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domingo, junio 03, 2012

El ciberpoder de las mujeres de hoy

AmecoPress.- Ya no es cosa del futuro: las nuevas tecnologías se están convirtiendo en la arquitectura de nuestras vidas. Dieron el salto del espacio de trabajo a la vida personal, y ya nos acompañan a todas partes a través de los dispositivos móviles. Parece, pues, que una infinidad de nuevos servicios tecnológicos construirán nuestra existencia en un futuro cercano.

Pero, ¿quiénes diseñan los programas y aplicaciones que utilizamos?, ¿quiénes determinan cómo y en qué utilizamos la tecnología? De una forma abrumadora, los hombres. Tal como muestra el proyecto de investigación ciberfeminista LelaCoders en su último informe (2011), solo el 10% de los programadores son mujeres.

Sin embargo, dentro de ese pequeño porcentaje hay mujeres que están cambiando mucho más que la industria informática. Programadoras, hackers, activistas: todas ellas coinciden en que no basta con utilizar la informática, hay que crearla. La premisa es sencilla: si la tecnología va a construir el mundo en el futuro, las mujeres deben construir la tecnología. La participación femenina en el desarrollo informático es vista como una gran oportunidad, ya que puede suponer una redistribución del poder entre géneros.

¿Quiénes determinan cómo y en qué utilizamos la tecnología? De una forma abrumadora, los hombres. Las mujeres están en clara minoría en el desarrollo tecnológico, sin embargo, no siempre fue así.

En España, hasta la década de los noventa había muchas mujeres matriculadas en Ingeniería Informática en comparación con el resto de los estudios científicos. A pesar de estos inicios prometedores, la tendencia se truncó hace unos 20 años y sigue en descenso, también a nivel europeo. Incluso en Estados Unidos se han iniciado investigaciones para averiguar por qué ellas, que se habían introducido con fuerza -llegaron a representar el 37% de las licenciaturas otorgadas-, emprendieron un éxodo de los estudios informáticos partir de 1984.

Eva Cruells, psicóloga e investigadora de los colectivos Donestech y LelaCoders, explica que una de las causas es la falta de referentes: "En parte, si no hay más mujeres en la formación tecno-científica es debido a la invisibilización de figuras femeninas en la historia de la informática. Además, se sigue lanzando el mensaje de que las mujeres no son buenas en ciencias".

Un pasado como precedente

Es cierto que la historia de la ciencia informática esconde grandes hazañas femeninas. Por ejemplo, sin la aportación de una joven del siglo XIX los ordenadores no serían tal y como los conocemos. Nacida en Inglaterra en 1815, Ada Lovelace, hija del poeta Lord Byron, se convirtió en la primera programadora del mundo al hallar la solución para que la histórica ’máquina de calcular’ de Charles Babbage, considerado el padre de la computación, pudiera funcionar: ella diseñó el sistema perforador con el que se pudieron realizar las primeras tablas de cómputos.

Sin embargo, en la actualidad son otros los motivos que ahuyentan a las mujeres de la informática reglada. Spideralex, ciberactivista e investigadora en LelaCoders explica que uno de ellos es la aparición del estereotipo del nerd (lo que aquí llamaríamos friki): "En los años ochenta las primeras películas sobre hackers muestran a chicos con acné encerrados en su habitación intentando penetrar en el Pentágono. La cultura nerd tiene un eje muy masculino, y eso ha generado un rechazo en las mujeres".

La industria informática cada vez absorbe a más profesionales autodidactas. El autoaprendizaje, según Spideralex, no permite que las mujeres puedan avanzar en iguales condiciones: "El ’Do it yourself’ está muy bien, pero requiere tiempo libre, y como las mujeres no lo tienen, exploran menos las tecnologías".

De todas formas, esta autonomía en el aprendizaje informático, vinculada a la cultura hacker, es la misma que está permitiendo que las mujeres interesadas se instruyan en el uso de herramientas avanzadas y desconocidas para la inmensa mayoría de los usuarios, es decir, que se conviertan en expertas. A través de foros y listas de correo, los colectivos hacker forman auténticas universidades libres, vivas y a distancia.

Su máxima es compartir conocimientos y enseñar a las personas novatas. Todo ello, sin duda, conforma una realidad nueva para las mujeres: la Red se presenta como un lugar en el que parten de la misma casilla de salida que los hombres, y donde se mueven en un plano a priori no discriminatorio, ya que también pueden diseñar su propia personalidad: su nombre, su género, su avatar...

En el mundo físico, los lugares destinados al aprendizaje informático colaborativo son los hacklabs (laboratorios hacker), que en España tuvieron especial efervescencia a partir del año 2000, cuando se celebró en Barcelona el primer Hackmeeting (encuentro internacional de hackers y activistas) del Estado.

Todo lo que sabe la programadora y administradora de sistemas Tatiana de la O lo ha aprendido en espacios similares. Vive en Calafou, una antigua colonia industrial abandonada en la Anoia (Cataluña), junto a una pequeña comunidad autogestionada. Tatiana fue administradora del nodo gibraltareño (el primero transcontinental), de un hito de la historia de la Red: Indymedia.

Esta web apareció en Seattle (EE UU) en 1999 durante las movilizaciones contra una cumbre de la Organización Mundial del Comercio que dieron lugar a lo que hoy conocemos como movimiento antiglobalización. Indymedia se convirtió en el primer portal en el que las personas usuarias podían publicar sus propias noticias y convocatorias, y supuso una revolución entre los movimientos sociales de la época: "Saber crear tu propia tecnología te da poder".

Tatiana ha colaborado con innumerables proyectos, desde audiovisuales hasta reivindicativos, aportando su conocimiento para que sean independientes y viables. Pero también trabaja para defenderse de la tecnología, y ayuda a los demás a hacerlo: "La tecnología también nos jode: rastrean cómo navegamos para vendernos lo que quieren, se quedan con nuestra información en el correo y en las redes sociales. He enseñado a amas de casa y a granjeros, es cuestión de supervivencia".

Tatiana explica que cada vez se extiende más la conciencia sobre nuestra exposición al poder: "En Inglaterra, durante los disturbios de 2011 detuvieron a ciudadanos por enviar mensajes con la Blackberry, y la gente empezó a preguntar por aplicaciones indetectables", es decir, programas no controlados por empresas que acceden a las peticiones de los gobiernos para que les entreguen los datos de sus usuarios.

La tecnología ’N-1’

Un ejemplo de este tipo de tecnología es N-1, una red social (como Facebook) pero no comercial, surgida al calor del 15-M por parte del colectivo Lorea, del que forma parte Spideralex: "Su uso no era tan fácil, pero cuando la gente vio que había sido creada por personas del movimiento, nos hicieron llegar dinero para pagar más servidores".

Actualmente N-1 tiene más de 41.000 usuarios. Tatiana cuenta que durante el tiempo en que vivió en Holanda vio a muchas mujeres acostumbradas al poder: "Profesoras, investigadoras. En España no veo muchas mujeres así. No se trata del poder de Margaret Tatcher, sino del de Marie Curie". Es el poder del conocimiento, de la experimentación, para el que cree que no se educa a las mujeres: "Nos enseñan a buscar la educación formal, a no confiar en nosotras mismas, y eso frena la experimentación tecnológica en nosotras. Por ejemplo, ellas me preguntan cuándo daré un taller sobre tal cosa, y ellos me preguntan directamente cómo hacerlo".

El negocio de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) está en alza, y es probable que las necesidades de la industria por satisfacer a un mercado que representa la mitad de la población mundial exijan cada vez más mujeres en su desarrollo. En algunos países emergentes como la India, Vietnam, Tailandia, Filipinas, Singapur y Malasia, las mujeres matriculadas en Ciencias Informáticas ya superan a los hombres.

Europa va en retroceso en cuanto a licenciadas

A pesar de tener 800.000 puestos técnicos por cubrir en la actualidad, Europa va en retroceso en cuanto a licenciadas. A veces, incluso las chicas que han nacido para ello necesitan un golpe de suerte para terminar estudiando informática. Es el caso de Silvia, que estudia Desarrollo de Aplicaciones Informáticas en Sabadell. En su habitación, diminuta, tiene un servidor propio, un montón de destornilladores y un surtido de componentes informáticos almacenados en varias cajas: "Siempre me ha gustado abrir las cosas para saber cómo funcionan. Mis amigos me traen móviles, discos duros, portátiles. Los abro y los reparo. Soy feliz haciéndolo, así que no cobro".

Al principio Silvia se matriculó en Psicología en una universidad a distancia, ya que tenía que trabajar para pagársela: "Encontré un curro como reparadora de móviles. Estuve allí dos años, me encantaba". Fue su compañero de mesa, que estudiaba Administración de Sistemas, quien la convenció de seguir sus pasos al comprobar sus aptitudes innatas: "¿Dónde me he metido?, me pregunté".

Silvia sueña con tener su propia empresa de videojuegos, y a pesar de considerar que tiene el mismo nivel que sus compañeros, cree que el mundo laboral será distinto: "Siempre piensas que no van a confiar en ti. En las entrevistas las mujeres tenemos que demostrar potencial, esforzarnos para que vean que podemos llegar más lejos de lo que ahora somos". En su clase, ella y otra chica son las únicas mujeres.

Para algunas de nuestras protagonistas Internet es un arma afilada, no violenta, que consigue algo más importante que la victoria: en cada una de sus acciones virtuales la comunidad a la que pertenecen se amplía en forma de red, haciéndose cada vez más fuerte. La periodista especializada en temas de género Montserrat Boix vio que una fructífera alianza podía surgir entre el feminismo y las herramientas informáticas, dando lugar al Ciberfeminismo Social, término que ella misma acuñó.

En 1997 Montserrat fundó Mujeres en Red, un portal que se ha convertido en uno de los principales nodos en defensa de los derechos de las mujeres en nuestro país: "¿Vamos a desaprovechar todas las posibilidades que las redes electrónicas nos ofrecen como herramienta de transformación social?", cuestiona.

La cuestión social activa

El 15-M, un movimiento vehiculado a través de las redes, está haciendo que muchas mujeres utilicen la tecnología para intervenir en la realidad. Para Montserrat ha supuesto un avance que tampoco hay que desaprovechar: "Estamos en un momento muy bueno. He visto carteles que decían ’La revolución será feminista o no será’, se habla en femenino genérico. Hay que reforzar toda esa práctica con teoría. Y eso solo es posible aceptando que estamos discriminadas, algo que a las jóvenes no les gusta demasiado".

Entre las campañas más significativas de Mujeres en Red está ’Todas somos Tani’, con la que en el año 2000 se consiguió el indulto de Teresa Moreno Maya, una mujer gitana condenada a 14 años de prisión por matar a su marido a pesar de haber sido víctima de malos tratos.

Compartir información sin ánimo de lucro es un derecho por el que muchos internautas consideran que hay que luchar. Para algunos, Amparo Peiró es una de las primeras piratas de películas de España. Para otros, alguien que representó en nuestro país el cambio de una industria que se empezaba a evidenciar a nivel global.

A través del portal de descargas Animersion, Amparo empezó a trabajar para compartir estrenos de cine en Internet: "En ese momento no sabíamos nada de leyes ni de propiedad intelectual. Empecé a convertir películas originales por mis sobrinos, que querían verlas una y otra vez". Amparo acabó siendo una de las administradoras de la web, que llegó a registrar 150.000 usuarios.

Aquello me enganchó. Invertíamos nuestro tiempo en ir a los cines en busca de los mejores audios, sincronizarlos con las películas originales, traducir los subtítulos y gastábamos nuestro dinero en servidores en Francia. Jamás tuvimos publicidad ni ánimo de lucro". Ese fue el motivo por el que, después de la denuncia de la editorial Planeta Crédito, el caso de Animersion se sobreseyó. Para Amparo piratear era una labor social: "Me empezaron a escribir personas sordas y sin movilidad. Gente que no tenía dinero para ir al cine o padres que querían que sus hijos aprendieran inglés y no podían pagar clases particulares, me daban las gracias".

Después del cierre voluntario de la web en 2008, Amparo decidió seguir luchando contra la Ley Sinde-Wert desde el Partido Pirata. Hoy también colabora con la plataforma Teledetodos, en defensa de la televisión pública: "Todo forma parte de un mismo entramado. Hay que evitar que controlen todos los medios, esa es nuestra lucha".

A raíz de sus investigaciones, tanto Spideralex como Eva Cruells opinan que las tecnologías desarrolladas por mujeres ofrecen algunas peculiaridades: "Ellas utilizan la tecnología de un modo práctico, para transformar y mejorar la vida según las necesidades sociales", explica Cruells. Spideralex cree que en los hombres a menudo interviene el ego y el amor por la tecnología en sí misma, aunque no tenga una aplicación útil en la vida real.

Blackhold y Guifi.net

Blackhold es una hacker que, después de un ERE en la empresa para la que trabajaba, decidió invertir su tiempo en colaborar con una red inalámbrica abierta, libre y neutral que aportara más ventajas que la ADSL que contratamos con las grandes empresas de telecomunicaciones. Guifi.net es una red inalámbrica ciudadana. Cualquier persona puede colocar una antena para captar la señal en su zona, y de ahí, proveer y difundir el servicio de Internet entre sus vecinos.

Como Tatiana, Blackhold también cree que una red que no dependa de grandes empresas asegura la libertad de los ciudadanos: "Hemos visto lo que sucedió en Egipto, les cortaron Internet para que no pudieran usar las redes sociales. No podemos permitir algo así". Por ese motivo, Blackhold se dedica a tiempo completo a difundir el proyecto, que ya se ha extendido desde Cataluña al resto de la Península alcanzando los 16.500 nodos operativos, entre los cuales hay muchas poblaciones rurales que para las multinacionales no resultan rentables.

A lo largo de su trayectoria, Blackhold también ha aportado su experiencia a otros colectivos, y dice no necesitar reconocimiento: "No me gusta ser líder, pero he ayudado a que muchos proyectos salgan adelante. Soy como una abeja que lleva el polen de aquí para allá. Para mí, la ética hacker consiste en esto, en ayudarnos unos a otros, y el hacktivismo, en recordarle a alguien que hay unos derechos que debe respetar, también en la Red".

Fotos: Archivo AmecoPress. 1. Logo de LelaCoders. 2. Montserrat Boix, fundadora en1997 de Mujeres en Red.

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martes, febrero 14, 2012

Internet acorta las distancias en la brecha de género

Fuente: SM - SEMLAC
Internet permite difundir las ideas del movimiento feminista en todo el mundo y propicia la participación social, el empoderamiento y el intercambio de las mujeres.
Sin llegar a ser la panacea de la democracia mediática, internet se ha convertido en un medio eficaz para difundir las ideas del movimiento feminista en todo el mundo, al tiempo que propicia la participación social, el empoderamiento y el intercambio de las mujeres.

Desde los blogs y las redes sociales como facebook, twitter, youtube, entre otras, es posible difundir los mensajes no sexistas y las ideas de las personas que luchan contra las discriminaciones de género.

Para la periodista vasca June Fernández, las mujeres podemos influir desde internet y este puede ser un método efectivo para la movilización. Sin embargo, no se puede perder de vista que quienes tienen más voz siguen siendo los que parten de un discurso machista, patriarcal y sexista, y son ese tipo de contenidos los mejor posicionados.



Durante una conferencia sobre las potencialidades y riesgos de las nuevas tecnologías de la información para las mujeres, impartida en la Editorial de la Mujer de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), la directora de la revista digital feminista Pikara Magazine advirtió que los hombres maltratadores utilizan estas tecnologías para reproducir la violencia y es típico entre los jóvenes tomarlas como arma para victimizar a sus novias.

La plataforma facebook sirve a los hombres para monitorear con quién se relaciona su pareja, información que puede servir para el acoso y la extorsión. Además, se tiende a utilizar como amenaza el colocar fotos o videos comprometedores en internet.

Asimismo, el acoso escolar y la pornografía infantil se están llevando también a la red, pues esta encubre mejor a los victimarios.

La pornografía ofrece un modelo de sexualidad para la juventud y se ha convertido en referente para dominar el cuerpo de las mujeres. "Las jóvenes aprenden que tienen que ser un objeto para los otros, comparan los cuerpos de las actrices porno con los suyos y quieren cambiarlos", señaló la joven investigadora.

Algo a tener en cuenta es que internet funciona también como escenario para generalizar los nuevos machismos organizados. Fernández clasifica como "machismo zafio" aquel que aparece en foros y comentarios de la red, periódicos provinciales y otros espacios con el objetivo de descalificar todo discurso transgresor a las ideas racistas, homofóbicas y machistas.

Una tendencia alarmante son los blogs posmachistas, aparentemente dedicados a promulgar la igualdad, pero en realidad interesados en deslegitimar al feminismo, presentándolo como un movimiento que busca la supremacía. "Se nos llama femilistas o feminazis, como si pretender la igualdad fuera lo mismo que invadir Polonia", advirtió Fernández.

Voces femeninas en la web

Desde su blog y facebook personal, June Fernández ha experimentado la efectividad de estas herramientas para denunciar el machismo. Al comentar desde un post una experiencia de acoso telefónico, la reportera logró más de 30.000 visitas, más de 800 comentarios y la agregaron en Facebook y Twitter alrededor de 600 personas.

Entre las ventajas que reconoce en Internet, Fernández señala el libre acceso a la información y la posibilidad de interactuar con personas que tienen los mismos intereses y preocupaciones. No obstante, aún no existe suficiente confianza por parte de algunas mujeres para abrir sus bitácoras, pues consideran que los temas de los que hablan no interesan a nadie.

Al respecto, se ha acuñado el concepto de democracia digital para visibilizar que, si las mujeres no acceden a internet con igualdad de condiciones, existe un déficit de la democracia.

En España, 44 por ciento de las y los usuarios son mujeres y, aunque la brecha no es abismal, esta se mantiene en todos los países de Europa. "Los hombres acceden más a internet que las mujeres, más a menudo y utilizan aplicaciones más avanzadas", indicó la ponente.

Las estadísticas presentan que ellas suelen buscar información práctica en temas como cocina, salud, educación, trabajo, entre otros; mientras se mantienen más rezagadas en las transacciones bancarias y la descarga de programas informáticos.

Según Fernández, dichas tendencias revelan la inequidad en la educación que reciben niños y niñas en cuanto a la utilización de la tecnología. Además, ellas tienen menos dinero y, por la doble jornada, poseen menos tiempo para navegar en la web.

Las redes sociales reducen la brecha, ya que las mujeres son más del 50 por ciento de usuarios en facebook, tal vez porque este es un medio más cercano a la comunicación interpersonal y las redes de apoyo que, tradicionalmente, hemos utilizado las mujeres, indicó la especialista.

Internet también hace evidente ese techo de cristal que impone el patriarcado. "Existen más mujeres usando blogs, redes sociales y twitter, pero las caras visibles son siempre hombres", reconoció la especialista.

Por otra parte, los ámbitos más populares de los blogs son la informática, la política, el humor y la ciencia, y estos son temas tradicionalmente masculinos.

Cuando las mujeres acceden a estos espacios, son más cuestionadas, tanto por el aspecto como por sus ideas. Es usual que los hombres se ensañen con el físico para deslegitimar la propuesta ideológica.

Para la periodista, Internet presenta un potencial desde el punto de vista de género, tanto para visibilizar como para lanzar campañas contra la violencia y por los derechos femeninos. "Por internet podemos montar nuestros propios medios: redes y agencias de noticias que posibilitan generar contenidos autónomos", destacó.

Entre los aportes personales de haberse convertido en activista desde internet, Fernández reconoció el empoderamiento, el sentirse parte del movimiento feminista, la capacidad de establecer alianzas, la proyección profesional y el prestigio, la autonomía como periodista, la posibilidad de participar en debates de alto nivel y el disfrute individual.

Crear nuevos blogs que reflejen la realidad y los intereses de las mujeres y difundir mensajes feministas desde las redes sociales es también una manera de cambiar el rostro masculino del ciberespacio y luchar por la equidad entre hombres y mujeres, concluyó la comunicadora vasca.


sábado, abril 04, 2009

De la tribuna impresa al ciberfeminismo

Apuntes para una apropiación de la Internet como herramienta política
Elsa Lever M. *
Recuerdo cuando hace más o menos diez años sonaba todavía absurda la posibilidad de la extinción de los medios impresos. Sin embargo, ahora no sólo ya no es absurda, sino palpable. Los periódicos comienzan a enfrentar la fuerte disminución de lectores y anunciantes, pues los primeros prefieren leer contenidos en línea o mantenerse enterados a través de otros medios como la radio y la televisión, y los segundos prefieren invertir en estos otros medios. Una de las soluciones ha sido que los diarios impresos se lancen al ciberespacio colocando sus contenidos en versiones online, donde se han reencontrado con lectores que abandonaron los impresos y, además, se han encontrado con nuevos consumidores.

Por ejemplo, en 2007 un diario de Suecia (Post Och Inrikes Tidningar) decidió retirar su versión impresa, que databa de 1645, para publicar sólo el diario en línea.1 Asimismo, los directivos de Los Angeles Times dieron a conocer una reestructuración del diario para darle a la versión electrónica prioridad por sobre la edición impresa. Y el New York Times vendió su canal de televisión para enfocarse a Internet.2



En México, algunos de los grandes diarios le han puesto cada vez más atención a Internet, mientras sus ediciones impresas han sufrido reestructuraciones que han acabado en reducción de contenidos, de papel, paginación e incluso de personal. En cambio, la versión online es siempre dinámica gracias a los recursos de interacción incorporados como los blogs, chats, foros de discusión y videos.

Negar que el ciberespacio sea ya el escenario de la nueva competencia informativa sólo retardará un proceso en evolución que, al hacerlo, también demorará sus beneficios y ventajas. Por ejemplo, en Internet se puede publicar información casi en tiempo real. El impreso, en cambio, requiere de todo un proceso de edición y producción.

Ahora bien, ¿qué posibilidades tiene el feminismo en este contexto? ¿Puede el periodismo feminista apostar a la red de redes como medio de comunicación y difusión? Mis respuestas son: El periodismo feminista tiene todas las posibilidades para desarrollarse y permanecer en el ciberespacio, y éste no sólo representa un medio de comunicación y difusión, sino también un medio para el activismo y la acción política desde el género y el feminismo.

Desde mi experiencia como creadora de una ciberpublicación periodística feminista, puedo afirmarles que la transición de la tribuna impresa al ciberperiodismo feminista no sólo es factible, sino necesaria y cada vez más urgente. Aunque, claro, tampoco quiere decir que estemos partiendo de cero, ya que las páginas web feministas ya tienen años en la red. Sin embargo, ahora hay un fenómeno en este contexto que ha venido a abrir el acceso a la posibilidad de terminar con los obstáculos de género que se nos han impuesto para incorporarnos de lleno y de forma activa a la producción de contenidos. Me refiero a los blogs, también llamados bitácoras o weblogs, que son un recurso mediático del que se han agarrado propios y extraños para la generación, difusión y crítica de contenidos.

La influencia de esta nueva forma de interacción es tal, que si se crea o ya se tiene una revista o diario, ya no basta con la versión impresa. Es casi obligado, dados los nuevos tiempos, crearle su página web o su versión online. Y además, también habrá que añadirle un blog a esa página web, que permita hacer un seguimiento de un tema y la expresión de opiniones de manera inmediata.

Por eso es que, al igual que negarse a arribar al ciberperiodismo es un error, también lo es negarse a introducirse y apropiarse de la herramienta social, periodística y política que representa el blog, pues estaríamos minimizando un medio con alcances que sólo habíamos imaginado.

Es cierto que las investigaciones que se han realizado alrededor de la recepción y de la representación de las mujeres en los medios de comunicación y nuevas tecnologías de la información arrojan resultados todavía adversos. Nos revelan que la reproducción de estereotipos sexistas no cesa; que no hay interés alguno por visibilizar la participación de las mujeres y su poder como agentes sociales en las esferas política, económica, educativa y cultural; que las mujeres en los medios son protagonistas sólo como víctimas, esposas o madres, y no como protagonistas de la vida política y social.

También nos dicen que la violencia contra las mujeres, la prostitución y la pornografía han aumentado a través de la Internet, y que ésta es un arma para consolidar las desigualdades de género, pues pone de manifiesto una brecha digital que no sólo tiene que ver con el acceso a la Internet y frecuencia de uso por parte de las mujeres (en México, del 20 millones 173 mil usuarios, las mujeres representan 42% por ciento),3 sino también tiene que ver con las diferencias en la educación, conocimientos, aprendizaje y organización, condiciones relacionadas con la pobreza y marginación social a las que han estado sujetas las mujeres históricamente,4 y tiene además que ver con la relación de las mujeres con la ciencia y la tecnología, área negada también durante mucho tiempo dando por resultado el estereotipo de mujeres tecnofóbicas. Sin embargo, en la verdad de esos resultados es donde radican los campos de acción del feminismo desde el ciberperiodismo, pero sobre todo desde los blogs como recurso del ciberperiodismo.

Uno de los argumentos más fuertes para explicar la subordinación, discriminación y estereotipos de las mujeres en los medios es su marginación en ellos como propietarias, directoras, editoras, reporteras, periodistas y productoras, y las barreras que tienen que enfrentar para desarrollarse en ellos como el acoso sexual, rutinas creadas por y para los hombres, desigualdades en salarios y reconocimiento, y el techo de cristal.5

Bueno, pues con el arribo a los blogs, al hecho ya no sólo de consumir o intervenir a medias, sino también de producir información, experiencias y conocimientos, las mujeres están despojándose de temores, estereotipos y tabúes. Y esto es así porque sin duda “existe una relación directa entre la propiedad del medio y los contenidos que son producidos”.6

Crear un blog es una de las nuevas formas de conjurar todos estos males, porque de inmediato, en unos minutos, las mujeres pueden volverse dueñas de un espacio en la web desde el cual informar y opinar lo que les parezca mejor. Y en la medida en que más contenidos tengan y se den tiempo para generarlos de manera organizada y comprometida, en esa medida se convierten en directoras, editoras y reporteras de su propio medio. Son ellas frente a la computadora, sin tener que pedir autorización para publicar tal o cual información, con tal o cual enfoque, o con tal o cual extensión.

Ya no hay que esperar a que una autoridad les permita o no imprimirle una visión de género a la información. Ahora, en cualquier momento, en cualquier computadora, pueden contribuir a que las ideas que fluyen en el ciberespacio sean cada vez más propositivas.

La importancia del arribo de las mujeres a las tecnologías de la información, considerando Internet como el medio por excelencia, radica en los valores cuantitativo y cualitativo que representa. Es decir, si hablamos de un avance cuantitativo, quizás no parezca mucho. Tal vez se diga que las mujeres que utilizan Internet, las que editan o colaboran en un sitio web, aún son un porcentaje muy bajo. Sin embargo, considerando contextos y condiciones, en realidad han conseguido una gran presencia en el ciberespacio.

Ahora bien, si hablamos de un avance cualitativo, es todavía mayor, pues esta presencia femenina representa la oportunidad de llevar otra forma de ver y pensar al mundo, si bien no lo garantiza todavía. Es la oportunidad de mostrar otras maneras de pensar; de desmontar los estereotipos de género que no nos permiten crecer como humanidad; de difundir una verdadera forma de vivir en equidad y, con ello, contribuir al cambio social.

Quedarnos con la idea de que estamos de nuevo frente a una tecnología que sirve como instrumento de poder de subordinación, o incluso re-subordinación, sólo fomenta el estereotipo de las mujeres tecnofóbicas. Es decir, como se supone que la tecnología es “campo masculino” e Internet espacio “público”, entonces también se supone que las mujeres deben rechazarlos en automático, condenarlos y confrontarlos. Pero con ello sólo nos estamos negando la oportunidad de apropiarnos de Internet como recurso social, político e incluso económico.

Creo que ese ver a las TIC como instrumentos de perpetuación del poder masculino sobre las mujeres es negar e invisibilizar la participación femenina en la red de redes, y además daña al feminismo porque no permite a las mujeres tomar al ciberespacio como una nueva esfera pública dónde difundir, debatir y construir retos y alcances.

Por todo lo anterior, creo firmemente en la posibilidad de que explorar la red de redes brinda grandes promesas sin precedentes para las mujeres, y más si la labor se impulsa desde el periodismo. Pero es necesario, primero, adquirir una conciencia de género que nos permita detectar necesidades y compromisos; diseñar y gestionar estrategias con perspectiva de género; plantear y difundir un sustento político, para entonces después darnos a la tarea de deconstruir; de desmontar los estereotipos que amplifican las diferencias hasta llevarlas a la desigualdad.

Sin embargo, esta conciencia de género requiere de tiempo, y de paciencia. Porque, como ya lo mencioné, el ciberespacio aún está inundado de inequidades e injusticias. Las mujeres no somos mayoría, ni siquiera la mitad de cibernautas. Y si a eso le agregamos que no todas las mujeres que exploran la red de redes, que administran sitios web, que tienen periódicos electrónicos o gestionan información o negocios, lo hacen con una perspectiva feminista o visión de género, entonces presencia y campo de acción se reducen. El uso de la tecnología por parte de las mujeres ha sido de alguna manera pasivo y temeroso, quizá influidas por su exclusión de otros espacios de poder y toma de decisiones. La tecnología sigue siendo, mayoritariamente, diseñada por hombres y muy pocas mujeres ocupan posiciones de liderazgo en el mundo electrónico.

Por ello es que desde el ciberperiodismo debemos interesarnos en una agenda política, feminista, activista, enmarcada en los derechos humanos y pro-teórica. Mientras no sea así, el resultado será sólo la reproducción y la recirculación carente de crítica de las imágenes sexistas y estereotipadas que se producen tanto de las mujeres como de los hombres.

Creo que estamos justo en un momento en que hacemos esfuerzos individuales en la red. Estamos conociendo la red, y midiendo nuestras capacidades. Estamos, poco a poco, perdiendo el miedo a exponer nuestras ideas y a generar información. Pero aún nos hace falta articularnos entre nosotras, sustentándonos en un ciberproyecto político, feminista, activista.

Pero sin duda, cada vez más nos agrupamos en redes, nos damos tiempo de intercambiar esfuerzos cibernéticos. Conformamos cibercomunidades, conectamos lo distante. Tejemos alianzas en la red, compartimos experiencias y vislumbramos una netopía más factible que utópica. Hemos dado pie a un ciberfeminismo, desarrollado por Donna Haraway y que Sadie Plant utilizó para definir la “cooperación liberadora entre mujer, máquina y nuevas tecnologías". Un activismo feminista que usa a los nuevos medios de comunicación tecnológicos como herramientas políticas.

Participar en grupos, listas o foros de debate y otros sitios de encuentro con perspectiva feminista, así como crear y gestionar proyectos tipo wikipedia o comunidades virtuales, blogs o videos, abona este camino. Sólo así lograremos hacer de la red de redes un instrumento de comunicación, gestión y participación, condiciones básicas para dar lugar a una sociedad –y una cibersociedad– más justa y equitativa.

Sin duda las mujeres tenemos presencia en la blogosfera, aunque se hable de menos de o de la mitad de los bloggers,7 aunque ello no implica que todas estén posicionadas desde el feminismo. Pero la existencia y aparición diaria de bitácoras publicadas por mujeres feministas ha ido en aumento; el trabajo en la red también; hay destacadas iniciativas individuales, pero también muchas publicaciones colectivas y comprometidas por la equidad e igualdad de género en Internet.

Tenemos que hacer nuestro el derecho a la comunicación, y a comunicar, para así garantizarnos una representación más adecuada de nuestras perspectivas y acciones, y una mayor autonomía en la producción y el consumo de contenidos.8 A través de Internet, y los blogs, podemos colocar temas de la agenda que desde nuestro punto de vista como periodistas feministas son fundamentales, y darles cauce, vía y solución. “En tanto mujeres –se dice en la Declaración de la Conferencia de Bangkok– que trabajamos en la comunicación, encaramos nuestro rol como el de asegurar que los intereses de las mujeres, sus aspiraciones y visiones sean ubicados centralmente y diseminados”.9

La comunicación es un derecho también de las mujeres; tenemos derecho a expresarnos, a ser escuchadas, reconocidas, a ser proyectadas con dignidad, a recibir información con base en la transparencia, la diversidad, la participación y la justicia social y económica.

Considero que tres de las oportunidades que Internet nos brinda a las mujeres son: la posibilidad de difundir la causa feminista; enseñar a ver el mundo desde una perspectiva feminista y establecer redes solidarias más allá del tiempo, el espacio y las fronteras. Estas posibilidades quedan englobadas en el ciberfeminismo, ya que éste ayuda a crear una mayor concientización sobre la necesidad de establecer una relación más equitativa entre los géneros y la tecnología de la información. Y también una posición política, quizá la parte más omitida, desdeñada o temida.

Cuando conciliemos –por mayoría y no como excepciones– la concientización, la posición política y la tecnofilia femenina, podremos hablar de un ciberespacio en el cual no se resubordine, pero ahora con nuevas formas de poder y control. Por ello tenemos que autoformarnos, con y entre nosotras. Hacer ciberfeminismo; cuestionar siempre para deconstruir, y sobre ello, reconstruir.

Por qué no preguntarnos siempre: ¿Quién tiene acceso a las tecnologías de la información y por qué? ¿Quién tiene el poder y quién lo controla, y por qué? ¿Los intereses de quién están representados en el ciberespacio, y por qué? ¿Qué esta pasando con las mujeres, como cuerpos y mentes, reales y virtuales? ¿Dónde están las mujeres, en el ciberespacio? ¿Haciendo qué, y por qué? Responder, o aunque sea ensayar posibles respuestas, nos ayudará a tomar conciencia de la oportunidad de transformar desde el ciberespacio, y de la responsabilidad de reeducar a los y las demás, empezando por nosotras mismas.

Deconstruir es actualmente también labor del ciberfeminismo. Y acceder al uso y aprovechamiento de los blogs es una de las nuevas formas de comunicación que debemos promover, ya que alientan al diálogo y al debate; la creatividad y la difusión de los conocimientos de las mujeres. Con los blogs se logra, en cierta medida, que las mujeres sean sujetos y no sólo objetos como parecía ser la regla. Aun cuando en el uso del ciberespacio hay muchos problemas que afectan a las mujeres, es importante resaltar que los blogs son una herramienta para el activismo feminista, la difusión de la información con perspectiva de género y para deconstruir estereotipos. Deconstruir estereotipos nos llevará a superar las diferencias de género. Nos permitirá arribar a una era posgénero. Deconstruir la historia y –por qué no– plantear una “nueva genealogía científica-tecnológica” de las mujeres. Es momento ya, insoslayable e inaplazable, de concientizarnos, deconstruir estereotipos y articularnos políticamente en un ciberfeminismo.

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Notas
1 Islas, Octavio. “La academia en la remediación del periodismo”, en Revista Mexicana de Comunicación Año XX, núm.106, Agosto-Septiembre 2007, México.
2 Ídem
3 El estudio “Hábitos de los usuarios de Internet en México”, realizado por segundo año por Investigación de Mercados de AMIPCI indica que en 2003 el 67 por ciento de los usuarios en México eran hombres y 33 por ciento mujeres, y en 2006 58 por ciento correspondió a hombres y 42 por ciento a mujeres, lo que revela una tendencia creciente al uso de la Internet por parte de las mujeres. Los resultados generales fueron descritos por Octavio Islas, en la Revista Mexicana de Comunicación Año 19, núm. 103, Febrero-Marzo 2007, México.
4 La Dra. Aimée Vega expone un panorama muy completo al respecto en “Género y Comunicación. Las claves de una agenda académica, política y personal de investigación”, ponencia presentada en la 50 Conferencia Internacional de la Asociación Internacional de Investigación en Medios y Comunicación (IAMCR), París, junio de 2007.
5 Ídem
6 Vega Montt el, Aimée. “Género y Comunicación. Las claves de una agenda académica, política y personal de investigación”, ponencia presentada en la 50 Conferencia Internacional de la Asociación Internacional de Investigación en Medios y Comunicación (IAMCR), París, junio de 2007.
7 Notimex, en la nota “Es significativa la participación de las mujeres en el fenómeno ‘blog’”, en febrero de 2007, menciona que, de acuerdo con un estudio de Pew Internet & Life, alrededor de la mitad de quienes tienen un blog son mujeres. Para leer la nota entrar a http://mujeresnet-feminismos.blogspot.com/2007/02/es-significativa-la-participacin.html
8 Vega Montiel, Aimée, obra citada.
9 Documento “La comunicación como fuente de poder para las mujeres”, de la Declaración de la Conferencia de Bangkok, febrero de 1994. Material proporcionado por la Dra. Aimée Vega en el Diplomado Feminismo, Desarrollo.