
-COLECTIVO DE MUJERES POR LA EXPLOSIÓN DEL PODER POPULAR-
Publicado por INSUMISAS
En lo económico, consideramos que en este periodo la lucha de la clase trabajadora debe estar dirigida a crear condiciones que posibiliten el avance de la socialización de los medios de producción y de la planificación colectiva del tiempo social de trabajo, características esenciales de un proceso socialista. Estos fundamentos del sistema socialista son, también, los pilares de la emancipación real de las mujeres y por eso creemos que es la orientación que debe guiar también nuestro programa de lucha en lo económico. Sin embargo, la explotación que sufrimos las mujeres tiene características propias y deben encararse de forma que posibilite la superación de la división social del trabajo por género y la transformación del trabajo doméstico en trabajo social. Por ello proponemos avanzar hacia:
1. La racionalización y socialización del trabajo doméstico, como condición fundamental y urgente para: incorporarnos en condiciones menos desfavorables al trabajo extradoméstico; poder militar con menos limitaciones en las organizaciones revolucionarias; poder alcanzar también nosotras la conquista laboral de las 8 horas y eliminar la doble jornada de trabajo; racionalizar el uso de una gran cantidad de tiempo de trabajo social que puede enfocarse hacia otras necesidades sociales; y fundamentalmente para eliminar la división sexual del trabajo base indiscutible de la opresión de género. En este sentido planteamos:
a. Una política de creación de empresas de producción social destinadas a la realización de las tareas domésticas, lo más modernas e industrializadas posible.
b. Una política de habitat y vivienda que apunte hacia soluciones de vivienda con servicios comunes como lavanderías, guarderías, comedores comunales, lugares de recreación, ludotecas, bibliotecas y salas de estudio comunitarias, entre otras. Consideramos que es posible y necesario que esta política se aplique, al menos, en todas las soluciones de vivienda nuevas gestionadas por el Estado y entre los planes de dotación de los consejos comunales.
c. Gestión comunitaria de la educación preescolar que implicaría masificar los simoncitos colocándolos al alcance de todas las comunidades; extender su horario, haciéndolo compatible con horarios de trabajo a tiempo completo y dotarlos de transporte escolar de calidad y gratuito que llegue a todas las comunidades que lo necesiten.
d. Construcción de casas integrales y abiertas de atención, recreación y cuidado para l@s adult@s mayores en, o cerca, de los consejos comunales, que ofrezcan la posibilidad de alojamiento para los l@s adult@s mayores que así lo necesiten.
e. Gestión comunitaria de la recreación y cuidado extraescolar de l@s niñ@s, a través de ludotecas, bibliotecas y salas de estudios comunales.
f. Comedores escolares en todos los centros de educación que funcione desde el primer día hasta el último del calendario escolar.
2. Una política de empleo que tenga como prioridad la incorporación de la mujer al trabajo extradoméstico y que incorpore:
a. Creación de puestos de trabajo que permitan la incorporación masiva de la mujer al trabajo productivo formal en condiciones de igualdad salarial, profesional, etc…
b. Formación profesional para las mujeres adultas orientada a todos los sectores económicos y hacia cualquier profesión.
c. Instalación de guarderías en las empresas y centros de estudios (universidades y centros de secundaria que lo ameriten).
d. Revisión de los horarios escolares para hacerlos compatibles con los laborales.
3. Sustitución del trabajo a domicilio que contribuye a aislar y marginar a la mujer, aprovechándola como mano de obra barata y sin prestaciones y que dificulta su capacidad de organización.
4. Regulación del trabajo que realiza la mujer como asalariada doméstica y que incluya la exigencia de contrato laboral, salario regulado, seguridad social, vacaciones pagadas, etc…
5. Elaboración e implementación de una estrategia socioeconómica con recursos suficientes como para ofrecer alternativas de empleo para eliminar la explotación sexual.
6. Eliminar las barreras burocráticas que impiden el acceso de las mujeres de la tercera edad a una pensión digna.
7. Política de vivienda y de crédito preferencial para las mujeres cabeza de familia.
8. Presencia de socialistas-feministas en todos los órganos de gestión, a todos los niveles para que la lucha contra la opresión de la mujer esté presente en toda la sociedad y en todos los ámbitos de construcción del socialismo.
9. Inclusión dentro del movimiento obrero revolucionario de la problemática específica de la mujer trabajadora, como parte integral de su lucha reivindicativa.
10. Generar en las organizaciones revolucionarias las mejores condiciones para la participación activa y constante de las mujeres, que incluya guarderías, transporte, seguridad, entre otros.
1. La racionalización y socialización del trabajo doméstico, como condición fundamental y urgente para: incorporarnos en condiciones menos desfavorables al trabajo extradoméstico; poder militar con menos limitaciones en las organizaciones revolucionarias; poder alcanzar también nosotras la conquista laboral de las 8 horas y eliminar la doble jornada de trabajo; racionalizar el uso de una gran cantidad de tiempo de trabajo social que puede enfocarse hacia otras necesidades sociales; y fundamentalmente para eliminar la división sexual del trabajo base indiscutible de la opresión de género. En este sentido planteamos:
a. Una política de creación de empresas de producción social destinadas a la realización de las tareas domésticas, lo más modernas e industrializadas posible.
b. Una política de habitat y vivienda que apunte hacia soluciones de vivienda con servicios comunes como lavanderías, guarderías, comedores comunales, lugares de recreación, ludotecas, bibliotecas y salas de estudio comunitarias, entre otras. Consideramos que es posible y necesario que esta política se aplique, al menos, en todas las soluciones de vivienda nuevas gestionadas por el Estado y entre los planes de dotación de los consejos comunales.
c. Gestión comunitaria de la educación preescolar que implicaría masificar los simoncitos colocándolos al alcance de todas las comunidades; extender su horario, haciéndolo compatible con horarios de trabajo a tiempo completo y dotarlos de transporte escolar de calidad y gratuito que llegue a todas las comunidades que lo necesiten.
d. Construcción de casas integrales y abiertas de atención, recreación y cuidado para l@s adult@s mayores en, o cerca, de los consejos comunales, que ofrezcan la posibilidad de alojamiento para los l@s adult@s mayores que así lo necesiten.
e. Gestión comunitaria de la recreación y cuidado extraescolar de l@s niñ@s, a través de ludotecas, bibliotecas y salas de estudios comunales.
f. Comedores escolares en todos los centros de educación que funcione desde el primer día hasta el último del calendario escolar.
2. Una política de empleo que tenga como prioridad la incorporación de la mujer al trabajo extradoméstico y que incorpore:
a. Creación de puestos de trabajo que permitan la incorporación masiva de la mujer al trabajo productivo formal en condiciones de igualdad salarial, profesional, etc…
b. Formación profesional para las mujeres adultas orientada a todos los sectores económicos y hacia cualquier profesión.
c. Instalación de guarderías en las empresas y centros de estudios (universidades y centros de secundaria que lo ameriten).
d. Revisión de los horarios escolares para hacerlos compatibles con los laborales.
3. Sustitución del trabajo a domicilio que contribuye a aislar y marginar a la mujer, aprovechándola como mano de obra barata y sin prestaciones y que dificulta su capacidad de organización.
4. Regulación del trabajo que realiza la mujer como asalariada doméstica y que incluya la exigencia de contrato laboral, salario regulado, seguridad social, vacaciones pagadas, etc…
5. Elaboración e implementación de una estrategia socioeconómica con recursos suficientes como para ofrecer alternativas de empleo para eliminar la explotación sexual.
6. Eliminar las barreras burocráticas que impiden el acceso de las mujeres de la tercera edad a una pensión digna.
7. Política de vivienda y de crédito preferencial para las mujeres cabeza de familia.
8. Presencia de socialistas-feministas en todos los órganos de gestión, a todos los niveles para que la lucha contra la opresión de la mujer esté presente en toda la sociedad y en todos los ámbitos de construcción del socialismo.
9. Inclusión dentro del movimiento obrero revolucionario de la problemática específica de la mujer trabajadora, como parte integral de su lucha reivindicativa.
10. Generar en las organizaciones revolucionarias las mejores condiciones para la participación activa y constante de las mujeres, que incluya guarderías, transporte, seguridad, entre otros.
En lo Social, reafirmamos que las desigualdades basadas en el género constituyen una expresión de la ideología capitalista que reviste un carácter estructural y que no se pueden superar sólo con medidas jurídicas. Por tanto proponemos,
1. En educación:
a. Exigir un Plan Obligatorio de Equidad de Género, dentro del sistema educativo público y en las Misiones Sociales, que permita la superación de la cultura patriarcal.
b. Exigir dentro del sistema educativo público y en las Misiones Sociales, un programa de educación sexual integral adecuado tanto a nuestra realidad cultural, como a los valores de la sociedad nueva que queremos construir y que incluya la distribución suficiente de métodos anticonceptivos (fundamentalmente preservativos) en los centros de educación media, diversificada y profesional con la periodicidad pertinente que garantice el ejercicio de los derechos sexuales.
c. Llevar a cabo campañas para hacer efectiva la educación laica en todas las instituciones de educación públicas y privadas.
2. En salud:
a. Llevar a cabo debates y campañas que aborden la sexualidad desde un enfoque socialista y que contemplen la prevención del embarazo no deseado y de las enfermedades de transmisión sexual, como un problema de planificación social de la salud.
b. Exigir una política de distribución gratuita, cómoda y adecuada de anticonceptivos que abarque toda la red pública de salud y tenga presencia en todos los Consejos Comunales y centro de enseñanza media.
c.Asumir como parte de la lucha de clases y de la lucha por la emancipación de la mujer la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo y su inclusión en la sanidad pública con carácter gratuito.
d. Exigir en los Centros de Salud Pública, un programa de atención a las Mujeres sometidas a Violencia en el ámbito público o privado.
e. Luchar por la socialización y gratuidad de todo el sistema de salud.
f. Luchar por la abolición de la necesidad del consentimiento del marido y/o padre para decisiones que incumben a la mujer, porque son una violación al derecho sobre el propio cuerpo que tenemos tod@s los seres human@s.
3. En materia de erradicación de la violencia de género:
Llevar a cabo campañas y programas para enfrentar todos los tipos de violencia que desde el sistema capitalista y la cultura patriarcal se ejerce contra las mujeres como:
a. Explotación y abuso sexual
b. Violencia intrafamiliar e intracomunitaria
c. Violencia en los medios de comunicación
d. Discriminación y violencia en los centros de salud, de trabajo y de estudio.
En lo político, centramos nuestra lucha en la organización de las Mujeres desde la más amplia unidad de los diversos sectores sociales que hacen vida en la Revolución Bolivariana, y que requiere para su profundización avanzar en la destrucción de las condiciones que posibilitan y perpetúan las relaciones sociales de explotación y dominación y así conquistar la igualdad de género, que sólo es posible en una sociedad en la que no existan las clases sociales; por lo cual, es necesario asumir la lucha feminista como inseparable de la lucha de clases por la emancipación de la humanidad toda. Para ello nos proponemos:
a.Consolidar un amplio movimiento de mujeres que luche por el avance de una Revolución Socialista con carácter feminista, luchando a la vez contra el patriarcado y contra el capitalismo.
b.Participar en todos los espacios de poder popular que nos ofrece la Revolución Bolivariana.
c. Formarnos política e ideológicamente para entender las múltiples manifestaciones de las relaciones de explotación y dominación y poder luchar contra todas ellas.
d. Trabajar en el seno del pueblo, concientizándonos como mujeres de nuestro papel relevante dentro de la Revolución Bolivariana.
e. Luchar de la mano del resto de los movimientos sociales revolucionarios, porque entendemos que la lucha contra todas las formas de explotación y de opresión es una sola lucha que se tiene que dar desde todas y cada una de las trincheras, pero de forma articulada.
f. Superar la imposición del capitalismo empeñado en convertir a la mujer en «ser que se realiza a través del consumo» y que a lo mucho y con dificultades le concede la posibilidad de realizarse a través del éxito profesional individual. Nosotras reivindicamos la consigna de que la realización de las mujeres sólo es posible de forma colectiva y a través de la construcción socialista y de la lucha revolucionaria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario