jueves, abril 14, 2016

España: Para que lo esencial en las violencias machistas no sea invisible en la tele

Pikara Magazine. El observatorio ORIGEN realiza un análisis crítico y pedagógico de la cobertura diaria de las violencias machistas en los informativos de televisión para incidir en periodistas y medios. El objetivo, mejorar el relato informativo sobre las violencias machistas a través de la información y la formación con perspectiva de género.

Un día más, un hombre ha matado a una mujer. “Llegas allí. La policía no te deja grabar nada. Sacas imágenes del coche fúnebre. Tu jefe de redacción te pide que consigas testimonios. Primero la familia; si no, el vecindario, y si no, el bar de abajo. No hay tiempo para fuentes especializadas”. Así resume una periodista de informativos las rutinas de algunas televisiones.

ORIGEN (Observatori Regular per la Igualtat de Gènere en els Noticiaris), proyecto de la asociación catalana Suds y el Observatori de la Cobertura de Conflictes de la Universitat Autònoma de Barcelona financiado por la Agencia Catalana de Cooperació al Desenvolupament, se propone contribuir a la mejora de la cobertura de las violencias machistas a través de la formación.

Desde noviembre de 2015, elaboramos un apunte semanal sobre uno o dos aspectos relevantes de una o más noticias sobre violencias machistas de los informativos diarios de seis televisiones públicas y privadas de ámbito catalán y estatal (TV3, TVE, Cuatro, Antena 3, Telecinco y La Sexta) y los enviamos a más de cien medios, periodistas, activistas y organizaciones.

Los apuntes son un diagnóstico educativo, constructivo y con perspectiva de género donde señalamos ejemplos de buenas y malas prácticas en las noticias de ámbito catalán, estatal o internacional. Hoy compartimos unos centrados en los feminicidios y otras violencias vinculadas con las relaciones de pareja heterosexual.

Feminicidios, denuncia previa y contextualización

En el apunte número 4 analizamos una noticia sobre el asesinato de cuatro mujeres en Erandio, Veniel, Vigo y Palencia emitida el 6 de octubre de 2015 en Cuatro, que relata que una de ellas no había denunciado el maltrato del marido y otra sí, pero nunca había llegado a declarar contra él. Sin embargo, no añade una explicación de los motivos por los cuales hay mujeres que no denuncian.

En el apunte, señalamos que, aunque es importante que las mujeres sepan que tanto denunciar como declarar contra el atacante son elementos que las pueden ayudar contra el maltrato y por eso es pertinente mencionarlos, explicitar que no lo hicieron hace recaer sobre ellas parte de la responsabilidad de los hechos si no se explican las causas que inhiben la denuncia.

Las recomendaciones catalanas y estatales sobre abordaje informativo de las violencias machistas aconsejan contextualizar los hechos, tanto en lo relativo a los datos objetivos y su dimensión psicológica, social e histórica como a los procedimientos legales y judiciales seguidos por quienes son objeto o sujeto de la información. El Manual de Urgencia sobre el tratamiento informativo de la violencia contra las mujeres de RTVE de 2002 recomienda que los medios no insten directamente a las mujeres a que denuncien, sino a informarse sobre los recursos existentes para salir del maltrato.

Según Raquel Escurriol de Tamaia- Viure Sense Violència, cooperativa que acompaña desde hace más de 20 años a mujeres que viven o han vivido violencia, sólo un 20% de las maltratadas lo denuncia. De las que lo hacen, “muchas viven victimización secundaria en los procesos judiciales”. Por ejemplo, a menudo su testimonio es puesto en duda por funcionarios y titulares del juzgado o por la propia fiscalía, o se les hace revivir el dolor de los episodios de violencia vividos. Escurriol explica que, si las mujeres no disponen de pruebas, es muy difícil conseguir la condena del agresor. De hecho, según el Consejo General del Poder Judicial, en 2011 hubo más absoluciones que condenas en procesos judiciales por violencia de género. Además, Escurriol apunta que otro motivo de las mujeres para no denunciar es que, a veces, “hacerlo implica empobrecerse“ por el alto coste económico del proceso judicial.

Informaciones confusas sobre órdenes de alejamiento

En el apunte número 6 comentamos una pieza de Antena 3 del 8 de noviembre pasado sobre el asesinato de una mujer y su madre en Llíria, que se enmarca en los 44 feminicidios contabilizados en 2015 hasta ese momento. Mostrar el contexto global permite que no se consideren hechos aislados como un simple suceso, o atribuibles a otras causas. Aun así el vídeo menciona que había una orden de alejamiento en vigor pero no explica por qué fue ineficiente.

En la noticia, un familiar lejano de las dos víctimas dice: “Esa mujer fuera a tener una pulsera, un móvil o algo, a esa mujer no le pasa lo que le pasa”. Como analizamos en el apunte, “es una lamentación por no haber sido protegida, pero, tal como se presenta, es críptica para una parte de la audiencia. Aunque se intuya que el móvil habría servido para avisar a la policía del peligro, la mención a la pulsera no es suficientemente clara sin decir que podría ser un dispositivo para hacer efectiva la orden de alejamiento.

Todos los protocolos recomiendan recurrir a fuentes especializadas para contextualizar la información sobre violencias machistas. En este caso, una fuente experta habría podido explicar que las pulseras se proporcionan solo en casos extremos –en los que casi cabría decretar prisión preventiva– y que a menudo son poco operativas porque provocan más angustia en las amenazadas.

También ayudaría aportar datos sobre la concesión de órdenes de alejamiento en procesos por violencia de género. Las cifras confirman la tendencia de la dificultad de conseguir una orden de alejamiento: en 2015, Tamaia contabilizaba un 53% de peticiones denegadas en el Estado español y un 66% en Catalunya. El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial cifra en un 38% las solicitudes de órdenes de alejamiento denegadas a nivel estatal, durante el tercer trimestre del año pasado. En Catalunya y la provincia de Barcelona el porcentaje es de un 54% y un 57% respectivamente.

Poca sensibilidad hacia las asesinadas y su entorno

En nuestro apunte 5 analizamos la noticia del 23 de octubre pasado en el Telediario de TVE sobre el asesinato de una mujer en Tenerife, que evidencia el carácter machista del crimen. La presentadora introduce la pieza con un croma de fondo con la leyenda ‘Stop Violencia de Género’ e imágenes de campañas sobre el tema. Además, pone el foco en la responsabilidad del agresor y aporta datos sobre el proceso seguido previamente por la mujer asesinada.

En la pieza, Ángela Martín Pérez, portavoz del Foro contra la Violencia de Género en Tenerife relata que la mujer “presenta dos denuncias; solicita orden de protección; el juez se la deniega, y una asistencia psicológica que estaba teniendo para el proceso y para poder llevar el proceso e ir acompañada, también se la retira”. La noticia concluye que las organizaciones especializadas piden “responsabilidades por un asesinato machista que, aseguran, se habría podido evitar”.

La pieza da el nombre de pila de la asesinada, un dato irrelevante, e incluye las siguientes declaraciones del padre, que acaba llorando: “Días atrás le dio unas patadas aquí debajo. A los niños les dijo que se iban a quedar sin padre y madre”. Estimamos que su testimonio aporta información sobre el machismo del crimen, pero enfatiza el dramatismo de un hecho ya bastante doloroso como para hacer recordar y sufrir de nuevo todo el proceso al entorno familiar, especialmente a las criaturas.

Además, mostrar a las personas afectadas en estos momentos es poner el foco en los aspectos más emocionales y espectaculares, por lo que es mejor esperar que se recuperen.

Mención innecesaria al origen de agresores y agredidas

En la noticia sobre feminicidios analizada en el apunte 4 se explicita que una de las mujeres asesinadas era de Malí y se sobreentiende que su marido también. Por tanto, recordamos que la mención de la pertenencia a una minoría étnica de la víctima tiende a estigmatizar su comunidad, y de hecho no añade información relevante.

Para el CAC, es contraproducente sesgar la incidencia de los casos de violencia machista hacia grupos sociales concretos, orígenes culturales y circunstancias determinadas, ya que se trata de un fenómeno universal y estructural.

Por su parte, las recomendaciones de ACSUR-Las Segovias para un tratamiento informativo equilibrado de las mujeres migradas en los medios de comunicación apuestan por no remarcar el origen de las personas si hacerlo refuerza estereotipos. Por tanto, en las noticias relacionadas con la violencia machista es mejor no mencionar el origen de la víctima.

Supervivientes, no víctimas

En el apunte 8 comentamos la pieza del 6 de noviembre de 2015 de La Sexta sobre la huelga de hambre de nueve mujeres del colectivo gallego Ve-La Luz para reclamar compromisos políticos concretos contra las violencias machistas. Entre otros aciertos, la noticia muestra a mujeres supervivientes a las violencias y da voz a dos de las que participan en la huelga de hambre.

Una de ellas, Susana Bejarano, cuenta que dijo basta después de que su hijo le pidiera que dejara al padre y que ahora quiere vivir tranquila en su casa y no en una casa de acogida que limita su libertad de movimiento.

La noticia de Antena 3 del 30 de noviembre pasado, comentada en el apunte 12 , informa de que los y las menores descendientes de mujeres maltratadas pasarán a contabilizarse como víctimas de violencia machista a partir del relato de supervivencia de una madre y una hija: “Estuve 8 años amenazada de muerte y puedo decir que soy una de las supervivientes”.

El enfoque de ambos vídeos es positivo porque da visibilidad a mujeres que superaron la violencia y rehicieron su vida, como remarcan las organizaciones expertas en abordaje integral de las violencias machistas.

Además, ambas piezas visibilizan manifestaciones de rechazo social. En la noticia del apunte 8 se anuncia la manifestación estatal del movimiento feminista del día siguiente en Madrid. La del apunte 12 es fruto de la colaboración entre Fundación Atresmedia y la Fundación Mutua Madrileña para crear cápsulas con el título ‘Tolerancia 0, contra el maltrato, la fuerza de todos’, que se enlazan en la web, donde se incluyen campañas institucionales, estadísticas o recursos informáticos contra las violencias machistas.

En conjunto, la cobertura de los feminicidios en informativos los enmarca dentro de las violencias machistas; se utilizan más fuentes expertas y se enfatiza el rechazo social. Aun así, se recurre a la espectacularización, a menudo mediante testimonios superfluos, y se alimentan prejuicios al dar datos irrelevantes como la etnia.

Foto: archivo Amecopress, cedidas por Pikara Magazine;

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