiana, a través de su imperio mediático Mediaset y de la televisión estatal RAI. También controla empresas editoriales y otros medios de comunicación.

La televisión de Berlusconi "ha diseminado una cultura basada en la valoración obsesiva del cuerpo femenino. Ha impuesto un modelo de mujer superficial, cuya función principal es decorativa, un objeto. Una mujer que no existe por ella misma sino a través de los ojos de los hombres… Este modelo existe en otros países, pero aquí es el único modelo que ofrecen los medios masivos", enfatizó Volpato.

Italia, uno de los miembros del Grupo de los Ocho países más poderosos, se ubica hoy al final de la lista de naciones europeas en el Informe Global de Disparidad entre Géneros 2008, publicado por el Foro Económico Mundial. En Europa, solamente la República Checa, Rumania, Grecia, Chipre y Malta tienen brechas peores entre mujeres y hombres.

Negar a las mujeres el acceso al poder es un "derroche estratégico", dijo Saadia Zahidi, coautora del informe, en una entrevista previa con IPS.

"El sistema se beneficia con más diversidad en la elaboración de políticas" cuando más mujeres tienen acceso a la política, señaló.

Zahidi citó una investigación realizada por Esther Duflo, del estadounidense Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), y Rohini Pande, de la Universidad de Harvard, que analizó las cuotas de género en los concejos de aldeas indias e identificó los casos en que el liderazgo estaba predominantemente en manos de las mujeres o de los hombres.

Cuando las mujeres lideraban, una porción mucho mayor del presupuesto local se asignaba a educación y salud. Y cuando conducían los hombres, había más fondos destinados a productos de consumo, defensa y automóviles.

"En el parlamento (italiano), los hombres de más de 50 años ocupan el 55% de todos los escaños, aunque constituyan apenas el 17% de la población", dijo Anne Maass, profesora de psicología en la Universidad de Padua.

"Esta concentración de poder genera riesgos, al reducir artificialmente la variedad de temas confrontados y las soluciones propuestas", agregó.

"Los estudios psico-sociológicos muestran que las mujeres están más inclinadas a compartir valores democráticos como la igualdad, la responsabilidad social y la protección ambiental, y son menos propensas a aceptar una estructura jerárquica en la que un grupo domina a otro y las minorías no son respetadas", dijo Maass.

Para Capelli, "no sólo es una cuestión de incluir temas que sean caros a las mujeres".

"A partir de mi experiencia como profesora universitaria, sé que las mujeres hablan de modo diferente ante otras mujeres. Confrontadas solamente por hombres, probablemente cambiarán su enfoque. Una mayor presencia femenina es una manera de garantizar que las mujeres ofrezcan lo mejor de sí mismas", dijo.

Las mujeres constituyen el 51,4% de la población italiana, y el 55,8% del estudiantado universitario. Pero su poder político y económico está muy por debajo de las líneas de igualdad.

Según el Informe Global de Disparidad entre Géneros, Italia se ubica en el puesto 67 de 130 países, en términos de salud, educación y acceso a poder económico y político para las mujeres. Noruega es el número uno, con la menor brecha entre hombres y mujeres.

Si se examina solamente la cuestión del acceso al poder político, Italia se desempeña mejor, situándose en el puesto 46. Sin embargo, esa posición todavía está por debajo de países como Bangladesh (13) y Mozambique (17), y mucho peor que la mayoría de sus pares europeos.

Los italianos se sienten menos cómodos con las mujeres líderes que los europeos promedio, según la encuesta Discriminación en la Unión Europea 2008, publicada por el Eurobarómetro.

Maass piensa que los prejuicios contra las mujeres son parte del problema, más amplio, de la discriminación. "Esto no sorprende si se piensa en la propaganda sistemática de sexismo, racismo y homofobia a la que los italianos han estado sometidos en la televisión durante más de 15 años", dijo.

"Pero también es verdad que, en términos absolutos, la mayoría de la población no tiene problema con que una mujer sea jefa de Estado, según el Eurobarómetro, en contraste con los partidos, que postulan a pocas mujeres", señaló.

"En 63 años de república, ninguna mujer fue presidenta de un partido, o primera ministra o presidenta; ninguna mujer ha estado a cargo de ninguno de los cuatro ministerios más importantes (Relaciones Exteriores, Economía, Asuntos Internos y Defensa). Así que son los partidos, y no la gente, los que tienen un problema con el liderazgo femenino", agregó.

En junio, durante las elecciones europeas, apenas el 19% de los candidatos elegidos fueron mujeres (solamente Chipre, Malta y Polonia tuvieron una peor representación femenina, según el Instituto Nacional Italiano de Estadísticas).

Capelli fue candidata, pero no resultó elegida.

"En las listas de L'Italia dei valori, alrededor del 30% de los candidatos eran mujeres. Pero de nuestros siete europarlamentarios elegidos, solamente una es mujer. Éste también es el caso de otros partidos, o peor. Es un completo desastre… (Como candidatas), aunque no fuéramos discriminadas, nuestros partidos no nos ubicarían en los mejores puestos para ser elegidas", sostuvo.

Durante mucho tiempo, Capelli estuvo en contra de las cuotas. "Pero a partir de mi experiencia en la universidad he comprendido que los números hacen la diferencia", dijo.

"En Italia, la ley establece que la presencia femenina en las listas de los partidos no debería ser inferior al30%, pero las mujeres no son elegidas. Raramente lideran esas listas. Debería reconsiderarse la presencia de mujeres dentro de las instituciones", bajo la forma de cuotas, planteó.

Maass también cree que el hecho de que menos del50% de la población controle más del 80% de las instituciones "requiere una intervención correctiva", estableciendo cuotas.

Para Maass, el método más efectivo es aplicar el principio de alternancia de las llamadas listas "cremallera" o listas trenzadas, en las que un candidato hombre siempre es seguido por una candidata mujer o viceversa.

"Pero esto nunca ocurrirá en Italia", agregó, porque las mujeres que podrían promover esta medida en el parlamento son una cantidad ínfima y se enfrentan a la oposición de la mayoría masculina.

Cuando se trató de aprobar una modesta cuota del 30% en 2006, el intento terminó en insultos como los de Pippo Gianni, de la poderosa Unión Demócrata-Cristiana, quien emitió su famoso "las mujeres no deberían rompernos las pelotas".

Según Capelli, hay mucho más por cambiar dentro de la política. "Un sistema que no recompensa los méritos, sino la capacidad de moverse en una estructura masculina de poder solamente castiga a las mujeres", dijo.

"Para mí, la política es la capacidad de negociar y transformar los principios en acciones colectivas. Si se la reduce a una mera lucha de poder, solamente hay un grupo que tiene los recursos para llevarla a cabo. Y no son las mujeres", aseguró.

* Miren Gutiérrez es editora en jefe de IPS. Éste es el primero de una serie de dos artículos sobre las mujeres en la política italiana.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=93395