viernes, marzo 04, 2011

Siete mujeres asesinadas en una manifestación contra el presidente en Costa de Marfil

Kaos. Internacional
Siete mujeres han sido masacradas durante una manifestación pacífica de protesta de mujeres en Costa de Marfil, informa el periódico británico The Guardian, que alerta del riesgo de guerra civil que vive este país del Golfo de Guinea. Más de 200.000 personas han huido del país, en un país que fue un modelo de prosperidad y estabilidad para África occidental y hoy vive un derramamiento de sangre y un hundimiento económico.

La manifestación de mujeres se transformó en una escena de terror cuando las fuerzas de seguridad comenzaron a disparar con metralletas en Adobo, un barrio humilde en las afueras de la capital económica, Abidjan, donde algunos de los enfrentamientos más duros, con muchos fallecidos, han tenido lugar durante los tres meses de crisis que vive el país. Los disparos comenzaron cuando la marcha, que reclamaba el abandono del poder de Laurent Gbagbo, llegaba a su fin. "Llegaron hombres uniformados y comenzaron a disparar indiscriminadamente. Seis mujeres murieron en ese mismo instante", ha contado a la agencia Reuters Idrissa Diarrassouba, testigo de los hechos. Una séptima mujer murió en el hospital. Muchas otras están heridas.

No ha habido ningún comentario oficial a estos hechos, pero una fuente militar confirmó el tiroteo. "Fue un error fatal del que nos arrepentimos", dijo la fuente, que añadió que las fuerzas de seguridad creen que a menudo los rebeldes se esconden entre los civiles. "Fue un incidente desafortunado".

La ONU cree que al menos 365 personas han sido asesinadas desde las elecciones presidenciales que tuvieron lugar el pasado mes de noviembre, casi todos simpatizantes de Alassane Ouattara, el ganador reconocido por los testigos internacionales que vigilaron los comicios. La ONU dice que, además, en las últimas 24 horas son 26 los fallecidos en Abobo, donde la mayoría de la población procede del norte del país.

A pesar de las presiones internacionales y de las ofertas de otros países africanos de la zona, Gbagbo ha rechazado las ofertas de amnistía o de un exilio cómodo en el extranjero si deja su puesto.

Peligro de guerra civil

La ONU, además de otras organizaciones y analistas, han advertido de que el país podría volver a la guerra civil, como ya ocurrió en 2002 - 2003, que dividió el país en norte y sur. "No podemos predecir cómo se va a resolver esto", dice Issaka Souare, un investigador del programa de prevención de conflictos en África en el Instituto de Estudios de Seguridad de Sudáfrica. "La guerra civil no es inevitable, pero es muy probable; depende mucho de cómo se desarrolle el proceso de mediación".

Por su parte, Adekeye Adebajo, director ejecutivo del Centro para la Resolución de Conflictos en la Universidad de Ciudad del Cabo, advierte: "La situación puede derivar en guerra civil. Pero también podría quedarse en punto muerto, lo que haría de Outtara el gran perdedor. La ventaja de Costa de Marfil sobre otros países en su misma situación es la presencia de 9000 cascos azules de la ONU que pueden mantener la situación".

Las tropas de Gbagbo luchan en Abobo contra un grupo armado que surgió la semana pasada como el Movimiento de Liberación del Pueblo de Abobo-Anyama (el barrio de al lado). El Movimiento de Liberación dijo que sus ataques son la respuesta a la brutalidad policial vivida desde hace semanas, además de arrestos arbitrarios y secuestros de los seguidores de Ouattara. Abobo lleva semanas aterrorizado por milicianos enmascarados. Los residentes creen que el grupo armado está formado por rebeldes del movimiento que ha dirigido la zona norte del país desde 2002, además de soldados del Ejército que han cambiado de bando. El nuevo grupo controla una gran parte de los barrios de Abobo y Anyama.

Ni los trabajadores de ONG ni los periodistas han podido acceder a esta zona desde que comenzaron los enfrentamientos la semana pasada. Los habitantes de la zona dicen que algunas calles amanecen llenas de cuerpos sin vida, que tienen que quemar para evitar epidemias. "La semana pasada, después de una noche de disparos, me animé a salir con mi teléfono móvil y vi nueve cuerpos", dice Seydou Koné, que escapó con su mujer y dos hijos durante el fin de semana. "Creo que eran parte de las fuerzas de seguridad, pero en algunos casos es difícil de decir". Esa misma semana, Koné vio más cuerpos, incluidos los de dos policías, asesinados porque eran sospechosos de espiar para el régimen de Gbagbo.

En otra zona de Abidjan, las milicias de Gagbo colgaron un neumático del cuello de un "extranjero", como llaman a la gente del norte, le rociaron con petróleo y le prendieron fuego. Incidentes similares han tenido lugar en el interior del país, con al menos otras seis personas asesinadas por milicianos, según ha confirmado el Gobierno de Outtara. Estos ataques a gente que son vistos como rebeldes o extranjeros no tienen precedentes en Costa de Marfil, y han generado miedo a una guerra civil motivada por elementos étnicos.

1 comentario:

Dark Seth dijo...

Imagino que si este país fuese el tercer productor de petroleo del mundo ya tendría varios portaaviones americanos frente a sus costas esperando el menor pretexto pata intervenir.
Aquí parece que lo importante es el petroleo y no la gente que muere.

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