jueves, febrero 24, 2011

Argentina: ¿Cuántos votos cuesta un aborto? ¿Y cuántos abortos cuesta un voto?

lavaca “Hay que desinstalar la idea de que estos temas son piantavotos”, fue una frase que funcionó como un proyecto de acción conjunta. En pleno año electoral, y a días del comienzo de las sesiones del Congreso Nacional, diversas organizaciones convocadas por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito se reunieron para acordar acciones que potencien la lucha por la legalización, que se plantea como la deuda que tiene la democracia con la sociedad.

Para tener en cuenta la magnitud de lo que se plantea, conviene recordar que hay alrededor de 500.000 abortos clandestinos por año en el país. Cuatro de cada diez embarazos terminan en aborto. Se calcula que al menos una mujer por día muere por la falta, justamente, de un esquema sanitario que la proteja. Y que unas 80.000 mujeres por año deben ser hospitalizadas por complicaciones posteriores a estas intervenciones clandestinas.

Frente al tema, estas son algunas ideas que registró lavaca entre las que surgieron y tuvieron consenso en esta jornada del sábado 19 de febrero: efectuar una solicitada para el 8 de marzo; planear un acto público para el 28 de mayo, Día de la Acción por la Salud de las Mujeres; promover documentos académicos, extender el trabajo social en las calles, en sindicatos, facultades; realizar iniciativas comunicacionales, efectuar encuestas a los candidatos para saber lo que debería ser obvio, y muchos esconden: ¿qué opinan?

Lobby transparente

Estela Díaz, una de las referentes de la Campaña, recordó que ésta comenzó en 2005 con el apoyo de 280 organizaciones. “Presentamos por tercera vez el proyecto en 2010 y ahora cuenta con la firma de 50 diputados. El 2010 fue un año clave por la presencia de cantidad de organizaciones, es decir, de esto sí se habla y es un tema ineludible en organizaciones de distinto carácter”. También recalcó el trabajo, tanto en el Congreso como en la calle, de “cabildeo” (el “lobby”, en el mejor sentido de la palabra: abierto, transparente, para que las organizaciones sociales expliquen y defiendan ante los legisladores los fundamentos y la legitimidad de lo que plantean).

¿Qué dicen los candidatos?

En el evento del sábado participaron decenas de organizaciones sociales, legisladoras, integrantes de sindicatos, medios, docentes universitarios, académicos (Medicina, Derecho, Psicología, entre otras disciplinas), entre quienes surgió, como una de las propuestas más enfáticas, la de lograr que los candidatos de cualquier lista manifiesten su postura sobre estos temas. “Sabemos que los años electorales son difíciles para sacar leyes importantes, pero tenemos que proponérnoslo”, recalcó la legisladora porteña Diana Maffia. “Se debería aprovechar para que todas las cabezas de lista se expidan” dijo, también como una forma de combatir la idea de que es un tema “piantavotos”.

El enigma al revés

Mario Pecheni, investigador del Conicet y titular de ciencias políticas de la UBA y de Sociología de la Salud, propuso reformular la pregunta que se le hiciera a los candidatos: ¿considera que una mujer debe acceder a un aborto en el sistema público de salud?. “Hay que invertir la prueba, y que tengan que defender la inmoralidad de la penalización del aborto”. Este planteo sigue el eje del debate en el Congreso. La cuestión no pasa por determinar si se está a favor o en contra de aborto, sino por otro enigma: ¿qué se hace con las mujeres que se mueren por abortos clandestinos? ¿El Estado se hará cargo o no?

Dora Barrancos, investigadora, subrayó la necesidad de que desde el mundo académico se generen documentos con argumentos sólidos que sirvan al debate parlamentario como ocurrió para la Ley de Matrimonio Igualitario, ya que muchos legisladores los tomaron en cuenta para informarse y fundamentar su posición. O sea: romper la barrera del desconocimiento que, según muestra la historia, hace que más de un legislador vote lo que vota sin tener excesiva idea del asunto.

¿Abogados versus Médicos?

Por otra parte, se plantearon las dificultades que aparecen en la propia órbita médica. “Hay un nicho de resistencia en muchos profesionales de la salud. Los políticos avanzan con buenos argumentos mientras que los profesionales están encorsetados”, señaló Beatriz Morrone, de la Red Federal de Profesionales por la Salud Sexual y Reproductiva. “Yo creo que se ha producido una falsa dicotomía que enfrenta a abogados y médicos y, por otro lado, en el sector médico frente al tema de derecho reproductivo y el aborto no punible, que están consagrados en la Constitución. Allí también vemos resistencia. Muchos médicos no cumplen la norma, hay una impronta ideológica y creo que deviene de la falta de formación y de miedo de tener responsabilidad aunque la ley lo proteja. Respecto al aborto no punible podría tener una interpretación, porque hay jurisprudencia contradictoria, pero creo que hay que trabajar muchísimo con los procederes: son legales y ellos creen que no lo son. Creo que hay que sentarse para disipar miedos y dar confianza”, señaló la abogada Nelly Minyerski a lavaca.

Adentro y afuera

Desde el Consejo Superior de la Universidad de Córdoba, Alejandra Domínguez propuso la recopilación de investigaciones sobre la temática y la recolección de firmas de académicos.

“Tenemos la visión de que se puede sacar esta legislación. No hay que olvidar que el año que pasó finalizó con el comienzo del debate en la Comisión de Legislación Penal en Diputados”, indicó la diputada nacional Cecilia Merchán, quien resaltó la importancia de las acciones colectivas en la comunidad y de que se solicite desde las universidades un diálogo con la Comisión que lleva el debate. “Para que se discuta en el Congreso se tiene que seguir instalando el debate afuera”.

Según comentó la legisladora, en un diálogo con el presidente de la comisión de Legislación Penal, el legislador señaló que la diputada Cynthia Hotton habló para que en marzo le toque el turno de exponer a las organizaciones vinculadas a la iglesia Católica.

Argentina récord de abortos

Se recordó además que el 30 de diciembre de 2010, último día de las sesiones ordinarias de la Cámara de Diputados, tuvo lugar la primera jornada pública sobre el debate por la despenalización del aborto en la Comisión de Legislación Penal con la presencia de Marianne Mollman, experta de Human Rights Watch que ofreció un análisis legal de las obligaciones voluntarias del estado argentino. Lo que motivó que el debate comenzara con esta presentación fue un informe presentado en agosto del año pasado por HRW: en Argentina cuatro de cada diez embarazos terminan en abortos, la proporción es muy superior a la media en América Latina.

La ciencia y el fondo del debate

Mario Pecheni, investigador del Conicet y titular de Ciencias Políticas de la UBA y de Sociología de la Salud, conversó tras el encuentro con lavaca.

Surgió mucho en este encuentro la necesidad del aporte académico, tal como ocurrió con la Ley de Matrimonio Igualitario. ¿Por qué se hace tanto énfasis en eso?

El aporte del sector científico académico es triple, por un lado, una colaboración en la clarificación de los argumentos, mostrar la lógica o la falta de lógica de algunos razonamientos, cuáles son sus presupuestos y las consecuencias que tienen algunas maneras de razonar. También aportar trayendo experiencias de otros países. La segunda cuestión es traer información que tenga validez, que sea confiable, medible, que cualquier persona lo pueda verificar. Por ejemplo, mostrar las consecuencias en términos de salud para las mujeres, y en términos de mortalidad. En tercer lugar, uno puede hablar desde un lugar con un compromiso ético, que no está ligado a ganar en una contienda electoral. La idea es aportar argumentos, no para explicar nada a nadie, pero sí para ver lo que dicen otras constituciones, otros códigos penales, y hablar desde un lugar creíble. Para bien o para mal, hay una credibilidad asociada a la investigación que en un sentido podemos aportar sobre todo cuando en este caso hay mucha información deliberadamente falsa que está circulando o invocaciones a ciertas cuestiones científicas.

-¿Por ejemplo?

Que el feto tiene latido del corazón desde los primeros meses del embarazo pero no respira hasta que nace. Ambos son hechos de la biología pero ¿cual tiene consecuencias morales? La ciencia no tiene respuesta para eso y buscarla en la ciencia es tener mala fe. La vida es una cuestión ética y moral, en ese sentido la ciencia también tiene que plantarse para decir que no es una respuesta que pueda buscarse en este ámbito.

¿Cómo surge la idea de elaborar un documento desde este sector con argumentos que aporten al debate?

Surgió la idea para la discusión de la ley de Matrimonio Igualitario. Desde la Universidad de Buenos Aires se hizo un documento que circuló por la comunidad científica, al cual adhirieron más de 1000 científicos de la Argentina. Ese documento circuló como un material que podía poner en discusión otros, por ejemplo, de la Universidad Católica Argentina.

Ahora la idea es hacer algo similar, que tenga que ver con el derecho constitucional, penal y familiar, con la salud pública, con la legislación comparada. Y con la ética. Porque el derecho al aborto es parte del derecho a la vida digna de las personas. Mucha gente, aludiendo a un pretendido discurso del derecho a la vida, en realidad está violentando los derechos de las mujeres. Son los mismos que se oponen al uso de anticonceptivos, a que los jóvenes reciban educación sexual, a que la gente se pueda divorciar. Lo de los opositores al aborto es una ética entera contraria a la libertad, a la autonomía y a la sexualidad de las personas. El aborto es una parte más de esto. Nosotros estamos todos por la vida, pero por una vida digna.

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