martes, mayo 12, 2009

Madres trabajadoras: doble jornada y discriminación

Por: Guadalupe Cruz Jaimes/CIMAC
La doble jornada y la discriminación laboral son algunas de problemáticas que minan la calidad de vida de millones de madres trabajadoras en el país, pues de las de 28.3 millones de mujeres que tienen hijas e hijos, el 42.3 por ciento pertenece a la Población Económicamente Activa (PEA), de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

Las madres trabajadoras padecen de doble discriminación en sus centros de trabajo, a la que se le suman las dificultades que sufren las mujeres por su condición de género en el ámbito laboral como son: el hostigamiento y acoso sexual y laboral, menores salarios a comparación de los varones y la doble jornada, que castiga sin duda mucho más a este sector, aseveró la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo (STyFE) del Distrito Federal, con motivo del Día de las Madres, que se conmemoró ayer.

“Me levanto a las 6 de la mañana para prepararles el desayuno a los tres niños chiquitos, la más grande está en la universidad y se hace cargo de sus cosas (…) y ya no paro hasta las 9 de la noche, hasta esa hora tengo tiempo de sentarme a cenar y ver la tele un rato”, relató Juana Mendiola a Cimacnoticias.


Ella labora cuidando a un señor, médico de profesión, que perdió la vista hace ya varios años, y aunque no es enfermera ha aprendido a darle cuidados especiales. Pero al mismo tiempo tiene la tarea de cocinar para sus 4 hijas e hijos, dos de ellos de 6, uno de 11 y la mayor de 19 años de edad.

Para el segundo trimestre de 2008, de acuerdo con ENOE, las madres mexicanas sumaban más de 28.3 millones de mujeres, de las cuales 41.8 por ciento tiene de uno a dos hijos e hijas, 40.6 por ciento entre tres y cinco hijos e hijas y 17.6 por ciento tiene seis o más descendientes.

El 29.1 por ciento de las madres tiene nivel de escolaridad primaria incompleto; 25.5 por ciento tiene primaria completa; 29.6 por ciento tiene nivel secundaria completo y 15.7 por ciento tiene escolaridad nivel medio superior y superior.

“Juanita” es jefa de familia, su esposo emigró a Estados Unidos antes de que los gemelos cumplieran un año de edad. Desde entonces empezó a trabajar poco a poco. Cuando los menores entraron a preescolar, hace ya 3 años, empezó una dura rutina diaria, que le genera estrés, agotamiento constante y hasta malestares estomacales.

La posición en la estructura de parentesco de estas mujeres que son madres de familia es la siguiente: poco más de la quinta parte son jefas de hogar; 61.1 por ciento son cónyuges del jefe de hogar, mientras que 8.5 por ciento son hijas del jefe, reportó la ENOE.

“Después de prepararles el desayuno acompaño a mi niño de 11 años a la primaria, que queda a unas calles de mi casa, dice la señora Mendiola, de 45 años de edad. Luego regreso corriendo por los más chiquitos para llevarlos al ‘kinder’. De ahí me voy a trabajar y a las 2 de la tarde me dan permiso de ir a recogerlos. Les doy de comer, les ayudo un poco con sus tareas y me voy a esperar al grandecito que sale a las 4 de la tarde”, mencionó.

Y agregó “cuando ya están todos en casa me regreso al trabajo por si se ofrece algo y salgo a las 7. Llegó casi a las 8 de la noche sólo a darles de cenar, bañarlos y a dormirme porque al día siguiente otra vez la misma rutina”.

La gran mayoría de madres trabajadoras no cuenta con tiempo suficiente para dedicarlo al descanso y esparcimiento. Tampoco tiene información suficiente sobre sus derechos humanos y laborales y en muchos casos hasta desconoce a qué instancias recurrir para la defensa de los mismos, informó la STyFE.

En el marco de la celebración del 10 de mayo Día de las Madres, la dependencia capitalina señala en el comunicado que debe reconocerse la aportación de las madres trabajadoras en la esfera económica y en el ámbito productivo.

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