lunes, julio 09, 2012

Arde patriarcado, arde

Por ANRed- E
Evelyn nos lee en voz alta: "Arde Pandora es una búsqueda constante, una incomodidad permanente, un entusiasmo cotidiano, una amistad disidente, una vena transformadora que se quiere a sí misma, siempre distinta e inconforme, como la llama que brilla, como la brasa que te quema y se alía con el viento de las voces compañeras." Así quieren ser reconocidxs estxs compañerxs que eligieron un nombre mítico y fascinante para el grupo mixto de activistas antipatriarcales que conforman: Arde Pandora. Incendiarixs creativxs, reescribiendo mitos apuestan a deconstruir las relaciones opresivas del patriarcado, y para ello no dudan en recurrir a diferentes métodos, desde esténciles callejeros hasta escraches públicos.

¿Qué es Arde Pandora?, ¿Pueden contarnos cómo surgió?
Loreley: Somos un colectivo antipatriarcal. Somos personas de diferentes sexos, edades e identidades. Estamos trabajando hace dos años como organización, y un año entero fue de formación, de estudio y lectura de textos. Después empezamos a activar un poco más. Así que bueno, estamos empezando el tercer año como Arde Pandora.

Evelyn: Las actividades de Arde tienen un poco de todo, lectura de textos teóricos que nosotras seleccionamos, a veces nos repartimos textos y discutimos entre todas el material. Lo que intentamos es tratar de hacer algo con eso que vamos leyendo y aprendiendo, activando en algún material que podamos hacer nosotrxs, o utilizar esa formación en la discusión que tenemos con las agrupaciones. Tratamos de aplicar lo que vemos en la teoría y después al revés.

Pablo: En el proceso de conformación de lo que es Arde, por un lado venía un grupo de lectura que se juntaba a leer textos de género, feminismo, patriarcado; y por otro lado venía la experiencia de la Comisión de Género de la Facultad de Periodismo, gente que se había cruzado en viajes anteriores, diferentes individuxs que conforman ahora Arde, y que habían llegado a un acuerdo en el que se dijo: `Bueno, por un lado nosotros tenemos mucha teoría pero nos hace falta acción, y por el otro lado decían, nosotros agitamos mucho pero nos falta algo de teoría´. Ahí comenzamos a juntarnos a leer, en marzo o en abril, y a medida que nos íbamos juntando organizábamos para sacar algún material, después nos preguntamos `¿Por Qué no nos organizamos para viajar al Encuentro?´ Así fue surgiendo un grupo variopinto de gente (risas), y una semana antes de viajar dijimos `Nos falta el nombre, ¿Cómo firmamos?, vamos, tenemos que salir con un nombre´. Empezamos a divagar hasta que salió Pandora, y le encantó a todo el mundo.

Evelyn: El nombre salió un poco a las apuradas y después le encontramos la explicación.

Pablo: Dijimos que no importaba tanto el mito en sí, sino que importaba poder construir el mito del origen de nuestra propia militancia y resignificar no solamente el lugar de Pandora, sino lo que nosotros queríamos hacer arder, que era lo que estaba significando nuestro nombre. Lo que Arde Pandora quiere significar es nuestra intención de prender fuego creativamente, de una manera transformadora, todas las opresiones que vamos viviendo dentro del sistema.

Florencia: A partir de ahí hicimos una reescritura del mito, sobre qué era lo que abría Pandora y sobre lo que nosotros quemamos, haciendo arder todo lo que había adentro de la caja, junto con el estereotipo de mujer, así que prendimos fuego a todo. (risas)

¿Sobre qué intereses se comenzó a organizar el grupo?

Astrid: Arde viene a responder a un vacío en las organizaciones, tanto partidarias como no partidarias, en las que no existía la propuesta antipatriarcal. Nos preocupaba lo que es pensar la complejidad que tiene reivindicar los derechos de las mujeres, lesbianas, homosexuales, trans, travestis, bisexuales, pero a la vez pensarlas en un contexto social, en el que el capitalismo nos aliena, nos obliga a trabajar en condiciones inhumanas, y todo lo que significa esa complejidad de relaciones. Nosotrxs -humildemente con el recorrido que estamos haciendo- tratamos de poder conjugarlo. Si bien nuestra primera definición es ser antipatriarcales, hemos tratado de discutir otras definiciones, todxs tenemos conocimientos diferentes con respecto al tema y la idea es ir avanzando en conjunto. No somos únicamente una agrupación antipatriarcal que no nos interesa el resto de las cosas; justamente por eso el año pasado planteamos formarnos en varios ejes de trabajo: las relaciones de trabajo en relación a la mujer y al varón, un eje de violencia, y cómo la violencia nos afecta en este sistema patriarcal. Un eje de sexualidad, para pensar desde la educación sexual hasta las identidades, pensar la heterosexualidad como norma, como imposición, tratar de deconstruirlo. Otro eje sobre la legalización del aborto y todo lo que ello implica. Había un vacío desde esa perspectiva acá en La Plata, y ahí nos empezamos a juntar y a tratar de congeniar, y tratar de armar algo nuevo. Algo que sí es particular de nuestro espacio es que está compuesto por varones y por mujeres, y eso en un espacio antipatriarcal, en el marco de La Plata no se encuentra. Hemos logrado construir un espacio mixto y antipatriarcal con un montón de tareas por delante, que no son solamente las que se pueden pensar como específicamente de género.

Para instalar la temática de género, ¿Ustedes ven que haya prácticas que les den un mejor resultado?

Loreley: Es muy difícil ver la efectividad de una actividad inmediatamente, en realidad no aspiramos a tener un resultado, sí a que sea un trabajo continuo, permanente. Nosotrxs no venimos a tirar una verdad cerrada. Creo que Arde en sus actividades, o en cómo se presenta frente a otras agrupaciones, expresa la propuesta de ideas nuevas, de formas de relaciones sociales nuevas. No nos estamos planteando como la mejor alternativa, sino como una propuesta para la construcción de una sociedad más justa. El patriarcado es una forma de jerarquizar a las personas, de someterlas y oprimirlas, y no nos gusta mucho eso. Muchas de las actividades que hacemos siempre nos vinculan con otras agrupaciones, o nos sumamos a alguna jornada de comunicación, o cuando nos invitan a participar en un panel sobre género. Participamos en las actividades que se hacen a nivel local en distintas fechas, 8 de marzo, 25 de noviembre, 28 de septiembre, el Encuentro (de mujeres) también es una actividad que convoca, esas son algunas de las diferentes formas en las que mostramos lo que pensamos.

Pablo: En cuanto a medidas de acción somos extremadamente flexibles, podemos hacer desde una charla hasta un escrache en la facultad, o pintadas e intervenciones, pasacalles, radios abiertas, stickers. Pero la idea es combinar diferentes métodos, dependiendo de la actividad, no nos aferramos a una sola metodología.

Evelyn: Y dependiendo de la situación también, porque si elegimos el escrache como una propuesta de acción, tiene que ver con el caso en particular. No militamos por Facebook, ni por solicitadas cada tanto, vemos lo que ocurre y reaccionamos, tratando de hacerlo lo más acorde con lo que merezca la situación. Si hay que escrachar a un juez por una sentencia, vamos y llenamos de papeles toda la facultad, o donde labure, o lo que sea, agitando lo más que podemos.

Florencia: Buscamos que se visibilice lo que está pasando.

Loreley: Visibilizar es uno de nuestros ejes primordiales, para eso hacemos esténciles, volanteamos, buscamos que siempre haya volantes nuestros cuando hacemos alguna actividad, hacemos escraches, salimos con el megáfono, cantamos…

Florencia: Es como que el agite, el bochinche, a veces más simpático, a veces más serio, es el modus operandi de Arde.

Astrid: Otra cosa que hacemos es ir a la radio, tenemos un bloque chiquitito, de ocho minutos en "La Peluca de Sarmiento", un programa que hace la agrupación El Bondi de trabajadores de la educación, nuestros compañeros docentes que salen al aire por radio Estación Sur, los sábados por la mañana. Es un lugarcito para llegar a los docentes, la última vez estuvimos hablando de educación sexual, sobre cómo se puede abordar un debate en las aulas. Eso todavía está en construcción.

¿Cómo es la coordinación con otras organizaciones? ¿Tienen algún tipo de valoración con respecto a la temática de género en la militancia en general? ¿Qué problemas encuentran?

Florencia: Nosotrxs no nos paramos en esto de observar a una agrupación y evaluar: `Bueno, a ver, vamos a tomarles género´, y después vemos que en realidad las que cocinan son las mujeres y los que van a militar son los varones.

Loreley: Esas son cosas que aparecen en muchas agrupaciones, a nivel personal me pasó que uno de mis primeros acercamientos con otras agrupaciones militantes, que para mí fue un gran aprendizaje, fue en el primer Encuentro de Mujeres de Paraná, en el que coordinamos con organizaciones del conurbano, con el FOL y otras agrupaciones de San Martín, OPR Villa Hidalgo, con el centro cultural Hagamos lo Imposible. Esa experiencia, me dio la sensación de que era un tema al que se le estaba dando un lugar importante. Que hayan tenido ganas de viajar y hacer esa experiencia lo veo como algo positivo. Creo que son inquietudes que en las organizaciones con las que trabajamos aparecen, discusiones que están.

Astrid: Lo que pasa es que son dos aspectos distintos, una cosa son los valores de las organizaciones que recién están comenzando la discusión de género y antipatriarcal, y otra cosa por ahí es la relación que tenemos con organizaciones como Las Azucenas, Las Furiosas, Varones, y el Espacio de Mujeres del Frente. Y en relación a eso, no hacemos una valoración de tipo ideológica, pero sí una valoración en la acción concreta, nosotrxs tenemos una forma diferente de abordar las tareas y las discusiones con los partidos. Tenemos formas distintas de entender la discusión antipatriarcal. Con estos espacios (partidarios), que incluso se definen como antipatriarcales o cercanos, lo que en realidad nos separa es una forma de construcción, de práctica política, y en tanto que nos entendemos como horizontales y tomamos responsabilidad de lo que nos proponemos hacer, ese tipo de actitudes que no van con lo que pacticamos, son cosas que nos diferencian, que no nos permiten tener una relación como con los primeros sectores, pero si hay que coordinar se coordina.

¿Cómo se inserta territorialmente el tema de género en La Plata?

Evelyn: Nosotrxs en La Plata tenemos, lamentablemente, casos muy reconocidos a nivel nacional, que son los femicidios de Barreda, y el femicidio de Sandra Ayala Gamboa en el edificio de Arba, ahí está el condimento de que además de haber sido violada, fue asesinada en un edificio estatal. Y ahora el cuádruple femicidio, que ocurrió el 26 de noviembre. Creo que eso, por lo menos junto a las agrupaciones que nombraba Astrid recién, lo que intentamos es señalar, caracterizar, ver políticamente esos hechos que en los diarios se plantean como policiales, darles un carácter político. Creo que las agrupaciones en general, incluso las de los partidos, que tienen otra forma de construir, nos juntamos en alguna marcha, podemos coordinar algunas actividades. No fue casualidad que se empiecen a construir ese tipo de manifestaciones en fechas específicas, fue una tarea de las agrupaciones feministas más viejas, y de las más nuevxs, de instalar esos temas, por lo menos de ese modo es en La Plata, es nuestra forma de poner en discusión año a año, todos los temas que nos interesan.

Astrid: Desde la conformación de la Comisión de Género en Humanidades y después que se armó la Comisión de Género de Periodismo, por lo menos en los últimos 10 años, el movimiento de mujeres feminista en La Plata creció cuantitativamente y cualitativamente, creció mucho, incluso más en relación a Capital. Antes la única colectiva feminista era Las Azucenas.

Evelyn: Arde Pandora no desconoce, no desconocemos esos movimientos, y nos sumamos al movimiento propio de nuestra ciudad, de nuestro territorio, tratando siempre de acumular, de sumar a la mayor cantidad de gente, tratando de fortalecer esos espacios en el tiempo. Es una intención, ahora que somos más, de intentar que queden instalados (esos espacios de lucha), no naturalizados sino instalados.

Pablo, ¿nos podrías comentar qué cosas te cuestionaste para poder definirte como antipatriarcal siendo varón?

Pablo: De los grupos que conformaban Arde, yo vengo del grupo de lectura. Venía con ciertas inquietudes con toda la cuestión patriarcal o de feminismo, de género sobre la cual no tenía formación ni nada, me parecía bastante interesante, y se trataba de cuestionar un poco el rol del hombre dentro del sistema actual, cómo se conforma, qué presión tiene la heteronorma, no solamente sobre lo que afecta o tienen que hacer las mujeres, sino también sobre los que no cumplen con el estereotipo de varó, y también correrse de ese lugar y ver cómo poder hacer para transformar eso. Eso es lo que me parece interesante de poder plantear una reivindicación antipatriarcal mixta, no solo hacer un simple acompañamiento de las luchas de las mujeres, sino formar parte, no solo en la organización, llevar adelante también las actividades y discusiones, parece que eso es lo que permite este espacio, al menos desde mi experiencia como varón dentro de la agrupación, eso es lo más positivo. Las organizaciones feministas o de mujeres siempre hacían las actividades propias de género, y después los demás grupos o apoyaban o estaban ahí, el tema es que quedan como luchas separadas cuando en realidad no debería ser así.

Me cuestioné muchas cosas desde lo cotidiano, desde lo actitudinal, desde las tareas de la casa, o quizás en el laburo, de cosas que hacen o que no hacen los hombres en realidad, y que hacen las mujeres y están establecidas como tareas femeninas. Eso está muy naturalizado, parecen boludeces, levantar la mesa, lavar los platos, barrer; pero como están tan naturalizadas y no están cuestionadas son complicadas. No por lavar los platos sos antipatriarcal, pero intentar ver el trasfondo del porqué unos hacen una cosa y otros hacen otra, le da significancia a un acto doméstico como lavar un plato. En charlas con compañeros de laburo, con amigos, es bastante violento, hay cosas muy naturalizadas o cosificantes, e intentar meter esa discusión choca bastante. Hay una naturalización en el sentido común, de que las cosas son como son, que te plantean un freno, y que te lo diga además un varón, un compañero, que es el que te codea al lado y te dice `Qué buena que está´, es bastante chocante, y tiene sus buenos beneficios en las discusiones, eso se nota. Yo noto que en la discusión con alguna gente te prestan atención, o por lo menos se te paran a escuchar porque sos varón, y no por ejemplo si sos una loca feminista, y eso pasa mucho, también con algunos compañeros de militancia, de la izquierda revolucionaria, como que tienen una alarma antifeminista ¡ueeh!, ¡ueeh! (risas)

Una pregunta para las chicas: ¿Qué se cuestionaron a nivel personal para llegar a activar como activan?

Evelyn: Como que el lugar de mujer, ya desde que sos chica lo tenés preparado, todo lo que tenés que hacer, lo que tenés que seguir. No podés romper ninguna regla, tenés que jugar a las muñecas, ser madre, te tienen que gustar los chicos. Todas esas cosas están instaladas. El machismo lo sufrís desde que nacés, te instalan la pulserita rosa, y listo, sos mujer, y ya está, tu vida se limita a eso, a tener marido, a hacer las compras. De lo que se trata es de ver otras posibilidades, no lo que te obliga el sistema, mostrar otros caminos, que otras se den cuenta también. Eso es lo difícil, veo compañeras y amigas que su vida es como que ya está, tienen su novio, se reciben, se van a casar, piensan en tener hijos,…todo muy limitado. `Me hago cargo de la casa, de mis hijos y soy feliz así´. Esto también se lo cuestiono a mi vieja: ¿Vos elegiste tener hijos?, ¿El trabajo que hacés?, ¿Casarte?

Loreley: A mí lo que me hizo cambiar es ver que esos deseos que aparecen como genuinos, en realidad por ahí no lo son tanto, parten de supuestos, de un deber ser, y creo que poder señalarlos y verlos en las lecturas, en la militancia, me abren a pensar sobre qué es lo que quiero yo, Loreley, más allá de si soy mujer, si soy lesbiana, o si me gustan los chicos, o si quiero ser madre. Además, señalar lo violento que es ser mujer en el patriarcado, que hay otras formas de ser más genuinas, más propias.

Astrid: Yo siempre lo digo y ellas ya deben estar cansadas. Pero es un camino de ida, la militancia feminista, de género y de mujeres. Y ya ni me acuerdo bien cuáles fueron las primeras motivaciones, me acuerdo sí, que una de las primeras personas con las que discutí había sido Canela, y me acuerdo haberle dicho `mirá Canela yo no entiendo lo que vos me estás diciendo, no veo la opresión que me estás marcando que tengo como mujer, en tanto que sistema, no la veo´. Y en algún momento la vi, y no soporté verla, y en algún momento aprendí a verla y a trabajar con eso y a militar, que es la única manera de poder vivir y sentir que estás haciendo algo para cambiar.

Evelyn: Sí ese es el tema, sentir que estás haciendo algo, no quedarte en tu casa sabiendo que a tu mundo lo tenés listo.

Florencia: Esa perspectiva histórica en realidad te ubica y te hace ver que no sos vos sola, ni sos la única, que después te vas a encontrar con compañeras y compañeros que quieren cambiar la cosa, entonces tampoco te sentís tan sola en el sufrimiento, ni en las curiosidades.

Loreley: Y también salir por otras y otros que no pueden hacerlo, por ejemplo, las chicas de OPR Villa Hidalgo que se les complicaba para ir al Encuentro, capaz que tienen hijos. Te dan ganas de ponerte en el lugar de otrx, y decís `algo tengo que hacer aunque a mí no me pase´. Todo el tiempo nos estamos poniendo en el lugar de otrx.

Esta entrevista fue realizada por el programa radial “El Desbarranco”, que sale al aire todos los miércoles de 22 a 24 hs por FM La Colectiva 102.5. . Agradecemos a lxs compañerxs por el audio.

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