miércoles, mayo 20, 2009

Aún con Ley, en Guatemala feminicidio se volvió epidemia

Por: Gladis Torres Ruiz / CIMAC
En Guatemala la violencia contra las mujeres se ha convertido en epidemia, y la aplicación de la justicia cada día es más difícil, pues aunque el año pasado 722 mujeres fueron asesinadas violentamente y que contamos con la Ley contra el Femicidio y otras Formas de Violencia contra las Mujeres, “todo se queda en la impunidad”, denunció Ana Gladys Olas Hidalgo, directora de la Unidad de Defensoría de las Mujeres de la Oficina del Ombudsman de Derechos Humanos de Guatemala.

Así lo afirmó durante la entrevista que sostuvo el pasado 13 de mayo con la delegación de activistas agrupadas en la “Misión de Observación y Denuncia Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres en Guatemala”, organizada por la Red Petateras de Guatemala, en coordinación con Sinergia Noj, Radio Internacional Feminista (RIF), la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas (UNAMG), Asociadas por lo Justo (JASS) y La Cuerda.


Olas Hidalgo señaló que con la entrada en vigor de la Ley contra el Femicidio y otras Formas de Violencia contra las Mujeres, en abril del año pasado, se ha logrado avanzar muy poco.

En Guatemala nos encontramos sumergidas en “una violencia aguda”, afirma, “nadie cree en nada”. Desde la Defensoría trabajamos, nos relacionamos e interactuamos no sólo con las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), sino también con las instituciones del Estado que atienden las problemáticas de las mujeres. A nivel institucional la defensoría trabaja en la prevención de la violencia contra las mujeres y la atención a la víctima, entre otras actividades.

En el país existen ocho centros de atención integral para las mujeres sobrevivientes de violencia, que funcionan en el mismo número de departamentos, uno de ellos en la capital, el cual está coordinado por la Red de la no violencia contra las mujeres.

Como defensoría mandamos los casos que nos llegan a esta organización para que las víctimas puedan ser orientadas a nivel legal y psicológico, de tal forma que cuando sean citadas al organismo judicial no vayan solas, sino asistidas por una abogada o abogado.

En este sentido, agregó que con la creación de la “Ley de Femicidio” aparece la defensa pública, como creación del Estado para darles asistencia legal gratuita a las mujeres sobrevivientes de violencia. A esta institución también trasladamos casos, ya que son muchos y tenemos que tener muchas organizaciones e instituciones brindando este tipo de apoyos para las mujeres, por lo que también trabajamos con la organización “Sobrevivientes”, ya que ellas brindan asistencia, tanto psicológica como legal, a las víctimas, para que puedan recuperarse y llevar una vida normal, luego de la violencia que han sufrido.

Olas Hidalgo precisó que en materia de justicia es muy difícil que las mujeres víctimas de violencia la obtengan, ejemplo de ello es que desde que entró en vigor la “Ley de Femicidio”, sólo se han sentenciado a dos víctimas, siendo estos casos de violencia en el hogar.

FEMINICIDIO: CASOS NO RESUELTOS

En lo referente a los asesinatos de mujeres, donde existe el odio y la misoginia en contra de ellas, todavía no tenemos casos resueltos, a pesar de que en el 2008 fueron 722 mujeres asesinadas violentamente, de los cuales el 85 por ciento están tipificados como femicidio, señala.

El resto son otro tipo de hechos violentos relacionados con las “maras” (bandas delincuenciales), el narcotráfico, y aparatos clandestinos; es decir, en todas las situaciones de violencia que se dan contra la población en general y la que las mujeres tampoco escapan.

“En lo que va del año ya llevamos 265 casos de mujeres que han sido muertas violentamente, hasta la semana pasada, según datos del abogado Carlos Castresana, director de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), y hasta el momento es el que consideramos más razonable y objetivo, ya que cuesta tener las estadísticas”.

Olas Hidalgo subrayó: “en este país no tenemos una confianza en decir que las mujeres que presentan su denuncia van a ser apoyadas en relación a la aplicación de la justicia, porque se queda todo en la impunidad y a pesar que en la Procuraduría contamos con una Unidad contra la impunidad, no podemos hacer nada para que los tribunales de justicia, en relación con los ministerios públicos y la policía, puedan desarrollar acciones contundentes para que se aplique la justicia a favor de las mujeres.

Según el informe de 2008 del Ombudsman, la cantidad de mujeres asesinadas aumentó 95 por ciento entre el 2001 y el 2007, en comparación con los homicidios en general, que aumentaron 77.3 por ciento durante el mismo período.

“Desde la Defensoría de las mujeres hacemos lo humanamente posible para apoyarlas de todas las formas que están en nuestras manos”, señaló.

Sin embargo, el trabajo desde la defensoría de la mujer cada vez se hace más difícil, ya que tenemos un presupuesto muy escaso, no podemos ni sostener una campaña amplia contra la violencia hacia las mujeres, tener acceso a los medios electrónicos es muy costoso y nuestro presupuesto es muy corto.

Por ello, consideró la funcionaria, es de vital importancia se refuerce el presupuesto designado a la Defensoría de la mujer y también el que es destinado a las oficinas de la mujer directamente, ya que en la actualidad dependemos de lo que se nos pueda dar del presupuesto general.

Podemos decir que a nivel nacional hay atención en los temas relacionados a las mujeres, sin embargo, nos cuesta mucho trabajo llegar a los municipios; por ello es que estamos trabajando en la institucionalización de las oficinas municipales de la mujer, ya que como están en algunos de los municipios, sería más sencillo llegar con los temas de prevención y a favor de las mujeres.

Actualmente el 40 por ciento de los municipios cuenta con estas oficinas, sin embargo a pesar de tener personal y reglamento, no han sido institucionalizadas, por lo que carecen de un presupuesto propio y el personal de las mismas es utilizado para llevar mensajes o café a los directivos de las oficinas municipales. Nosotras ya no queremos que eso suceda, queremos que ese personal trabaje a favor de las mujeres

A través de la Comisión de Equidad y Género propusimos una iniciativa para reformar los códigos estatales y el nacional, con el fin de institucionalizar las oficinas de la mujer y que obtengan no sólo un presupuesto propio sino la independencia para poder trabajar a favor de las mujeres, finalizó Ana Gladis Olas Hidalgo.

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