
Las mujeres siguen ocupando un lugar secundario en la agenda de los medios de comunicación. ¿Si cambiáramos el contenido de la información cambiaría esta situación? Una pregunta abierta a propósito de la celebración del Día Latinoamericano de la Imagen de la Mujer en los Medios.
La creación del 14 de septiembre como Día Latinoamericano de la Imagen de la Mujer en los Medios de Comunicación fue una iniciativa de un grupo de periodistas y comunicadoras que participó en el V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, realizado en noviembre de 1990, en la localidad de San Bernardo, Argentina.
Se eligió el 14 de septiembre, porque en esa fecha empezó a emitirse por Radio Nacional de Brasilia el programa radial Viva María, conducido por la periodista Mara Régia, una pionera de la radio brasileña. Este programa, comprometido con la situación de la mujer en Brasil, se mantuvo en el aire por espacio de diez años, pero en mayo de 1990 fue clausurado por presiones gubernamentales.
Nuevos escenarios
Desde 1990, la vertiginosidad de los cambios experimentados en el mundo de las comunicaciones ha implicado nuevos enfoques y estrategias por parte de las mujeres.
Por supuesto, fenómenos como la privatización y la fusión de las empresas de comunicación, los efectos de la globalización de los medios y la ausencia de reglamentaciones y códigos de ética, constituyen factores de peso a la hora de diseñar estrategias para lograr cambios.
¿Los medios manipulan la imagen de la mujer y la reducen a estereotipos? ¿Los medios reproducen la ideología del patriarcado? Según las comunicadoras argentinas Cecilia Flaschland, Ana Encabo e Ingrid Beeck, eso es cierto. “Pero la teoría de la dependencia ya no alcanza para pensar a los medios”.
Según ellas, “los medios de comunicación no pueden ser considerados como herramientas que transmiten información y que, por tanto, si cambiamos el contenido de esa información las cosas van a mejorar. Los medios no son herramientas: son espacios de lucha por el poder simbólico. Dentro de ellos –en un lugar cada vez más difícil de delimitar– se teje una enmarañada negociación que después se traduce en eso que se presenta como ‘las noticias del día`”.
Flaschland, Encabo y Beeck formaron parte del equipo que participó en un proyecto de seguimiento de medios de comunicación realizado por un grupo de comunicadoras de Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, que dio lugar al libro Género y comunicación. El lado oscuro de los medios producido por Isis Internacional en 2000.
Un espejo roto
Este estudio dejó algunos datos para reflexionar. Por ejemplo, que las noticias referidas a las mujeres tuvieron muy poca cobertura en los medios analizados: prensa escrita, televisión y radio. Particularmente, la prensa escrita fue el medio más ajeno a ellas. Que aún perviven expresiones sexistas en el lenguaje que no sólo discriminan y vulneran a las mujeres, sino que impiden una adecuada comunicación, pues vuelven confuso el mensaje.
En muchas de las notas que se refieren a mujeres, éstas aparecen frecuentemente como víctimas, sea de violencia, asaltos, estafas o abusos. Las fotografías de diarios no reflejan a las mujeres en su diversidad; por el contrario, reiteran los clásicos estereotipos. Se repiten las madres, las actrices, las maestras, las esposas.
En resumen, la fragmentación mediática de la imagen de la mujer es cada vez más fuerte. Como dice la periodista brasileña Adelia Borges, la representación de las mujeres por parte de los medios es como un espejo roto que no logra encajar, ni siquiera juntando todos los pedazos.
Las mujeres estamos obligadas a emprender un cambio que refleje en los medios de Comunicación nuestra verdadera imagen.
Fuente: http://www.mujereshoy.com/secciones/1249.shtml
1 comentario:
Este artículo está claramente plagiado de este otro: http://www.mujereshoy.com/secciones/1249.shtml
¿Por qué lo hacéis?
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