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sábado, septiembre 07, 2013

Mujeres venezolanas manifestaron su apoyo al pueblo sirio

MinMujer En un acto de apoyo al hermano pueblo de Siria, frente a las recientes amenazas del Gobierno de Estados Unidos de intervenir la nación árabe, el Movimiento de Mujeres por la Paz y la Vida, se pronunció la tarde de este lunes en los espacios de la Plaza de los Museos, en Bellas Artes, Caracas.

Lideresas políticas pertenecientes al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), se unieron a la iniciativa del Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género. Blanca Eekhout, Ana Elisa Osorio, María León, Gladis Requena y la representante de la cartera de la Mujer en Venezuela, Andreína Tarazón; extendieron su rechazo a la situación que vive el pueblo sirio.

La ministra Tarazón apuntó que "las mujeres revolucionarias hacen honor a uno de los principios fundamentales de la Revolución, como es la solidaridad con los pueblos hermanos, por lo manifiestan su indignación, contra cualquier injusticia que ocurra en el mundo". Del mismo modo señaló que frente a la guerra que se avecina, las mujeres revolucionarias deben manifestar su rechazo.

Asimismo se unió a la consigna: 'Si a la vida no a la guerra'. "Estamos firmes, rodilla en tierra, diciéndole no a la guerra y si a la vida y a la paz, apoyando contundentemente la política internacional y exterior de nuestra Revolución Bolivariana que ha venido pujando un mundo multipolar con organizaciones internacionales que realmente respeten la soberanía de los pueblos y la paz", dijo.

Por su parte el embajador sirio en Venezuela, Ghasan Abbas, quien también participó en la actividad, señaló que “este acto de solidaridad, ayuda para que le mundo entero sepa que el pueblo venezolano no está de acuerdo con las políticas guerreristas de Obama”.

Asimismo el diplomático, agradeció la solidaridad de las mujeres del país. ¿Quien más que nuestras hermanas, hijas y mujeres para decir no a la guerra? Este es un acto importante para que la gente tenga conciencia, para que todos digamos ¡Basta de guerras!. Tenemos que construir la paz para vivir en un mundo más justo, con tranquilidad.

miércoles, enero 26, 2011

Violaciones y ejército

Maria Pereira
AmecoPress.- Existe una amplia literatura que vincula a los ejércitos a actos de violación de mujeres. Grupos meritorios del feminismo y del antimilitarismo, entre otros Mujeres de Negro, han caracterizado muy bien esta cara del militarismo. Textos como “Las mujeres y las guerras“, el “Atlas del Estado de la mujer en el Mundo“, “Vidas rotas, crímenes contra mujeres en situaciones de conflicto” , “mujeres a favor de la paz” y tantos otros dan cuenta de esta relación.

Una vez más, contamos con denuncias en este sentido: funcionarios de la ONU denuncian al ejército de la república democrática de El Congo de violar el día de año nuevo al menos a 50 mujeres del poblado de Fici (se espera que el número de denuncias siga creciendo y que no se sepa el total por el miedo a las represalias).

Normalmente los ejércitos reaccionan a estas denuncias diciendo que son algo esporádico, residual y responsabilidad de descontrolados, no una cuestión que tiene que ver con el ejército. Así ha pasado en esta ocasión, en que el ejército se lava las manos y pretende que ha sido cosa de unos soldados por su cuenta, como si la propia estructura y la propia cultura militar no tuvieran nada que ver en los actos que comenten quienes a ellos se acogen.

Una vez más las mujeres son perdedoras por partida doble en la guerra y una vez más no se hará nada para evitarlo.

jueves, enero 07, 2010

Las mujeres entran con fuerza en el 2010...

Por Mariela Pérez Valenzuela
Apenas comienza el 2010 y ya las mujeres de América Latina juntan fuerzas para defender su derecho a la vida y a la paz en la región, ensombrecidas por los tambores de guerra procedentes de Colombia.

En los últimos días del año recién concluido, una noticia recorrió los medios de prensa, en principal los alternativos, es decir, los que informan y analizan los problemas reales en que viven sumidos más de 500 millones de personas en esta multicultural región.

Las notas de la prensa mundial dan cuenta de una convocatoria que no puede esperar, y que fue presentada en Colombia por el Movimiento Social de Mujeres contra la Guerra y por la Paz.

La exhortación es clara: ese Movimiento y muchas otras organizaciones de mujeres y sociales se han unido para que a partir de la organización, la movilización y la palabra se reflexione sobre la crítica situación del conflicto armado y social que viven los pueblos de América, y en especial el de Colombia.

Este gran movimiento femenino comenzó en los últimos días de diciembre a movilizar a sus pares para reunirse en Bogotá, la capital colombiana, entre los días 16 y 23 de agosto de 2010.

Es ese país suramericano, donde se escuchan los tambores de guerra desde las siete bases militares cedidas en el 2009 por el presidente Álvaro Uribe a Estados Unidos, uno de los territorios más peligrosos para una eventual confrontación con otro pueblo hermano de la región.


La cita bogotana, según sus organizadoras, comenzará con una acción humanitaria en distintas regiones de la nación anfitriona, seguido del Encuentro de Mujeres, y será clausurada con un mitin multitudinario y una vigilia por la vida y la soberanía.

Cuando se hace un análisis de la actual situación en América Latina puede observarse la preocupación entre las masas femeninas por su futuro y el de sus hijos, pues es este grupo social uno de los más vulnerables en cualquier sociedad.

Son ellas las que mas sufren la militarización de los territorios, que ponen en peligro incluso la libertad ciudadana de los pobladores cercanos.

Los enclaves norteamericanos, como ocurre en otros países, pone también en riesgo la integridad física de las mujeres. Junto con los soldados y sus equipos llega lo que los jefes militares norteamericanos llaman "los entretenimientos", entre ellos las casas de prostitución a la que muchas nacionales son obligadas a integrarse.

Además de que constituyen un medio para el control político y social de los pueblos y gobiernos latinoamericanos, en especial aquellos cuya ideología no coincide con la del imperialismo, las bases no fomentan precisamente empleos para la población civil, y mucho menos para las mujeres.

En realidad, y así lo indican experiencias en otros Estados, aumenta el número de casos de asesinatos de jóvenes, algunas de ellas porque se han negado a complacer a los foráneos, cuyos días francos los pasan en borracheras y haciendo desmanes.

No puede olvidarse jamás la humillación que marines yanquis infringieron al pueblo cubano cuando un marine yanqui se encaramó en lo más alto de la estatua del Héroe Nacional, José Martí, y orinó la sagrada figura situada en el Parque Central de La Habana.

A las mujeres, como también ocurría antes de 1959 en la base naval de Guantánamo, territorio usurpado en la parte oriental de la Isla, muchas cubanas fueron forzadas a prostituirse, o eran sometidas a otros tipos de violencia por los soldados extranjeros, que trataban a la población del lugar como seres de tercera categoría.

En Colombia, la guerra interna entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los gobiernos de turno desde hace más de dos décadas ha agudizado la violencia, la pobreza y la desigualdad.

Las mujeres colombianas que viven en las zonas más apartadas del país se ven obligadas a desplazarse de las zonas de conflicto.

En la convocatoria al Encuentro Internacional de Mujeres se responsabiliza a la guerra y sus estragos de los males sociales, psicológicos, económicos y físicos en que viven una buena parte de las colombianas.

"Sobre las mujeres, precisa el texto, recaen los efectos perversos, entre ellos los feminicidios y las desapariciones, además de la responsabilidad por el sustento familiar frente a un Estado que no ofrece los servicios básicos y prioriza los presupuestos a proyectos militaristas".

En momentos en que América Latina lucha por la unión y la paz más que nunca, las denuncias del presidente venezolano Hugo Chávez sobre una eventual agresión colombiana apoyada por Estados Unidos pone al descubierto la posibilidad de un agravamiento en la situación de las masas femeninas.

De ahí que la urgente movilización lanzada por las organizaciones, movimientos y grupos sociales internacionales hacen mirar de manera profunda hacia la tierra de Uribe, un político que se ha convertido en el peón principal de Estados Unidos en la región.

jueves, noviembre 19, 2009

Mujeres socialistas levantan su voz por la Paz en Caracas


PSUV
Cientos de mujeres organizadas en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) participaron en el Foro por las Bases de Paz, como parte de las actividades previas al Encuentro de Partidos de Izquierda, a celebrarse en esta capital los días 19 y 20 de los corrientes.

La Base de Paz, ubicada en las inmediaciones de la estación del Metro Bellas Artes, reunió más de 200 mujeres que levantaron su voz contra la injerencia norteamericana en Latinoamérica, y a favor de la Revolución Bolivariana, marcada por el protagonismo de las féminas en nuestro país.

El evento patriótico contó con la participación de María León, ministra del Poder Popular para la Mujer e Igualdad de Género, quien reconoció la participación femenina en los procesos históricos revolucionarios a nivel mundial.

“En el Mundo hay es este momento dos opciones, la de la Revolución, la Paz, la Fraternidad entre los pueblos y el Socialismo y por otro lado el Imperialismo voraz, que sólo trae guerra, dolor, latrocinio y denigración”, dijo.

“En Venezuela ya sabemos que camino decidimos y con las mujeres y los hombres revolucionarios venceremos. No hay bomba posible que pueda matar la dignidad de los pueblos, y por eso, en esta nuevas bases de paz, le daremos al imperio 500 años más de resistencia”, manifestó la lideresa revolucionaria.

Por su parte Jacqueline Faria, gobernadora del Distrito Capital, expresó que la Base de Paz servirá como tribuna de defensa de la Patria y evitar la guerra.

“Las mujeres son las principales víctimas de los conflictos bélicos, al quedar destrozadas por perder a sus hijos y seres queridos, no obstante la mujer bolivariana está dispuesta a darlo todo para no perder los logros alcanzados por la Revolución”, expresó.

En Caracas se prevé la instalación de 25 Bases de Paz, como espacios de participación y enfrentamiento a las políticas de dominación acrecentadas con el establecimiento de 7 instalaciones militares yanquis en Colombia.

jueves, octubre 16, 2008

Declaracion de feministas en Foro Social Américas



DECLARACIÓN FEMINISTA DE GUATEMALA
FORO SOCIAL DE LAS AMÉRICAS
Guatemala, octubre 2008

FEMINISTAS CONTRA LA GUERRA, FEMINISTAS CONTRA LA DESIGUALAD, FEMINISTAS CONTRA EL RACISMO, CONTRA EL TERRORISMO NEO-LIBERAL


Las feministas sabemos que nuestras realidades cotidianas están marcadas por los mandatos opresivos del patriarcado capitalista que naturaliza las desigualdades e institucionaliza el control de nuestra sexualidad, capacidad reproductiva y fuerza de trabajo. Este sistema excluye a las mujeres de la toma de decisiones en lo público y lo privado, y responde a cualquier transgresión con violencia hacia nuestros cuerpos, criminalización, satanización y represión de nuestros movimientos.

En su etapa neo-liberal, este sistema de acumulación desmedida, coloca al mercado y los intereses financieros como entes reguladores de nuestras vidas y relaciones sociales, explotando las riquezas de la naturaleza, privatizando y destruyendo las fuentes de vida, poniendo en riesgo a millones de personas y obligando a las mujeres a la migración forzada, condenándolas a la miseria.

Para imponerse y sostenerse, recurre a la militarización y al armamentismo, inventa confrontaciones genocidas que toman a las mujeres como botín de guerra, las expulsa obligándolas al exilio y a vivir en condiciones de refugiadas políticas; deja en la impunidad el feminicidio y otros hechos criminales contra la humanidad que suceden diariamente.

Las feministas proponemos transformaciones profundas y radicales de las relaciones entre los seres humanos y con la naturaleza, para garantizar el buen vivir. El buen vivir consiste en reconocer nuestros aportes en las dimensiones productivas y reproductivas, así como nuestra participación política, tanto en la sociedad civil como en el Estado. La Buena Vida, Ütz k'aslemal, tiene que basarse en la distribución justa y equitativa del poder.

Estas transformaciones pasan por un proceso de construcción de pactos y alianzas fundados en el reconocimiento de la autonomía y las diversidades, en el marco de una democracia que abarque los espacios íntimos, domésticos, laborales, políticos y públicos. Las mujeres reivindicamos el derecho a decidir con libertad sobre nuestras vidas, cuerpos, sexualidades y territorios que habitamos, con sus riquezas naturales y culturales.

Consideramos que para concretar estas transformaciones, podemos hacer alianzas sólo con aquellos movimientos, actores y sujetos

- Que integren en su agenda política la autonomía individual y colectiva de las mujeres, así como la construcción de posibilidades para el ejercicio pleno de todos nuestros derechos, incluyendo los más estigmatizados, como los sexuales y reproductivos, sin negociarlos para arribar al poder y afianzarse en él;

- Que se planteen la reorganización socioeconómica para que la reproducción de las sociedades deje de descansar en la sobre-explotación de las mujeres. Que rechacen la esclavitud y la servidumbre como las que se dan en la trata de mujeres, las maquilas y en el trabajo en casa particular.

- Que no toleren prácticas racistas, sexistas y machistas en sus actos cotidianos ni al interior de sus organizaciones; que se comprometan a un pacto de no violencia y de equidad.

- Que estén dispuestos a la transformación de sus miradas, siendo consecuentes con el avance del pensamiento crítico, desafiando a los fundamentalismos de todo tipo, cuestionando la hetero-realidad, cánones y estereotipos impuestos.

- Que luchen por un estado laico que garantice la vigencia de todos los derechos, que proteja las soberanías, cubra las necesidades y brinde calidad de vida a toda la población.

- Que reconozcan e integren las propuestas que aportamos todos los sujetos sociales, como los pueblos y mujeres indígenas, las y los jóvenes, mujeres negras, lesbianas y trans, las mujeres con discapacidades, mujeres viviendo con VIHsida, las mayores y la niñez. Que no prioricen ni jerarquicen luchas ni opresiones, porque todos los sujetos y causas emancipatorias son interdependientes en el proceso de construir otro mundo.

Rechazamos todos los actos de violencia hacia las mujeres y nos pronunciamos contra la criminalización del aborto y de quienes luchamos por su despenalización.

Nos solidarizamos con las compañeras feministas de Nicaragua que están siendo hostigadas y perseguidas por razones políticas. Al condenar estos hechos, declaramos que no puede llamarse de izquierda un gobierno que tiene el poder gracias a pactos establecidos con los herederos de Somoza, que criminaliza la acción feminista, mientras deja en la impunidad los casos de abuso sexual que lo incriminan y que condenó a muerte a cientos de mujeres al eliminar el derecho al aborto terapéutico.

Igualmente, manifestamos nuestro apoyo y solidaridad a las compañeras en resistencia contra la minería de metales y los megaproyectos, que están siendo perseguidas por su participación en las consultas populares y su oposición legítima y legal a la explotación de su patrimonio natural.

Exigimos la presentación con vida de los y las desaparecidas políticas, así como la liberación de las y los presos políticos por el actual régimen que gobierna México.

Nos solidarizamos con las mujeres de Haití y rechazamos la violencia que han provocado las fuerzas militares de ocupación, como la Brigada de Élite Kaibil, conocida por su papel en el genocidio durante el conflicto armado en Guatemala.

Reconocemos el aporte de las mujeres indígenas como sujetas políticas y sociales que vienen a enriquecer la perspectiva feminista desde la diversidad cultural de nuestras sociedades.

Consideramos que negarse a discutir las incongruencias entre el discurso y la práctica de quienes se dicen de izquierda, socialistas o democráticos, sólo abona al retraso de las urgentes transformaciones. La lucha política debe ser ética. Por ello, seguiremos aportando de manera crítica a la construcción de los movimientos sociales, defendiendo la autonomía y fortalecimiento del movimiento feminista.

FEMINISTAS CONTRA LA GUERRA, FEMINISTAS CONTRA LA DESIGUALAD, FEMINISTAS CONTRA EL RACISMO, CONTRA EL TERRORISMO NEO-LIBERAL