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jueves, enero 16, 2014

El Cenesex y las políticas de género de la Revolución Cubana

Santiago Mayor

La Haine Si algo ha caracterizado siempre a la Revolución Cubana es su capacidad de autocrítica y corrección del rumbo hacia el socialismo. La lucha por la igualdad de géneros y contra el machismo (muy arraigado en la sociedad de la isla) no es la excepción. Con la llegada del siglo XXI el socialismo cubano ha avanzado notablemente en este aspecto y el trabajo del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) es un pilar fundamental de estas transformaciones.

Los años difíciles

Previamente a la revolución (1959) Cuba contaba con una ley de divorcio y el aborto era legal. El proceso encabezado por Fidel Castro extendió estos derechos ya que, en el caso particular del aborto por ejemplo, este solo se podía realizar en clínicas privadas a un costo muy alto. En 1965 el gobierno revolucionario instituyó el aborto seguro y gratuito en instituciones públicas de salud. Ese mismo año también se aprobó la educación sexual en las escuelas.

Sin embargo, durante la década del ’60 principalmente pero también en años posteriores, los gays y lesbianas en Cuba eran denunciados y en algunos casos recluidos en centros de salud por considerarlos enfermos. Más allá de lo repudiable que resulta esto desde la mirada que tenemos en la actualidad cabe recordar que esto no era una excepcionalidad del país caribeño y ni siquiera del campo socialista. La Organización Mundial de la Salud (OMS) consideró a la homosexualidad como una enfermedad hasta el año 1990[1].

Ante este panorama en el año 1972 la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), conducida por Vilma Espín, creo un grupo dentro de la organización para evaluar y censar los distintos tipos de discriminación hacia gays y lesbianas. Este espacio logró el estatus de “asesor del Parlamento cubano” en 1976, el mismo año en que se proclamó y aprobó en referéndum la Constitución actualmente vigente en la isla. Así se dieron los primeros pasos del CENESEX, aunque todavía como organismo perteneciente a la FMC, es decir no gubernamental.

Durante los años siguientes el Centro prosiguió su trabajo y comenzó a editar publicaciones para concientizar sobre distintos temas relacionados a la igualdad de géneros. Mariela Castro -diputada nacional, actual titular del CENESEX e hija de Raúl Castro y Vilma Espín- comentó que “uno de esos libros titulado 'El hombre y la mujer en la intimidad', de Sigfred Schnabel (un científico de Alemania Oriental), publicado en 1979, fue el 'best seller' del año y afirmaba que la homosexualidad no era una enfermedad. Era la primera vez que una pluma científica demostraba en Cuba que la homosexualidad no era una enfermedad”[2].

Sin embargo, la segunda edición del libro tuvo resistencias y fue censurada por el editor. “Mi madre entró en una rabia terrible y le garantizo que el editor pasó sin duda el peor momento de su vida” sostuvo Mariela Castro en la entrevista antes mencionada y agregó: “Como homófobo no soportaba la idea de que la homosexualidad pudiera considerarse algo natural en el ser humano, además, por un científico de Alemania del Este, comunista como nosotros”.

También durante 1979 se despenalizó la práctica de la homosexualidad adelantándose a países como Francia donde esto sucedió en 1981. De todas formas recién en 1997 se retiraron del código penal las últimas referencias sobre el tema.

A pesar de estos problemas y aun con resistencias, en 1989 el CENESEX pasó a depender del Ministerio de Salud Pública, convirtiéndose así en un organismo estatal.

Un trabajo sin prisa pero sin pausa

La caída del campo socialista y el ingreso de Cuba en el llamado “periodo especial” obligaron al país a priorizar cuestiones básicas como la alimentación, la salud, la educación, la producción de energía, entre otras cuestiones. Sin embargo, el trabajo del CENESEX no se detuvo y siguió avanzando progresivamente en la implementación y desarrollo de políticas públicas que favorecieran la ampliación de derechos para las mujeres y sexualidades diversas.

A principios de la década de 2000, cuando algunos de los problemas económicos se fueron superando, el CENESEX comenzó un trabajo de mayor fuerza con los sectores de la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales (LGBTI) y hacia la sociedad en general.

En 2004, tras recibir varias denuncias de la comunidad trans respecto a acoso policial y arrestos injustificados el Centro elaboró un plan que consistió en varios puntos. Por un lado la formación de esa comunidad en torno a sus derechos sexuales y la prevención del SIDA. A su vez, desde el CENESEX se presentó un proyecto ante el Partido Comunista Cubano y el gobierno para que trabaje sobre las fuerzas policiales. En el mismo sentido, desde 2008, gracias a un trabajo conjunto del Centro de Educación Sexual con otras dependencias del Ministerio de Salud se consiguió aprobar “una serie de procedimientos de asistencia de salud especializada que necesitan las personas transexuales, incluyendo el cambio de sexo. Estas intervenciones son totalmente gratuitas y están en el presupuesto del Estado. Somos el único país en haberlo hecho completamente”[3].

Por otra parte, en el año 2007 se realizó la primera Jornada contra la Homofobia el día 17 de mayo. Desde entonces las Jornadas contra la Homofobia que impulsa el CENESEX han ido ganando apoyo social y gubernamental.

Al año siguiente, con el apoyo del Ministerio de Cultura y la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), el evento pasó a durar toda una semana en la que se realizaron actividades culturales y debates en torno a este tema. En 2009 se realizaron en Santiago de Cuba y contaron con el apoyo y participación del Partido Comunista y el Ministerio del Interior. Desde entonces se realizan todos los años sin interrupciones y cada vez con mayor participación popular.

La actualidad y los desafíos por delante

Gracias al trabajo realizado por el CENESEX y la comunidad LGBTI de Cuba hoy los debates en torno a la igualdad de géneros y la diversidad sexual han alcanzado una difusión mucho mayor y han logrado transformaciones en la sociedad cubana.

El CENESEX cuenta actualmente con un Consejo Jurídico en el cual se presta asistencia a las personas víctimas de atentados a sus derechos fundamentales por su orientación sexual. Según explicó “Manuel Vázquez Seijido, asesor jurídico del CENESEX, este servicio se inauguró en 2007, y solo en 2012 el equipo que él coordina atendió a más de 600 clientes, tanto hombres como mujeres, con conflictos en el ámbito laboral, educacional o familiar principalmente”[4]. El Centro también publica una revista de sexología que se distribuye nacionalmente.

Además, a partir del arduo trabajo realizado hoy por hoy existen telenovelas cubanas que abordan la problemática (algo impensado tan solo unos años atrás) y los medios de comunicación han empezado a incluir la temática de forma más abierta.

Recientemente fue noticia el hecho de que por primera vez una persona transexual ocupa un cargo político en la historia de Cuba. Adela Hernández fue elegida como delegada por sus vecinos en el poblado de Caibarién, de la provincia de Villa Clara. Por su trabajo de enfermera le tocó “atender casos graves y trato de establecer una relación humana con los pacientes y sus familiares. Gracias a eso me ven como un ser humano también ellos a mí y se dan cuenta de que la preferencia sexual de cada uno no tiene importancia" explicó Adela[5].

En las últimas elecciones[6] Hernández fue electa para representar a 500 personas y además dependen de ella dos bodegas en las que se venden los alimentos que corresponden por la libreta de abastecimiento, una pescadería, un consultorio médico y tres escuelas.

Antes de ser delegada, Adela fue presidenta de un Comité de Defensa de la Revolución durante 29 años. De joven estuvo presa por sus preferencias sexuales, sin embargo, explica "me tracé la meta de que nadie me pueda doblegar, que nadie pueda obligarme a hacer lo que yo no quiera. Yo soy un ser humano igual que cualquiera pero no me detengo frente a las dificultades, por el contrario, cada obstáculo me hace crecer y sentir más confianza en mí misma".

Finalmente sostuvo: “Yo no puedo seguir arrastrando rencores por mis sufrimientos porque todo país comete errores y Cuba los cometió con nosotros pero ha tenido la osadía de reconocerlo. Ahora yo tengo el derecho de escoger como voy a vivir, a tal punto que dentro de poco tiempo me darán un nuevo carnet de identidad donde se me reconoce mujer”.

En tanto, Mariela Castro, recientemente electa para la Asamblea Nacional, ha manifestado que trabajará durante su mandato para la reforma del Código de Familia donde busca incluir la libre orientación sexual y el derecho a la identidad de género autopercibida (actualmente, en el caso de las personas trans se les permite el cambio de identidad pero solo si hay intervención quirúrgica). Así como también la unión entre personas del mismo sexo con los mismos derechos que las personas heterosexuales.

El camino ha sido difícil y sigue siendo sinuoso, pero las cosas han empezado a cambiar. La vitalidad de la Revolución Cubana se ve en sus permanentes transformaciones y capacidad de autocrítica. Siempre con el objetivo de fortalecer el socialismo.

* @SantiMayor

Notas

[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Homosexualidad

[2] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=163422

[3] http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/12/14/mariela-castro-cuba-siempre-sorprende/

[4] http://www.juventudrebelde.cu/suplementos/sexo-sentido/sabias-que/2013-07-19/servicio-de-orientacion-juridica-para-personas-discriminadas-por-su-orientacion-sexual-/

[5] http://www.aporrea.org/internacionales/n242808.html

[6] http://www.marcha.org.ar/1/index.php/elmundo/103-cuba/2370-hablando-de-democracia y http://www.marcha.org.ar/1/index.php/elmundo/103-cuba/2410-hablando-de-democracia-2

La Haine

miércoles, mayo 16, 2012

Palabras de Mariela Castro Espín en panel diversidad sexual sin discriminación

Los seres humanos nacemos hembras y machos, pero devenimos hombres y mujeres a lo largo de la vida. Mediante la educación nos apropiamos de los patrones culturales impuestos históricamente, como guiones diferenciados y estereotipados, que deben ser seguidos al pie de la letra, para interpretar los papeles de ser hombre y ser mujer en la aventura de la vida.

El propósito de esta descripción detallada de arquetipos es establecer desbalances de oportunidades que han privilegiado a los hombres en detrimento de las mujeres, durante siglos, exigidas como esclavas y sumisas servidoras en el modelo patriarcal y explotador dominante que ha persistido hasta nuestros días.

Las personas cuyas apariencias e identidades no concuerdan con las expectativas sociales o concepciones convencionales de estos papeles binarios, son rechazadas y pasan a una escala inferior de valoración social que les quita oportunidades y derechos.

La homofobia es un término relativamente reciente que indica y sintetiza la aversión, odio, miedo, prejuicio y discriminación contra las personas gay, lesbianas, bisexuales, transgéneros e intersexuales. Sin embargo, sus raíces son antiguas y no difieren de otras formas de discriminación que han teñido de sufrimiento la existencia humana en toda la geografía que nos contiene.

Estas formas de relación se gestaron en el seno de sociedades cuyas economías están basadas en la explotación de los seres humanos, y sus organizaciones sociales, asentadas en el control del poder por parte de una pequeña minoría.

Cuando la distribución de los recursos es arbitraria y estos no alcanzan para todos/as, las minorías más inescrupulosas se apropian de ellos y los distribuyen en función de sus beneficios y privilegios. Así surge la práctica de crear las desigualdades, junto con las creencias, los prejuicios y los argumentos para justificarlas e imponerlas, para inferiorizar a los ¨otros¨, a los ¨diferentes¨, a quienes no cumplan los requisitos de superioridad o ¨normalidad¨, como ocurre en la actualidad con las poblaciones del sur y las no urbanas, mujeres, no blancos/as, pobres, homosexuales, transgéneros, entre otras.

La experiencia de más de dos décadas de trabajo con personas lesbianas, gay, bisexuales y transgéneros, desde el escenario científico-humanista del Cenesex, nos permite asegurar que si la sociedad no establece políticas comprometidas con la atención a estas realidades, estas personas serán víctimas permanentes de diferentes formas de violencia a lo largo de sus vidas. Sus expresiones más comunes van desde las agresiones verbales y la exclusión del ámbito familiar, hasta la agresión física, el asesinato, su penalización en 76 países y la aplicación de la pena de muerte en 5 de ellos. Esta es una de las razones que compromete a Cuba con el movimiento internacional por la despenalización de la población LGBT y la despatologización de la transexualidad.

Pedimos que no perdamos tiempo en averiguar por qué los seres humanos somos diversos e inimaginables. El solo hecho de existir demanda la necesidad de crear formas de convivencia respetuosas. La indagación histórica, el diálogo, la reflexión y la participación ciudadana ayudan a encontrar el origen de las creencias impuestas para establecer desigualdades, desde los más antiguos mecanismos de dominación creados
por la humanidad.

En el contexto del proceso emancipador de la Revolución Cubana, invitamos a toda la sociedad a participar en el desarrollo de la estrategia educativa y campaña de bien público por el respeto a la libre orientación sexual e identidad de género como ejercicio de justicia social y equidad.

Desarticulemos todas las formas de discriminación.

Desterremos la homofobia

Defendamos el socialismo como paradigma emancipador del ser humano.

Luchemos por el respeto permanente a la soberanía de Cuba y nuestro derecho a decidir la sociedad que deseamos.

En el contexto internacional que estamos viviendo actualmente, pido que dediquemos la Jornada Cubana por el Día Internacional contra la Homofobia a la liberación de los Cinco Héroes Cubanos, prisioneros injustamente en cárceles del imperio. Fieles hijos de Cuba y víctimas también de arbitrariedades, por las que no pueden ser testigos presenciales -como ustedes, como nosotros- de este proceso renovador en que todas y todos estamos participando.

Muchas gracias

Mariela Castro Espín
Presidenta del Comité Organizador de la Jornada Cubana contra la Homofobia, 2011.

sábado, diciembre 17, 2011

Entrevista a Mariela Castro, directora del CENESEX: "Cuba siempre sorprende"

Bernard Duraud
L’Humanité Hija del presidente cubano Raúl Castro y de Vilma Espín, gran figura de la Revolución Cubana, ya desaparecida, Mariela Castro Espín, 49 años, es directora del Centro Nacional de Educación Sexual cubano (CENESEX), militante contumaz de los derechos de los homosexuales y de los transexuales, discriminados durante mucho tiempo, está en el origen de importantes cambios que les conciernen.

Desde hace varios años usted desarrolla un combate a favor de la libertad de orientación sexual y de la identidad de género en Cuba. ¿En qué punto están en la actualidad?

Estamos en un buen momento. Este es el resultado de un trabajo de varios años. Desde la creación de la Federación de Mujeres Cubanas, en los años sesenta, se abrieron los caminos que permitieron desarticular poco a poco los prejuicios ligados a la sexualidad y al género. Este trabajo nos ha permitido abordar, antes que enfrentar otras formas de discriminación, que existen de manera cotidiana en nuestra cultura y nuestra sociedad. Respecto a la homofobia, no es fácil cambiar la manera de pensar de toda la sociedad. Pero cada acción puede tener éxito, por intermedio de una incidencia, en el campo educativo, apoyándose en los medios de comunicación, televisión y radio, en el marco de una estrategia compleja. Hay que estar en todas partes. Esto implica la presencia de una voluntad política para operar todos estos cambios y que sea expresada por intermedio de una ley concreta, explícita, que pueda apoderarse de este problema.

Usted ha elaborado un proyecto de ley, ¿avanza?

Una de nuestras propuestas legislativas concierne al Código de Familia, código civil aprobado en 1975, por iniciativa de la organización de mujeres, y ampliamente discutido. Este Código funciona pero, desde hace más de quince años, participamos, como institución, en el combate de la Federación de Mujeres Cubanas para transformarlo a fin de garantizar mejor los derechos de la mujer, de los niños, de los discapacitados y de los adultos mayores. En esta lógica, el CENESEX propone un nuevo artículo que incluya la libre orientación sexual y la identidad de géneros. No se trata de un Código cuyo cumplimiento sea obligatorio, pero que sirve para establecer valores en el seno de la familia. Agrego que este Código, una vez que sea votado, deberá incluir además otros elementos porque muchas otras leyes también van a cambiar. Con la nueva ley, los transexuales tendrán el derecho a modificar sus documentos de identidad. Lo que supone que sean sometidos a una intervención quirúrgica para cambiar de sexo. En 2008, ya logramos, bajo la égida del Ministerio de Salud, establecer una serie de procedimientos de asistencia de salud especializada que necesitan las personas transexuales, incluyendo el cambio de sexo. Estas intervenciones son totalmente gratuitas y están en el presupuesto del Estado. Somos el único país en haberlo hecho completamente. Pero aún no se cambian las identidades si no hay intervención quirúrgica. Este es el proyecto de ley. Ya está redactado, sólo falta presentarlo a la discusión política.

¿No ha enfrentado usted obstáculos de orden político y religioso?

Los frenos no son los prejuicios de toda la población. En esta sociedad heterogénea en la que vivimos, en las iglesias, e incluso en otras estructuras existentes, hay personas que nos apoyan y otras que no nos apoyan. Hay dirigentes religiosos que están de acuerdo y otros no lo están. No hay confrontación con el Partido Comunista y su Departamento Ideológico, ni con el mediador que ha estado muy atento y respetuoso. Les hemos expuesto nuestros argumentos y ellos mismo han dialogado con los religiosos que no estaban de acuerdo. No hay malestar, sí hay preocupaciones, pero no malestar. Hemos hablado de nuestra preocupación para no transgredir a las personas, para no afectarlos. Sólo el diálogo puede resolver las contradicciones. Pero hay puntos en los que no cederemos, por ejemplo, las operaciones para el cambio de sexo. Las consideramos como un tratamiento de salud y ahí no transigiremos. Hay que hacerlo, es un derecho. Sabemos que, en relación con el matrimonio de personas del mismo sexo, varias iglesias no lo aprueban. Antes que crear una categoría con el matrimonio homosexual, lo cual no es necesario, proponemos una unión legal que pueda garantizar los derechos de las personas del mismo género. Ellas no deben ser discriminadas, ni excluidas. El objetivo es que tengan las mismas garantías que las parejas heterosexuales, sobre todo desde el punto de vista del patrimonio. Nuestra propuesta es la unión consensual: las parejas del mismo sexo tienen los mismos derechos que las parejas de sexo diferente. No hay diferencia. No se habla de adopción. Incluso si se pudiera considerar, pienso que ahí hay resistencias. A medida que nuestra población avance y que venza los prejuicios, esto no será una preocupación. Hemos observado el proceso de los progresos legislativos en otros países, incluso europeos, y ellos han tenido que proceder de la misma manera, comenzar por una cosa primero y luego pasar a otra. En lo que a nosotros respecta, no proponemos ni matrimonio, ni adopción de menores. Avanzamos en el reconocimiento de los derechos de la población y del género.

¿Se trata de una batalla de emancipación en el marco del proceso revolucionario cubano?

¡Por supuesto! Esta es la plataforma, el escenario. Yo, tengo una formación marxista que me permite comprender la sociedad en la que vivo y lo que entendemos por socialismo. Una sociedad en transición socialista como la sociedad cubana debe estar vigilante para no reproducir los mecanismos de dominación preexistentes. Pienso que esta batalla por la dignidad plena de las personas está en concordancia con un proceso de transformación social por la emancipación de los seres humanos que es el socialismo. Esta idea no se la puede perder de vista. Sin ella, justamente, se continúa además reproduciendo los mismos esquemas con las mujeres, los homosexuales o los inmigrantes. Por primera vez en la historia del PCC, en el documento que será presentado a la conferencia nacional en enero de 2012, se habla de derechos a la orientación sexual. Se le discute en toda la población. Nosotros, en el CENESEX, hemos hecho varias sugerencias, en especial la inclusión del concepto de identidad de los géneros y no solamente la orientación sexual. Pues, con esta identidad, se tiene la protección de las personas en relación con el género.

Usted habla del respeto a la persona humana y de sus derechos plenos e íntegros, ¿no hay también otros combates a desarrollar sobre la libertad de expresión?

Nadie nos puede impedir que nos expresemos. Eso es un mito. Nadie puede callarse en Cuba. El sistema colonial español no pudo hacernos callar, ni el colonialismo norteamericano, ni tampoco la dictadura militar impuesta por los Estados Unidos. Siempre hemos dicho lo que pensamos. Cada cual es dueño de lo que dice, de lo que hace. También hay que asumir la responsabilidad de ello. La libertad está en asumir sus responsabilidades, jugárselo el todo por el todo, tomar decisiones. Y esto es válido para todo. En relación con la libertad de prensa, estaría tentada a decir que no existe en ningún lugar. Ella depende de quienes dominan los medios de comunicación, los propietarios, los grupos financieros, los accionistas, los editores, la política de Estado. En Cuba hay un gran número de blogs independientes y miles de blogueros interesantes, valientes en sus cuestionamientos y asumiendo sus responsabilidades, sin recibir dinero de un país que quiera controlarnos, hostigarnos. Verdaderamente, un pequeño número de ellos recibe dinero del gobierno de los Estados Unidos para inventar historias contra Cuba. Desde hace más de cincuenta años, padecemos una verdadera guerra ideológica con el objetivo de destruir la revolución. La campaña mediática contra Cuba es cada vez más fuerte. El Departamento de Estado norteamericano ha inyectado en ella más de 20 millones de dólares. Con este dinero, paga a blogueros, periodistas norteamericanos o europeos, para desacreditarnos. Pero, ¿quién conoce verdaderamente, y no mediante la deformación, la realidad cotidiana de los cubanos y su capacidad de avanzar? Respecto a Cuba, yo desearía una prensa más crítica, que haga un verdadero trabajo de investigación. Y criticar no quiere decir faltar el respeto si esto responde a la ética periodística.

¿Es suficiente un solo partido dominando la política cubana?

¡Bueno! El que inventó el partido único no fue Fidel, sino José Martí. Frente a la amenaza externa, no había otra opción que unir la voluntad de los cubanos, lo que Martí llamó el “partido revolucionario”. El PCC es heredero de este partido revolucionario creado por José Martí. Gracias a la unidad en este partido único, se pudo ganar la independencia ante España, pero se frustró debido a la intervención norteamericana. Los cubanos se unieron aún más para acceder a su soberanía. Es por esto que es un partido que comprende mucha diversidad, incluidas las religiones y tiene diferentes posiciones. Pero el principio es muy claro sobre la soberanía nacional, la defensa de esta soberanía, el desarrollo del país sobre la base de la justicia y de la igualdad social. Ese es el proyecto. El pueblo cubano tiene lo que quiere. El PCC no postula para los mandatos electos, es el pueblo en los barrios el que decide y postula.

¿Cuál es el sentido de la fórmula de su padre, Raúl Castro, cuando dice: hay que avanzar “paso a paso”?

Todo cambio brusco puede ser una gran irresponsabilidad. El proceso de construcción y el cambio de opinión exigen tiempo, mucho más que una consulta popular. Cuando él dice “paso a paso”, es consolidar cada paso que se de, no ser superficial y no olvidar a nadie. En varias ocasiones me ha dicho que trate de tener un punto de vista educativo ante la población antes de llevarla a un proyecto de ley, de lo contrario jamás será votada. Esto es lo que hemos hecho sensibilizando a los cubanos, a los diputados. Él trabaja en ese sentido, y yo creo que es un buen estratega. Hay gente a la que le gustaría que Cuba se apure en los cambios. Él responde: “Yo quisiera apurarme, pero no puedo imponer.” Hay que encontrar un cierto consenso, por lo menos, poder contar con la mayoría.

¿Cuáles son las prioridades para los cubanos hoy?

¡Montones de cosas! Sobre todo se trata de reforzar nuestra economía para ser autosuficientes. De cierta manera, el turismo puede ayudarnos a lograr progresos. A pesar del bloqueo económico y comercial contra Cuba, el turismo norteamericano ha aumentado de manera increíble. Los norteamericanos tienen deseos de venir a Cuba, muchos llegan por vías indirectas para no ser penalizados en los Estados Unidos. El hecho de ser sancionados por la ley del bloqueo es, de paso, una violación de los derechos de los ciudadanos norteamericanos y de la Constitución. Entonces, sí, tenemos que avanzar, crear nuevos mecanismos. ¡Y eso viene! Cuba siempre sorprende, incluso nosotros mismos nos sorprendemos.

Tras su elección, Obama había alimentado algunas esperanzas en relación con Cuba. Pero nada cambió…

Obama no ha abandonado las responsabilidades de su programa. Los Estados Unidos siguen siendo hegemónicos. Son los policías del mundo, nos controlan a todos. Constato que Europa le ha seguido los pasos al establecer una posición común contra Cuba. ¡Eso es cinismo! Eso demuestra que está subordinada a la política de los Estados Unidos.

Usted es la hija de Raúl Castro y la sobrina de Fidel. ¿Es demasiado duro llevar esa herencia?

¡A veces sí, a veces no! No, para todo lo que te hace llevar de manera simbólica en relación con la herencia familiar. Algunos inventan una responsabilidad que les gustaría verme endosar, lo que no me corresponde; otros quieren que, en el futuro, yo sea presidenta de la República. ¡Si me conocieran bien, no lo desearían! Eso no tiene nada que ver con mis aspiraciones. Por otra parte, yo recibo muchas gratificaciones en Cuba y en numerosos países. Me han dicho cosas muy bellas, llenas de admiración, de respeto, de afecto y de agradecimiento. Me han contado anécdotas de mis padres que yo ignoraba. Entonces me siento orgullosa de la familia en la que nací. Ellos me han transmitido valores, una ética. Y si soy rebelde, no es culpa mía, es de ellos. Ellos lo han sido mucho más que yo y siguen siéndolo, es por esto que siento tanta admiración. Pero yo, no quiero ser como ellos.

Raúl visto por Mariela…

“Ante todo diré que mi papá es muy simpático. Muy divertido. Tiene una manera de decir las cosas, es directo. Me he divertido mucho con él, también me he disgustado, pero con mucho amor. Hemos aprendido a comprendernos. Nunca he tenido miedo de decirle las cosas como las pienso, incluso si él no estuviese de acuerdo. Aprendí de él que había que ser así en la vida y asumir todos los riesgos de ello. Él es estructurado, muy organizado. Le gusta dialogar, trabajar en equipo, no pierde el tiempo. Las cosas son como son, no le gusta que las adornen. Gracias a mi madre, él me ha apoyado en mi combate, ella hizo el trabajo previo. Yo no soy “la hija de su padre”. En consecuencia, actúo de manera atenta y cuidadosa. Pero de él heredé poner el dedo sobre la llaga.”

*Entrevista del periódico francés L’Humanité, realizada por el periodista Bernard Duraud, a la Directora del CENESEX y publicada el 9 de diciembre de 2011.

Tomada de : http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/12/14/mariela-castro-cuba-siempre-sorprende/

lunes, septiembre 05, 2011

Mariela Castro llama a atender más la salud sexual en el mundo

(EFE).- Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) e hija del presidente cubano, Raúl Castro, resaltó hoy la necesidad de llamar la atención sobre aspectos desconocidos de la salud sexual que "deben ser abordados, atendidos y desarrollados" en todos los países.

Mariela Castro explicó a Efe que este es el primer año que en Cuba se celebra el "Día Mundial de la Salud Sexual" y como está dedicado a los jóvenes, un grupo de la red social del Cenesex ha organizado un programa de actividades que comenzaron este viernes con la presentación del libro "Sida: nuevas confesiones a un médico", de Jorge Pérez.

"El Cenesex ha hecho un compromiso con la Asociación Mundial de Salud Sexual, para llamar la atención sobre muchos elementos que se desconocen y tienen que ver con la salud sexual y que deben ser abordados, atendidos y desarrollados en todos los países", señaló.

Indicó que en el marco de la Jornada Mundial, hasta el próximo domingo, el programa del Cenesex incluye la muestra de audiovisuales relacionados con el estigma de la discriminación por orientación sexual e identidad de género.



También se refirió a una "Feria de Salud" que se desarrollará en el paseo de una céntrica calle habanera, donde se reúne un heterogéneo grupo de cientos de jóvenes desde hace algún tiempo, en la cual los promotores del Cenesex irán con el interés de que "pregunten, participen como en otras plazas del mundo y aprovechar la oportunidad para brindarles información sobre salud sexual".

Mariela Castro hace varios años que promueve desde la dirección del Cenesex proyectos de reformas legales a favor de las minorías sexuales, entre ellos un cambio del Código de Familia que permita la unión legal de los homosexuales y el reconocimiento de derechos de los transexuales.

En ese sentido, dijo: aún "no nos han dado ninguna respuesta sobre la actualización del Código de Familia, sabemos que el anteproyecto está en manos del Ministerio de Justicia, quisiéramos saber qué están haciendo y que nos consultaran también si tuvieran dudas, pero eso no ha ocurrido".

"Ese es un tema que está ahí y nosotros estamos totalmente ausentes y no sabemos qué pasa", añadió.

Mientras tanto, dijo que el Cenesex está ocupado en "fortalecer" sus líneas de investigación, sus áreas académicas y científicas y trabajando en su estrategia de comunicación sobre todo a través de los medios de prensa locales.

Además, precisó que están organizando el VI Congreso cubano de Educación, Orientación y Terapia Sexual, que tendrá lugar en enero de 2012 previo a la Conferencia del Partido Comunista, fijada para finales de ese mes.

lunes, junio 06, 2011

“Imagino un socialismo democrático, sin dogmas y sin prejuicios”

Redacción Cafefuerte
Entrevista a la psicóloga cubana Mariela Castro



- La sicóloga Mariela Castro, hija del gobernante Raúl Castro, calificó de burdo y vengativo al gobierno de Barack Obama por negarse a canjear los cinco cubanos prisioneros en Estados Unidos por el contratista norteamericano Alan P. Gross, condenado a 15 años de cárcel en la isla.

“Nosotros lo interpretamos como una vendetta del sistema mafioso de poder norteamericano”, declaró la sexóloga en una entrevista transmitida este jueves por la televisión rusa. “Realmente son tan burdos que ni siquiera quieren cambiar a nuestros prisioneros por el prisionero norteamericano que está aquí, que ya fue condenado en un juicio legal”.

La entrevista de media hora fue realizada para Actualidad RT, perteneciente a la organización autónoma TV-Novosti, y durante la conversación, la directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), sorteó preguntas diversas sobre su padre, su tío Fidel Castro y la fascinación que despertó en ella el guerrillero Ernesto Che Guevara, al que insistió en calificar de “tierno”.

También dijo que Raúl Castro le confesó que le gustaría tener tanta libertad como ella y analizó el cambio que se ha producido en la mentalidad de ambos hermanos sobre temas como el machismo y la homosexualidad. Afirmó que ni Fidel ni Raúl han perdido el romanticismo de la primera etapa revolucionaria.

Habló además de una invasión norteamericana a Cuba que -según ella- parecía inminente en 1994.

CaféFuerte publica íntegra la transcripción de esta entrevista, coincidiendo con las recientes declaraciones de Raúl Castro, quien en vísperas de su 80 cumpleaños sugirió que está listo para retirarse tras su primer mandato al frente del gobierno cubano.

ENTREVISTA DE MARIELA CASTRO CON EL PROGRAMA “A SOLAS” DE ACTUALIDAD RT, 2 DE JUNIO DE 2011

Elena Rostova: Muchísimas gracias por haber accedido a compartir con nosotros experiencias más personales. Usted es la hija de Raúl Castro y la sobrina de Fidel Castro. En la vida cotidiana, ¿no afecta, no limita esto?

Mariela Castro: Afecta. Desde algún punto de vista es incómodo, pero desde otro punto de vista es bonito, porque he recibido mucha gratificación espiritual, agradecimiento, mensajes muy bonitos de agradecimiento muy sincero de personas no sólo en Cuba sino en otros lugares del mundo justamente por eso. O sea, más bien me ha dado gratificaciones espirituales.

ER: Usted nació poco después del triunfo de la revolución cubana. ¿Cómo recuerda el ambiente que reinaba en si infancia?

MC: Yo recuerdo mi infancia muy feliz. Realmente que mis padres me dejaban eso de explorar, yo recuerdo que siempre estaba encaramada en un árbol, encaramada en cualquier cosa, subiendo columnas… no había esa limitación de que por ser niña no podía hacer cosas de niño, aunque siempre había alguien que me decía “Oye, bájate de los árboles que eso son cosas de niño”. Pero yo siento que había libertad, que recibían con simpatía cualquier cuestionamiento que hacía, siempre hubo la posibilidad de dialogar, de buscar el espacio familiar del diálogo, incluso del cuestionamiento, de ellos a nosotros y nosotros a ellos, de la misma sociedad, de la historia…

Yo recuerdo cuando empecé en la universidad, que empecé a estudiar Filosofía Marxista, [que] me dio muchas más herramientas para cuestionar la realidad, yo me recuerdo que leía la revista Literatura Soviética que vendían aquí que era muy buena, y hay una que nunca la voy a olvidar, yo creo que la voy a guardar toda mi vida, la voy a conservar por toda mi vida, que era una dedicada a Maiakovski, y me dio mucha idea de lo que fue esa época que vivió Maiakovski, contradictoria entre época de Lenin, desaparición de Lenin, cuando empieza Stalin, cómo cambió la manera de experimentar el socialismo y él [Maiakovski] cómo lo sufrió. Y ahí leí discursos de Lenin donde cuestionaba el “mitinismo” y un grupo de tendencias que él consideraba [que] no ayudaban al proceso de experimentación del socialismo, porque tergiversaban su sentido, y yo recuerdo que eso me iluminó, me dio pistas para cuestionar la realidad cubana, y después que la estudiaba muy bien se la pasaba a mi papá. Le decía: Mira, papá, esto hay que cambiarlo aquí también, porque a Lenin le pasaba allá, y nos está pasando a nosotros.

Teníamos esa posibilidad de dialogar y de cuestionar la propia realidad cubana. Y cuestionaba el campo socialista también. Y al cabo de los años me doy cuenta de que tuve esa posibilidad, esa libertad, que hablábamos muy abiertamente en casa sobre muchas cosas. Y realmente eso me dio mucha fortaleza y me hizo muy feliz de que pudiéramos tener esa posibilidad.

Raúl Castro quiere tanta libertad como Mariela

ER: Usted anteriormente ha mencionado que sus padres han tratado de protegerla de la política, que indudablemente no es un mundo sencillo. Pero, ¿hasta qué punto esto ha sido posible? ¿No hay de todos modos una responsabilidad que viene con el nombre?

MC: No, no me gusta asumir responsabilidades públicas desde el nombre, sí una responsabilidad mínima como ciudadana y una responsabilidad de afecto familiar, que yo no quiero hacer cosas que lastimen a mis padres, a mi familia, por supuesto, como cualquier otra persona con sentimiento de pertenencia a una familia. Pero no… En algún momento cuando era más jovencita me proponían, mira para que…, me proponían de delegada para un congreso de una organización estudiantil, y entonces yo, [me preguntaba] bueno, ¿y yo por qué? Que al final como que la realidad me fue diciendo que sí, que había que participar y asumir responsabilidades pero no mucho más allá de las que yo asumía en un ámbito más sencillo….

Y cada vez que alguien me proponía un trabajo, mi mamá [Vilma Espín] decía que no, que me dejaran tranquila donde yo estaba. Y mi papá también veo que ha hecho todo lo posible por evitar que cuando alguien me propone para alguna responsabilidad, él pide por favor que me dejen tranquila en mi trabajo y en las cosas que yo hago. Yo lo interpreto como que me protege. Yo soy muy apasionada y ellos, sobre todo mi papá que es muy apasionado, y [viendo] que el mundo político es complejo y contradictorio, tal vez él prefiere que yo no viva esas contradicciones. Los padres tienden siempre a proteger, aunque digan que no, tienden a proteger. Tal vez se lo deba agradecer, porque yo identifico mi participación política desde la participación ciudadana. Creo que me da más libertad. Incluso una vez me lo dijo; mi papá me dijo que le gustaba mucho mi libertad. Que quería ser tan libre como yo. Y bueno tal vez ese es el mensaje que yo deba captar.

ER: Una vez en una entrevista con Ricardo Alarcón, él nos hablaba de una fuerte campaña de descrédito contra Cuba. Usted siendo parte de la familia Castro se ha sentido alguna vez víctima de esa política?

MC: Sí. Yo creo que todas y todos los cubanos hemos sido víctimas… O sea, todos los cubanos identificados con el proceso revolucionario, hemos sido víctimas de eso. Aunque yo debo agradecer que la gran mayoría de los periodistas con los que he tenido vínculos han sido muy honestos conmigo, aunque, bueno, ya cuando llegan las noticias a las editoriales o medios de prensa las cosas pueden cambiar. Pero sí he percibido, en la gran mayoría de los periodistas con los que he dialogado, honestidad.

Más líder que tío

ER: Las grandes figuras de la historia muchas veces tienen que sacrificar lo familiar por su obligación ante el pueblo, ante su misión. En su caso, ¿hasta qué punto podría decirse que Raúl político no le dejó espacio a Raúl papá?


MC: No, no lo podría decir. Porque tanto mi papá como mi mamá hicieron un gran esfuerzo por dedicar tiempo a la familia. Por encima de todas las posibilidades, a veces mezclaban reuniones de trabajo con la presencia familiar, si tenían que hacer un almuerzo o una cena de trabajo pedían estar con los hijos, es decir, ellos extrañaban mucho y por eso le daban mucha importancia al tiempo que estábamos juntos. Y también por eso lo agradezco. A veces yo reclamaba que quería tener una mamá y un papá común [es] y corriente [s], y quería que estuviesen en la escuela todos los días como otros papás y otras mamás, que nos llevaran… Mi mamá tuvo más tiempo que mi papá para ir a las reuniones de padres, de estar más vinculada a nuestras vidas cotidianas, pero también ella tenía mucho trabajo. Y aún así, buscaban en tiempo.

ER: Cuando hablamos de Fidel Castro, el mundo entero se imagina a ese héroe, a esa figura legendaria que ha osado hacerle frente al imperio norteamericano. Para usted, ¿es más que nada tío Fidel o lo sigue viendo como una figura?

MC: No. Cuando era niña sí era tío Fidel, pero en la medida que ya después de la adolescencia y en la juventud fui dándome cuenta con más claridad de quién era Fidel, en el sentido histórico y para el pueblo de Cuba, ya empecé a verlo como Fidel, igual que todo el mundo.

ER: ¿Y surgió cierta distancia?

MC: Sí, surgió una distancia con respeto y, además, me dignificaba ver a Fidel como el líder y no como el tío. Me sentía que era más digno. Es como crecer y darse cuenta: esa persona no es tu tío, esa persona tiene una responsabilidad social que te pone en una relación diferente ante él.

ER: ¿Qué podría contarnos de él como ser humano, como persona en lo cotidiano?

MC: En lo cotidiano a mí me gustaba mucho desde niña, bueno, la aparición de Fidel en la familia, de repente si decían va a llegar Fidel, ay, llegó Fidel, era siempre un acontecimiento, una gran emoción, y parte era muy placentero. Es decir, se pasaba bien en la compañía de escucharlo. Realmente teníamos deseos siempre de escucharlo, de hacerle muchas preguntas; siempre el que ve a Fidel tiene ganas de preguntarle muchas cosas porque Fidel tiene respuesta para todo, y además respuestas ingeniosas, respuestas inteligentes. Entonces, desde las preguntas más banales hasta las preguntas más complejas, dan deseos de preguntarle. Y él siempre tiene respuestas para todo tipo de pregunta. Y a mí siempre me dio mucha satisfacción tener la oportunidad de compartir momentos en los que contaba cuestiones de la historia, cosas que habían vivido o análisis de la realidad que se estaba viviendo.

Pero sobre todo, más en privado era muy divertido cuando se reunían él, mi papá, Ramón el hermano mayor, y se ponían a contar cosas de ellos en la infancia, a lo largo de su vida, cuando la guerra de guerrillas, y era simpático escuchar cosas que nunca se habían dicho entre ellos y que en ese momento se decían: “Y en aquel momento tú me llamaste la atención y a mí aquello no me gustó, porque yo no tuve la culpa”. Y eso era muy simpático, se reían mucho haciendo recuentos de cosas, incluso de momentos difíciles también.

ER: Y de lo que le contaban, ¿algún recuerdo de la época de la revolución que la haya impresionado particularmente?

MC: Muchos. Fueron muchos acontecimientos, porque eran muchas cosas y yo observaba mucho, porque había muchas cosas que las hablaban en susurros y en secreto, y yo siempre tratando de entender qué pasaba por ahí, a veces trataba de preguntar y a veces no, para que no me excluyeran. Quería entender sus puntos de vista sobre las cosas que pasaban en Cuba, en el mundo… Una [cosa] que me impactó mucho fue Angola, la Guerra de Angola, Cuito Cuanavale, que fue un momento fundamental en la Guerra de Angola para llevar a la victoria final. Fue un acontecimiento militar muy especial en lo que es estudios de tácticas militares (para la gente que se dedica a eso).

Y yo recuerdo ese momento en que estaban los cubanos en el sur de Angola, cercados por las fuerzas surafricanas -y, en medio del cerco, de madrugada, construyeron un aeropuerto para que aterrizaran las tropas que fortalecieron las posiciones angolanas y cubanas en ese enfrentamiento-, yo recuerdo que fue un momento muy tenso, de mucho sufrimiento, de mucho silencio. Y yo era joven y no entendía qué pasaba, y pensaba que había algún problema conmigo. Y yo llegaba y decía: “¿Por qué no hablan? ¿Qué les pasa, maleducados? ¿Qué problema tienen ustedes?” Y me iba, toda ofendida, y no sabía todo lo que estaba pasando hasta que llego un día a la casa y había una fiesta, todo el mundo celebrando, contentos, estaba Fidel, un montón de compañeros del Ejército, y ahí me enteré qué había pasado. Mira tú, me dije, no sabía que la cosa era tan grave, y yo pensaba que había hecho algo malo. Y así muchas cosas pasaban desde todo punto de vista, y entonces no se podía hablar, y ellos se reunían y hablaban en secreto y yo loca por saber lo que estaba pasando… Con el tiempo entendí que era mejor no saber lo que no te correspondía y no preguntar lo que no me correspondía.

ER: Usted que lo vivió desde adentro, en esos momentos duros, ¿se sentía temor, una atmósfera de dudas, de miedo por algún momento?

MC: A ver, sí. Tanto desde que empezó la situación que nos llevó al período especial con la caída del campo socialista, que se vivió con mucho sufrimiento por todos los cubanos, y esa incertidumbre que se estaba ya esperando y que ya cuando nos sorprendió a todos –como Fidel decía, se apagó el sol en un segundo cuando cayó la Unión Soviética. Eso fue un momento muy duro y todo lo que vino después fue mucho más duro, con el sufrimiento de lo que se iba perdiendo, todos los logros sociales que se iban perdiendo. Eso se vivió con mucho sufrimiento a nivel familiar.

La Guerra de Angola y nuestros muertos en Angola se vivió con mucho sufrimiento también; Elián, cuando secuestraron a Elián González; recuerdo también cuando secuestraban pescadores, que mi papá se veía muy dolido, muy angustiado, cada vez que había un acto terrorista; el crimen de Barbados se sufrió mucho en la [mi] familia y en toda la familia cubana, todavía sufrimos el recuerdo del crimen de Barbados, [sobre el] que no se ha hecho justicia todavía.

Los pocos logros que se iban alcanzando se vivían con mucha felicidad, con mucha historia. Pero sí, me acuerdo de 1994, cuando hubo uno de los tantos intentos de manipular a nivel de política internacional los medios norteamericanos para intervenir en Cuba, cuando aquella crisis de los balseros. Me acuerdo que yo fui a Santiago de Cuba con mi papá, que fue a controlar la situación en la Base Naval de Guantánamo, lo que pudiera pasar, y vi que había real posibilidad de [una] invasión norteamericana. Viví con mucha angustia, [pero] Fidel lo manejó a nivel diplomático de manera genial.

Diría que Fidel siempre como que hacía excelentes jugadas de ajedrez, diría yo –todos estábamos al tanto de la jugada que iba a hacer Fidel-, y al final siempre hacía jugadas espectaculares que salvaban la soberanía del país.

Otro acontecimiento muy triste que se está viviendo con mucho sufrimiento por mi familia, por toda la inmensa mayoría de la familia cubana, es la situación de nuestros cinco héroes, prisioneros ilegalmente, arbitrariamente, en los Estados Unidos por proteger al pueblo cubano de los atentados terroristas que se organizan desde los Estados Unidos con financiamiento el gobierno norteamericano. Esto lo estamos viviendo con mucha impotencia, con mucha rabia, y tengo que decir la palabra rabia porque ante la arbitrariedad, ante la injusticia, el ser humano se siente mal. Se violan sus derechos en todos los sentidos en este proceso y nosotros lo interpretamos –al menos yo lo interpreto- como una vendetta del sistema mafioso de poder norteamericano, como un comodín, como el joker: la jugada que ellos tienen para tratar de manipular las respuestas de Cuba en la política y en la relación con los Estados Unidos.

Pero no han podido hasta ahora doblegarnos, no han podido lograr que violemos nuestros principios más importantes y realmente no sé cuál será su próxima jugada. Porque realmente son tan burdos que ni siquiera quieren cambiar a nuestros prisioneros por el prisionero norteamericano que está aquí [Alan Gross], que ya fue condenado en un juicio legal y con todos los recursos de respeto a los derechos del prisionero. Entonces, esto lo estamos viviendo con mucha indignación y no vamos a parar de luchar porque se haga justicia.

Me gustaba el Che

ER: Junto con la familia, usted ha tenido la oportunidad de ver a grandes figuras del siglo XX, entre otros el Che Guevara visitaba su casa. ¿Cómo lo veían los ojos de una niña? ¿Qué recuerdos tiene del Che?


MC: A mí me causaban mucha simpatía todos los amigos de mi papá. Todos me parecían preciosos, atractivos, desde muy chiquitica yo era muy comunicativa y quería estar cerca [de ellos] para escucharlos hablar. Y yo tengo un recuerdo muy clarito del Che. Una vez estaban haciendo un asado y estaban todos reunidos alrededor del asado, conversando, todavía vestidos de verde olivo, y el recuerdo que yo tengo del Che es que me gustaba mucho, y yo quería siempre llegar a él cuidadosamente para que no me regañ ara mi papá por estar molestando mientras ellos estaban allí conversando. Y yo llegaba feliz, iluminada adonde estaba el Che, porque recuerdo que era muy tierno. Un hombre muy tierno que sabía tratar los niños. Y para los niños eso es importante, las personas que te saben tratar. Y tengo así un recuerdo muy especial, fascinada de cómo era él, de quién era él, y todo lo demás se fue alimentando con las imágenes posteriores, por supuesto.

Pero cuando yo le contaba esa escena a mi mamá, ella se sorprendía y me decía, “¿Cómo puedes acordarte, si tu tenías dos años?”. Pero era así mismo, yo le describía toda la situación, que mi papá me regañó, y entonces… “Sí así mismo fue, ¿cómo es que te puedes acordar?”, me decía. Bueno, las cosas especiales no se olvidan. El Che era un ser impactante.

ER: De otros que haya conocido que le han impresionado, ¿a quiénes podría mencionar?

MC: A Giap. El General Giap, vietnamita. Es un hombre inteligentísimo, un ser humano fascinante., y sentía una gran admiración por él. General vietnamita que era ministro de Defensa, que ganó la guerra de [contra] Japón, Francia y la derrota de los norteamericanos en Vietnam. Y era de una humildad, que era lo que más me gustaba [de él], la humildad, ese espíritu oriental humilde… Precioso. A ese hombre, a ese señor, yo le tenía mucha admiración, ya murió. Pero muchas más gentes que ahora no recuerdo… Bueno, [Gabriel] García Márquez, un gran amigo de la familia, el escritor García Márquez. Recuerdo a Angela Davis, que yo sentía mucha admiración por ella; mi mamá la atendía por la organización de mujeres; todas esas mujeres vietnamitas… Y Valentina Teleshkova, que me caía muy bien, era muy simpática. Era una amiga de familia, no sólo una figura histórica. Mucha gente muy especiales.

ER: ¿Y cómo nota con el tiempo, tanto su padre como su tío, han ido cambiando?

MC: Mira, de niña a mayor yo veo un trecho muy grande en cómo era mi papá cuando yo era niña, cómo era Fidel y lo que han ido cambiando -en Fidel me doy cuenta por sus discursos, cómo han ido cambiando en muchos temas, y en mi papá en su actitud personal hacia muchas cosas. Fueron cambiando incluso en su manera de dirigir, en temáticas, por ejemplo en los temas del machismo cómo fue evolucionando, en la mirada hacia la persona homosexual cómo fue evolucionando, aunque mi mamá influyó mucho en él en los cambios que fue aceptando en su vida. Pero en general sí, por supuesto en mayor madurez y en mayor claridad.

ER: ¿Diría usted que en algún aspecto han perdido ese romanticismo, esa fuerza que tenían, que se han desilusionado?

MC: No. Por supuesto han vivido cosas duras, han vivido muchas desilusiones, pero también han vivido muchas gratificaciones en cuanto a lo que es estar cada vez más convencidos del proyecto social. O sea, aun cuando tienen un sentido práctico de la realidad para buscar soluciones que deben llevar un pensamiento frío, nunca han perdido esa ternura, el romanticismo no se perdió. Y eso me gusta: yo creo que el romanticismo no se puede perder nunca.

ER: Han habido distintos rumores sobre el estado de salud de Fidel. Hace unos meses en nuestro programa estuvo Hugo Chávez, nos contó que [Fidel] se la pasa estudiando y enseñando. ¿Usted qué nos puede decir?

MC: Bueno yo personalmente no lo he visto, porque las visitas que se le hacen son muy reducidas. Pero sé por mi papá y sé por lo que escribe, que leo como todos los cubanos, podemos percibir que Fidel tiene una capacidad de recuperación impresionante. Y todo eso no está en su genética, que se ve tiene una fuerte genética familiar, [sino que] yo creo que todo eso está en su cabeza. Fidel toda la vida ha tenido la capacidad de sorprendernos. Nadie sabe cuál va a ser la respuesta, nadie sabe cuál va a ser su salida, pero una de las cosas que más nos fascina de Fidel es esa capacidad de sorprender que tiene.

ER: ¿Qué conceptos implementados ya en la revolución, usted se plantea como representante de otra generación?

MC: Yo siento que el estudio de la historia de Cuba, el recurso de la filosof’ía marxista, para mi ha sido una herramienta para interpretar la realidad junto con otras herramientas teóricas y metodológicas, de otras ciencias, no solamente filosóficas, que te aportan recursos para interpretar y para ver el camino que debes seguir para seguir transformando la realidad. Y ese espíritu transformador de la realidad que planteaba Marx es una de las cosas que más me gusta en mi vida. Esa vocación de transformar buscando cada vez más justicia entre los seres humanos me encanta y yo creo que ahí está también marcado el camino de mi vida, personal y profesional, y es lo que estoy tratado de hacer.

Es decir, yo sí creo en las posibilidades del socialismo, creo que el socialismo tuvo inicios fascinantes con la experiencia leninista, después tuvo experiencias que no fueron tan buenas, unas sí, otras no, pero nos dieron enseñanzas. La historia de Cuba siempre nos dio otras pistas y eso fue lo que permitió que el pueblo cubano en su proceso de transformación se esté ahora proponiendo qué socialismo quiere, de qué manera quiere experimentar el socialismo como es escenario de justicia, de solidaridad, de equidad.

Socialismo sin dogmas ni prejuicios

ER: No es que se esté negando lo afirmado en el pasado, sino seguir adelante…


MC: No, yo creo que lo que se ha hecho es la revisión crítica y con la experiencia vivida del pasado, y tomar del pasado todo lo valioso que sirva para seguir avanzando. Hay algunos profesores cubanos que plantean que no fueron errores lo que consideramos que debemos desechar. Creo que se dieron experiencias que nos dieron la pista de lo que funciona y no funciona, y cómo debemos hacer esas mismas cosas.

ER: ¿Hasta qué punto las nuevas generaciones están en condiciones de asumir el legado de una generación tan fuerte como la generación de su padre y de su tío, con ese romanticismo, esa fuerza de espíritu?

MC: Yo creo que sí, en la medida que se sigan facilitando mecanismos de participación popular, donde las nuevas generaciones participen en asumir responsabilidades conscientemente, no formalmente, es decir, que se le cultive a la población con ese conocimiento histórico, con esas experiencias que nos están dando la pista de cómo proyectar el futuro. En la medida que las jóvenes generaciones participen de ese proceso de aprendizaje y cuestionamiento…

ER: ¿Están participando…?

MC: Sí, sí. En la sociedad cubana tú te das cuentas que hay una parte de todas las generaciones que participa y otra parte que no participa; una parte que es más consciente, que tiene más cultura y que por lo tanto tiene más capacidad de participar, y otra parte que es más inconsciente, que es más ignorante. Esa es la debilidad, esa parte ignorante. A veces lo que decimos es: vamos a crear el escenario para que se apropien del conocimiento histórico que les permita decir esto es mío, por qué yo tengo que entrar en este proyecto, por qué yo tengo que tratar de cambiar las cosas, qué cosa es lo que yo quiero cambiar…

Lo importante es que la gente participe de manera consciente, que es la manera de participar libremente, y sin manipulación de ningún tipo, ni de nosotros ni de nuestros enemigos, sino ofreciendo conocimientos e información que les permita sacar conclusiones lógicas de acuerdo a la lógica histórica. Si les facilitamos eso, cada vez será mayor la cantidad de personas que puedan participar y aportar a nuestro futuro.

ER: Digamos que usted ve el futuro con optimismo…

MC: Me encanta lo que me imagino.

ER: ¿Cómo se imagina Cuba?

MC: Un socialismo democrático, dialéctico, participativo, [en el] que predomine el pensamiento dialéctico sin dogmas y sin prejuicios, y eso es lo que te da fortaleza como cultura, como nación; lo que te da fortaleza como nación soberana que está definiendo su propio proyecto. La unidad de la nación cubana en esa búsqueda creativa de sociedad es lo que me imagino como la sociedad que a mí me gustaría vivir aquí en Cuba.

ER: Muchas gracias por compartir con nosotros estos recuerdos, que son inapreciables.

MC: Muchas gracias.

Transcripción: www.cafefuerte.com

Video de la entrevista: http://youtu.be/8RBPantVIyU

viernes, abril 01, 2011

Autodeterminación sexual en Cuba

Antonio Carmona Báez
Rebelión En Cuba, hay un movimiento LGBTT cuya gestación se encuentra en la intersección del Estado y la sociedad civil organizada. Este movimiento pretende abordar los principales temas de la realidad LGBTT desde la perspectiva de los derechos humanos, la salud y la integración social, mientras que se inserta en el proyecto nacional de edificar una sociedad justa. Históricamente, el espacio de su existencia fue proporcionada por el movimiento de mujeres del país, que fue en gran parte responsable de hacer de Cuba, en 2008, el primer país de las Américas que tiene la operación de cambio de sexo incluido en el paquete de la atención universal de salud que disfrutan los y las ciudadanos de la isla.

Este mes de enero, el politólogo Antonio Carmona Báez de la Universidad de Amsterdam entrevistó a Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) con sede en La Habana, y una baluarte del movimiento LGBTT naciente en Cuba. Hija del actual presidente del país, Raúl Castro, y de la feminista revolucionaria Vilma Espín Guillois, Mariela es una profesional e intelectual en su propio derecho, trabajando por la defensa de los derechos de la libre determinación sexual. Aquí, ella comparte algunas reflexiones sobre la estrategia general de educación sexual para combatir la homofobia, y sobre la construcción de un movimiento LGBTT socialista.

ACB: ¿En que momento histórico se puede ubicar en Cuba un interés sobre la identidad de género y la diversidad sexual?

Mariela Castro Espín: Yo creo que la atención a la identidad de género y la diversidad sexual comenzó de manera institucionalizada en 1979. Con relación a la diversidad sexual hubo siempre muchas contradicciones en el período revolucionario y en toda la historia de Cuba, pero identifico que su atención institucional comienza en 1979, cuando en lo que era entonces el Grupo Nacional de Trabajo de Educación Sexual (GNTES), que después se convierte en el CENESEX (Centro Nacional de Educación Sexual), y por iniciativa también de la FMC (Federación de Mujeres Cubanas) que era la que dirigía ese grupo, se comienza la atención a personas trans. Luego que la primera persona solicitara se le diera tratamiento para cambiar su sexo porque no se sentía identificada con el sexo con el que había nacido. Es decir, por la incongruencia que existía entre su identidad de género y sus genitales, lo que entonces llamaban transexualidad, por lo menos en la psiquiatría.

A partir de ese momento se determinó que se creara una comisión más especializada y multisdisciplinaria dentro de una comisión que ya existía en este grupo de atención a la orientación y la terapia sexual para empezar a investigar de que se trataba esa realidad. Se visitaron algunos países europeos, se buscó información y una vez analizada la bibliografía que trataba el tema se llegó a la determinación de asumir los mismos estándares de cuidado que había establecido la Asociación Internacional de Disforia de Género Harry Benjamín, como se llamaba en aquel tiempo. Entonces se establecieron esos protocolos de atención considerando por supuesto la transexualidad, como en aquel tiempo, primero como una disforia de género y luego identificándola como un trastorno de identidad de género como así sigue actualmente clasificada en los Manuales Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM). Y es en este año pasado, en el 2010, que hemos establecido un consenso con la comunidad científica para promover la desmedicalización de la transexualidad porque no la consideramos un trastorno mental, y creo que tampoco tenemos los datos suficientes para considerarla un trastorno, sino una realidad humana que merece atención, sobre todo en el campo de los derechos humanos.

Pero el contacto con esta realidad, se inició a partir de una demanda explícita de atención médica por parte de las personas que deseaban la cirugía y los tratamientos hormonales, la mayoría de las cuales ya habían comenzado por si solos los tratamientos hormonales sin atención médica, es decir, empezó con el enfoque biomédico que ha caracterizado la problemática transexual, el tratamiento de la transexualidad, y no es hasta el año 2004 que empezamos a darle otro enfoque basado más en los derechos humanos, luego que un grupo de personas transexuales y transvestis vinieran a solicitar ayuda porque habían sido hostigadas por la policía y por los propios ciudadanos de la Habana. Fue entonces cuando yo les propuse que participaran, juntos con el CENESEX, en la evaluación de una estrategia de atención integral a la realidad que estaban viviendo, que no solamente contemplara la demanda específico de salud que ellas querían sino también aspectos relacionados con el ejercicio de sus derechos para lo cual debíamos ponernos de acuerdo con varias instituciones del Estado y las organizaciones de la sociedad civil y así fue como construimos esta estrategia de atención integral a personas transexuales que ha ido evolucionando en el tiempo e incluso nos ha permitido ir modificando los términos por los que vamos identificando a las personas y a los procesos que se han ido realizando, tanto que no decimos ya que diagnosticamos a la transexualidad, ni que hacemos un estudio para diagnosticarla como decíamos antes, ahora decimos acompañamos a la persona para ayudarla a identificar qué le pasa, es decir, a identificar si es una persona transexual o si es una persona homosexual que vive elementos de transvestimos, o sea una persona que vive la experiencia del transvestismo con una orientación heterosexual o bisexual, es decir ayudarle a descifrar a ella y a nosotros también lo que le pasa.

No todo lo que les pasa tiene nombre porque es muy diverso. Hay muchos matices, pero por lo menos les ayudamos a integrarse en la sociedad; a no sentirse enfermas; a no sentirse depreciadas; a no sentirse inferiorizadas; y a encontrar en esta institución un apoyo y también un espacio de construcción del conocimiento; porque ¿quién mejor que las personas que viven esta experiencia para aportar conocimiento a su socialización en toda la población?. Nosotros a partir de ese momento les propusimos primero formarlas como promotoras y promotores de salud sexual con énfasis en la prevención del VIH, porque era una manera de integrarlas y vincularlas con nuestro trabajo. Además de visibilizarlas en una tarea social y humana. También para ayudarlas a ser generosas con los que no habían recibido esa experiencia de la sociedad. Les estábamos dando una oportunidad para aprender a ser generosas ayudando a promover salud sexual.

Posteriormente empezamos a formarlas como activistas de derechos sexuales con énfasis en los derechos civiles desde la metodología de la educación popular de Paolo Freire, que es una metodología participativa que también aporta valores humanos muy importantes en las relaciones que ellas construyen con las demás personas. Las hemos también estimulado a elevar su nivel cultural y su nivel de instrucción para que encuentren mejores plazas de empleo y hemos negociado con instituciones del Estado para que se les faciliten oportunidades de estudio y de trabajo sin que los prejuicios medien en estas decisiones. Hemos creado un grupo de activistas que ya se reúnen dos veces a la semana aquí [en CENESEX]. En otras ciudades se han creado también otros grupos. Hemos creado además un grupo de familias dirigido a mejorar las relaciones familiares, para quitar la culpabilidad, el estigma; y, realmente esto les ha ayudado mucho a todas ellas y a todos ellos.

ACB: ¿Cuáles son las principales dificultades que enfrentan en las prácticas para lograr la aceptación de identidad de género y la diversidad sexual?

Mariela Castro Espín: Los grandes obstáculos tienen que ver con los prejuicios y la ignorancia profunda que existe con relación a las sexualidades, a los géneros. Por eso nosotros hemos apoyado en la creación de una estrategia educativa para promocionar el respeto a la libre orientación sexual e identidad de género como principio de justicia social e equidad, esta estrategia dura todo el año. Nos apoyamos también en actividades educativas de cine-clubs, de debates, en espectáculos teatrales para el debate, en conferencias, charlas, programas participativos, y sobre todo en campañas de bien público que tienen su momento más significativos, más sensualizados en los medios en la semana entorno al 17 de mayo a raíz del Día Internacional Contra la Homofobia. Durante toda una semana se generan debates en diferentes lugares e instituciones, escuelas y universidades, en varias ciudades del país donde ya se han creado las condiciones y la disposición para hacerlo. Hemos logrado crear una red de activistas que participan en estas actividades. Hacemos espectáculos que incluyen, con un valor artístico bien preparado, el transformismo. Nosotros no tenemos una marcha de orgullo gay. Nosotros hacemos una conga, una modalidad de baile cubano muy satisfactorio, que proporciona mucho placer desde un punto de vista rítmico, sonoro, en esa conga hacemos una visualización ante la población de la necesidad de trabajar los prejuicios. No visualizamos el orgullo gay porque también tenemos el orgullo heterosexual, el orgullo de las mujeres lesbianas, el orgullo de las personas trans, no queremos visualizar solo lo gay. Centramos nuestra mirada en la homofobia que es lo que consideramos que debe cambiar, debe desarticularse la homofobia para articular el respeto a la dignidad plena de las personas. Además la homofobia esta muy vinculada a otras formas de discriminación que también viven las personas LGBT como la discriminación racial, la discriminación por zonas geográficas, por vivir en zonas rurales y no zonas urbanas, por ser inmigrante y no ser nativo, por ser una persona no blanca, por ser mujer, por la edad, la discriminación etaria. Entonces hay muchas formas de discriminación y nosotros relacionamos la homofobia como otra forma de discriminación que no ha sido suficientemente visualizada y que aun no está contemplada en la legislación internacional y en muchas de las legislaciones nacionales, y en las que la visualiza no es suficientemente protegida por las leyes.

ACB: Alrededor del mundo las luchas por las personas LGBT han surgido de los movimientos sociales contestarios. Según su punto de vista, ¿cómo se da esta lucha en Cuba?

Mariela Castro Espín: El escenario principal de la lucha en Cuba fue la revolución de 1959. La revolución fue el inicio de un proceso emancipador en todos los sentidos que puso en tela de juicio, en tela de discrepancia y cuestionamiento, las relaciones entre los seres humanos basadas en la explotación que, históricamente, habían sido aprendidas. En este proceso de transición los socialistas se fueron articulando nuevas relaciones humanas. Nuevas relaciones sociales se fueron desmoronando como mitos, prejuicios, sobre todo en los temas de clase, los temas de raza y en los temas de género. Sin embargo, los temas relacionados con la orientación sexual e identidad de género que no respondían a criterios heteronormativos y patriarcales encontraron más resistencia al cambio. No se comprendió tempranamente que también eran formas de injusticia y de discriminación. Entonces la FMC, la organización de mujeres que ha abogado por los derechos plenos de la mujer y ha trabajado los derechos de la mujer, introdujo el enfoque de género que permitió visualizar la necesidad de trabajar también las masculinidades hegemónicas que crearon tantas dificultades a los hombres de cualquier orientación sexual. Así se abría el camino para también encontrar los argumentos que permitieran introducir en el debate científico, académico y político la problemática de las personas con orientación sexual no heterosexual y las otras problemáticas relacionadas a estos temas. Y ese fue el valor principal, el escenario de justicia e igualdad social fue la revolución. El trabajo de la FMC como sociedad civil organizada fue un factor determinante para abrir el camino de introducir desde un programa de educación sexual institucionalizado, la realidad de las personas homosexuales o las personas trans, desde los prejuicios y el ámbito de los derechos.

ACB: ¿Se puede decir que hay un movimiento LGBT, organizado o no en Cuba?

Mariela Castro Espín: Dentro del movimiento de mujeres, es que se llegó a empezar a trabajar la problemática LGBT. Y en estos momentos, desde un espacio estatal, que es el CENSEX, que coordina un programa nacional de educación sexual donde se integran instituciones del Estado y organizaciones de la sociedad civil se está gestando un movimiento por los derechos LGBT. Esa es la peculiaridad que tiene la experiencia cubana.

ACB: ¿Que le ha motivado a Ud. a convertirse en una luchadora por las personas LGBTT?

Mariela Castro Espín: Desde niña yo recibí estos valores de mi familia, por mi padre y por mi madre. Especialmente por mi mamá que desde la FMC ha liderado estos procesos de educación sexual. Pero ella que luchó mucho por los derechos de las personas LGBT, si tuvo que enfrentar resistencias más complejas y más rígidas que las que he tenido que enfrentar yo y esta generación. Además, la trayectoria profesional me ha permitido encontrar también argumentos y oportunidades para presentar esa problemática en la sociedad cubana desde las instituciones donde trabajé. Así que lo que me motivó fue justamente la conciencia de justicia social que me transmitió mi familia y que también me transmitió la sociedad cubana, sobre todo en las escuelas, en la universidad, en toda su complejidad. La sociedad cubana nos ha enseñado valores instituidos por la revolución, nos ha enseñado a luchar por la justicia social. Ahora, esta experiencia profesional me permitió darme cuenta de que ésta era un área que no había sido abordada suficientemente por nuestras luchas por la justicia social y esto fue complementado por el conocimiento de la historia y la filosofía marxista que me dio herramientas para abordar desde la experiencia de la construcción socialista en Cuba esta realidad que debemos introducir en nuestra practica social.

*Antonio Carmona Báez es profesor de Ciencia Política en la Universidad de Amsterdam, Países Bajos y es autor de State Resistance to Globalisation in Cuba (Pluto, 2004)

sábado, enero 16, 2010

Admite hija de Raúl Castro resistencia en Cuba a reconocer los derechos sexuales

Por: Gerardo Arreola / La Jornada (Tomado de: Insurrectas y Punto)
En Cuba hay una “lista de resistencias” a reconocer los diversos derechos sexuales, pero al mismo tiempo surgió una discusión espontánea en la calle que llega hasta la dirigencia nacional y genera “contradicciones para tomar decisiones”, dijo este martes la sexóloga Mariela Castro Espín.

“Eso es muy bueno”, agregó la directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), porque “al haber contradicciones hay movimiento y hay opiniones”.

Con una campaña que emprendió hace seis años, el Cenesex consiguió la autorización para que se realicen cirugías de cambio de sexo, la apertura de debates públicos sobre diversidad sexual, la defensa legal de personas que sufren abusos por su preferencia sexual y la creación de grupos de apoyo mutuo de transexuales, homosexualess y familiares, entre otros objetivos.

Pero no ha obtenido la legalización de las uniones de personas del mismo sexo y del cambio de identidad para los transexuales que no quieran someterse a la cirugía de reasignación.


Mariela, hija del presidente Raúl Castro y de la desaparecida dirigente femenil Vilma Espín, dijo que sigue “tocando puertas, a ver si en este 2010 logramos” esas reformas. Aunque hay apoyo oficial para la política de diversidad sexual, “los prejuicios están en la base de toda la resistencia”, subrayó la funcionaria.
En la discusión local hubo oposición a que las uniones del mismo sexo fueran consideradas como matrimonio, por lo que la propuesta del Cenesex eliminó esa fórmula y ahora sólo pide el reconocimiento de derechos de una pareja en convivencia; también hubo rechazo a la adopción entre homosexuales y esa parte de la iniciativa se eliminó.

Como parte de la polémica, Mariela dijo que entiende la reacción adversa de la Iglesia católica a la campaña del Cenesex. “Ellos hacen su trabajo por el bien de las personas desde su punto de vista; nosotros hacemos el nuestro.”

El Partido Comunista abrió un diálogo con la jerarquía católica sobre ese punto, mientras que el Cenesex recibió el respaldo de parte de la comunidad protestante.

La sexóloga cubana felicitó a la capital de México por la reciente legalización del matrimonio entre homosexuales y dijo que la comunidad científica en ese país tiene un desempeño “excelente” en materia de diversidad sexual. “Lástima que no tengan todo el apoyo político que se merecen.”

Organizado por el Cenesex, la semana próxima sesionará aquí el quinto Congreso Cubano de Educación, Orientación y Terapia Sexual, en que, además de los locales, participarán unos 250 expertos de América Latina y Europa.

miércoles, junio 24, 2009

Cuba: Entrevista a Mariela Castro Espín, activista por los derechos de la diversidad sexual

Por:Dalia Acosta / IPS
Reconocida por su labor en defensa de los derechos de las personas gays, lesbianas, bisexuales, travestis y transexuales, Mariela Castro Espín aboga por la promoción de un socialismo más justo, dialéctico, inclusivo y, sobre todo, participativo.

Castro Espín es directora del gubernamental Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) y principal impulsora de una resolución que aprobó, a mediados de 2008, la realización de operaciones de cambio de sexo en el sistema de salud estatal cubano.

La participación podría ser la clave del socialismo en el siglo XXI, sostuvo la experta, de 46 años e hija del presidente de Cuba, Raúl Castro, y de Vilma Espín, una luchadora por los derechos de las mujeres y minorías sexuales, líder histórica de la Revolución Cubana, fallecida en 2007.
En conversación con IPS, esta mujer que el 16 de mayo encabezó la primera conga callejera contra la homofobia en la historia de esta isla caribeña habló sobre los momentos que marcaron su vida para llevarla a ser lo que es hoy, sobre la participación socialista y las esperanzas de una Cuba sin el bloqueo de Estados Unidos.



IPS: En 2004, usted recibe a un grupo de travestis y transexuales que buscaban ayuda. Hoy se le reconoce como la impulsora de un grupo de reformas a favor de los derechos de la diversidad sexual en Cuba. ¿Siempre fue comprensiva hacia la diferencia?

MCE: Fue parte de un proceso de toma de conciencia como ciudadana cubana que ve la realidad, escucha y pregunta. La vida en este país me ha enseñado a no ser una simple interpretadora de la realidad sino a formar parte de ella, a participar, incluso a tratar de cambiar lo que no me gusta o lo que creo justo deba cambiarse.

IPS: ¿Algún momento importante para llegar a ser la persona que es hoy?

MCE: Muchos. Cuando estaba en el primer año de la Universidad viví el proceso de profundización de la conciencia revolucionaria en las filas de la Unión de Jóvenes Comunistas, un proceso que no me gustó y enfrenté como pude y creí mejor.

Me molestaban mucho el extremismo, los prejuicios y detestaba la frase diversionismo ideológico porque la veía como un instrumento de los oportunistas.

También me marcó el éxodo masivo por el puerto del Mariel en 1980. Para mí fue un golpe de aprendizaje ver cómo muchas de aquellas personas que eran muy extremistas cuando la profundización revolucionaria salían corriendo para el Mariel y, aún hoy, muchos de los que habían sido sancionados están aquí, participando de la Revolución.

Y me marcó el período especial (la crisis económica iniciada a principios de la pasada década). Me hizo volver a pensar sobre cuál es el socialismo que queremos. Es muy interesante ver todo lo que se ha logrado en 50 años de Revolución en soberanía plena y en búsqueda de justicia social, pero todavía tenemos que avanzar mucho en términos muy amplios.

IPS: ¿Cuál sería su apuesta? ¿Cómo debería ser el socialismo para que siga siendo una opción válida, tanto en el presente como en el futuro de la nación?

MCE: Yo sí sigo apostando por el socialismo, pero por uno basado en un enfoque dialéctico, donde estamos obligados a atender todas las contradicciones que van surgiendo y marcando los cambios hacia el desarrollo.

IPS: ¿Cómo podría sumarse a esa joven generación que hoy se dice que no siente compromisos con nada ni con nadie?

MCE: A través de mecanismos de participación. Para mí es fundamental una democracia socialista participativa. No sólo a nivel de declaración política o a nivel teórico, sino en la creación de los mecanismos en la práctica social.

Esa es la salvación del socialismo como opción histórica y la única manera de que la juventud sienta que forma parte de este proyecto porque participa de él y porque le aporta sus criterios, inquietudes y críticas.

A la juventud hay que crearle un espacio en el que ella entre a formar parte de una realidad que se está inventando, que se está creando, en la que se está experimentando y en la que ella se está comprometiendo porque forma parte de esa realidad, que está haciéndola también.

IPS: ¿Ha llevado ese principio a la actual campaña del Cenesex a favor de la diversidad sexual?

MCE: Es exactamente lo que estamos haciendo. El Cenesex abre espacios de participación porque solo no puede, ni debe; lo que hacemos es abrir el espacio e ir elaborando proyectos conjuntamente. No hay nada más fascinante que la participación porque todos asumimos responsabilidades.

Si los mecanismos de participación se desarrollan y perfeccionan en la sociedad cubana van a enriquecer mucho nuestro proceso y también al socialismo pues ésta ha sido una arista floja en toda su historia.

Cuba, este país que es tan auténtico, original, delicioso y tan contradictorio, puede aportar también al socialismo como sistema el socialismo criollo del Caribe, de lo que somos.

Lo otro es ponerse un traje que no te sirve, que no tiene que ver contigo.

IPS: Con la llegada de Barack Obama a la presidencia de Estados Unidos se ha hablado mucho de la posibilidad de una flexibilización de las sanciones de ese país contra Cuba. ¿Cómo imagina a esta isla sin bloqueo?

MCE: Una Cuba sin bloqueo es una Cuba prospera. Y, como le pedí a San Pedro cuando fui al Vaticano, prosperidad para Cuba. Primero, pensé pedir el fin del bloqueo, pero me dije que esa sería sólo una parte de la solución. Prosperidad, con y sin bloqueo.

El día que quiten el bloqueo nos quitarán un peso muy grande para sobrevivir en relación con el mundo.

Pero, junto con eso, será fundamental perfeccionar los mecanismos de la democracia socialista, porque el levantamiento del bloqueo por sí sólo no impulsará la prosperidad. Tenemos que mejorar nuestro sistema social.

IPS: ¿Qué piensa de la teoría de que el sistema socialista cubano no resistiría el impacto del levantamiento del bloqueo?

MCE: Estar vivo es peligroso y la Revolución Cubana ha estado siempre en peligro. Más peligro del que ya hemos vivido, creo que no. Creo que sería una oportunidad, peligrosa, pero una oportunidad, y tenemos que aprovecharla al máximo.

Sería fundamental para Cuba, como para cualquier país. ¿Qué país puede sobrevivir a un bloqueo? Cuba sobrevivió, pero con qué alto costo en muchos sentidos.

IPS: ¿Comparte la opinión de que vivimos en un país en que todo se ve a través del prisma de las relaciones con Estados Unidos?

MCE: Todo pasa por ahí. Hemos elaborado la cultura del bloqueo y tendremos que elaborar los aprendizajes de la Cuba sin bloqueo que quiere sobrevivir con un sistema socialista, en mi criterio, más desarrollador, más inclusivo y dialéctico.

El socialismo no podría despegarse de un enfoque dialéctico de interpretación y de desarrollo, si vamos a resistir al impacto del levantamiento del bloqueo. Todo lo que hagamos tendrá que estar en función de garantizar la soberanía, sin descuidar los mecanismos internos que no deben ser tan estrechos como han sido.

Yo tengo todavía energía, ilusión y fuerza para seguir luchando por este socialismo. Sé que la Revolución ha desarrollado muchos mecanismos de defensa ante la hostilidad constante y con mucho recurso del imperialismo estadounidense.

Y no es una frase trillada, es un sistema imperial expansivo, intensivo, muy cruel y hay que seguir luchando para no ceder ante la violencia, ante las presiones que vamos a seguir teniendo. Cuando hay convicción en un camino no se cede, pero lo importante es que ese camino lo hagamos de la manera más inteligente posible.

IPS: ¿Que no se vire contra la propia población cubana?

MCE: Exactamente. Que no se vire contra nosotros mismos. Por eso el desarrollo de mecanismos de participación es la clave. ¿Cómo queremos que sea el socialismo cubano? ¿Cómo queremos hacerlo? ¿Cómo lo vamos a hacer? ¿Y cuáles son los principios en los que no podemos ceder?

Por supuesto, dignidad nacional, soberanía, justicia social, porque buscando desarrollo no vamos a caer en mecanismos de explotación, pero sí hay mecanismos –tal vez de cooperación en el plano de la economía– que nos pueden permitir prosperar, satisfacer las necesidades crecientes de la población y fortalecer, tal vez a través del sistema fiscal, las posibilidades del Estado.

IPS: ¿Qué espera de Obama?

MCE: En mi criterio personal, no tiene muy buenos asesores para Cuba ni para América Latina. Ojalá podamos tener un diálogo, un acercamiento. Por su biografía personal me parece una persona maravillosa, pero ya cuando asume el rol de presidente tiene que usar otro traje. Y es muy difícil. Me imagino que él quisiera hacer muchas cosas que no puede hacer.

IPS: ¿Piensa que, aunque Obama no logre cambios sustanciales durante su mandato, el solo hecho de haber sido elegido es un importante síntoma de cambio?

MCE: Sí, pero el mundo necesita una respuesta de Obama. El mundo necesita cambios en Estados Unidos, ese país que le exige tantos cambios al mundo, en función de los intereses de pequeños grupos de poder.

El mundo le está exigiendo a Estados Unidos cambios profundos para sobrevivir.

No podemos aspirar a que Estados Unidos deje de ser el imperio, por ahora, y mucho menos sólo por Obama, pero, por lo menos, que los estadounidenses le hayan elegido es un síntoma de que ellos también quieren cambios.

Como dicen en la Santería (religión afrocubana) cuando se le desea suerte a alguien, siempre digo Aché para Obama. Aché para que logre todo lo que pueda, todo lo que le sea posible.

lunes, mayo 18, 2009

Mariela Castro Espín preside el Día contra la Homofobia en Cuba

"Los gays no son el problema. El problema es la homofobia", afirmó la sexóloga en medio de los aplausos y los gritos de "bravo" de una multitud eufórica de gays y lesbianas.

Cuba conmemoró hoy por segundo año consecutivo el Día Mundial contra la Homofobia con un amplio programa de actividades abanderado por la hija del presidente Raúl Castro, la sexóloga Mariela Castro Espín.

En el acto central en el Pabellón Cuba en el centro de La Habana, Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), calificó a la homofobia de "realidad silenciada, desconocida, podrida, malinterpretada, que conduce al odio, a la falta de respeto, a la falta de inclusión, a la falta de solidaridad, a la falta de amor entre las personas, por desconocimiento".


El Día Mundial contra la Homofobia se celebra oficialmente el 17 de mayo, y conmemora la fecha en que, en 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) decretó que la homosexualidad no es una enfermedad ni un transtorno mental.

Con motivo de dicha fecha, las autoridades cubanas lanzaron el año pasado una amplia campaña de promoción del respeto a la diversidad sexual y la lucha contra los prejuicios contra los homosexuales y transexuales arraigados en la sociedad de la isla. El cambio en la política oficial ha ido produciéndose paulatinamente después de décadas de represión contra los homosexuales, que en el pasado eran enviados a campos de "reeducación".

El programa de la jornada de hoy incluyó conferencias, presentaciones, mesas redondas, exposiciones, proyecciones de películas y conciertos. En el Pabellón Cuba se colocaron además puestos informativos y existía la posibilidad de realizarse tests rápidos del sida durante todo el día.

Mariela Castro explicó que la jornada forma parte de una estrategia educativa que tiene lugar a lo largo de todo el año y que se centra principalmente en la juventud universitaria, además de otros ámbitos de la sociedad, como la familia, en colaboración con instituciones como la Federación de Mujeres Cubanas.

La inauguración de la jornada estuvo precedida de un desfile de homosexuales y transexuales por una céntrica avenida, conocida como "La Rampa". Varios cientos de participantes, algunos de ellos con coloridos disfraces, realizaron un breve recorrido alrededor del pabellón ondeando banderas arcoiris a ritmo de conga.

Según Castro, con un desfile así en plena calle se trata de animar a que haya "más personas participando y colaborando en este proceso tan importante, para que la revolución sea más profunda y abarque más ampliamente todos los aspectos de las necesidades del ser humano".

En declaraciones al margen del acto, el presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, destacó la importancia de la educación en pro del respeto a la diversidad sexual, así como la contribución de Mariela Castro en este terreno.

Alarcón expresó su rechazo a la "fobia y la violencia" contra los homosexuales y afirmó que "todos ellos deberían estar integrados y que la sociedad cubana, como toda sociedad, debería estar abierta a todos ellos", para que nadie sea discriminado. No obstante, afirmó que actos como el de hoy demuestran que en Cuba "se avanza en términos de reflexión, de análisis, de comprensión" frente a la diversidad sexual.

Las autoridades cubanas autorizaron oficialmente el año pasado las operaciones de cambio de sexo. Además, la isla está estudiando reformar el Código de Familia para reconocer la unión legal de homosexuales. El Parlamento tiene también entre manos desde hace dos años un proyecto de ley sobre "identidad de género" que incluye el "derecho a la libre orientación sexual e identidad de género".

Acerca de por qué no se ha aprobado todavía dicha ley, Alarcón estimó que "evidentemente ese es uno de los aspectos que genera más diversidad de puntos de vista".

"La sociedad cubana debe asegurar que las personas con otra orientación sexual tengan pleno ejercicio de sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales, que sean respetados en su diferencia. Pero también tenemos que respetar las opiniones los puntos de vista incluso los prejuicios que tienen otros sectores de la sociedad", añadió.