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domingo, septiembre 05, 2010

A Bartolina Sisa… en el Día Internacional de la Mujer Indígena...

En homenaje a esta valerosa y especial mujer; quechua-aymara, se ha levantado un gran sentido de ejemplo para las miles de mujeres que brindan su lucha por causas justas y nobles , especialmente de aquellas que trabajan en sus comunidades.
Francisco Rivera Bustos
Cuenta la historia que 12 de agosto de 1750 en la comunidad de Qára Qhatu nace Bartolina Sisa Vargas. Una buena parte de su vida la dedica al comercio de hoja de coca y a los tejidos que vendía por los ayllus altiplánicos y yungueños, donde fue conociendo en carne propia el sometimiento y la opresión que vivían las comunidades a causa de la imposición del colonialismo de aquellos tiempos. La conciencia de Bartolina fue creciendo hasta lograr la convicción de lucha plena para alcanzar la emancipación de las comunidades que entonces libraban una justa lucha contra la cultura racista que se imponía. Fue traicionada y encarcelada para ser usada como carnada para capturar a su esposo, el líder Julián Apaza. Durante su encierro Bartolina fue sometida a un largo y tormentoso castigo, para luego ser sentenciada con la pena máxima: el suplicio.

El 5 de septiembre de 1782 en la plaza mayor de la ciudad de la Paz, es ejecutada, en la horca y posteriormente descuartizada. Sus extremidades fueron enviadas a distintos lugares de la gran nación del qullanasuyu, dando así ejemplo de castigo a los sublevados hombres y mujeres seguidores de la libertad . Una vez cumplido el mandato de la corte colonial, los restos de Bartolina fueron incinerados y sus cenizas esparcidas por los caminos donde en mas de una oportunidad se levanto en armas contra la tiranía del reino español.



En nuestro continente, desde que se realizan las primeras conmemoraciones, el ejemplo de Bartolina Sisa ha tenido un especial y relevante significado que ha potenciado y dignificado el rol dirigencial de las mujeres líderes que abrazan la causa indígena.

Sin embargo, en Chile y en particular en nuestra región, los efectos que han producido las políticas asistencialistas para las mujeres indígenas, hace que la verdadera esencia y el legado que deja la heroína, no este a la altura que merecen las mujeres del mundo rural y urbano. Por lo mismo , no es bueno que la Conadi y otras instituciones publicas sigan utilizando esta conmemoración con el solo propósito de tendenciar criterios trasnochados y que en esencia todavía no refleja un proceso de participación, capacitación y de consulta para nuestras mujeres lideres y dirigentes. Si Bartolina estuviera viva, seria la primera en oponerse a este servilismo político colonialista que algunos (as) lo afianzan con el propósito de conservar la tajada que ellos dicen merecer.

Durante estos días de “celebraciones” he decidido no participar en ninguna de las actividades que algunas instituciones han venido convocando. No estoy de acuerdo que esta importante actividad siga en manos de unos pocos, los mismos que durante los últimos años han venido usando criterios antojadizos y personalistas, deformando el verdadero sentido que debe tener esta conmemoración.

Dicen que la historia de Bartolina Sisa la escribió su pueblo… cuando ocurre aquello, es por que la dignidad y el valor se impone ante oportunismo de unos pocos. A pesar de todo, Bartolina Sisa Vargas vive en el corazón de nuestras laboriosas y destacadas mujeres.

5 de Septiembre: Día Internacional de la Mujer Indígena

En el 2º Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América realizado el año 1993 en Tiwanaku, Bolivia, se acordó conmemorar este Día como un homenaje a Bartolina Sisa.
Por Alejandra Flores
Un 5 de septiembre de 1782, una mujer indígena muere cruelmente torturada. En su honor se eligió conmemorar esa fecha como el Día Internacional de la Mujer Indígena. Esa mujer se llamaba Bartolina Sisa.

Bartolina, como muchas jóvenes, creció en su ayllu y era tejedora e hiladora hasta que conoce a Tupac Katari (Julián Apaza), con quien después se casaría. Junto a Tupac Katari, en la zona de la Paz y Tupac Amaru y Micaela Bastidas, en el Cuzco, Perú, organizan la resistencia indígena de los pueblos andinos contra el yugo español.

Entre muchas acciones realizadas por estos líderes y lideresas indígenas, destaca el cerco a la ciudad de La Paz en 1781, que se extendió por más de 100 días y donde se anotan varias victorias a favor. Bartolina no era una más en estas lides, sino que comandaba los ejércitos quechua-aymaras con gran éxito.

En el fragor de estas luchas y producto de una traición Bartolina es apresada en el mes de julio de 1781, y un 5 de septiembre de 1782 es sentenciada a muerte junto a su cuñada Gregoria Apaza, otra gran heroína aymara. Ambas son torturadas y vejadas públicamente por las calles de La Paz.



La Sentencia a muerte

“A Bartolina Sisa Muger del Ferós Julián Apaza o Tupa Catari, en pena ordinaria de Suplicio, y que sacada del Quartel a la Plaza mayor por su sircunferencia atada a la cola de un Caballo, con una soga de espatro al Cuello, y Plumas, y una Aspa afianzada sobre un Bastón de palo en la mano y a vós de pregonero que publique sea conducida a la Horca, y se ponga pendiente de ella hasta que naturalmente muera; y después se clave su caveza y manos en Picotas con el rótulo correspondiente, y se fijen para el público escarmiento en los lugares de Cruzpata, Alto de San Pedro, y Pampaxasi donde estaba acampada y Precidía sus juntas sediciosas; y fecho sucesivamente después de días se conduzca la caveza a los pueblos de Ayohayo, y Sapahagui de su Domicilio y origen en la Provincia de Sicasica, con la orden para que se queme después de tiempo, y se arrojen las senizas al aire, donde estime convenir”. (Texto de sentencia original que la condena a muerte).

Su Legadi

Bartolina es ahorcada y descuartizada, para dejar cada una de sus extremidades en los lugares donde ella comandó las tropas indígenas. Su cabeza fue colgada en la localidad de Jayujayu (provincia de La Paz). Así se pretendió amedrentar a los aymaras y quechuas que luchaban para terminar con los atropellos y abusos de los conquistadores.

Los tiempos han cambiado, indudablemente, las Bartolinas de hoy, inmersas en un mundo globalizado, siguen luchando por mejorar las condiciones de vida de quienes las rodean, luchando contra un sistema económico brutal que arrasa con el sentido comunitario de sus pueblos. Luchando contra el racismo y la discriminación aún presentes. Luchando por un mundo mejor para todos y todas, con mayor justicia social, con respeto por la diversidad de culturas, con respeto por la dignidad de las personas. Así, el ejemplo de Bartolina Sisa sigue vivo. La fuerza y tesón de esta gran luchadora quechua-aymara es la que ha trascendido en la historia